Elliott: Se te quedó un detalle muy importante: Tito, también, es un fenómeno mediático-comercial, por tanto: moda; por tanto: pasajero, intrascendente y olvidable.
Tito vende periódicos (mientras gana) y sube ratings (mientras gana)... Vamos a ver en cinco años plazo, cuando deje de vender periódicos y subir ratings, si de verdad Tito tiene lo que verdaderamente define a un ídolo nacional -como Albizu, medio siglo después de su muerte- que es la veneración imperecedera de su figura y el reconocimiento imborrable de su aportación al desarrollo del país.
La prueba del tiempo erosiona y deja en el hueso los mejores operativos de publicidad y relaciones públicas.
En diez años veremos en cuál categoría está “el fenómeno Tito”: en la de Menudo, o en la de Roberto Clemente.
Manolo Coss
**** Excelente columna. Nadie piensa que tus comentarios tienen que ver con los próceres de Puerto Rico. Si Tito fuera un prócer como ellos, ya no seríamos colonia (quizás estado). Ojalá que él te oiga. Yo por mi parte hace siete u ocho peleas que la ansiedad no me permite ver los combates. Un fuerte abrazo, Tu hermano, Pedro Muñiz
**** Elliott: Muy de acuerdo con tu columna. Te felicito. Sin embargo, creo que hay que también imponer la responsabilidad que le corresponde a Don Félix por cualquier daño que pueda sufrir Tito en estos “comebacks” innecesarios.
Creo que la columna de Chu García en El Nuevo Día, aunque severa, da en el clavo. Voy más allá, aun Tito en su “prime”, Don Félix no le permitió crecer más aun. Siempre creí que Tito necesitaba un nuevo entrenador para subir “al próximo nivel”. Pero el ego de Don Félix es muy grande y creo que también su gusto por el dinero. R. Hernández
**** Te felicito y te respaldo. No se puede analizar mejor. Sea como fuere, lo cierto es que el carnaval de Tito, ya pasó.
Elliot, estoy seguro que Tito es importante, pero ¡Betances fue mayor! Un abrazo, Luisón E. Dubón III
|