“Digámoslo claramente: no se podrá alcanzar el desarrollo sostenible,… no se asegurará la protección del medio ambiente a las generaciones futuras, si prevalecen los irracionales patrones de producción, distribución y consumo impuestos por el capitalismo.”
“La solución al desafío vital que hoy amenaza a la humanidad no puede descansar en impedir el desarrollo a los que más lo necesitan. Tenemos responsabilidades comunes, pero diferenciadas. Los que han acaparado de modo injusto y egoísta riquezas y tecnologías, tienen que asumir el peso principal en este esfuerzo.”
José Ramón Machado Ventura, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba en la Mesa Redonda sobre Desarrollo sostenible: Medio ambiente, cambio climático, energía V Cumbre América Latina y el Caribe-Unión Europea, Lima, Perú, mayo del 2008.
Puerto Rico no vive al margen de los acontecimientos mundiales. Lo que ocurre aquí, por ejemplo, con la propuesta Ley de Incentivos Industriales, es parte de una ofensiva mundial de “los que han acaparado de modo injusto y egoísta riquezas y tecnologías”.
El proyecto de ley 4350, que está bajo consideración de la Legislatura es una burda conspiración de las multinacionales radicadas en Puerto Rico, en contubernio con el Gobierno y la Legislatura, para mantener y aumentar los privilegios contributivos de los inversionistas y, de paso, privatizar la fase de producción de la Autoridad de Energía Eléctrica. La inclusión del “flexi-time” en dicho proyecto fue un ardid concertado para que el movimiento obrero se ofuscara en ese aspecto de la Ley y después del debate y el alboroto, a modo de concesión, eliminar esa parte y todos contentos. Pero el asunto es mucho más complejo e importante para el país.
Es interesante que los intermediarios de las multinacionales que trabajaron en el documento y el comité legislativo, presidido por el Presidente de la Cámara de Representantes, José Aponte, excluyeron a los representantes de los trabajadores organizados, a los ambientalistas, al liderato comunitario y a la sociedad civil.
Las poderosas multinacionales en Puerto Rico, especialmente las farmacéuticas, se oponen tajantemente a que se aumenten sus contribuciones. De hecho, sus exorbitantes ganancias son repatriadas a los Estados Unidos, promediando sobre $33,000 millones anuales y generando allá miles de empleos.
No estamos en contra de incentivar al inversionista, tanto el de aquí como el extranjero. Pero lo que tenemos que incentivar en Puerto Rico es la creación de empleos, no la inversión económica. Por ejemplo, la elaboración en Puerto Rico del valor añadido de la mercancía que aquí se produce y que actualmente se exporta a Estados Unidos, donde genera 250,000 empleos. Ese proyecto no es útil para el pueblo de Puerto Rico. Lo que hace falta urgentemente es un nuevo modelo económico, que impulse como prioridad el desarrollo social y la creación de empleos, no el aumento en las ganancias de las multinacionales.
El Gobierno tiene que incentivar de forma prioritaria el desarrollo de la agricultura y dirigir al país hacia la autosuficiencia alimentaria. Tenemos que incentivar el modelo cooperativista de producción y los proyectos autogestionarios. Asimismo, es impostergable erradicar la aplicación a Puerto Rico de las Leyes de Cabotaje. Su eliminación serÍa un incentivo formidable para los inversionistas al abaratarse los costos de importar la materia prima y exportar el producto elaborado en Puerto Rico.
De otra parte, ¿por qué el Gobernador no gestiona inmediatamente la compra de petróleo/gasolina a Venezuela? Eso está al alcance de la mano. Redundaría en energía eléctrica más barata, disminución en los costos de producción para los empresarios e inversionistas, y un menor costo de vida para todo el pueblo de Puerto Rico.
Insistimos en que el proyecto de la Cámara de Representantes 4350 no le resuelve nada al país. Propone más de lo mismo. Ese proyecto no debe ser aprobado ni amerita ser enmendado. Parte de la misma visión de fomentar la dependencia en las multinacionales y en mantener los privilegios de los que siempre han estado al mando. Pero todo parece indicar que la conspiración empresarial-patronal-legislatura lo aprobará por encima de todas las objeciones. Por eso nuestro emplazamiento es al gobernador Aníbal Acevedo Vilá. Le advertimos al Gobernador que si firma esa ley que atenta contra los intereses de nuestro pueblo y sólo privilegia a los grandes intereses económicos internos y externos, promoveremos la campaña de denuncia más contundente y abarcadora contra su reelección al cargo de Gobernador, por parte de sectores amplios de la sociedad puertorriqueña. El nuevo modelo de desarrollo que requiere nuestro país es uno que vaya dirigido a combatir la pobreza, incrementar la tasa de participación laboral, acabar con la dependencia y erradicar la desigualdad social. ¡Ése es su trabajo; cumpla con su deber, señor Gobernador!
* El autor es Co-Presidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano.
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