La campaña primarista en Estados Unidos y la cobertura de ésta por los medios continúa a todo vapor, como buena función de entretenimiento y distracción. El lema parece ser: mientras más se pase el tiempo en hablar de superficialidades, más se idiotiza a las personas y menos tiempo queda para hablar de cosas realmente importantes. Por ejemplo, los tres candidatos que quedan por los Demócratas y los Republicanos no hablan sobre Afganistán, Pakistán, Rusia, casi nada de Irak, casi nada de Irán, excepto gruñirle, y Dios libre que sobre los palestinos e israelíes, excepto para jurarles a los últimos apoyo incondicional y eterno sin importar las consecuencias.
Afganistán se despacha con la simpleza de que allí se combate el llamado terrorismo representado por el Talibán, Al Qaeda y Osama bin Laden. Por cierto, ¿no prometió George Bush que Osama, supuestamente escondido —de acuerdo con la historieta pintada por Wáshington y sus medios—, en una cueva en Afganistán o Pakistán sería capturado vivo o muerto? Es difícil entender cómo un hombre que con regularidad tiene que atarse a una máquina de diálisis puede estar en una cueva, excepto que dicha cueva posea servicio eléctrico. El sabelotodo columnista Thomas Friedman, de The New York Times, fue uno de los que habló de Osama escondido en una cueva.
Pakistán se menciona muy poco, excepto cuando asesinan a una ex primer ministro o un grupo de abogados se lanza a la calle en protesta contra el presidente Pervez Musharaff.
Rusia es despachada con la simpleza de que el ex presidente y ahora primer ministro Vladimir Putin es autoritario y dirige un gobierno no democrático. Se añoran los días de Mijail Gorbachov, arquitecto principal del desmembramiento de la Unión Soviética (Putin ha argumentado que ese desmembramiento fue una de las grandes tragedias del siglo veinte), y los años de Boris Yeltsin, que dejaron a Rusia postrada.
¿Irak? Rara vez ya se menciona que la justificación para la invasión y ocupación militar de ese país fue la supuesta posesión de armas de destrucción masiva por parte del gobierno del ex presidente Saddam Hussein, y que esto fue una enorme mentira.
¿Irán? Según la versión de Wáshington y sus medios autodenominados “libres e independientes”, Irán posee un gobierno terrorista y es el responsable de las dificultades estadounidenses en Irak. También es Irán quien supuestamente desestabiliza a El Líbano.
Según esta versión, Irán es un interventor en Irak. Y entonces, ¿ qué es Estados Unidos? Según el gobierno, Bush y los medios, Israel siempre tiene la razón; fin del asunto. Es de rigor y obligatorio que cualquier candidato Demócrata o Republicano, que desee ser considerado por el “establishment” y sus medios, tiene obligatoriamente que rendirle obediencia y apoyo total, incondicional y permanente al estado judío.
¿Y de qué no se habla?Wáshington continúa insistiendo en la política de represión y mano dura. Ahora se anuncia desde la capital del gobierno estadounidense que el Pentágono continúa con sus planes de construir una enorme prisión en Afganistán que sustituiría a la infame prisión que mantienen en Bagram, al norte de Kabul. En Bagram y Guantánamo, territorio de Cuba, Wáshington encarcela personas por años, sin presentarles cargos. Allí languidecen prisioneros, la gran mayoría de estos inocentes. ¿Y el resto, culpables de qué? ¿De terrorismo? Pero Wáshington es quien decide lo que es terrorismo.
Wáshington mantiene en Guantánamo aproximadamente 300 prisioneros y en Bagram aproximadamente 600. Entonces, estamos ante el absurdo de que Wáshington construirá una enorme prisión militar en Afganistán, nada menos que en 40 acres de terreno. Esto indica dos cosas: el gobierno estadounidense intenta mantener su presencia militar en Afganistán por muchos, muchos, muchos años, lo que deja al descubierto la intención de mantener una ocupación militar a largo plazo. La comunidad internacional, incluyendo sus aliados europeos, le ha pedido a Wáshington que cierre la prisión de Guantánamo. Incluso, muchos en Estados Unidos han pedido lo mismo, pero la respuesta de la administración Bush es de no cerrar Guantánamo y construir una prisión militar en Afganistán aun más grande. Por tanto, el gobierno de Estados Unidos continuará capturando presuntos “terroristas” en distintas partes del mundo (y no se conoce cuántos son inocentes) y los enviará a una prisión que mantienen en otro país, para virtualmente allí desaparecerlos.
Refiriéndose a otra prisión militar estadounidense en las cercanías de Kabul, el Times del 17 de mayo señala: “Pero funcionarios estadounidenses ahora aceptan que dicha prisión, administrada por afganos, no es suficiente para todos los afganos arrestados por Estados Unidos, y mucho menos para las olas de nuevos prisioneros por motivo del incremento de la guerra contra Al Qaeda y el Talibán”. Así que, a Estados Unidos no le es suficiente ser el país que más personas tiene encarceladas dentro de su propio territorio, sino que ahora tiene el dudoso honor de ser el país que más gente encarcela en sus cárceles en otros países.
Antes de este anuncio hubo otro que también revela las intenciones de Wáshington. El Pentágono anunció que el próximo año enviará 7,000 soldados más a Afganistán, lo que elevará el total de tropas de ocupación a cerca de 40,000, cifra que será la más elevada desde que comenzó la invasión estadounidense a Afganistán hace seis años. Cuando esto ocurra, Estados Unidos tendrá allí esa cantidad de tropas, más aproximadamente 140,000 en Irak. Ambas ocupaciones en forma indefinida.
Parte de la razón por la cual Estados Unidos tiene que mantener tal número de tropas en Irak y aumentar las que tiene en Afganistán es por la renuencia de los gobiernos europeos a irle a pelear las aventuras militares de Estados Unidos. Por eso están solos en Irak y cada vez menos acompañados en Afganistán, muy a pesar de que continúan hablando de “coalición internacional”.
De 62,000 tropas extranjeras en Afganistán, 34,000 son estadounidenses. Para marzo de 2002 el número de tropas estadounidenses era de 5,000. Para marzo de 2003 la cifra se elevaba a 16,000. Para 2005, el número se elevó a 25,000. El año próximo se elevará a 40,000. Esto significa, entre otras cosas, que nunca se derrotó completamente al Talibán, que éste ha resurgido con vigor, que el gobierno pelele que Estados Unidos colocó en Kabul gobierna solamente partes de la capital y que los principales países europeos no están dispuestos a sacarle las castañas del fuego a Estados Unidos.
Con aumentar el número de tropas de ocupación y construir más prisiones para encarcelar aún más personas Wáshington no estabilizará ni a Afganistán ni a Irak. Y ahora, de pronto, se anuncia que Estados Unidos tiene encarcelados en Irak a miles de adolescentes. El entusiasmo por encarcelar personas dentro de sus fronteras ahora Estados Unidos lo dirige a otras partes del mundo.
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