La semana pasada dijimos que la saga de James Bond tuvo a Barry Nelson como el único Bond parido en USA (después vinieron Moore y Dalton, ingleses; Connery, escocés; Lazenby, australiano; Brosnan, irlandés; y por último Daniel Craig, también irlandés). Pero ahora nos hemos enterado de que la creación de Ian Fleming también tuvo su guión paralelo, que poco tiene que ver con el perfil “recio” de Nelson, o la actuación algo chaplinesca que proyectaba el agente comunista Le Chiffre, caracterizado por un Peter Lorre perfectamente repugnante descrito con pertinencia como “ese sapo”.
Pero estos personajes de Casino Royale no son gratis, pues Ian Fleming (quien aspiraba a que sus héroes fueran creíbles al estilo Chandler o Hammett), desarrolló el momento central de su libro (o el guión paralelo) desde su propia vida: la del joven Fleming trabajando tres años y medio en la agencia de noticias Reuters y después haciendo una corresponsalía en Moscú para The Times.
Así fue como terminó como asistente personal del director de la Inteligencia Naval británica, el almirante Godfrey. En 1941, antes que los norteamericanos entraran en guerra, Fleming, tomó conocimiento de un extraordinario número de agentes alemanes que habían invadido la capital portuguesa y las playas vecinas, en cuyo casino, un jefe y dos asistentes germanos se jugaban todas las noches enormes sumas de dinero.
Fleming ideó lo que debía ser “un golpe brillante”: enfrentar al enemigo en el terreno del azar, quebrarlo y dejar sin fondos al Servicio Secreto alemán. Convenció a Godfrey y salió dispuesto a jugarse las cinco libras esterlinas asignadas para los viáticos de la misión. Tras perder diez jugadas consecutivas, el resultado de aquella “operación”, fue una experiencia humillante que debe apuntarse, sin lugar a dudas, entre los grandes éxitos de la SS alemana. De ahí sale el desenlace de Casino Royale. Bond debe quebrar a Le Chiffre, que necesita parar el “terrorismo soviético”. Después vino la música de John Barry y el famoso diseño de los títulos de Maurice Binder, y la saga empezó un nuevo ciclo. Como éste…
12. Sólo para sus ojos/For Your Eyes Only (1981) La escena en que Bond se descuelga sobre el precipicio de hielo (mientras éste se desprende) recuerda el clímax cerca del monasterio, en especial cuando la soga se le escapa y Bond se deja caer un pequeño tramo.
13. Octopussy (1983) Se ven el submarino cocodrilo y el Mini Jet Acrostar en el fondo del laboratorio de Q. Jinx se echa de espaldas al mar, recordando la fuga de Magda de la suite de Bond.
14. En la mira de los asesinos/A View to a Kill (1985) Bond queda suspendido de un cable sobre un risco, como el guardia ruso en la persecución siberiana. Bond vuelve a esquiar mediante un método poco ortodoxo. Graves observa su obra destructiva desde su aeronave como Zorin observaba Silicon Valley desde la suya justo antes de la inundación.
15. Su nombre es peligro/The Living Daylights (1987) Bond y Jinx dejan caer varios automóviles desde la cola de un avión. El Aston Martin tiene picos retráctiles en las llantas.
16. Licencia para matar/License to Kill (1989) Bond tiene por segunda vez en su carrera una misión personal, que lo convierte en un renegado de la MI6: M vuelve a rescindir su licencia para matar. La masajista china lleva un arma escondida a la manera de Pam Bouvier. Un proyectil pasa raspando sobre el auto de Bond.
17. Goldeneye (1995) El reloj de Bond contiene un dispositivo que le permite destruir el hielo y escapar como escapaba del tren en aquélla: atravesando el piso. Bond es traicionado nuevamente por otro agente. La muerte de un personaje bajo una especie de candelabro de hielo es sugestivamente parecida a la de Trevelyan. Bond le dice a Jinx, como ya le dijo alguna vez a Natalya Simonova, que “el frío debería haberla mantenido viva”.
18. El mañana nunca muere/Tomorrow Never Dies (1997) Bond es tomado prisionero en Corea. También hay una suerte de domo geodésico.
19. El mundo no basta/The World Is Not Enough (1999) El programa de entrenamiento de Bond es esencialmente igual al segundo nivel del juego de aquella película. Los autos que utiliza Zao son versiones actualizadas de los modelos anteriores de autos Bond.
Coda 1…En su paso por Cuba, James Bond se hace de un libro de ornitología (A Field Guide to the Birds of the West Indies), que es un libro real escrito por un tal James Bond, de donde Ian Fleming obtuvo originalmente el nombre de su personaje.
Coda 2: ...El nombre del villano, Coronel Moon (Will Yun Lee), enemigo de Bond en To Die Another Day cita al Coronel Sun que da nombre a la única novela de Bond escrita por Kingsley Amis (el padre de Martin Amis), poco después de la muerte de Fleming. Coda 3:…Lee Tamahori, el director neozelandés detrás de To Die Another Day, estaba convencido de una idea genial: de la tan anticipada y nunca consumada aparición de Sean Connery en una saga de Pierce Brosnan, donde se revelara que han existido y existen muchos Bond en el mundo. Pero al productor Michael G. Wilson la idea no le gustó ni un poquito.
Coda 5:… Se sabe que hubo un Casino Royale que fue dirigido y escrito a más de veinte manos (entre ellas las de John Huston y Woody Allen) en 1967. Ésta fue protagonizada por David Niven como un Bond retirado, donde en la partida de baccarat, aparecía Peter Sellers (007) y el ya para entonces enorme Orson Welles.
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