Como ocurre cada cuatro años, lo que presenta en Estados Unidos la cadena estadounidense que adquiera los derechos de transmisión de los Juegos Olímpicos (y eso es lo que se presenta en Puerto Rico), son mayormente aquellos eventos en que triunfan los estadounidenses. De esto no ocurrir, pues existe alguna anomalía como resultado de una trampa.
Lo anterior no se limita a la televisión. Los medios escritos son un “USA, ra, ra, ra”, aun cuando los estadounidenses ni triunfen.
Según los medios estadounidenses, el equipo de gimnasia femenino chino tiene una estatura promedio de cuatro pies nueve pulgadas y un peso promedio de 77 libras. Las estadounidenses son tres pulgadas y media más altas y treinta libras más pesadas. Esto se presenta como evidencia de que China está presentando atletas menores de la edad reglamentaria de 16 años. Dicha alegación es leída en The New York Times, escuchadas por CNN y los comentaristas de NBC, entre todos los otros medios extraoficiales estadounidenses.
Al presente ésta es la excusa para explicar por qué las gimnastas de la República Popular China triunfaron en la competencia por equipo sobre sus homólogas estadounidenses.
¡Perdón! El promedio de estatura en la población china es por debajo del de los gordos estadounidenses, a cualquier edad. También es por debajo del promedio de la población de varios países del norte de Europa. Yao Ming o no, esto no tiene nada que ver con edad o con olimpiadas.
Una visita a China (como sería a Japón, cualquiera de las dos Coreas, Tailandia, Vietnam y otros países asiáticos) evidencia que los chinos y asiáticos, como promedio, y sin ser gimnastas, son, por lo menos, treinta libras más delgados que los sobrepesos y obesos estadounidenses. Estados Unidos es uno de los países con mayor obesidad del mundo, a cualquier edad. Recientemente se informó en los medios que hasta los perros y gatos de los estadounidenses estaban sobrepeso.
Si las gimnastas estadounidenses tienen más peso que las chinas eso es natural. El físico también es diferente. Al caminar por una ciudad china se observa que la gente es mucho más delgada que en Estados Unidos. Al regresar a un aeropuerto estadounidense la visión tiene que ajustarse a un plano más ancho y profundo. Una periodista de The New York Times, Juliet Macur, una consecuente crítica de China, como se supone que sea para mantener su trabajo, escribe que las gimnastas chinas “no poseen curvas” y esto es evidencia de que su edad es por debajo de los 16 años. Esto es difícil de entender. ¿Curvas? Las estadounidenses blancas son notorias por ser chumbas. Y además, ¿quién ha dicho que las estadounidenses blancas tienen o desean poseer curvas?
Ahora levantan el argumento respecto a la edad. Lo lógico y natural para los estadounidenses es que obtengan la mayor parte de las medallas de oro en las Olimpiadas. Piensan que siempre debe ser así. De no ser así, es porque otros países cometen trampas en aquellos pocos deportes que son de interés para los estadounidenses.
Las gimnastas de la República Popular China triunfaron sobre las estadounidenses en la competencia de gimnasia por equipo. Estas últimas y su entrenadora, la rumana Karolyi, han comenzado una campaña, sin presentar evidencia alguna, acusando a las chinas de que algunas de sus atletas no han cumplido los 16 años. Pero cuentan con la complicidad de la llamada prensa libre e independiente. Los dirigentes chinos, sin embargo, han presentado evidencia contraria.
La pregunta es: ¿y si hubiesen triunfado las estadounidenses, hubiesen levantado la alegación? Claro que no. Cuando una estadounidense triunfó en el individual combinado de natación, la NBC lo repitió y repitió hasta el día después. Las nadadoras chinas Liu Zige y Jiao Liuyang obtuvieron oro y plata en los 200 metros mariposa. Poco después, el 16 de agosto, como era de esperarse, The New York Times publicó un artículo repleto de inuendos insinuando que la victoria de las chinas estaba contaminada. Pero no ofrecieron evidencia que sustentara sus acusaciones.
Ahora, también en el boxeo, los estadounidenses, después de eliminarse todos excepto uno, también alegan prejuicio contra ellos. ¿Y qué sobre el medallero? Esto es lo más absurdo. Desde los tiempos de las Olimpiadas griegas, y ahora en las llamadas Olimpiadas modernas, el que llega primero, quien obtiene oro, es el más importante, no el segundo o tercer lugar. Como hasta ahora (domingo 17 de agosto) los atletas de la República Popular China han obtenido casi el doble de las medallas de oro, o primeros lugares, que los atletas de Estados Unidos, los medios de este país, para presentarlo como el superior, acomodan el medallero para colocar a Estados Unidos en primer lugar de medallas obtenidas.
Hasta el domingo 17 de agosto los atletas de la República Popular China habían triunfado en 35 competencias y Estados Unidos en 19. El total de medallas, incluyendo segundos y terceros lugares, arrojaba 61 para China y 65 para Estados Unidos. Los medios estadounidenses, usando un malabarismo prepotente, colocan a Estados Unidos en primera posición. Así que quien más triunfos ha obtenido (China), aparece en segunda posición. El absurdo es tal que Alemania, con nueve medallas de oro, está muy por debajo de Francia, que sólo ha obtenido tres.
Lo anterior es absurdo. Imaginémonos que un país obtuviera en total 30 medallas de oro, y otro país 31 de bronce en total. Según los medios estadounidenses, ¿sería el segundo país el ganador?
Me preguntan: ¿estás viendo las Olimpiadas en la televisión? Les respondo que observo la versión de de las Olimpiadas que presenta NBC. La gran mayoría de los deportes y eventos casi no existen para la NBC. Pero eso no es nuevo. Otras cadenas han hecho lo mismo. La primera semana se presenta la natación, no porque la mayor parte de los estadounidenses naden, sino porque tradicionalmente algún atleta estadounidense ha obtenido un buen número de medallas.
Por cierto, construir piscinas, mantenerlas y proveer facilidades acuáticas es muy costoso y, por lo tanto, la gran mayoría de países no posee los recursos para construir facilidades que les permita ser competitivos.
Se presenta mucha gimnasia, especialmente si se espera que Estados Unidos sea competitivo. Y en las dos últimas olimpiadas se presenta mucho voleibol. Pero no voleibol tradicional y de cancha, sino algo nuevo, voleibol de playa, dos personas en la arena, con una red y pequeño espacio. En estas olimpiadas NBC le presta gran atención a ese voleibol, especialmente al femenino. ¿Por qué? Porque el voleibol playero femenino que más se presenta en la televisión es entre cuatro mujeres en tanga y siendo los hombres la mayor parte de los televidentes, esto es muy popular. ¡Triunfó la tanga! Casi no hay que ir a Playboy.
Transcurrido más de la mitad del calendario olímpico y como no han obtenido la mayoría de las medallas de oro, la NBC y otros medios estadounidenses recurren a las figuras que les han brindado medallas de oro: Michael Phelps, Michael Phelps, Michael Phelps. Cualquiera diría que Michael Phelps son los Juegos Olímpicos.
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