Critican veto a más horas de educación física en las escuelas
Claridad en la Nación
Cándida Cotto / Claridad
Puestas en la balanza para el Departamento de Educación (DE), los cursos de Salud, Bellas Artes, Música, Economía Doméstica y otras materias son más importantes que aumentar a cinco horas diarias la clase de educación física, claro está sin dejar de contar el costo económico que alega significaría el nombrado aumento, según expresó la Asociación de Educación Física y Recreación (AEFR). La agrupación censuró el veto del gobernador Aníbal Acevedo Vilá al Proyecto 2148 que pretendía establecer por ley que los estudiantes del sistema público recibieran cinco horas semanales de Educación Física por un maestro certificado en la materia y un tope de 125 estudiantes por maestro. En entrevistas por separado, Somar Ramos, presidente, y Ángel Pérez, secretario de la AEFR, explicaron que el propósito del proyecto era dar equidad a la clase de Educación Física como la tienen las otras materias. Según la Ley 146 del 2000, la clase de ecuación física tiene un requisito mínimo de tres horas semanales, pero no establece que la clase debe darla un maestro certificado en la materia.
En tanto, las materias básicas para todos los niveles escolares, Matemáticas, Ciencias Naturales, Español, Inglés y Estudios Sociales, requieren un mínimo de 250 horas semanales por materia, es decir en periodos de 50 minutos diarios para cada materia o 60 minutos por día para cada materia, según sea la matrícula u organización escolar.
Los directivos de la AEFR reclamaron que la Asociación tiene sobre dos mil miembros con bachillerato en Educación Física (60 créditos en Pedagogía y una certificación de especialización), muchos de los cuales están trabajando en “Foot Locker: , Burguer King o se tienen que ir del país. “La educación física no es una prioridad para el Gobierno”, se lamentó Ramos, quien es profesor universitario. Los educadores insistieron en que la ley 146 no especifica que la clase de educación física la tiene que dar un maestro certificado en la materia y además rechazaron el argumento del DE de que no haya presupuesto para pagar a los maestros y menos aún que estos profesionales no estén disponibles.
Pérez y Ramos exhortaron a los partidos políticos del país a adoptar en sus plataformas las recomendaciones de la AEFR que contiene el proyecto aprobado en ambas cámaras legislativas y que fue vetado por el Gobernador.
Por su parte, la Fortaleza y el DE atribuyeron el veto al costo fiscal que conllevaría el citado proyecto. En declaraciones por escrito para Claridad, la Fortaleza adujo que en la actualidad en el DE hay cerca de 2,786 maestros de educación física (lo que varía con la matrícula) y que con el proyecto habría que reclutar a unos 1,200. De tener que aplicar la ley, de 125 estudiantes por maestro el DE alega que tendría que reclutar aproximadamente cuatro mil maestros.
El Gobierno alegó que el costo de reclutar esa cantidad de maestros sería de $25.1 millones anuales sin incluir los beneficios marginales y otras necesidades de salón. Respecto al requisito de las cinco horas semanales, se dijo: “Un día escolar consta de 6 horas lectivas. Si se hace obligatorio el periodo diario de educación física, no habría cabida en el horario de clases para impartir otros cursos como Salud, Bellas Artes, Música, Economía Doméstica y otras materias que igualmente son importantes para el desarrollo integral de las capacidades de los estudiantes. Por ejemplo, en los grados secundarios, donde el currículo incluye cursos avanzados u ocupacionales, se tendría que sacrificar el periodo lectivo en estas materias para sustituirlo por un periodo diario en educación física. Esto afectaría sustancialmente el aprovechamiento académico de los estudiantes sin olvidar que podría tener un efecto adverso en la preparación académica de los estudiantes. Mientras la salud física es importante, es aún más importante asegurar que nuestros alumnos cuentan con las destrezas académicas fundamentales que le preparen adecuadamente”.
En cuanto a la certificación, la Fortaleza alegó que la misma es innecesaria puesto que ya todos los maestros del sistema tienen que estar certificados “sin importar la materia que imparten”. Agregó que en “síntesis” la aprobación del proyecto 2148, además de conllevar una inversión significativa, trastocaría la organización académica establecida lo que traería a la agencia innumerables obstáculos tanto administrativos como académicos.
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