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NaciÓN

El fracaso de la privatización eléctrica en Puerto Rico 

Con la firma del contrato de LUMA Energy en 2020, y la aprobación en 2021 para que dicha compañía tomara control sobre la red eléctrica de Puerto Rico, el gobierno de Puerto Rico, con el aval de la Junta de Control Fiscal, dio paso a la instauración de un alegado nuevo modelo energético que según la narrativa oficial sería más eficiente, actualizado y costo efectivo que la vieja y corrupta estructura de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), que unos años antes había caído aplastada por el paso implacable del huracán María y la ruina fiscal a que fue llevada por décadas de mala administración interna y de los gobiernos coloniales del bipartidismo PNP-PPD.

Así, una empresa advenediza, creada solo para Puerto Rico y en total desconocimiento de la complejidad y particularidades de nuestro sistema eléctrico, fue la que inició la privatización energética, que 5 años más tarde se ha convertido en una de las peores pesadillas que ha vivido nuestro pueblo: apagones constantes, tarifas abusivas, servicio desastroso, y una total falta de transparencia, compromiso y estabilidad que ha minado ante el país la credibilidad de los diversos componentes del actual entramado eléctrico.

LUMA Energy muy pronto demostró su falta de preparación, capacidad y expertise para atender las múltiples necesidades del sistema eléctrico y de la población de Puerto Rico. En vez del gobierno cancelarle el contrato en ese momento de transición, se le dio una extensión del mismo en 2022. En 2023 se contrató, para suplementar la operación de generación, a otra empresa igualmente advenediza, Genera PR.

Esta es una subsidiaria de New Fortress Energy (NFE), empresa de gas metano,  a la cual se le permitió en 2023 construir y operar un terminal de gas en la Bahía de San Juan, a pesar de no haber cumplido con los requisitos regulatorios y de seguridad que exige la Comision Federal de Reglamentación de Energía ( FERC, por sus siglas en inglés). NFE tampoco contaba entonces – ni aún cuenta- con las  certificaciones sobre medidas de mitigación de riesgos. Además, ya se conocía que NFE estaba en serios aprietos financieros. Aun así, a esa empresa insolvente se le extendió en 2025 un contrato por 7 años y $4 mil millones  para el suplido de gas natural para las plantas generatrices de San Juan, las cuales opera su subsidiaria GeneraPR. ¿ Conflicto de interés? Si lo hay, nadie con autoridad lo ha traído a la palestra y mucho menos lo ha atendido.

Estos son solo algunos ejemplos de cuán indefenso está nuestro pueblo ante los mogules que controlan el  sistema energético, y que también parecen controlar al gobierno de Puerto Rico, al Negociado de Energía y hasta la propia Junta de Control Fiscal, todos los cuales lucen apocados, impotentes y hasta rendidos  ante los desmanes de estas compañías.

Se ha llegado al extremo de permitir que NFE opere su terminal como un monopolio con exclusividad para el suplido de gas natural licuado en Puerto Rico. Ahora mismo, por una polémica interna de NFE con los pilotos operadores de los navíos que atracan en la Bahía de San Juan, la empresa ha incumplido con el suplido de gas para las plantas generatrices de San Juan desde mediados de septiembre. Esto, ha obligado al gobierno de Puerto Rico a comprar diesel para operar las plantas- combustible que es 4 veces mas caro que el gas. Además, aparentemente NFE se ha negado a permitir que otras empresas suplan el gas licuado que Puerto Rico necesita.

Mientras tanto, los apagones siguen indetenibles, con LUMA y GeneraPR echándose uno al otro la culpa por la ocurrencia de los mismos. Y como siempre, a la hora de pagar, la carga es del pueblo y, en este caso, de los abonados del sistema eléctrico. Esos son quienes pagan el precio de la incompetencia y avaricia de estas compañías, y del desinterés y vagancia de las autoridades del gobierno de Puerto Rico, el Negociado de Energía y la Junta de Control Fiscal por enfrentar a estas empresas y obligarlas a cumplir con lo acordado en sus contratos.

Desde el inicio oficial de operaciones de LUMA Energy hace 5 años, el Negociado de Energía ha autorizado 15 aumentos en la tarifa eléctrica que pagan los abonados residenciales y comerciales. El peor de todos, el más dañino, es el ocurrido esta semana, el 30 de septiembre. El Negociado de Energía le ha propinado el más duro golpe al bolsillo de los abonados del sistema eléctrico, con su decisión de aumentar la tarifa eléctrica a cerca de 35 centavos el kilovatio/ hora para los meses de octubre a diciembre de 2026. Este será el aumento de tarifa más grande efectuado por el sistema eléctrico de Puerto Rico. El efecto práctico de esta decisión es que, por los próximos tres meses, un abonado residencial promedio de LUMA Energy, tendrá que pagar alrededor de $42 mensuales más por la luz de su casa. Esto no significará mejoría en el servicio eléctrico ni le garantizará que no sufrirá apagones frecuentes o que sus enseres no sufrirán daño irreparable por las fluctuaciones de voltaje. Solo significará que una tajada mayor de su presupuesto mensual se destinará a un caso perdido como LUMA Energy. Esto, en un país donde el salario mínimo es de $10.50 la hora, y el empleo a tiempo parcial y el sub empleo son la orden del día.

Por eso, es necesario preguntarnos: ¿ Quién le responde a nuestra gente por este nuevo atropello? ¿ Quién le va a pedir cuentas a GeneraPR por sus continuos errores y por los generadores temporeros que se compraron con dinero público y que hoy están inservibles porque la empresa no les dio mantenimiento? ¿ Quién le va a exigir a LUMA eficiencia, competencia y respuesta rápida a los reclamos de sus abonados? ¿ Quién va a enfrentar el chantaje y la arrogancia de New Fortress?

El experimento de la privatización del sistema eléctrico de Puerto Rico fracasó. Fracasaron también el experimento colonial de Estados Unidos en Puerto Rico, y la retahíla de gobiernos coloniales irresponsables y corruptos que han abusado y vivido del pueblo durante muchas décadas amargas, fracaso que le tocará a nuestro pueblo revertir cuando la marea histórica cambie nuestro rumbo y lo dirija hacia la libertad, el trabajo creador, la justicia y la verdadera democracia.