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La siembra de nubes no funciona

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El experto en el tema y manejo del recurso agua, Félix Aponte, indicó en entrevista, que la alternativa de sembrar nubes para producir lluvia es una  técnica que se ha practicado en Puerto Rico ya muchas veces y siempre ha fracasado.

A inicios de esta semana, se dio a conocer que el Gobierno, la  Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), contrató por $400 mil a una empresa de Texas especializada en la modificación del clima y la siembra de nubes ante la situación de sequía que experimenta el país. Según se informó, la siembra de nubes se inició el 4 de septiembre.

El planificador, que fue asesor en el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), la cual se supone es la agencia custodia del recurso agua, indicó que la técnica de siembra de nubes no tiene viabilidad en Puerto Rico y que en el 2015, contrario a sus recomendaciones técnicas, la AAA    insistió y contrató  una compañía y se hicieron unas operaciones.

Expuso a que hay dos problemas básicos de por qué la técnica no funciona. Uno es el tamaño de la isla, dado a que esas técnicas de bombardeo de nubes  se desarrollan y funcionan en terrenos de extensión y cuencas hidrográficas grandes. “Hay cuencas hidrográficas mucho más grande que todo Puerto Rico,  pues, en cualquier sitio que siembres nubes tiene la posibilidad de que alguna lluvia va a caer. Pero si se tienen problemas en el río La Plata, en estos momentos, para que caiga lluvia en un sitio, tiene que tener una manipulación que no se encuentra en esa tecnología”.

El otro problema que dijo es la humedad en la atmósfera para que  haya el proceso de formación de nubes en la atmósfera. “En la medida que haya sequía, la isla tiene aire con menos humedad y mucho particulado del Sahara. Pienso que es una distracción y una mala utilización de fondos públicos”.

Recordó que parte de esa técnica se ensayó en Puerto Rico en la década de 1950 y se ha intentado en otras ocasiones y está documentado que nunca ha funcionado. En el 2015, reclamó Aponte, planteó que la técnica no iba a ser efectiva “y, en efecto, no lo fue. No ganamos ni conocimiento ni agua. Los políticos lo utilizan para dar la impresión de que están haciendo algo. En un país que no tiene dinero para casi nada, con ese dinero se podrían revitalizar  par de pozos y utilizar las aguas subterráneas”.

Añadió que el dinero pudo usarse en  las reservas de aguas subterráneas  que se tienen en el norte, que son una fuente de agua continua y mucho más baratas  y no se están utilizando, por lo que  debieran usarse para complementar cuando los embalses no tienen suficiente agua para el suministro en la región norte y este, que son las que mayor agua consumen.

Aponte expresó que la naturaleza no funciona así, sino que en los tiempos de sequía extrema, de ordinario, lo que la rompe o supera es un evento de una lluvia fuerte de un huracán. En Puerto Rico, se aplica al contrario. Después de huracanes fuertes, los próximos años inmediatos se tiene mucha menos precipitación.