CLARIDAD
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Este 31 de julio, la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPRO) conmemoramos el 111 aniversario del natalicio de César Andreu Iglesias, en cuya memoria hace 34 años celebramos el Día Nacional del Periodista.
Fundador de periódicos, líder sindical, activista independentista, todo combinado en su trayectoria periodística, nos recalca que el periodismo es una actividad política, esencia y carácter que muchos y muchas en la actualidad quieren soslayar o negar.
Fue fundador del periódico La Verdad, en el 1942, órgano del Partido Comunista Puertorriqueño, del periódico La Hora, en 1971, que acogía al Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y a la Unión de Tronquistas. Anteriormente, en el 1959, había fundado junto a Juan Mari Brás, como parte del Movimiento Pro Independencia, CLARIDAD. Hoy por hoy en CLARIDAD nos enorgullece ser el periódico de más larga vida en Puerto Rico y estar presente en esta celebración. La actividad periodística de Andreu Iglesias se extiende en el periódico El Imparcial y la revista Avance hasta mediados de la década de los 70. Su partida ocurre en abril de 1976.
De haber tenido el destino de estar presente en este Siglo 21, César Andreu Iglesias, tendría ante sí que abordar, por supuesto con una que otra variante, los mismos asuntos, circunstancias, episodios que enfrentó durante su larga trayectoria periodística en el siglo pasado.
Los textos periodísticos publicados entre 1965, 1973 a 1975, en el libro César Andreu Iglesias: Periodismo Vital son temas tan vigentes en el Puerto Rico de este siglo XXI como en su momento de publicación. Y es que en las colonias —no hay, no ha habido en ninguna parte del mundo—, una colonia en que las cosas mejoren sus condiciones. No son para eso. Son para esto: son para beneficio del dominador y un pequeño grupo de serviles. Y si la condición colonial aún persiste, los castigos y sentencias del poder colonizador se repiten, las incongruencias y disparates del gobierno colonial se repiten.
Así tenemos que, por ejemplo, en su columna “Azares de la ciudadanía”, publicada el 16 de abril de 1966, narra la preocupación de un tal Francisco Méndez porque dos artistas, Elizabeth Taylor y María Callas, renunciaron a la ciudadanía americana, y se preguntaba si se podía cambiar de ciudadanía “como se cambiaba de marido”.
Hoy, con la política del presidente Trump y sus maniobras para quitarles la ciudadanía a personas nacidas en alguno de sus cinco de sus territorios de padres no ciudadanos o que no sean residentes permanentes, se levanta a muchos puertorriqueños la misma preocupación. El tema sobre la ciudadanía estadounidense de nosotros, los puertorriqueños, aun luego del experimento de don Juan Mari Brás, continúa debatiéndose. El texto de Andreu Iglesias alude a que muchos lo que ven en tener la ciudadanía americana es una ventaja económica y de facilidad de moverse a Estados Unidos, para nada una afiliación cultural.
Qué decir de su texto “Evolución del Partido Popular”, publicado en enero de 1966. Aquí el autor señala la evolución del Partido Popular de sacar a la independencia de su plataforma política y, cito, “asume caracteres de coalición, de tripartismo, de mogolla”, la rendición ideológica al anexionismo estadoísta se empieza por asociación y se termina por unión permanente”.
Hoy, no hay nada más que oír hablar al comisionado residente, Pablo José Hernández, sobre el estatus, quien en semanas recientes radicó un proyecto en la Cámara de Representantes de Estados Unidos en donde incluye al actual ELA. En una entrevista reciente en el periódico El Vocero, cuando le preguntaron por el proyecto, dijo que no le iba a dar atención, que su atención estaba en los fondos de Medicaid.
“The life of party”, publicado de enero de 1966. ¿No les suena conocida esa expresión? Veamos. Ahí cuenta la interacción entre el entonces gobernador Luis Muñoz Marín, ante la matrícula del Club de Leones de San Juan, sobre las conveniencias que tiene la situación colonial de Puerto Rico. Andreu Iglesias censura que hacer abstracción de la condición colonial para combatir la independencia es una tramoya, es decir, un engaño. A mí el título de esta columna me recordó el episodio del entonces director de la Autoridad para el Redesarrollo de Roosevelt Roads, Jaime González Goenaga, cuando anunció los supuestos planes del gobierno de Luis Fortuño para los terrenos de la base de Roosevelt Roads, que la prensa le cuestionó que este era un desarrollo para ricos y su contestación fue “Such is life”.
Escoger textos de Andreu Iglesias es algo difícil porque todos los textos constituyen lecciones de historia sobre esas décadas. Solo abordo tres más.
“El Caribe y nosotros”, publicado en octubre de 1974. Aquí el periodista comenta que Puerto Rico ha comenzado a prestar más atención al Caribe en materia económica, en particular, a República Dominicana, y aborda nuestra dependencia de los productos agrícolas dominicanos y del petróleo de Venezuela. Pero, además, nos recuerda que Puerto Rico somos parte del Caribe y que no podemos renunciar a nuestro destino en la región del mundo en que estamos situados, aun cuando nuestra actuación se ve coartada por nuestra condición colonial.
Solo pienso entonces en cómo el luchador independentista, periodista, que fue Andreu Iglesias habría escrito sobre la remilitarización de nuestro archipiélago, nuestra continua utilización como centro de operación militar en contra de nuestros hermanos vecinos, el secuestro del presidente de Venezuela Nicolás Maduro y la combatiente Cilia Flores, hasta del genocidio del pueblo palestino por parte del gobierno y ejército de Israel en Gaza.
Y tenemos “San Juan en el año 2000”, publicada en junio de 1975. Este hace referencia a una propuesta del alcalde Carlos Romero Barceló para celebrar un simposio para que la ciudadanía expresara cómo quería que fuese San Juan en el futuro. El periodista plantea que o se trabaja hacia una ciudad mejor o todos contribuyen hacer de San Juan una ciudad cada día más difícil para vivir y exhorta a mirarnos en el espejo de Nueva York. El periodista predice que nos aproximamos a la culminación de la crisis del siglo XX y expresa preocupación por lo que habrá de ser de San Juan al cierre de la época y que la propuesta del alcalde se perderá en el vacío.
Nada más con el testigo. Solo con ver el desplazamiento de comunidades que ha provocado la Ley 22, tanto en la ciudad capital amurallada y en las comunidades de Santurce, el desparrame urbano, el deterioro de Río Piedras, las pretensiones del hoy alcalde Miguel Romero de levantar un estacionamiento de nueve pisos a la entrada de la playa del Escambrón, la continua falta de agua en sectores de la ciudad capital, que van desde el campo hasta los sectores exclusivos como Condado, se confirma su sentencia de que se quedará en el vacío.
Por último, “El Nuevo Macondo”, publicado en junio de 1974. Hay el rumor no confirmado de que Gabriel García Márquez no quiso visitar nunca Puerto Rico porque dijo que Puerto Rico superaba a Macondo. Pues en esta columna, César lo confirma: personas que se quejan de que en la prensa aparecen muchas malas noticias, de crímenes, robos, escándalos de irregularidades financieras a nivel estatal y federal, de investigaciones del contralor a agencias del gobierno, la transacción a escondidas de la venta de la Telefónica, de la venta de las Navieras, recortes en el recinto de Cayey de la UPR, una transacción de las minas en camino.
A la altura de la segunda década de siglo XXI, seguimos superando a Macondo. Una deuda impagable que data de los 70, las denuncias de una y otra parte entre los ahora exfuncionarios, el secretario del Departamento de Desarrollo Económico y el secretario de la gobernación y otros jefes de agencias referidos al Fiscal Especial Independiente, la política de privatización en todo su apogeo, la de la Autoridad de Energía Eléctrica, las autopistas, la salud… siga contando y, de corona, la imposición de una Junta de Control Fiscal que dispone a diestra y siniestra de nuestro dinero del pueblo.
Maestro César Andreu Iglesias, los periodistas de este tiempo tenemos todavía mucho que aprender de su pluma; asumir la enorme responsabilidad de continuar con un periodismo, agudo, incisivo, honesto, ético, frente a las fuerzas que pretenden doblegar nuestro quehacer, las prebendas publicitarias, políticas y, sobre todo, los intentos del Estado de coartar el derecho del pueblo a estar bien informado.
Gracias, Cesar Andreu Iglesias.
Palabras pronunciadas frente a la tumba de Andreu Iglesias en ocasión de la Semana de la Prensa de 2026.







