spot_img

¡Hasta la Victoria de la Idea!

Lo más leido

spot_img

NaciÓN

La ciudadanía que dicen que van a quitar

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

A juicio del experto en Derecho Constitucional, profesor Carlos Ramos González, desde el punto de vista de Puerto Rico el proyecto del congresista republicano, Morgan Griffith tiene una lectura interesante, de que la ciudadanía de los puertorriqueños(as)está sujeta a lo que diga el Congreso de Estados Unidos.

La presentación de un proyecto hace una semana por el congresista del ala derecha republicana, por Virginia causó confusión y sobre salto en muchos por entender que a las personas nacidas en los territorios bajo el dominio de Estados Unidos, se les quitaría la ciudadanía estadounidense, o americana, como también se le conoce.

El profesor Ramos González, aclaró en entrevista que el proyecto no busca quitarle la ciudadanía a ninguna de las personas que ya la tienen relacionada con los territorios de EE UU. En particular el proyecto trata a cuatro territorios, Puerto Rico, Islas Vírgenes, Guam y las Islas Marianas del Norte. El proyecto lo que busca es enmendar la ley de nacionalidad de Estados Unidos que es una ley de la década del ’40 y ’50 del siglo pasado, que tiene disposiciones particulares sobre la ciudadanía americana de las personas que nacen en los territorios pertenecientes a pero no son parte de EE UU.

A esos efectos puntualizó que nacer en un territorio de Estados Unidos incluyendo a Puerto Rico no es nacer en Estados Unidos, a los fines de la protección de la Enmienda 14 de la Constitución de EE UU para las personas que nacen propiamente en los Estados Unidos. Recordó que este verano el Tribunal Supremo de EE UU confirmó contrario a las pretensiones del presidente Trump, lo que venia siendo la práctica de la interpretación de años, conforme la Enmienda 14 de que nacer en Estados Unidos es nacer ciudadano americano, por virtud del hecho de nacer, lo que se conoce como derecho de suelo. Por lo tanto -afirmó que esa ciudadanía establecida por décadas no puede revocarse por una ley del Congreso, la protección es por siempre.

Explicó que el proyecto de Griffith lo que hace es recordar que el Congreso mediante ley, estableció que cuando se nace en un territorio se tiene la ciudadanía. Esa ciudadanía es porque la Ley de Ciudadanía así lo establece, pero no es una ciudadanía por nacionalidad, es decir por haber nacido, es una ciudadanía estatutaria, por ley, nació en un territorio, no por haber nacido en EE UU, reiteró.

El proyecto presentado repasa las disposiciones de nacionalidad relativa a cada uno de los cuatro territorios señalados y decreta que a partir del 1 de enero del 2027 nacer en estos territorios si se es una persona cuyos padres no son ciudadanos de EE UU o no son residentes permanentes de los EE UU con ciudadanía o documentados, esas personas no nacen ciudadanos de Estados Unidos, no serán ciudadanos estatutarios como dice la ley.

“Así que no le quita la ciudadanía a los que vayan a nacer hoy en Puerto Rico o hijas o hijos de ciudadanos o inmigrantes documentados. Hoy naces ciudadano por virtud de la ley del Congreso eso no va a ser así a partir de enero del 2027”. Hizo la anotación de eso que será en caso de que la ley se apruebe.

Para el profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana (UIA) la lectura política que persigue el proyecto es uno partidista eleccionario. Se ha divulgado que el argumento para justificar el proyecto, satisfacer al presidente Trump, son unas alegadas quejas provenientes de sectores asiáticos, en particular de Guam de que habían unas mafias chinas en Guam que buscaban gente para nacer en dicho territorio y llevarlos a EE UU. Continuó que para satisfacer a su base Maga, el presidente a sabiendas de que no puede hacer nada en el momento, ni siquiera con los que nacen de padres indocumentados, ni el llamado turismo ciudadano, dice ‘voy a empezar a trabajar con estos cuatro territorios que potencialmente podría utilizar para a través de ellos no traer el tipo de inmigrantes que nosotros quisimos prohibir en el territorio de EE UU’. El profesor Ramos Gonzalez aclaró que no se conoce de ningún hallazgo que diga que eso es un problema para Estados Unidos o de un territorio.

A su juicio desde el punto de vista de Puerto Rico el proyecto tiene una lectura interesante. El nombre de la ley es “End Birthright Citizen Ship for Territoris ACT”, (Ley para poner fin a la ciudadanía por nacimiento en los territorios). En el caso de Puerto Rico es una lectura de que la ciudadanía de los puertorriqueños está sujeta lo que diga el Congreso.

Para las personas indocumentadas a partir del 1 de enero lo que está implícito es de que nadie se plantee en Estados Unidos la posibilidad de que de inmediato se pueda revocar la ciudadanía americana de los que actualmente la tienen en los territorios, sino que lo que se vaya a hacer tiene que ser prospectivo, sujeto a determinadas condiciones.

Apuntó a que la medida tiene un impacto importantísimo en cualquiera de los futuros alternos políticos de Puerto Rico en particular los vinculados al tema de la independencia y soberanía, de cualquier modalidad fuera de la clausula territorial en relación con EE UU.

¿Puede haber una colonia con su propia ciudadanía?, cuestiona Claridad.

“La contestación es que no, no puede haber un territorio con su propia ciudadanía mas allá de la ciudadanía estatal (de los estados) la cual no tiene implicaciones internacionales. En el caso de Estados Unidos si se está sujeto a la cláusula territorial, eso no es posible, una enmienda constitucional a la Enmienda 14 impacta muchas condiciones constitucionales”.

Señaló además de que políticamente hablando duda mucho que la nación norteamericana autorice a un territorio a tener su propia ciudadanía . “A parte de que la clausula territorial es lo suficiente maleable para que el Congreso pueda hacer muchas cosas, creo que no es viable políticamente a pesar de toda la maleable perversa que tiene esta cláusula”.

No obstante trajo a la atención de que a veces en Puerto Rico se nos olvida que esa cláusula territorial de la que se ha beneficiado la territorialidad colonial, en especial los etadolibristas, incluso puede darle mas poderes de los que se le da a un estado. Si el Congreso quisiera puede darle mas poder a los territorios que a un estado pero observó que eso le crearía problemas a EE UU.

Un aspecto del proyecto que señaló es que éste incluye a las Islas Marianas del Norte, que contrario a Puerto Rico y a Guam, no son producto de una invasión territorial, son producto de un fideicomiso, un convenio donde incide la cláusula territorial y como convenio depende de un arreglo, pero aun así refleja que el Congreso puede reservarse el derecho a actuar de manera unilateral. Para el experto en Derecho Constitucional, eso significa, sugiere que eso es un elemento de discusión para esa otra forma de soberanía que está reconocida por el Derecho Internacional, que la hemos discutido en Puerto Rico, que es la llamada libre asociación fuera de la cláusula territorial.

Coincido en que para los estadistas y estadolibristas el proyecto no representa ninguna amenaza. El reto principal sigue siendo para los etadolibristas coloniales debido a que el proyecto reafirma que la ciudadanía norteamericana de los puertorriqueños es estatutaria. Desde el punto de vista de los estadistas es positivo porque refuerza su argumento de que como único se garantiza la ciudadanía no sujeta al Congreso es la estadidad porque aplicaría la Enmienda 14 de la constitución.

En esa línea comentó que la decisión del TS que reafirmó que la ciudadanía es de los que nacen en el país, tiene unas expresiones interesantes de que el origen es el suelo, no de sangre que es lo que quería Trump. Pero otras expresiones reconocen desde el punto de vista de que la ciudadanía está atada a la soberanía. Si un país ejerce la soberanía sobre otro país tienes que darle la ciudadanía. En el caso de Puerto Rico desde el 1898 hasta el 1917 fuimos nacionales, no ciudadanos americanos.

Otro elemento mas interesante de la determinación del TS y que a su juicio compete a los estadistas es que habla del concepto lealtad. En la decisión de la mayoría un aspecto que incomoda a los disidentes, es que incluye a su manera que el concepto de ciudadanía americana y en cualquier país, el termino nacionalidad y ciudadanía se confunde. Lo que define la ciudadanía, al ciudadano de cualquier país es la lealtad, es sentirse parte de una comunidad política, acepta o no de que se es parte de esa comunidad.

Ramos González, dijo que considera que en la historia política de Puerto Rico, la inmensa mayoría de los puertorriqueños quieren su ciudadanía motivados fundamentalmente porque entienden, aunque equivocados que les facilita la entrada y salida a EEUU y las llamadas ayudas federales. Hizo igual la observación de que el servicio militar es una especie de sub empleo. “Salvo eso aquí no hay ninguna lealtad”. Recalcó que la nacionalidad, lo esencial es la lealtad , de que se pertenece a una comunidad con las que se tienen muchos elementos en común, cuando se ve desde la perspectiva de Puerto Rico -dijo- esa comunidad de afecto, de intereses, lealtades es distinta.