Dos integrantes del veterano grupo de teatreros participarán de un conversatorio y tres funciones en el país
En Rojo
En el marco del 56to Festival de Teatro Internacional, organizado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), el colectivo peruano de teatro Yuyachkani regresa al país a presentar la obra unipersonal Des-conocido y a discutir las “teatralidades de la cultura” estos próximo 13, 14 y 15 de noviembre, desde el teatro Victoria Espinosa.
Dos integrantes del grupo– formado hace 55 años– participarán, el 14 de noviembre a las 11:00 a.m., del conversatorio gratuito para el público. El actor Julián Vargas y el director Miguel Rubio Zapata, asimismo, presentarán Des-conocido el 13 y el 14 de noviembre, a las 8:00 p.m., y una última función el domingo 15, a las 4:00 p.m. Para Rosa Luisa Márquez, una de las organizadoras del evento, se trata de un grupo similar a Anamú, El tajo del alacrán o Moriviví.
“Coincide, en ellos, con eso, pero ellos siguieron y nosotros no. Ellos empezaron aliados a una protesta minera. Vestían, al principio, mahones y camisetas. Y en un momento, en una de las comunidades a las que fueron, una de las personas de la comunidad les dijo ‘bonita su obra, qué pena que olvidaron los vestuarios’. Y eso los hizo mirar hacia el país (Perú), y ver a un país riquísimo en teatralidades. Es un país que tiene máscaras, que tiene danzas, que tiene celebraciones a la menor provocación”, compartió la dramaturga con En Rojo.
Márquez describe a Yuyachkani– que significa “estoy pensando, estoy recordando”– como «una academia de Perú» que, en lugar de la academia, se dedica al teatro. El colectivo se distingue por su formación en distintas artes, como las danzas peruanas, las artes marciales y la música. A diferencia de Anamú, El tajo del alacrán o Moriviví– reparó la teatrera– el grupo ha presentado sus obras, de modo sistemático, desde hace más de cuatro décadas.
“Para nosotros, es un universo bizarro porque nosotros hacemos obras, las montamos dos fines de semana y se acabó. Aquí el equivalente sería Una de cal y una de arena, de Agua, Sol y Sereno, pero esto (Yuyachkani) es continuo. Ellos tienen un teatro de repertorio donde repiten las obras. Acabamos de ir a un encuentro internacional y presentaron 11 obras. Una de ellas vino a Puerto Rico en 1992. Es un repositorio, de los grandes grupos del teatro latinoamericano”, continuó.
En Teatralidades de la cultura, el grupo conversará con relación a su trasfondo como grupo. Vargas compartirá su desarrollo como músico, mientras que el documentalista Miguel Villafañe compartirá un fragmento del taller que hicieran por motivo de las más de cinco décadas de Yuyachkani. La visita del grupo estará dividida en tres componentes: la celebración de sus 55 años como colectivo, la discusión del trabajo de Vargas y la presentación de Des-conocido.
Una relación desde finales de 1980
Rosa Luisa Márquez cuenta que siempre quiso irse «con el circo». Es decir, siempre quiso estar cerca de aquellos ambientes y aquellas cosas que le atraían del teatro. Pero la vida, contó como quien enumera una larga lista de diligencias, le deparó un camino dedicado a la academia, a terminar el doctorado. En 1978, comenzó a dar cátedra de teatro en el Recinto de Río Piedras, no sin antes haberse fugado con dos o tres circos.
“En los años ‘70, aquí hubo festivales de teatro latinoamericano importantes, y esos fueron los años formativos míos. Yo vi ahí, en esos festivales, modelos. Esa presencia de la creación colectiva, del teatro de grupo fue la que me formó como universitaria. Al margen de la universidad, porque la universidad era más tradicional. Era apréndete este libreto y no te choques con los muebles”, relató la productora de Veinte-tú, Donde el viento hace buñuelos y otras obras.
Esas experiencias “marginales” llevaron a Márquez a fungir, desde su rol docente, como un enlace entre artistas de América Latina y la Universidad de Puerto Rico (UPR). Desde allí, trajo a maestros como Augusto Boal y The Bread & Puppet Theater para que presentaran obras en el país. En 1989, la dramaturga conoce a Yuyachkani desde la Escuela Internacional de Teatro para América Latina y el Caribe (EITALIC), dirigida por el guionista argentino Osvaldo Dragún.
“El taller de 1989 fue un pueblo en las sínsoras, como a diez minutos de San Antonio de los Baños, llamado Machurrucutu. Ahí se establece esa escuela, y Dragún nos invita a Antonio Martorell y a mí como gestores de un teatro que nosotros llamábamos gráfico-teatral. Vino, además, el señor Vicente Revuelta, de Cuba; el Teatro La Candelaria, de Colombia; y Yuyachkani, de Perú. De ahí viene ese ‘click’”, continuó Márquez.
Un año después, trajo por primera vez a Miguel Rubio para dar un taller sobre los Teatros Ambulantes de Cayey, donde se consolidó el vínculo. La relación floreció, desde entonces, con nuevos viajes hacia Cuba para la EITALIC y otras colaboraciones entre los distintos teatros de América Latina. A lo largo de 15 años, se organizaron 32 talleres. La idea, explicó, era que los diversos grupos conocieran los diferentes teatros del continente.
Yuyachkani vuelve con Des-conocido

En esta ocasión, Yuyachkani presenta su obra unipersonal Des-conocido, que trata sobre las experiencias que tuvo Julián Vargas durante sus visitas a un hospital de salud mental, en Perú. A partir de aquellas vivencias y sus obsesiones, cuenta Márquez, el actor armó la obra con Miguel Rubio.
“Cada actor tiene un universo personal que trae al laboratorio de trabajo y el dramaturgo-director, que es Miguel Rubio, compone. Los provoca, ellos improvisan, traen información y él va construyendo la obra con ellos. Los actores de Yuyachkani son dueños de lo que dicen. No tienen un libreto de nadie. Ellos hablan desde ellos mismos”, describió sobre el estilo de Yuyachkani.
La obra parte desde la perspectiva de un protagonista ingresado en una institución psiquiátrica que, poco a poco, va perdiendo la razón. No se sabe, en ese desdoblamiento, si el actor habla desde su personaje o su posición como actor, o si el personaje simula una metalepsis (rompe la cuarta pared). Yuyachkani ha descrito esta forma de arte como “Teatro del Inconsciente”.
“Es una pieza conmovedora de 15 minutos”, concluyó Márquez.
Los boletos para Des-conocido están disponibles en Boletera.net. El conversatorio es gratis.








