Un análisis de BBC News Mundo basado en imágenes satelitales reveló que al menos 20 bases y sitios militares de Estados Unidos en ocho países de Asia Occidental (Oriente Medio) han sido destruidas o sufrieron daños graves por ataques iraníes. Ello evidencia una escala de destrucción mayor a la reconocida oficialmente por el Pentágono y la Casa Blanca. .
Los ataques, ocurridos desde finales de febrero, se dirigieron a instalaciones en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait, Irak, Jordania, Baréin y Omán.
Los ataques iraníes se han enfocado en destruir o dañar sistemas de defensa antimisiles THAAD, radares, hangares y aeronaves. Tres costosas baterías antimisiles THAAD resultaron afectadas en Emiratos Arabes Unidos (EAU) y Jordania.
El sistema THAAD (Defensa de Área de Gran Altitud Terminal, por sus siglas en inglés) es un escudo antimisiles móvil diseñado por Lockheed Martin para el ejército de los Estados Unidos, capaz de interceptar misiles balísticos de corto, mediano e intermedio alcance durante su fase terminal de vuelo. A diferencia de otros sistemas de defensa, utiliza tecnología cinética «hit-to-kill» (impacto directo), destruyendo las amenazas mediante la fuerza del choque a gran velocidad y sin necesidad de ojivas explosivas.
Cada batería opera de forma integrada con un costo aproximado de 800 millones de dólares y consta de los siguientes elementos principales: lanzadores en 6 vehículos pesados montados en camiones.Interceptores que portan 48 misiles en total (8 por cada lanzador) capaces de alcanzar velocidades de hasta Mach 8.2. Radar AN/TPY-2, un potente radar terrestre de exploración avanzada que detecta amenazas a grandes distancias. Estados Unidos opera ocho baterías del sistema de defensa antimisiles THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), desplegadas en bases de todo el mundo y cuyo coste de fabricación ronda los 1,000 millones de dólares. Cada batería requiere una dotación de unos 100 soldados para su funcionamiento, mientras que los misiles interceptores que dispara cuestan alrededor de 12.7 millones de dólares por unidad.
En la Base Aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita, imágenes satelitales mostraron cráteres e infraestructura de costosas y estratégicas aeronaves dañadas. Irán evolucionó de ataques masivos a incursiones más quirúrgicas utilizando drones y misiles de alta precisión.
La táctica consistió originalmente en saturar las defensas antiaéreas estadounidenses con miríadas de drones y misiles anticuados y obsoletos para, entonces, comenzar los ataques precisos y efectivos con drones y misiles más sofisticados, ya agotados los costosisimos interceptores antiaéreos estadounidenses.
Los ataques de Teherán a bases estadounidenses e instalaciones militares en Asia Occidental son en represalia por los ataques estadounidenses e israelíes en Irán y Líbano durante los últimos tres meses.
Si bien la Casa Blanca ha afirmado repetidamente que el ejército iraní ha sido prácticamente aniquilado, los analistas señalan que los daños observados en las instalaciones estadounidenses sugieren que los contraataques de Teherán han sido más precisos y extensos de lo que los funcionarios estadounidenses habían reconocido anteriormente.
Estados Unidos ha intentado limitar el análisis satelital del conflicto solicitando a Planet, un importante proveedor, que imponga una restricción «indefinida» a las nuevas imágenes de Irán y la mayor parte de Oriente Medio. La empresa justificó la medida argumentando que quería garantizar que sus imágenes no fueran utilizadas «por actores adversarios para atacar a personal y civiles aliados y socios de la OTAN».
BBC Verify ha utilizado imágenes satelitales de otros proveedores internacionales, combinadas con imágenes antiguas de Planet, para rastrear los daños causados por los ataques iraníes. Las instalaciones se encuentran en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait, Irak, Jordania, Bahréin y Omán. La cifra real podría ser mayor, ya que algunos analistas estiman que el número de bases afectadas podría llegar a 28.
Entre el valioso material dañado se encontraban tres sistemas de baterías antimisiles de última generación en las bases aéreas de Al Ruwais y Al Sader en los Emiratos Árabes Unidos y en la base aérea de Muwaffaq Salti en Jordania.
Asia Occidental se ha convertido para Estados Unidos en el nuevo Vietnam, y algunos advierten que es mucho más humillante militarmente para la decadente potencia militar estadounidense.








