El portavoz del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en la Cámara de Representantes, Denis Márquez Lebrón, cursó una misiva al presidente del Negociado de Energía (NEPR), el 31 de agosto de 2026, en la que le reiteró su emplazamiento para que atienda aspectos que requieren ser aclarados al pueblo de Puerto Rico como parte de la investigación formal que se comprometió a hacer respecto a las implicaciones de la quiebra de New Fortress Energy (NFE) y su posible impacto sobre las obligaciones contractuales de su subsidiaria, Genera PR.
El jueves anterior, en una vista pública de la Comisión de Gobierno, el legislador del PIP emplazó al NEPR a que lleve a cabo dicha investigación.
“En el intercambio que tuvimos, le hice un emplazamiento público y formal para que iniciara una indagación sobre este tan importante tema. Usted se comprometió a abrir un docket para hacer lo correspondiente. Sirva esta comunicación para reiterar dicho emplazamiento y para llamar a su atención aspectos que requieren ser aclarados al pueblo de Puerto Rico como parte de la indagación formal que se comprometió a hacer”, lee la carta.
Márquez Lebrón señaló que en la vista pública le cuestionó al presidente del NEPR sobre la petición de quiebra voluntaria presentada por NFE, las posibles repercusiones para Genera y la responsabilidad y rol del Negociado en este escenario. Ante la ausencia de una contestación concreta por parte del Negociado, y ante el escenario crítico en el que se encuentra el sistema eléctrico de Puerto Rico, le hizo un emplazamiento público y formal para que el regulador iniciara una investigación sobre el asunto.
La postura del legislador del PIP es que la continuación del contrato con Genera representa un riesgo para los intereses del pueblo puertorriqueño. “La quiebra de New Fortress evidencia que ya no cuenta con la solidez financiera exigida para ser el garantizador de su subsidiaria, y tiene serias implicaciones. La importancia de la seguridad financiera del garantizador es esencial para salvaguardar el interés público. El Negociado tiene la responsabilidad de velar por el cumplimiento de las obligaciones que inciden sobre nuestro sistema eléctrico”, expresó.
Ante este escenario, insistió en la aprobación del PC797, de su autoría, para devolver el poder y el control del sistema eléctrico al pueblo de Puerto Rico con participación ciudadana y un sistema de gobernanza reformado para que sirva a los intereses del pueblo, no al lucro de las empresas privadas.








