Especial para CLARIDAD
Últimamente como que se ha puesto de boga entre algunos(as) izquierdistas o seudo izquierdistas dar “golpecitos” a Cuba con críticas irracionales. Cada cual es libre de tener opiniones y expresarlas, pero hay que ser cuidadoso(a), prudente, responsable, y sensible al momento actual que vive el país de recrudecimiento del esfuerzo imperialista de hacer rendirse al pueblo cubano, de hacerlo ceder en su soberanía; de hacerlo cambiar su sistema socialista al capitalista.
Se trata de un país sujeto actualmente a un casi absoluto bloqueo petrolero de parte de Estados Unidos que añade una capa mayor al bloqueo instituido por la misma superpotencia hace ya casi sesenta y cinco años. Desde enero del año en curso como resultado de este nuevo y vil atropello del monstruo del norte, ahora anaranjado, el pueblo de Cuba ha visto descender su condición de vida.
La alimentación, hospitales, escuelas, transporte, recogido de desechos sólidos y muchas áreas de la vida cubana son afectadas fuertemente. Pero, se trata también de que hoy el pueblo de Cuba escribe un nuevo capítulo de su historia aguerrida de resiliencia en lo general y de creatividad y determinación en lo cotidiano, según presenciaron visitantes recientes.
Por estas razones hay que llamar atención sobre las críticas citadas, al(la) que le caiga el sayo que se lo ponga. Algunos se cuelan en espacios convenientes incluyendo periódicos diarios, se hacen pasar de progresistas, luego hacen reclamos absurdos a Cuba, y luego por ejemplo se pasean en actividades de prestigiosas entidades. Cubren todas las bases, pero queda claro cómo y desde donde se moldean sus opiniones. La ultraizquierda ni se diga.
¿Qué reflejan comentarios como decir que en la reciente entrevista de CLARIDAD a Díaz Canel, el presidente cubano no dijo nada nuevo? ¿Qué significa cuando se dice, que el gobierno de Cuba es una dictadura? ¿Qué significan estos cuestionamientos cuando vienen de personas con espacios en el independentismo y que incluso han ido a Cuba y profesan solidaridad? El medio ideológico de derecha en el capitalismo es extremadamente poderoso para moldear opiniones, y en la colonia de Puerto Rico más todavía. Incluso izquierdistas a veces adoptan elementos de los discursos de los portavoces y la prensa de la reacción.
¿Qué era lo nuevo querían que dijera Díaz Canel? ¿Que Cuba cederá en su soberanía para que entren allí las multinacionales a mandar y explotar? ¿Qué adelanta quien repite en exabruptos que el gobierno de Cuba es una dictadura, lo que quizás escuchó de otros(as) además de los medios? ¿Que se quiere, que Cuba se abra al pluripartidismo lo que llevaría al pueblo cubano a dividirse en cuatro cantos como estamos en Puerto Rico?
Los llamados a cambios en Cuba chocan con la realidad de muchos cambios que ya se han instituido como el ejercicio privado de numerosas profesiones y oficios (con la excepción de algunas que incluyen la medicina y el magisterio); la propiedad privada de viviendas; la inversión de capital extranjero en sectores económicos como el turismo y los hoteles; como en los derechos de la comunidad LGBTTQ+, y otros.
Quienes hemos conocido el país, de su solidaridad, su resistencia y su valoración de la soberanía ahora más que nunca debemos divulgar las razones para que el imperialismo quiera liquidar el sistema económico y político de Cuba. Se debe hablar de la transformación de Cuba desde 1959 en una sociedad justa, consciente, culta y amante de su soberanía. Hay que hablar de la cultura de solidaridad de Cuba, de su apoyo a países que han necesitado médicos, maestros(as) y técnicos; de su apoyo para desmantelar sistemas políticos oprobiosos como el Apartheid y el colonialismo como en Puerto Rico.
Esa solidaridad de Cuba con distintos pueblos del mundo ha tenido forma en todos los confines del mundo, incluyendo de los climas más inhóspitos como son los campamentos de refugiados del Sahara Occidental, donde cuando esta servidora visitó, en un pequeñísimo dispensario el médico era cubano.
Este es el momento más importante para la solidaridad con Cuba que en Puerto Rico ha sido histórica y que al presente se manifiesta en las Brigadas Juan Rius Rivera, en las actividades recientes en honor Silvio Rodríguez para recaudar fondos y comprar medinas para hospitales en Cuba, además de actos individuales de solidaridad. Es momento de denunciar a cada oportunidad las grotescas agresiones contra Cuba y el impacto del bloqueo petrolero actual en áreas en que tanto había adelantado el país.
La solidaridad con Cuba es un área del trabajo de avanzada en Puerto Rico que con duro esfuerzo porta un mensaje distinto a la cháchara diaria que con pocas excepciones nos dispara continuamente la radio y televisión del país. No es momento para que nuestra tradición de solidaridad con Cuba dé resbalones. No debemos incurrir en la solidaridad o la amistad “light” que se hace de la vista larga de los “golpecitos”. No es momento de ambivalencias con Cuba.








