La salida del secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, y de la subsecretaria, Itza García, no significa que se acabó la corrupción gubernamental, así lo infirieron voces políticas fuera del Partido Nuevo Progresista (PNP).
Luego de meses de denuncias, interpelaciones ante el Senado, señalamientos y la confirmación por la Oficina del Panel Fiscal Independiente (OPFI) de que tanto el secretario de la gobernación y la subsecretaria fueron incluidos en una investigación por irregularidades relacionadas con la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) y la presión pública obligaron a la gobernadora Jenniffer González Colón, a anunciar en conferencia de prensa este pasado martes 21 de julio, la salida de sus puestos de ambos funcionarios. La gobernadora nunca uso la palabra despidos, sino “cese de funciones”. Según se indicó Domenech dejara su puesto este siete de agosto y García el 15 de agosto.
Las reacciones no se hicieron esperar.
“Durante semanas el País presenció cómo La Fortaleza intentó proteger y sostener en sus cargos a dos de sus principales funcionarios mientras aumentaban los serios cuestionamientos públicos sobre posibles actos de corrupción. El anuncio hoy de una salida inevitable, en medio de aplausos y reconocimientos no sólo es indignante sino que confirma la falta de respeto que tiene este gobierno a las instituciones públicas. La Gobernadora sigue minimizando e ignorando fuertes señalamientos de corrupción a su gobierno e insiste en limpiar la cara de dos funcionarios públicos que tienen mucho que responder al País y a la justicia”, expresó la coordinadora general del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), licenciada Eva Prados.
La coordinadora general del MVC puntualizó que la renuncia de funcionarios señalados por actos de favoritismo y corrupción no puede convertirse en la estrategia para cerrar un capítulo y pasar la página. Subrayó que ahora comienza la parte más importante, y es que se asegure un proceso judicial riguroso e imparcial.
“El pueblo tiene derecho a conocer toda la verdad y a que cualquier actuación contraria al interés público sea investigada hasta sus últimas consecuencias y que existan consecuencias para quien violó la fe pública.”
Por su parte el secretario general del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciado Juan Dalmau Ramírez, se expresó en sentido similar. “Qué nadie se confunda: esto no resuelve la crisis ni limpia a la administración actual. Es un lavado de cara descarado. Permitir que funcionarios señalados por graves alegaciones abandonen sus cargos casi con honores de Estado constituye una burla al país y un intento de proteger políticamente a quienes los nombraron, sostuvieron y defendieron”.
El secretario general del PIP atribuyó que la salida de ambos era inevitable, llega tarde, y que ambos nunca debieron ocupar posiciones de poder en el gobierno de Puerto Rico. En esa misma linea apuntó que el problema de fondo no se limita a Domenech y García, sino a Jenniffer González, su liderato y “una estructura del PNP que ha convertido el gobierno en terreno fértil para el amiguismo, el tráfico de influencias y el uso del poder público en beneficio de unos pocos.
Puerto Rico necesita superar de una vez la cultura de corrupción, favoritismo y compraventa de influencias que durante décadas han reproducido los gobiernos del PNP y del PPD. No basta con cambiar nombres mientras permanece intacto el mismo sistema.
Que nadie crea que estas salidas rehabilitan al gobierno. No son rehabilitables. Al entramado que representan también lo sacaremos del poder”, concluyó.
En tanto el portavoz de la delegación del Partido Popular Democrático (PPD) en el Senado, Luis Javier Hernández Ortiz, reclamó que durante el pasado año y medio de la administración de Jenniffer González Colón, desde el Senado han denunciado las malas decisiones de este Gobierno. “Lo dijimos y nos reafirmamos: estamos ante una ola de corrupción cuyo centro de operación es la Fortaleza de Puerto Rico. Nos han insultado, nos han difamado, han dicho muchas cosas sobre nuestra labor y nuestro rol fiscalizador, pero hoy una vez más, el tiempo nos da la razón”.
Igual sostuvo el PPD que Domenech nunca debió ocupar la silla de Secretario de la Gobernación, que la salida de ambos funcionarios es una tarde, aunque es “el primer paso para comenzar a eliminar los conflictos de interés, las influencias indebidas y la corrupción gubernamental que estos funcionarios fomentaron.
El segundo paso y el mas importante es que no exista impunidad. Que su salida no sea una distracción y que mantengamos vigilancia sobre las acciones y el eventual procesamiento que lleve a cabo el PFEI. Es insostenible que tengamos que soportar tanto más de Jenniffer González y su claque. El País no se merece esto. El País merece un buen gobierno”, finalizó el senador.








