Paulo A. Rodríguez Aponte
Con el objetivo de preservar y documentar la historia del séptimo arte en la Isla, los integrantes del colectivo Cine Nuestro, liderados por Gabriel Berdecía Hernández, en colaboración con Murphy Studios, se dan la tarea de recrear las escenas de una de las primeras películas producidas en suelo boricua: Por la hembra y el gallo (1916).
Más allá de rescatar el argumento y detalles del film, el grupo de jóvenes cineastas desarrolla una reinterpretación de la obra del pionero cinematógrafo Rafael Colorado D’Assoy.

Por la hembra y el gallo (1916) es una historia escrita por el puertorriqueño Antonio CapellaMartínez. Se desarrolla al rededor de una pugna entre Méndez, un joven burgués, y Cleto, un trabajador de la finca de café que recién adquiere Méndez. Lucía, objeto amoroso del trabajadores de sumo interés para el hacendado. Méndez propicia una pelea de gallos en la que el fiero animal de Cleto vence, creando insatisfacción en el joven adinerado. Este expulsa a Cleto de su finca para poder quedarse con la amada Lucía. Esto produce una trifulca entre ambos hombres. Méndez ata a Cleto a un árbol, y cuando Lucía intenta salvarlo, ocurre el clímax de la película que no voy a contar.
La película se desarrolla en el Barrio Apeadero de Patillas y en la Corte Judicial de Guayama durante los meses de marzo y abril de 1916. Fue estrenada en las primeras semanas de octubre de ese mismo año, según se recoge en una nota del periódico La Correspondencia rescatado por Berdecía Hernández.

El largometraje estuvo perdido por más de un siglo, sin conocerse tanto su paradero, como las personas que habían estado involucradas en su producción. Solo se sabía de su existencia a partir de la historia del cineasta Rafael Colorado D’Assoy, un español que migró a la isla a finales del Siglo XIX, y comenzó a realizar y distribuir películas, convirtiéndose en uno de los pioneros del cine producido en Puerto Rico. Berdecía Hernández está desarrollando un guion sobre la vida de Colorado y espera que “este proyecto signifique el comienzo del recuento de su legado”, según me comenta en una entrevista.
A partir del hallazgo histórico de Berdecía Hernández, se dan a conocer los detalles del elenco involucrado y las locaciones utilizadas para la realización de Por La Hembra y el Gallo. Inspirados en esta novedad, el grupo de Cine Nuestro se encomendó producir una recreación de la cinta original. Se propusieron utilizar una cámara de fílmico Bell & Howell en 16mm, que es la misma que se empleó en el rodaje original por Rafael Colorado D’Assoy, además de filmar en las mismas locaciones que la original. También se unen al proyecto Murphy Studios en la producción audiovisual técnica, y Ana Colorado, bisnieta del autor original, para el diseño de vestuario. Según Berdecía, están buscando crear una película lo más cercana a las formas originales que se emplearon hace 110 años.
El propósito de esto es poder acercar a un público general a la historia del cine en Puerto Rico y ofrecer una mirada hacia las primeras producciones que dieron paso a la creación de una industria local. Esto además de rescatar materiales audiovisuales de gran importancia para la historia del séptimo arte en el archipiélago y todo el Caribe. Berdecía también quiere generar interés sobre la vida de Rafael Colorado y que esto desate nuevas investigaciones y la búsqueda de sus películas perdidas, como El Milagro de la Virgen y Un Drama en Puerto Rico.
Para lograr su gesta, Cine Nuestro estará realizando una feria benéfica para financiar el proyecto, el 1ero de agosto. La velada cuenta con una serie de talleres que incluyen un “masterclass” de cine fílmico, un taller demostrativo de linternas mágicas y un taller de guion gráfico o “storyboard”. Cada actividad cuenta con un costo de admisión que está disponible en las redes sociales de Cine Nuestro en Instagram y Facebook y tienen páginas para donar directamente. Además, habrá comida y una cartelera cultural completa para el deleite del público de manera gratuita.
Cine Nuestro es una organización sin fines de lucro creada por jóvenes cineastas con la misión principal de salvaguardar, restaurar y hacer accesible el patrimonio cinematográfico puertorriqueño a través de la educación y la preservación de diversos materiales históricos. Se han dedicado a hacer actividades que destaquen la historia del cine en la Isla, además de producir material investigativo para la preservación del medio. Sus integrantes son Soraya Franceschi Martínez, Bryam Jiménez López, Nanichi Nieves Díaz, Jessica Ortiz Morales y Gabriel Berdecía Hernández. Berdecía Hernández ha realizado recorridos por los viejos cines de San Juan, pero además lo ha hecho en la ciudad señorial de Ponce como manera de financiar las actividades del proyecto.
Esta iniciativa destaca la gestión de los jóvenes cineastas e investigadores por seguir ahondando en la importancia del arte cinematográfico para la producción cultural e histórica. El proyecto de realizar una reinterpretación de una película tan antigua también abre la puerta a nuevas adaptaciones de pasados metrajes que son de desconocimiento público, además del rescate de viejas narrativas que tienen vigencia en nuestra contemporaneidad. Apostamos a que este proyecto sea de sumo provecho para los aficionados del cine en general y la ciudadanía puertorriqueña en particular.








