En Rojo
Viajé por la Carretera 187 en el pueblo de Loíza por primera vez en diciembre de 1975. El propósito fue comer jueyes, pero el resultado fue un encuentro fascinante con las máscaras de Vejigantes de don Castor Ayala. Regresé a Loíza cada vez que podía tanto dentro y como fuera del contexto de las fiestas de Santiago Apóstol durante las próximas dos décadas.
En 1996 comencé un proyecto, todavía inconcluso, de anualmente asistir a las fiestas y documentar la evolución de las procesiones los días 26, 27 y 28 de julio de los tres Santiagos y los personajes no sagrados (especialmente el Vejigante) a su alrededor. Lo he hecho durante los últimos treinta años porque las fiestas representan un proceso sacro-social-artístico dinámico que, a través de un acto auto-identitario, resalta el desarrollo constante del piso afrocaribeño de la cultura puertorriqueña.
Casi cada año público un informe sobre las fiestas en estas páginas. Este año no pude llegar desde Vieques para la procesión de Santiago de los hombres ni el bombazo aniversario en el Batey de los Hermanos Ayala (26 de julio), pero sí presencié las procesiones de Santiago de las mujeres (27 de julio) y Santiago de los niños (28 de julio). Hay varios puntos claves para (re)considerar a través de la foto documentación:
Las fiestas sirvieron como un tributo a Edgar Osorio (DJ Edgar), quién falleció durante el pasado año. El Carretón Alegre, que él inventó e introdujo a las fiestas en las 1990s, continua con fuerza como el nuevo elemento estructural de más impacto en las fiestas de las últimos tres décadas.
El arte de tallar y pintar máscaras de coco de los Vejigantes se amplía y asombra cada año más. (Ver las fotos de máscaras de Teddy (Delfo) Vázquez, Wilda Cruz y Juan Pablo Vizcaíno.) A esto, añadimos mayor atención a la selección de las telas, a los diseños y a la construcción de sus vestuarios.
El Carretón Alegre, circundado por Caballeros, Vejigantes, Locas y Viejos, transita por la Carr. 187 frente a las literas de los santos. A veces la distancia entre ellos crece al punto de dar la impresión de dos procesiones en vez de una. Durante los últimos cinco años, en el día de Santiago de las mujeres, el grupo teatral Agua, Sol y Sereno ha llenado ese espacio con sus zanqueros, cabezudos y comparsas trabajadas con Taller Salud de Loíza.
Menos Locas y Viejos han surgido entre los personajes no sagrado de las fiestas en los últimos años. Las procesiones de 2026 no cambiaron en ese patrón, aunque aparecieron varios ejemplos excepcionales de estos personajes cruciales.
Las fiestas de 2026 fueron tranquilamente hermosas. No hubo la masividad que se forma cuando el 27 o 28 de julio es un sábado o domingo. Lo que regía era la continuidad y la naturaleza imparable del estilo artístico, festivo y espiritual.














