Especial para CLARIDAD
Como uno de los más grandes revolucionarios de nuestro tiempo, a nivel mundial Fidel estableció los más altos referentes para los principios revolucionarios como valentía, soberanía, resistencia y solidaridad internacional; principios enarbolados también por la Revolución Cubana que es como decir Fidel. ¿Cómo entenderíamos estos principios si no fuera por el ejemplo de Fidel y la Revolución Cubana?
Los principios revolucionarios guiaron el triunfo sobre Batista; la transformación revolucionaria de Cuba; y la victoria en Bahía de Cochinos, la primera derrota del imperialismo en América. Para vencer sobre el criminal bloqueo de Estados Unidos, el terrorismo gusano desde Florida, la guerra diplomática, la guerra mediática, la caída del Campo Socialista y el Período Especial, junto al pueblo de Cuba, Fidel se valió de los principios revolucionarios. Asumió su visión, sus objetivos, sus proyectos, sin miedo, sin temor al fracaso, sin temor a la censura, sino yendo tras la victoria. Nunca fue opción ceder en principios.
Fidel dio vida a los principios de la Revolución usando también la herramienta de la organización del pueblo asegurando la organización de masas y de cuadros como la organización de los niños y niñas cubanos en Los Pioneros, de las mujeres en la Federación de Mujeres Cubanas, de organizaciones de trabajadores(as) y sindicatos, de los jóvenes y estudiantes, y el sector cultural entre otros incluyendo la organización cuadra por cuadra en los Comité de Defensa de la Revolución.
Desde los tiempos de la lucha guerrillera abogó por la participación de la mujer cubana en las luchas políticas y sociales. Reconoció la opresión y explotación de siempre de las mujeres y, por tanto, la Revolución abogó por su incorporación en todos los procesos revolucionarios. Luego de 1959, se multiplicó la presencia de la mujer en el trabajo fuera de la casa, haciendo presencia en profesiones y sectores históricamente dominadas por hombres incluso profesiones no tradicionales como la construcción, la ingeniería, lo militar, y también en la investigación científico-técnica.
Debemos recordar también que Fidel se preocupó por los remanentes del racismo y el discrimen racial después del triunfo de la Revolución.
Fidel creyó profundamente en el marxismo-leninismo. Se destacó por su confianza en el ser humano, y su capacidad de asumir principios revolucionarios. Siempre sabiendo que el ser humano y su obra no son perfectos, apostó a su capacidad de superar los vicios del individualismo, el materialismo y la mezquindad. Creyó en la promoción a cargos y responsabilidades superiores. Se destacó por su confianza en el cambio, y en la flexibilidad dentro de la firmeza de la Revolución. Apostó a la cultura.
Un gran ejemplo de su firmeza en la solidaridad internacional es su solidaridad con la independencia de Puerto Rico, un tema que toca directamente los intereses de Estados Unidos. Cuba fue fundamental en la admisión de organizaciones independentistas en un sinnúmero de entidades internacionales, una participación de valor incalculable para romper el aislamiento internacional de Puerto Rico. Durante décadas Cuba ha sido consecuente con la presentación del caso colonial de Puerto Rico en Naciones Unidas.
Cuba acoge en La Habana la Misión Permanente de Puerto Rico Juan Mari Brás, una entidad cuasi diplomática próxima a cumplir su sexagésimo aniversario. Anualmente en septiembre, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos celebra una Jornada de Solidaridad con la Independencia de Puerto Rico.
Un sinnúmero de puertorriqueños y puertorriqueñas y jóvenes de otros países se graduaron de estudios en medicina en Cuba y otras áreas, incluyendo cine. (Con excepciones, las aspiraciones de los puertorriqueños(as) a la práctica de medicina fueron truncadas por no ser admitidos al examen de reválida en Puerto Rico.) También hubo estudiantes de agronomía, veterinaria, deportes y otras especialidades.
Con su fe en el ser humano y en la conciencia del pueblo de Cuba forjada al fragor de la Revolución, Cuba ofrendo vidas, maestros(as), médicos, técnicos, y militares en luchas y guerras justas de otros pueblos, en particular en Africa.
A lo interior de Cuba, son incalculables los logros que habría alcanzado la Revolución sin el acoso imperialista de Estados Unidos, en particular, el bloqueo de casi siete décadas que ahora suma la agresión indecible del bloqueo petrolero que tienen el objetivo directo de asfixia del pueblo cubano. Sus logros tienen que ser aquilatados en el marco de las agresiones constantes.
Al presente, tenemos que apostar a un nuevo triunfo revolucionario. Los amigos y amigas de Cuba, solidarios de siempre, solidarios de principio, apostamos a la presente generación de cuadros y dirigentes cubanos, al aguerrido pueblo de Cuba, a la institucionalidad de la Revolución, y a la dirección del presidente Miguel Díaz-Canel. Apostamos al legado del mayor revolucionario de nuestros tiempos, Fidel Castro Ruz.
Y cito de sus palabras, “El mundo ha sido solidario con Cuba y por eso la Isla se siente cada día más y más solidaria con todos los pueblos del mundo. … nos sentimos obligados con todos los pueblos que necesitan de nuestra solidaridad … Cuba le debe a [la] solidaridad, en gran parte, haber podido resistir los ataques del imperialismo y Cuba sabe que con esa solidaridad continuará luchando y continuará resistiendo”. Fin de la cita de palabras de Fidel el 8 de junio de 1961.
Gracias, Fidel, por elevar nuestro estándar de lo que son los principios revolucionarios.








