CLARIDAD
El Caucus de Senadores Claustrales del Recinto de Río Piedras discutió, el 9 de septiembre, las diversas insuficiencias presupuestarias del primer centro docente con la presidenta Zayira Jordán Conde. Tras aproximadamente dos horas de deliberación, el cuerpo representativo compartió los resultados de la conversación mientras, de fondo, la jefa del sistema universitario se escurría en su Infiniti QX por la salida.
De acuerdo con el portavoz del Caucus, el profesor Jorge Colón, el Senado Académico solicitó esta reunión después de identificar $15 millones en deficiencias fiscales que afectan contratos temporeros, pagos de servicios esenciales, ofertas académicas, ayudantías y otros programas vinculados con la investigación académica.
“Le estamos dejando saber a ella que estamos en un situación crítica que necesita que la Universidad de Puerto Rico (UPR) piense, de nuevo, en la distribución presupuestaria que se hizo, que busque en el presupuesto donde se pueda redistribuir fondos e invertirlos para cubrir necesidades. Se le informó en la reunión que, según aparece en el presupuesto, no vamos a poder pagar los últimos tres meses de la factura eléctrica”, advirtió el docente.
Por su parte, el representante estudiantil Kemuel Rodríguez explicó que estas insuficiencias presupuestarias corresponden a la operación mínima del recinto, de modo que el déficit impactaría otros gastos “ordinarios” si sigue creciendo esta deficiencia. El portavoz contrastó la asignación corriente de $170 millones contra los gastos proyectados de $216 millones en necesidades. La disparidad contradice.
“De las cosas más preocupantes, señalo las ayudantías, sobre todo para estudiantes graduados, porque estos programas habilitan la actividad de investigación y creación en la Universidad de Puerto Rico. Si queremos movernos a modelos que, como dice la propia presidenta del sistema universitario, sean autosustentables, pues, eso es lo que tenemos que proteger. De la investigación y la creación de las patentes es que sale el dinero”, elaboró Rodríguez.
Para Astrid Lugo, representante de Humanidades en el Senado Académico, la presidenta no tiene constancia de estas deficiencias. A lo largo de las casi dos horas de la reunión, mientras afuera tentaban lloviznas de nubes sembradas, Jordán Conde hizo mutis ante los planteamientos del Caucus. La estudiante también destacó el apremio de la reunión, que fue convocada un día antes de celebrarse.
“Estoy frustrada con la situación porque la presidenta plantea que no hay espacio para revisar el presupuesto. ¿Qué quieres decir eso? ¿Que la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras no va a poder pagar la luz? ¿Eso es lo que el Gobierno de Puerto Rico va a permitir que pase con el primer centro docente, el lugar donde se hace la mayor cantidad de investigación que se hace en el país? Quiero pensar que hay espacio para recapacitar y repensar esa contestación”, agregó Lugo.
El profesor Colón cuenta que solicitaron, en septiembre del año pasado, una reunión con Jordán Conde. Ella no contestó. Ahora, lograda la reunión, le preguntaron si tenía un plan fiscal para los próximos cinco años. Ella no contestó. Le preguntaron si pensaba solicitarle más dinero a la Junta de Control Fiscal (JCF). Ella no contestó. Le preguntaron si apoyaba el proyecto de la Cámara que restablece la antigua fórmula presupuestaria de la UPR. Ahí contestó que no se comprometía con nada.
“Ella nos oyó en la reunión, nos dio la oportunidad de hablar, pero no salimos con un resultado real en términos de algo que vaya a mejorar las finanzas del recinto”, señaló Colón.
La redistribución de partidas, añadió Rodríguez, no están restringidas por la ley PROMESA, a pesar de los percances administrativos. Falta «voluntad de sistema» para cumplir los procesos necesarios para la búsqueda de fondos, dijo. Cuestionó, además, partidas de la Administración Central como los $47 millones destinados para servicios y actividades del sistema. Una cantidad que, de acuerdo con el portavoz, duplica el presupuesto de otros recintos de la UPR.
“Hay de dónde poder subsanar ciertas deficiencias, empezando por aquellas que tienen un impacto adverso sobre la habilidad de generar ingresos propios o para mitigar parte de esta insuficiencia presupuestaria. El desglose mayor dentro de Administración Central es esa partida de $47.24 millones. Esas son partidas a transferir. Si no se genera una necesidad que justifique esa transferencia, eso se queda en el pote que se conoce como el SASU”, aclaró Rodríguez.
Tras la reunión, los portavoces consideran apelar ante de la JCF, regresar al Senado Académico esta semana para informar sobre los resultados de la reunión y emplazar a la Junta de Gobierno de la UPR y a la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, para que inviertan recursos en el primer centro docente y reconozcan su valor dentro de la economía del país.
“¿Cuál es el proyecto de país que yo voy a financiar como gobierno? Tiene que ser la Universidad de Puerto Rico”, reclamó Lugo.








