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Marcha atrás de la Junta al crédito por trabajo

La organización Espacios Abiertos (EA), dio a conocer que la Junta de Control Fiscal (JCF) rectificó su determinación de no aplicar el ajuste por inflación del crédito por trabajo para el año contributivo 2025, al designar la medida como Approved with Observations, después de haberla rechazado previamente.

La determinación de la JCF fue notificada el 13 de febrero al secretario del Departamento de Hacienda Ángel Pantoja Rodríguez. En su comunicación reconoce que su decisión inicial se tomó sin contar con información relevante sobre el acuerdo con el Departamento del Tesoro de EE. UU., que rige las transferencias federales relacionadas con el programa, ni con la Ley 141 del 2021, que regula el manejo del mismo en nuestra jurisdicción. La JCF reconoció que rechazar el ajuste por inflación podría afectar el marco de financiamiento del programa.

Espacios Abiertos destacó que el cambio de postura de la Junta es una noticia importante para cientos de miles de familias trabajadoras en Puerto Rico. El 3 de febrero publicó el informe de su autoría,  La denegación del ajuste por inflación del crédito por trabajo en Puerto Rico y sus efectos en la pobreza,  en el que advertía que impedir el ajuste por inflación equivalía a un recorte real del programa. Con datos administrativos provistos por el Departamento de Hacienda, el análisis de EA estimó que la denegación del ajuste, estimado en cerca de $72 millones, implicaría que alrededor de 7,475 personas adicionales permanecerían por debajo del umbral de pobreza federal.

“Desde Espacios Abiertos reiteramos que proteger y fortalecer el crédito por trabajo, incluida su indexación por inflación, es esencial para sostener su efectividad y evitar que el aumento del costo de vida se convierta, año tras año, en un mecanismo automático de recorte. A la vez, insistimos en que la discusión fiscal sobre el programa debe hacerse con datos y evidencia: incorporando métricas de impacto social y evaluaciones económicas que vayan más allá del costo bruto, tal como planteamos en nuestras recomendaciones”, expresó la organización en comunicado de prensa.

 

 

 

 

Representaciones de la UPR se distancian de la presidenta

Zayira Jordán Conde

 

 

Patrones de incumplimiento con el reglamento universitario y un desorden administrativo ocupan el eje de la polémica

 

CLARIDAD

 

La falta de diálogo, orden y apertura continúan socavando la confianza en la administración  de la Universidad de Puerto Rico (UPR), de acuerdo con el representante estudiantil Edward Maldonado Rosa. La situación ha cobrado urgencia entre distintos consejos, caucus, presidencias y representaciones estudiantiles por el estilo de gobernanza de la doctora Zayira Jordán Conde.

En entrevista con CLARIDAD, Maldonado Rosa destacó el “desdén” que prima en las reuniones de la Junta Universitaria (JU) con Jordán Conde, donde frecuentemente se incumple con los procesos de debate establecidos por el reglamento oficial de la UPR. Este acercamiento de Jordán Conde, contó, también se muestra cuando “tampoco quiere tomar nota o mejorar sus acciones”.

“Ella se reafirma en lo que está haciendo mal y lo vuelve a hacer. Eso pasó en la reunión pasada de la Junta Universitaria del mes de febrero, poco después de que señalaran en diciembre su mal manejo parlamentario de una petición de voto secreto. Hizo eso mismo en febrero de nuevo. Se le tuvo que volver a explicar cómo se hacen las cosas”, expresó Maldonado Rosa vía telefónica.

Además, el integrante de la JU admitió que algunos sectores interpretan la gestión de Jordán Conde como desordenada y sin un plan claro para la “transformación” que propone para la institución. A juicio del estudiante, las determinaciones de la presidenta parecen “improvisadas”, particularmente por la falta de información y diálogo en los procesos que ha propuesto desde que se estrenó en el cargo.

A finales de enero, como resultado de estas tensiones, la Junta de Gobierno sometió a la presidenta a un voto de destitución en el que, por dos votos, Jordán Conde pudo permanecer en el cargo. Poco después, el 4 de febrero, la JU le retiró la confianza como cuerpo asesor oficial de la presidencia. La determinación recibió el respaldo del Senado Académico del recinto de Río Piedras.

“Así no se practica una buena gestión universitaria. La realidad es que no lleva un año en la posición, eso lo sabemos, pero la gestión demuestra todo. Desde la Junta Universitaria, nosotros decimos que la universidad está en una aparente pausa institucional. No estamos avanzando, estamos paralizados en todos los procesos. Eso habla de la gestión de la doctora Jordán Conde. Aquí el tiempo es irrelevante para mostrar la capacidad de liderazgo que ejerce”, aseveró Maldonado Rosa en respuesta a los comentarios del secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés.

Ramos Parés, integrante de la Junta de Gobierno, previamente indicó que las discusiones sobre la gestión de Jordán Conde “distraían” la atención y exhortaba a “darle un poco de confianza”, según reportó El Nuevo Día. Para Maldonado Rosa, las declaraciones del titular de Educación no compaginan con sus ausencias a las reuniones de la Junta de Gobierno.

“El secretario de Educación no va a la Junta de Gobierno. Él tiene una representante. Él no se sienta ahí una vez al mes. La última que fue, fue para la elección de Zayira. Él no puede hablar de lo que está pasando en la Junta de Gobierno. O sea, que a pesar de llevar seis o siete meses en la posición, la doctora Jordán ha afirmado que no tiene la capacidad de administrar la Universidad de Puerto Rico”, aseguró.

El representante ante la JU recordó que la moción para destituir a la presidenta surgió luego de la evaluación que la Junta de Gobierno hizo en diciembre. Y aunque Jordán Conde y la gobernadora Jenniffer González Colón califican el resultado del voto como “una victoria”, el margen de esa elección puede dar paso a otra moción similar.

“Estamos hablando de una presidenta que, a seis meses de comenzar su presidencia, tuvo una moción de destitución en la que no se fue por dos votos. Esa no es la gran hazaña que quieren pintar”, opinó.

Al retirarle la confianza, elaboró Maldonado Rosa, la JU marca una división entre la gestión de la presidencia y la postura del cuerpo representativo. Dentro de la resolución presentada para oficializar su desconfianza, la JU también planteó que la Junta de Gobierno reconsidere su decisión y ratifique otra elección de destitución.

“Muchos pueden ver el retiro como simbólico, pero para nosotros enmarca que las acciones de la presidenta no hablan por la Junta Universitaria… Nosotros esperaríamos que, una vez la moción sea elevada de nuevo a la Junta de Gobierno, unida al reclamo del Senado Académico de Río Piedras, recapaciten y vuelvan a presentar para votar”, vaticinó.

Por último, Maldonado Rosa recordó que el Frente Multisectorial de la UPR mantiene sus canales abiertos, aunque actualmente no han convocado o delimitado un plan.

 

 

Hora de repensar la Serie del Caribe

 

Especial para CLARIDAD

Puedo entender las razones de seguridad que motivaron el cambio de sede de la Serie del Caribe de Venezuela a México y que, ante los problemas presentados, Venezuela no participara. La Serie del Caribe realizada en Jalisco, México, no fue una serie mala, sin embargo, el hecho de que una semana más tarde Venezuela pudiera presentar una Serie de las Américas mejor, con más países y mucho más exitosa, obliga a replantear todo acerca de la Serie.

La Serie del Caribe es uno de los eventos más longevos de este hemisferio; llevándose a cabo por primera vez en 1949, en el camino sufrió expansiones.  Cuba era parte de la Serie en su versión original y Panamá también llegó a ser parte de la misma (entre otros detalles importantes).  Sin embargo, siento que ante el progreso demostrado en toda América en este deporte, se debe repensar y hacer una sola serie llamada La Serie Americana de Béisbol.  Después de todo, Benito nos recordó que América somos todos.

Cabe resaltar que el Clásico Mundial de Béisbol que se jugará en un par de semanas cuenta con 10 equipos de América además del equipo de EEUU.  Los equipos que jugarán en Puerto Rico son: Panamá, Canadá, Cuba y Colombia.  Brasil, Venezuela, República Dominicana, Nicaragua y México estarán en otros grupos del torneo.

Por otra parte, durante la Serie de las Américas hubo países como Argentina y Curazao que demostraron que su nivel ha ido subiendo y se fueron de tú a tú con los grandes.  Por eso no veo razón para que no se evalúe la idea de hacer una serie de todas las Américas que cuente por lo menos con 12 equipos (quizás pudiera llegar hasta 16) dividiéndolos en dos grupos de todos contra todos en la primera ronda y los mejores 4 de cada grupo pasan a cuartos semis y finales.

El torneo tomaría una semana más, pero creo que valdría la pena evaluarlo si resulta en un continuo desarrollo de la región en el beisbol.  Ya de por si Cuba, Puerto Rico, República Domincana y Venezuela han probado ser amenazas para ganar al mayor nivel, pero mejor desarrollo a nivel americano lograría que, si el clásico de beisbol continúa, sea un evento verdaderamente mundial donde, al igual que pasa con el Mundial de Fútbol, todos los países tengan oportunidad real y no sólo los favoritos.

¿Si algún deporte se presta para sorpresas es el béisbol, pero por qué no hacer una serie americana anual que ayude a promover el deporte en todos los rincones?

Esto le podría dar nueva vida a estas series, que a veces no están abierta a los cambios y convertirla en una sola.

Sin duda todo esto debe reevaluarse.

 

 

Nasser Abu Srour: “Desde el 7 de octubre, las cárceles se convirtieron en un frente más de la guerra contra Gaza”

Por Patricia Simón

   Nasser Abu Srour (Campo de refugiados de Aida, Cisjordania, 1969) es uno de los palestinos que más tiempo ha pasado preso en una cárcel israelí: 32 de sus 57 años. Durante su presidio escribió La historia de un muro, uno de los libros que mejor alumbra la fortaleza que puede llegar a tener el ser humano y un pueblo, el palestino. Mientras sufría hambre, torturas y violaciones, su obra fue traducida a siete idiomas, publicada en España por Galaxia Gutenberg y premiada con reconocimientos tan prestigiosos como el Premio de la literatura árabe 2025 del Instituto del Mundo Árabe de Francia. Pese a que acababa de ser liberado, no pudo viajar a la gala. Por ahora, solo puede salir de Egipto para instalarse en Brasil o Malasia.

En 1993, Abu Srour tenía 24 años y vivía en el campo de refugiados en el que había nacido, el de Aida, cerca de Belén. Allí estudió en la escuela de la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo), que sigue garantizando el derecho a la educación a la infancia de este gueto, cercado por el muro del apartheid israelí. Cuando cursaba Literatura Inglesa en la Universidad de Al Quds se unió a las protestas de la primera Intifada. Fue detenido y condenado a cadena perpetua por participar presuntamente en el asesinato de un oficial de la inteligencia israelí.

El nombre de Abu Srour aparecía en los listados de los palestinos que debían liberarse según los Acuerdos de Oslo y en las negociaciones de Wafa al Ahrar de 2011, por las que Israel liberó a mil palestinos a cambio de un soldado israelí. Pero Tel Aviv no cumplió.

Finalmente, en octubre de 2025, 32 años después de su encarcalamiento, fue puesto en libertad junto a otros 154 secuestrados palestinos en un intercambio acordado por el Plan de Trump para la Franja de Gaza.

Su madre, Mayzour, que se había convertido en un referente de la defensa de los derechos de los secuestrados palestinos, había muerto 70 días antes. Esta periodista tuvo la oportunidad de conocerla en su casa gracias a la mediación de Lora Abuaita, quien también ha participado en esta entrevista como traductora. En aquel encuentro, Mayzour nos mostró su armario, donde guardaba por orden cronológico los vestidos que había tejido para visitar a su hijo a lo largo de su vida. Las autoridades israelíes le prohibieron recibir visitas durante los primeros siete años de presidio. Después, ella hacía viaje de dos y tres días por el desierto para que, a menudo, los carceleros israelíes la humillasen y cancelaran a última hora el encuentro.

Su madre es el único tema del que Abu Srour ha preferido no hablar en esta entrevista que mantuvimos por videoconferencia durante más de tres horas. Una de las primeras que ha concedido a un medio de comunicación.

Nasser Abu Srour tras su puesta en libertad. IMAGEN CEDIDA.

 ¿Cómo cambió la vida para los palestinos secuestrados en las cárceles israelíes tras el 7 de octubre de 2023?

En los años previos, el movimiento de presos había conseguido que tuviéramos acceso a comida, libros, cuadernos y a un mínimo de información del exterior. Pero desde el 7 de octubre, las cárceles se convirtieron en un frente más de la guerra contra Gaza. Como ocurrió en Cisjordania, en el Líbano, en Yemen…

La misma noche del 7 de octubre desconectaron toda comunicación con el exterior. Los guardias se cambiaron los uniformes por unos con el rótulo en el pecho de «Guerreros». Desde entonces, en las cárceles dan de comer el mínimo de calorías necesario para que no nos muramos y así poder seguir golpeándonos hasta matarnos del dolor. En las celdas donde cabíamos dos o cuatro presos, metieron a doce. A diario nos torturaban, nos golpeaban, nos violaban. Antes de 2023 también lo hacían, pero a partir de entonces fue algo totalmente diferente. No había límites. Redujeron nuestra existencia a lo puramente animal, a respirar y pensar cómo sobrevivir.

Nos quitaron los espejos para que no nos pudiéramos ver. Cuando llovía, buscábamos charcos en el patio para vernos. Yo perdí 12 kilos, pero porque ya estaba muy delgado. Hay presos que han perdido muchos más. Nos daban de comer apenas un vasito de café con arroz, cubierto de excrementos de ave porque los dejaban en el patio antes de distribuirlos. Y si no nos lo comíamos, nos pegaban hasta la muerte. Otras veces, nos dejaban sin comer como castigo colectivo.

Tenían un plan con todo lo que querían experimentar con nosotros y lo llevaron a cabo. Antes del 7 de octubre, te podían golpear hasta partirte los huesos, pero luego te curaban para que siguieras vivo. Pero a partir de entonces, desapareció la atención médica. Han matado a muchos presos de hambre y de falta de medicinas.

El hacinamiento, la falta de higiene, las heridas y las enfermedades han generado una variante de la sarna que se come el cuerpo de los presos. Yo he llegado a verle los huesos a algunos. Muchos han muerto por eso.

En las prisiones pusieron una foto de la Franja destruida, de seis metros de largo, con el título «La nueva Gaza». Era una forma de tortura psicológica, de decirnos “no podéis hacer nada, esto es lo que está pasando allí afuera”.

En las 48 horas previas a ponernos en libertad, la violencia aumentó muchísimo. Nos pegaron tanto que cuando llegamos a la frontera no podíamos siquiera caminar para cambiar de autobús, no teníamos fuerzas.

¿Cómo está ahora?

Es difícil explicarlo. Respiro, y eso está bien. Estoy comiendo, bebiendo, amando, y eso se supone que está bien. Puedo ver las calles, algo que no podía hacer desde hace 32 años. Y puedo hablar por teléfono con personas de la Palestina ocupada y eso está bien. Pero no estoy bien. De hecho, no sé si le puedo dar las gracias a Dios por nuestra liberación porque el precio ha sido que 80.000 personas hayan sido asesinadas en Gaza. Y en las cárceles siguen matando, humillando, degradando y violando a diario. Le he escrito una carta a uno de los amigos que siguen encarcelados en la que le pido perdón por cada vez que respiro porque les he dejado solos.

En los dos últimos años pensé en suicidarme porque era tanta la violencia que no podía controlar mi cuerpo y no quería convertirme en un animal. Le decía a mi cuerpo que no tenía hambre, pero no podía controlarlo. Lo único que me permitió mantener un mínimo de valentía para sobrevivir fue la fe en que algún día viviría en libertad.

¿Convivió con las personas que secuestraban de Gaza durante el genocidio?

No, los llevaban a una sección distinta de las prisiones. Escuchábamos sus gritos, unos desgarros que no puedo describir. Nada de lo que vivimos nosotros es comparable a lo que hacen con los presos de Gaza.

¿Cómo fue la puesta en libertad?

Nos llevaron por el sur de la Franja y lo primero que hice cuando cruzamos la frontera de Rafah fue abrir la cortinilla del autobús. Era la ventana más grande que he visto en mi vida porque solo conocía las del campo de refugiados en el que nací y las de la cárcel. Cuando llegamos al hotel no sabía qué hacer. Era la primera vez en mi vida que estaba en uno. Salía de la habitación y tenía que volver cinco veces porque siempre se me olvidaba algo. Mis hermanos que viven en Estados Unidos vinieron a verme y me trajeron muchos regalos caros, como un Iphone. Yo no sabía qué hacer con él.

No sabía ni siquiera dar ni recibir amor. Tuve que pedirles momentos de pausa a la familia porque no podía recibir ni dar tanto cariño. En un momento dado, mi hermana me iba a abrazar y le tuve que pedir que no lo hiciese, no podía.

Tampoco consigo reconocerme con el tiempo ni el lugar. En prisión, vivía fuera del tiempo y en un no-lugar. Estoy aprendiendo.

Primero, les alojaron en un hotel en El Cairo. Al día siguiente, el panfleto sensacionalista Daily Mail publicó una noticia en la que criticaba que turistas británicos tuvieran que desayunar en la misma sala que ustedes. La titularon El hotel de Hamás. Entonces, les vuelven a meter en un autobús y les trasladan a un hotel en medio del desierto. ¿Cómo se sintió entonces?

Sentí que nos trasladaban a otra prisión. Nos dijeron que teníamos que recoger todo lo que nuestros familiares nos habían regalado y marcharnos rápidamente porque en esa noticia decían que éramos una amenaza para la vida de los turistas y para la seguridad mundial.

Me revivió el trauma de cuando nos cambiaban de prisión: volví a tener dolor de estómago y ganas de vomitar como entonces. Primero nos llevaron a un hotel en una ciudad deportiva en el desierto y, después, cuando lo necesitaron para unas competiciones, a otro aún más lejos, junto al Mar Rojo.

Como escribió el pensador Al-Manfaluti si no cambias tu estado emocional, da igual que cambies de lugar: seguirás sintiéndote igual. Como nos trasladaron de manera forzada y nos seguían tratando como una amenaza, yo me seguía sintiendo en prisión.

¿Dónde vive ahora? 

Los presos que tenemos apoyo económico de nuestras familias hemos alquilado apartamentos en distintas partes de Egipto. Pero hay 150 presos que siguen viviendo en ese hotel aislado.

La condición para salir de prisión fue que no podía volver a Palestina.

No, el sionismo no nos permite volver a Palestina a los presos liberados porque su objetivo siempre ha sido conseguir que sea una tierra sin pueblo. Y para ello emplea los asesinatos, los genocidios, las masacres y el exilio forzado.

¿Qué mensaje le gustaría enviarle a todo el mundo?

Que el mundo vea al pueblo palestino, que dejen de hacer como si los palestinos y palestinas fuésemos invisibles, víctimas sin ningún valor. El mundo tiene que entender que el pueblo palestino lleva 100 años sufriendo genocidio tras genocidio, no solo en los últimos dos años. Y también tiene que entender que sus gobiernos siempre han sido cómplices.

Israel no habría podido ejecutar este genocidio, y menos durante tanto tiempo, sin la financiación, las armas y el apoyo de Estados Unidos y de países de la Unión Europea para masacrar a un pueblo entero. Necesitamos que cuando el mundo escucha que en Gaza se están muriendo de hambre, no lo escuche como si fuesen solo palabras. Porque no lo son.

Seguimos en el 48, la Nakba continúa. Israel no ha dejado de matar y de aplicar políticas de opresión desde entonces. Israel es cada vez más fuerte, más brutal a la hora de cometer las masacres y los genocidios. Y lo que está pasando en Gaza es la demostración de cómo se puede eliminar a un pueblo, arrasar un territorio hasta dejarlo plano, dejar a los supervivientes en la calle hambrientos para después abrir la frontera, dejar pasar a 10 personas después de haber asesinado a 80.000 y decir que eso es la paz. El mundo tiene que dejar de ser cómplice, no solo con la Franja de Gaza sino con toda la Palestina histórica.

Cuando usted aún estaba preso, el escritor español José Ovejero publicó una reseña sobre su libro en la que decía que si pudiera entrevistarle la primera pregunta habría sido: “¿Por qué, en lugar de mostrar la carne tumefacta y la herida, en lugar de volver la mirada hacia el verdugo, en lugar de hacer visible la reja y la celda miserable, ha decidido escribir sobre lo que no se ve?”. Ahora que está libre se la hago yo en su nombre.

El ser humano tiene cinco sentidos que nos ofrecen significados muy limitados. Puedes escuchar y quedarte solo con lo escuchado; mirar, y quedarte solo con lo visto. Pero lo que normalmente no hacemos los seres humanos es darle sentido y un significado a lo que sentimos. Y todo lo que hay a nuestro alrededor puede tener miles de ellos. Y para hacerlo, tienes que aplicarle la imaginación. Si yo veo la pared de la prisión y digo “No se puede cruzar, no se puede destruir, no va a desaparecer nunca”, voy a estar preso para siempre. Pero si utilizo la imaginación para ver y sentir lo que hay tras los muros, para imaginar una flor y oler su perfume, para viajar a Barcelona, para tener una cita con una mujer… Entonces voy a intentar sobrevivir. La ciencia está demostrando que hay muchas cosas que no vemos y que existen. Y en mi escritura utilizo la imaginación para dar sentido a lo que no se ve.

¿Ha sido la imaginación lo que le ha permitido sobrevivir a 32 años de encarcelamiento?

Sí, desarrollé este mecanismo de defensa de dar otro significado a las cosas para olvidar que iba a vivir ahí toda la vida. He vivido una vida entera con este muro. Lo he besado, lo he abrazado, he hablado con él, me ha abierto muchas puertas… Ha sido muy bonito sorprenderme con lo que me ha enseñado. Sólo los niños -hasta los diez años- y los filósofos conservan la capacidad de sorpresa. Y eso lo que yo he hecho para dar sentido a seguir vivo junto a ese muro.

Escribe que uno de los dolores más fuertes que ha sufrido en prisión se lo provocó enamorarse.

Todos nacemos con un torrente de emociones que nos acompañan a lo largo de la vida. Y hay un dicho que dice que todos nacemos con unos lazos que nos unen a unas personas. Yo crecí con ese desbordamiento de amor y lo dirigía a la familia y a personas de mi alrededor. Hasta que la conocí. Cuando la vi la primera vez, a través del cristal, pensé «Pobres los muros» porque sentí que ella podía hacerlo todo, incluso, destruirlos. Era mi abogada y cuando llevábamos dos años de relación me di cuenta de que esa mujer de 27 años necesitaba alguien que la pudiera abrazar, darle un beso, vivir con ella. Y yo ni siquiera la pude tocar. No podía dejar de sentirme culpable, no la podía condenar a perderse todo eso. Cuando rompimos la relación, sentí que un grito de alivio resonaba entre las montañas porque aquella mujer podría por fin vivir. Esa mujer es mi prometida hoy, está aquí conmigo. Volvimos a estar juntos hace un par de años y nos vamos a casar.

¿Cómo fue sacando sus escritos de prisión a lo largo de estos años? He leído a sus editores que algunos los dictó por teléfono cuando podía hacer llamadas y que otros los sacaron algunas personas que le visitaron de manera clandestina. 

Sí, pero no puedo dar detalles para no comprometer a las personas que me ayudaron.

Tras el 7 de octubre, le quitaron el papel y los bolígrafos y le prohibieron escribir. ¿Qué supuso para usted privarle de la escritura? 

En aquel momento lo único en lo que podía pensar, yo y el resto de los presos, era en sobrevivir un día más, en esconder un mendrugo de pan para el día siguiente, en encontrar un lugar donde no morirme de frío. La escritura dejó de existir, las palabras dejaron de existir, los pensamientos se esfumaron. En mi cabeza solo había una idea: sobrevivir.

En el listado de países a los que inicialmente podría mudarse se encontraba España, además de Malasia, Qatar y Argelia, entre otros. ¿Sabe por qué España se cayó de esa lista? 

España se retiró, no sabemos por qué. También estaba Turquía, que recibió a algunos presos pero ya no recibe a nadie más. Ahora mismo podríamos mudarnos a Brasil o a Malasia. No hemos tomado la decisión porque no queremos estar lejos de las familias y tiene que ser un destino en el que nos puedan visitar. Además, quiero vivir en un país donde haya dolor. Siempre he convivido con el dolor y quiero seguir escribiendo sobre el dolor, pero para eso necesito entenderlo. Por eso necesito que sea un lugar que se parezca en algo a nuestra vida y para eso no basta que sea árabe porque hay ciudades árabes que no tienen espíritu, ni vida. No podría vivir en un sitio así.

Usted escribe que los palestinos son solidarios con quienes se rebelan contra la injusticia y que apoyan a quienes no han triunfado. Estamos viendo cómo el movimiento internacional contra el genocidio de Gaza se ha convertido en la mayor movilización global no sólo en apoyo a Palestina sino también contra la ola antidemocrática liderada por Trump y Netanyahu, entre otros. ¿Se siente conectado con ese movimiento internacional de solidaridad con Palestina? 

Sí, siempre son los oprimidos, los derrotados y los débiles quienes tienen la razón. El punto de partida es la solidaridad con quienes pasan por la misma experiencia. En los últimos años, con lo ocurrido en Gaza, la cuestión palestina se ha convertido en el movimiento social más grande y efectivo a nivel mundial. Ojalá les pudiera dar las gracias personalmente a cada una de las personas que participan en este movimiento, que han sido golpeados cuando se manifiestan, echados de sus trabajos y secuestrados cuando vinieron en la flotilla.

Como sabe, tuve el privilegio de visitar en su casa a su madre, Mazyuna, una mujer excepcional que se convirtió en una lideresa del movimiento de apoyo a los presos palestinos. Tras una vida luchando por su liberación, murió 70 días antes de que usted saliera de prisión. ¿Cómo la describiría?

Lo siento mucho, pero no puedo responder a esta pregunta. Cada vez que toco su muerte me derrumbo. Hoy tengo un compromiso y no me lo puedo permitir. Lo siento.

* La autora es reportera especializada en derechos humanos y enfoque feminista. Fue cofundadora y subdirectora de ‘Periodismo Humano’. Reproducido de www.lamarea.com

A los artistas e intelectuales del mundo

 

Cuba ha luchado durante siglos, primero por conquistar su independencia y luego por defenderla a ultranza. Tamaña resistencia ante el imperio más poderoso y depredador de la historia humana, ha sido a fuerza del alto sacrificio de su pueblo. La resistencia consciente de quienes vivimos en el archipiélago, se debe a convicciones y razones aprendidas hace mucho tiempo.

José Martí, el gran poeta y patriota, definió en 1894 nuestro noble destino: “En el fiel de América están las Antillas, que serían, si esclavas, mero pontón de la guerra de una república imperial”.

La mayor riqueza de Cuba está en su gente. No poseemos reservas petroleras ni otros recursos naturales altamente codiciados, pero hemos desarrollado un capital humano capaz de moldear la resiliencia desde la creatividad y el conocimiento.

Cuba no fomenta el terrorismo aunque hemos sido víctimas de él. Amamos la paz indisolublemente anudada a nuestra independencia. Siempre hemos deseado edificar una sociedad justa y solidaria. Eliminamos el analfabetismo y redujimos la mortalidad infantil y la materna a niveles similares a los del primer mundo. Enviamos a otras naciones médicos y maestros cuando otros sólo lanzan bombas. Creamos vacunas que se distribuyen gratuitamente. Fomentamos el deporte como derecho del pueblo y somos el país hispanohablante que ha conquistado el mayor número de medallas en la historia de los Juegos Olímpicos.

Contamos con un amplio sistema gratuito de escuelas de arte, donde se han formado bailarines, actores, pintores, cineastas, músicos… muchos de origen humilde; quienes han generado un movimiento artístico poderoso, reconocido internacionalmente.

Desde el triunfo revolucionario de 1959, aspiramos a lograr el más elevado nivel cultural para nuestro pueblo. Fidel nos probó que se podía eliminar el analfabetismo y que debíamos luchar por erradicar, con un entramado de leyes y activa vigilancia, el racismo y la discriminación en todas sus manifestaciones. Avanzamos en la integración y defensa de los derechos de nuestras mujeres, que ya son parlamentarias, directivas, profesionales en igualdad de condiciones que los hombres.

Aprobamos un avanzado Código de las familias que protege el amor en sus diversas maneras de existir.

A pesar del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos desde 1962, recrudecido de manera sucesiva, hasta la asfixia implementada por el actual gobierno estadounidense, no renunciamos a nuestros sueños de prosperidad, justicia y paz,

La resistencia nos cuesta e impone grandes sacrificios a nuestra gente cada día y supone enfrentar con estoicismo la crueldad de las medidas extraterritoriales del gobierno estadounidense.

El imperio dice que Cuba representa una amenaza para su seguridad nacional, lo cual resulta ridículo e inverosímil. Ha decretado un bloqueo petrolero, con la consecuente parálisis de hospitales, escuelas, industrias, el transporte. Intentan privar a nuestros médicos de salvar vidas; tratan de paralizar nuestro sistema de enseñanza gratuito y universal, de sumirnos en la hambruna, en la falta de energía para garantizar el acceso al agua potable, a la cocción de los alimentos; en fin, se proponen apagar de modo lento y cruento a un país.

Cuba resiste y resistirá esta agresión inhumana, pero cuenta con la solidaridad activa de todos los hombres y mujeres honestos, humanistas y de buena voluntad del mundo. Se trata de impedir un acto genocida y salvar a un pueblo heroico cuyo único “delito y amenaza” ha sido defender su soberanía.

Cuba nunca ha agredido a nación alguna. Cuba ejerce la solidaridad internacional aún en condiciones de bloqueo extremo. Estar con Cuba hoy es defender la paz y el derecho de todos los pueblos, por pequeños que sean, al ejercicio pleno de su soberanía.

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), llama a todos los intelectuales y creadores del mundo a movilizarse en defensa de la causa cubana. Como lo definió Martí en 1895, al escribir sobre nuestro deber en América: “Quien se levanta hoy por Cuba, se levanta para todos los tiempos”.

Firmado por:

– Miguel Barnet Lanza, escritor, poeta y etnólogo, presidente de Honor de la Uneac, Premio Nacional de Literatura y de Patrimonio
– Presidencia Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac)
– Nancy Morejón, escritora y poeta, Premio Nacional de Literatura
– Lesvia Vent Dumois, Premio Nacional de Artes Plásticas, vicepresidenta de la Uneac
– Alpidio Alonso Grau, poeta, ministro de Cultura de Cuba
– Abel Prieto Jiménez, escritor, presidente de Casa de las Américas
– Pedro Pablo Rodríguez, investigador, Historiador, Premio Nacional de Ciencias Sociales
– Virgilio López Lemus, escritor, poeta, Premio Nacional de Literatura
– Waldo Leyva, Premio Nacional de Literatura
– Francisca López Civeira, investigadora, Premio Nacional de Ciencias Sociales
– Rafael Acosta de Arriba, escritor, Premio Nacional de investigación cultural
– René Fernández, Premio Nacional de Teatro
– Miriam Muñoz, Premio Nacional de Teatro
– Zenen Calero, Premio Nacional de Teatro
– Viengsay Valdés, Premio Nacional de Danza, directora del Ballet Nacional de Cuba
– José Oriol, Premio Nacional de Cultura Comunitaria
– José Menendez Sigarroa (Pepe Menendez), diseñador, Premio Nacional de Diseño
– José Villa Soberón, escultor, Premio Nacional de Artes Plásticas
– Eduardo Roca «Choco», Premio Nacional de Artes Plásticas
– Margarita Ruiz, investigadora, Premio Nacional de Patrimonio Cultural
– Flora Fong, Premio Nacional de Artes Plásticas
– Arístides Hernández «ARES», humorista gráfico, caricaturista, Premio Nacional de Humorismo
– Fátima Patterson, Premio Nacional de Teatro, directora de Estudio Teatral Macubá
– Juan Piñera Infante, compositor, Premio Nacional de Radio y de Enseñanza Artística
– Digna Guerra, directora coral, Premio Nacional de Música
– Josefa Bracero Torres, radialista, Premio Nacional de Radio
– Ramón Espigull, radialista, Premio Nacional de Radio
– Guille Vilar Álvarez, radialista, Premio Nacional de Radio
– Eslinda Núñez, actriz, Premio Nacional de Cine
– Roberto Ferguson, director audiovisual, Premio Nacional de Televisión
– José Ramón Artigas, director audiovisual, Premio Nacional de Televisión
– José Loyola, músico, Premio Nacional de Enseñanza Artística
– Roberto Valera, músico, Premio Nacional de Música
– Guido López-Gavilán, compositor, pedagogo, director de orquesta y Premio Nacional de Música
– Raúl Rodríguez, radialista, Premio Nacional de Radio
– Alex Pausides, Premio Nacional de Edición
– Miguel Iglesias, director de Danza Contemporánea de Cuba, Premio Nacional de Danza- Santiago Alfonso, coreógrafo, Premio Nacional de Danza
– Rosario Cárdenas, Premio Nacional de Danza, directora de Danza Combinatoria
– Rubén Darío Salazar, actor, director de Teatro Las Estaciones, Premio Nacional de Teatro
– Marta Bonet de la Cruz, musicóloga, presidenta de la Uneac
– Elier Ramírez Cañedo, escritor, historiador, investigador
– Magda Resik Aguirre, periodista, vicepresidenta primera de la Uneac- Yuris Nórido Ruiz Cabrera, periodista, vicepresidente de la Uneac
– Yasel Toledo Garnache, periodista, presidente de la Asociación Hermanos Saiz

– Alberto Marrero, escritor, poeta
– Ernesto Limia Díaz, historiador, investigador- Abel Enrique González Santamaría, historiador, investigador
– Vivían Martínez Tabares, directora del Departamento de Teatro de Casa de las Américas
– Isabel Cristina López Hamze, profesora de la Universidad de las Artes ISA
– Olga Teresa Pérez Berra, teatróloga
– Juan Alberto Ante, director de Alas Teatro, vicepresidente primero de la Uneac en Granma
– Adis Nubia, actriz de Teatro Andante
– Julio César Ramírez, director de Teatro D´Dos
– Lourdes Cajigal, directora Compañía Así Somos
– Vladimir Peraza, crítico e investigador
– Octavio Fraga, periodista y ensayista
– Graciela Chailloux, escritora y profesora de la Universidad de La Habana
– Kenia Rodríguez, representante en Cuba de Asociación Internacional de Teatro para Niños y Jóvenes
– Dennis Ramos, actor y profesor de la Escuela Nacional de Teatro Corina Mestre
– Ernesto Planas, actor, mimo y profesor de la Universidad de las Artes ISA
– Leivan García, bailarín y coreógrafo, director del Conjunto Folclórico Nacional
– Nereida López, directora del Teatro Nacional
– Marvis Yaquis, diseñador y director del Consejo Nacional de Artes Escénicas
– Miguel Cañellas, director del Teatro Tomás Terry
– Jorge Mederos, director del Centro de Teatro de La Habana
– Mercedes Borges, profesora de la universidad de las Artes ISA y directora del portal Cubaescena
– José Omar Arteaga, profesor de la Universidad de las Artes ISA y editor del portal Cuba escena
– Eduardo Valdés Rivero, director artístico
– Valia Valdés, actriz y periodista
– Elvia Pérez, narradora oral, directora de Puente de palabras
– Maribel López, actriz del Teatro Guiñol Guantánamo
– Jorge Brooks, gestor e investigador
– Uri Rodríguez, actor y director de Teatro La Barça, presidente de la Uneac en Guantánamo
– Migdalia Tamayo, crítica e investigadora de arte, vicepresidenta primera de la Uneac en Guantánamo
– Jesús Lozada, médico y escritor
– Juan González Fiffe, director de Teatro Andante y Premio Maestro de Juventudes- Raquel González, actriz y directora de Televisión
– María del Carmen Mena, profesora de la Universidad de las Artes ISA
– Yuliet Montes, actriz de Teatro de la Utopía, profesora de la Universidad de las Artes ISA
– Jaime Gómez Triana, investigador y escritor, vice presidente de Casa de las Américas, profesor de la Universidad de las Artes ISA
– Reinaldo León, director de Teatro de la Utopía, profesor de la Universidad de las Artes ISA
– Luis Enrique Amador Quiñones, actor y Rector de la Universidad de las Artes ISA
– Marilyn Garbey, investigadora y escritora, presidenta de la Asociación de Artistas Escénicos de la Uneac
– Roxana Pineda, actriz y directora de Teatro La Rosa,
– Norma Gálvez, directora de la editorial Envivo y profesora de la Universidad de las Artes ISA.
– José Omar Torres López, pintor y grabador
– Diana Balboa, pintora y grabadora
– Humberto Mayol Viton, fotógrafo
– Evert Fonseca, pintor
– Liliam Chacón, decana de la Facultad de Arte Danzario del ISA
– Raúl Torres, trovador
– Mabel Castillo, musicóloga, presidenta de la Asociación de Músicos de la Uneac
– Lourdes de los Santos, documentalista, presidenta de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Uneac
– Manuel Herrera, cineasta
– Orieta Cordeiro, radialista
– Sahily Tabares, escritora
– Jorge Alonso Padilla, realizador de Televisión
– Irene Borges, directora de Espacio Teatral Aldaba
– Víctor Fowler, escritor
– Rosa Miriam Elizalde, periodista y escritora
– Omar González, periodista y escritor
– Regina Balaguer, directora del Ballet de Camagüey y vicepresidenta primera de la Uneac en Camagüey
– Armando Pérez Padrón, realizador audiovisual y escritor, presidente de la Uneac en Camagüey
– José Manuel Espino, escritor, poeta, presidente de la Uneac en Matanzas
– Janette Brossard, artista plástica y presidenta de la Asociación de Artistas Visuales de la Uneac
– Ricardo Riverón Rojas, escritor, presidente de la Uneac en Villa Clara
– Carlos Figueroa, radialista, presidente de la Uneac en Sancti Spiritus
– Gerardo Houdayer, radialista, presidente de la Uneac en Santiago de Cuba
– Claustro de profesores de la Escuela Nacional de Ballet Fernando Alonso
– Dani Miguel Hernández Acosta, primer bailarín del Ballet Nacional de Cuba y director de Escuela Nacional de Danza
– María Mercedes García Vega, vicedirectora de Escuela Nacional de Danza
– Enrique Ubieta, investigador, escritor
– Ana Irma Pérez Pereyó, músico, vicepresidenta de la Asociación Hermanos Saiz
– Santa Massiel Rueda, trovadora, vicepresidenta de la Asociación Hermanos Saiz
– Nelson Valdés Viera, trovador
– Marcos David Fernández (El Kikiri de Cisneros), repentista
– Dazra Novak, escritora, presidenta de la Asociación de Escritores de la Uneac
– Karel Leyva, poeta
– Marta Campos, trovadora, vicepresidenta de la Asociación de Músicos de la Uneac
– Orlando Valle «Maraca», Flautista y vicepresidente Primero de la Asociación de Músicos de la Uneac
– Sándor González Vilar, artista visual
– Lázaro Dagoberto González, violinista, pedagogo, compositor y director de orquesta.
– Beatriz Corona Rodríguez, compositora y directora de coral
– Onelio Escalona, actor y escritor
– Eddy Rodríguez, especialista de la Biblioteca Nacional José Martí
– Omar Valiño, teatrólogo, Premio Nacional de Periodismo Cultural, director de la Biblioteca Nacional José Martí
– Roberto Chile, fotógrafo, realizador audiovisual y Premio Nacional de Periodismo José Martí
– Martha del Carmen Mesa Valenciano, diputada Asamblea Nacional del Poder Popular
– Ana Iris Blanco Martínez, cantante
– José Arreola, escritor mexicano
– Magaret Randall, escritora estadounidense

Si quiere adherirse escriba al correo electrónico: oficina.presidencia@uneac.co.cu

Asunto: Cuba no es una amenaza

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