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Aún no ganamos

se puede verificar que este libro que nació de una tesis de doctorado permite a quien lo lea observar cómo la relación del autor del libro con el objeto estudiado se establece de dos formas: César Pérez estudia el evento que fue la huelga de 2010 como académico, en el proceso de escritura de una tesis de doctorado, y por fin se identifica con el sujeto colectivo que es el actor protagonista en las distintas huelgas.

Ruy Costa

Las palabras finales de César –‘Aún no ganamos y la huelga no ha terminado’– me parecen las palabras justas para comenzar mi comentario y presentación de Rebelión – No-Derecho y Poder Estudiantil, la huelga de 2010 en la Universidad de Puerto Rico.

Justas porque este sujeto colectivo del ‘no ganamos’ incluye al autor de este libro, César Pérez Lizasuain, que se identifica con el sujeto colectivo que es el estudiantado que hizo la huelga de 2010, la del 2011 y la del 2017. De esta forma, y para quien no conozca al autor, se puede verificar que este libro que nació de una tesis de doctorado permite a quien lo lea observar cómo la relación del autor del libro con el objeto estudiado se establece de dos formas: César Pérez estudia el evento que fue la huelga de 2010 como académico, en el proceso de escritura de una tesis de doctorado, y por fin se identifica con el sujeto colectivo que es el actor protagonista en las distintas huelgas. 

Para este proceso de identificación que se da entre César y el sujeto colectivo protagonista de la huelga de 2010 será importante señalar que César fue docente sin plaza en la Universidad de Puerto Rico durante varios años, que en 2017, como lo dice en el prefacio ‘en contraste con la huelga de 2010, me tocó ver y participar del evento como profesor universitario’, y que además de esto, César es ciudadano, asalariado, miembro de la clase trabajadora de un país en que la precariedad es junto con el desempleo el futuro expectable para la gran mayoría de los que ahora estudian y trabajan en este país. 

El proceso de construcción del estudiantado en movimiento estudiantil, del estudiantado como agregado de individuos atomizados que ocupan un lugar en la estructura que es la universidad, y que como dice en una entrevista un ex-miembro de la Junta de Síndicos – ‘aquí los maestros vienen a enseñar, los estudiantes a aprender y los administradores a administrar y si hacen cualquier cosa distinta a eso is not okay’ (125), y que se convirtió en un sujeto colectivo conocido como el movimiento estudiantil, y el modo de organización de esta comunidad creada a través de un proceso largo y complejo en el cual la huelga refleja parte de este proceso de subjetivación, digo, este proceso de construcción de una identidad colectiva es lo que faltó hasta ahora en gran medida en los empleados (docentes y no docentes) de la Universidad de Puerto Rico y lo que está faltando hace mucho tiempo en el país, de acuerdo con lo que César dice a propósito del 15 de octubre de 2009:

‘El 0-15 marcaba así un declive, al menos, en la lucha de los gremios sindicales, e instauraba un nuevo ciclo (2009-2011) en el que la resistencia no solamente en el contexto universitario, sino a nivel nacional, no se enfocó en los dos grupos tradicionales que servían de vanguardia a la protesta social en Puerto Rico: por un lado, las y los trabajadores organizados en sindicatos y, por otro, el independentismo.’ (66). 

Como añade un de los entrevistados, miembro de la UJS en el RUM: ‘La verdad, en el momento en que le tocaba al movimiento obrero, ese sector se quedó callado’. 

Ya empecé la presentación del libro pero me permito interrumpirla para ahora hacer una introducción a la presentación: conocí a mi amigo César, y en este contexto pudiera llamarlo también compañero o camarada de lucha, durante la última huelga universitaria en 2017. Esta huelga que ambos vivimos como docentes sin plaza en la UPR, creó las condiciones para que un grupo de docentes se constituyera en comités de acción autoconvocados en distintos recintos de la UPR, y esto es uno de los aspectos novedosos de esta última huelga, en comparación con la huelga de 2010, y fue a través de uno de estos grupos, PARES, que conocí a César. 

El paro que empezó en los últimos días de marzo de 2017 y del cual surgirá la huelga aprobada el 5 de abril en la asamblea de estudiantes, comienza por la noche del día 27 de marzo, luego de una reunión de claustro convocada de emergencia y que sirvió por lo menos para demostrar, a quienes tenían todavía alguna duda, la inutilidad de realizar reuniones de claustro cuando estas son burocráticas, verticales, anti-democráticas (al excluir todos los docentes sin plaza y sin carga académica completa de cualquier posibilidad de la participar en las decisiones del claustro). Los comités de acción autoconvocados están para la reuniones de claustro como los comités de acción estudiantil están para la representación institucional de los estudiantes, docentes y empleados en la estructura de la Universidad. Lo que falta es que estos comités de acción autoconvocados no surjan cuando hay una huelga de estudiantes y se disuelvan o desaparezcan cuando la huelga termina. Lo que falta es todo el trabajo político de construcción de una identidad colectiva descrito en el libro de César y que articula la experiencia de la huelga de 2005, de CUCA, a las huelgas de 2010 y de 2011 y de 2017. Porque estas huelgas no surgieron de la nada y tampoco se desvanecieron en el aire. Lo que falta es que los trabajadores de la UPR pasen por un proceso idéntico de construcción de una identidad colectiva de forma análoga a la que resultó en el surgimiento del movimiento estudiantil y por ahora falta crear los mecanismos para que estos grupos autoconvocados puedan conducir a una lucha por la hegemonía. Como veremos a continuación, los comités de acción y, durante la huelga, las bases por portón y el Pleno son estructuras creadas con el propósito de que una comunidad estudiantil en la huelga pueda organizar, deliberar, vivir, bajo principios de la democracia participativa y de una forma horizontal una vez que se verifican los límites de los espacios institucionales definidos por la ley universitaria. Si las reuniones de departamento, de facultad, de claustro, si el senado no son estructuras en que la democracia participativa se pueda ejercer, entonces habrá que crear otras estructuras que lo posibiliten.

La huelga de 2017 tiene características singulares que la distinguen de la huelga de 2010, descrita en este libro: además de los comités autoconvocados, cambió en gran medida el perfil de los rostros más visibles: de los porta voces al mismo consejo de estudiantes, fueron mujeres muchas de las personas más destacadas del movimiento estudiantil; también, y como me dijo una amiga y antigua participante de la huelga de 2010, Teresa Córdova Rodríguez, ahora el antagonista no era solamente la Junta de Síndicos y el gobierno de Ricardo Rosselló, era también la Junta de Control Fiscal que de forma similar a las Troikas que llegaron a Grecia y a Portugal, llegaban para imponer un programa de políticas neoliberales en un contexto de una crisis financiera del Estado. Por eso, en las demandas de la huelga, además de cero recortes y de cero aumento de matrícula, se exigía una auditoría sobre la deuda de Puerto Rico. 

Hay sin embargo una continuidad entre los procesos de huelga que van desde 2005 hasta 2017, y eso lo reconoce César al inicio de su libro, que es el desarrollo de la doctrina neoliberal en las políticas públicas de Puerto Rico y a partir de la cual se pretende cambiar por completo la Universidad de Puerto Rico. Por esa razón, César utiliza inicia su reflexión utilizando el término subsunción real que proviene del sexto capítulo inédito del Libro 1 del Capital de Karl Marx, y que en las palabras de Antonio Negri que el mismo César cita se lee:

‘… Negri (en La Fábrica de Porcelana) sugiere que la subsunción real ‘significa que todos los aspectos que la sociedad presenta de modo más o menos distinto se resumen en un solo proceso de producción. Todas las formas son subordinadas a la construcción de la ganancia, no existen más fases o espacios intermedios de la sociedad en los cuales las formas de producción independientes puedan subsistir autónomamente.’ 

Si, como dice Boaventura Sousa Santos, ‘el desarrollo de la educación universitaria en los países centrales, durante los 30 o 40 años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, se apoyó por un lado en las conquistas de la lucha social por el derecho a la educación, manifiestas en la democratización del acceso a la universidad, y, por otro lado, en los imperativos de la economía que exigía una mayor calificación de la mano de obra en los sectores clave de la industria. La situación se alteró significativamente a partir de mediados de la década de 70 con la crisis económica que se instaló. A partir de entonces se generó una contradicción entre la reducción de la inversión pública en la educación superior y la intensificación de la competencia entre empresas, presente en la búsqueda de innovación tecnológica, y, por lo tanto, en el conocimiento técnico-científico que la hacía posible, y en la necesidad de formación de una mano de obra altamente calificada’. 

Como lo sintetiza César, a través de esta lógica neoliberal aplicada a la universidad pública:

“… desde el estado neoliberal se fomenta que la universidad estatal vaya asumiendo lógicas propias de lo privado. La descapitalización, el aumento en el costo de matrícula, la privatización de servicios dentro de la propia universidad (comunicaciones, seguridad, tecnología, patentes, entre otros), la imposición de que se busquen fuentes de financiación en los mercados (préstamos, participación en los mercados de bonos, etc.) y la precarización del trabajo docente tienen el efecto de una privatización de facto del aparato universitario, mientras que jurídicamente conserva su estructura pública. (30-31)

Ante este ataque conducido por los poderes económicos que determinan la lógica neoliberal de las políticas públicas, y siendo el Estado un instrumento de poder de esta clase (se lo puede decir? Burguesa), César encuentra en autores como Alain Badiou y Enrique Dussel la teoría del evento del primer y el concepto de estado-de-rebelión de segundo como teorías que le permiten pensar las revueltas organizadas por el movimiento estudiantil como forma de revuelta en contra esta lógica neoliberal. 

En el análisis que César hace de la Ley 7 de 2009 del gobierno de Luis Fortuño que declaró un ‘’estado de emergencia fiscal’’ y de la reacción del movimiento estudiantil que conduzco a la huelga de 2010 se adecua a la distinción que Enrique Dussel presenta entre estado de rebelión y estado de excepción:

“…el ‘estado de rebelión … es algo más que un ‘estado de excepción. El segundo es correlativo al orden jurídico establecido (potestas), y lo decreta una función del poder constituido (al menos un poder legitimado carismáticamente); el primero, en cambio, es la acción misma originaria de la voluntad consensual de la comunidad política (potentia).” (38)

 Así, si el estado de emergencia fiscal en 2009 (a lo que se sumará en 2016/17) la crisis financiera y la Junta de Control Fiscal, pretendió ser la forma de conseguir el contexto de legitimación del programa neoliberal en toda su extensión, el estado de rebelión es la respuesta por parte de la revuelta estudiantil. Como dice César, esta respuesta no es solamente negativa, o en sus palabras ‘’el evento rebelde transciende la negatividad propia de la protesta y se desenvuelve en un terreno positivo en el que se produce subjetividad.’’ (39). Como se puede ver el terreno positivo? 

En la página 42 dice César: a través, del “…uso de los medios sociales de comunicación en red, expresiones artísticas o cultural jamming, asambleas para la toma de decisiones, nuevas formas organizativas para la participación, nuevos esquemas de mando-obediencia, la renuncia y puesta en marcha de un nuevo entendido sobre la representación, el acto de desobediencia civil, enfrentamientos pacíficos y no pacíficos con las autoridades estatales, entre otros) que producen significados, tanto de ruptura respecto a la hegemonía neoliberal como de creación de un nuevo campo subjetivo mediante la afirmación de una nueva verdad política más allá del Estado-parlamentario y del Estado de Derecho. 

A través de todos estos mecanismos, se puede constatar que es posible inventar normas, formas de organización y de participación y de deliberación, que no están reguladas por la forma jurídica moderna. A estas formas de ordenación social no jurídica, César, de acuerdo con Carbonnier designa como el no-derecho y va a ser a través de este concepto como César analiza la contradicción entre la forma de actuar del Estado, de la Junta de Síndicos, del Tribunal Supremo, hasta del Colegio de Abogados en dado momento de la huelga, y la forma de actuar del movimiento estudiantil.

Los cambios en la composición del Tribunal Supremo en 2010 son, para César, la expresión de la validación jurídica del estado de excepción económico en Puerto Rico. La aprobación en el 24 de febrero de 2010, en la Junta de Síndicos de la UPR de la Certificación 98 que limitaba el acceso de las exenciones y ayudas económicas a estudiantes universitarios fue la causa inmediata de la huelga que comenzó en abril y que se extendió hasta junio de 2010 ocupando diez de los once recintos universitarios.

Sobre el proceso de negociación entre la Junta de Síndicos y el Comité Negociador Nacional, dice uno de los entrevistados por César lo siguiente:

“… la Junta de Síndicos estaba en un cuarto y los estudiantes estaban en otro y el árbitro (un ex juez) iba de cuarto a cuarto y se llegó a un acuerdo así…” (74)

Finalmente, los acuerdos recogidos en el documento titulado Entendidos entre la administración universitaria y el Comité Negociador Nacional fueron certificados por la Junta de Síndicos con fecha del 16 de junio de 2010 y por una asamblea nacional de estudiantes el día 21 de junio de 2010.

Como dice otro de los entrevistados quien fuera parte del Comité Negociador Nacional “… una de las razones de la huelga fue que los que estábamos en el Consejo fracasamos en nuestra labor de poder parar esas acciones de la administración: fracasamos por completo. Fracasamos porque no teníamos el poder para hacerlo…’’ (80)

El poder estudiantil es analizado de la siguiente forma: (1) de carácter cíclico y diverso, (2) en la huelga de 2010 (y en la huelga de 2017 de otra forma – por ejemplo, en abril de 2017, durante el proceso de la huelga docentes entraron en un de los comités de base y de esa forma pudimos participar en los plenos llevados a cabo durante la huelga) se abrió la puerta para una participación amplia y diversa de actores no tradicionales en las luchas estudiantiles, (3) hubo una promoción de la participación amplia, diversa y directa de todas y todos estudiantes interesados en hacerlo, (4) la identidad flexible, no fija, del movimiento estudiantil que obligó a adoptar posturas y formas organizativas no tradicionales. (5) Finalmente, y vuelvo a citar el texto “el movimiento estudiantil se concibe como la propia Universidad (…). No se produjo pues, dentro de este discurso una línea que deslindara al estudiantado, como sujeto participante de unos derechos y obligaciones, de la Universidad como institucionalidad separada que se encuentra obligada a cumplir determinadas obligaciones contractuales. El protagonista se concibió como centro vivo de la propia universidad, contrario a lo que pensaba la administración universitaria.” (83)

En oposición a esta última idea, se puede oponer lo que en la página 129 es la ideología plasmada por el juez asociado Rafael Martínez Torres en el caso Universidad de Puerto Rico v. Gabriel Laborde:

“Cada estudiante firma un acuerdo con la UPR en la que la segunda se compromete a enseñar y el primero a cumplir con sus deberes académicos.”

Es en una lógica de contrato de prestación de servicios, y en una lógica individualista y liberal, en donde no existe el estudiantado como entidad colectiva sino cada estudiante singularmente, que se articula este texto, por oposición a una lógica colectiva en el cual el estudiantado, a pesar de diverso, de plural en sus características no pierde aquello que los une como un sujeto colectivo. 

En la lógica de construcción de este proceso de resistencia se analizan las estrategias para contactar con las audiencias, sea los otros estudiantes sea el resto de la ciudadanía. Entre estas estrategias se encuentra por ejemplo la Carta al País hecha pública el 21 de abril de 2010, la Declaración desde la Universidad tomada publicada el 1 de mayo de 2010 y la Radio Huelga, una estación de radio por internet creada en medio de la Huelga de 2010 para comunicar sobre lo que acontecía diariamente en la revuelta estudiantil. 

En cuanto a la estructura organizativa que conduzco a los Comités de Acción Estudiantil se dice que estos fueron creados por lo menos dos años antes del inicio de la Huelga de 2010 y que se remite a la huelga de 2005 y a las manifestaciones de solidaridad con la huelga en 2008 por la Federación de Maestros de Puerto Rico.

Los CAE se solidificaron como espacios informales por oposición a la estructura formal del Consejo General de Estudiantes y al déficit democrático de la UPR. Ya en el contexto de la Huelga el Pleno era el foro de participación amplia en donde se llevaban cuestiones centrales y en donde se tomaban decisiones. A propósito de la relación entre los Comités de Portones y el Pleno se dice que “… La superioridad del Pleno se daba en la medida en que la participación en la toma de decisiones era plenaria, amplia, participativa y deliberativa. Pero no tenía jurisdicción directa sobre las decisiones locales en los CAE, que se transformaron en los Comités de Portones a partir de la ocupación de los campos universitarios”. El Comité de Seguridad y el Comité en Contra de la Homofobia y Discrimen son otros de los comités descritos. En la huelga de 2017, existía también el Centro de Comunicación Estudiantil y el Comité Central de Comidas y que junto con el desarrollo del huerto dan cada vez más la apariencia de una ciudad, de una ciudad-Estado, de una Comuna. 

En el capítulo 3, se analiza como tanto el CAFI en 2006 que recomienda “un aumento de matrícula y la consiguiente reforma universitaria acomodada a las variantes impuestas por el mercado” (105) durante el gobierno de Aníbal Acevedo Vilá como el CAGFES creado en 2010 por Luis Fortuño siguen un modelo similar de lo que debe de ser la universidad. Eso se puede ver también en la composición del CAGFES que era compuesto por ‘’altos miembros de la industria farmacéutica; por representantes de la empresa privada como fue el Sistema Universitario Ana G. Méndez; por la presidenta en aquel momento de la Junta de Síndicos, Ygrí Rivera y por afiliados al PNP’’ (110)

Además de la utilización del Tribunal Supremo como instrumento para implementar la agenda neoliberal, también la represión de la protesta se está dando a través de una progresiva militarización de la policía, por tácticas de detención y encierro en vehículos en movimiento, o más recientemente por otras leyes.

Concluidas las huelgas estudiantiles de 2010 y 2011, nos dice César, “inició un nuevo intervalo de despolitización de la protesta social’’ que terminó con la huelga con la huelga estudiantil de 2017 y con las manifestaciones del 1 de mayo de 2017 y de 2018. 

Para empezar a cerrar esta presentación quisiera distinguir distintos niveles del análisis: por un lado, como el movimiento estudiantil evoluciona en relación con la audiencia, con la percepción por la ciudadanía en general en una lucha por la hegemonía –y la formación por ejemplo del Comité de Seguridad o la definición de una regla como de no fumar frente a los portones y de definir áreas específicas para hacerlo son medidas tomadas en ese sentido así como las Cartas abiertas o la Radio Huelga– cuando del otro lado tiene no solamente todo el aparato del Estado y de los principales medios de comunicación privados que transmiten un discurso generalmente contrario al movimiento de estudiantes. Por otro, el movimiento estudiantil evoluciona dentro del mismo recinto –por ejemplo la creación de un Comité de Acción de Mujeres y del Pleno de Mujeres son parte de ese trabajo interno del movimiento estudiantil de autorreflexión. Existe también otra evolución que se relaciona con las formas de represión y con la ocupación de la universidad por la policía obligó igualmente a inventar nuevas formas de lucha. 

Finalmente, en el capítulo 3.5.1. titulado Zapatistas en la UPR: el mandar-obedeciendo del poder estudiantil, César analiza la Declaración de la Universidad Tomada, redactada por el Comité de Acción Estudiantil de la Facultad de Humanidades de la UPRRP y su similitud y inspiración en la Cuarta Declaración de la Selva Lacandona. Cito, por última vez a César que comparando ambos documentos dice: 

“A partir de este comunicado (…) y con el característico estilo poético y la carga filosófica de los comunicados zapatistas, se intenta traducir lo siguiente: (1) el rechazo a la situación imperante en la UPR, análogo al ¡Basta! de la Primera Declaración de la Selva Lacandona; (2) la consolidación de la auto-identificación como el protagonista del conflicto en contraposición al poder antagónico contra el que luchan: ‘hemos cambiado la historia, la hemos hecho nuestra’; (3) los objetivos y metas del movimiento estudiantil: ‘Diálogo, negociación, conocimiento, educación, libertad, transparencia, democracia y participación. Éstas fueron nuestras banderas en la madrugada del 21 de abril de 2010; éstas son hoy nuestras exigencias”; (4) la identificación de uno de los agentes antagonistas, la ‘mala administración’, haciendo uso de la referencia zapatista al ‘mal gobierno’; y (5) el criterio de validación mediante la producción de una esfera ética.” (150)

Quisiera terminar agradeciendo mucho a César la invitación a presentar este su libro, que agradezco a todos aquellos y aquellas que luchan por un mundo más justo y que en los años que aquí he vivido los días en que la universidad fue ocupada por el movimiento estudiantil fueron los días en que sentí el olor de la democracia y de la libertad. 

Santiago Mari Pesquera: impune su asesinato 50 años después 

Esta semana se cumplieron 50 años del asesinato político de Santiago (Chagui) Mari Pesquera, hijo mayor del líder independentista Juan Mari Brás y de la profesora y patriota Paquita Pesquera Cantellops. El hallazgo de su cuerpo ultimado de un tiro de contacto en la sien dentro del auto de su hermana, fue la noticia rompedora que conmocionó al País aquella mañana del 24 de marzo de 1976. Fue un asesinato flagrantemente político que sacó nuevamente a flote el verdadero rostro de la persecución y represión contra el independentismo puertorriqueño a lo largo de toda nuestra historia colonial bajo dos imperios, España y Estados Unidos. 

Chagui era un muchacho de su tiempo.Tocaba el clarinete, hacía pininos en el cine y acababa de empezar a trabajar como piloto de carga tras completar los requisitos y obtener la licencia de aviador comercial. Al momento de su muerte, súbita y violenta, tenía apenas 23 años. ¿ Qué siniestro odio ideológico puede provocar que se tronche en segundos una vida útil y prometedora? ¿ Qué consideración de «seguridad nacional» puede justificar el asesinato premeditado de un joven inocente?  Chagui fue elegido como blanco porque era el hijo del Secretario General y candidato a gobernador en las elecciones de 1976 del Partido Socialista Puertorriqueño( PSP), Juan Mari Brás. Y un acto tan vil  como este era el peor golpe que podía propinársele al padre, aún peor que su propia muerte.
Era un momento convulso en la historia de Puerto Rico y de nuestra región del Caribe y América Latina.
En 1975 había iniciado la Operación Cóndor, proyecto diseñado y financiado por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), para  infiltrar y reprimir los partidos y movimientos de izquierda, utilizando el asesinato político y las operaciones encubiertas de inteligencia para perseguir y reprimir a  quienes protestaban contra las injusticias de los gobiernos y dictaduras de derecha en nuestros países. Su propósito era desacreditar, corromper o eliminar a líderes y grupos de izquierda, y así contener el impulso de las luchas populares
En Puerto Rico, el PSP, que había sido Movimiento Pro Independencia de Puerto Rico ( MPI) hasta 1971, crecía y avanzaba en activismo e influencia en cada vez más amplios sectores de nuestro pueblo. El partido se había organizado a buen ritmo en talleres de trabajo, escuelas superiores,  universidades y comunidades a todo lo largo y ancho del País, incluyendo Vieques y Culebra. En el año 1976 se proponía por primera vez participar formalmente del proceso electoral, y Mari Brás era su candidato a gobernador.  Eso seguramente encendió las alarmas del aparato represivo del Estado que no podía permitirse que en la principal colonia de Estados Unidos se abriera un camino de crecimiento a una organización como el PSP.  Sin duda, la  CIA había advertido que dentro de su principal colonia, las fuerzas de la independencia y el cambio social, que ellos creían disminuidas y en repliegue, resurgían con renovada militancia y empuje.
Además, esas mismas  fuerzas independentistas tenían vínculos históricos con Cuba desde los tiempos de la lucha de independencia de ambos pueblos frente a España. Cuba y su Gobierno Revolucionario se habían convertido en blanco de las hostilidades y de un criminal  bloqueo económico y financiero para los distintos gobiernos de Estados Unidos, por lo cual la CIA determinó abrir un frente en Puerto Rico integrado por operadores puertorriqueños y cubanos del exilio con el propósito de golpear y debilitar al PSP, al que identificaban como aliado de Cuba.
Esto se corroboró en el año 2025, cuando un joven  historiador que trabajaba en su tesis doctoral encontró en el Archivo General de Puerto Rico una carta de esa época, dirigida al entonces gobernador, Rafael Hernández Colón, donde un subalterno suyo le informaba de la presencia y acciones encubiertas de la CIA en la Isla. Esto dio paso también a otras revelaciones, tales como que fueron la CIA y sus operadores aquí los responsables por la explosión de una bomba de alto poder en la plaza pública de Mayaguez en 1975, en medio de un mítin del PSP, acción que dejó dos muertos y 12 heridos entre los asistentes. Esos mismos operadores de la CIA también estuvieron involucrados en múltiples atentados y actos de sabotaje y terrorismo de Estado contra militantes y propiedades del PSP y de otras organizaciones del movimiento patriótico puertorriqueño.
Ese es el contexto en el que fue asesinado Santiago Mari Pesquera, y aunque las autoridades del entonces gobierno de Puerto Rico identificaron y arrestaron a un enfermo mental, Henry Coira, como el autor material del crimen, tanto el momento en que ocurrieron los hechos, como las circunstancias nebulosas que rodearon el suceso y el encarcelamiento del imputado, el mutismo de las autoridades de Puerto Rico, las lagunas en la investigación criminal y en el proceso judicial, el apoyo brindado al asesino por figuras notorias del exilio cubano en Puerto Rico y el encubrimiento de toda la información sobre el caso por parte del gobierno de Estados Unidos hasta hoy, siembran la duda de que el asesino haya podido  actuar solo. Otros sucesos similares, posteriores al de Mari Pesquera, abonan a la teoría de que este asesinato fue un acto de terror y violencia por parte de un Estado que se ampara en el silencio para ocultar sus crímenes.
Pero la agenda represiva de los imperios nunca cesa. Hoy, 50 años después del asesinato impune de Chagui Mari Pesquera, el gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, sigue sembrando la guerra, el  terror y la muerte en nuestra región del Caribe y América Latina y en todos los confines del mundo.
Cronología del Asesinato de Santiago Mari Pesquera, a 45 años de su muerte – Claridad https://share.google/gEH2rLdeQoCi9H5m8

Wanda

Wanda Vázquez foto Alina Luciano

Hay nombres que nacen con una brújula adentro. Wanda, en sus raíces eslavas, significa la que viaja, la que peregrina, la que abre camino. Un nombre que sugiere movimiento, búsqueda, tránsito hacia algo más alto. En Polonia, incluso, Wanda es símbolo de dignidad y sacrificio: la princesa que prefirió proteger a su pueblo antes que entregarlo a intereses ajenos.

Pero en Puerto Rico, ese nombre —tan cargado de destino— encontró una historia distinta. Una historia que comenzó con promesa y terminó con un desvío doloroso.

Wanda Vázquez Garced llegó al poder no por ambición electoral, sino por la grieta histórica del verano de 2019. El país ardía en dignidad; la gente reclamaba un nuevo pacto moral. Y allí, en medio del caos, la Secretaria de Justicia se convirtió en gobernadora por mandato constitucional. Era una oportunidad única: romper el ciclo de corrupción que por décadas había marcado al Partido Nuevo Progresista (PNP), demostrar que el poder podía ejercerse sin servirse de él, abrir un camino distinto para un pueblo cansado de traiciones.

Era, en cierto modo, la oportunidad perfecta para honrar el significado de su nombre.

Pero la peregrina no caminó hacia el pueblo. Caminó hacia sí misma.

En vez de escuchar el clamor ciudadano, se rodeó de los suyos. En vez de limpiar la casa, la cerró. En vez de transformar la cultura política, la repitió. Y lo hizo en los momentos más frágiles de nuestra historia reciente: cuando los terremotos dejaron a miles durmiendo bajo carpas, cuando la pandemia convirtió el miedo en rutina, cuando el país necesitaba una mano firme y un corazón abierto.

Mientras la gente buscaba agua, techo, vacunas, certezas, ella buscaba alianzas, favores, acomodos. El país temblaba —literal y emocionalmente— y la gobernadora parecía mirar hacia otro lado, hacia los pasillos donde se negocian campañas, influencias y futuros personales.

La fiscal que un día representó la ley terminó enfrentada a ella. Al final, la historia de Wanda Vázquez Garced no es solo la de una funcionaria que se extravió en su propia ambición. Es el retrato de un partido que, una y otra vez, ha confundido gobernar con repartirse el país; que ha convertido el poder en botín y la confianza pública en mercancía. Ella tuvo en sus manos la posibilidad de romper ese ciclo, de demostrar que el Partido Nuevo Progresista (PNP) podía gobernar alejándose de la sombra de la corrupción que lo persigue desde hace décadas. Tuvo la oportunidad —única, irrepetible— de honrar su nombre y abrir un camino distinto.

Pero eligió lo contrario. Eligió la ruta conocida, la ruta cómoda, la ruta que protege a los suyos aunque traicione al país. Y en ese acto, no solo perdió ella: perdió Puerto Rico la posibilidad de un gobierno que, por fin, se atreviera a ser distinto.

Por eso su caída no debe verse como un episodio aislado, sino como un recordatorio urgente de que el poder sin ética es una amenaza, no una herramienta. Que la ambición sin pueblo es un abismo. Que ningún líder, por más títulos que acumule, puede caminar por encima de la dignidad colectiva sin que el país, tarde o temprano, le cierre el paso.

Quizás, algún día, otra Wanda —o cualquier otra peregrina— tome ese nombre y le devuelva a su significado original: abrir rutas nuevas, caminar hacia la gente, no lejos de ella. Pero mientras ese día llega, nos toca a nosotros, como país, mantener la brújula firme. Exigir gobiernos que no teman la transparencia. Partidos que no teman la decencia. Líderes que no teman al pueblo.

Porque Puerto Rico ya no tiene espacio para más extravíos. Y porque este país, tantas veces traicionado, merece —de una vez y por todas— un liderazgo que no se pierda en su propia sombra, sino que se atreva a caminar hacia la luz.

San Romero de América: inspiración profética para las Iglesias en Puerto Rico

 

 

Especial para En Rojo

Los estudios relacionados a las Iglesias en su propósito liberador también funcionan como instrumentos sociopolíticos a través de los cuales se construyen espacios de memoria. Si bien sectores de la Iglesia históricamente frenaron revoluciones, protegieron grandes intereses y se convirtieron en aliados de los poderosos, existieron muchos otros que se volcaron a favor de los pobres y se colocaron al lado del evangelio de la libertad y la justicia. Ese, precisamente, ha sido el valor de la comprensión historiográfica de la teología de la liberación, que coloca al pobre en el centro de su análisis y se ciñe al proceso histórico para comprender la experiencia de los pueblos marginados del mundo.

La hermenéutica que produjo la teología latinoamericana a partir de los setenta y las nuevas teologías de la liberación que hoy día se han desarrollado potencian la significación de la liberación integral, la vinculación entre la fe y la política, la crítica profética de las estructuras y, sobre todo, la memoria histórica en la que se rescatan las voces silenciadas y martirizadas. Estas categorías teológicas y sociopolíticas fueron las que sirvieron de basamento y estímulo filosófico y religioso para impulsar la vida y obra del obispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero y Galdámez.

A 46 años de su martirio, diversos grupos cristianos alrededor del mundo continúan su legado profético y en este espacio conviene repasar algunos lineamientos fundamentales acerca de cómo el obispo Romero influyó en las dinámicas pastorales de Puerto Rico. Su vil asesinato en 1980 se convirtió en punto de inflexión mediante el cual se fortaleció un discurso y praxis a tono con los signos de los tiempos. En Puerto Rico, católicos y protestantes convirtieron la trágica noticia —y la vorágine de efectos que posteriormente desencadenó — en frente de protesta y resistencia ante el abuso cometido por las autoridades tanto políticas como jerárquicas.

Existe abundante documentación que evidencia el giro que dieron distintas agrupaciones cristianas en la isla a favor de un mensaje profundamente liberador. Dicho de otra manera, la dura persecución que se vivió en los 80 no supuso necesariamente un debilitamiento de las estructuras religiosas que buscaban espacios de participación colectiva en medio de la Guerra Fría. En ese contexto, el Proyecto de Renovación e Investigación para el Adiestramiento en la Misión Cristiana (PRISA) marcó su línea claramente comprometida con la visión romerista. “Monseñor Oscar A. Romero: Mártir de la liberación salvadoreña asesinado el 24 de marzo de 1980”, fue la portada de El Boletín de Prisa, lo que reflejó para ese tiempo su principio ecuménico y de liberación teológica.1

Un punto importante y quizás poco estudiado en la figura de monseñor Romero es su visión ecuménica. A este respecto, la reverenda luterana salvadoreña, Blanca Irma Rodríguez, señaló: “Durante el conflicto armado…, nadie hablaba de ecumenismo y él fue uno de los primeros que se atrevieron hablar de este tema y convocó a las iglesias históricas, para organizar un grupo para impulsar un esfuerzo de diaconía (asistir a los pobres), desde una visión ecuménica, y eso lo convierte en un profeta en ese tiempo”.2

De ahí que teólogos, pastores, religiosas e intelectuales protestantes, entre ellos, Eunice Santana, Alberto González Miranda, Alfredo Santiago de Jesús, Samuel Silva Gotay y Luis N. Rivera Pagán, testimoniaron con su ejemplo de lucha y pastorado de beligerancia y ecumenismo la práctica misionera del obispo y, a su vez, ejercieron en sus proyectos la perspectiva teológica inspirada en Romero. De forma que en ese horizonte se radicalizó el discurso protestante puertorriqueño y la impronta de su pastoreo, tanto comunitario como intelectual, encarnó la memoria viva de los mártires y la justicia del evangelio.

Por su parte, católicos de distintas corrientes de pensamiento recibieron el influjo romeriano y se vincularon a las prácticas de acción entroncadas al quehacer comunitario y a la denuncia profética. El asesinato del obispo Romero definió el rumbo de la Conferencia de Religiosos/as de Puerto Rico (COR). Así lo expresó la línea editorial de su revista Comunidad en 1980: “No se contentó con hablar para denunciar las injusticias, hizo algo más: actuó positivamente en favor de los desposeídos y de un orden más justo”.3

Los religiosos Antulio Parrilla, Felo Torres, William Loperena e Hilario Rivera, junto con religiosas como Lavinia Ortiz y Carmen Rosado, articularon propuestas liberacionistas orientadas al designio histórico de los pueblos oprimidos. En efecto, sus homilías y trabajo comunitario cristalizaron la interpretación histórico-profética de Romero. En los ochenta, seminaristas como Pedro Rafael Ortiz —más tarde reconocido como el padre Pedro—, Mario Rodríguez León —eventualmente reconocido en la vida eclesial como el padre Mario—, Roberto Soliván y otros se nutrieron de la savia de Romero al punto de enfocar sus apostolados en las ideas centrales de la teología de la liberación: la opción por los pobres, la visión sobre los signos de los tiempos y el método del ver-juzgar-actuar.

Asimismo, laicos como Ramón Luis “Moncho” Fuentes, Idalí Ruiz, José Enrique Colón y Paulino Santiago también colocaron como punto referencial la respuesta organizada contra los pecados estructurales y asumieron la valentía del obispo Óscar Arnulfo Romero en favor de una ética liberadora. De hecho, Moncho Fuentes, como líder de la Federación Puertorriqueña de Trabajadores (FPT) y perteneciente a la corriente cristiana que defendía Parrilla Bonilla y Salvador Freixedo, postuló un sentido de lucha obrera afincada en los preceptos cristianos de liberación.

Desde la década de 1980, Guerra Contra el Hambre (GCH) de la Diócesis de Caguas (ahora Red de Esperanza y Solidaridad) promovió la espiritualidad del obispo Romero por medio de actividades que buscaban dinamizar la configuración profética de su ministerio. El tono con el que abordaban el tema de Romero era un reflejo de su posición ligada a la teología de la liberación. Su presidenta por muchos años, Lucy Magali Millán, dirá más tarde sobre este mártir y santo: “No debemos olvidar a Monseñor Romero, un verdadero profeta de nuestros tiempos quien denunció el pecado social de la injusticia y la violencia”.4

La memoria es torrente de vida y, sin ella, la historia se resquebraja, tal y como lo expresó el laico argentino y secretario de Derechos Humanos de la provincia de La Rioja, Delfor Brizuela. De igual forma, la memoria es la patria que soñamos, es el techo que nos cobija como sociedad y es el armazón de la casa común. Por ello, las corrientes académicas que estudian la liberación cristiana deben continuar en su plan de quebrar los cercos interpretativos y afrontar con valentía la tarea de comunicar, contextualizar y aportar marcos de comprensión sobre la base de las teologías de la liberación.

Aún más importante, los cristianos de avanzada a lo largo y ancho del país deben mantener la llama de la reivindicación del obrero, la protección del ambiente, la experiencia ecuménica, la defensa de la cultura, la lucha anticolonial, la dignificación de la mujer y del inmigrante, y el impulso que ofrecen las nuevas teologías de la liberación. En definitiva, los católicos y protestantes rebeldes deben representar una fuerza viva, latente y palpitante contra el imperialismo que aún arropa a nuestras comunidades caribeñas y latinoamericanas. Solo así honraremos la memoria y el legado del profeta Romero, cuya voz continúa interpelando a nuestras Iglesias y a nuestros pueblos.

1 El Boletín de Prisa, mayo de 1980, tomado de la Colección Puertorriqueña del Seminario Evangélico de Puerto Rico.
2 Gloria Silvia Orellana, “Iglesia protestante reconoce la santidad de monseñor Romero”, Diario Co Latino, 28 de septiembre de 2018; disponible en https://www.diariocolati-no. com/iglesia-protestante-reconoce-la-santidad-de-monsenor-romero/.
3 “La COR reflexiona ante la muerte de monseñor Oscar A. Romero, arzobispo de El Salvador”, Comunidad, vol.1, año IX, no. 61, abril-mayo de 1980, p. 3.
4 Magali Millán, “A veinticinco años de su martirio”, El Visitante, s. f., s. p.

Haciendo cultura rumbo al Festival de Apoyo a Claridad

Gamelyn Oduardo, organizador del mercado e artesanias del Festival de Apoyo a CLARDIAD

Además de ser uno de los eventos culturales de mayor importancia en Puerto Rico, lo que hace el Festival de Apoyo a Claridad es la gente, asegura Gamelyn Oduardo Sierra.

Especial para En Rojo/ Equipo de medios Festival

A menos de un mes de la celebración número 51 del Festival de Apoyo a Claridad, los artesanos y creativos se preparan con ansias para participar de uno de los eventos culturales más importantes del archipiélago este próximo 16 al 19 de abril. “Venimos con todo, va a ser un año especial”, afirma Gamelyn Oduardo Sierra, organizador y curador del mercado independiente autogestionado que reúne a decenas de los mejores artistas, artesanos y personas creativas del país.

A lo largo de estos cincuenta y un años, el Festival de Claridad ha sido un espacio de encuentro para miles de personas con un fin común: apoyar el periódico independentista de Puerto Rico. El Festival atrae a generaciones completas de personas que todos los años asisten al Hiram Bithorn.

“Yo llevo participando del Festival de Claridad desde que empecé en las artesanías, y empecé en el 2004”, cuenta Oduardo Sierra, quien desde el 2016 organiza el mercado de artesanos y creativos que ocupa el centro del Festival de Claridad.

Seleccionar a quienes participarán en el mercado no es tarea sencilla; muchos artistas y artesanos solicitan ser parte, pero Oduardo Sierra y su equipo buscan escoger a los mejores. Se le solicitan fotos de su arte y sus redes sociales para evaluar cómo han desarrollado su marca, y el equipo escoge a quienes considera que tendrán mayor éxito en el evento. “Hay un señor en Cayey que hace banderas, a él yo fui personalmente a comprarle su producto e invitarle a participar”, comparte el organizador.

Algunos de los artistas, artesanos y creativos que estarán presentes en el Festival son Rafael Torrech y su orfebrería, Maderas Ángulo, La Serigrafía, Oduardo Leather, Kimpande Jewelry, Positive Musa, Libre Expresión, Henna PR, Pícalo, Psicodelia Alfarería, Cerámica Enfuga y Papelería Natura. “Les puedo garantizar que van a tener la mejor oferta de Puerto Rico”, certifica Oduardo Sierra.

Para este colectivo de personas creativas en Puerto Rico, su participación en el Festival de Apoyo a Claridad no solo representa su apoyo a la misión de Claridad, sino que también muestra la aspiración de que, a través del arte y la cultura, se pueda presentar un modelo alternativo de desarrollo económico.

Miles de personas esperan con ansias que llegue el Festival de Claridad y Oduardo Sierra no es la excepción. “El Festival es la gente. Para mí, lo más importante es encontrarme con gente que llevan muchos años en la lucha por un Puerto Rico mejor… Es un evento cultural de primer orden, pero lo que hace el Festival de Claridad, mano, es la gente”, exclama con emoción el artesano y organizar.

 

 

Ensalada Deportiva marzo

foto reproducida de la futbol de la pagina de la Asociación de fútbol

 

Logro histórico para las Mujeres Sub-17 de fútbol

Especial para CLARIDAD

 

La selección Femenina Sub-17 de fútbol tuvo un logro que ninguna otra selección Boricua había obtenido en dicho deporte, haciendo historia al clasificar por primera vez a un Mundial de la FIFA.  Aseguraron su pase a la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA Marruecos 2026 que se celebrará del 17 de octubre al 7 de noviembre del 2026.

Históricamente es la primera ocasión que una selección de nuestro archipiélago, en el deporte de fútbol, en cualquier categoría clasifica a un Mundial FIFA. Tuvieron una destacada actuación en el torneo clasificatorio de CONCACAF, superando a Costa Rica por diferencia de goles. El conjunto boricua finalizó como el mejor segundo lugar de su grupo tras vencer 3-1 a Haití y golear 9-0 a Bermudas. A pesar de que la selección de Estados Unidos las venció en su último partido lograron clasificar en 2do lugar por diferencia de goles.

CLARIDAD felicita a las atletas, los padres, el cuerpo técnico y la Federación Puertorriqueña de Fútbol (FPF) por este logro Histórico en un deporte de muchos sacrificios y no tradicional en nuestro país.

Atletismo de alto nivel

El pasado fin de semana nuestros atletas boricuas finalizaron su participación en el Campeonato Mundial bajo Techo en Kujawy Pomorze, Polonia, dejando a Puerto Rico presente entre la élite del atletismo mundial.
1. Eloy Benitez logró la 11ª posición mundial en 60m con marca de 6.57 en semifinales del Mundial bajo techo.

  1. Gladymar Torres logró la 33ª posición mundial en 60m con marca de 7.33 en ronda eliminatoria
    3. Alysbeth Félix Boyer logro la 14ª posición mundial Salto largo con marca de 6.37 metros en la final.

Además, tuvieron logros en otros eventos internacionales:
4. El velocista José Figueroa escribió su nombre en la historia del atletismo puertorriqueño al registral 45.45 segundos en los 400 metros, en el Clásico “Puerto Rico Spring Break” en Gurabo convirtiéndose en la segunda mejor marca de todos los tiempos en Puerto Rico. Con esta actuación, mejora su marca personal y se acerca al récord nacional de 45.07, demostrando que está listo para competir al más alto nivel.

  1. Héctor “El Capitán” Pagán con nueva marca nacional y campeón en Maratón en el evento Proyecto 13.1 celebrado el pasado sábado en Congers, Nueva York, con marca de 1:01.55 superando la marca de Arnaldo Martínez 1:02.27.5. El joven fondista de Barranquitas viene corriendo muy bien ya que comenzó en los 1,500 metros y luego subió a 5,000 metros, 10 mil metros y ahora medio maratón.

Estos resultados en la pretemporada son muy buenas marcas, demostrando que Atletas Boricuas están compitiendo contra los mejores del planeta. Puerto Rico sigue demostrando que pertenece a este nivel.
Seguimos apoyando a nuestros atletas en el camino internacional. Ahora, estos atletas cambian el enfoque y el próximo objetivo: Juegos Centroamericanos y del Caribe en julio 2026 en República Dominicana.

Béisbol de pueblo: La Doble A

Luego del receso de los equipos por la celebración del Clásico Mundial de Béisbol continuo la pasada semana el Béisbol de Pueblo, la doble A. A continuación, algunas historias de éxito y sobresalientes de la pasada semana

  1. Los Patrulleros de San Sebastián extendieron su invicto y se convirtieron, el pasado sábado, en el primer equipo clasificado a la postemporada 2026 de la Liga de Béisbol Superior Doble A, al imponerse con marcador 14-1 sobre los Libertadores de Hormigueros. San Sebastián también se convirtió en el primer conjunto en alcanzar las diez victorias esta temporada y, de paso, le puso fin a una racha de cinco triunfos de los Libertadores.
  2. El lanzador zurdo de los Lancheros de Cataño, José Vélez, tiró juego completo y protagonizó un no hit-no run en la victoria 6-0 sobre los Montañeses de Utuado este pasado viernes, en la reanudación de la acción completa de la temporada 2026 de la Liga de Béisbol Superior Doble A.
  3. El veterano lanzador Jean Félix Ortega se apuntó el triunfo número 91 de su carrera y el segundo de la temporada. Es el lanzador activo con más victorias en el torneo federativo. El pasado viernes se realizó un reconocimiento antes del juego con Gurabo en Fajardo por su histórica carrera de 24 años con el mismo equipo Los Cariduros de Fajardo.
  4. El receptor de la selección Nacional Martín “Macheche” Maldonado recibió un merecido reconocimiento previo al juego Río Grande en Fajardo el pasado sábado. En los comienzos de su histórica carrera Martín jugo con el equipo de la Doble A juvenil de Fajardo. Muy bonito y emotivo reconocimiento a Maldonado que se retira luego de 15 años de carrera en la MLB y comienza una nueva carrera como entrenador o coach de los Bravos de Atlanta. Felicidades y éxitos Martín Maldonado.

El Torneo Mundial Juvenil (WTT Youth Contender) a celebrarse en Humacao Puerto Rico 2026 desde el próximo jueves 26 de marzo.

El tenis de mesa juvenil continúa su agenda internacional con el “WTT Youth Contender” Humacao Puerto Rico 2026, un evento de gran nivel que reunirá a jóvenes talentos de distintas partes del mundo.  Atletas juveniles e infantiles de Costa Rica, Cuba, Antigua y Barbuda, India, Japón, República Dominicana, Estados Unidos y Puerto Rico. Este torneo es avalado por World Table Tennis.
Los mejores tenimesistas infantiles y juveniles del Puerto Rico estarán presentes incluyendo a Kennuel Arroyo, subcampeón de la categoría U11 del pasado WTT Youth Contender Humacao y actual miembro de la Selección Nacional, un atleta con gran proyección y talento competitivo. Además, tenimesistas de todo el archipiélago estarán allí para demostrar la calidad de nuestros atletas y el futuro del deporte a nivel internacional. Las categorías para competir serán U-11, U-13, U-15, U-17 y U-19, tanto en individuales masculinos como femeninos, además de dobles mixtos en las divisiones U-15 Y U-19.

Los Boricuas estarán representados, entre otros, por algunos de sus mejores juveniles, incluyendo medallistas y figuras destacadas como Steven Moreno, campeón reciente en torneos WTT Youth Contender y uno de los nombres más prometedores del tenis de mesa boricua, Enrique Ríos, quien ha tenido actuaciones sobresalientes en torneos internacionales juveniles. Además, otros jóvenes con gran futuro internacional como Valentina Dávila, Matthew Cao, April Cintrón, Valentina Rodríguez, Ángel Meléndez, Owen Shemesh y José M. Rivera.

Más información: https://www.worldtabletennis.com/eventInfo?eventId=3299

Nota al calce: Al momento de este escrito no ha terminado el evento deportivo más importante del país hoy. La lucha sin limite de tiempo y cuadrilátero con alambres de púa en el Coliseo del Capitolio entre Fortaleza y el Senado. El ganador se reserva el poder de contratar a los amigos del alma con contratos multimillonarios del dinero del pueblo. No tenemos predicciones sobre los resultados.