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Aún no ganamos

se puede verificar que este libro que nació de una tesis de doctorado permite a quien lo lea observar cómo la relación del autor del libro con el objeto estudiado se establece de dos formas: César Pérez estudia el evento que fue la huelga de 2010 como académico, en el proceso de escritura de una tesis de doctorado, y por fin se identifica con el sujeto colectivo que es el actor protagonista en las distintas huelgas.

Ruy Costa

Las palabras finales de César –‘Aún no ganamos y la huelga no ha terminado’– me parecen las palabras justas para comenzar mi comentario y presentación de Rebelión – No-Derecho y Poder Estudiantil, la huelga de 2010 en la Universidad de Puerto Rico.

Justas porque este sujeto colectivo del ‘no ganamos’ incluye al autor de este libro, César Pérez Lizasuain, que se identifica con el sujeto colectivo que es el estudiantado que hizo la huelga de 2010, la del 2011 y la del 2017. De esta forma, y para quien no conozca al autor, se puede verificar que este libro que nació de una tesis de doctorado permite a quien lo lea observar cómo la relación del autor del libro con el objeto estudiado se establece de dos formas: César Pérez estudia el evento que fue la huelga de 2010 como académico, en el proceso de escritura de una tesis de doctorado, y por fin se identifica con el sujeto colectivo que es el actor protagonista en las distintas huelgas. 

Para este proceso de identificación que se da entre César y el sujeto colectivo protagonista de la huelga de 2010 será importante señalar que César fue docente sin plaza en la Universidad de Puerto Rico durante varios años, que en 2017, como lo dice en el prefacio ‘en contraste con la huelga de 2010, me tocó ver y participar del evento como profesor universitario’, y que además de esto, César es ciudadano, asalariado, miembro de la clase trabajadora de un país en que la precariedad es junto con el desempleo el futuro expectable para la gran mayoría de los que ahora estudian y trabajan en este país. 

El proceso de construcción del estudiantado en movimiento estudiantil, del estudiantado como agregado de individuos atomizados que ocupan un lugar en la estructura que es la universidad, y que como dice en una entrevista un ex-miembro de la Junta de Síndicos – ‘aquí los maestros vienen a enseñar, los estudiantes a aprender y los administradores a administrar y si hacen cualquier cosa distinta a eso is not okay’ (125), y que se convirtió en un sujeto colectivo conocido como el movimiento estudiantil, y el modo de organización de esta comunidad creada a través de un proceso largo y complejo en el cual la huelga refleja parte de este proceso de subjetivación, digo, este proceso de construcción de una identidad colectiva es lo que faltó hasta ahora en gran medida en los empleados (docentes y no docentes) de la Universidad de Puerto Rico y lo que está faltando hace mucho tiempo en el país, de acuerdo con lo que César dice a propósito del 15 de octubre de 2009:

‘El 0-15 marcaba así un declive, al menos, en la lucha de los gremios sindicales, e instauraba un nuevo ciclo (2009-2011) en el que la resistencia no solamente en el contexto universitario, sino a nivel nacional, no se enfocó en los dos grupos tradicionales que servían de vanguardia a la protesta social en Puerto Rico: por un lado, las y los trabajadores organizados en sindicatos y, por otro, el independentismo.’ (66). 

Como añade un de los entrevistados, miembro de la UJS en el RUM: ‘La verdad, en el momento en que le tocaba al movimiento obrero, ese sector se quedó callado’. 

Ya empecé la presentación del libro pero me permito interrumpirla para ahora hacer una introducción a la presentación: conocí a mi amigo César, y en este contexto pudiera llamarlo también compañero o camarada de lucha, durante la última huelga universitaria en 2017. Esta huelga que ambos vivimos como docentes sin plaza en la UPR, creó las condiciones para que un grupo de docentes se constituyera en comités de acción autoconvocados en distintos recintos de la UPR, y esto es uno de los aspectos novedosos de esta última huelga, en comparación con la huelga de 2010, y fue a través de uno de estos grupos, PARES, que conocí a César. 

El paro que empezó en los últimos días de marzo de 2017 y del cual surgirá la huelga aprobada el 5 de abril en la asamblea de estudiantes, comienza por la noche del día 27 de marzo, luego de una reunión de claustro convocada de emergencia y que sirvió por lo menos para demostrar, a quienes tenían todavía alguna duda, la inutilidad de realizar reuniones de claustro cuando estas son burocráticas, verticales, anti-democráticas (al excluir todos los docentes sin plaza y sin carga académica completa de cualquier posibilidad de la participar en las decisiones del claustro). Los comités de acción autoconvocados están para la reuniones de claustro como los comités de acción estudiantil están para la representación institucional de los estudiantes, docentes y empleados en la estructura de la Universidad. Lo que falta es que estos comités de acción autoconvocados no surjan cuando hay una huelga de estudiantes y se disuelvan o desaparezcan cuando la huelga termina. Lo que falta es todo el trabajo político de construcción de una identidad colectiva descrito en el libro de César y que articula la experiencia de la huelga de 2005, de CUCA, a las huelgas de 2010 y de 2011 y de 2017. Porque estas huelgas no surgieron de la nada y tampoco se desvanecieron en el aire. Lo que falta es que los trabajadores de la UPR pasen por un proceso idéntico de construcción de una identidad colectiva de forma análoga a la que resultó en el surgimiento del movimiento estudiantil y por ahora falta crear los mecanismos para que estos grupos autoconvocados puedan conducir a una lucha por la hegemonía. Como veremos a continuación, los comités de acción y, durante la huelga, las bases por portón y el Pleno son estructuras creadas con el propósito de que una comunidad estudiantil en la huelga pueda organizar, deliberar, vivir, bajo principios de la democracia participativa y de una forma horizontal una vez que se verifican los límites de los espacios institucionales definidos por la ley universitaria. Si las reuniones de departamento, de facultad, de claustro, si el senado no son estructuras en que la democracia participativa se pueda ejercer, entonces habrá que crear otras estructuras que lo posibiliten.

La huelga de 2017 tiene características singulares que la distinguen de la huelga de 2010, descrita en este libro: además de los comités autoconvocados, cambió en gran medida el perfil de los rostros más visibles: de los porta voces al mismo consejo de estudiantes, fueron mujeres muchas de las personas más destacadas del movimiento estudiantil; también, y como me dijo una amiga y antigua participante de la huelga de 2010, Teresa Córdova Rodríguez, ahora el antagonista no era solamente la Junta de Síndicos y el gobierno de Ricardo Rosselló, era también la Junta de Control Fiscal que de forma similar a las Troikas que llegaron a Grecia y a Portugal, llegaban para imponer un programa de políticas neoliberales en un contexto de una crisis financiera del Estado. Por eso, en las demandas de la huelga, además de cero recortes y de cero aumento de matrícula, se exigía una auditoría sobre la deuda de Puerto Rico. 

Hay sin embargo una continuidad entre los procesos de huelga que van desde 2005 hasta 2017, y eso lo reconoce César al inicio de su libro, que es el desarrollo de la doctrina neoliberal en las políticas públicas de Puerto Rico y a partir de la cual se pretende cambiar por completo la Universidad de Puerto Rico. Por esa razón, César utiliza inicia su reflexión utilizando el término subsunción real que proviene del sexto capítulo inédito del Libro 1 del Capital de Karl Marx, y que en las palabras de Antonio Negri que el mismo César cita se lee:

‘… Negri (en La Fábrica de Porcelana) sugiere que la subsunción real ‘significa que todos los aspectos que la sociedad presenta de modo más o menos distinto se resumen en un solo proceso de producción. Todas las formas son subordinadas a la construcción de la ganancia, no existen más fases o espacios intermedios de la sociedad en los cuales las formas de producción independientes puedan subsistir autónomamente.’ 

Si, como dice Boaventura Sousa Santos, ‘el desarrollo de la educación universitaria en los países centrales, durante los 30 o 40 años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, se apoyó por un lado en las conquistas de la lucha social por el derecho a la educación, manifiestas en la democratización del acceso a la universidad, y, por otro lado, en los imperativos de la economía que exigía una mayor calificación de la mano de obra en los sectores clave de la industria. La situación se alteró significativamente a partir de mediados de la década de 70 con la crisis económica que se instaló. A partir de entonces se generó una contradicción entre la reducción de la inversión pública en la educación superior y la intensificación de la competencia entre empresas, presente en la búsqueda de innovación tecnológica, y, por lo tanto, en el conocimiento técnico-científico que la hacía posible, y en la necesidad de formación de una mano de obra altamente calificada’. 

Como lo sintetiza César, a través de esta lógica neoliberal aplicada a la universidad pública:

“… desde el estado neoliberal se fomenta que la universidad estatal vaya asumiendo lógicas propias de lo privado. La descapitalización, el aumento en el costo de matrícula, la privatización de servicios dentro de la propia universidad (comunicaciones, seguridad, tecnología, patentes, entre otros), la imposición de que se busquen fuentes de financiación en los mercados (préstamos, participación en los mercados de bonos, etc.) y la precarización del trabajo docente tienen el efecto de una privatización de facto del aparato universitario, mientras que jurídicamente conserva su estructura pública. (30-31)

Ante este ataque conducido por los poderes económicos que determinan la lógica neoliberal de las políticas públicas, y siendo el Estado un instrumento de poder de esta clase (se lo puede decir? Burguesa), César encuentra en autores como Alain Badiou y Enrique Dussel la teoría del evento del primer y el concepto de estado-de-rebelión de segundo como teorías que le permiten pensar las revueltas organizadas por el movimiento estudiantil como forma de revuelta en contra esta lógica neoliberal. 

En el análisis que César hace de la Ley 7 de 2009 del gobierno de Luis Fortuño que declaró un ‘’estado de emergencia fiscal’’ y de la reacción del movimiento estudiantil que conduzco a la huelga de 2010 se adecua a la distinción que Enrique Dussel presenta entre estado de rebelión y estado de excepción:

“…el ‘estado de rebelión … es algo más que un ‘estado de excepción. El segundo es correlativo al orden jurídico establecido (potestas), y lo decreta una función del poder constituido (al menos un poder legitimado carismáticamente); el primero, en cambio, es la acción misma originaria de la voluntad consensual de la comunidad política (potentia).” (38)

 Así, si el estado de emergencia fiscal en 2009 (a lo que se sumará en 2016/17) la crisis financiera y la Junta de Control Fiscal, pretendió ser la forma de conseguir el contexto de legitimación del programa neoliberal en toda su extensión, el estado de rebelión es la respuesta por parte de la revuelta estudiantil. Como dice César, esta respuesta no es solamente negativa, o en sus palabras ‘’el evento rebelde transciende la negatividad propia de la protesta y se desenvuelve en un terreno positivo en el que se produce subjetividad.’’ (39). Como se puede ver el terreno positivo? 

En la página 42 dice César: a través, del “…uso de los medios sociales de comunicación en red, expresiones artísticas o cultural jamming, asambleas para la toma de decisiones, nuevas formas organizativas para la participación, nuevos esquemas de mando-obediencia, la renuncia y puesta en marcha de un nuevo entendido sobre la representación, el acto de desobediencia civil, enfrentamientos pacíficos y no pacíficos con las autoridades estatales, entre otros) que producen significados, tanto de ruptura respecto a la hegemonía neoliberal como de creación de un nuevo campo subjetivo mediante la afirmación de una nueva verdad política más allá del Estado-parlamentario y del Estado de Derecho. 

A través de todos estos mecanismos, se puede constatar que es posible inventar normas, formas de organización y de participación y de deliberación, que no están reguladas por la forma jurídica moderna. A estas formas de ordenación social no jurídica, César, de acuerdo con Carbonnier designa como el no-derecho y va a ser a través de este concepto como César analiza la contradicción entre la forma de actuar del Estado, de la Junta de Síndicos, del Tribunal Supremo, hasta del Colegio de Abogados en dado momento de la huelga, y la forma de actuar del movimiento estudiantil.

Los cambios en la composición del Tribunal Supremo en 2010 son, para César, la expresión de la validación jurídica del estado de excepción económico en Puerto Rico. La aprobación en el 24 de febrero de 2010, en la Junta de Síndicos de la UPR de la Certificación 98 que limitaba el acceso de las exenciones y ayudas económicas a estudiantes universitarios fue la causa inmediata de la huelga que comenzó en abril y que se extendió hasta junio de 2010 ocupando diez de los once recintos universitarios.

Sobre el proceso de negociación entre la Junta de Síndicos y el Comité Negociador Nacional, dice uno de los entrevistados por César lo siguiente:

“… la Junta de Síndicos estaba en un cuarto y los estudiantes estaban en otro y el árbitro (un ex juez) iba de cuarto a cuarto y se llegó a un acuerdo así…” (74)

Finalmente, los acuerdos recogidos en el documento titulado Entendidos entre la administración universitaria y el Comité Negociador Nacional fueron certificados por la Junta de Síndicos con fecha del 16 de junio de 2010 y por una asamblea nacional de estudiantes el día 21 de junio de 2010.

Como dice otro de los entrevistados quien fuera parte del Comité Negociador Nacional “… una de las razones de la huelga fue que los que estábamos en el Consejo fracasamos en nuestra labor de poder parar esas acciones de la administración: fracasamos por completo. Fracasamos porque no teníamos el poder para hacerlo…’’ (80)

El poder estudiantil es analizado de la siguiente forma: (1) de carácter cíclico y diverso, (2) en la huelga de 2010 (y en la huelga de 2017 de otra forma – por ejemplo, en abril de 2017, durante el proceso de la huelga docentes entraron en un de los comités de base y de esa forma pudimos participar en los plenos llevados a cabo durante la huelga) se abrió la puerta para una participación amplia y diversa de actores no tradicionales en las luchas estudiantiles, (3) hubo una promoción de la participación amplia, diversa y directa de todas y todos estudiantes interesados en hacerlo, (4) la identidad flexible, no fija, del movimiento estudiantil que obligó a adoptar posturas y formas organizativas no tradicionales. (5) Finalmente, y vuelvo a citar el texto “el movimiento estudiantil se concibe como la propia Universidad (…). No se produjo pues, dentro de este discurso una línea que deslindara al estudiantado, como sujeto participante de unos derechos y obligaciones, de la Universidad como institucionalidad separada que se encuentra obligada a cumplir determinadas obligaciones contractuales. El protagonista se concibió como centro vivo de la propia universidad, contrario a lo que pensaba la administración universitaria.” (83)

En oposición a esta última idea, se puede oponer lo que en la página 129 es la ideología plasmada por el juez asociado Rafael Martínez Torres en el caso Universidad de Puerto Rico v. Gabriel Laborde:

“Cada estudiante firma un acuerdo con la UPR en la que la segunda se compromete a enseñar y el primero a cumplir con sus deberes académicos.”

Es en una lógica de contrato de prestación de servicios, y en una lógica individualista y liberal, en donde no existe el estudiantado como entidad colectiva sino cada estudiante singularmente, que se articula este texto, por oposición a una lógica colectiva en el cual el estudiantado, a pesar de diverso, de plural en sus características no pierde aquello que los une como un sujeto colectivo. 

En la lógica de construcción de este proceso de resistencia se analizan las estrategias para contactar con las audiencias, sea los otros estudiantes sea el resto de la ciudadanía. Entre estas estrategias se encuentra por ejemplo la Carta al País hecha pública el 21 de abril de 2010, la Declaración desde la Universidad tomada publicada el 1 de mayo de 2010 y la Radio Huelga, una estación de radio por internet creada en medio de la Huelga de 2010 para comunicar sobre lo que acontecía diariamente en la revuelta estudiantil. 

En cuanto a la estructura organizativa que conduzco a los Comités de Acción Estudiantil se dice que estos fueron creados por lo menos dos años antes del inicio de la Huelga de 2010 y que se remite a la huelga de 2005 y a las manifestaciones de solidaridad con la huelga en 2008 por la Federación de Maestros de Puerto Rico.

Los CAE se solidificaron como espacios informales por oposición a la estructura formal del Consejo General de Estudiantes y al déficit democrático de la UPR. Ya en el contexto de la Huelga el Pleno era el foro de participación amplia en donde se llevaban cuestiones centrales y en donde se tomaban decisiones. A propósito de la relación entre los Comités de Portones y el Pleno se dice que “… La superioridad del Pleno se daba en la medida en que la participación en la toma de decisiones era plenaria, amplia, participativa y deliberativa. Pero no tenía jurisdicción directa sobre las decisiones locales en los CAE, que se transformaron en los Comités de Portones a partir de la ocupación de los campos universitarios”. El Comité de Seguridad y el Comité en Contra de la Homofobia y Discrimen son otros de los comités descritos. En la huelga de 2017, existía también el Centro de Comunicación Estudiantil y el Comité Central de Comidas y que junto con el desarrollo del huerto dan cada vez más la apariencia de una ciudad, de una ciudad-Estado, de una Comuna. 

En el capítulo 3, se analiza como tanto el CAFI en 2006 que recomienda “un aumento de matrícula y la consiguiente reforma universitaria acomodada a las variantes impuestas por el mercado” (105) durante el gobierno de Aníbal Acevedo Vilá como el CAGFES creado en 2010 por Luis Fortuño siguen un modelo similar de lo que debe de ser la universidad. Eso se puede ver también en la composición del CAGFES que era compuesto por ‘’altos miembros de la industria farmacéutica; por representantes de la empresa privada como fue el Sistema Universitario Ana G. Méndez; por la presidenta en aquel momento de la Junta de Síndicos, Ygrí Rivera y por afiliados al PNP’’ (110)

Además de la utilización del Tribunal Supremo como instrumento para implementar la agenda neoliberal, también la represión de la protesta se está dando a través de una progresiva militarización de la policía, por tácticas de detención y encierro en vehículos en movimiento, o más recientemente por otras leyes.

Concluidas las huelgas estudiantiles de 2010 y 2011, nos dice César, “inició un nuevo intervalo de despolitización de la protesta social’’ que terminó con la huelga con la huelga estudiantil de 2017 y con las manifestaciones del 1 de mayo de 2017 y de 2018. 

Para empezar a cerrar esta presentación quisiera distinguir distintos niveles del análisis: por un lado, como el movimiento estudiantil evoluciona en relación con la audiencia, con la percepción por la ciudadanía en general en una lucha por la hegemonía –y la formación por ejemplo del Comité de Seguridad o la definición de una regla como de no fumar frente a los portones y de definir áreas específicas para hacerlo son medidas tomadas en ese sentido así como las Cartas abiertas o la Radio Huelga– cuando del otro lado tiene no solamente todo el aparato del Estado y de los principales medios de comunicación privados que transmiten un discurso generalmente contrario al movimiento de estudiantes. Por otro, el movimiento estudiantil evoluciona dentro del mismo recinto –por ejemplo la creación de un Comité de Acción de Mujeres y del Pleno de Mujeres son parte de ese trabajo interno del movimiento estudiantil de autorreflexión. Existe también otra evolución que se relaciona con las formas de represión y con la ocupación de la universidad por la policía obligó igualmente a inventar nuevas formas de lucha. 

Finalmente, en el capítulo 3.5.1. titulado Zapatistas en la UPR: el mandar-obedeciendo del poder estudiantil, César analiza la Declaración de la Universidad Tomada, redactada por el Comité de Acción Estudiantil de la Facultad de Humanidades de la UPRRP y su similitud y inspiración en la Cuarta Declaración de la Selva Lacandona. Cito, por última vez a César que comparando ambos documentos dice: 

“A partir de este comunicado (…) y con el característico estilo poético y la carga filosófica de los comunicados zapatistas, se intenta traducir lo siguiente: (1) el rechazo a la situación imperante en la UPR, análogo al ¡Basta! de la Primera Declaración de la Selva Lacandona; (2) la consolidación de la auto-identificación como el protagonista del conflicto en contraposición al poder antagónico contra el que luchan: ‘hemos cambiado la historia, la hemos hecho nuestra’; (3) los objetivos y metas del movimiento estudiantil: ‘Diálogo, negociación, conocimiento, educación, libertad, transparencia, democracia y participación. Éstas fueron nuestras banderas en la madrugada del 21 de abril de 2010; éstas son hoy nuestras exigencias”; (4) la identificación de uno de los agentes antagonistas, la ‘mala administración’, haciendo uso de la referencia zapatista al ‘mal gobierno’; y (5) el criterio de validación mediante la producción de una esfera ética.” (150)

Quisiera terminar agradeciendo mucho a César la invitación a presentar este su libro, que agradezco a todos aquellos y aquellas que luchan por un mundo más justo y que en los años que aquí he vivido los días en que la universidad fue ocupada por el movimiento estudiantil fueron los días en que sentí el olor de la democracia y de la libertad. 

Esta semana en la historia

 

5 de noviembre de 1816
Petion hace pacto con Bolívar
Durante la guerra de independencia de América del Sur, Simón Bolívar se refugia en Haití. Desde Venezuela le mandan aviso de que regrese, el presidente haitiano, Alexandre Petion, apoya con dinero, transportación y armas a Bolívar, con una sola condición: de que liberara a los esclavos en las tierras liberadas. Luego Bolívar intentó cumplir esto, pero no lo logró debido a que muchos terratenientes de los nuevos países se opusieron.

5 de noviembre de 1924
EUA retira ejército de ocupación
En mayo del 1916, EUA invadió a República Dominicana para cobrar una deuda, con el pretexto de defender la vida de extranjeros viviendo en la hermana antilla en movidas de un golpe de estado. En 1924 EUA dejó a Horacio Vásquez como presidente. Este fue derrocado en 1930 por Rafael Leónidas Trujillo, jefe militar que supuestamente era fiel a Vásquez. Trujillo contó con el beneplácito de EUA a quien le ofreció que podían controlar las aduanas para cobrar su deuda.

5 de noviembre de 1956
Alto al fuego en Palestina
La ONU decreta un alto al fuego de la segunda Guerra Árabe-israelí. Así la identifica buena parte de la historiografía especializada, o es la Crisis de Suez para franceses y británicos, Agresión Tripartita para los egipcios y Guerra del Sinaí para los israelíes: sigue sin haber acuerdo para definir lo que ocurrió en torno a Egipto en los meses de octubre y noviembre de 1956. Se entiende, pues se trató de una operación híbrida y compleja, en la que sus promotores, Gran Bretaña y Francia determinaron un objetivo –recuperar su control imperial sobre el Canal de Suez–, que terminó siendo frustrado por la oposición conjunta de las dos grandes potencias del momento, Estados Unidos y la Unión Soviética. Lo innegable es que los orígenes del conflicto radican en la creación del estado de Israel en Palestina (www.eldebate.com).

7 de noviembre de 1917
Comienza revolución bolchevique
La intervención de Rusia en la primera guerra mundial ocasionó desestabilización con hambrunas. La agitación bolchevique galvanizó las fuerzas y mediante el II Congreso de los Sóviets, fue el Sóviet de Petrogrado quien proclamó la revolución que eventualmente fundó la República Soviética Federativa de Rusia que al crecer se transformó en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas o URSS.

7 de noviembre de 1950
Naranjito no se rinde
Tras los asesinatos y arrestos de miles de boricuas a partir del 30 de octubre de 1950, el martes 1 de noviembre Oscar Collazo y Griselio Torresola atacaron al jefe de las fuerzas armadas invasoras en Washington, DC.

En Naranjito, José A. “Ñin” Negrón organizó una guerrilla que estuvo activa desde el domingo 30  de octubre hasta el martes 7 de noviembre. Estuvo en las montañas de Naranjito, cubierto por la población.

Como decenas de miles de boricuas, Ñin sirvió en el ejército yanki -en el 65 de Infantería durante la 2da guerra-, experiencia que le sirvió para educarse política y militarmente. En el 1950 esta experiencia le sirvió para mantenerse en lucha por 10 días.

En una entrevista la historiadora Miñi Seijo, le preguntó, porque no se había rendido ya que las acciones en el país habían cesado y Ñin le contestó: “Porque mi misión no era rendirme, sino llamar la atención mundial sobre el caso de Puerto Rico. Búscate los periódicos para que veas que dicen que los de Naranjito no se rinden…”

Y el servicio a Puerto Rico, no solo lo dio Ñin, leemos escrito por su hermano: <<A mi Viejo se lo llevaron arrestado. Nuestra casa quedó hecha un reguero. La bandera puertorriqueña, montada en un marco de madera y cristal a la entrada de nuestra casa fue desgarrada y pisoteada.

…

«Por más de dos semanas tampoco supimos del Viejo. Sabíamos que estaba preso, pero desconocíamos sus circunstancias. Luego nos enteramos que había permanecido en la cárcel de la Princesa. Cuando el Viejo regresó de la cárcel trajo consigo tres potes de pinturas con los colores de la bandera de la patria.

«A la pregunta de la Vieja de para qué quería esa pintura, le contesta: ‘Vamos a pintar la bandera en la misma pared donde estaba la que pisotearon. La próxima vez tendrán que llevarse la pared completa.’ »

Fuentes: Muro de Facebook de Carlos Alicea Negrón y publicaciones del Movimiento Ñin Negrón.

11 de noviembre de 1979
EUA asesina a Ángel Rodríguez Cristóbal
Para el 1979 se intensifica la lucha en Vieques contra la marina yanki. Se suceden actos de desobediencia civil por la militancia independentista que culminan en el encarcelamiento de decenas de patriotas. Entre ellos estaba el gran luchador cialeño, –discípulo de Juan A. Corretjer–, Ángel Rodríguez Cristóbal.

Angel Rodríguez Cristóbal, militante de la Liga Socialista Puertorriqueña, fue arrestado junto a otros veinte puertorriqueños por tropas de la Marina norteamericana cuando participaba en un acto de desobediencia civil en solidaridad con el pueblo de Vieques en el año 1979. El 26 de septiembre el juez federal yanki Juan B. Torruellas lo condenó a seis meses de cárcel. Y el 28 de septiembre lo trasladaron secretamente a la prisión federal en Tallahassee, Florida. El 11 de noviembre de 1979, Rodríguez Cristóbal apareció muerto.

Las autoridades de la prisión alegaron que se trataba de un suicidio, pero el cuerpo mostraba una herida vertical sobre la ceja izquierda y otra herida en el dedo pulgar izquierdo. Tenía también hematomas en distintas partes del cuerpo y sangre en la boca y la nariz. Otros presidiarios cuyas celdas estaban cerca de la de Rodríguez Cristóbal, dijeron que la noche antes de su muerte escucharon ruidos extraños en la celda del boricua.

A su muerte dejó un hijo de 8 años de edad y una hija de meses de nacida. Este asesinato fue vengado el 3 de diciembre de 1979, en acto armado concertado por tres grupos clandestinos de lucha boricua.

 

Fuentes utilizadas: https://www.hoyenlahistoria.com/, facebook.com/dariow.ortizseda; historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe del CSC de Puerto Rico; efemeridespedrobeltran.com; Calendario Histórico Nuestros Mártires 2024; https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-62616853, rumboalterno.net y otros calendarios consultados por José M. Escoda.

 

Cuando el talento derrota a los millones

Foto reproducida de Instagram

Milwaukee y Tampa Bay demostraron en 2026 que la nómina más costosa no garantiza la victoria

En una economía consumista y nueva era en que los contratos multimillonarios dominan los titulares, la temporada de Grandes Ligas de 2026 dejó una lección difícil de ignorar: los Cerveceros de Milwaukee, representantes del mercado televisivo más pequeño de MLB, eliminaron por barrida a los poderosos Dodgers de Los Ángeles y luego vencieron a los Rays de Tampa Bay en cinco juegos para ganar la primera Serie Mundial de su historia. No fue un triunfo de la improvisación, sino de la planificación, el desarrollo de jugadores y la ejecución colectiva demostrando que el talento y la planificación efectiva supera los mercados millonarios.

La desigualdad económica es evidente y contundente. Según cifras de nómina de 2026 publicadas por USA TODAY (MLB payrolls from highest to lowest, 18 de agosto de 2026) a partir de cálculos de la oficina de relaciones laborales de MLB, los Dodgers comenzaron la temporada con unos $322.4 millones, frente a $125.5 millones de Milwaukee y $89.6 millones de Tampa Bay. Los Yankees superaban los $301 millones y Cleveland figuraba al final de la clasificación, con unos $70 millones. Se trata de cifras de apertura de temporada, no de presupuestos operacionales completos ni de la base usada para calcular el impuesto de lujo (“Impuesto de Equilibrio Competitivo” (CBT), es un recargo que pagan los equipos de MLB cuya nómina de 40 jugadores supera un límite salarial establecido).

La diferencia de inversión no impidió que Milwaukee terminara con 103 victorias, la mejor marca de las Mayores, y que Tampa Bay alcanzara la Serie Mundial. Los Cerveceros barrieron 4-0 a los Dodgers en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. En el Clásico de Otoño vencieron a los Rays 4-1, cerrando la serie el 28 de octubre con una victoria 4-1 en San Petersburgo. William Contreras, receptor venezolano, recibió el premio al Jugador Más Valioso de la Serie Mundial; Jake Bauers había sido el más valioso de la Serie de Campeonato de la Nacional. Contrea, además, junto a Jackson Churio y Antonio Senzatela tuvieron el Honor de ganar el Clásico Mundial con Venezuela y el mismo año la serie Mundial de MLB.

El caso del dominicano Willy Adames resume la filosofía de Milwaukee de saber cuándo no gastar. Tras convertirse en figura importante del club, firmó con los Gigantes de San Francisco un contrato de siete años y $182 millones al finalizar 2024. Los Cerveceros decidieron no igualar una inversión que consideraban fuera de su estrategia financiera. En lugar de atribuir su salida a un solo reemplazo milagroso, hay que observar la reorganización del cuadro interior: Joey Ortiz asumió inicialmente el campocorto y Brice Turang continuó como una pieza fundamental. Posteriormente surgió Cooper Pratt, novato seleccionado por Milwaukee en el sorteo de 2023 cuando todavía jugaba en escuela superior. Pratt debutó en Grandes Ligas en junio de 2026 y fue determinante en la Serie Mundial: conectó un jonrón de ventaja en la duodécima entrada del cuarto partido, aunque Tampa Bay terminó ganando ese encuentro. Milwaukee no dejó de invertir; escogió dónde hacerlo.

Un ejemplo es Jackson Chourio: los Cerveceros le garantizaron $82 millones por ocho temporadas antes de que debutara en Grandes Ligas. En 2026 también acordaron una extensión de siete años y $34 millones con el prospecto venezolano Luis Lara. Estas decisiones representan inversiones importantes, pero se realizan temprano, cuando el club cree que puede asegurar años productivos sin tener que competir luego por los contratos más caros del mercado libre.

El impuesto de lujo no es un límite salarial

En MLB no existe un tope salarial rígido. Sí opera el Impuesto al Balance Competitivo (Competitive Balance Tax), conocido como impuesto de lujo. En 2026, el umbral inicial fue de $244 millones. La cifra gravable se calcula principalmente a partir del valor promedio anual de los contratos de los jugadores del roster de 40 y determinados beneficios; por eso no coincide necesariamente con la nómina pagada en efectivo.

Un equipo que supera ese umbral paga sobre el exceso: 20 % la primera vez, 30 % si lo rebasa por segundo año consecutivo y 50 % a partir del tercero. Además, existen recargos por superar tramos adicionales. Según un informe de Los Ángeles Times de septiembre de 2026 («Mets outspend Dodgers while Guardians, Rays, White Sox win on the cheap»), el impuesto de lujo de los Dodgers se proyectaba alrededor de $180 millones; esa cifra era una estimación, no una factura final certificada. Para 2025, Prensa Asociada (Associated Press, The Dodgers shattered MLB’s spending record at $515 million in 2025) documentó un pago de aproximadamente $169.4 millones en dicho impuesto. Es esencial no sumar cifras de diferentes años ni confundir nómina, base gravable y penalidad.

¿Qué podemos aprender de la temporada 2026 de MLB?

Los grandes mercados cuentan con ventajas reales: ingresos comerciales, derechos de transmisión y mayor capacidad para absorber riesgos. Pero el dinero tampoco sustituye la identificación de talento, la defensa, el pitcheo oportuno ni una organización que sepa convertir sus recursos en victorias. Tampa Bay, Cleveland y Milwaukee mostraron que un presupuesto menor no equivale a resignarse; también es cierto que un campeonato aislado no elimina las desigualdades económicas que afectan a las franquicias.

El triunfo de Milwaukee no es una desaprobación al gasto: es un reconocimiento a la eficiencia. Los Dodgers pueden contratar estrellas y Milwaukee puede asegurar prospectos; ambos modelos implican decisiones de riesgo. En 2026, el equipo que mejor convirtió su inversión en resultados terminó levantando el trofeo. La conclusión deportiva es sencilla: no es más ganador quien más paga, sino quien mejor construye y juega cuando llega la hora de decidir.

Un alivio con muchos interrogantes

Foto reproducida de Cubadebate

 

 

CLARIDAD

Muchos de los que intentamos analizar la política mundial no resistimos la tentación de comparar el extremismo de derecha que azotó a Europa durante la tercera y cuarta década del siglo XX con el ultraderechismo resurgido en esta tercera década del siglo XXI. Los paralelismos resaltan en cualquier análisis, como cuando comparamos la SA alemana con el ICE de Donald Trump, el odio a los inmigrantes con la campaña antijudía y el nacionalismo imperial trumpista con la “gran Alemania” de Hitler. El histrionismo y narcisismo del gringo también comparan muy bien con los de Mussolini.

Hay, sin embargo, una gran diferencia -al menos hasta ahora- entre ambos periodos de la historia: la probabilidad de sucesión. Me refiero a que en cada uno de los países donde, aprovechando el mecanismo electoral tradicional, ha triunfado la extrema derecha, se ha mantenido vigente la posibilidad de cambiar el régimen utilizando ese mismo sistema político.

Ni en la Alemania de Hitler ni en la Italia de Mussolini se conservó esa posibilidad. Ambos llegaron al poder utilizando el sistema parlamentario tradicional, pero rápidamente procedieron a corromperlo para perpetuarse en el poder. (Conscientemente evito utilizar el término “proceso democrático” porque con un emperador en Alemania y un rey en Italia la frase no sería del todo correcta.) Lo que siguió en ambos países fue una brutal persecución de la oposición hasta su virtual desaparición. El mecanismo que permitió la llegada al poder de ambos regímenes desapareció en poco tiempo y solo con su aniquilación futura, como resultado de las guerras que desataron, llegaría la sucesión tras un terrible costo humano y material.

Afortunadamente, con el ultraderechismo del siglo XXI está siendo distinto como hemos visto últimamente en Brasil y Estados Unidos. Utilizando el sistema electoral tradicional y manipulando procesos judiciales para debilitar la oposición, el ultraderechista Jair Bolsonaro llegó al poder en Brasil, pero más tarde ese mismo sistema permitió que Lula da Silva lo desplazara. Luego, a la usanza de los dictadores del siglo pasado, el derrotado intentó un golpe de estado, pero el sistema resistió. El pasado mes, amparándose en el mismo mecanismo, Lula repitió su victoria contra el heredero del primer Bolsonaro.

En Estados Unidos parece que ha ocurrido lo mismo en las llamadas elecciones de medio término del pasado 3 de noviembre que, como ya todos conocemos, resultaron con el control Demócrata de ambas cámaras del Congreso. El régimen trumpista que nació de las elecciones de 2024 estaba dando todas las señales de querer perpetuarse, pretendiendo cambiar políticas tradicionales mediante decretos ejecutivos y provocando terror en las calles con los paramilitares de ICE. Muchos esperaban que en la misma noche de las elecciones el pequeño déspota intentaría revertir una derrota electoral, como cuando alentó un ataque al Congreso el 6 de enero de 2020 para tratar de impedir la certificación de Joe Biden como presidente. Pero tal vez la contundencia de la victoria opositora lo paralizó y, al menos aquella noche, tuvo que digerir su derrota.

Aún mantiene intacto el enorme poder que la constitución de Estados Unidos le da a la figura del presidente y, claro está, intentará utilizarlo hasta el final. Ese despliegue de poder, con el potencial de hacer mucho daño, lo veremos, sobre todo, en los dos meses que le restan al actual Congreso que todavía controla. No obstante, a partir de enero de 2027 se enfrentará a una rama legislativa que, a diferencia a la del cuatrienio 2017-2020, está controlada en ambas ramas por la oposición.

Las actividades criminales de Trump florecieron durante los primeros dos años de este cuatrienio. Entre otras cosas, corrompió el Departamento de Justicia y su brazo policial principal, el FBI, utilizándolos para perseguir a quienes consideraba enemigos y para encubrir la corrupción de él y su familia; utilizó esa misma estructura para impedir investigaciones, como la del pedófilo Epstein, que lo implicaban; y, al estilo del papa Alejandro VI, el célebre Borgia, se dedicó a vender indulgencias y perdones ejecutivos a cambio de millones de dólares. Ahora, sus personeros tendrán que rendir cuentas.

Otras ejecutorias, como la guerra criminal contra Irán, su apoyo al genocidio israelí en Palestina, el bloqueo genocida contra Cuba y la utilización de los aranceles como arma política unipersonal, también estarán sobre el tapete ahora, aunque no sabemos hasta dónde estará dispuesto a ir el nuevo Congreso para intentar detener sus acciones en estos temas. A diferencia de Lula en Brasil, no fue la izquierda la que ganó las elecciones de medio término en Estados Unidos, sino un partido político que realmente es una gran coalición de centroderechistas y socialdemócratas. Aunque estos últimos han ganado fuerza en los pasados dos años, imponiéndose en lugares tan distintos como Nueva York y Michigan, el control del partido sigue en manos de los Demócratas tradicionales.

A pesar de todos estos interrogantes y conscientes del enorme poder que sigue teniendo el trumpismo, el mundo entero respiró con alivio en la noche del pasado 3 de noviembre cuando se conoció que el pueblo estadounidense, utilizando el mismo mecanismo que permitió el encumbramiento de Trump, le puso un freno a sus desmanes.

Varias expropiaciones en Cayey llevan la firma de García Padilla

CLARIDAD

El exgobernador ofrece asesoría legal en múltiples casos de expropiación forzosa

 El exgobernador de Puerto Rico Alejandro García Padilla asesora al Municipio de Cayey en múltiples casos de expropiación forzosa, posiblemente acelerando el proceso de adquisición e incumpliendo con el Código Municipal de Puerto Rico al omitir cláusulas medulares, de acuerdo con las investigaciones de la organización Alerta Cayey y los registros del Municipio de Cayey y la Oficina del Contralor.

De acuerdo con contratos registrados en el portal de la organización, el exmandatario representa al municipio bajo dos firmas privadas: Alejandro García LLC y Santana & García LLC. De al menos 11 ordenanzas de expropiación que aparentemente omiten detalles clave, la fuente identificó siete contratos en los que participa alguna de las firmas de García Padilla.

Cinco de ellos contemplan un pago total de $212,500, mientras los otros dos mencionan “honorarios contingentes”. Todos tratan casos de ordenanzas municipales, adquisición de inmuebles y expropiación forzosa. CLARIDAD constató, al menos, nueve contratos vinculados con García Padilla en el Registro de Contratos del Contralor. Las ordenanzas, por su parte, están disponibles en el portal de la Oficina de Servicios Legislativos.

Alerta Cayey reseñó que el Código Municipal exige la identificación de la propiedad a expropiar, el propósito público de la adquisición, las cantidades de justa compensación y los fondos disponibles para pagarlas.

“Son requisitos legales que deben cumplirse al autorizar la expropiación, no asuntos que el Municipio pueda dejar sin resolver hasta que decida acudir a los tribunales. Una cosa es que la compensación definitiva pueda ser objeto de controversia judicial. Otra es que el gobierno autorice una adquisición forzosa sin incorporar la información económica y presupuestaria exigida por la ley”, reparó la organización comunitaria.

Del mismo modo, criticó la falta de transparencia en las contrataciones de las firmas del exgobernador y exigió mayor escrutinio con las ordenanzas que expide Cayey. Arguyó que la legislatura municipal está compuesta mayormente por personas afines con la agenda de Rolando Ortiz Velázquez, alcalde del Municipio, y cuestionó su rol fiscalizador dentro del gobierno cayeyano.

“¿Los legisladores verifican las tasaciones y los fondos reservados antes de aprobar los proyectos, o confían en que la administración municipal ya examinó su legalidad porque cuenta con asesoramiento jurídico especializado de un exgobernador? La Legislatura Municipal no debe funcionar como un sello de aprobación de los proyectos del alcalde”, aseguraron.

Advirtió, por otro lado, que estos posibles incumplimientos pueden poner en riesgo cualquier futuro pleito que trate el caso. Si un tribunal resuelve que estas ordenanzas resultan infundadas, explicó, la ordenanza queda nula y los terrenos bajo el mismo dueño. En el entretanto de estos casos, que puede tomar años, las ordenanzas pueden generar incertidumbre económica, desalentar a compradores o detener la inversión de un proyecto. Así sucedió, en 2005, cuando Cayey expropió 33 cuerdas de la Cueva de Doña Avina para un proyecto que hoy no existe.

“En Carrasquillo, durante la década de 2010 se adquirieron propiedades y demolieron viviendas para proyectos viales y de transporte. Al día de hoy los terrenos continúan vacíos, sin que se completen las obras anunciadas. Posteriormente, el Municipio propuso desarrollar un parque urbano”, agregó.

En mayo de 2025, el Senado aprobó una petición de información que exigía, precisamente, la identificación de propiedades, las tasaciones, la justa compensación, los fondos y la planificación del proyecto. Un mes después, cuenta la fuente, García Padilla firmó otra propuesta de servicios relacionada con ordenanzas municipales y expropiación forzosa.

La más reciente tiene fecha de agosto de este año, y denuncian que no establece las tasaciones correspondientes ni fondos reservados.

“Lo particularmente preocupante es que García Padilla aparece como abogado del Municipio en un procedimiento relacionado con una propiedad identificada en una ordenanza que presenta precisamente las deficiencias jurídicas y presupuestarias que sus servicios profesionales especializados deberían permitir detectar”, concluyó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Adriana Díaz: la constancia que lleva a una atleta Boricua a la élite Mundial en Tenis de Mesa

Adriana Díaz

 

Especial para CLARIDAD

Adriana Díaz vuelve a destacarse en el tenis de mesa internacional y poner nuestra bandera en alto. En cuestión de días, la tenimesista de Utuado enlazó una nueva conquista panamericana con otra actuación en el exigente circuito mundial. Dos escenarios distintos, una misma demostración: mantenerse entre las mejores del mundo requiere mucho más que una buena tarde frente a la mesa, requiere concentración, dedicación, trabajo y preparación mental entre otros aspectos.

En Lima, Perú, el 25 de octubre de 2026, Adriana sumó su séptimo título individual en el Campeonato Panamericano. Se impuso a la canadiense Mo Zhang por 4-2 en la final, después de superar una semifinal particularmente complicada ante la estadounidense Lily Zhang, a quien logró remontarle una desventaja inicial de dos parciales. Fue, además, su tercera corona continental consecutiva.

La dimensión de ese resultado se aprecia mejor al mirar la continuidad de su carrera. Ganar una vez puede responder a un momento excepcional; repetir el éxito durante años exige preparación, ajustes técnicos y capacidad para responder cuando los rivales conocen bien el estilo de juego. Esa regularidad ha convertido a Adriana en una referencia del tenis de mesa de América.

La competencia no terminó en Lima. El 29 de octubre, en el WTT Champions de Montpellier, Francia, la puertorriqueña venció 3-0 a la surcoreana Joo Cheonhui y avanzó a la siguiente ronda. A ese resultado se suman sus terceros lugares en el WTT Star Contender de Doha y el WTT Contender de Almaty durante 2026, actuaciones que reflejan su presencia en torneos de alcance internacional y calidad mundial.

La importancia de Adriana Díaz no se mide únicamente por sus medallas. Su carrera demuestra que desde Puerto Rico es posible sostener una trayectoria competitiva en un deporte de enorme profundidad mundial, donde cada punto exige velocidad de reacción, lectura del rival y precisión. Su ejemplo ofrece a las nuevas generaciones una idea concreta del valor de la disciplina y la perseverancia.

De Utuado a Lima y Montpellier, Adriana sigue ampliando el espacio del tenis de mesa puertorriqueño en la conversación deportiva internacional. Más que un triunfo aislado, sus resultados recientes hablan de una carrera construida con continuidad, esfuerzo y dedicación.

Breve Resumen de sus logros Internacionales

Juegos Centroamericanos y del Caribe: Adriana Díaz ha conquistado 16 medallas en cuatro ediciones de los Juegos Centroamericanos y del Caribe: Veracruz 2014, Barranquilla 2018, San Salvador 2023 y Santo Domingo 2026. Su impresionante cosecha incluye 10 medallas de oro, tres de plata y tres de bronce

Juegos Panamericanos: En tres participaciones —Toronto 2015, Lima 2019 y Santiago 2023—, Adriana ha acumulado ocho medallas: cuatro de oro, una de plata y tres de bronce

Juegos Olímpicos: Adriana ha representado a Puerto Rico en tres Juegos Olímpicos: Río de Janeiro 2016, Tokio 2020, celebrados en 2021, y París 2024. Debutó con apenas 15 años y ha demostrado una evolución constante. En Tokio alcanzó la tercera ronda y en París llegó a los octavos de final, su mejor resultado olímpico hasta el momento.

Competencias mundiales, ITTF y WTT: En el escenario mundial, Adriana Díaz ha competido exitosamente contra algunas de las mejores tenimesistas del planeta. Alcanzó los octavos de final de los Campeonatos Mundiales de 2021 y 2023, y los cuartos de final de la Copa Mundial ITTF de 2024. También ha conseguido finales y semifinales en torneos del circuito internacional World Table Tennis (WTT). Su trayectoria incluye haber ingresado al grupo de las diez mejores jugadoras del escalafón mundial, un logro extraordinario para el deporte puertorriqueño.

CLARIDAD felicita a Adriana, todo su equipo de trabajo, su entrenador y padre Vadimir Diaz, su familia, la Federación de Tenis de Mesa por estos logros que exaltan nuestro deporte y nuestra Nación.