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Crucigrama: Ana Roqué

Por Vilma Soto Bermúdez/Especial para En Rojo

Horizontales

1. _____; ciudad natal de Ana Roqué, líder sufragista, escritora, pedagoga y científica puertorriqueña.

8. Disolución de sales u otras sustancias en agua, que se inyecta con fin curativo.

10. _____ Roqué Géigel; conocida también como Roqué de Duprey, apellido de su esposo. Autora de “Luz y sombra”, “Recuerdos del país del sol, novelas y cuentos antillanos” y “Estudio sobre la flora puertorriqueña”.

11. Monja.

13. En la mitología griega, hija de Urano y Gea, y esposa de Cronos, madre de Zeus.

15. Volteó.

17. Virtud teologal.

18. Ahora.

20. _____ Feminista Puertorriqueña; primera organización en pro de la mujer fundada y presidida por Roqué en en 1917.

23. Símbolo del aluminio.

25. Sexta nota musical.

26. Antigua moneda de oro del Perú.

28. Olfatearé.

31. _____, la obrera y otros cuentos; libro de Roqué publicado en 1895.

33. Elemento compositivo que significa ‘tierra’ o ‘la Tierra’.

34. Dicho de un anfibio: Que conserva durante toda su vida una larga cola que utiliza para nadar y tiene cuatro o dos extremidades.

36. Patriarca bíblico, constructor del arca.

37. Explicaciones de _____ castellana; libro de Roqué de 1889.

38. Hogar.

39. En Turquía y países de influencia turca, individuo con un cargo de importancia, especialmente militar.

40. _____ Piedras; sector sanjuanero donde falleció Roqué en 1933.

42. Del verbo asonar.

45. Cinco en números romanos.

46. Escuchar.

47. Recuerdos del país del _____, novelas y cuentos antillanos (1933), último libro de Roqué.

49. Primer número natural y también es el número entero que sigue al cero.

51. Ave del orden de las casuariformes, similar al avestruz.

53. Elementos _____ geografía universal para la enseñanza primaria elemental y superior; libro de texto de Roqué publicado en 1888.

54. Unidad de tiempo geológico, equivalente a mil millones de años.

55. Luz y _____; novela de Roqué de 1903.

Verticales

1. Jorge _____; escritor brasileño, autor de “Doña Flor y sus dos maridos” y “La desaparición de la santa”, entre otras novelas.

2. Utliliza.

3. Símbolo del oro.

4. Abandoné.

5. Asistir.

6. Artículo gramatical, masc., pl.

7. 18 de _____ de 1853; nacimiento de Roqué.

9. _____ Mujer; revista fundada por Roqué en 1893.

12. Regalé.

13. Segunda nota musical.

14. Quejido.

15. Ana Cristina Roqué _____; fundó los periódicos o revistas “La Mujer” (1893), “La Evolución” (1902) y la “Mujer del Siglo XX” (1917), “Álbum Puertorriqueño” (1918), y “Heraldo de la Mujer” (1920).

16. Un ruso en Puerto _____; cuento de 1919 de Roqué.

17. Estudio sobre la _____ puertorriqueña; publicación de Roqué de 1908.

19. Alhelí.

21. Guía, jefe o modelo espiritual o religioso, y a veces también político, en una sociedad musulmana.

22. Asaeteo.

24. Explicaciones de _____; libro de Roqué de 1894.

27. Símbolo del neón.

29. Colinas.

30. Desafían.

32. Decimoséptima letra del alfabeto griego.

34. Bóvido salvaje muy parecido al toro que se extinguió en 1627.

35. Ganso.

41. Ana Cristina _____ Géigel; fue miembro de honor de la Sociedad Astronómica de Francia. Fundó la Liga Feminista Puertorriqueña y la Asociación de Mujeres Sufragistas.

42. Arca grande.

43. Del verbo estar.

44. _____ Puertorriqueño; revista fundada por Roque en 1918.

48. Mujer del Siglo _____; revista fundada por Roqué en 1917.

50. Negación.

52. Símbolo del molibdeno.

Semana Santa y cambios sociales

Por Marcelo Barros/Especial para En Rojo

En esta semana, las iglesias cristianas antiguas celebran el hecho más importante de la Fe: La fiesta de Pascua que hace memoria de la pasión y muerte de Jesús, celebradas como victoria y vida nueva que Dios Padre le ha dado. La Pascua es una fiesta judía que los cristianos han asumido. Hasta hoy, las comunidades judías celebran la Pascua que recuerda la liberación de los esclavos de Egipto. Hacen eso, a cada año, para afirmar: toda persona humana tiene la vocación de ser libre y liberadora. Fue durante una Pascua, en Jerusalén, que Jesús fue muerto y Dios le dio una vida nueva que el comparte con todas las personas que aceptan seguirlo. 

En el mundo antiguo, la crucifixión era el castigo impuesto a esclavos rebeldes contra la dominación del imperio. Actualmente, la cruz sigue existiendo. En el tiempo de dictaduras, fue instrumento de tortura de presos políticos. Hasta hoy, instrumentos así resisten discretos, sino actuantes en manos de militares trenados por el imperio. Sin embargo, más que una madera para torturar, la cruz es realidad de una inmensa mayoría de la humanidad, robada de sus derechos de vivir dignamente. En todos los continentes, las Iglesias celebran la pasión, pero quienes efectivamente la viven son pueblos enteros, crucificados por el dios dinero.

Recordar la cruz de Jesús y proclamar que el Padre le dio una vida nueva deben renovar nuestra fuerza para resistir al mal y a los sufrimientos. La fiesta pascual debe ser como ensayo de una sociedad nueva. 

Para que la Pascua tenga un sentido para toda la sociedad, es importante que, sin perder el sentido propio que tiene para las Iglesias, junto con toda la humanidad, los cristianos puedan recuperar su dimensión ecológica y transformadora de la sociedad. Así, juntos podremos festejar un nuevo cuidado con la Vida y una forma más amorosa de organizar la sociedad como signo del amor divino.

Boronía

Por Vanessa Vilches Norat / Especial para En Rojo

La cocina es un asunto serio, dependiendo de quien lo narre. Quizás si fuera autor, y no autora, no estaría en el difícil trance de justificar el escrito. No sé si lograré hacer del guiso un campo intelectual, pero de seguro mi columna será territorio del afecto. 

Recibí una llamada tentadora de la Yoly urgiéndome: “Acompáñame a ver a Titi Inin. Nos va a enseñar a hacer boronía”. La huella en el paladar es imborrable, así que la petición se trasmutó en el retorno al lugar natal. 

La boronía es una pieza arqueológica de nuestro pasado alimentario familiar; la idea del alimento como pieza arqueológica es una bella expresión de Cruz Miguel Ortiz en su imprescindible historia culinaria Puerto Rico en la olla: ¿Somos aún lo que comimos? Mi madre lo preparaba como el plato de Viernes Santo. Consiste en apio hervido y después majado con aceite de oliva, al que se le añade algunos trocitos de bacalao. Aunque Ortiz consigna el plato como: “boronía de chayote, hecho con el chayote guisado en sofrito, y al que se le incorporan huevos revueltos y porciones minúsculas de bacalao o salazones (tasajo, jamón de cocinar)”, en mi casa, la boronía se comía de apio, aceite de oliva y bacalao. No conozco a mucha gente que lo coma, ni siquiera que lo conozca. Incluso, para ser honesta, no estoy segura de que mis hijas reconozcan su sabor. Es uno de esos platos que se convierten en pasado por la modernidad, que mueren con las madres y las abuelas.

Los alimentos nos insertan en la historia económica de cualquier región; es sabido que las viandas eran comida de pobres. Supongo que el plato ha pasado de moda entre otras cosas porque recuerda el origen pobre o campesino de sus comensales. El apio, un tubérculo amarillo de sabor perfumado, tampoco abunda. Otra razón para la desmemoria culinaria. 

 Mi tía, que no lo es de sangre sino de afecto, señala que así también se preparaba la boronía en su casa en el barrio Paloma Arriba de Comerío. Compueblana de mis padres, frente a ella seguimos siendo las nenas de Rafo y Luz. Hoy corroboré que la memoria es una máquina nostálgica que nos aúna a lo que no queremos dejar ir. 

Una hormiga laboriosa es titi Inin, quien a los 83 años no para de trabajar. Llegar y comer fue casi lo mismo. El aprendizaje culinario familiar se transmite imitando y el recetario se asegura de generación en generación. Esa era nuestra idea, heredar la receta cocinándola, pero apenas participamos de la confección. Titi es de esas cocineras que prefieren cocinar a solas, como si la ayuda fuera una suerte de intromisión. Igual era mi madre. La cocina era un territorio de libertad para su cuerpo, lo que yo, que me escabullo de la tiranía de la cocina cada vez que puedo, lo entiendo como una extraña contradicción. 

Frente al platón de boronía, Titi Inin iba repasándonos su receta: no me pregunten medidas, que cocino a ojo, hierven el apio pelado (me dio risa la aclaración, como si pensara que nunca hervimos viandas), le echan a la olla dos ajos que retirarán antes de majar, guardan una taza del agua donde hiervan el apio, les ayudará a machacar, no dejen que se enfríe del todo, el apio caliente es más fácil de majar. Usen aceite de oliva, no exageren, debe quedar suave, no grasoso, échenle flequitos de bacalao. Mientras la escuchábamos, el hilo de la memoria iba soltándose y corría lejos, muy lejos. 

Puso la mesa. Al platón de boronía lo acompañaban otros de bacalao en escabeche, arroz blanco, garbanzos guisados y guanimes. Como previmos, no se sentó con nosotras. Mi madre tampoco lo hubiera hecho. Nuestras primas nos recordaban que la hormiguita laboriosa nunca se detiene. Su alegría se manifestaba conminándonos a servirnos más. La madeleine comerieña estaba exquisita. El majado amarillo nos llevó de vuelta a la infancia. Fuimos dos chiquitas comiendo un Viernes Santo en la calurosa tarde de un hogar en Bayamón. 

El Tesoro lexicográfico de Puerto Rico me asegura que alboronía o boronía es la voz árabe para “el guisado de berenjenas, tomate, calabaza y pimiento”. También, la palabra designa cualquier alimento sólido cuando se desmenuza, así como un bocado y una memoria, o quizás, como una sabrosa forma de llegar a casa.

Recobrando el King invisibilizado

Por Juan Ángel Gutiérrez Rodríguez / Especial para En Rojo

Las estructuras de poder nos han vendido por los pasados 50 años la figura de Martin Luther King, Jr. como la de un predicador, no de un profeta, cuyo único interés era la armonía racial. Es por esa razón que han convertido su sermón “Yo tengo un Sueño” como su discurso definitorio. Al descarnar y descontextualizar esta alocución las estructuras de poder han manipulado y suavizado la voz del profeta. Un sermón que debe entenderse desde su prédica del 1962 que se fundamenta en los tres males de la sociedad estadounidense: la pobreza, el racismo y el militarismo.

Por más de 50 años han intentado escondernos al verdadero King. Me gustaría presentarles al King que nos han negado en las celebraciones y en las investigaciones. El King que el sistema no desea que conozcamos, que es una amenaza para el sistema. Al King verdaderamente revolucionario.

En una carta que King envía a Coretta el 18 de julio de 1952 reflexiona sobre su lectura del libro “Looking Backward” de Bellamy donde afirma lo siguiente “Doy la bienvenida al libro porque gran parte de él está en línea con mis ideas básicas. Me imagino que ya sabes que soy mucho más socialista en mi teoría económica que capitalista. Y, sin embargo, no estoy tan opuesto al capitalismo al cual no he podido ver su mérito relativo. Se inició con un noble y elevado motivo, a saber, para bloquear los monopolios comerciales de los nobles, pero como la mayoría de los sistemas humanos, fue víctima de lo mismo contra lo que se estaba rebelando. Entonces hoy el capitalismo ha superado su utilidad. Ha traído un sistema que toma las necesidades de las masas para dar lujos a las clases. Entonces, creo que Bellamy tiene razón al ver el declive gradual del capitalismo “ (Carson, 1998).

el king anticapitalista

Un mes antes de ser ejecutado, en marzo del 1968, en casa de uno de su más importante colaboradores, Harry y Julie Belafonte, King le comentaba a un grupo de personas cercanas “es el sistema el problema, y nos está ahogando hasta la muerte”. A esta aseveración Andrew Young, un cercano colaborador y luego alcalde de la ciudad de Atlanta y Embajador de los Estados Unidos a las Naciones Unidas, les responde “Bueno, no sé, no es todo el sistema. Es sólo una parte y creo que lo podemos cambiar”. King responde “El problema es que vivimos en un sistema fallido. El capitalismo no permite que haya movimiento de recursos económicos. Con el sistema, un pequeño grupo de privilegiados son ricos más allá de la conciencia y casi todos los demás están condenados a la pobreza de alguna forma”. A pesar de reconocer los avances en derechos civiles, King afirma que “Lo que más me preocupa ahora es que todos los pasos que se han tomado hacia la integración, y de esos estoy convencido, es que nos estamos integrando a una casa en llamas”. King estaba claro de que el problema del racismo era un síntoma que estaba ligado al sistema económico, el capitalismo, la enfermedad. Les presento al King anticapitalista.

El reto, en nuestras luchas diarias, es no olvidar que la mayoría de los problemas, tanto sociales, políticos y económicos, que enfrentamos como país son los síntomas de una enfermedad llamada capitalismo. Es como dice el dicho “la enfermedad no esta en la sábana”. No reconocer esta cruda realidad nos lleva a poner parchos al sistema que causa profundas heridas de injusticia y opresión; parchos que no sana las heridas sino que las profundizan.

El King de la lucha de clases 

En su primera visita en febrero del 1968 en solidaridad con la huelga de los trabajadores de la basura en la ciudad de Memphis, Tennessee, King respondió, a preguntas de un periodista, que “en un sentido se podría decir que estamos enfrentados en una lucha de clases”. Sobre su perspectiva de la lucha de clase King afirmaba que “el racismo es un instrumento de la clase privilegiada, como forma de dividir la clase trabajadora dándole a los blancos un margen de ventaja económico marginal y motivar en su sicología las pretensiones de superioridad”. En el último año de su vida King regreso a la idea de la lucha de clases. Les presento al King de la lucha de clases.

King estaba claro que los síntomas del sistema (el racismo, el sexismo, la homofobia, xenofobia) son instrumentos que el sistema utiliza para mantenernos divididos e imponer su voluntad. Debemos reconocer las inequidades que el sistema crea. Debemos atender esas inequidades. King estaba claro que los síntomas del sistema no afectaban sólo a los negros sino que también tenía profundas consecuencias para los blancos. Lo importante es recordar y reconocer que el sistema usa nuestras diferencias para mantenerlos divididos y oprimidos.

El King antireformista

En otra ocasión afirmó, “por años he trabajado con la idea de reformar las instituciones existentes de la sociedad, un pequeño cambio aquí y un pequeño cambio allá. Ahora siento diferente. Yo pienso que tenemos que reconstruir la sociedad enteramente”. Les presento al King anti reformista.

King sabía que el reformismo no era una alternativa para superar el racismo y la pobreza. No podemos seguir construyendo un nuevo país en una sociedad (colonizada y capitalista) que está en llamas y que su fin se acerca. King nos advierte que el camino de la nueva sociedad no es reformar la colonia y el capitalismo. El sistema tiene que ser cambiado, transformado de raíz.

El King internacionalista

En su discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz en el 1964 señaló lo siguiente sobre el aparthied: “Es en esta situación, en la cual a la gran masa de sudafricanos se le niega su humanidad, su dignidad, se les niega la oportunidad, se les niegan todos los derechos humanos; es en esta situación, que muchos de los más valientes y de los mejores sudafricanos sirven largos años en la cárcel, con algunos ya ejecutados; ante esta situación, en Estados Unidos y Gran Bretaña tenemos una responsabilidad única. Porque somos nosotros, a través de nuestras inversiones, a través de la incapacidad de nuestros gobiernos para actuar con decisión, los culpables de reforzar la tiranía sudafricana. Nuestra responsabilidad nos presenta una oportunidad única. Podemos unirnos en la única forma de acción no violenta que podría traer libertad y justicia a Sudáfrica, la acción que los líderes africanos han apelado, en un movimiento masivo por sanciones económicas”. Les presento al King internacionalista.

King reconocía que la explotación y el empobrecimiento en nuestros países son producto de las relaciones de injusticia y opresión con los países “desarrollados”, del imperialismo. Reconocía que el éxito de la lucha por la justicia y la libertad se fundamenta en la solidaridad internacional.

El King obrero

Estas reflexiones de King sobre el capitalismo lo llevaron acercarse al movimiento obrero. Señalaba en 1957 que “yo todavía creo que el movimiento obrero puede ser un instrumento poderoso para eliminar los demonios que enfrentamos en nuestra nación que le llamamos segregación y discriminación… con la unión de la poderosa influencia de los trabajadores y todas las personas de buena voluntad en la lucha por la libertad y la dignidad humana, puedo asegurarles que tenemos un instrumento poderoso”. En su discurso del 11 de diciembre del 1961 a la Cuarta Asamblea Constitucional de la AFL-CIO en la ciudad de Miami Beach en la Florida, King reafirmó el papel del movimiento obrero en la transformación de la sociedad capitalista. Le decía a la Asamblea que “para encontrar un gran diseño que resuelva los grandes problemas, el movimiento obrero tendrá que intervenir en la vida política de la Nación para marcar el curso que distribuya la abundancia a todos en vez de la concentración entre unos pocos”. Les presento al King obrero.

Entendía King que la unidad entre el movimiento obrero y el movimiento contra el racismo era fundamental y poderosa para derrotar los males de la sociedad y lograr su transformación. El éxito de la nueva sociedad se basa en la unidad de los sectores obreros y trabajadores con las luchas comunitarias y sectoriales. Una unidad, que King dice que es “un instrumento poderoso” de transformación.  

Las estructuras de poder buscan maneras y formas, de acallar, manipular, la voz y el mensaje del profeta. Del profeta que enfrenta el poder, y sus diversas manifestaciones históricas, denunciando las acciones e inacciones que producen explotación, exclusión, empobrecimiento y muerte. El profeta que denuncia que los privilegios y comodidades de las clases en el poder son producto de relaciones de injusticia. Ese mismo profeta trae palabras de esperanza y aliento. Palabras que desean alimentar las ansias de libertad y fortalecer las prácticas de liberación.

Un estudio minucioso del ministerio y la práxis del Rev. King nos ha muestrado como encarnaba al profeta bíblico. Enfrentó; consistente, continua e insistentemente, a la sociedad estadounidense con su práctica de exclusión racial pero también con su práctica de explotación, empobrecimiento y violencia en todo el mundo. Creer que la única preocupación de King era la justicia racial es desvirtuar su mensaje y su militancia por la liberación y la justicia. Les presento al King revolucionario.

El reverendo Juan Angel Gutiérrez Rodríguez pertenece a la Mesa de Diálogo Martin Luther King, Jr.

Aunque de vidrio…

Por Zahira Cruz Gómez / Especial para En Rojo

Siempre me he interesado por los sujetos marginales, por los disidentes, por los heterodoxos. Aquellos de los que no se sabe exactamente si la sociedad les ha dado la espalda o si ellos se la han dado a la sociedad. Da igual. Tal vez venga a ser casi lo mismo. Por un lado parecería que la sociedad se vengara de ellos: como no eres como yo, como no haces lo que quiero, como no te ves como nosotros, como no vas a los mismos lugares ni te entretienes igual, como no piensas igual, pues quédate ahí afuera —diría que a jugar con el perro si ahora no fuera tan ‘chic’ jugar con el puto perro—, mientras nosotros jugamos al Monopolio y comemos helado de pétalos de rosa o simplemente un mofonguito con caldo de pescao y una piña colada. 

Y está bien, cada cual ha de hacer lo que mejor le parezca. Pero en realidad, no los culparía de haber sido al revés, si en lugar de la sociedad haberles dado la espalda, ellos, los raros, los diferentes se la hubiesen dado a la sociedad diciéndole: no juego contigo porque no me interesa vivir bajo tus reglas, porque tus formas me parecen excesivamente tribales y burdas, porque me quieres controlar a tu antojo y conveniencia, porque rehuyes lo que no conoces, lo que se sale de tu redil. Porque eres opresiva aunque tengas el descaro de encubrirte con el manto de la democracia y lucir altivamente la máscara de la soberana desencia que tu iglesia, promulgadora de linchamientos, te ha hecho creer que mereces solo por militar en sus filas. Porque lo mismo llevas la corona que la gorra de plato, lo mismo el cetro que la macana y vestida de reina o policía siempre la mueca burlona entre las cejas y el juicio mezquino y feroz entre dientes. 

Quizá esto ni se trate de un ejercicio de voluntad, o sea adrede, sino de algo que por naturaleza sucede, algo relacionado a lo animales que somos, algo que tal vez tenga que ver con la ley de conservación de las especies no menos que con las leyes del mercado y las instituciones de poder. Pero esto es debatible, como todo. Algunos dogmáticos, ortodoxos pensarán que, precisamente por no acomodarte, por no condicionarte a las normas, al orden establecido es que eres más animal que ellos y mereces el desprecio, el repudio y el juicio. Porque tratas de ser libre aunque sea una utopía, y ni el intento se perdona. Porque no controlas tus pasiones, porque te rebelas contra el yugo esclavizante de la razón —y sabemos que lo que es racional se decide, casi siempre arbitrariamente, según la verdad hegemónica—; porque, ¿cómo alguien en su sano juicio, un ser racional puede cuestionarse y oponerse a esta verdad? Sólamente un ignorante salvaje. Entonces, recuerdo que el pintor Francisco Goya, dijo con uno de los grabados de su serie Los Caprichos, que “El sueño de la razón produce monstruos”. Yo conforme me hago mayor creo ir entendiendo esto mejor, porque al igual que el licenciado Vidriera —personaje de la novela ejemplar El licenciado Vidriera, de Miguel de Cervantes—, “aunque de vidrio, no soy tan frágil que me deje ir con la corriente del vulgo” (Ed. Cátedra; p. 69).