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Jaresko: ¿Por qué llegó al Caribe?

Si tuviéramos acceso al dosier que la inteligencia rusa tiene sobre Natalie Ann (no Natalia, por favor) Jaresko tal vez pudiéramos saber por qué esta mujer “de clase mundial” –la frase es de José Carrión– ha terminado saltando desde la gélida y muy estratégica Ucrania hasta este pequeño “país olvidado” del ardiente Caribe. Porque aunque un sueldo de $600 mil anuales (más vivienda, transportación, gastos y un largo etcétera) pudiera ser razón suficiente para nadar hasta nuestra ribera, el nuevo trabajo de Jaresko suena a un bajón de rango para alguien que hace apenas un año se proclamó candidata al puesto de primera ministra de Ucrania.

El dosier ruso sobre Jaresko debe ser gordo porque para ellos, desde los tiempos de Catalina la Grande, Ucrania es un país clave por su capacidad agrícola y por su ubicación geográfica entre Rusia y Europa. En sus últimas dos grandes confrontaciones bélicas con países europeos, las guerras de Napoleón y Hitler, Ucrania fue un teatro de gran importancia. Tras la llegada al poder de Vladimir Putin en 1999 y ante su determinación por restituir la “grandeza de Rusia”, Ucrania, que rescató su independencia en 1991, volvió convertirse en frontera de conflicto entre los rusos y el “Occidente” que lidera Estados Unidos. Como sabemos, en los últimos cinco años el conflicto dejó de ser “frío” transformándose en una guerra no declarada por el control del estratégico país.

El posible gran volumen del dosier ruso también responde a que Jaresko ha jugado un papel relativamente importante en el esfuerzo de Estados Unidos dirigido a controlar el gobierno de Ucrania. Esta hija de inmigrantes ucranianos, nacida en Illinois, se formó en buenas universidades de su país y desde muy temprano se vinculó al servicio diplomático o de inteligencia estadounidense o a ambos. En 1992, cuando tenía 27 años, fue enviada a Ucrania como “jefa de asuntos económicos” de la embajada de Estados Unidos en la nueva nación independiente. Su origen étnico, el conocimiento desde la cuna del idioma ucraniano y su buena formación académica la equipaban muy bien para la tarea asignada desde Washington.

A juzgar por el desempeño de Jaresko en Ucrania entre 1992 y 2016, todo indica que la carta jugada por Estados Unidos funcionó. De su trabajo como oficial de la embajada conocemos poco, pero una vez dejó esa función en la segunda parte de la década del ’90 comenzó a dirigir un fondo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) creado con el propósito de influenciar la economía y la política ucraniana. Todos sabemos que la USAID ha sido un instrumento histórico, nacido de los tiempos de la Guerra Fría (1961), mediante el cual Estados Unidos trata de controlar o influenciar los gobiernos de otros países con ayudas económicas y prestaciones sociales.

Sobre el manejo que Jaresko (junto a su entonces marido) hizo del fondo hubo imputaciones de corrupción porque se autoasignó sumas millonarias a modo de “bonos”, muy superiores a su salario básico. Todo indica, sin embargo, que esas imputaciones no empañaron su imagen ni su función dentro de la política de Estados Unidos hacia Ucrania. En 2014, cuando en medio de una fuerte crisis económica las protestas populares (alimentadas por EEUU y por la Unión Europea) derribaron el gobierno que se inclinaba hacia los rusos, Jaresko emerge como ministra de finanzas del nuevo régimen. No fue la única ukranian american que formó parte de aquel gobierno (hubo otros también enviados desde América), pero en su caso tuvieron que hacerla ciudadana ucraniana a la carrera para que pudiera asumir el cargo.

Sobre el desempeño de Jaresko como ministra de finanzas se habló de forma hiperbólica, por parte de la Junta de Control Fiscal de Estados Unidos para Puerto Rico (JCF), pero los datos disponibles no apoyan la euforia. En primer lugar, apenas estuvo en el cargo un año y cuatro meses. Fue nombrada en diciembre de 2014 y abandonó el cargo en abril de 2016. Obviamente estamos ante un tiempo muy breve, mucho más cuando se trata de las finanzas y la economía de un país. En segundo lugar, el problema era mayormente económico –una inflación galopante y gran dependencia de la economía rusa– más que de manejo de finanzas, tarea asignada a Jaresko. La deuda pública de Ucrania en manos privadas era de $18 mil millones en 2014. (La de Puerto Rico es de $70 mil millones.) En tercer lugar, dada su importancia estratégica para Estados Unidos y la UE, los organismos económicos mundiales que estos controlan dirigieron enormes sumas de dinero hacia el país del este europeo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) nada más asignó $40 mil millones en forma de préstamos y ayuda a Ucrania. Con esa avalancha de ayudas era lógico esperar que las finanzas públicas se enderezaran.

Tal parece que las aspiraciones de Estados Unidos con Jaresko (o el ego de la ministra) se dispararon durante el año y pico que estuvo en el gabinete ucraniano porque en marzo de 2016, ante un inminente cambio de primer ministro, ella se postuló públicamente para el cargo. Entonces dijo que Ukrania necesitaba un gobierno de tecnócratas y que ella se ofrecía para dirigirlo. Sus aspiraciones no llegaron muy lejos porque el hasta entonces presidente del Parlamento fue designado al cargo y éste procedió a dejar fuera de su gabinete a la diplomática (¿?) estadounidense.

Un año después de haber aspirado al más alto cargo político de Ucrania, Jaresko aparece en el lejano Caribe asumiendo la “humilde” función de directora ejecutiva del JCF. En esa nueva tarea no contará con los $40 mil millones del FMI que tuvo allá ni tampoco con las lisonjas que la diplomacia de Estados Unidos y la UE le dirigían cuando trabajaba en el este de Europa. A los pocos meses de ser nombrada ministra de finanzas, el 5 de marzo de 2015 la agencia Bloomberg publicó un panegírico con el título The american woman who stands between Putin and Ukrania. Entonces parándose frente al “enemigo” ganaba aplausos, que ahora escasearán porque no hay un opositor tan importante en el horizonte.

¿Acaso llegó hasta acá simplemente porque estaba desempleada? Como no tenemos acceso al dosier ruso no podemos contestar esa pregunta ahora. Pero algún día lo sabremos.

ÌFÉ original tributo a la Rumba

Recuerdo que tan pronto finalizó el primer concierto de ÌFÉ, celebrado hace algunos meses en el Viejo San Juan, tuve la necesidad de comunicarles a los músicos mi experiencia como espectadora. “Sentí esos cánticos en el corazón. Me transporté a mis raíces”, les expresé. Sinceramente, la atmósfera de sonido innovador que propone esta agrupación puertorriqueña es capaz de conectar a los receptores y receptoras con su propia espiritualidad.

Ese evento fue el inicio de una gira por varias ciudades de Europa y Estados Unidos, así como la motivación para continuar creando temas y formar un primer LP de nueve sencillos variados: Preludio (Ejiogbe), Bangah (Pico y pala), Yumavision Umbo (Come Down), House of Love (Ogbe Yekun), 3 Mujeres (Iború Iboya Ibosheshé), Prayer for Oduduwa (Para Merceditas), Higher Love y Yari Gemmini (Beyi La).

Bangah es el tema principal del disco. Basado en la interpretación que el director musical hace sobre el Orisha Ogún (dios de la guerra en la religión Yoruba), está descrito como “un grito de guerra para la libertad; una declaración musical de independencia; un sonido del machete, del rostro de la determinación y el rechazo al miedo en cualquier nivel personal”.

El pasado sábado 18, en el Shorty Castro en Santurce, ÌFÉ se presentó nuevamente ante un público que ya se ha ido convirtiendo en fanático de este grupo que funde diferentes ritmos afrocaribeños con el beat moderno electrónico y los ecos ancestrales de la religión Yoruba.

Hay algo que distingue este proyecto: es cadencia, conexión con lo ancestral, fuerza e innovación en cada arreglo musical. Sin duda, es la ejecutoria de los músicos: Rafael Maya (percusionista y fundador del grupo de bomba Desde Cero), Jhan Lee Aponte (percusionista e integrante del grupo Yuba Iré), Beto Torrens (percusionista e integrante de La Quilombera), Anthony Sierra y Yarimir Cabán “Mima”.

En 2015, la agrupación hizo su debut en la escena local independiente con el vídeo musical del tema 3 Mujeres. Y es que luego de haber colaborado con los proyectos musicales de Mima, Cultura Profética y Calma Carmona, el reconocido músico y productor estadounidense Mark Underwood – asentado en Puerto Rico desde finales de los ’90 – quiso formar su propio concepto musical. Lo denominó ÌFÉ porque esa palabra yoruba encierra la idea del proyecto.

“El nombre se refiere a la antigua ciudad Ilé Ifé, cuna de la religión Yoruba. ÌFÉ se traduce como “amor” y también “expansión”. Así que en una sola palabra tengo precisamente de dónde quería venir: ÌFÉ, a love supreme”, explicó Underwood. “Expansión” porque hay que abrir las fronteras, unir la música moderna con la estructura de la tradicional, “porque me encanta lo que la tecnología puede hacer hoy en día… Así que dije: voy a añadirle sensores electrónicos a los tambores”, continuó.

Tras iniciarse como sacerdote yoruba en Cuba y adoptar el nombre de Otura Mun, junto a los músicos antes mencionados, Underwood ha logrado llamar la atención de un sinnúmero de plataformas musicales importantes local e internacionalmente, las cuales han promocionado la nueva agrupación por diferentes medios digitales.

“Nunca diría que estoy tocando Rumba. Primero que nada, esa música tiene sus propias reglas y estructuras. La gente que la toca se lo toma muy, muy en serio. Lo que yo estoy haciendo es usar elementos del lenguaje de la Rumba. Por supuesto que le estoy rindiendo tributo a esa música – Mark estudió unos años el género para conocer la historia, las raíces –, pero no diría que es Rumba. Creo que lo que se escucha en el sonido es el marco musical de ese género, que es lo antiguo, pero expresado con un alfabeto distinto”, aclaró Underwood.

Esta nueva experiencia acústica de Mark Underwood, producto de la trayectoria afrocaribeña que emprendió en Puerto Rico cuando llegó a finales de los ’90 y que continuó en Cuba, lo ha llenado en términos espirituales y musicales.

Uno de los objetivos de ÌFÉ es transmitir mensajes de amor, esperanza, espiritualidad y transformación utilizando como fondo la mezcla de peculiares sonidos. Según comentó el director, con la música que hacen pretenden entablar un diálogo que trascienda las fronteras diaspóricas, los estereotipos raciales y religiosos, y que propicie la problematización de los sistemas de control que a gran escala nos manejan.

Una alfombra roja de mantengo corporativo impulsa los transgénicos en Puerto Rico

Eliván Martínez Mercado | Centro de Periodismo Investigativo

Nadie consultó a los vecinos del municipio de Juana Díaz, ni siquiera al alcalde Ramón Hernández, si las semilleras multinacionales podían adueñarse de una tercera parte de sus mejores tierras agrícolas, convertirlas en laboratorio transgénico y recibir exenciones contributivas a costa de ingresar menos a las arcas del pueblo. “Aquí un carrito de hot dog paga más patentes que Monsanto, que gana millones”, denunció Hernández.

Frente a la plaza del pueblo, la tienda Pepe’s vende carteras, estolas y trajes, y desembolsó $2,421 en patentes municipales en el año fiscal 2017. Eso es más de lo que pagó Monsanto, que sólo aportó $1,826 a pesar de informar un volumen de venta de $22.6 millones sólo en Juana Díaz, según la alcaldía. La empresa está en la lista de las 500 corporaciones más ricas del mundo que publica la revista Fortune. Si el gobierno no le hubiera otorgado tasas contributivas especiales a la multinacional, ésta habría pagado casi medio millón de dólares al municipio en cinco años, como corresponde a cualquier negocio con un volumen de ventas similar.

Durante la década de la crisis fiscal en Puerto Rico, cuando la Isla se convirtió en el primer centro de experimentos con semillas transgénicas, el gobierno regaló a estas multinacionales más de $526 millones. Estos beneficios incluyen descuentos en las patentes de Juana Díaz e irrigación para las fincas a precios reducidos, así como tasas contributivas preferenciales, exenciones, incentivos industriales, subsidios salariales y agua gratis de los acuíferos del sur. Así lo reveló el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) tras solicitar y analizar informes del Departamento de Hacienda, la Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias, la Compañía de Fomento Industrial y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales. Los números no incluyen el costo fiscal por reducción de patentes en todos los municipios en los que operan semilleras como Illinois Crop Improvement Association, Syngenta Seeds, Dow AgroSciences, Bayer CropScience, Dupont-Pioneer, AgReliant Genetics, Mycogen Seeds y RiceTec.

¿Valió la pena dar esos incentivos? ¿Ingresaron a cambio más contribuciones al País? El gobierno dio a las empresas 16 veces más de lo que éstas aportaron al fisco.

Las multinacionales de biotecnología acogidas a exenciones contributivas de agricultores bona fide sólo devolvieron a Puerto Rico $413,829 en impuestos entre 2005 y 2014, según el Departamento de Hacienda, que hizo disponibles los números más recientes. Entre las semilleras se encuentra 3rd Millenium Genetics, que se diferencia de las demás por ser la única fundada en la Isla, y por haber apoyado en el procesamiento de semillas de un proyecto gubernamental para el cultivo de arroz.

Un grupo de semilleras no identificadas por el Departamento de Hacienda se acogió a contribuciones especiales de las leyes 135 de 1997 y 73 de 2008, por lo que aportaron unos $31.4 millones en la misma década. Estos decretos resultaron más efectivos que las exenciones de agricultores bona fide para ingresar dinero a las arcas públicas, confirmó Edwin Ríos, secretario auxiliar para Asuntos Económicos y Financieros en la agencia gubernamental.

Las siete corporaciones de la Asociación de la Industria de Biotecnología Agrícola de Puerto Rico (PRABIA) crearon 3,385 empleos directos en el pasado año fiscal, según Beatriz Carrión, directora ejecutiva de la entidad. Sin embargo, las semilleras recibieron durante la crisis más de $37.2 millones de parte de la Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias para subsidiar el salario de sus empleados. La agencia gubernamental les devuelve $2.72 de dólares por cada hora de trabajo que pagaron a sus obreros no diestros.

Frank Terhorst, Principal Ejecutivo Global de Semillas de Bayer, defendió las operaciones de la multinacional como una oportunidad de traer conocimiento a Puerto Rico sobre gestión empresarial agrícola. “No sólo creamos trabajo e inversiones, sino que ayudamos a la comunidad a desarrollar sus destrezas para la producción local”, dijo en septiembre de 2016, luego de inaugurar instalaciones de la multinacional en Guánica y Sabana Grande, donde anunció sobre 25 empleos. “Veo una situación en la que ganamos ambas partes cuando traemos la tecnología más avanzada. Hay una oportunidad de aprendizaje. Creo que la agricultura de Puerto Rico se beneficiaría de eso”, apuntó.

Todo el sector de biotecnología agrícola invirtió $96 millones en su negocio en Puerto Rico en el año fiscal 2015, según una encuesta del Instituto de Estadísticas, lo que demuestra la estabilidad de las semilleras en medio de la crisis. La empresa Syngenta Seeds arrancó el 2017 con una inversión de $6 millones para mejorar sus instalaciones en Salinas y Juana Díaz.

El Departamento de Agricultura no ha hecho un estudio que analice los beneficios de esas inversiones versus el costo de las semilleras para un país que rodó por el barranco de una crisis fiscal, y chocó con el impago a sus bonistas y pensionados.

La Junta de Control Fiscal, impuesta por EE.UU. para que Puerto Rico pague su deuda, ahora le ordena al gobierno de la Isla establecer medidas de austeridad. El País no tiene dinero ni para costear el plan de salud gubernamental que asegura a 1.4 millones de ciudadanos. Se acrecienta hacia la metrópoli el éxodo más grande desde la Gran Depresión. La Universidad de Puerto Rico enfrenta la posibilidad de recortes de $300 millones de su presupuesto. El Departamento de Hacienda entregó el reintegro de los contribuyentes fuera de plazo durante dos años consecutivos.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, dijo en su primer mensaje ante la legislatura que revisará los incentivos “obsoletos” que no representaran un retorno de inversión. No accedió, sin embargo, a una entrevista con el CPI para discutir el mantengo corporativo a estas multinacionales.

Hasta la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), corporación pública que tampoco ha podido cumplir con los pagos a sus bonistas y acaba de subir la tarifa a los abonados para conseguir el dinero que no tiene, ofrece tasas preferenciales a siete semilleras. Encargada de suministrar el agua de los antiguos canales de riego agrícola, cobra desde $2 por cada acre-pie (325,900 galones) a estas empresas, cuando al resto de los clientes industriales les factura entre $163 y $325 por el mismo volumen. Así, el costo fiscal de ese subsidio a las semilleras fue más de $6.3 millones entre 2006 y 2015, según información suministrada por la AEE.

Bona fide, buena fe. El término latino refiere a un principio del derecho que reconoce la honradez o veracidad de un asunto. El Departamento de Agricultura, que certifica a las empresas como agricultores bona fide para que puedan acogerse a exenciones, envió a Juana Díaz las certificaciones de Monsanto y de Illinois Crop Improvement Association. El alcalde Ramón Hernández las había solicitado en 2016, cuestionando que las empresas cumplieran con los requisitos para tener ese privilegio. En la sala de reuniones de la alcaldía, Hernández puso sobre una mesa una copia de la Ley de Incentivos Agrícolas de Puerto Rico, que otorga este incentivo a quienes trabajan la tierra. Estaba señalado, con un marcador amarillo, el Artículo 2-A-(b): que indica que los bona fide han sembrado, cosechado y vendido el producto agrícola. El Artículo 3 (b) (1) indica que el negocio incentivado es para la producción de alimentos para seres humanos y animales, algo que no hacen las semilleras, que exportan los transgénicos para desarrollos subsiguientes fuera de la Isla. Existe, además, una opinión del Departamento de Justicia que establece que estas empresas no se dedican a la agricultura, porque llevan a cabo investigación y desarrollo. Al no ser agricultores, el Gobierno les permite controlar más del límite constitucional de 500 acres de tierra.

El alcalde denunció entonces que, al dominar gran parte de las fincas agrícolas, las semilleras afectan la capacidad de Juana Díaz para producir una economía local del tomate, cebolla, mangó, plátano o cualquier otro alimento. “¿Y en una emergencia, qué vamos a comer?”

El objetivo de ofrecer beneficios para empresas extranjeras es crear una ventaja competitiva; atraer inversión para una industria que no existe en el país o que de lo contrario se quedarían en localidades extranjeras que ofrecen mejores condiciones para este sector empresarial. La Asociación de la Industria de Biotecnología Agrícola de Puerto Rico sostiene que esos incentivos son importantes para asegurar la permanencia de las corporaciones que representa. Pero Puerto Rico ya tiene la gran ventaja competitiva independiente a los incentivos, atractiva para cualquier semillera: una temperatura anual promedio de 27 ? (80 ?) en el sur de la Isla, que permite llevar a cabo hasta cuatro cosechas cada año del maíz y la soya, cuando en EE.UU. continental sólo pueden hacer dos.

“Los incentivos son la salsa”, explicó Ed Baumgartner, en cuyo resumé destacan 21 años de experiencia en Dow AgroSciences y la creación de la empresa 3rd Millennium Genetics en Santa Isabel. “Las semilleras en realidad vienen por el índice de calor, que es lo más importante. Nos permite cosechar maíz en 90 días, más rápido que en Hawaii, donde toma unos 100, y que en Estados Unidos continental, donde toma unos 150 días. Se necesitan unos diez años para desarrollar un nuevo producto de las semilleras. Puerto Rico les permite recortar el proceso de investigación a la mitad”.

En ningún otro estado o territorio de Estados Unidos, el país más liberal en materia de cultivos modificados genéticamente y agroquímicos asociados a esos cultivos, se puede encontrar esa ventaja competitiva natural que ofrece Puerto Rico. Además, los envíos de semillas hacia América del Norte son más rápidos y menos costosos que los de Hawaii, el principal competidor del Estado Libre Asociado en experimentos transgénicos. En efecto, ocho semilleras extranjeras ya se habían establecido en Puerto Rico entre 1983 y 2003, antes de que fuera creada la Ley de Promoción y Desarrollo de Empresas de Biotecnología Agrícola de 2009. El estatuto instaura una política pública para poner la mayor cantidad de incentivos posibles en manos de la semilleras, para que Puerto Rico “se convierta en meca del desarrollo y establecimiento de la industria del conocimiento en la rama de la agricultura”, indica el texto. La medida no exige ninguna rendición de cuentas ni auditoría a las semilleras. Uno de los autores fue el representante Carlos Johnny Méndez, quien ahora preside la Cámara de Representantes, mientras que lo firmó el senador Thomas Rivera Schatz, actual presidente senatorial, cuando ocupaba la misma posición en 2009.

“¿Para qué entonces tender una alfombra roja multimillonaria de incentivos, si ya las empresas hubieran venido de otra manera? ¿Por qué entregar la casa de antemano?”, cuestionó Deepak Lamba Nieves, director de investigación del Centro para una Nueva Economía, organización independiente que investiga y analiza asuntos de política pública en la Isla. “La lógica corporativa es que Puerto Rico tiene que hacer todo lo posible para proteger esos empleos. Eso es una lógica de rehén. Si estamos anclando el modelo económico en empresas que nos amenazan con irse a la menor provocación, pues eso no es un contexto para salir de crisis. Las exenciones y los incentivos son importantes para competir con otros países, pero es un mecanismo dentro de un plan de desarrollo económico, y en Puerto Rico los incentivos se han convertido en la norma en lugar de excepción”.

El economista agrícola Parimal Choudhury, profesor retirado de la Universidad de Puerto Rico, ha sido consultor durante 50 años en temas de agricultura en la Isla, y entiende que no es buen negocio que los experimentos incentivados con fondos públicos no resuelvan problemas de los cultivos puertorriqueños, que las corporaciones usen las mejores tierras para experimentos en lugar de producir comida y que devuelvan menos a las arcas de lo que reciben. “Tenemos que subsidiar a las empresas locales que producen comida en vez de dar subsidios a la biotecnología agrícola”, opinó Choudhury. “Cuando el 80% de la comida de los puertorriqueños viene de afuera del País, tenemos un problema. Siempre hemos dado subsidios, pero no están enfocados en incentivar la producción ni en resultados”.

El alcalde Ramón Hernández considera una “jaibería” estos incentivos. “No estamos en contra de ninguna empresa. Pero es injusto que paguen tan poco. Los municipios no participamos al momento en que el gobierno central nos otorga decretos”, continuó. Se refería a cómo los tratos contributivos preferenciales afectan la capacidad de recaudación municipal y no se traducen en la creación de riqueza local. Y reclama que el Departamento de Agricultura evalúe la calidad de los empleos creados por estas corporaciones, que en su mayoría son temporales. “El dinero de las semilleras no se queda aquí, se va a la matriz fuera de Puerto Rico. Así es imposible que el país eche pa’ lante”.

Comer injera con Lucy y la reina de Saba

Lola Aponte Ramos / Especial para En Rojo

tras los rios de Etiopia…andan mensajeros veloces…

la nación de elevada estatura y tez brillante

..cuya tierra es surcada por ríos. Isaías 18;1-2

in Ethiopia the folk lie all naked in rivers

and waters men and women together

John de Mandeville Travels (año,1322)

En su guía de viajes, el turista medieval, John de Mandeville, nos asegura que Etiopía es tierra de enormes diamantes, ópalos y esmeraldas. Le conmueve que los habitantes mismos conserven las cualidades de las piedras preciosas. El indescifrable color de la piel, el cabello, la prestancia con que caminan, la manera en que la carcajada se anida en el silencio, descubriré yo muchos siglos más tarde. Teoriza el viajante de escritorio que los niños como el ópalo, nacen de un tono amarillo-dorado y sólo al crecer se vuelven negro-cuervo por lo que más bien parecen rojizos con destellos dorados y aun azules sobre la piel y el cabello. Hijos de Salomón, descendientes de Saba. Tanta belleza rayana en lo imaginado, se debe probablemente al clima de la región intenta explicar. Una parte de Etiopía es ardiente, y la otra de abundancia tal, que las cataratas se convierten en diamantes. Hay minas de sal blanquísima que reflejan el cielo. Arenas oscuras que recuerdan la noche. Rocas sulfúricas y lagos ardientes. Una tierra en que carencia y exceso son invocadas como equivalentes. Y su habitantes son el fruto estético de todo ello.

Mientras camino por el valle de sulfuro me digo Caminas por la paradoja. Más temprano habría descubierto, que aquí comes metáforas. Porque mi viaje inicial es hacia la tripa. Voy hacia el pan, injeera, descubierto en Chicago y desde entonces indispensable. Cuando lo comes, comes pasado. la imposibilidad que el tiempo posibilita: es agrio, casi insaboro; delgado. elástico y poroso. Receptáculo para los guisos, una especie de vajilla masticable. es pan para comer entre muchos, en familia, los vecinos, los amigos, los visitantes. pan que convoca sabores y textura, alegría y resonancia, dulce y salado.

..el proceso de crear esa crepa gigante que se llama pan, invoca el tiempo que pasa. Se deja levar por cuatro días. el teft va organizando cultivos bacterianos, granos minúsculos redondos que son incapaces de unirse, comienzan a romperse bajo el calor, un poco de agua, y paciencia. amasar dos veces al día. huele mal. . en mi cocina cuando lo hago lo resguardo, lo niego, lo borro. ahora sin embargo en Debark, se une a los otros olores y resulta en un aroma dulce, alrededor del cual las mujeres magníficas y sin par hacen bromas, se abrazan y se alimentan en la boca. Las hijas de la reina de Saba, que me observan con la generosidad que produce mirar desde la belleza inevitable. Ni siquiera soy una pregunta. Mi color de piel nos acerca, la torpeza rayana de mis movimientos, la fealdad de mi vestuario occidental las conmueve. Sobre ellas se escribió el Cantar de los cantares y me digo Salomón no era ningún pendejo.

… el ritual de alimentarse me vuelve a marcar como extranjera, lavarse las manos se hace en conjunto, la comida es precedida por un café servido en un vaso de porcelana profusamente decorado, es un café fuerte y casi espeso. trato de evitarlo. ( no tomo café, pero no puede decirse no a la comida.) voy devorando y me miran. cada bocado me hace más torpe, inadecuada, lejana. la mano equivocada el ritmo disonante, los bocados desproporcionados. la mesa es quizás uno de los espacios más culturales que existen, me consuelo cuando percibo que me tratan como a una infante maleducada, solo yo sigo comiendo, tengo gula, mientras los demás dejan elegantemente bocados de cada guiso. ah-meh-seh-gih-nah-lah-hyoon. me dicen.

En Etiopía no podemos ser extranjeros; catequizo. Lucy (Dinkinesh) nos recibe siempre me digo. Cada vez que me levanto sobre mis patas traseras la reclamo. AL288-1 dice el catálogo del museo. Los Beatles, le contesto al calce y me alegra el silencio de esa sala que solo nos contiene a Lucy/ Dinkinesh y a mí. Sé que de incorporarse sobre las patas traseras nace la necesidad de la mirada. y de la traición al olfato, la palabra como epistemología y que es solo posible en estas tierras.Lucy/ Dinkinesh. Tu temblo,r le digo al fémur. Tu peso, le comento a la tibia. La distancia la multiplicada belleza explica a Lucy/Dinkinesh Solo aquí se vuelve imprescindible levantarse sobre las patas traseras ante lo sublime. Lucy: solo puedes ser aquí.

Los ojos, Lucy, los ojos, Dinkinesh, en su hambre de este paisaje rojo y desértico te hacen levantar buscar equilibrio sobre las caderas; la sal, Lucy; la sal obliga a tus manos a herramentarse .

Lucy/ Dinkinesh me hace pertenecer trato de convencerme; pero la turista siempre queda enmarcado al perímetro de la foto, leyendo el calce del museo. La turista busca pasado, busca paisaje y vuelve a ser Lucy. No puedo ser extranjera repito, aunque desconozco lengua y materia. La reina de Saba pulsará siempre en mi sangre Con esa mujer morena que el sol miró aprendí a calibrar mi cuerpo; a salir sin ser notada, estando mi casa sosegada. a conjurar a los guardias de Jerusalem, aprendí a ir al lecho prohibido.

Pero Lucy y la reina de Saba no acolchonan mí estadía, a mi no me pide el vaso de agua Salomón, no es mi tálamo el que se vuelve suyo. sus descendientes me sonríen la sonrisa grande, la cortesía y familiaridad exquisita parece acomodarme pero me marca como ex/cedente. Me toca la mejor silla no la silla, me corresponde el bocado más exquisito no el bocado que me haría comulgar con la cotidianidad. Me guían me cuidan, el extranjero es infante siempre. Yo gateo torpe, donde Lucy ya danza.

Factografía

Una fotografía es una escritura de luz. La factografía es la escritura de los hechos. Así que podríamos hablar de fotografías que forman parte de una estrategia documental utilizando ese segundo concepto.

El concepto es parte de la historia del arte soviético. En ruso, “faktografía” es una descripción de los hechos sin análisis ni generalización. Con esa intención se crea una red de relaciones entre escritura, cine y fotografía. Si nos atenemos a la historia nos referimos a una tendencia propagandística en los albores del proceso revolucionario soviético en el que se privilegia por supuesto lo político sobre lo estético.

En español recomiendo Factografía. Vanguardia y comunicación de masas de Víctor del Río (Abada. Madrid.2010). En ese libro se discute ese concepto como una fórmula de la vanguardia de izquierda en la que se intentaba producir arte como herramienta para transformar las conciencias.

El tema es pertinente. Puerto Rico atraviesa por su peor crisis en un siglo. La construcción de la verdad oficial (esos hechos alternativos a los que se refiere la asesora del presidente Trump (Kellyanne Conway) es pura manipulación de información e imágenes. Los medios tradicionales (corporativos) participan de esa trama –a veces burda– pero aparentemente muy efectiva.

Cabría preguntarse, ¿seremos capaces de crear, salvando las distancias, modos de presentar la realidad del proceso actual de resistencia desde una perspectiva objetiva o con una intención política que subvierta la manipulación mediática conservadora? ¿Todavía podemos creer en utopías políticas y estéticas en alianza? ¿Podemos presentar testimonios de lucha y resistencia “sin generalizaciones” o sin borrar (hacer invisibles) las propias contradicciones que surgen de todo proceso de resistencia?

Los medios de información hoy día nos permiten, paradójicamente, retomar y potenciar fórmulas tradicionales de contar historias. Transmitir en vivo desde el lugar de la acción es posible sin el filtro de la prensa corporativa. Lo nuevo es la accesibilidad instantánea de miles de posibles “espectadores” y, además, la potencial presencia de centenares de testigos con la tecnología disponible para registrar y difundir “los hechos”. En esta coyuntura hay que replantearse el papel que pueden desempeñar los artistas y los periodistas. Hay muchas paradojas éticas en el trabajo. ¿Cómo documentar la resistencia que se organiza y que suponemos aumentará como aumentan las medidas salvajes que impone la Junta y el gobierno títere de Ricky?

Dejemos una muestra de imágenes sin comentar. Piense en ellas. Piense en cómo insertarse en la escritura de los hechos y en la escritura de la luz.