Inicio Blog Página 214

Robert Redford: actor, director y activista

 

 

En Rojo

Su porte, su voz, su mirada asustadiza, su timidez al enfrentar públicos y su valentía para defender los derechos humanos y denunciar las leyes y la gente que no entienden que a la naturaleza le debemos la vida. Este es el Robert Redford que conocí a través de su cine como protagonista o coprotagonista y director de historias íntimas (Ordinary People, A River Runs Through It, The Horse Whisperer), comunitarias (The Milagro Beanfield War), históricas (The Legend of Bagger Vance, The Conspirator), realistas (The Quiz Show) y políticas (Lions for Lambs, The Company You Keep). Después de hacer mucha televisión (1960-64), llega al cine como el hombre guapo que cautiva a las mujeres y desafía las leyes y el decoro (Inside Daisy Clover, The Chase, This Property Is Condemned, Tell Them Willie Boy Is Here) y desarrolla una amistad y trabajo colectivo con Jane Fonda desde Tall Story (en un papel casi de trasfondo), Barefoot in the Park, The Chase, en los 1970 con The Electric Horseman y en 2017 Our Souls at Night. La popularidad casi mitológica de Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969) junto a Paul Newman lo convierte en un actor taquillero que ya podía escoger las historias que quería contar. En los 1980 resplandeció y rompió corazones junto a Barbra Streisand (The Way We Were), Mia Farrow (The Great Gastby), Glenn Close (The Natural), Meryl Streep (Out of Africa). Dos joyas que siguen siendo un deleite ver cada tantas veces (aparte de The Way We Were, por supuesto) son Three Days of the Condor (1975) y All the President’s Men (1976). Y filmes importantes por su crítica al aparato militar/gubernamental: Spy Game (2001) con Brad Pitt y The Candidate (1972).

Con su proyecto del Sundance Institute fundado en 1981y la celebración de su Festival de cine, Redford estableció un espacio para cine independiente tanto dentro de los Estados Unidos como en el plano internacional. En enero de 1995, se presentó Fresa y chocolate (ganador de los premios Coral en el Festival Internacional de cine latinoamericano de La Habana de 1993) que ya en Berlín había conquistado los 1eros premios.  Con su nombre como productor (en escritos, pero no en el filme), Redford y Miramax facilitaron la exhibición de este filme cubano que fue nominado a Mejor Filme Extranjero de los Oscares en 1995. Y a pesar de cartas amenazantes y presiones de todo tipo, Fresa y chocolate estuvo presente la noche de los Oscares con la presencia de Tomás Gutiérrez Alea, Juan Carlos Tabío y Mirta Ibarra. Aunque no ganó, fue la 1era vez que un filme cubano era escogido para este premio. En cubanartnewsarchive.org pueden leer todos estos y + detalles redactados por Juan Antonio García Borrero en “Fresa y chocolate y el Oscar”.

 Rescate del pasado

Incluyo en esta sección dos filmes muy importantes en la carrera de Redford como director (Lions for Lambs) y un proyecto unipersonal de 2013 (All Is Lost).

ROBERT REDFORD in LIONS FOR LAMBS, 2007, directed by ROBERT REDFORD.

Lions for Lambs (Robert Redford 2007)

Robert Redford, en este punto de su vida– después de haber tenido una carrera exitosa como actor, director, productor y creador de un festival de cine independiente– tiene la plena libertad (y, por supuesto, el dinero) de ir a los medios y oponerse abiertamente a la política irracional del gobierno en el poder y de hacer el filme que quiera. Y eso es precisamente lo que Redford ha hecho: un filme que pone la política de la guerra sobre la mesa de discusión. Para atraer a un público amplio tiene la colaboración de Meryl Streep y Tom Cruise aparte de los jóvenes talentosos Michael Peña y Derek Luke. La guerra entonces se convierte en una experiencia percibida desde varios puntos de vista: el político que busca maneras– las que sean– de “ganar” la guerra dentro de una política conservadora; la veterana periodista que quiere seguir indagando en los grandes planes de los políticos de supuestamente encontrar una solución a la guerra; el profesor que busca formas de acercarse a sus estudiantes jóvenes para que piensen y se involucren en los problemas actuales de su sociedad; el joven inteligente y privilegiado que ve la educación universitaria como una transición y continuidad de su vida cómoda, privada y extremadamente individualista; los jóvenes cuyas opciones son menos cada día por ser negros, hispanos, de comunidades pobres donde la educación y los servicios de salud parecen ser privilegios con que ellos no cuentan. Y a través de todos los pensamientos, preocupaciones y decisiones de estos personajes, la guerra es la presencia virtual, imaginada y presencial.

Cada personaje se acerca a la guerra desde esa perspectiva muy particular; cada forma de pensar tiene su espacio; cada uno asume la responsabilidad de sus decisiones. Lo importante es nunca caer en el cinismo porque eso significa inacción; lo importante es nunca aceptar las mentiras de los políticos cuyo único fin en la vida parece ser mantenerse en el poder no importa el costo de las vidas en su camino; lo importante es dialogar, indagar, no quedarse callado, manifestarse públicamente, ejercer el poder que cada persona pensante tiene en esta supuesta democracia llamada Estados Unidos de América. Eso es lo que Redford hace en este excelente filme.

All Is Lost (J.C. Chandor 2013)

Como estamos acostumbrados a contemplar una pantalla llena de actores, extras, escenografía variada, sonidos de voces y música es difícil aceptar que nuestros sentidos pueden llenarse con solo dos personas—y luego una sola—flotando en el espacio como en Gravity (Alfonso Cuarón, 2013). El caso de All Is Lost es más radical porque de principio a fin hay una sola persona en pantalla en altamar donde nunca se ve tierra excepto la inmensidad de ese cuerpo de agua que no tiene fronteras ni orillas. “Our Man/Nuestro hombre” (Robert Redford)—de quien sabemos muy poco pero que tampoco hace falta y resultaría en una distracción—es un excelente navegante con un bote/yate de 39 pies, equipado con todo lo necesario para navegar por buen tiempo y estar preparado para afrontar y resolver cualquier percance. Aunque lo primero que escuchamos es su voz (en voiceover) en el presente, apenas emite palabras en los ocho días anteriores de su travesía: una comunicación fallida por radio, gritos de ayuda a una embarcación que pasa cerca pero no puede verlo y el “fuck” de la frustración de no poder hacer nada más.

El resto del tiempo la cámara nos obliga a movernos y a pensar como él al buscar maneras de salvar su embarcación averiada, recoger o soltar las velas, sacar agua para poder secar su radio, mapas, cojines, ropa y así poder seguir su travesía adonde sea. Seguimos su meticulosidad para volver a la normalidad de vivir en altamar sin depender de nadie. Subimos y bajamos a cubierta todas las veces necesarias para poder proteger los abastecimientos y objetos cuando la embarcación se enfrenta a una tormenta. El mar no perdona y casi parece que se enfurece contra cualquier objeto extraño que navegue en sus aguas. Estas escenas son tan aterradoras como fascinantes para unxs espectadorxs que ya son parte de esta aventura no-heroica.

Al centro de todo está este hombre de 70 y pico de años que por tener destrezas, conocimiento y equipo de navegación puede sobrevivir donde otros ya hubieran sucumbido. Por ser la única persona en pantalla que la cámara acompaña en cada momento se establece un eslabón muy particular con lxs espectadorxs que observan y a veces sienten que pueden ayudarlo, aunque solamente sea siendo testigos de lo que sucede. Robert Redford carga todo el peso del filme con la naturalidad de un gran actor.

 

 

Presentación de DTMF

 

Un gobierno en suspenso y sin soluciones 

Hay cosas tan y tan torcidas que nada puede hacerlas lucir derechas. Algo así está pasando con los intentos de la Gobernadora Jenniffer González Colón y su gobierno de convencer al pueblo de que en Puerto Rico los asuntos públicos marchan a buen paso, cuando la realidad lo niega.  Estamos ante un gobierno en suspenso, solo sostenido por el cada vez más pequeño grupo de empleados de carrera que, a fuerza de costumbre y disciplina, hacen funcionar a medias el engranaje gubernamental, a pesar de la improvisación, la politiquería y las  malas prácticas de una administración pública  caótica y despótica.

A falta de logros, este gobierno vive de mitos. Sin visión ni propósito, la Gobernadora se empeña en mantenerse a flote como si estuviera en campaña política activa, con anuncios pagados que no informan aciertos pero sí propagan mentiras. Acaba de celebrar también una convención política insulsa que pensó que le serviría para tirar puentes y relanzar su imagen, y sólo le  sirvió para poner de manifiesto las profundas divisiones que existen al interior de su gobierno y de su Partido Nuevo Progresista (PNP), y de cuán disminuidas y flojas están sus huestes. Fue un cónclave forzado, sin chispa, ni brillo, ni renovación. Un más de lo mismo para los mismos de siempre.

Por eso, nada nuevo ni exitoso se anunció allí, más allá de los clichés y consignas acostumbrados y de los falsos elogios, aplausos y vítores de los alzacolas a sueldo. La realidad sobre el terreno apunta hacia un gobierno que después de diez meses aún no «cuaja». Es un rejuego de sillas políticas que se intercambian,  un intento de reavivar el consenso a cambio de llenar huecos con candidatos derrotados,  o con hijos, sobrinos o ahijados de las familias del «corazón del rollo». Un partido y un gobierno que, cada vez más se encierran en sí mismos y se apartan para no enfrentar la realidad de los problemas que confronta el pueblo al que le piden el voto.

El Secretario de la Gobernación ( y principal cabildero) proclama que en Puerto Rico no existe una crisis energética. LUMA y Genera PR se empeñan en hacerlo quedar mal. A diario siguen los apagones, interrupciones y los llamados «relevos de carga» que dejan sin servicio de luz eléctrica a decenas y centenares de miles de abonados residenciales y comerciales. Mientras la semana pasada se estrenaba la nueva factura agrandada de LUMA, que incluye aumentos significativos en el costo del servicio eléctrico, cientos de miles de abonados se quedaron sin luz- algunos hasta por 18 horas consecutivas- sin que siquiera se informara las causas y posible duración de dichos eventos. LUMA y GeneraPR están tan engreídos que ya ni siquiera se sienten obligados a dar explicaciones por su ineptitud y mal servicio. En esta edición de CLARIDAD, se publica un análisis de la nueva y más costosa factura eléctrica y su impacto hacia el futuro energético de Puerto Rico.

La Gobernadora, que basó su triunfo electoral en la promesa de que cancelaría el contrato de LUMA, ahora vacila y calla cada vez que se le toca el tema. Quizás es casualidad, pero la presencia en Puerto Rico hace unas semanas de «Duke» Austin, CEO de Quantas, la matriz de LUMA Energy,  puede tener algo que ver con el silencio de la Gobernadora y las expresiones enajenadas del Secretario de la Gobernación, a las que nadie serio les da credibilidad.

Hablando de energía, ya se perfila también que el contrato de exclusividad por siete años para el suplido de gas metano,  que firmó el gobierno de Jenniffer González con la gasífera New Fortress Energy, para el terminal en la Bahía de San Juan saldrá más caro y pagaremos más por el gas que en Europa y Estados Unidos, según proyecciones del Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero ( IEEFA). En todo este proceso de la privatización energética en Puerto Rico, los análisis y proyecciones de IEEFA se han cumplido como si fueran profecía.

Por otro lado, abona a la incertidumbre que pende sobre el gobierno de Jenniffer González y el PNP,  la fracturada mirada del gobierno del Presidente Donald Trump hacia Puerto Rico y hacia éste y demás gobiernos coloniales del bipartidismo PNP-PPD. A pesar de ser Republicana y de haber apoyado y votado por Donald Trump, ni Jenniffer González ni nadie de su gobierno ni del  PNP parecen gozar de la confianza y los buenos oficios del círculo «trumpista». Esto se nota a leguas en la actitud de fastidio y distancia del Presidente Imperial y sus principales oficiales hacia nuestro país. Como objetivo militar en su cacería de agresión contra gobiernos de nuestra región latinoamericana y del Caribe, Puerto Rico tiene todavía uso como  trinchera de entrenamiento y lanzamiento. Pero es simplemente eso, un uso indiscriminado e irrespetuoso, y no como parte de alguna visión estratégica, ni de algún acuerdo mutuo donde al gobierno de Puerto Rico se le consulte, o figure, opine o decida. Nuevamente, Puerto Rico es relegado a un rol subordinado de «carne de cañón» en las aventuras guerreristas imperiales.

Otro ejemplo, es el caso del Presidente, Donald Trump, y los despidos que hizo de los miembros  de la Junta de Control Fiscal (JCF), y  la contrademanda de tres de estos miembros para permanecer en sus puestos. En este caso,  el gobierno y el pueblo de Puerto Rico somos  meramente observadores silentes, no empece a que las consecuencias de las acciones y decisiones tomadas pesarán sobre nosotros como un baldón. Este es un diferendo que deja en carne viva la herida colonial que nos excluye de ser parte de lo que está en juego: el reto a los límites de cada uno de los poderes constitucionales del sistema estadounidense, (Presidencia, Congreso y  Tribunales). A juzgar por el récord de victorias judiciales obtenidas por Trump en este primer año de su segundo mandato presidencial,  puede apostarse, con cierto grado de certeza, a cuál de los dos lados se inclinará la balanza en este caso.

A diez meses desde que asumió el cargo, la Gobernadora Jenniffer González y su gobierno se encuentran en una encerrona. Ya se agotaros los chistes, los bailes y el faranduleo como herramientas de ganar el favor popular o de hacer gobernanza. Puerto Rico confronta problemas serios, que requieren soluciones serias, por parte de líderes y lideresas serios, competentes y comprometidos con nuestro pueblo. Un gobierno en suspenso, y falto de ideas y soluciones, no puede ser la respuesta para el momento crucial que vivimos.

 

Como leer la factura de LUMA

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

 

La lista es larga, es una factura por la cual cada día pagamos más y tenemos menos. Es la factura por el servicio de energía eléctrica a cargo de dos privatizadoras, LUMA Energy (LE)  y Genera PR. LUMA transmite y distribuye (T&D), Genera es la que produce la electricidad.

A partir del 1 de octubre entró en efecto un aumento de 3.41 centavos por kilovatio hora (kvh) a la tarifa básica. Se estima que el consumo promedio de una casa en Puerto Rico es de 500 a 1,000 kilovatio horas (kvh). Eso depende del uso de enseres eléctricos, tamaño de la vivienda y miembros del núcleo familiar. A partir de esta tarifa básica será el aumento en su factura, lo cual va a depender de cuánto usted consuma.

El expresidente de la UTIER (Unión de trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego), Ricardo Santos, nos orienta sobre cómo entender la factura. De entrada, cuestiona para qué se van a usar esos tres centavos de aumento.  Dos están destinados a las  pensiones y uno y medio para ajuste provisional. Este ajuste provisional es supuestamente para los  gastos de producción  de LUMA. Denuncia  que el aumento es completo para LUMA debido a que, antes de la privatización, de la tarifa básica se pagaba la aportación patronal de las pensiones y ahora se está pidiendo un aumento para el pago de pensiones.

La factura parte de un cargo básico o un cargo fijo de $4.00, que opera indistintamente de si el cliente consume o no. Si se fija en el círculo de su factura (Desglose de cargo de electricidad), ese cargo es el de color salmón que dice Tarifa base – cargo fijo con el porciento que representó de su factura.  Ese cargo fijo es lo que se le cobra a todos los abonados  por la  facturación. Sencillamente, es por la factura  en papel que le envían y por mantener su cuenta en servicio activo.

El otro cargo es el de la Tarifa básica, que fue el  aumento  de 3.41 centavos por kvh que aprobó el Negociado de Energía. En ese cargo siempre habían estado incluidos  todos los gastos que tienen que ver con la producción, es decir,  la energía y conservación de la energía eléctrica, la nómina, los gastos administrativos.  Incluso de ahí se sacaba la reserva para el pago a los bonitas, expuso el expresidente de la UTIER.

Eso fue hasta que llegó la crisis bajo la administración del exgobernador  Luis Fortuño,  que refinanció la deuda de la AEE al extremo de duplicarla de $4,500 millones, aumentándola a $9 mil millones en sus cuatro años. Ese aumento fue lo que creó la crisis financiera, ya que después de esa emisión de bonos fue que la AEE cayó en crisis.

Esa tarifa básica es la misma para todo el mundo. El detalle es que esa tarifa básica después de las emisiones de Fortuño no se aumentó hasta el 2017. No es hasta los recientes aumentos llamados “temporeros” que se aumentó  la tarifa básica.

La compra por combustibles es el otro cargo de la factura. La parte azul oscura de la factura que  representa el cargo mayor que tiene la AEE es el porciento que usted pagó según su consumo por kvh. Siempre este ha sido el gasto mayor debido a que se estableció a partir de la crisis del petróleo en los años 70 del siglo XX, observó Santos. La particularidad de este cargo es que es uno variable, contrario a la tarifa básica, que es fija. Varía en términos de si aumenta o no el precio del combustible. El excelador de línea recordó que este cargo ocasionó mucha controversia al cuestionarse qué cosas se le pueden adjudicar al costo del combustible.

De hecho, la  AEE empezó a adjudicarle muchos gastos que pudieran estar entre comillas relacionados o no con la compra de combustible. “El hecho es que ese cargo tenía una fórmula para sacarlo que nadie la entendía, no porque no supiesen la matemática; el secreto era que variaban los números de acuerdo al precio del petróleo o a los cambios o gastos relacionados con la compra del petróleo”, expuso.

Al respecto, denunció que antes de la entrada de News Fortress Energy (NFE), en Puerto Rico había un “cartel del petróleo”, y ahora  tenemos el cartel del gas con NFE. Es más descarado, tienen control de los muelles y las plantas de generación”. Genera es una subsidiaria de NFE.

Santos arguye que al cargo por compra de energía se le puede llamar ‘Cargo por la privatización directa’, dado al hecho de que, con la  privatización, es la compañía privada la que le vende energía eléctrica. Se hizo un cargo aparte, separado de la factura, para que la gente lo pague de manera directa.

Todos estos cargos los cobra LUMA, se los pasa a la AEE y esta última es quien los reparte. En un principio, LUMA tenía mano libre con el dinero, pero ahora es la AEE  quien lo controla, de ahí las quejas de la privatizadora.

En resumen, al final de la factura hay un desglose de cómo se distribuye lo que la persona pagó en su factura; todo se computa por sus gastos de kvh. La factura incluye los gastos del cargo por servicio, el ajuste por cargo de combustible y por compra de energía,  la cláusula del CELII (esto es, los impuestos municipales que paga la AEE a los municipios, los subsidios que se le pagan a personas con condiciones especiales que dependen del servicio eléctrico, los subsidios a los hoteles, hospitales, al Departamento de Educación, el cargo por eficiencia energética, que es la compra de energía a las personas que tienen placas solares. Todos estos renglones los pagamos los abonados en la factura.

A la anterior lista se le añade el ahora “Ajuste de costo por pensión” de $2.49. Santos, describió este cargo como “el cargo de la privatización y de la mala leche”. Indicó que antes, la aportación patronal al sistema de pensiones se sacaba de la tarifa básica sin desglosarlo. “Ahora lo desglosan para una de dos: para que el pueblo se solidarice con los jubilados o para que el pueblo se incomode con los jubilados atribuyéndoles el aumento en la luz”.

En esa línea ,cuestionó por qué no se desglosan los pagos a LUMA y Genera o los sueldos de los ejecutivos de ambas privatizadoras. “El dinero sale del mismo bolsillo, pero como la intención es  hacer creer al pueblo que el aumento es por causa de los jubilados, yo  rechazo ese cargo. Porque lo único nuevo que hay en la factura es el cargo a los privatizadores LUMA y Genera, en términos de gasto nuevo”.

Y por último, el cargo por “Ajuste provisional”, que es un cargo que va directo para LUMA y Genera. Santos advirtió de que todavía falta anunciar el cargo para pagar la deuda a los bonistas. Según ya han anticipado los expertos, un cargo para el pago de la deuda se podría extender por 30 a 40 años.