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ASPPRO condena el asesinato de periodistas en Gaza

 

La Asociación de Periodistas de Puerto Rico (Asppro) condenó con vehemencia el asesinato de seis periodistas por parte del ejército de Israel, que habían estado cubriendo la embestida israelí en la Franja de Gaza, Palestina, y reiteró su llamado a detener el genocidio que allí se desarrolla.

Un ataque con un dron el domingo por la noche causó la muerte de siete personas, entre ellas los corresponsales de la cadena de noticias árabe Al Jazeera, Anasal-Sharif y Mohammed Qrelqeh, Junto con los fotoperiodistas lbrahim Zaher, Moamen Aliwa y Mohammed Noufal. El reportero independiente Mohammed al-Khaldi también se encontraba entre los fallecidos. Reporteros Sin Fronteras (RSF) informó que otros tres periodistas resultaron heridos en el ataque contra la tienda de campaña que les albergaba a todos frente al Hospital al-Shifa en la ciudad de Gaza.

«La ASPPRO se solidariza con los colegas periodistas que hoy sufren la pérdida de sus companeros y con las familias de las víctimas, así como con todos los trabajadores del periodismo que ven limitado su quehacer ante los continuos ataques de Israel. Así como lo catalogó Al Jazeera, este es ‘otro ataque flagrante y premeditado contra la libertad de prensa'», estableció la presidenta de la organización, Nydla Bauzá.

Más de 240 periodistas han sido asesinados en Gaza desde el 7 de octubre de 2023. La cifra total de palestinos asesinados desde esta fecha supera las 60,000 víctimas.

La ASPPRO reclama la investigación y sanción de estos crímenes. y recuerda a los gobiernos su deber de proteger el trabajo periodístico en las zonas de conflicto.

Además, exhorta al gremio periodístico y a los medios de comunicación a denunciar sin tregua el accionar ilegal y genocida del Estado de Israel.

Replantear la modernidad según el artista Rogelio Báez Vega

 

Reseña desde su residencia en la Galería Adhesivo, Ciudad de Méjico

Especial para  En Rojo

 

Desde la calle Gobernador Ignacio Esteva en la Ciudad de Méjico, vemos a Rogelio Báez Vega a través de los largos vidrios de la galería Adhesivo Contemporary. Por un instante, no nos hemos visto, y permanece absorto: pintando sentado a la extrema izquierda, al costado de la mesa con agua envasada en una botella de cristal verde, pomos de óleo, manchas de pintura, el olor del aceite, ante la que revuelven seis lienzos colgados en las paredes. El espacio se reconstituye, se repiensa: pequeño, justo, concentrado; un estudio abierto.

Fotos suministradas por el autor

Báez Vega nace en San Juan, Puerto Rico, en un barrio del área de Santurce donde la mala planificación urbana “lo borró de la faz de la tierra.” nos dice el artista. Cursa estudios en la Universidad Sagrado Corazón y, posteriormente, en la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico. Su obra es reflejo de lo que hemos construido, el esfuerzo decolonial, las edificaciones en las que se pasa la vida, que comparten con nosotros en silencio. Utiliza el espacio envuelto en abandono, retomado por la naturaleza. Pero, sobre todo, Báez Vega busca encerrar la luz. Utiliza el dorado como pigmento predilecto, suspendido con el medio de cera fría; método que desarrolla bajo la tutela de Amanda Carmona Bosch.

Al fondo del espacio, en lo alto, cuelga un papel impreso con una cita de Octavio Paz: “Los Mejicanos están condenados a ser modernos”. “Esa cita la encontré el mismo día que comenzaron las marchas en contra de la gentrificación.” comenta Báez Vega. Bajo las capas de la modernidad cursan cambios de visión y apreciación, que reestructuran la sociedad a base de fuerzas hegemónicas; choques donde se desplaza, se sustituye, se convierte la vida en producto. Situación que es paralela a las luchas de los puertorriqueños por no ser desterrados de su propio país, donde la colonialidad es la lógica impuesta desde hace quinientos años.

Al surcar por el espacio, alrededor de la mesa, vemos como construye sus obras. Sus capas de pinturas, constantes, metódicas, encierran el pasar, la dejadez, buscando plasmar el objeto a través de la superficie de las paredes, su textura, su imperfección, “Llevo cinco capas al día en cada una.” nos dice. Pero trabajar desde Méjico ha modificado su acercamiento. Su lenguaje se mantiene fiel a su obra, pero su paleta se ha cargado de tonos ocres, marrones, rojos, naranjas, verdes nopal. El oro ha tomado el tono del bronce oscurecido. Responde, en parte, a los materiales que tiene a su alcance, pero también encierra una conversación cercana con el entorno. Báez Vega busca retratar a Méjico sin pretensiones, primando la importancia de la superficie, del estucado peculiar de las edificaciones y viviendas, los ángulos que delinean su arquitectura.

Frente a la silla, aun rayando en la abstracción, trabaja en un lienzo sin bastidor, adherido a la pared misma, donde empieza a iluminarse, a emerger la Cúpula del vestíbulo del Museo de Arte Moderno de Méjico. En tonos cálidos y ocres va construyendo su domo, en el que se encierra la luz del sol. Al replantear los colores, quizás replantea la visión ante la modernidad posible. No tiene que ser dorada, pero puede ser nuestra.

Rogelio Báez Vega, en su residencia en la galería Adhesivo Contemporary, plasma el campo medio entre las dos naciones latinoamericanas, porta la mirada del extranjero con humildad, de quien busca tener mas preguntas que respuestas.

 

Flor de parcha: países no vividos: canto de amor a la emigración boricua

La novela, escrita por Ernesto ‘Tito’ Chévere, profesor puertorriqueño residente en Madrid narra un collage de acontecimientos históricos y luchas sociales antimperialistas y antifascistas, que transcurren principalmente entre la capital española y que retornan al barrio Mameyes de Utuado.  El protagonista -a quien el autor sin duda prestó parte de su biografía- es un puertorriqueño que vive en el castizo barrio de Las Letras y encuentra una carta de amor clandestina; que lo traerá a Puerto Rico para descifrar el acertijo de la autoría de la misiva que, se vincula a un atentado fallido contra el dictador español Francisco Franco.

El texto se mueve en dos planos temporales: el actual y el de las décadas de 1950 y 1960. La trama describe la nostalgia del protagonista por el lar patrio, y provee bellísimas y precisas descripciones de Madrid, mientras reflexiona sobre la solidaridad de los boricuas en España con sus compatriotas tras el desastre natural, político y humanitario que significó el huracán María en el 2017.

El protagonista, hambriento por conocer y contar la historia de las hazañas de las mujeres y hombres que le precedieron en la emigración ibérica, emprende una investigación en la que descubre una misteriosa carta firmada con el seudónimo:  Flor de Parcha.

La trama entrelaza el presente y el pasado en la cual el protagonista se propone a finalizar seis décadas después el viaje y dar con el paradero del destinatario de la carta, ya  que esta no llegó a su destino en Utuado, Puerto Rico.

Destaca en esta parte la inclusión de personajes cuyos nombres corresponden con la identidad de personas reales: como por ejemplo Ramón Darío Molinary, fundador de la casa de Puerto Rico en España y personaje al que recurre para intentar dar con el autor del texto.

A nivel estilístico, destaca la inclusión de fotografías verdaderas vinculadas a las historias de boricuas en Madrid y también de alguna nota a pie de página para precisar datos históricos: esta novedad subraya el oficio de investigador del autor y también que esta novela juega en los márgenes de la ficción y la no ficción, historia y literatura, novela y ensayo.

El relato deja constancia de historias reales y ficticias de puertorriqueños fuera del archipiélago que de otro modo, quedarían excluidas de la historia, oficial y extraoficial de ambos países. La novela pone de relieve las relaciones coloniales, migratorias e históricas de un país que apenas ha sido narrado y menos de autores cuyo espacio físico no se comparte en con el 100 por 35.

 Pedro Cabán Vales colaboró en la redacción de la reseña

La Junta de Control Fiscal a la deriva

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La botá del presidente Donald Trump a los cinco miembros del ala demócrata de la Junta de Control Fiscal (JCF) no augura nada bueno para Puerto Rico, consideran varios entrevistados por CLARIDAD.

En una acción que tomó por sorpresa la opinión pública en Puerto Rico y a los mismos miembros de la JCF, el reciente 5 de agosto, el presidente Trump despidió a los miembros de la JCF Arthur González, Cameron Mc Kenzie, Betty Rosa, Juan Sabater y Luis Ubiñas. Solo quedaron en la Junta los directivos Andre W. G. Biggs y Jhon Nixon, ambos republicanos nombrados por el propio Trump en su primer  cuatrienio.

El licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez atribuyó el despido al esfuerzo de los bonistas que se oponen al plan de ajuste de deuda (PAD) que propone la JCF, quienes tienen un poder enorme. Trajo a la atención  que el exmiembro de la JCF Justin Peterson, quien renunció (2023) luego de tres años por no estar de acuerdo con el PAD,  ha estado activo en las redes y  ha abogado hasta por la eliminación del ente fiscal.

Además señaló que algo que no es evidente,  pero no es casualidad, es que los despidos se hayan producido a la vez  que la Junta detuvo los contratos por $20 mil millones de la empresa News Fortres Energy (NFE). Esta empresa tiene mucho poder, ya que son parte de los intereses del gas natural, y el presidente Trump ha sido uno de los presidente más activistas en promover la venta de los combustibles fósiles.

A esos dos factores, considera Emmanuelli Jiménez, se sumó la presencia de la influencer, Laura Loomers, que en días previos hizo expresiones en las redes de que la Junta era ineficiente, lo que se entiende era preparando el terreno para la toma de decisión de Trump.

El representante legal de la UTIER (Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica) considera que la “realidad es que el asunto de los bonistas y lo que viene para Puerto Rico no es agradable”. Indicó que la Junta que van a nombrar será gente que no cree en el gasto público y auguró que habrá más ahorro en el gasto público para dar dinero a los bonistas, más allá del aumento en la tarifa de la luz. Observó que este año se aprobó el presupuesto más alto en la historia de Puerto Rico y aún  hay carencias. Los nuevos miembros pretenderán sacar millones en los próximos años para pagar a los bonistas, lo que tendrá un impacto dramático en la economía del país.

Aunque al presente no se comentan nombres, estima que ya debe haber confeccionada una lista de  candidatos a  nombramiento, lo que requiere que de todas maneras que sometan documentos, gestión que tomará un poco de tiempo.

Mientras, en cuanto al trabajo de la Junta, dijo que esta puede seguir operando su trabajo ordinario con los dos miembros que quedan. Lo que no puede hacer la Junta es radicar ningún caso bajo el Titulo III, es decir, de quiebra.

Ante la espera e incertidumbre de si en efecto Trump hará nuevos nombramientos alineados con su política, Emmanuelli Jimenez, augura que, de haberlos, el actual director ejecutivo de la Junta, Robert Mujica, también será despedido. Sobre qué pasaría con el caso de la deuda de la AEE, si en efecto Trump elimina la Junta como quiere Peterson, la negociación quedaría en manos del Departamento del Tesoro de EE. UU., pero el pago seguirá siendo por parte del pueblo de Puerto Rico, incluidos los gastos.

No es una buena noticia

En otra entrevista, la licenciada Eva Prados Rodríguez, quien fue miembro del Comisión Ciudadana para la Auditoría de la Deuda (CCAD) expuso que en primera instancia los despidos no se pueden ver  como una buena noticia, incluso por aquellos que se opusieron a la Ley PROMESA y a la JCF. No se puede  ver la intervención del presidente Trump como una respuesta a esos reclamos. Señaló que los despidos son en respuestas a los reclamos de los bonistas de la AEE, que están en guerra con la JCF. “Los argumentos que han estado trayendo son muy similares a los del presidente. Están señalando los gastos de la Junta, pero ¿desde cuándo nosotros llevamos señalando los gastos de la Junta, desde cuándo dijimos? Fuimos los primeros en denunciar el salario de Jaresko, y Mujica recibe el mismo salario”, tronó la estudiosa de la deuda.

Prados Rodríguez, quien es coordinadora general del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), denunció que lo que no dicen Trump ni los  bonistas es que sí ha habido un aumento en los gastos de la Junta; pero que son ellos, los bonistas, los que han obstaculizado el proceso de  quiebra. Agregó que ha habido cinco propuestas de PAD, de las cuales, al menos, dos fueron apoyados por los bonistas; pero recibieron el rechazo del pueblo porque incluían aumentos anuales a la tarifa de la luz, incluso, un impuesto al sol.

El  actual PAD es el único  que ha presentado la JCF que se basa en la realidad económica de Puerto Rico, que  precisamente sale de un  plan fiscal que dice que Puerto Rico  no tiene capacidad para pagar toda esa deuda, precisó. “Por primera vez la Junta acepta la realidad y presenta una propuesta de plan de pago —que aunque con mis preocupaciones, soy de las que cree que lo que le están ofreciendo pagar es mucho—, pero es lo más razonable que la Junta ha presentado hasta el momento”.

Explicó que la acreedora Golden Tree, que es la que lidera al grupo opositor, ha cabildeado contra la Junta, no solo en el Congreso sino también en Puerto Rico, en busca de una nueva composición de la Junta y señaló al exmiembro de la Junta, Justin Peterson, como uno de los interesados. Anticipó que con una nueva junta se forzará la salida de su director ejecutivo.

La influencer

Entrevistado también, el economista Ricardo Fuentes expuso que sin dudas la destitución respondió al cabildeo de los bonistas inconformes con el PAD. El otro factor que señaló fue la intervención de la influencer de ultraderecha, Laura Loomer, quien aparentemente se ha convertido en una de las figuras a las que más Trump le presta atención en asuntos de política pública que apela a la base republicana y ultraconservadora. Aseguró que los despidos van muy alineados a lo que Trump ha estado haciendo en instituciones en las cuales ha despedido  a los directivos demócratas. Observó que no cree que haya sido casualidad que de pronto esta influencer tenga interés en el caso de Puerto Rico, sino que  está vinculada al cabildeo de los bonistas.

Loomer hizo un post sobre Puerto Rico  luego de las vistas publicas en el Congreso. “Creo que ella trajo muchos puntos que muchos otros sectores progresistas hemos estado haciendo, por ejemplo, el gasto excesivo en consultores, cita los números de  los gastos de la Junta. Pero es obvio que la intención es bien diferente en su caso, su argumento sutil es que si hay chavos para los consultores hay dinero para los bonistas. Pero lo que terminaría pasando es que el pueblo de Puerto Rico va a terminar financiando ambas cosas: a los bonistas y a los consultores”.

Respecto a quiénes podrían ser los nuevos nombramientos, Fuentes no descarta que Trump vuelva a nombrar a Peterson, quien desde sus inicios en la Junta representó los intereses de los bonistas de una manera agresiva y quien fue una de las primeras personas en celebrar en las redes el despido de los cinco  miembros. Además, observó que el que la Junta siga operando con los dos miembros que aún tiene sería un peligro porque son los dos miembros del ala derecha y los únicos que al momento pueden tomar las decisiones.

Pero independiente de quiénes sean los nuevos miembros, a juicio del economista es imposible ajustar más medidas de austeridad al presupuesto del país sin que se le haga daño a la economía y a nuestra gente. Aunque ahora mismo los indicadores económicos se ven más o menos positivos, pero se sabe que esto tiene que ver con los fondos federales de reconstrucción que todavía están fluyendo en la economía, argumentó.

“Tenemos un país que aunque los índices económicos se ven positivos, eso es un  maquillaje por los fondos de reconstrucción. Estamos viviendo es el colapso del empleo digno, empleo decente, y esa crisis de seguridad en ese contexto— más austeridad, más aumentos a la luz—, sin duda alguna, el pueblo no lo aguanta. El resultado va a ser  más crimen, más desplazamiento y más emigración. Vuelve el tema del desplazamiento, que cada vez es más difícil. Vivir va a ser más difícil, comprar casas, tener un empleo… eso se ata de manera directa con el desplazamiento”.

A juicio de fuentes, la pregunta principal, colectiva, que el país debe hacerse es “¿qué vamos a hacer ahora si lo que viene es un ataque más agresivo? De por sí la Junta es una entidad que se inclinaba a la derecha bastante agresiva. Da miedo pensar cuán agresiva y ultraderechista podría ser la Junta ahora con esa movida de Trump. En ese sentido, implica que como país tenemos que organizarnos y hacer una reflexión bien seria de cómo se va a enfrentar esto. No debe haber respuestas sencillas y fáciles, pero esa es la interrogante que como país debemos repensar”.

 

 

 

Estrena mundialmente “La erre” de Sylvia Bofill

La nueva producción de Teatro Público presenta una poderosa exploración escénica sobre memoria y resistencia

Con una propuesta teatral potente y provocadora, este agosto tendrá su estreno mundial «La erre», escrita y dirigida por la galardonada dramaturga puertorriqueña Sylvia Bofill.

Protagonizada por la destacada artista transdisciplinaria Teresa Hernández, y bajo la producción de Teatro Público, la obra subirá a escena del 29 al 31 de agosto de 2025, en el histórico Teatro Tapia del Viejo San Juan, en lo que promete ser uno de los eventos teatrales más impactantes del año

«La erre» sigue la historia de Teresa, una activista del Puerto Rico de los años setenta, que hoy, desde la cama de un hospital en Nueva York, atraviesa el colapso de su salud mental y la pérdida de memoria. A su lado, sus dos hijos, Marcos y Jay, y su nieto Jason, lidian con cómo enfrentar la situación. A través de una estructura fragmentada y un constante juego entre la realidad y la ficción, la obra oscila entre el Puerto Rico de los años setenta y el Nueva York del siglo 21, en una exploración del trauma generacional, los efectos de la violencia sistémica y la explotación colonial de la isla, los paralelismos entre los movimientos políticos de ayer y hoy, y todo lo que se resiste a ser olvidado.

“Esta pieza trabaja el quiebre psicológico de nuestro país, desde un punto de vista íntimo: a través de la fractura de una familia. Me interesa explorar cómo lo político afecta lo personal. A menudo se plantea que no hemos peleado guerras en el suelo de nuestro país, pero en Puerto Rico sí hemos vivido muchas guerras, y quiero trabajar cómo estas se reflejan en nuestro cuerpo y en nuestra memoria”, expresó Sylvia Bofill, directora, dramaturga y coreógrafa de la pieza, y también profesora de la Universidad de Puerto Rico.

El elenco está compuesto por un destacado grupo multigeneracional de artistas escénicos puertorriqueños, con las actuaciones estelares de Teresa Hernández en el papel protagónico de Teresa, José Eugenio Hernández como Marcos, Luis Rivera Figueroa como Jay, Pedro Juan Colón como Jason, Laura Isabel Cabrera, Luis Omar O’Farrill, Viviana Calderón y Omar Mora.

La obra también promete ser un espectáculo visual y sonoro, bajo una estética bautizada por Bofill como expresionismo tropical, y con un lenguaje interdisciplinario integrado por la escritura, la música, el movimiento, la danza, los objetos, el vídeo y lo visual-espacial. Para materializar el universo escénico de la pieza, el equipo creativo está compuesto por Juan Fernando Morales en el diseño de escenografía, Marién Vélez en el diseño de iluminación, Desireé Cruz en el diseño de vestuario, Gabriel Rivera Vázquez en el diseño de sonido, y Christian Vélez en el diseño de proyecciones. La regiduría está a cargo de Emma Michelle, y la producción de Jeliannys Michelle, Raquel Vázquez y Gabriela Saker.

El desarrollo del texto dramático de “La erre” se debe a una comisión otorgada por la compañía The Civilians de Nueva York. El estreno mundial, bajo la producción de Teatro Público, cuenta con apoyo del Dramatists Guild Foundation, el National Latinx Theater Initiative, el Instituto de Cultura Puertorriqueña y el Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

«La erre» subirá a escena del 29 al 31 de agosto de 2025, con funciones viernes y sábado a las 8:00 p.m., y domingo a las 4:00 p. m., en el Teatro Tapia del Viejo San Juan. Para conocer detalles adicionales de esta producción, puede entrar a www.teatropublicopr.org/laerre. Los boletos ya están disponibles en PRTicket.

Gabriela Saker es escritora, actriz y Directora Artística de Teatro Público.