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Cien años de una profecía política

 

 

Especial para En Rojo

 

En este jueves, 13 de agosto de 2026, en todo el mundo, comunidades y movimientos populares celebran el centenario del nacimiento de Fidel Castro Ruz, líder máximo de la revolución cubana. Fidel fue un profeta que mostró al mundo que, incluso en la peligrosa proximidad del imperio estadunidense, es posible organizar la sociedad humana de modo más justo y igualitario.

A primera vista, resulta extraño llamarlo profeta porque él se declaraba no religioso. En general, la palabra «profecía» sigue sonando como término religioso. Profeta o profetisa sería la persona que ejerce la función de portavoz de Dios. Sin embargo, en la historia bíblica y en otras tradiciones espirituales, con frecuencia, profetas y profetisas han sido perseguidos por líderes religiosos y muchos han sido martirizados, como herejes y como ateos.

En realidad, hay profetas que se reconocen a sí mismos como mensajeras o mensajeros divinos. Son profetas declarados. Aunque no se usa esa palabra en las tradiciones hindúes, el Mahatma Gandhi es reconocido como profeta del Hinduismo. El pastor Martin Luther King, el obispo Oscar Romero y la Madre Teresa de Calcuta fueron profetas del Cristianismo.

Sin embargo, también hay profetas no religiosos. Estos no se autodenominan profetas, pero, con su vida, se convierten en testigos y portavoces del proyecto divino de justicia ecosocial para el mundo. Así fue, en Sudáfrica, la figura de Nelson Mandela; en Angola, el testimonio de Patrice Lumumba; en Brasil, Chico Mendes, profeta de la defensa de la selva, y Marielle Franco, profetisa de la dignidad de la política. Jamás se presentaron ni se consideraron a sí mismos como profetas, pero lo son.

Al recordar a estas figuras, es importante no idealizar a los profetas y profetisas, porque eso sería deshumanizar la profecía. Todas estas personas podían tener defectos personales y debilidades. Sin embargo, eso no les impide ser profetas del proyecto divino en el mundo. Las personas no necesitan estar de acuerdo con todas las acciones y palabras de Fidel Castro para reconocer en él una profecía social y política. Es precisamente porque son humanos y, por lo tanto, susceptibles de cometer errores, que los profetas y profetisas dan testimonio de que la Palabra Divina se hace carne y se manifiesta en nuestra humanidad tal como es.

En este centenario del nacimiento de Fidel Castro, tanto creyentes como no creyentes debemos profundizar cuál fue y cual contenido tiene la profecía de Fidel, no solo para Cuba, amenazada y atacada por la inhumanidad del imperio estadounidense, sino para el mundo, principalmente para América Latina y Caribe.

Sin duda, un elemento importante de la profecía de Fidel fue ayudar al heroico pueblo cubano a mostrarle al mundo que un país pequeño y pobre del Caribe puede erigirse como referente de la solidaridad internacional, en áreas como salud, educación y cultura.

Hoy, la profecía de Fidel se vuelve cada vez más colectiva. Es la profecía de todo un pueblo que resiste y, sin aislarse, encuentra formas de preservar su propia manera de organizarse, en un mundo cada vez más excluyente y desigual. Hace más de 65 años, Cuba se erigió como el primer territorio libre de las Américas. Hoy, a pesar de todos los ataques y del bloqueo genocida del imperio, el pueblo cubano, aunque herido y tan duramente atacado, sigue fiel a su profecía de libertad y nos interroga sobre qué hacemos para que todo el continente pueda liberarse.

En los primeros tiempos de la revolución cubana, la mayoría del clero y de la jerarquía católica adoptaron una postura reaccionaria y contraria a la causa de los oprimidos. Eso daba razón a la teoría comunista y confirmaba el movimiento revolucionario cubano en su decisión de defender el ateísmo y considerar  que la religión es, en esencia, alienante y aliada de los opresores. A partir de la década de 1970, en toda América Latina, muchos cristianos y cristianas, sacerdotes y pastores participaban en movimientos sociales de liberación. Por todo el continente florecían comunidades eclesiales de base. La Teología de la Liberación se ponía a prueba, tanto en entornos católicos como evangélicos. Al ser testigos de esto, el gobierno y la sociedad cubana se abrieron más al diálogo con el Cristianismo de Liberación y con otros grupos religiosos. Prueba de ello fue el diálogo y la amistad que se forjó entre Fidel Castro y Frei Betto. En la década de 1980, el libro “Fidel y la religión” fue traducido a muchos idiomas y recorrió el mundo entero.

Una vez, en la prelatura de San Félix del Araguaia en Brasil, un joven se acercó al obispo Pedro Casaldáliga y le dijo: «Obispo, soy ateo». El obispo le respondió: –  ¿De qué dios eres ateo? Dependiendo de cuál sea, yo también lo soy.

Para ser profeta o profetisa del proyecto divino en el mundo, es importante rechazar al dios del imperio, aquel del que hablan los billetes de dólar, al afirmar: «Creemos en Dios». Debemos ser ateos respecto a un Dios que se confunde con el poder y legitima injusticias estructurales, racismo, patriarcado, homofobia y genocidio del pueblo palestino. Hasta el día de hoy, ese dios es invocado por fascistas que dicen: ¡Dios por encima de todo!

Según el Evangelio, en el juicio final, Jesús no les preguntará a las personas si fueron religiosas o no. El único criterio será la ética y la solidaridad humana: «Tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber…» «Lo que hicieron a uno de estos pequeños en mi nombre, a mí me lo hicieron» (Mt 25).

Desde al menos la última década del siglo XX y hasta hoy, parece que, cada vez más, grupos religiosos y gran parte de la Iglesia Católica, así como de otras iglesias cristianas, se vuelven cada vez más centrados en si mismos. Se cierran al diálogo con las culturas contemporáneas. De este modo, se muestran incapaces de dar testimonio del proyecto divino de libertad y amor social, así como de colaborar con lo mejor de la humanidad para construir una sociedad más justa y fraterna.

Ante esta realidad, se vuelve urgente insistir, junto con las comunidades eclesiales de base, en una nueva forma de ser iglesia, como un ensayo de una nueva manera en que la humanidad se organice.

Junto con los movimientos populares y grupos altermundialistas de la sociedad civil, celebremos el centenario de Fidel Castro para acoger la profecía social y política, propuesta por el profeta Jesús de Nazaret y por tantos otros profetas y profetisas de un nuevo mundo necesario y posible y, así, unirse a toda la humanidad consciente para construir sociedades de la justicia eco-social y de la paz.

 

 

Juan Carlos Rodríguez y su archivo vivo de Vieques

 

 

En Rojo

Escribí esta reseña del documental Vieques: archivo vivo: un viaje a las memorias de una isla en 2025 cuando Juan Carlos Rodríguez lo presentó en la Facultad de Humanidades de UPRRP. Me impresionó el extenso trabajo que había hecho de recopilar tanto material visual y la riqueza de las entrevistas de viequenses en lucha. Conocí a Juan Carlos como estudiante en una de mis clases de literatura y cine en esa misma facultad y volvimos a coincidir, muchos años + tarde como parte del grupo de apoyo al Archivo Histórico de Vieques (AHV) iniciado por Robert Rabin en el ahora cerrado Fortín Conde de Mirasol. El anuncio de su muerte me tomó por sorpresa ya que todos nuestros encuentros—ya fuera en Vieques como en CLARIDAD—estaban llenos de planes para seguir ‘alimentando’ este ‘archivo vivo’ que ahora es su legado a la lucha por la justicia y la paz de Vieques.

Vieques: archivo vivo: un viaje a las memorias de una isla Percibimos que en los tiempos acelerados en que vivimos, todo pasa rápidamente casi sin dejar huella que pueda marcar un momento importante en la vida de una persona, una familia, una colectividad, un país. No parece haber tiempo para explorar e investigar algo en particular y dejar constancia de lo descubierto. Por supuesto que esto es una impresión, pues investigadorxs de todo tipo y de todas las áreas del conocimiento, investigan, presentan sus haberes en conferencias y congresos especializados y escriben y publican informes, ensayos y libros. El conocimiento está ahí, pero cómo lo hacemos asequible a una comunidad cuya historia ha sido tan fragmentada que a veces perdemos la continuidad. Es por eso que los archivos se han convertido en los espacios para recordar y dejar evidencia de la existencia de tantas historias flotantes. Juan Carlos Rodríguez (profesor de español en Georgia Tech en Atlanta, EEUU) logra recoger su experiencia de 26 años en una memoria viva en su muy bien pensado documental, Vieques: archivo vivo: un viaje a las memorias de una isla.

Como nos indica Juan Carlos en su introducción al proyecto fílmico:

“Al igual que otras películas sobre memorias colectivas, esta película se centra en los cambios históricos que tienen lugar durante un largo período de tiempo. La película desarrolla un enfoque longitudinal para examinar estos cambios. La coherencia visual de este enfoque se logra mediante la yuxtaposición de imágenes antiguas y nuevas de los mismos lugares y las mismas personas, incluido el cineasta, filmadas en diferentes momentos y con diferentes tecnologías (Super VHS, MiniDV, iPhone, 4K, drones), para hacer visibles los cambios que se producen en la vida de Vieques, así como los cambios del proceso documental.”

Como director de un proyecto que nunca concluye, Juan Carlos se sitúa en varios lugares: testigo de los eventos, mirada interna y externa, cinematógrafo y fotógrafo, entrevistador de conocidos y por conocer, parte de grupos en defensa de un Vieques para los viequenses y parte de una lucha para detener los bombardeos y sacar a la marina de la Isla Nena. No solamente logra adentrarse en esta realidad, sino que se vuelve un amigo y recurso de los residentes y grupos de apoyo. Logra su confianza para así poder regresar múltiples veces a través de los años para filmar y entrevistar y ser testigo de los cambios ocurridos a través de los años: durante las protestas pequeñas pero consecuentes de los 1990, la muerte de David Sanes Rodríguez, la movilización del pueblo antes percibido como silencioso ante los abusos de la Marina, el apoyo nacional e internacional a la lucha, la salida de la Marina y los nuevos problemas que aquejan a la Isla Nena.

Este muy sentido documental nos plantea cómo la memoria nos recuerda, olvida, distorsiona lo sucedido y cómo la gente ve el pasado desde otro presente. Al archivar este material fotográfico, fílmico y auditivo se conserva parte de esa memoria para entonces revisar y tenerlo a la disposición de otrxs para seguir contando la historia de Vieques, que como vemos en el documental, sigue presentando alternativas, proyectos y revisando lo antes planteado. Es una memoria viva porque nunca termina, pues se le sigue añadiendo nuevos capítulos que a su vez se presentan, revisan y expanden. Es el mismo proceso que utilizamos para “archivar” nuestras propias experiencias y que lxs interesadxs puedan tener acceso a todo este material.

Sin duda, Juan Carlos concibe su documental como un archivo comunitario que debe abrirse al mundo, pero especialmente a la comunidad cuya historia no puede aislarse o borrarse por los cambios y nuevas generaciones que habitan Vieques. Es precisamente a través del conocimiento, de tener acceso a documentos, libros, grabaciones, fotografías y el cine que lo reúne todo, que permite que todo sea un proceso en transformación según se añade + conocimiento. El director es muy consciente de la importancia de circular el conocimiento y por eso este documental se había presentado durante su desarrollo como un “work in progress” y aunque ya cierra esta etapa de reunir y presentar materiales, se mantiene abierto a nuevos materiales, sucesos y relecturas de lo ya presentado.

Vieques: archivo vivo se presentó en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Vieques y en los recintos de Río Piedras y Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, siempre con la presencia de viequenses testigos de esta lucha. Tanto la introducción del cineasta como las opiniones y preguntas después de la presentación, añaden y expanden lo ya visto. Por eso sigue siendo un archivo sin fin que reúne otras conversaciones, otras visiones, otros testimonios. Su enlace con grupos comunitarios viequenses—Archivo Histórico de Vieques, Vieques en Rescate, Vidas Viequenses Valen, La Colmena Cimarrona, La Semillera y Alianza Mujeres Viequenses—permite a Juan Carlos Rodríguez mantener este archivo siempre vivo y nosotrxs como buscadores de información para expandir nuestra propia historia.

De la Wells Fargo a Vieques: Dos películas puertorriqueñas resuenan en Festival Blackstar en Filadelfia

 Juan C. Dávila gana Premio de Gran Jurado con documental sobre líder pescador Carlos ‘Taso’ Zenón, Sofía Gallisá Muriente presenta documental sobre operativo Machetero en Hartford, Connecticut

 

Especial para En Rojo

 

El cine independiente puertorriqueño continúa produciendo proyectos importantes sobre nuestras luchas históricas y militancia política. La cineasta Sofía Gallisá Muriente presenta su documental experimental “Un Montón de Silencios” (2025) sobre la implementación del operativo Águila Blanca realizado por Los Macheteros en Hartford, Connecticut en 1983. Al mismo tiempo el documentalista Juan Carlos Dávila Santiago inaugura su nuevo largo documental “Zenón y la Flotilla Rebelde” (2026) acerca de la vida del líder pescador de Vieques, Carlos ‘Taso’ Zenón, quien es distinguido con el Premio del Gran Jurado al culminar el evento. Ambos se presentaron el viernes 7 de agosto en el Festival de Cine Independiente Blackstar en la ciudad de Filadelfia en Pensilvania en el Kimmel Center for the Performing Arts. Conversé con ambos cineastas sobre su participación en el festival y el desarrollo de sus películas.

El Festival de Cine Blackstar es un evento que destaca proyectos audiovisuales independientes creados por personas negras, hispanas e indígenas en Estados Unidos y otras partes del mundo con el fin de visualizar sus tradiciones y legados políticos. La actividad celebra su decimoquinto aniversario con una serie de conferencias, presentaciones audiovisuales y encuentros entre cineastas en distintos espacios en la ciudad de Filadelfia. Entre el 6 al 9 de agosto se celebraron las presentaciones, que además de las puertorriqueñas, también contaban con la participación de filmes desde México, Palestina, Nigeria, Irán, Perú, Haití, entre muchos otros países, para una muestra total de 91 proyectos, que oscilaban entre corto y largometrajes, documentales, animación y cine experimental.

La cineasta y artista visual Sofía Gallisá Muriente presenta su documental experimental “Un Montón de Silencios” (2025), que desarrolló al ser invitada a participar en una exhibición en la ciudad de Hartford, Connecticut, lugar donde explora el argumento de su película, acerca de las acciones de Victor Gerena y Los Macheteros en la ocupación de $7 millones de dólares del Banco Wells Fargo en el 1983. Describe el ambiente del Festival Blackstar como uno “diverso, riguroso y crítico, donde se presentan muchas historias de resistencia política; es impresionante la escala en la que se presentan los proyectos”. La cineasta comenta que el festival le paga un estipendio a los artistas para viajar a la locación del evento, y que además contienen una presentación de land acknowledgment (reconocimiento de tierras indigenas) donde destacan un eslogan que lee “en solidaridad desde Puerto Rico a Palestina”.

Respecto a su proyecto, Gallisá Muriente me explica que la idea se ejecuta en el 2025 mientras participa de su muestra MATRIX 197 en el museo Wadsworth en Hartford, donde exploró archivos sobre las acciones militantes de Gerena y Los Macheteros. El filme entrelaza una entrevista transcrita que le hizo su padre, Carlos Gallisá Bisbal, a Juan Segarra Palmer, en la que cuentan los hechos del evento, con imágenes abstractas utilizando el proceso de -fitograma- para revelar químicamente fotogramas que producen las hojas de tabaco que ella recogió cerca de donde vivía la madre de Victor, Gloria Gerena. Esto tanto emplea un estilo único en la creación cinematográfica de Gallisá Muriente, y como me comenta “ofrece una dimensión experimental, que invita al espectador a imaginar las imágenes del relato en su mente utilizando sus propios registros y archivos, y al no pretender necesariamente recrear visualmente la historia, para generar imágenes que no se documentaron, hay que crearlas desde otras lógicas”.

En la película se presentan los espacios donde solían estar las facilidades y las comunidades de Hartford en aquel entonces y se destaca la figura de Gloria, quien era militante del Partido Socialista Puertorriqueño (PSP) y organizadora comunitaria, para, como comenta Gallisá Muriente, “no solo hablar sobre los hombres, sino de las mujeres heróicas que militaban activamente en estos procesos”. Mediante este documental experimental es posible rescatar esta historia, que como aboga la cineasta, “aunque puede ser de conocimiento para personas independentistas o de izquierdas, puede ser novedosa para otras personas”.

Por otra parte, el documentalista Juan Carlos Dávila Santiago hizo el estreno oficial de su nuevo largometraje “Zenón y la Flotilla Rebelde” (2026), lo que terminó llevándose el máximo galardón del festival, que es el Premio del Gran Jurado. A preguntas sobre el festival, Dávila Santiago responde que “es bueno porque la gente entiende mas allá de lo que tiene que ser el cine, sino como el cine puede ser utilizado para representar las voces de los oprimidos y silenciados, que no es muy común en los festivales de cine”.

Su película se centra en el personaje de Carlos ‘Taso’ Zenón, quien fue el líder pescador en la histórica lucha contra la Marina de Guerra del de los Estados Unidos entre el 1978 al 2003. La cinta recorre desde su vida temprana, al ser desplazado junto a su madre por el ejército, iniciando una faena de lucha que llevó hasta el fin de su vida en el 2020.

Este tema parte de una investigación rigurosa que hizo Dávila Santiago junto a su pareja y productora Camila Rodríguez al vivir dos años en la isla municipio, e ir recopilando material de entrevistas, archivos. Además crearon animaciones para completar una pieza cinematográfica “multiformato”. La pluralidad de formas en la que se cuenta la historia ayuda a profundizar en el tema viequense, asunto que Dávila Santiago ha hecho piedra angular en su desarrollo como documentalista, produciendo dos documentales previos sobre la isla, sus habitantes y luchas.

Me comenta el cineasta que logró la gesta gracias a la profunda relación estableció con la familia de Zenón, sus hijos y su viuda Aleida Encarnación, quienes les acompañaron al festival, junto a su pequeño equipo de producción. Además, al ser galardonado con el premio, reconoce que su importancia es la trascendencia de Zenón, la lucha histórica  puertorriqueña y la solidaridad de otras personas con nuestras causas, pero también destacar el compromiso, planificación y estrategia necesaria para lograr cambios políticos concretos.

Considera Dávila que esta pieza cinematográfica adquiere relevancia ya que es una manera de preservar el legado de Carlos ‘Tazo’ Zenón e ir despuntando su propia inquietud, que es lograr un cambio en Puerto Rico, tal cual también aspiró el líder pescador.  Zenón incluye en sus memorias un manual de lucha para los jóvenes quienes se interesen por militar políticamente.

Ambos cineastas presentan películas importantes para la herencia de luchas en Puerto Rico y los personajes que fueron claves para su desarrollo. Su presencia en este festival marca un hito en la capacidad de creación de nuestros cineastas y su compromiso con fomentar el conocimiento de los sucesos que marcaron momentos decisivos en la lucha por la independencia de nuestro país. Logran con ello un trabajo de generar conversaciones alrededor de estos actos. Con ello pueden configurarse nuevos presentes y organizar a las nuevas generaciones hacia la lucha que puede tener entre sus flancos la creación cinematográfica.

El Cristofascismo del presidente de Colombia Abelardo De la Espriella

 

Especial para CLARIDAD

Tras haber sido proclamado como presidente electo de Colombia el ciudadano estadounidense Abelardo de la Espriella, Donald Trump  manifestó  que su candidato De la Espriella “no tenía ninguna posibilidad de ganar, lo respaldé y ganó”.  El recorrido para hacerse con el poder además del designio del poderoso Trump contó con el libreto religioso del cristofascismo, la efectiva religión de la ultraderecha global.

El 2 de agosto, cinco días antes de su posesión, De la Espriella cerró un discurso por redes sociales con la frase “cuando hay un corazón dispuesto y guiado por Dios, no hay nada que no se pueda lograr, la Patria Milagro ya comenzó. Hoy más que nunca estoy firme por la patria ¡que viva Cristo Rey!”.

Tres meses antes, el presidente de Estados Unidos Donald Trump organizó en Washington el evento denominado “Rededicar 250: Un Jubileo Nacional de Oración, Alabanza y Acción de Gracias”. Ahí “el rey” y “la patria”, estuvieron al centro de su mensaje en el que recitó un discurso del Libro de Crónicas, que Dios le dio al rey Salomón, prometiendo protección a sus seguidores y destrucción a aquellos que lo abandonan”.

La Colombia subordinada de De La Espriella y los Estados Unidos de Trump, parecen ya uno sólo, orientados por la ultraderecha política y el cristianismo nacionalista.

La expresión cristofascismo fue creada por   la teóloga alemana Dorothee Söell, profesora del Seminario Teológico de Nueva York. Se refiere a la utilización de lo religioso para   alcanzar objetivos neoconservadores (fascistas) engendrando sentimientos de odio con principios como los de familias binarias, la exaltación de la propiedad privada, una raza blanca superior, el libre mercado, el militarismo, el sexismo y la explotación neocolonial del llamado tercer mundo. La formación cristiana basada en la obediencia es caldo de cultivo para esta corriente religiosa.

Por su parte el teólogo español Juan José Tamayo  ha  agregado el término “cristoneofascismo para calificar la actual alianza entre las organizaciones políticas y sociales de la extrema derecha, apoyadas por el ultraliberalismo, y los movimientos cristianos integristas, que cuentan con el apoyo de dirigentes eclesiásticos críticos con el papa Francisco. Es la nueva religión”.

Dorothee Söell fue capaz de ver en los Estados Unidos de las décadas de 1980 y 1990 cómo los nacionalistas cristianos, de diversas denominaciones, se valían de la televisión para tocar las fibras más sensibles del sentimiento religioso de los creyentes. Estudió de forma detenida el uso de las imágenes, movimientos, acentos, escenarios y del medio televisivo del modo como fue usado por a quien llamó el telepredicador Jerry Fawell.

También  desde America Latina, el teólogo brasilero, Hugo Assmann publicó en el  departamento Ecuménico de Investigaciones DEI, en 1987 el libro la Iglesia Electrónica y su Impacto en América Latina, en la que analizó a los tele evangelistas   estadounidenses, en particular su   espectacularidad televisiva, unida a técnicas publicitarias y al esquema de la propaganda comercial, que en su momento sirvió a la pretensiones electorales  y al propio gobierno del presidente Ronald Reegan.

Assmann hizo esta alerta que se actualiza hoy con los gobiernos de extrema derecha nacionalistas y fascistas, representados en personas como Abelardo De la Espriella:  “Lo trágico es que, en términos teológicos, ellos ni siquiera están innovando algo, sólo están poniendo el énfasis en aspectos de una herencia religiosa que ya sirvió para muchas atrocidades en el mundo. Y darse cuenta de este hecho significa un desafío tremendo para cualquier cristiano. Es la profanación de la Cruz de Cristo llevada a extremos, en una teología del sacrificio llevada hasta las últimas consecuencias.”

Volviendo a Söell, ella   pudo descubrir que la teología de la obediencia a un dios masculino y todopoderoso preparaba el terreno para el fascismo, pues ya predisponía a la persona a acatar las orientaciones de un individuo poderoso. Se trata luego de la repetición de mensajes directos, en un escenario acondicionado que sencillamente usara imágenes religiosas, reprodujera movimientos, acentos a través de medios masivos para tocar la sensibilidad de quienes por años han sido formados en esa obediencia acrítica disminuyendo su capacidad de compromiso moral y acción ética, apoyando, justificando o santificando la dominación política.

Abelardo de la Espriella, con dotes actorales, parece seguir el libreto cristofasista ya probado desde Reegan, con la “iglesia electrónica”, y luego repetida con Busch padre, Busch hijo, y las tres candidaturas de Donald Trump, en la que el nacionalismo cristiano lo llevó al poder en dos oportunidades, en cercana alianza con sionismo del Estado de Israel.

En América Latina, más recientemente triunfó en la Brasil de Bolsonaro. Más recientemente en abril y mayo de 2026 cuando se revelaron grabaciones del “Hondurasgate”  donde  el expresidente hondureño,  condenado por narcotráfico e  indultado por Trump  Juan Orlando Hernández, impulsó nuevos triunfos de la ultraderecha al llamar  a hacer trabajo con las iglesias, y refiriéndose de modo expreso a Colombia, Mexico y por supuesto a su país:  “Hay que hacer algo mas importante que es alinear a todas las iglesias para que nos apoyen.  Las iglesias son las que se van a encargar de que la gente se olvide el pasado y que piensen que fue la izquierda que hizo eso”. En otro audio afirmó haber recibido dinero de Milei, presidente de Argentina y de los republicanos de los Estados Unidos, para montar la campaña de desinformación desde una oficina en el país del norte.

De La Espriella, quien se había declarado ateo y convertido recientemente al catolicismo, se comportó públicamente como el más creyente devoto del dios de las mega iglesias y de los católicos de los santuarios. El concejal de Bogotá y pastor Marco Acosta Rico  fue el “gerente de la fe de la compaña” evangélica y el también converso condenado por corrupción Carlos Alonso Luicio, predicador de la mega iglesia Casa Sobre la Roca, es otro destacado asesor.

De la mano de estos religiosos, De la Espriella nombró su programa “La Patria Milagro”, con la que se rememora al telepredicador estadounidense de los años sesenta, Oral Roberts el de “espere un milagro” dentro de la que la lectura del  “El Arca de Noe” se convirtió en discurso para mostrarse como el salvador del desastre que, supuestamente y contra toda evidencia, dejó el gobierno del progresista presidente Gustavo Petro.

Por el lado católico, también se montó la “Gerencia de la Fe Católica”  liderada por Juan Caralos Obregón y adelantó visitas a importantes santuarios como los del Señor de los Milagros en Buga, el de la Virgen de Chiquinquirá, el del Morro, en Atlántico y el de las Lajas, Nariño.  Además, aparece en redes sociales rezando el rosario en familia.

De la Espriella, nombró a un fraile católico dominico como directora del Centro Nacional de Aprendizaje SENA y organizó un “retiro espiritual” en el que rezó con todos sus ministros y funcionarios de alto nivel que se desempeñarán en su gobierno, a quienes entregó una Biblia con la figura del tigre, que usa como símbolo y la inscripción en la portada con la denominación “Patria Milagro”. Cabe destacar que el citado tele evangelista estadounidense Robert, inauguró la impresión de biblias con sello personal, no para la venta masiva, sino para sus donantes generosos, como la que ha hecho ahora De la Espriella para su gabinete.

El sentimiento religioso, la injerencia de los Estados Unidos, el uso de la inteligencia artificial, los mensajes repetidos por millones bots en las redes sociales para las campañas de desprestigio contra el candidato de izquierda Iván Cepeda Castro y la manipulación de documentos electorales, de acuerdo con los indicios y evidencias de posible  fraude electoral, sumaron para imponer en el gobierno a De la Espriella. El dios cristofasista habría hecho el milagro.

Este dios está lejos del dios de Jesús. Por eso la teóloga estadounidense Dannis Matteson releyendo a Dorothee Söell, llamó a resistir al cristofascismo hoy, rescatando la esencia del cristianismo, transformando el hábito de la obediencia que es utilizado “para apoyar, justificar o santificar la dominación política”.

Se trata, entonces, de respondernos a las preguntas que en 2024 formuló Matteson para los cristianos estadounidenses, tan vigentes en la coyuntura actual colombiana: ¿Nos relacionamos con Dios de una manera que refuerza las jerarquías de poder? ¿Equiparamos la moralidad con la obediencia a Dios, a un líder religioso o incluso a la palabra de Dios? ¿Estructuramos nuestras comunidades en torno al orden en lugar de la inclusión creativa, la fluidez y la apertura al cambio? De la respuesta depende que los cristianos fomenten el totalitarismo o la atomía de las personas religiosas.

Es necesario que profundicemos y confrontemos el concepto de “Patria Milagro”, pues aparece en el cristofascismo de De la Espriella movilizando el sentimiento religioso de los milagros para que el poder de dominación revierta los cambios alcanzados por el progresismo.

El antifascismo cristiano es creativamente desobediente ante el poder de dominación, por eso coincide con el llamado a la desobediencia que ha hecho Iván Cepeda Castro. Ahí las personas creyentes en el Dios de Jesús deben jugar un papel central develando la dinámica sacrificial implícita en el cristofascismo que representa Abelardo de la Espriella.

El autor es teólogo y filósofo, miembro del SICSAL y del Comité Oscar Arnulfo Romero. Reside en Colombia

Esta guerra no está tan lejos

Dios quiera que se resuelva permanentemente y esa sed de odio se disipe y que ya se llegue el punto de que ambas partes digan ya nos hemos hecho mucho daño vamos a ceder incluso por el bienestar de esas futuras generaciones porque no hay razón para el exterminio, los judíos están haciendo lo que les hicieron a ellos con el aval del club de amigos”.Es fue el clamor de Soraya Asad Sánchez, una palestina- boricua entrevistada por CLARIDAD en octubre del 2023.

A esta fecha tres años – agosto del 2026- lejos de disiparse la situación ha escalado a convertirse de facto en un genocidio ejecutado a diario por el estado sionista de Israel contra el pueblo palestino. Y Soraya Asad Sanchez, desde Puerto Rico es víctima directa de la violencia israelí. Su padre Khamis Asad Mohamed Raban Asad fue agredido por soldados del ejército Israelí en el pueblo Turmusaya ubicado en la región de Ramala y Al Birelh en Cisjordania en  Palestina.

La agresión fue grabada por otros familiares presentes. En la grabación se puede ver a Asad Mohamad en el suelo y soldados examinado su pasaporte estadounidense. El padre de Soraya lleva mas de 50 años en Puerto Rico.