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Dos notas sobre Fina García Marruz

La poeta, ensayasista e investigadora cubana Fina García Marruz falleció la  semana pasada a los 99 años de edad. Entre las obras más notables de la autora traducida a múltiples idiomas se encuentran Poemas (1942), Transfiguración de Jesús en el Monte (1947), Las miradas perdidas (1951), Visitaciones (1970), Poesías Escogidas (1984) y Créditos de Charlot (1990).

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Palabras de José Adrián Vitier en la despedida del duelo de Fina García-Marruz.

Morir es volverse exterior, como la luz

La augusta sensación de ser quien éramos

se desvanece, abolida, ante la llamarada de la muerte.

Queda, en repartida soledad, la extraña imagen

que otros guardan. Está bien que morir sea bajar

de la columna, deponer al fin nuestro secreto,

ante el abrazo de lo exterior. Pero ay del reino

que ha ardido y la muerte arrasa enteramente.

Una dulce frontera atravesando

Hiciste el mundo entero para mí.

La mansedumbre de un arroyo perdido,

de pronto era un torrente irresistible.

Fuiste calando más hondo cada vez,

en nuestra alma, en la causalidad ignorada.

La eternidad eran las palabras mismas

que escogimos en la bruma de las lágrimas.

Tú que me sonreíste en la mañana de la vida

Ahora vuelves a ser como antes fuiste,

o como querías ser. También nosotros,

deslumbrados inermes más allá de la pena,

quedamos surcados de un diáfano temblor.

Ya sabemos ser libres como la ley por dentro.

En vilo los misterios saludan tu partida.

Es la germinación del tiempo largo.

Nos reuniremos en la esmeralda

En el remolino de los días, es bueno saber

que nos reuniremos. En la quieta hondonada,

en la playa, en la estrella. Y podremos volver.

Aunque más bien no cese nuestro encuentro.

Fulgen más los días mientras más se oscurecen,

El oro sin tiempo acaricia el lila de la noche.

Tal parece que siempre estás llegando.

 

FINA: LA ÚLTIMA ORIGENISTA

Norge Espinosa Mendoza*

Cada vez que Bladimir Zamora perdía su ejemplar de Visitaciones, me encomendaba buscarle uno, y allá iba yo, hasta conseguirle otro, porque sabía cuánto veneraba esos poemas de Fina García-Marruz. Acaba de morir la última origenista, y es un golpe duro para las letras cubanas. Con su voz y su figura menuda, escribió algunas de las mejores páginas de su generación. Ella sabía de lo inefable, y aunque esperase siempre a que su esposo, Cintio Vitier, hablara, conseguía en no pocas ocasiones dejarnos las palabras más inquietantes de algunos encuentros. Entendió a Martí como pocos, y dejó un ensayo sobre el Dador de Lezama que en sí mismo es una lectura autónoma de otro libro desafiante. Cuando Cintio murió, muchos pensamos que no lo sobreviviría. Y sin embargo, pervivió hasta hoy. Como representante de un mundo que creyó en la Poesía como salvación, aferrada a un credo en el que llegó a no distinguir entre la Fe y la Palabra. Será este el tiempo de leerla más allá de esas imágenes, como a una poeta a la que solo empezamos en cierto modo a distinguir. Con ella se cierra una página. Y sobre esa superficie aparentemente en blanco podremos dibujar, como Fidelio Ponce al hacer su retrato, el que a partir de ahora procuraremos sus lectores.

NO DEBO OLVIDAR QUE EL VIENTO SOPLABA CON IMPACIENCIA Y FURIA

No debo olvidar que el viento soplaba con

(impaciencia y furia

sobre las persianas, estremeciendo los huesos, los

(cimientos de la imposible paz,

y que no hubo tiempo, ya no había tiempo para

(ganar alguna gracia

no debo olvidar que una vez pudiste desoír todas

(las súplicas,

y que puede volver a resquebrajarse la confianza

(que aseguraban

los días radiantes en su firmeza,

y todo incierto, caer en tu silencio sin fin, que otras

(veces has abierto la tierra a nuestros pies,

otras veces has hecho llover fuego y no ha habido

(piedad ni aún

para los inocentes niños,

recuerda la conversación infernal trocando la cara

(de los amigos,

recuerda el viento en las ventanas,

y que estábamos expuestos y miserables y desnudos para ti que

solo alientas en el secreto

descerrajados, vaciados, echados al revés,

las persianas pintadas de amarillo en el buen

(tiempo,

la lechada en las paredes, las telas, las porcelanas

(del adorno,

la mano que se extiende a la visita y asegura que (todo está bien,

la estimación velada en el rostro del que nos ha

(sido presentado,

la cálida luz de la lámpara, los inteligentes diálogos,

nada decían al viento de la ira, a la dureza del amor (mil veces defraudada.

Tiembla si el ciervo muestra su ojo fijo de regreso

(del bosque

en que fue herido,

tiembla si ya no dobla la frágil pata lastimada,

una vez más y siempre y todo igual que en el

(principio,

la pareja que huye avergonzada, el viejo amor, la

(vieja cólera,

toda nuestra edificación sobre las aguas,

no olvide yo el bajón de la luz sacra, la costumbre

(extrañándonos

los huesos, el viento de la ira,

y que ya no había tiempo, ni hijos, ni piedad, oh

(casa amenazada.

FINA GARCÍA-MARRUZ

 

 

Editorial: A revertir la fracasada privatización eléctrica                        

 

Cuando el 1ero de junio de 2021 entró en vigor el defectuoso, impuesto y abrumadoramente rechazado contrato de LUMA Energy que privatizó la transmisión y la distribución eléctrica, la Junta de Control Fiscal (JCF) y el Gobierno de Pedro Pierluisi y el PNP anunciaron triunfales que Puerto Rico se iniciaba  en una nueva era de desarrollo energético. Veníamos del desastre del huracán María que nos dejó sin luz por largos meses, y en ciertos casos hasta por más de un año, y también de sufrir por décadas el deterioro por diseño de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), corporación pública que la narrativa oficial había convertido ante el pueblo en el principal escollo hacia el futuro prometedor que la privatización del sistema eléctrico nos auguraba. La empresa privada sería tanto más eficiente en el manejo de la energía que las tarifas bajarían como resultado de su gestión.

En aquel momento, no se le dijo al país que LUMA Energy era un invento creado especialmente para Puerto Rico por dos empresas energéticas extranjeras-Quanta Services de Estados Unidos y ATCO Electric de Canadá. Tampoco se aclaró que Puerto Rico sería el primer ensayo de la nueva empresa, sin experiencia en ningún otro mercado, y enfrentada  a una infraestructura eléctrica en circunstancias críticas como la de AEE. No se mencionó – ¡por supuesto que no!- que LUMA llegaba a Puerto Rico de la “mano bendita” de McKinsey & Company, asesor por excelencia de la JCF en todo lo relativo a la LEY PROMESA, la negociación de la deuda y los proyectos energéticos que dicha ley contempla para nuestro país. Mucho menos se dijo que McKinsey cuenta entre sus clientes con Quanta Services, empresa matriz de LUMA Energy, lo cual representaría un claro conflicto de interés según afirma el periódico estadounidense The Wall Street Journal en un amplio reportaje publicado la semana pasada.

Hoy, un año más tarde, se revela en toda su dimensión el fracaso con consecuencias terribles que ha representado para Puerto Rico la privatización de la transmisión y distribución eléctrica a través de LUMA Energy.  La tan cacareada eficiencia de la empresa privada se ha convertido en burla ante nuestro pueblo, que sufre un día y el otro también las continuas interrupciones del servicio eléctrico. Además, se le ha colocado como rehén entre LUMA Energy y la AEE mientras se pasan entre ellos la papa caliente de a quién le corresponde qué,  y se culpan uno al otro por cada “relevo de carga”, como les ha dado con llamar a los apagones. Mientras tanto, la facturación millonaria de McKinsey  por “servicios prestados” sigue subiendo cada día,  mientras el pueblo puertorriqueño “paga los platos rotos” de una JCF ajena e indiferente a sus penurias, y una administración gubernamental incompetente y patéticamente plegada a los intereses que promueven la JCF y sus asesores.

¿Dónde están el Gobierno y sus dependencias correspondientes en la supervisión de los contratos con proveedores de servicios de energía- incluyendo el de LUMA Energy- y explicándole al país el porqué de las decisiones que se toman sobre nuestro sistema energético?  En el transcurso de este año, el Negociado de Energía- que está llamado a velar por el cumplimiento del llamado Plan Integrado de Recursos (PIR) de la AEE – le ha aprobado a LUMA Energy siete aumentos consecutivos de tarifas, el más reciente el pasado 30 de junio. Esto, sin haber evaluado qué métricas de ahorro y eficiencia ha implantado la privatizadora para mitigar el impacto de los aumentos. Porque estamos en una carretera de dos vías, y si se le exigen grandes y continuos sacrificios a los abonados eléctricos, ¿por qué no es  razonable pedir y esperar que el proveedor del servicio eléctrico- en este caso, LUMA Energy- tome medidas internas para lograr eficiencias y ahorros en sus operaciones que permitan balancear más justamente el impacto de los aumentos?

Puerto Rico no puede continuar por la ruta del fracaso en el área energética, que es neurálgica para nuestro desarrollo presente y futuro. La experiencia de este año traumático con LUMA Energy demuestra que la privatización no es el camino a seguir para el desarrollo energético de Puerto Rico. Ya una vez Puerto Rico tuvo energía privatizada, con el saldo desigual de que solo los ricos tenían acceso a la misma. Ahora, se repite la historia de “trabajar para el inglés”. Puerto Rico paga el contrato leonino, y la electricidad cada vez más cara, mientras Luma Energy acumula ganancias y sus oficiales mantienen intactos sus salarios, bonos y beneficios fabulosos.  Ya una vez Puerto Rico tomó el control de su producción  eléctrica  y nuestro país se electrificó hasta el último rincón. Hoy podemos volver a hacerlo echando mano de los recursos más abundantes y generosos que poseemos, como  el sol y el viento. Un estudio del 2021 de la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA, por sus siglas en inglés), adscrita al Foro Económico Mundial, encontró que los costos de la producción eléctrica renovable se han reducido significativamente durante los últimos años, 16% menos los de tecnología solar-termal, 13% menos los costos de proyectos de energía eólica y 7% menos los de energía solar fotovoltaica.  Sobre esa zapata inagotable  es que Puerto Rico debe construir su nuevo sistema energético. No se logrará si quienes nos gobiernan siguen plegados a los grandes intereses extranjeros del petróleo, gas natural, carbón y energía nuclear. Por eso, nos toca seguir luchando para que Puerto Rico se sacuda de todas esas sanguijuelas, y pueda lograr una red eléctrica de la que todas y todos podamos sentirnos orgullosos.

Un aumento impagable

 CLARIDAD

ccotto@clarriddpuertorico.com

Siete aumentos en la tarifa y continuos apagones en el servicio es para lo que  ha servido la privatización de la transmisión y distribución de la energía eléctrica en manos de LUMA Energy & Quanta. El aumento de 34.4 centavos kilovatio hora (kvh) para todos los clientes fue aprobado el 30 de junio por el Negociado de Energía (NEPR), efectivo al día siguiente.

Como un aumento impagable lo calificó el presidente de la UTIER (Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego), Ángel Figueroa Jaramillo. “Esto no es que digamos  inaceptable, eso es impagable. El país no lo puede pagar y esencialmente para los pequeños y medianos comerciantes esto es un golpe”.

El presidente de la UTIER, sindicato que ha combatido la privatización de la corporación pública Autoridad de Energía Eléctrica, expuso que, desde el momento de la propuesta hasta ahora, el contrato de LUMA le  ha costado al pueblo de Puerto Rico $1,300 millones. “Si ese contrato no se hubiese materializado, como se advirtió, al menos nos hubiésemos ahorrado ese dinero para poder amortiguar situaciones como esta, que están fuera del control del país, como es los costos de combustibles”.

Más aun, cuestionó el proceder del NEPR, que se supone vele por el desempeño de LUMA y protege los intereses de los clientes, que no le ha exigido a LUMA nada en ahorro y eficiencia que se pueda  utilizar para mitigar este aumento.

“Señalo esto porque en el pasado, cuando venían aumentos de combustibles, a lo mejor no tan significativos, el Negociado  le exigía a la AEE que tenía  que ser más eficiente. No s decía: ‘Tienes que  recortar gastos en esto, tienes en esto otro, para evitar este aumento’. Sin embargo  con LUMA no ha habido esa misma exigencia. Y en ese sentido, es muy sencillo decir el combustible subió y vamos a pasarlo al pueblo, que exigirle a  LUMA. ¿Cómo es posible que sus gastos operacionales sean más costosos que lo que había antes?”, denunció.

El presidente de la UTIER reprobó de manera enfática la alternativa que propone el gobernador, Pedro Pierluisi, de sangrar los fondos de la corporación del Fondo Seguro del Estado (CFSE) —que es dinero que se utiliza para rehabilitar a nuestra clase trabajadora lesionada— para amortiguar un aumento en el costo de energía, cuando hay otras alternativas.

“Se pretende sacar $145 millones del CFSE, y LUMA nos cuesta 140 millones. Una vez más LUMA se demuestra soberbia, los ejecutivos de LUMA no han demostrado empatía”. Además de señalar que los salarios de los ejecutivos de LUMA son de $1 millón al año, explicó que su presupuesto para operar es más alto que el que tenía la AEE. A la privatizadora se le pagan  $140 millones al año por operación.

Jaramillo comentó que los ejecutivos de LUMA muy bien podrían bajarse el sueldo. “Aunque técnicamente eso no hace mella, tú ves la intención, empatía; pero no, la alternativa de ellos a la necesidad es imponer un plan de pago a 8 % de interés”.

Este  indicó que aunque ese cargo también lo hacía la AEE, era la excepción para grandes sumas; pero ahora LUMA lo ha convertido en la regla. Incluso, pese a que eso está  en el reglamento, LUMA lo puede eliminar.

Sube el combustible

 En otra entrevista, el ingeniero eléctrico y exrepresentante de los consumidores en la Junta de Directores de la AEE, profesor Agustín Irizarry, reconoció que sí los precios de los combustibles han subido pero que “el Gobierno sea cómplice de LUMA es una tragedia”.

Señaló que los aumentos de LUMA se han dado cada tres meses y que, en efecto, el precio del combustible sigue subiendo. “Mientras nosotros estemos amarados a quemar combustible fósil que no tenemos para producir energía eléctrica, estamos a merced del precio que lo que ha hecho es crecer”.

Las razones para los aumentos comienzan desde que empezó la guerra entre Rusia y Ucrania y los europeos decidieran  sancionar a Rusia con no comprarle petróleo y luego se mueven  a comprar menos gas, expuso. También los rusos han decidió cerrarle la llave a algunos países que no le pagan en  rublo. El gas y petróleo que los europeos no le están comprando ya a Rusia, que es el segundo exportador de petróleo en el mundo y el primero en la exportación de gas, ahora lo están comprando a Estados Unidos.
“Estados Unidos es quien gana muchas veces con la guerra en Ucrania”.

Así las cosas, los que venden gas en Estados Unidos se han puesto las botas vendiendo gas a precios más altos a los países de Europa. Eso ha tenido el resultado de que el precio del gas natural ha aumentado en EE. UU. El punto de referencia de venta de gas natural en EE. UU., que se llama Henry Hub, subió de  $3 a $8 el millón de BTu (unidad de medida calórica de energía). El profesor Irizarry dio a conocer que cuando el gas BTu está a $3 en Puerto Rico, New Fortres Energy (NFE) se lo vende a la AEE entre $11 y $12 dólares.

“Ahora que está a $8, en Europa lo está pagando multicaro. Por meses NFE no le entregó gas a la AEE y la planta de gas que está en el norte (en el puerto de San Juan) no está entregando gas porque lo están vendiendo en Europa”.

En efecto, el NEPR  le  ordenó a la AEE presentar, el 15 de cada mes, un informe detallado de los resultados de las acciones tomadas relacionadas a reclamaciones bajo los contratos entre la AEE y las empresas NFE y Naturgy, las cuales   no han cumplido  con  suplir gas natural. Esto obligó a la corporación pública a sustituir ese combustible con diesel, lo cual implica aún mayores costos de generación.

El resultado de no tener acceso al gas, de que tanto el gas como el petróleo estén  más caros,  aumenta el costo de combustible, y eso lo pasan completo a los abonados. “LUMA no paga un centavo por eso. LUMA tiene todas sus ganancias  sin gastar un centavo. Sus ganancias están aseguradas”.

El  reciente altercado público que se dio  entre LUMA y la AEE por el presupuesto, al cual LUMA se oponía,  responde al hecho de que sabe que con este aumento  34.ctv kvh la gente va a consumir menos electricidad y más gente se va a mover a poner placas solares. Eso va a bajar sus ventas y, como teme que bajen las ventas y no sobre dinero para sus comisiones y bonos, se opone a un aumento en presupuesto para que la AEE invierta en  las plantas de combustible fósil.

El experto en temas de energía eléctrica advirtió que si el esquema de la privatización de la AEE que está siguiendo el Gobierno es el mismo que el de LUMA, los resultados serán más aumentos.

“Los pronósticos de que no se va a poder bajar la factura es cierto. Va a haber la espiral de la muerte, va a seguir subiendo el costo de la energía y van a seguir  bajando los costos del material de los sistemas solares. La gente se va a seguir retirando de la red  o a consumir menos. Eso va a llegar a un punto en que mucha gente va a hacer préstamos; en lugar de comprar un carro, va instalar sistemas solares.  La tragedia es que luego quien va a pagar por el alumbrado público serán los  pobres que no tienen posibilidad de un sistema”.

Añadió  que los que viven en edificios van a tener que ser más creativos e instalar sistemas solares en los estacionamientos, además de que en los lugares donde hay mucha densidad poblacional y mucho edificio se debe  permitir sistemas fotovoltaicos más grandes para unirse a la red y poder distribuirla. Insistió en que el modelo de la red eléctrica debe ser uno del  siglo XXI, con energía solar distribuida.

Por el momento, ante el aumento, recomendó ahorrar energía. “La mejor opción es no consumirlo y, segundo, montar un sistema fotovoltaico de energía; pero lo primero que hay que hacer es empezar a ahorrar. La demanda por petróleo al salir Rusia de este mercado es significativa. Esto es a largo plazo porque el gas y el petróleo que ahora los rusos le van a vender a China y a India no va a volver a  occidente y va a ser un cambio permanente. A mediano plazo, el combustible se va a mantener caro”, recalcó.

Irizarry destacó que las economías que se pudieron haber hecho, de seguir toda la corporación pública, se han perdido con la privatización.

 

 

 

 

Agradecidos y agradecidas de tu solidaridad

La Patria despide a uno de sus hijos predilectos, el Dr. Miguel A. Poupart Cuadrado. Mientras su salud se lo permitió, el compañero Miguel Poupart fue un consecuente colaborador del Festival de Apoyo a CLARIDAD, donde fue por muchos años parte del equipo de trabajo de la puerta. Reciban su compañera Isabel Feliciano, sus hijos y allegados el más sentido pésame desde la Junta Directiva y el Colectivo de Trabajo de CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña

El velatorio será este jueves 7 de julio en la Funeraria Carrasco López de Humacao de 4:00 a 8:00 de la noche. el sepelio tendrá lugar el viernes 8 de julio a las 11:00am en el Cementerio Municipal de Humacao.

En lugar de flores su voluntad fue enviar donaciones a la Casa de la Bondad, a través de las siguientes plataformas:ATH móvil Casa de la bondad 233405614 ó Paypal.me/Casa de la Bondad.

A cinco años del huracán María la situación de vivienda es crítica

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

A cinco años de los huracanes Irma y María, “desgraciadamente, apenas se ha comenzado a abordar las necesidades de vivienda en la isla”. La afirmación está contenida en el más reciente estudio del Centro para una Nueva Economía (CNE), La situación de la vivienda en Puerto Rico, cinco años después del huracán María.

Mientras más de 725,000 hogares reportaron daños a sus viviendas por los efectos de los huracanes, lo que representa cerca del 60 % de las unidades de vivienda ocupadas en la isla, los investigadores describen que la situación de la vivienda en Puerto Rico se ha hecho más precaria, en especial para las familias de bajos ingresos que buscan viviendas asequibles. Esto es debido al aumento de un 22 % en los precios de la vivienda desde el 2018 hasta el 2021.

Los investigadores Deepak Lamba-Nieves, director de investigación del CNE y Raúl Santiago Bartolomei, investigador del CNE y profesor asociado de la escuela de Planificación Graduada de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedra, añaden el contraste de que en años pasados había un excedente de propiedades a precio de mercado que nadie compraba y un déficit de viviendas sociales y asequibles que nadie proveía. “Hoy en día, hay un exceso de propiedades que se compran a precios por encima de la tasación, y un déficit aun mayor de viviendas sociales y asequibles que nadie está proveyendo”.

A los daños ocasionados por las tormentas se sumaron otros como la falta de titularidad de la tierra y la falta sistemática en producir unidades de vivienda asequibles para una gran parte de la población.

Quiénes recibieron ayuda de FEMA

La investigación del CNE estuvo dirigida a examinar de manera detallada los daños a la vivienda y la propiedad personal y los beneficios recibidos a través del Programa de Asistencia Individual de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) después del huracán María. También se examinó si las necesidades de vivienda fueron atendidas de manera equitativa, poniendo atención particular a si los hogares pobres o aquellos ubicados en comunidades muy vulnerables con infraestructura inadecuada y condiciones socioeconómicas precarias, conocidas en Puerto Rico como Comunidades Especiales, fueron atendidos de manera desfavorable.

Aunque en general se encontró que los hogares pobres y los que están ubicados en Comunidades Especiales no estaban propensos a ser excluidos de recibir ayuda de emergencia, sí se encontró que los solicitantes con la clasificación de FEMA de “tenencia desconocida” se encuentran en mucho peor situación que los dueños de vivienda.

En entrevista, el director de investigaciones del CNE, Deepak-Lamba, expuso que luego de señalamientos tanto de la prensa como de otras entidades, FEMA aceptó utilizar un documento alterno para probar la tenencia de la propiedad del solicitante. Pero resulta interesante que a pesar de que se aprobó el uso de un documento denominado por FEMA como “tenencia desconocida”, la agencia no divulgó ni lo hizo accesible a la mayoría de las personas, por lo que fueron muchas las solicitudes denegadas por falta de documentación. Luego de una ola de rechazo, lo que hizo FEMA fue permitir que las personas apelaran el caso. Aunque hubo un número significativo y algunos de los cuales lograron recibir beneficios, no se tiene idea de cuántos fueron. Añadió que lo que sí sucedió fue que la gente recibía una carta de FEMA en donde le indicaban que no era elegible por esa razón u otras.

“En otras jurisdicciones había ya reclamos de que los procesos de FEMA eran pocos transparentes. Lo que nosotros (CNE) estamos observando de la base de datos que logramos acceder es que no nos dice si la persona apeló o no, si la persona presentó una solicitud y fue denegada por falta de titularidad.” Describió la base de datos como un zafacón gigante en donde FEMA echa todos los casos en que no puede probar que la persona es propietaria o que tenía algún nivel titularidad sobre la propiedad.

Deepak-Lamba trajo a la atención que es interesante conocer que este reclamo no es único de Puerto Rico. Ya en situaciones similares de desastres en Estados Unidos, FEMA tenía la misma postura y luego de años de lucha y de denuncias aceptó que se presentara documentación alterna. Esto ocurría particularmente en comunidades del sur, afroamericanas, donde hay muchas familias que heredan propiedades, pero no necesariamente tienen documentos a la mano. En el caso de Estados Unidos, para el cambio de procedimiento de documentación alterna para probar que las personas eran residentes bonafides hubo una comunicación oficial de parte de FEMA.

En términos de la ayuda recibida por los afectados en la isla, el CNE hizo un análisis a dos niveles. Primero para saber si los solicitantes que eran pobres o los solicitantes que vivían en comunidades especiales habían sido sistemáticamente desatendidos por el programa. “Ya sabíamos que había un número increíble de solicitudes que FEMA había determinado que no cualificaban para atención financiera”. Lo segundo fue ver si era un hogar pobre (según la clasificación del censo) cuánta probabilidad tenía de que FEMA te inspeccionara y proveyera asistencia.

No se encontró que hubiera una propensión alta a que si era pobre o vivía en una comunidad especial FEMA no le inspeccionara o no proveyera ayuda. Todo lo contrario, si era pobre, por diseño se supone que estas sean las familias que recibieran ayuda.

Lo que sí se encontró fue que los pobres y los de comunidades especiales no necesariamente fueron sistemáticamente excluidos de ayuda; pero cuando se miraron los niveles de daños o lo que FEMA estimó eran los niveles de daños de una casa, se ve entonces que la cantidad de dinero que FEMA otorgaba era menos dinero de la cantidad del daño estimado. Esto es lo que se conoce como la “necesidad de vivienda pendiente”. FEMA no da explicación para esta determinación.

“La cantidad de necesidad de vivienda pendiente encontramos que era más grande para las comunidades pobres que para los hogares no pobres. Esto es especialmente preocupante porque los hogares pobres tienen menos probabilidades de recibir otras formas de ayuda en el periodo inmediato después de la catástrofe, como los préstamos de la SBA, por lo que quedan suspendidos en un limbo y son susceptibles a ser desplazados hasta que entren en funcionamiento otros programas de reconstrucción”.

El investigador aclaró que las inspecciones de FEMA no son iguales a las que hace un ajustador y planteó su preocupación de que aunque FEMA tiene amplia discreción a la hora de determinar daños, esa determinación es una subjetiva. Su conclusión es que la realidad es mucho complicada para las familias pobres en Puerto Rico.