Suplemento Especial
Esta publicación nació mientras Ramón ejercía como director de la Escuela Secundaria ASPIRA, cuando propuso una idea a un grupo de estudiantes empleados en trabajos de verano. El texto ofrece una mirada panorámica al Proyecto del Portal de la Calle División, destacando la creación de dos monumentales banderas puertorriqueñas de 55 pies de altura, erigidas en la intersección de la Avenida Western y la Calle División en Chicago. Estas banderas señalan la entrada y salida del Paseo Boricua, un corredor de una milla de extensión diseñado para evocar la atmósfera del Viejo San Juan, con símbolos culturales y elementos ornamentales que rinden homenaje a la herencia puertorriqueña.
Construidas en acero y tubos de cobre, las banderas representan un emblema de esperanza y resistencia para la comunidad boricua. Diseñadas por la firma arquitectónica DeStefano+Partners, el proyecto fue impulsado por el profundo vínculo de la comunidad con su bandera nacional, visible en ventanas, murales y balcones del barrio. Más que una estructura monumental, las banderas actúan como símbolo unificador que celebra la historia colectiva, reafirma la identidad y proyecta las aspiraciones de un pueblo que, aún lejos de su isla, mantiene viva la memoria y la dignidad de su origen.



