Señalan falta de recursos para apoyos a víctimas de violencia

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CLARIDAD

 El reciente asesinato de la joven Gabriela Pratts Rosario, de 16 años y residente de Aibonito, muestra la violencia estructural que permea en Puerto Rico y la ausencia de apoyos que “exacerba todos los factores” de estos incidentes, de acuerdo con Marcos Santana Andújar, presidente de la Red por los Derechos de Niñez y la Juventud de Puerto Rico.

El trabajador social describió el asesinato de Pratts Rosario como “algo organizado” que refleja la falta de una política pública eficiente. Sin fondos comprometidos con el problema, también se suma la inexistencia de redes de apoyo o educación por parte del gobierno. Estas estructuras, sostuvo, son clave en un país donde la crianza y las “prácticas arraigadas” mantienen viva la inequidad y perpetúan la violencia.

“Esa famosa frase que casi todas las personas hemos escuchado de niños para que la internalicemos “si te dan, tú le das un golpe para atrás” está tan normalizada que incluso a veces es tomada como una broma. Esa ‘lección’ de cómo responder a un golpe con otro golpe es sin duda parte responsable de la violencia que hemos visto sorprendernos con este asesinato”, expresó el presidente de la Red por escrito.

Con un enfoque de salud pública y derechos humanos, Santana Andújar destacó el “mapa de ruta” que diferentes sectores, personas y entidades han trazado para prevenir la violencia en comunidades donde la niñez crece “en una estado permanente de alerta, en condiciones similares a las que se viven en contextos de guerra armada”. El problema, reparó el portavoz, es la falta de recursos para emprender iniciativas y estrategias que mitiguen el asunto.

“Nuestro modelo de ecosistemas de servicios integrados en la Red ha demostrado que la prevención es posible y efectiva (con) 9,554 participantes no duplicados atendidos en el último año, reducción de violencia en nuestras comunidades y un retorno de $3.76 por cada dólar invertido, según un estudio independiente de Estudios Técnicos”, continuó Santana Andújar.

De manera similar, la Fundación de Mujeres en Puerto Rico resaltó este aumento como parte del análisis del Estudio sobre el perfil e impacto de las organizaciones comunitarias que ofrecen servicios a mujeres y niñas cisgénero, transgénero y personas trans feminizadas en Puerto Rico.

Además, la organización feminista advirtió que el 61 % de las entidades que ofrecen servicios de apoyo a los cuerpos feminizados experimenta recortes de fondos, aumentos en costos de operación y limitaciones para ampliar sus equipos de trabajo. De las 59 organizaciones encuestadas en el estudio, el 39 % redujo servicios mientras que 11 % cesó operaciones.

“Estas organizaciones no solo prestan servicios, sino que transforman vidas y comunidades. Desde la Fundación de Mujeres en Puerto Rico encargamos este estudio porque identificamos una gran laguna de información sistematizada sobre el perfil y el alcance de las organizaciones comunitarias que trabajan con mujeres, niñas y mujeres trans en Puerto Rico. Queríamos generar evidencia concreta, desde una mirada feminista, sobre su rol fundamental, no solo para respaldar nuestra estrategia filantrópica, sino para fortalecer la incidencia pública a favor de estas entidades”, explicó Verónica Colón, directora ejecutiva de la Fundación de Mujeres.

Igualmente, la investigación de Estudios Técnicos demostró que estas organizaciones atienden a 15,000 personas anualmente, que se dividen entre: violencia de género (77.8 %); concienciación sobre los derechos de los mujeres, niñas y personas trans feminizadas (55.6 %); proveer vivienda (27.8 %); emergencia por desastre (22.2 %) y alimentos (5.6 %). Para fortalecer el trabajo de estas organizaciones, el estudio sugirió fomentar la sostenibilidad financiera con subvenciones recurrentes y mediante alianzas con el sector privado.

Por su parte, Santana Andújar puntualizó algunas medidas que el Estado puede tomar para paliar la violencia en la niñez y juventud:

  1. Reactivar el Plan de Reconstrucción Social y Prevención de la Violencia en municipios, agencias públicas, entidades privadas, organizaciones sin fines de lucro y demás.
  2. Dar continuidad al Plan de para la Erradicación de la Pobreza Infantil y la Desigualdad Social en Puerto Rico.
  3. Revisar toda la política pública relacionada con la niñez, juventud, familia, prevención y atención de la violencia.
  4. Fortalecer la educación para la paz, la equidad, la prevención de la violencia y el manejo e identificación de emociones desde la edad temprana.

“La prevención que no se hace también es violencia. No podemos quedarnos de brazos cruzados. Cada vida arrebatada a la violencia es una historia que pudo haberse protegido.

Nuestro llamado es urgente: que como país prioricemos la prevención, el apoyo a las familias y la creación de entornos seguros para que la niñez pueda vivir, crecer y soñar libre de miedo”, concluyó Santana Andújar.

 

 

 

 

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