Entrevista a Julia Nazario Fuentes, alcaldesa de Loíza
CLARIDAD
“Yo quiero que haya desarrollo para mi pueblo, pero tiene que ser muy sustentable y que no nos quiten recursos que los ciudadanos necesitan, como agua, luz”.
La alcaldesa de Loíza, Julia Nazario Fuentes, se mantiene firme en su rechazo a que en su municipio se construyan megaproyectos turístico-residenciales, los que, no duda, desplazarán a los loicieños. Hace unas semanas, Nazario Fuentes hizo declaraciones públicas de que su Municipio no endosaba ningún proyecto relacionado con la compra de las fincas Los Restauradores, sobre el Río Grande de Loíza y la finca Veremundo Quiñones, frente a la calle Las gardenias y la Hacienda Grande.
En entrevista con CLARIDAD, la primera ejecutiva reveló que hace dos años recibió la visita de un grupo integrado por dos abogados, unos inversionistas puertorriqueños y una persona de origen hindú, quienes le dijeron que la persona que había comprado las fincas era un cardiólogo de Nueva York, pero no le dieron nombre. Al momento de la entrevista la alcaldesa no pudo facilitar los nombres de los visitantes.
De acuerdo con lo que le presentó el grupo, los proyectos son para millonarios. De hecho, los representantes le dejaron copia del concepto de lo proyectado, los cuales CLARIDAD pudo examinar. Las representaciones están identificadas como Ocean Option PR 203 y, Loíza 57-O. Los proyectos, según las ilustraciones, serían Loíza Country Side Estates, de ocho edificios, farmacias, escuelas, hospitales, restaurante, casino, un supermercado, un hotel, un club, una plaza y un hospital; toda una ciudad. El Loíza Ocean y Loíza River Side City, este último de 127 villas.
Los inversionistas, denunció Nazario Fuentes, le dijeron que iban a hacer de Loíza un Singapur, a lo que ella les contestó que estaban equivocados y que un tipo de proyecto como ese no lo iba a endosar. “Le dijimos que creíamos más en proyectos ecológicos, en proyectos que no desplazaran a nuestra gente, proyectos de vivienda para nuestra gente que no tiene”. Al ser tan tajante, la reunión se dio por terminada y, aunque le dijeron que iban a modificar los proyectos, no ha tenido ningún otro contacto.
La alcaldesa de Loíza no tuvo reparos en denunciar que los inversionistas van a obtener los permisos de las agencias del Gobierno central para construir sus proyectos. En esa línea, censuró que el Estado no consulte a los alcaldes para otorgar créditos contributivos, en referencia a la Ley 2022 (Ley 60 de los créditos contributivos a los inversionistas extranjeros).
“Los inversionistas llegan y cuando llegan, ya tienen los acuerdos para no aportar nada al municipio. Hay una propaganda de que se van a crear empleos. ¿Cómo a un proyecto al que tú le das hospitales, farmacias, tiendas y lo encierras va a contribuir? Además, le diste unos incentivos para no pagar ni por construcción ni por nada, ¿dices que va a fomentar la economía del pueblo? Esa gente que llega a estos lugares no tiene ningún interés de socializar con los loiceños ni con nadie que viva en Puerto Rico. Ellos vienen, llegan en avión y se van en avión. Yo quiero que haya desarrollo para mi pueblo, pero tiene que ser muy sustentable y que no nos quiten recursos que los ciudadanos necesitan, como agua, luz”, manifestó Nazario Fuentes.

La alcaldesa sostuvo que en los terrenos de La Hacienda Grande, donde hubo una vaquería, la cual ubica a la orilla del río Grande de Loíza, que es el lugar donde sería el mayor desarrollo, viven 21 familias de tercera generación, que trabajaban en la vaquería y otras tareas agrícolas. Contó que aunque las familias fueron al tribunal a reclamar su derecho a permanecer, perdieron el caso porque el dueño de las tierras, mientras vivió, se mantuvo en comunicación con la comunidad. Aunque dijo que todavía no han hablado de desplazamiento, vaticinó que ello sucederá cuando ya esté el proyecto. Expuso que el municipio trabaja con el Departamento de Obras Públicas para tratar de lograr construir una carretera que pueda expropiar parte de los terrenos y salvar la comunidad.
“Este no es el tipo de proyecto que quieren los loiceños ni su alcaldesa”.
Al hacer esta afirmación la alcaldesa recordó que cuando se intentó el desarrollo de Costa Serena en Piñones el pueblo se levantó y no lo permitió.
Un ejemplo concreto del tipo de proyecto que favorece es el de una escuela hotelera ecológica en terrenos del Municipio. Indicó que lleva siete años trabajando en el desarrollo del proyecto con la Universidad Ana G. Méndez como el socio educativo.
Nazario Fuentes señaló que Loíza tiene problemas con el servicio de agua y electricidad, de erosión costera y que el 92 % de su territorio se inunda, por lo que necesita tener espacios para que la gente se quede. Ya es un reto la cantidad de alquileres a corto plazo que dictan un tipo de desarrollo más organizado. De hecho, actualmente están preparando una ordenanza municipal para reglamentar estos alquileres, los cuales calificó de estar al garete, por lo que hay que ponerles orden. A algunos de estos que están dentro de las comunidades llega gente que no tiene ninguna consideración con la propia comunidad.
Mientras, la población de Loíza ha bajado de manera considerable. Cuando comenzó su primer término en el 2017, el pueblo tenía 30 mil habitantes y hoy tiene 23,400. “Cualquier proyecto de este tipo implica que los locieños desaparezcamos”. Agregó que Loíza tiene una población flotante que vive seis meses fuera y regresa para las fiestas, los cuales pueden llegar hasta los 40 mil. “Somos un pueblo con mucha población adulta y de mediana edad, de menos nacimientos. La población escolar ha bajado de manera significativa, antes tenía 3 mil y pico de menores, hoy hay menos de tres mil y hay 7 escuelas públicas, una del municipio, Alianza Bilingüe; una alternativa, Nuestra Escuela, y un colegio privado”.
Loíza tiene cinco barrios que son: Medianía Alta, Medianía Baja, Barrio Pueblo; Torrecilla Baja, al que todo el mundo conoce como Piñones, y Barrio Canóvanas. Uno de los desarrollos que se contemplan estaría en Torrecilla Baja, cruzando el puente, que es la Hacienda Grande, que colinda con el río Grande de Loíza. Otro, dentro de la comunidad Medianía Baja, colindando con el río y con el mar. Y el tercero estaría más hacia Canóvanas, en terrenos agrícolas.
Villa Vaca

Así se conoce a la comunidad que queda dentro de los terrenos de la finca Hacienda Grande. Este medio pudo conversar con el matrimonio de María Delgado y Osvaldo Rivera, quienes llevan 42 años viviendo en esa comunidad, aunque fueron de los últimos que llegaron. Ambos trabajaron en la finca. Sobre el futuro de la finca dijeron que saben que la compraron, pero que no saben nada más. Nadie ha ido donde ellos a decirles nada, tampoco saben el tiempo que les darán si se tienen que ir.
Por su parte, Ángel Luis Hernández, de 68 años, quien ha vivido toda la vida en el lugar, contó que su padre llegó de Monacillo, en Río Piedras, a trabajar en esa finca. Según dijo, la finca se ha vendido en tres ocasiones y expresó duda de que allí se pueda construir, por ser estos terrenos inundables, lo que ha hecho desistir de construir a anteriores compradores. Hernández confirmó que están trabajando la situación de la comunidad con la alcaldesa, aunque por el momento no saben nada de si hay caso en el tribunal. Sí es cierto lo que comentan algunos de que hay un documento que dice que los terrenos son de la comunidad, agregó.
En tanto, aunque la alcaldesa de Loíza ha hecho pública su postura de rechazar ese tipo de ‘desarrollo’ excluyente, a preguntas nuestras confirmó que ningún otro alcalde con una situación similar se le ha acercado.
“Cada municipio es particular; yo voy a proteger al mío. Sé que es un pueblo que se inunda el 92 % y tengo una erosión costera crasa. Los proyectos nos desplazarían totalmente, y yo tengo que velar por mi gente antes que por cualquier desarrollo que parecería económico. Pero esa gente se cierra y no aportan nada, así que cada municipio tiene que evaluar sus proyectos con su particularidad”.



