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NaciÓN

Cero elecciones intervenidas en Nicaragua

 

Especial para Claridad

 

Han causado revuelo las declaraciones sobre elecciones de Daniel Ortega Saavedra, presidente de Nicaragua, el pasado 19 de julio en la conmemoración del vigésimo-séptimo aniversario de la Revolución Popular Sandinista que derrocó la dictadura de 30 años de Anastasio Somoza en el país centroamericano. La prensa amarilla ha dicho o insinuado erróneamente que el Presidente Ortega no quiere más elecciones en Nicaragua, pero lo cierto es que lo que no se quiere en Nicaragua son elecciones intervenidas.

Ubicar el contexto histórico y citar las mismas esclarece pues no se trata de que no habrá elecciones, sino que las mismas no serán de resultados manipulados desde afuera ni desde adentro por fuerzas financiadas y controladas desde Estados Unidos. No se trata de que no habrá elecciones, sino que las mismas no serán de resultados manipulados desde afuera por Estados Unidos ni desde adentro por fuerzas financiadas y controladas desde el país del norte.

Somoza fue solo uno de los dictadores en América Latina y el Caribe apoyados por Estados Unidos. Otros entre muchos fueron Pinochet en Chile, Stroessner en Paraguay, varios en Brasil, Trujillo en República Dominicana, los Duvalier en Haití, y suma y siga, y ello sin mencionar invasiones, secuestros, como el secuestro el pasado 3 de enero de Nicolás Maduro y Cilia Flores, presidente y diputada respectivamente en Venezuela. El “lawfare” (manipulación del sistema judicial), sanciones y bloqueos históricos y recientes, y la guerra mediática son parte de la caja de herramientas del imperialismo norteamericano.

En el caso de Nicaragua Estados Unidos había impuesto sanciones a Nicaragua en 1985, las levantó con la elección de Chamorro, que conllevó 17 años de gobierno neoliberal y de reversión de los avances de la Revolución Popular Sandinistas, y las reinstauró en 2007 cuando volvió a la presidencia Daniel Ortega.

La guerra de los “contra” impuesta a Nicaragua por Estados Unidos desde Costa Rica y Honduras, las muertes de jóvenes y las condiciones económicas por las sanciones y otros problemas que ello conllevó fueron factores en la elección de Violeta Chamorro.

Ejemplos recientes de resultados electorales con injerencia exterior es cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, personalmente apoya el reaccionario y gana el reaccionario como en los casos recientes de Chile y Honduras. También están los casos en que gana el candidato de avanzada y EEUU niega su triunfo por todos los medios hasta evitar que asuma o continúe en el «poder», como en los casos recientes de Perú y Colombia.

Estos son solo ejemplos de las estrategias de Estados Unidos para evitar el surgimiento de otra ola de gobiernos de centro-izquierda en América Latina y el Caribe, hacer valer su política “Donroe” y continuar su dominio y saqueo de siempre de los pueblos de nuestra región.

Además del contexto histórico y reciente, la cita textual que sigue del discurso de Ortega también aclara el planteamiento del Presidente Ortega de Nicaragua sobre las elecciones.

Cita del discurso de Ortega:

“…Y gracias al comandante Carlos [Fonseca] y a otros hermanos como Tomás [Borges], como el Coronel Santos López que había batallado en el Ejército de Sandino, logra consolidarse, desarrollarse, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, y finalmente logra derrotar a la dictadura, a pesar que la dictadura era apoyada por el gobierno norteamericano, era financiada por el gobierno norteamericano, estaba al servicio de los Estados Unidos.

Pero bueno, ellos hacían sus elecciones y ya en las elecciones sabían quién iba a salir electo, que tenía que ser siempre un somocista, arrodillado ante los yanquis; de lo contrario, no salía. Y así se venían sucediendo gobiernos que llamaban Liberales; realmente eran gobiernos puestos por los yanquis, y manejados por Somoza.

Mientras tanto, el Frente empezaba la batalla, empezaba la lucha, empezaba el combate, en condiciones difíciles, en donde bien cabía la canción: “No se raje mi Compa, no se me ponga chusmón, que la Patria necesita su coraje y su valor”. Y eso necesita la Patria en estos tiempos, de la juventud y del Pueblo, un Pueblo y una juventud que se mantenga firme.

Porque no crean que porque no hay guerra estamos en paz… ¡No! Ellos viven conspirando ahí, organizando, buscando cómo organizar partidos, para que en una elección que ellos se suponen, entonces que esos partidos ganen las elecciones. Y aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis, puestos por los somocistas, volverán a llegar al gobierno… ¡Jamás! ¡Jamás! ¡Jamás!

Aquí hemos venido haciendo enormes esfuerzos para que el país tenga Paz, pero recordemos cómo en el año 2018, estando nosotros en acuerdos con los empresarios, con los somocistas, que eran empresarios, teníamos un gran acuerdo ahí por la paz, y venía caminando el Acuerdo, y de repente la puñalada, organizaron el golpe, utilizaron fondos de los Estados Unidos para llevar a jóvenes y adultos, para prepararlos, entrenarlos, armarlos, y derrocar al Gobierno legítimo del Frente Sandinista.

Lo intentaron. Aquí corrió sangre de jóvenes, de adultos, de mujeres, de niñ@s, se derramó sangre, y al final no quedó más camino que responderles con la contundencia de la ira del Pueblo. Cuando tenían paralizado el país, tenían tranques [tampones en la jerga de Puerto Rico] por todos lados; entonces no hubo más camino que la policía, con los Policías Voluntarios, con los jóvenes, fuesen a destruir esos tranques. Y no quedó un solo tranque.

Ah, y después estaban las quejas, llorando, después que habían asesinado, que habían destruido escuelas, que habían quemado escuelas.

Entonces, aquí tenemos que seguir trabajando para seguir desarrollando las actividades que van en beneficio de los pobres, las viviendas para los pobres; tierras para los campesinos; escuelas gratuitas.

Aquí a partir del Triunfo, el triunfo que tuvimos después del golpe, aquí decretamos por ley, que la educación era gratuita, que no se podía cobrar, ni la de Primaria, ni la de Secundaria, ni la de la Universidad. Y estamos construyendo más escuelas, con todas las tecnologías.

Pero allá están ellos agazapados, ya quisieran ellos ganar elecciones para hacer riales con las escuelas. Pero que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones, no volverán a haber elecciones, para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder.

Y vamos a trabajar, con la Asamblea Nacional y con las organizaciones correspondientes, las leyes, porque hay que hacer las leyes que les pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata que les den los yanquis, ¡No Podrán, ¡No Podrán! ¡No Podrán!

Saludamos al Cuerpo Diplomático que se encuentra presente en este Acto. Un aplauso por favor, muchachos. Y para los otros Invitados Especiales que hay, empresarios, etc., que están en labor patriótica.

Y en esta noche queremos, una vez más, ratificar el compromiso que tenemos con la Paz. No nos dejemos provocar, porque nos pueden querer provocar para que caigamos en la provocación, y de ahí viene la violencia.  Pero si hay provocación, inmediatamente acudir a las autoridades, a la Policía, para que los que estén intentando provocar violencia, destrucción, muerte, sean capturados, y luego sean procesados, como se ha tenido que hacer durante varios meses.

Ahí salen quejándose, ahí salen quejándose, desde los Estados Unidos salen quejándose que están detenidos los pobres inocentes, cuando son sinvergüenzas, cuando son realmente delincuentes, cuando son asesinos, y con las pruebas de los asesinatos, ni aun así entienden.

Por eso es que, defender la Paz es una tarea fundamental para garantizar la continuidad del trabajo, de las obras, de los hospitales, de las universidades, de las viviendas, de todos los proyectos que estamos desarrollando y seguiremos desarrollando, aunque el Diablo se nos ponga en frente. Le vamos a hacer las cruces al Diablo, le vamos a hacer las cruces, y ahí va a salir huyendo.

Y estamos en esta Plaza que lleva el nombre de Juan Pablo que estuvo en Nicaragua, y recientemente, el Cardenal estuvo reunido con su Santidad el Papa, el nuevo Papa, que ha mostrado una gran fortaleza para denunciar a los que quieren oprimir a los Pueblos. Y le decimos al Santo Padre: ¡Gracias, Gracias, Gracias, por sus Bendiciones!”

Fin del discurso