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NaciÓN

Sintonía, la tragedia de vivir en una colonia llamada Borilío y no enloquecer o morir en el intento: los cuentos de Miguel de Jesús

 

Ana María Fuster Lavín

When you live in a colony… every act counts”, es el título de un ensayo publicado en la revista British Journal of Social Psychology (Octubre 2024) por las académicas Carmen Marazzi y Johanna Ray Vollhard, en este presentan los resultados del estudio sociosicológico y las entrevistas que realizaron sobre la Resistencia anticolonial en Puerto Rico. Y verdaderamente está en “sintonía” con la sensación avasalladora que nos deja la lectura de esta opera prima del escritor, actor y docente puertorriqueño Miguel de Jesús. Relato tras relato de su libro, Sintonía, vemos esas consecuencias de ser nativo de una colonia y las estrategias para lidiar con esta realidad, que se plasman a través de la resistencia sicológica (tal como lo hallaron en su estudio las investigadoras Marazzi y Ray Vallhard). Esta se manifiesta en diversas modalidades: sea el permanecer en la isla, en idear formas de involucrarse en la descolonización, romper el estereotipo de que somos una cultura pasiva ante la opresión del imperio estadounidense, para intentar vencer nuestras tragedias colectivas y personales, si es que hay posibilidad. En el caso de las historias de De Jesús, pueden alcanzar, incluso, consecuencias distópicas, de horror real, pero igual como una forma de lucha y resistencia desde la creatividad literaria.

En efecto, en las páginas de este libro se refleja cómo viviendo en una colonia, cada acto cuenta, cada consecuencia de ser colonizado puede sumergirnos en una auténtica historia de terror. Sus personajes viven, debido a esta cotidianidad isleña, en situaciones extremas que trastocan la sensibilidad.

[T]ras culminar la rutina del trabajo, la hipocresía de la felicidad y la mentira de la existencia, él ansiaba el sueño de la caída para sentir…”, del microcuento La Caída, página 9.

Aquí está la clave…, sentir, sentirse vivo, real e intentar subsistir en esta Isla Colonizada a pesar de toda la catástrofe social, política, económica, incluidos los desplazamientos y el turismo prepotente que nos mira y trata como inferiores. Sin embargo, a través de una voz narrativa activa no pone reparos en nombrar las cosas como son, pero no exenta de crítica ironía, un ejemplo claro es el cuento corto Go home, que comienza:

La guía turística le advirtió a Logan que penetrar una vereda clausurada estaba terminantemente prohibido por motivos de seguridad pero, siendo un estadounidense supremacista, derechamente religioso, y pro-armas, se adentró por sus cojoncitos a los montes masivos de El Yunque.” (pág. 16)

¿Qué ocurre con el susodicho turista Logan? Pues el autor lo sumerge en una pesadilla de ciencia ficción, que bien podría conversar en su propio estilo personal de De Jesús con obras de otros destacados escritores puertorriqueños del género como José Rabelo, Alexandra Pagán o Pabsi Livmar, entre otros. Además, en Puerto Rico siempre ha corrido la leyenda urbana de que en El Yunque se han avistado OVNIS y seres extraterrestres, desde ni infancia de los años setenta lo escucho. Go Home es un cuento de “justicia” poética, humor y cienciaficción. Es una genial pieza narrativa con plot twist o giros finales sorprendentes, otra de las características que se presentan en los demás textos de Sintonía.

Y así este libro cuento tras cuento, in crescendo, cada vez más impactante, nos sumerge en una sabrosa y genial mezcolanza caribeña donde se funden el realismo, con la fantasía, el terror, lo real maravilloso, la distopía. Todos estos elementos se encuentran en sus páginas impregnadas de nuestra hermosa y dramática esencia, y la resistencia creativa de luchar por la vida en esta colonia puertorriqueña, en ese Borilío, como lo bautiza Miguel de Jesús.

Un territorio donde vivimos y luchamos en familia, incluso con nuestras sombras, espíritus y fantasmas: nuestras ricas leyendas urbanas latinoamericanas. ¿Quién no ha escuchado a una madre, tío, vecinos, abuela que se comunica con sus muertos o muertos ajenos? Pero muchas veces esas sombras son reales, estas son las más temibles. Incluso, en una cultura de violencia contra la mujer, cuando los espectros tornan en hombres, en problemas donde el peligro y el dolor son patentes; seres que viven entre nosotros, en esos armarios que pretendemos conservar siempre cerrados. Lo vemos en el exquisito relato “Los hombres que mami auguró” (dedicado a su madre) que me recordó lejana pero magistralmente a ciertos contundentes personajes femeninos como los de Isabel Allende en La casa de los espíritus o García Marquez en Cien años de soledad, por citar algunos. Los personajes de las mujeres, en especial las madres, son fundamentales en Sintonía, donde hace una crítica contundente al patriarcado y al juego de roles sociales impuestos a la mujer.

El relato de Miguel de Jesús, que mencioné, “Los hombres que mami auguró”, comienza así:

Salomé veía sombras y entes incorpóreos desde muy pequeña. En la casa de la madre —víctima de un demonio nicotino— las sombras quedaban sorprendidas por la mirada curiosa y profunda de la pequeña. A medida que fue creciendo, las sombras crecieron con ella entre deudas, amores, tristezas y maternidad.” (pág. 98)

Miguel de Jesús desarrolla en este libro una literatura original, orgánica, un estudio sociopolítico con toques de humor ácido, permitiéndose acariciar la fantasía y lo grotesco. Así, esta contundente Sintonía nos sumerge en un laberinto con 39 puertas. 39 microrrelatos y de cuentos cortos y medios, a modo de cortometrajes, que seducen, aterran, cautivan y provocan en tan solo pocos párrafos o algunas mínimas páginas, pero sumamente intensos. Historia tras historia construye una novela episódica sobre los habitantes vivos y muertos de “Borilío” y su escalofriante destino.

En efecto, esta casi novela-cuentada-fragmentada, cuyos verdaderos protagonistas son la propia locación, Borilío, y sus habitantes. Estos personajes son desarrollados a través de un lenguaje preciso y conciso, no exento de poesía e imágenes impactantes. El escritor Miguel de Jesús disecciona los aspectos más viscerales, crudos y fundamentales de la sicología y emociones humanas (en especial, de lxs colonizadxs): el amor, la locura, los vicios, el humor, el horror real, la violencia, los fanatismos políticos y religiosos y hasta el morbo del chisme. Eso último lo podemos recalcar en varios cuentos, como en “Malas lenguas”, que comienza:

Doña Mercedes se emborrachaba en el hedor de las malas lenguas, tanto así, que era la autora de los bochinches que tenía en guerras a los vecinos de la barriada. Ella vivía en las ventanas, observando una nueva historia por distorsionar” (pág. 12)

Así, el autor nos lleva a experimentar, además del miedo, la rabia, también la risa, hasta finalmente obligarnos a autoevaluarnos como ciudadanos de su Borilío. Pues aquí se funden con genialidad los seres humanos (y los animales) con entes paranormales; situaciones realistas, los vicios humanos (alcohol, tabaco, la sexo adicción, la gula, entre otros), la necropolítica (con un cuento del mismo título), varios sobre los desplazamientos, los desastres naturales, como los huracanes (como el huracán María, a cuyas 4645 víctimas mortales le dedica su cuento Palo de mángó, pág. 86), marejadas que arrastran personajes mar adentro, las descargas eléctricas como los rayos, los cultos que esperan el final del mundo y fantasías apocalípticas con pinceladas de ciencia ficción. Nos presenta una comunión del universo onírico, creativo con la crítica sociopolítica comprometida: todo en una verdadera “sintonía”.

Incluso se permite incluir metalitertura, metaficción, y ese tropo narrativo de la venganza contra el autor. Y es que en tiempos de crisis, nos sentimos muchas veces como personajes, donde hay un escritor antagonista, saboteando nuestras vidas. Escribe Miguel de Jesús: “Justo en el clímax de la novela, cuando los personajes principales profesaban su amor prohibido, los secundarios iniciaron su insurrección.” Este es el inicio de su microrrelato Metaliteratura, pág. 29. Al fin de cuentas, como expresó Nietzsche en Humano, demasiado humano (ed. Tecnos, 2019), pág. 92: “originariamente, la venganza aspira a restituir el equilibrio perdido, y pertenece al ámbito de la justicia, del trueque, de la retribución”. Así lo vemos igual en muchos de sus cuentos como Predestinación o 5G.

Antes de culminar esta reseña, me urge regresar al relato Palo de mangó, donde trabaja la tragedia del paso del huracán María, sin romper con esa crítica con humor amargo al peor desastre en la colonia, en el otro huracán, la corrupción con sus mortales ráfagas de destrucción de un pueblo, se llame Puerto Rico, se llamé Borilío.

Eran … ráfagas cayendo encima de Borilío. Entrando vorazmente por el sureste, arrasando veinte veces la isla por la mitad y saliendo veinte cansancios por el norte: Era un huracán profético. Sonaron estruendos destructivos, 4,645 gritos desgarradores de un futuro cercano, cimientos debilitados de un estado libre asociado y luego la oscuridad naciente desde septiembre (Palo de mango, págs. 87-88)

Este huracán profético, no solo se alude en el relato Palo de mangó, sino que también son detonantes malignos en distintas modalidades, en relatos como 5G (pág. 55) o Infestación en la 52 (pág. 75).

A pesar de todas nuestras calamidades, el libro no está exento de escenas cargadas de amor, solidaridad y ternura a pesar del espanto. Esta ternura la leemos con gran belleza en el relato que cierra el libro: Sandía, sandía, donde trabaja una situación tan dolorosa como la desaparición de un niño, desde la ternura, la inocencia, la nostalgia. Pues sus personajes de Sintonía son tan reales, que podríamos identificar en ellos personas que conocemos, a nosotros mismos, y eso manifiesta la gran sensibilidad del autor y su generosidad como escritor.

Los invitamos a leer Sintonía. El lector deseará que el libro no termine, que nuestra patria “Borilío” se salve-libere y definitivamente que De Jesús nos prometa una próxima publicación.