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Haití: Historia y novela

 

Por Alberto Pinzón Sánchez

LA extraña muerte del presidente de Haití Juvenel Moïse, este 7 de julio pasado, a manos de un comando colombo-estadounidense de narco para militares oficiales y sus evidentes implicaciones geoestratégicas regionales, empieza convertirse (por obra de los monopolios de la falsimedia mediática transnacional) en un novelesco “thriller”. Un alienante culebrón novelesco de la cultura traqueta colombiana para vender sus repudiados periódicos por falsificadores de la realidad, que cada día va agregando un detalle más a la información inicial que poco añade al esclarecimiento del crimen, pero qué va alejando día tras día a los lectores de la almendra real y objetiva de un asunto tan complejo como contradictorio del acontecer histórico de nuestros pueblos nuestroamericanos en lucha de más de 500 años contra el colonialismo depredador.

¿Quién es el responsable de tan execrable crimen? Es la pregunta con la que todos los informadores tanto neocoloniales como luchadores en su contra nos hacemos. Entonces el asunto toma (como siempre sucede en la realidad) dos relatos enfrentados:

Uno, los colonialistas y neocolonialistas actuales tratan de reducir el asunto a un crimen aislado en resolución judicial, perpetrado por desalmados narco-para-militares oficiales colombianos a quienes ahora llaman y presentan profusamente con el eufemismo de mercenarios privados ajenos a cualquier objetivo político y geoestratégico, contratados por no se sabe quién (está en averiguación novelesca….y la esposa sobreviviente de Juvenel hoy ha dado algunas pistas) posiblemente algún antiguo socios gansteril entrado en contradicción y disgustado por algún reparto mal hecho del botín de sus ilegales y corruptos negocios hacia los países capitalistas desarrollados, especialmente de Norteamérica: (tráfico de drogas y lavado de dólares incluidos los del Petro-Caribe; tráfico de “neo-esaclavos” al Canadá francés, a Francia y a Mayami; tráfico de armas; exportación de maderas originarias hasta desertificar la isla completamente; tráfico de todo tipo de minerales y tierras raras pues lo único que queda de Haití es el piso, la tierra; control de las 77 bandas armadas de la policía que operan solo en la capital; et cétera) Pero sobre todo, los beneficios de la sujeción al Poder neocolonial que contrala hasta el movimiento de las hojas de los pocos árboles que quedan y sin el cual no se podrían hacer tales negocios, ni serían posible tales ajustes de cuentas. Pues como es sabido por todo el mundo, ojo por todo el mundo; desde 1915 cuando se da la primera invasión militar de los EEUU al país de Haití, este pasó a convertirse en una Neocolonia perfecta.

Otro, los resistentes haitianos que llevan muchos años luchando en las más duras condiones de represión y muerte, talvez como ningún otro pueblo haya sufrido durante tanto tiempo y quienes con grandes dificultades han logrado romper el cerco mediático trasnacional tendido sobre su país, con el realismo que da su larga lucha y la confianza en el futuro que da la mirada de largo alcance que los ha caracterizado, dan otro relato completamente opuesto:  Califican de farsa el asunto (recordemos los contrarios hegelianos Tragedia y Comedia) y mencionan como truculento el asunto de la tortura y muerte del presidente Juvenel Moïse a manos de los “paracos oficiales colombianos, asistidos por jefes estadounidenses” y contratados por sus socios que hoy se proclaman autoridades legítimas de Haití (¿”A quién beneficia esa muerte”? Preguntaba siempre el Sir inglés Winston Churchill).

Un episodio más en la cruel y trágica historia del pueblo Haitiano que lleva siglos luchando primero con pura candela y tambores de esclavos contra el colonialismo europeo, y luego con una gran lucha de masas contra el neocolonialismo transnacional actual, hasta poner en evidencia y claramente ante los ojos pasmados del mundo la descomposición final del Sistema neocolonial y el colapso del Estado  impuesto en Haití desde 1915, cuya relación de producción única ha sido el saqueo inclemente y la corrupción gansteril, apoyada en bandas armadas asesinas de la policía tipo tonton macutes, dictadores corruptos tipo Duvalier, invasiones militares o golpes de Estado cuando la situación lo ha ameritado y cuya larga lista no es necesario volver a repetir aquí.

Pero no es todo. El incidente de la muerte del presidente haitiano, la lucha por el Poder, el colapso del Estado (llamado sarcásticamente social y de derecho) y la muy probable invasión imperial que se vislumbra pedida por el presidente de los colombianos Duque para seguir sosteniendo un sistema neocolonial agonizante; también ha puesto al orden del día una vieja relación un poco olvidada entre Historia y Novela en ese desdichado país, sobre la cual quisiera solo recordar dos importantes y esclarecedores libros:

Primero, el libro de CLR James titulado “los Jacobinos Negros”, publicado originalmente en inglés en 1938 y luego en castellano Fondo de Cultura Económica primera edición 2003 (ya se puede ver la grieta temporal), que se ha constituido en un relato fundador de uno de los episodios más importantes y trascendentales en el continente americano : la revolución de los esclavos en Haití, la que primero izó el tricolor de la “liberté, egalité, solidarité” de la revolución francesa en nuestro Mare Nostrum del Caribe y le sirvió a uno de sus hacedores Alexander Petión, para decirle a nuestro Libertador Simón Bolivar “que, sin la libertad de Hispanoamérica Haití no llegaría nunca a ser libre”. ¿Hubiera habido liberación de la patria grande del colonialismo español sin la trascendental ayuda de Petión y sus haitianos? Pregunta que debe responderse con la historia cumplida y ya hecha.  ¡Nunca!

Segundo, el inolvidable libro del universal y moderno Alejo Carpentier “EL reino de este mundo” (¿hay otro?) escrito por uno de los más grandes innovadores del idioma castellano latinoamericano actual editado en 1949, once años despues del de James, donde magistralmente uniendo con rigurosidad de pensador marxista, la ficción novelesca con la historia (también rigurosamente investigada) y la seriedad o rigor de quien escribe para el futuro; nos relata el mundo real y maravilloso de lo que fue uno de los más alucinados episodios de aquella gesta revolucionaria que condujo a la coronación del primer rey negro en América el ex esclavo, ex cocinero y liberto Henry Christophe, quien por sus conocimientos militares había logrado imponerse en la parte norte del país sobre su adversario político y rival Alexander Petión de solidos ideales republicanos y anticoloniales.

E inspirándose en el ejemplo de sus amos esclavistas franceses, Christophe constituyó una nobleza haitiana de confesión cristiana y católica con 4 príncipes, 8 duques, 22 condes, 37 barones, y 14 caballeros; escribió su cuño real así:  “Henri, por la gracia de Dios y la Ley Constitucional del Estado, Rey de Haití, Soberano de las Islas de la Tortuga, Gonave y otras adyacentes, Destructor de la Tiranía, Regenerador y Bienhechor de la Nación Haitiana, Creador de sus Instituciones Morales, Políticas y Guerreras, Primer Monarca Coronado del Nuevo Mundo, Defensor de la Fe, Fundador de la Orden Real y Militar de Saint-Henri”.

Obsesionado con una posible invasión francesa del imperio napoleónico para recuperar su colonia, la que efectivamente fue derrotada en la parte sur del país, se empeñó en la construcción de la monstruosa e inexpugnable fortaleza-castillo-real de “Laferrière”, construida en la cima de una montaña con mano esclava de los recien liberados, lo que llevó a granjearse el odio y el rechazo de su gente resuelta a liberarse de cualquier clase de esclavitud, apegada a sus creencias tradicionales que ponían en el centro de sus rituales y tambores la lucha por la libertad como valor supremo.

Abandonado por su gente ya en franca rebelión, sufrió un ataque de apoplejía que lo llevó en su soledad al suicidio con una bala de oro que tenía su nombre escrito. Su cadáver llevado en guando a la fortaleza de “Laferrière” por sus lacayos esclavos para ser enterrado en la argamasa aún fresca de alguna parte de sus muros, quedó sepultado y confundido con aquella mole real como si fuera su panteón para la posteridad.

Solo una pluma como la del maestro Carpentier muy posiblemente influido por el libro de James, podía relatar aquella fusión real y maravillosa de Historia y Novela en el trágico devenir del pueblo haitiano, a quien ninguno de los Imperialismos le ha perdonado ni le perdonará NUNCA su gesta libertaria. Como tampoco le perdonará nunca, nada, al ejemplar pueblo cubano y a su heroica gesta en Playa Girón. No hay que olvidar que el imperialismo también tiene su memoria histórica y hace uso de ella de cuando en vez.

Reproducido de www.rebelion.org

Cuba y la compleja situación creada por EE.UU.

Por Luis Manuel Arce Isaac

El domingo 11 de julio fue un festival mediático contra Cuba. La prensa de Estados Unidos y las redes sociales controladas por ellos presentaron los conatos de presuntas protestas en San Antonio de los Baños y algunas otras localidades como si se tratase de una explosión social.

El montaje sirvió para dar beligerancia a un grupo de personas en Miami que se atribuyen la representación de todos los cubanos en Estados Unidos y el exterior -cuando saben que no es así- y en nombre de ellos pedir ni más ni menos que una intervención militar en Cuba con el protagonismo de Estados Unidos y la OEA.

Tamaña irresponsabilidad sólo cabe en mentes copadas por la ambición y el odio, pero no dejan de ser peligrosas.

Quienes desde el exterior vieron las imágenes de celulares dimensionadas por medios como el Miami Herald y otros, y no estuvieron en el teatro de los hechos, seguramente pensaron que Cuba se cae en pedazos y que a la Revolución le llegó el tan ansiado fin que en 62 años no han podido lograr, invasión mercenaria mediante y amenaza nuclear incluida.

No hicieron lo mismo con las manifestaciones de los revolucionarios iniciadas en el propio San Antonio de los Baños con el presidente Miguel Díaz-Canel a la cabeza y apoyado por miles de compatriotas. Saben que de hacerlo la tarima del circo se les cae.

Pero el conato mercenario del domingo y la conferencia de prensa montada por quienes tanto desean entregarle de nuevo Cuba a Estados Unidos, tiene pinta de ser un balón de ensayo para calibrar las reacciones a ataques más severos o intentonas de crear condiciones que conduzcan a acciones más descabelladas.

Lo que sucede no es, ni por asomo, más grave que lo ocurrido en octubre de 1962 cuando la crisis de los cohetes, ni que las amenazas de destrucción física de La Habana y otras ciudades como hicieron con Bagdad, Damasco, Trípoli o Kabul, o lo que desearían hacer con Teherán o Pyongyang, y que obligaron al país a llenar de túneles las ciudades para preservar la vida de los cubanos y ofrecer resistencia organizada a presumibles invasores.

Cuba no solamente sorteó con éxito todas las amenazas, ataques, sabotajes, atentados, sino que ha tenido la posibilidad de mantener 62 años a sus soldados y pueblo en posición de combate y sin bajar la guardia ni una sola hora. Cada minuto de bloqueo lo ha sido también de preparación en todos los órdenes por el simple expediente de que ninguno de los presidentes que han pasado por la Casa Blanca desde enero de 1959 cuando triunfó la Revolución, ha dado razones para no hacerlo.

Los cubanos son las personas que más saben en el mundo de sobrevivencia porque es el único pueblo en el que el ciento por ciento de sus habitantes ha vivido bajo los efectos de un bloqueo económico, comercial y financiero toda su existencia, y posee las artes imprescindibles para burlarlo. Ha logrado la proeza de crear con habilidad de artesano lo que tecnológica y financieramente le ha sido negado.

Eso responde a las preguntas que se hacen montones de personas en el mundo. ¿Cómo es posible que un pequeño país sin recursos naturales ni de ningún tipo haya logrado tener cinco candidatos vacunales contra la Covid-19, dos de ellos con registros de eficiencia entre los 10 primeros del mundo, y los otros tres en camino de lograrlo?

¿Cómo es posible que haya podido graduar a decenas de miles de médicos y enfermeras, y además especializarlos en las más disímiles y complicadas enfermedades como el ébola, y cooperar con decenas de países muy pobres en todos los continentes?

¿Cómo es posible que con enormes carencias materiales, problemas en el transporte, en la generación de electricidad, sus tiendas semivacías, las farmacias desabastecidas, pasando trabajo hasta para conseguir una puntilla o cualquier herramienta, se las arregle para solucionarlo todo, mantener su espíritu festivo, agradable y bonachón, estar entre los de mayor expectativa de vida, contar con un excelente sistema de salud y un encomiable régimen educacional comparable al de cualquier país de gran desarrollo?

Bueno, pues el bloqueo tiene su papel en esos logros porque obligó a que el país se dotara de ello no solamente para sobrevivir, sino para ascender a un lugar decoroso en los índices internacionales de bienestar a pesar de todo lo acumulado en 60 años de guerra económica.

Cuba ha tenido otro mérito que nunca se debe dejar de mencionar: no solamente ha enfrentado los peores y más ambiciosos gobiernos republicanos y demócratas desde Ike Eisenhower a la fecha, sino, sobre todo, al establishment que los ha sostenido en la Casa Blanca.

También ha tenido otro privilegio: observar desde el borde delantero de la defensa cómo el poder omnímodo imperialista se ha ido erosionando, y ha aprendido que ese deterioro, el cual está marcando un cambio de época, lo hace muy peligroso y demasiado susceptible a lo que los estrategas políticos califican de inaceptables avance de las fuerzas progresistas en la región y abogan por tratar de reconvertir a América Latina y el Caribe, su antiguo patio trasero.

Es en esa perspectiva donde encaja lo que está sucediendo en Cuba desde que los agentes de inteligencia y grupos anticubanos en Miami crearan una ficción pésima, además, denominada Movimiento de San Isidro, y la escalaran con los sucesos del domingo 11 de julio en San Antonio de los Baños.

Hay un ámbito más global. Ocurre a la sombra de la farsa tolerada en Ecuador para arrebatarle el triunfo presidencial al candidato correísta; de las irregularidades para decretar el triunfo en Bolivia del presidente Luis Arce; con copia al carbón en Perú con el maestro Pedro Castillo a quien Keiko Fujimori intenta arrebatarle el poder; con la demonización de Nicolás Maduro en Venezuela, repetida en Nicaragua con Daniel Ortega; con los intentos para impedir otra postulación de Lula en Brasil; y con la última joya de la derecha mercenaria, el asesinato del presidente Jovenel Moïse con intervención de estadounidenses y colombianos.

En todos esos eventos está la cara fea y mercenaria de Luis Almagro y la desprestigiada OEA que aun existe para escarnio de la región.

Todo esto indica que para Estados Unidos hay una compleja situación política y social en América Latina y lamentablemente todo hace indicar que las neuronas de Joe Biden no son suficientes para enfrentarlo de una manera decente y sin riesgos de conflictos mayores o, por el contrario, que ciertamente no está senil como le mortificaba en la campaña el repudiado Donald Trump, y en verdad cree que puede marchar contra la historia.

De todas formas, es necesario valorar un hecho importante a tener en cuenta en este análisis: hacía casi 30 años que Estados Unidos no practicaba la calistenia de la revuelta social ni provocaciones que pudieran conducir a episodios de violencia que a nadie le conviene ni nadie quiere. El último conato de ese tipo, que se recuerde, fue en 1994 en el Malecón habanero y fue sofocado rápidamente.

Ahora, al parecer, se cree que hay caldo de cultivo suficiente para detonar una situación social de descontento que lleve a una derrota de la Revolución y su gobierno, y un retorno al neocolonialismo. El principal factor para pensar así es la confluencia de una crisis económica universal que data desde antes de la pandemia de Covid-19 y que ésta la agudiza, y que alcanza a Cuba al igual que a otros países, así como una profundización del bloqueo con 243 nuevas medidas que aplica Trump y sostiene contra viento y marea Biden.

Desde el punto de vista de la conciencia humana, Joe Biden es un verdugo de Cuba mucho peor que su antecesor porque este nunca negó el odio visceral hacia los cubanos y actuó en consecuencia. El demócrata, por el contrario, pasó la campaña electoral haciendo alardes de que regresaría al capítulo inconcluso de Barak Obama y creó la idea de que desmontaría el grosero e ilegal andamiaje de castigo armado por Trump.

En algún momento se sabrá si los cantos de sirena de los Marcos Rubio y Robert Menéndez le taponaron las entendederas, o si estos -quienes tan duramente le enfrentaron los cañones en sus defensas de Trump- le encontraron sus verdaderos sentimientos hacia la Isla, alejados de aquellos que proclamó en la campaña para ganar adeptos entre los estadounidenses que creían honestamente que en su presidencia se cerraría el vergonzoso episodio del bloqueo.

Mientras tanto Cuba no abandona su idea y su interés de tender puentes de paz entre las dos naciones y los dos pueblos. Pero nadie debe confundirse. Eso no significa, para nada, que los cubanos bajen la guardia. Pueden destruir La Habana con sus bombardeos, lo cual sería un terrible e imperdonable crimen de lesa cultura, pero tomarla, nunca.

www.alainet.org

 

Comité de Solidaridad con Cuba en Puerto Rico solicita apoyo a su campaña contra el bloqueo a Cuba

 

 Sorprendidos por los pronunciamientos del artista René Pérez de hacer un llamado de un “corredor humanitario” para Cuba, cuando  en ningún momento durante el mes de junio, cuando se intensificó la campaña mundial a favor del levantamiento del bloqueo a Cuba no se le escucharán expresiones, el Comité de Solidaridad con Cuba (CSC) en Puerto Rico manifiesta que nada nos debe desviar de nuestros objetivos.

El CSC tiene claro que esa campaña mediática de un llamado “corredor humanitario” es una forma de tratar de justificar una intervención imperial, como ha sucedido en otros lugares (como en Venezuela) nos apena que un artista boricua se preste para ella.

El domingo 11 de julio mientras la campaña mediática SOSCuba era fuente de atención por los intentos mediáticos de magnificar las acciones de poca responsabilidad social de un pequeño grupo en San Antonio de los Baños, el CSC en Puerto Rico evaluaba su campaña solidaria para la vacunación masiva en Cuba y se reafirmaba en la meta de recolectar MEDIO MILLÓN DE JERINGUILLAS PARA CUBA.  El CSC como parte de la Red Continental de Solidaridad con Cuba  ha recaudado el equivalente a 300 mil jeringuillas, tramitadas ya 250 mil,  como una forma de romper el bloqueo y ayudar en la vacunación masiva que desarrolla Cuba con sus propias vacunas.

Discutía también el CSC  cómo hacer llegar otros artículos sanitarios recogidos en el Maratón Cultural Solidario que celebramos hace unas semanas y las dificultades que tenemos en Puerto Rico de viajar libremente a Cuba por nuestra condición colonial y prohibiciones de viajes.

El CSC se reafirma que la lucha principal solidaria con el pueblo cubano es contra el bloqueo y que Cuba no necesita caridad de los que quieren destruir su proceso.  El que quiera brindar apoyo tiene los mecanismos para hacerlo, nosotros llevamos 30 años desafiando el bloqueo viajando a Cuba con la Brigada Juan Rius Rivera, que no ha podido viajar en los últimos dos años por la pandemia pero que está preparada para llegar a Cuba en julio del año 2022 con más de 200 brigadistas.

Si queremos ayudar a Cuba a salvar vidas hay que reclamar con fuerza la eliminación del bloqueo, cualquier desviación de este tema es hacerle el juego al imperio y a la gusanera de la Florida que no ha dejado su empeño en tratar de derrotar una revolución hecha por el pueblo y para el pueblo. Cuba salva vidas no sólo en Cuba sino en decenas de países a pesar del criminal bloqueo.  Juntemos nuestras fuerzas con dignidad y amor y reclamemos en una sola voz el fin del bloqueo.

Cuba, a pesar del bloqueo es el único país latinoamericano y caribeño que tiene sus propias vacunas con probada eficiencia entre las diez mejores del mundo, Cuba ha podido controlar el Covid en diferentes momentos y el porciento de muertes es incluso más bajo que en Puerto Rico. (Ver tabla de la OSM del 9 de julio de 2021)

A los que se sumaron a la campaña anticubana, por confusión, desconocimiento o por no quedarse atrás en la industria artificial del espectáculo le decimos que tienen tiempo de informarse bien.  A estas personas los exhortamos a ofrecer su apoyo  por medios confiables y no le den un cheque en blanco a la gusanera cubana que ha querido asfixiar al pueblo de Cuba por medio del bloqueo.  Respeten  la soberanía del pueblo de Cuba y no condicionen su posible ayuda.  Así no se hace solidaridad,  la cual  no es una mercancía.

La guerra que se le ha declarado a Cuba es por el gobierno de los Estados Unidos y la única acción que puede ayudar a mejorar la situación en el país es que se elimine el bloqueo y a lo inmediato las 243 medidas de Trump ignoradas por Biden.

El que quiera ayudar a Cuba desde Puerto Rico que abogue porque haya vuelos desde aquí a cualquier provincia sin restricciones, así podemos dar un abrazo de amor al pueblo y llevar la ayuda necesaria a nuestros hermanos/as y ayudar no sólo a Cuba en el control del Covid sino a toda la región.

En Puerto Rico existen diversos grupos y organizaciones sociales que han sido y son solidarios con el pueblo cubano, manteniendo la continuidad a la solidaridad que por más de un siglo ha estado presente entre ambos pueblos.   Exhortamos a nuestro pueblo apoyar esos esfuerzos. Escriban  a solidaridadprcu@gmail.com y le responderemos.

Milagros Rivera

PresidentaComité de Solidaridad con Cuba

 

 

Destituyen a Jorge Haddock Acevedo

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Aun cuando la comunidad universitaria ha expresado a favor de la destitución del presidente de la Universidad de Puerto Rico (UPR) Jorge Haddock Acevedo, por la Junta de Gobierno (JG) la pregunta que queda en el tintero es cuáles son las verdaderas razones que están detrás de su destitución. La determinación de la JG sorprendió a toda la comunidad universitaria incluyendo al mismo Haddock Acevedo.

La decisión de la JG se tomó en reunión mediante voto electrónico el siete de julio. Dáas antes la JG había aprobado el Plan fiscal para la UPR preparado por la Junta de Control Fiscal (JCF) y acogido también por Haddock Acevedo. En declaraciones escritas al diario El Nuevo Día, Haddock Acevedo reaccionó y dijo admitir que la decisión le tomaba por sorpresa “debido a los resultados obtenidos y a que su contrato tiene una vigencia de cinco años”. La destitución será efectiva el 31de julio.

Mientras en conferencia de prensa la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND) describió las expresiones del Presidente como unas desacertadas y fuera de la realidad que se observa en todo el sistema académico. “La trayectoria del presidente Haddock es una de las más lastimosas y lacerantes para los trabajadores y las trabajadoras del sistema UPR, y para otros sectores vinculantes con la comunidad universitaria”, expresó la presidenta de la HEEND, Jannell Santana Andino.

Junto al vice presidente de la HEEND, José Torres, respaldados por mas de una docena de sus miembros en el vestíbulo de la Torre del recinto de Rio Piedras, los líderes sindicales enumeraron que hoy tenían una universidad que no ha sido declarada como un servicio esencial por la administración universitaria, no cuentan con un presidente que defienda el presupuesto universitario ante la JCF y “peor aún, la vergüenza ante el desacierto por la pérdida reciente de acreditaciones en el Recinto de Ciencias Médicas. A eso añado, que los problemas de las acreditaciones van más allá del RCM, también, vislumbramos problemas en las unidades de Ponce, Arecibo y Humacao”.

La Hermandad dio a conocer que el contrato de Haddock Acevedo no estaba registrado en la Oficina del Contralor por lo que levantó bandera ante la declaración del presidente de que su contrato es por cinco años. El sindical mostró copia de dos certificaciones de la Oficina del Contralor en las que se indican que el señor Jorge Haddock Acevedo no tiene un contrato registrado con la Junta de Gobierno ni tampoco, lo tiene con la Universidad de Puerto Rico.

“En este caso, el contrato establece que “ninguna prestación o contraprestación objeto de este contrato, podrá exigirse hasta tanto se haya presentado para registro”, apuntó la presidenta de la HEEND y añadió que “al no estar registrado su contrato, los términos y las condiciones bajo los cuales el Dr. Haddock alegó estar fungiendo como presidente, no pueden ser exigibles, y no son válidas”.

En tanto en entrevista por separado el presidente de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), Ángel Rodríguez Rivera también dijo estar sorprendido. “Nos tomó por sorpresa la recibimos con beneplácito porque el Presidente no debería estar en esas funciones pero nos toma por sorpresa porque esta es la misma junta de gobierno que ha estado alienada con la JCF y con lo que ha estado haciendo el Presidente hace unos meses atrás la junta evaluó al presidente no permitió que la Junta Universitaria lo evaluara y lo evaluaron positivamente, es decir que hay gato encerrado en el proceso no sabemos que es lo que se trae entre manos la Junta de Gobierno”.

En esa línea a la pregunta de si la circunstancia del contrato dada a conocer por la Hermandad podía ser una razón para la destitución, Rodríguez Rivera subrayó que podría ser que fuese suficiente, aunque a su juicio le parece que a la JG si es cuestión de ilegalidad o legalidad le ha importado muy poco.

“El contrato de la plaza docente que le concedieron es claramente en contra del reglamento y la ley y lo hicieron como quiera no me extrañaría que pudiera ser, pero al mismo tiempo esta junta de gobierno no ha prestado mucha atención a los elementos más importantes”.

También desmintió declaraciones del presidente de que con su salida se pone en peligro los fondos federales. “El argumento de que los fondos federales están en peligro me parece que es en el forcejeo de no querer irse se agarró de lo que encontró para poder decir la necesidad de esa persona. Los fondos federales no son para una persona, los fondos federales son para la institución y la institución si funciona bien no debería tener problemas con los fondos federales si tuviéramos problemas es responsabilidad de Haddock, aunque no esté en este momento”.

Tanto el presidente de la APPU como la presidenta de la HEEND coincidieron en denunciar la cantidad de los puestos de ayudantes y vicepresidencias creadas por Haddock en la Administración Central. Rodríguez Rivera precisó que el presupuesto de la AC de este año es de $83 millones de dólares, suma similar a lo que serían la totalidad de los presupuestos para los recintos de Cayey, Carolina y Ponce. El presidente Haddock Acevedo creó entre cinco a ocho vice presidencias cuyos ejecutivos ganan $10 mil al mes denunció la Hermandad.

El presidente de la APPU coincidió en que tampoco le extrañaría que la mano del gobernador Pedro Pierluisi Urrutia, estuviese detrás de la destitución. “La intervención de los gobernantes es histórica el gobernador sigue insistiendo que no, sin embargo es una movida demasiado extraña que yo no descarto que tuviera que ver con eso recordemos que Haddock era candidato de Rosselló no de Pierluisi”.

Reclama que también se evalúe a las rectorías

Por su parte el presidente del Consejo General de Estudiantes del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) Juan de Jesús Oquendo igual expresó que era una gran noticia. “De parte de la comunidad estudiantil y el CGE es una gran noticia que la JG de la UPR luego de varios años de reclamo por la contratación, desde nuestro punto de vista ilegal porque es la primera vez que se trae a un presidente de la UPR del exterior que no sea parte de la comunidad claustral del sistema, ya era tiempo de que se le hiciera caso a la comunidad estudiantil y sector docente y no docente”.

No obstante, observó que es importante recalcar que la situación que atraviesa la UPR no es solo desde el ámbito de la presidencia, sino que también que había que monitorear y supervisar cuales son los rectores que en estos momentos están ocupando la posición que realmente están trabajando por sus recintos.

El estudiante doctoral de Salud Pública puntualizó que el asunto de la acreditación no solo se atiende desde el ámbito de presidencia sino que hay que tener rectoras y rectores competentes y que atendiendan los reclamos de los estudiantes y las distintas situaciones que están ocurriendo respecto a las acreditaciones y los recortes presupuestarios,; “que defienda a la Universidad y los mejores intereses de la misma es importante que la JG tenga en perspectiva en estos momentos que no solamente con el cambio de presidencia hacia un nombramiento interino se detenga ahí sino que también evalúe el desempeño de algunos rectores que algunos de ellos llevan ocupando posiciones desde el 2017”.

Los entrevistados coincidieron en la necesidad y la importancia de la participación de toda la comunidad universitaria en escoger la nueva presidencia. Rodríguez Rivera afirmó que de parte de la APU no tiene duda de que debe de haber múltiples candidatos en el mundo académico de la UPR del mejor calibre para ocupar la posición de presidente. “El presidente Haddock es un intento fallido de traer alguien de afuera que no conoce la idiosincrasia de la UPR tanto la cultura administrativa como la cultura política con sus defectos y virtudes se trae desde fuera y este es el resultado estamos en peor situación ahora que en la que estábamos cuando llegó el presidente Haddock”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El costo de estudiar en la UPR: realidades y retos de cara al 2021-22

 

Especial para CLARIDAD

LA UPR encara algunos de los retos más grandes en su historia de cara al año académico 2021-22.

El primer reto es el presupuesto y la situación fiscal de la UPR.

\Por primera vez desde que comenzaron las “medidas cautelares” de índole económica en el 2007, la UPR está considerando escenarios de presupuesto que presentan un riesgo significativo a la acreditación de sus 11 recintos y de múltiples programas académicos. Luego de 3 años en su posición, el presidente de la UPR es destituido por varios asuntos de acreditaciones y funcionamiento de la UPR y se admite que la profundidad de los recortes en el Plan Fiscal UPR aprobado y certificado por la Junta Colonial NO son manejables. Nunca lo fueron.

En el 2017 la partida del fondo general del ELA para la UPR era de 834 millones de dólares. Para el año fiscal 2021 se contempló una partida de solo 407 millones de dólares. Esto representa un recorte de 427 millones, equivalente al 51% de su presupuesto del fondo general. Se logró paliar el recorte de este año con una asignación no recurrente de 94 millones de dólares para un presupuesto de 501 millones de dólares que representa una reducción de casi un 40% del presupuesto del 2017.

 

La insuficiencia fiscal en la UPR afectará las acreditaciones de la UPR con la Middles States Commission of Higher Education (MSCHE) si no puede demostrar que cuenta con los recursos para cumplir con su misión. El Estándar VI de acreditación de MSCHE en sus criterios 3 y 4 establece:

 

“3. a financial planning and budgeting process that is aligned with the institution’s mission and goals, evidence-based, and clearly linked to the institution’s and units’ strategic plans/objectives;

 

  1. fiscal and human resources as well as the physical and technical infrastructure adequate to support its operations wherever and however programs are delivered;”

 

La situación actual con merma de profesores con plaza, los profesores contratados para 1 o 2 clases, la falta de mantenimiento a las facilidades, y un presupuesto y plan fiscal que nada tienen que ver con la misión y objetivos de la UPR si no con el cobro de deuda gubernamental en Puerto Rico, son algunas de las cosas a explicarse por parte de la gobernanza institucional de la UPR a la MSCHE en el futuro cercano.

La única forma real de reducir el presupuesto es reducir la nómina de la UPR. El Plan Fiscal UPR certificado mantiene un recorte de empleados por atrición y reducciones de nómina como medida de control de gastos. Las medidas de nuevos ingresos propuestas por la Junta Colonial y la administración actual de la UPR han fallado. Muy pocas se han cumplido, con la excepción del aumento en los Fondos de Investigación, donde los recintos graduados mantienen un nivel creciente, por ahora, a pesar de la situación fiscal y social del país. El hecho de que los números se puedan poner en una hoja de cálculos y “cuadren”, no los hace verdad ni una realidad fiscal.

Esto nos trae al segundo gran reto de la UPR.

En el año académico 2021-22, Ciencias Médicas, Utuado, Aguadilla, Bayamón, Carolina y Humacao deben someter informes y recibir visitas de para la evaluación de su autoestudio de acreditación a la MSCHE. Otros recintos tendrán que presentar su reporte de evaluación de mitad de término de acreditación. En particular el estado de las finanzas de cada recinto, y convencer a la MSCHE de que se cuentan con TODOS los recursos necesarios para llevar a cabo su misión educativa y social serán una parte vital de este proceso. A principios de 2019 se sometieron informes por recintos con proyecciones fiscales para los años comprendidos bajo el Plan Fiscal UPR. La inmensa mayoría de esas proyecciones no se han logrado. La realidad presupuestaria de la UPR sigue siendo precaria. Los planes médicos le deben al Recinto de Ciencias Médicas millones de dólares y el Gobierno de Puerto Rico le debe a la UPR una cantidad similar. Las reservas de efectivo se van drenando. Eso deberá ser explicado a la MSCHE y convencer a la Comisión de que mantenga la acreditación de los recintos en el 2024-25 cuando la mayoría tenga que re-acreditarse.

Es importante recordar que esta acreditación es lo que les permite a las universidades el acceso a una gran diversidad de fondos federales, y es requerida bajo el US Code of Federal Regulations y el Higher Education Opportunity Act. Esta función del Departamento de Educación Federal fue delegada por reglamento a organizaciones acreditadoras como la MSCHE. De hecho la amenaza e intimidación de la Junta Colonial al intimar que la UPR se debe ir al Título 3 de PROMESA sería una quiebra que bajo las reglas federales mencionadas arriba conllevaría la pérdida permanente de esos fondos.

A esto hay que añadir el tercer gran reto estructural de la UPR.

La reconstrucción de su planta física, que fue devastada por los huracanes Irma y María y algunas áreas afectadas por los terremotos del suroeste del 2020. Aunque lentamente, los proyectos de reconstrucción y reparación continúan y cada día se aprueban nuevos proyectos. La lentitud de los fondos de reconstrucción es igual en la UPR que en el resto del país, pero se continúan encaminando proyectos en espera de que se liberen los fondos para llevarlos a cabo.

Por último el reto de la batalla política por el alma de la UPR.

Muchos se preguntan, ¿dónde está la comunidad universitaria en todo esto? ¿Qué ha pasado con el movimiento estudiantil que no se le escucha?

Los políticos hace años que ven a la UPR como un problema político para el gobierno de turno. Un foco de poder social y potencial disidencia que le causa problemas al partido gobernante. Por lo tanto no se nombran administradores de capacidad probada, con criterio independiente, que colaboren con el gobierno, pero reten el ‘status quo’ y la politiquería cuando sea necesario. Se nombran acólitos que sepan llevar la línea del partido y no se salgan de las directrices prescritas por los políticos. La comunidad universitaria: los estudiantes y sus consejos generales – el movimiento estudiantil; los profesores y personal docente con sus asociaciones tanto profesionales como sindicales; y los compañeros no docentes y sus sindicatos y organizaciones bonafide – el movimiento sindical; los jubilados y los egresados de la UPR; se han convertido en la espina en el costado que les causa malestar a los partidos. De ahí los planes políticos de empequeñecer a la UPR y hablar ‘a lo loco’ de cerrar recintos. Se coarta la libertad de expresión. Se cerró el periódico Diálogo. Además se realizó carpeteo electrónico de periodistas y líderes estudiantiles por el gobierno estatal. Usando las leyes y el Plan Fiscal UPR se logró abrir brechas que dividen a la comunidad universitaria.

Los estudiantes hasta ahora han cargado en gran medida la cruz del Plan Fiscal UPR. En el 2018-19, según la administración de la UPR, luego del nuevo programa de becas a los estudiantes y cubrir su matrícula y sus gastos académicos a los estudiantes les sobraría unos $813 para vivir (el año). Meses más tarde anunciarían como un gran logro el establecer comedores sociales para los estudiantes que no podían tener tres comidas al día. Claramente algo no cuadra. La matrícula aumentó y el costo por crédito casi se ha triplicado y seguirá aumentando durante la duración del Plan Fiscal UPR hasta el 2026. Podemos ver en la tabla que sigue que la UPR ya no es la universidad con los menores costos de estudios en Puerto Rico. También vemos que los estudiantes necesitan unos 14,000 a 15,000 dólares para poder costear sus estudios luego de usar su beca Pell/beca UPR. Además se redujeron sustancialmente las exenciones de matrícula y las becas para estudiantes de honor, se eliminaron casi en su totalidad las becas de atletismo, de bandas, coros, tunas etc. Por eso hay la necesidad de comedores sociales en la UPR.

 

Costo Total de Estudios en Universidades en Puerto Rico Comparables a la UPR*

Universidad 2017-2018 2020-2021
Pontificia Universidad Católica Ponce $18,455 $19,450
Universidad Ana G Méndez-Cupey $20,320 $20,320
UPR Río Piedras $18,626 $20,778
UPR Mayagüez $17,865 $21,450
Inter San Germán $22,015 $23,579
Inter Metro $25,283 $26,769
Universidad Politécnica Hato Rey $29,798 $30,140

*datos del National Center For Education Statistics del Departamento de Educación Federal (https://nces.ed.gov)

Es importante notar que los aumentos de la UPR son debido al aumento de matrícula. En las otras universidades es mayormente en los costos relacionados a hospedaje y comida.

Así las cosas es posible un futuro sin la Banda del Colegio, sin las Tunas y los Coros de la UPR, sin la UPR en las Justas de la LAI, o que se dé la consideración comercial del deporte y las artes universitarias como lo son en los Estados Unidos y que algún día los empleados públicos mejor pagados del estado sean los entrenadores deportivos, como es allá.

Con la ley que prohíbe el pago de salarios a aquellos empleados públicos que no crucen líneas de piquetes en el caso de un paro, que fue hecha para acabar con la huelga estudiantil del 2017, la comunidad universitaria está dividida. Muchos empleados de la UPR no pueden sacrificar sus sueldos y beneficios y se ven obligados a no hacer paros, y a cruzar los piquetes de los paros estudiantiles o sindicales. Ahora se hacen acciones estudiantiles y sindicales alternativas muy creativas.

Los empleados no docentes vieron una reducción sustancial a sus beneficios marginales, incluyendo su plan médico, sus exenciones de matrícula, y una disminución significativa en la calidad de su ambiente de trabajo. Lo mismo sucede con el personal docente. Los profesores sin plaza y sin beneficios marginales ganan menos del salario mínimo y en algunos casos tienen que acogerse al desempleo durante los veranos. Aquellos que participan en el Sistema de Retiro lo ven en riesgo, por que la Junta Colonial ideológicamente no cree en los sistemas de beneficios definidos. Todo parece indicar que habrá recortes a las pensiones de la UPR y un cambio sustancial a al estructura y tipo del sistema de retiro.

Debemos dejar claro que contrario al mito que corre en los medios, las probatorias de la UPR en el 2011, 2017 y 2018 tienen muy poco que ver con las huelgas. Se dan por el incumplimiento con las normas federales de tener estados financieros a tiempo, la falta de cumplimiento con el estándar de acreditación que requiere los recursos para cumplir con la misión institucional, y la falta de cumplimiento con el estándar de gobernanza que requiere una gobernanza efectiva con participación real de todos los sectores. Sin embargo, muchos ideólogos por ahí acusan al movimiento estudiantil de ser los responsables de poner en riesgo la acreditación institucional.

A pesar de todo en la UPR seguimos trabajando, ayudando a los que sufren la devastación de los desastres naturales, con jóvenes egresados de la UPR en la vanguardia contra el COVID-19, haciendo investigación de todo tipo, fiscalizando a la administración y al gobierno, proponiendo soluciones a los problemas del país (aunque no se nos haga caso, pero nos hacemos escuchar), trabajando con muchas comunidades vulnerables, educando a todos los niveles, poniendo el nombre de Puerto Rico en alto con los resultados y demostraciones de nuestros logros académicos, científicos, artísticos, y sociales entre muchos otros, divididos pero con un norte común, en lucha, pero muchas veces sufriendo, cansados y agotados, agobiados y ansiosos, luchando por la supervivencia de nuestra universidad. Maltrechos pero de pie, luchando por la Patria, por que Todos Somos la UPR y la UPR es de Puerto Rico.

 El autor es catedrático de la escuela de medicina en la UPR.