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Miel que me das: «Epitafio a un caballo» – Ánite

Epitafio a un caballo

 

Damis erigió esta estela para su caballo, heroico
en la batalla, pues Ares tocó su pecho
lleno de hiel y nocturna sangre por su piel de escudo
brotó mojando a muerte pedazos duros de tierra.

 

 

Epitafio 20 de Ánite (AP  7.208) en traducción de Cristina Pérez Díaz

Ilustración de Emanuel Torres

Nota de la traductora

Este epigrama es un juego literario, es una épica en miniatura, muy característica del periodo helenístico. Usa la forma de las inscripciones funerarias reales (poema corto, verso elegiaco), pero está dedicado a un animal. El vocabulario, el tono, e incluso la posición de ciertas palabras son alusiones muy sofisticadas a la poesía épica de la Iliada de Homero. Así, por ejemplo, como nota Geoghegan en su comentario a los epigramas de Ánite (ad loc.), el verbo εἵσατο (erigió) aparece en la posición en el verso en la que con frecuencia Homero pone el verbo εἴσατο (atravesó). Es un juego sutil, pues entre las dos formas verbales la única diferencia es un poco de viento: el que usa Ánite, lleva una marca diacrítica que indica aspiración de la vocal, mientras que el de Homero lleva la marca que no añade aire. Como decir lo que se quiere usando sólo un suspiro alusivo. La escena tiene elementos habituales en una descripción de batalla homérica: la lanza (aquí nombrada metafóricamente como Ares), el escudo (aquí la piel misma del caballo), la sangre oscura como la noche humedeciendo la tierra. 

El Departamento de Recursos Naturales ante LUMA

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Miembros de organizaciones ambientales se manifestaron frente al edificio del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) para exigirle al secretario Rafael Machargo que cumpla con la ley 33 del 2019 de Política Pública Ambiental en relación con el uso de energía renovable y que se exprese sobre el contrato de LUMA Energy.

“Estamos exigiéndole al secretario que se manifieste en relación al contrato de LUMA porque la política pública del Gobierno desde el 2019, se supone, es que vamos a seguir la de energía renovable, y aunque todas las instancias gubernamentales tienen esa responsabilidad, entendemos que Recursos Naturales es la que tiene la responsabilidad mayor, porque es la que está obligada a defender y a preservar los recursos naturales. Y como ese contrato de LUMA da al traste con esa política pública, es responsabilidad de un funcionario público que tiene esa posición defenderla y rechazar ese contrato porque es incongruente con la política pública”, afirmó a CLARIDAD Juan Camacho, portavoz del grupo Toabajeños en Defensa del Ambiente.

Myrna Conty, portavoz de la Alianza de Energía renovable (AERA), subrayó que el secretario debe cumplir con su deber ministerial y rechazar de manera categórica el contrato. “LUMA seguirá la política de la quema de combustible fósiles, impactando de manera negativa los recursos naturales y la salud de nuestra población”.

 

Mientras, el portavoz del Comité Diálogo Ambiental de Salinas, Víctor Alvarado, señaló que en el área sur por muchos años han tenido problemas con su acuífero y han tenido mala experiencia con la planta de quema de carbón AES, la cual ha contaminado el acuífero del sur. “Y ahora tenemos a otra empresa privada, como es LUMA, que no solamente va a tener acceso a la generación eléctrica, sino que también va a tener acceso a los embalses. Así, que en la práctica, van a estar privatizando el acceso al agua en Puerto Rico, y eso es algo que nos preocupa muchísimo. Incluso sabemos que el planteamiento de LUMA sigue siendo a favor de los combustibles fósiles. No va a haber un movimiento real hacia la energía renovable”.

 

Reiteró que con LUMA se estará violando la Ley de Cambio Climático (LCC), la cual se supone que obliga a que para el 2050 el país esté utilizando energía a base de energía renovable. Sin embargo, el planteamiento de LUMA sigue siendo a favor del uso de combustibles fósiles, los cuales ya han contaminado los abastos de agua del sur.

Según a la ley 33, aprobada en el 2019, se supone que para tan pronto como para el 2023 Puerto Rico esté generando un 40 % de energía renovable y el 100 % para el 2050. Además, la ley dispone que se lleve a cabo una reforestación, con una siembra de 500 mil árboles en cinco años, se reduzca en un 60 % los desperdicios sólidos en los vertederos y que se implemente un currículo escolar de mitigación, adaptación y resiliencia al cambio climático.

Los ambientalistas denunciaron que el DRNA no ha cumplido con ningunas de esas tareas y, más aun, no han escuchado al secretario expresarse acerca del contrato de LUMA ni de otros problemas que le competen de cerca, como la construcción en las costas y en otras áreas de valor natural.

Alvarado trajo como ejemplo que la ley de Cambio Climático dispone que para este 2021 en Puerto Rico no se queme más aceite, que se recicle; pero que Recursos Naturales no está haciendo nada para hacer cumplir esa ley. “Tenemos un Departamento de Recursos Naturales que hace años en Puerto Rico no existe y lo están demostrando en el caso de LUMA y de la planta de carbón. Sigue la contaminación de nuestras costas, se siguen apoderando, dando permisos y, otros, sin permisos, construyendo, y Recursos Naturales no está haciendo mucho con eso”.

La preocupación de los ambientalistas es que la Ley de Cambio Climático se vaya a hacer sal y agua y sus planteamientos no se cumplan. En esa línea también se expresó el portavoz de la organización El Puente, Federico Cintrón: “Me parece que es una vergüenza la actuación de Recursos Naturales al no tomar una posición clara sobre estos temas, sobre todo, cuando a nivel internacional las conversaciones sobre el cambio climático están bien avanzadas en muchos países, incluyendo al nuevo presidente de Estados Unidos, que ha decidido sacar una orden ejecutiva y moverse hacia eso. Que nosotros como gobierno y como país no nos expresemos sobre eso me parece que es inaceptable en estos momentos del juego. La agencia encargada de mover esos temas está callada y no está moviendo la política pública para poder protegernos del cambio climático. ¡Eso es fundamental!”

La portavoz del Sierra Club, Adriana González, igualmente subrayó a preguntas de CLARIDAD que esa organización se ha expresado en los Estados Unidos en contra del contrato. En esencia, porque este no va a proveer lo que está en la LCC. Describió que en los Estados Unidos el Sierra Club trabaja en contra de la perpetuación del uso de los combustibles fósiles. “Es algo que no podemos dejar, y este contrato es exactamente el mismo tipo de contrato que vemos en Estados Unidos de compañías de carbón privatizadoras que lo atan a combustibles fósiles. El Sierra Club se ha declarado en contra de este contrato, se ha declarado en contra del proceso en general, y desde la ley 17, diciendo que la privatización de la energía eléctrica iba a ser la muerte para la energía renovable en Puerto Rico. Ahora es una lucha contra LUMA. Pero desde el comienzo de todas estas luchas, ha sido una por el derecho que tenemos a tener una energía que sea pública, que sea accesible y que sea renovable”.

 

 

 

Melancolía por la UPR: Sobre la necesidad de luchar por la universidad pública.

Luis J. Beltrán Álvarez

La Universidad de Puerto Rico (UPR) me dio dos bachilleratos, y una maestría, con poca deuda (alguna que tomé para sobrevivir en Río Piedras), y me abrió a entenderme como boricua en y con el Mundo. Esta universidad no solo me abría al Mundo, sino que me unió a gente de otros países, y me llevó a visitar a otros países entre conferencias y simposios.

En la UPR puedes avistar al Mundo. En un mismo departamento y facultad puedes contemplarlo, cosa que fácilmente no verás en ninguna universidad de Estados Unidos. No existe el “inbreeding” y la dominación de las llamadas “Ivy”, allí hay profesores tanto de Harvard como de la UNAM, pero también ver a gente de Oxford como de la UBA. Y también podría ver tanto a gente que estudió en Toronto, como en la Sorbona, y quienes pasaron por Florencia, Londres, Barcelona y la Complutense de Madrid. La UPR es lo más cercano a la libertad dentro de un país que ha sido colonizado por más de quinientos años, desde allí se ve la resistencia y cómo nos armábamos para existir a pesar del coloniaje.

En la UPR en la que estudié, nunca había una sola mirada, ni un solo mentor y sus ideas corrían en un departamento, eran muchos y con diferentes perspectivas e ideas. Así es nuestra universidad, la que armamos a pesar de todas las carencias, el espacio desde donde podríamos armar otra cosa, y la que nos arrebatan frente a nuestras caras.

La UPR es un espacio único para la liberación de la mente, donde nos deshacemos de la maraña colonial e imperial, un espacio de despojo de la doctrina religiosa y la ignorancia colonial que nos familiariza. En esta me liberé del ser estadista cultural, abandoné la mirada capitalista, y me encontré con otras posibilidades para Puerto Rico y el ver otros Mundos.

El corte millonario de la Junta dictatorial del Congreso y Wall Street significará la muerte de un proyecto de libertad. Y digo esto a pesar de sus carencias e incapacidades como institución, porque como otras, la politiquería y corrupción PNPPD carcomen todo el aparato institucional. Pero a pesar de esta realidad, sin la UPR solo existiría un modelo de educación al servicio de la deuda y de formación de sujetos para el mercado.

En este año comienza el corte que puede ser la estocada de muerte a mi alma mater, a ese espacio de encuentros, rebeldías y conexiones a otros Mundos. La muerte de la UPR es la apertura a otro Puerto Rico, al que nos forma para el servilismo, la precariedad absoluta, la inmovilidad y pobreza, a ese que tanto añoran los capitalistas y los señores feudales herederos de las elites criollas.

La destrucción de la universidad pública es parte del proyecto de asentamiento colonial, este que va de mano a la expulsión de la población, la creación de una población sobrante-flotante al beneficio de los estados, y la formación-indoctrinación de una clase servil a los nuevos amos-turistas de las leyes 20, 22 y 60.

Con esta fase necropolítica implementada, la isla solo será para quienes se rindan a la explotación de la deuda y al servicio de los turistas-asentadores-evasores de cada seis meses. La isla especial congresional, legalmente racista contra el nativo, y exclusiva para mega ricos y corporaciones gringas, será juguete imperial para las nuevas elites monopolísticas del futuro feudal fascista que adviene ante la catástrofe climática.

El Puerto Rico sin les puertorriqueñes, ese futuro que mucho se celebró en el chat de Telegram de Ricky Rosselló, se anda armando en nuestras narices. Y aún el clamor contrario no se arma, pero ojalá y nunca sea tarde para gestionar la apuesta por nuestra dignidad.

 

Roban un activo valioso y atacan el mejor sindicato

 

CLARIDAD

El 31 de mayo, último día de la Autoridad de Energía Eléctrica, los puertorriqueños amanecimos con seis páginas de “noticias” de El Nuevo Día dedicadas a vender los buenos auspicios de la privatizadora convertida en virtual dueña de la entidad. “Listo Luma”, dice el titular de portada de la gaceta oficial del gobierno de Pedro Pierluisi. Ese petardo publicitario culmina la ofensiva que nos viene inundando desde hace meses buscando que el país acepte el robo de su principal activo, que se produce, precisamente, en el año 80 de su existencia.

Fue el 2 de mayo de 1941 cuando la Legislatura de Puerto Rico aprobó la ley 83 que disponía la creación de la Autoridad de las Fuentes Fluviales (AFF). Entonces el servicio de energía eléctrica estaba privatizado y se limitaba mayormente a áreas urbanas. A principios de ese año un nuevo liderato político había ganado control de la Asamblea Legislativa, tras obtener un triunfo apretado en las elecciones de 1940. Por primera vez asumía la dirección del Capitolio un grupo joven, con ideas socialistas, que todavía tenía la independencia nacional como norte. Para que esos objetivos pudieran materializarse resultaba indispensable modernizar el país, superando el atraso económico.

Aquel grupo de ideas progresistas pronto contó con la ayuda de un gobernador muy distinto a los administradores coloniales que desde 1900 enviaban desde Estados Unidos, cuando en septiembre de 1941 comenzó la administración de Rexford Tugwell. Aun cuando este nuevo gobernador participaba de la visión colonialista de sus predecesores – llegó creyendo que los puertorriqueños no podían autogobernarse- se había ganado el odio de la derecha política en Estados Unidos, que le puso el mote de “Rex the red”, por su apoyo a la planificación pública y a la participación del gobierno en la actividad económica.

Esa coincidencia colaborativa entre el Ejecutivo y el Legislativo, ambos con ideas reformistas y modernizantes, sería crucial. En los próximos cinco años el trabajo desde los dos centros de poder permitió crear el entramado institucional que serviría de base al crecimiento económico y la modernización de la administración pública. Instituciones claves en las siguientes décadas – Junta de Planificación, Banco de Fomento, Administración de Fomento, etc. – se crearon en esos años.

Pero no sólo era necesario crear nuevas agencias y juntas en la rama ejecutiva. También había que tomar control del desarrollo de la infraestructura, sobre la que se montaba la actividad económica y social. Junto a las redes de trasportación había otros dos servicios realmente esenciales: el agua y la energía, que entonces estaban en manos privadas. No podía permitirse que pequeñas empresas siguieran controlando esos servicios cruciales. Así nacieron la AFF y la AAA.

La actividad económica que se desplegó a partir de 1945 no hubiese sido posible sin la existencia de la AFF, luego llamada AEE. Esa institución, construida con mucho esfuerzo por el pueblo puertorriqueño a partir de 1941, sería crucial no sólo para llevar el vital servicio a los hogares, mejorando enormemente la calidad de vida, sino como base indispensable para la actividad económica que a partir de entonces comenzó a desarrollarse.

Los adalides del capitalismo puro, que también es salvaje, nunca han estado contentos con el binomio AEE-AAA. A los que controlan los hilos del capital desde la metrópolis colonizadora siempre les ha resultado inaceptable que dos servicios tan básicos, como la energía y el agua, no estuvieran en manos privadas. Es, sin duda, una contradicción que en el lugar donde existe el mayor control político del gobierno estadounidense, su colonia caribeña, la empresa privada no controlara dos servicios tan básicos. Por eso llevan tanto tiempo tratando de borrar esa “anomalía”.

Primero intentaron con la AAA, a la que sometieron a dos procedimientos de privatización. Ambos fracasaron, pero en el proceso le robaron cientos de millones de dólares al pueblo puertorriqueño. Ahora, a pesar de aquel pobre precedente, le toca el turno a la AEE, que es una operación valorada en miles de millones de dólares por la que vienen salivando desde hace tiempo.

El proceso que culmina con la entrega de la AEE al consorcio LUMA Energy realmente comenzó hace mucho tiempo, al menos tres décadas. Sucesivos gobiernos coloniales, particularmente los controlados por el PNP, minaron la administración y las finanzas de la entidad para justificar la eventual privatización. En el proceso, claro está, robaron a todo dar y alimentaron a muchos de sus lugartenientes. Aquel saqueo, con su secuencia negativa sobre la calidad del servicio, les sirve ahora para intentar justificar la entrega de la Autoridad a los buitres.

Los efectos negativos de la privatización de la AEE no se limitan a la pérdida de un activo económico valioso. También se le asesta un gran golpe a la lucha organizada de los trabajadores. Mientras la Autoridad crecía, allí se desarrolló lo que tal vez sea el sindicato más combativo que ha tenido Puerto Rico en más de 60 años, la Union de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER). Desde la década del ’60 del pasado siglo ha estado a la vanguardia del sindicalismo, protagonizando luchas y ofreciendo solidaridad a la que desarrollan otros. La destrucción de ese instrumento es uno de los objetivos principales asociados a la entrega de la AEE. Por eso en el contrato firmado con LUMA no se incluyó ninguna cláusula que protegiera a los trabajadores actuales. Todo lo contrario, expresamente se dispuso que la nueva entidad contrataría sus propios empleados, dándole carta blanca legal para despedir a los que están. No sólo nos roban lo que hemos construido por 80 años, también nos quieren quitar un importante instrumento de lucha.

 

 

Derechos comunes y convivencia

 

Especial para En Rojo

La sociedad dominante actual parece perder el resto de humanidad que aún parecía tener. En países como Italia, Francia y España, tribunales condenan a personas por «delito de solidaridad«. Salvar a migrantes africanos que se ahogan en el mar o que cruzan las montañas de los Alpes, es considerado contra la ley y es motivo de prisión.

Hasta hoy, en el norte de África, en pleno territorio de Marruecos, la España mantiene dos enclaves: Ceuta y Melilla. Son signos del viejo colonialismo europeo que aún intenta dominar el mundo.

Entre el lunes 17 y el martes 18 de mayo, más de ocho mil personas intentaron cruzar el brazo de mar que separa Marruecos del territorio español de Ceuta. De estas personas, más de mil eran menores. Había niños de siete y ocho años y no estaban acompañados. Esto no habría ocurrido si las fuerzas de seguridad marroquíes no lo hubieran facilitado. Lo hacen para vengarse de España. La razón es que en España se encuentra un líder del Frente Polisario que, desde los años 70, lucha contra la ocupación marroquí del Sáhara Occidental. Así, los migrantes se convierten en moneda de cambio y en piezas de juego entre los poderosos del mundo.

Recientemente, el Papa Francisco afirmó que, hoy en día, los migrantes son «la carne de Cristo«, vendida y comprada en el altar del beneficio. El número de migrantes ahogados en el Mediterráneo es este año más del doble de la cifra de muertos de años anteriores. Por no hablar de los que mueren en cámaras de tortura de Libia, en bosques helados de Bosnia y Croacia, y al cruzar los Alpes para atravesar la frontera entre Italia y Francia.

Luna Reyes es una joven española de 20 años. Como voluntaria de la Cruz Roja Internacional, fue a Ceuta a acoger a inmigrantes que llegan a las playas y son perseguidos por la policía. En estos días, llegó un joven, procedente de Senegal. Después de haberse enfrentado al mar abierto y peligroso en una de las partes más violentas del Mediterráneo, llegó a Ceuta. Lloraba al ver que sería recibido con armas por soldados y reconducido de vuelta al hambre y a la miseria. Luna corrió y lo abrazó como si dijera: soy tu hermana. Por ello, es atacada y amenazada por grupos racistas y extremistas en España.

En 1948, la Declaración de Derechos Humanos de la ONU ya reconocía el derecho de toda persona humana a emigrar a cualquier lugar donde pudiera vivir. El Papa Francisco propone a la humanidad acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes. Quien es cristiano escucha que Jesús le dice también hoy: «Cuando acogéis y sois solidarios con un emigrante, es a mí a quien acogéis y protegéis» (Mt 25).