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Otra vez Jaresko mete miedo

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Una vez más la directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal (JCF) Natalie Jaresko amenaza a la Asamblea Legislativa y al Gobernador con llevarlos al tribunal por interferir con la Ley Promesa. Pero esta vez su amenaza incluye que el gobierno violaría la constitución de Estados Unidos si es que llega a aprobar el proyecto del Senado 213 y la resolución Conjunta de la Cámara 88 (RCC 88). La primera medida dispondría que cambios en la estructura de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) como es el contrato de Luma Energy requieran la aprobación de la Asamblea Legislativa y la resolución establece posponer la efectividad del contrato del 1 de junio al 15 de enero del 22 con el propósito de enmendarlo.

En entrevista el profesor de Derecho Constitucional doctor Carlos Ramos González, señaló que si bien en efecto en cuanto a la Ley Promesa -asumiendo que se aprueben las leyes y que el gobernador las firme cosa que ve improbable por parte del gobernador- la Junta puede acudir al tribunal con el argumento de que las leyes tienen un impacto sobre el Plan Fiscal, ya que en teoría cualquier ley que tenga un impacto sobre el presupuesto la Junta puede acudir al tribunal. Aunque observó que no se está seguro de que estas leyes tengan un impacto sobre el presupuesto. Es decir que al final de la jornada la amenaza mas grande para las medidas de autodefensa que está contemplando la Asamblea Legislativa contra el contrato de Luma mas que la cláusula de menoscabo constitucional como alega Jaresko es la propia Ley Promesa.

Pero de eso a que las leyes con sus consabidos cambios violen la cláusula constitucional de que el gobierno no puede menoscabar un contrato hay un gran trecho. El profesor de derecho explicó que lo primero que viene en orden es que si en efecto esa disposición constitucional que está tanto en la constitución de Estados Unidos y en la de Puerto Rico aunque en este caso se habla de la de EE UU dispone que un estado-ni siquiera habla del gobierno federal- no puede menoscabar obligaciones contractuales sobre esa cláusula ha habido litigios en los tribunales federales y en el Tribunal Supremo de EE UU y en el de TS de Puerto Rico.

No obstante como toda disposición constitucional no es una cláusula absoluta. “No es que el gobierno nunca pueda aprobar una ley que menoscabe un contrato privado. La realidad es que no es absoluto eso depende pero obviamente si son contratos del gobierno la jurisprudencia lo que ha dicho que no lo va hacer tan fácil.

“Que le pregunten a Jaresko cuando se menoscabó los contratos de los empleados públicos con la Ley 7 de los empleados con las pensiones públicas, todo eso fueron menos cabo y el Tribunal Supremo de Puerto Rico y el Tribunal del Primer Circuito resolvieron que esa cláusula no es absoluta y en determinadas circunstancias se puede menoscabar”.

Continuó explicando que la doctrina ha sido que primero la obligación del gobierno de no menoscabar no es un derecho absoluto que tienen las partes. El gobierno puede menoscabar pero lo tiene que hacer dentro de unas circunstancias específicas. Una que el menoscabo tiene que ser sustancial, no es cualquier tipo de cambio. Un cambio sustancial se refiere a elementos, sin duda hay que ver cuáles eran las expectativas que tenían las partes en el contrato y ver si esas expectativas se frustran sobre las partes esenciales del contrato.

En cuanto a cómo saber si se frustran las partes sustanciales del contrato y en cuáles circunstancias puede el gobierno frustrar las expectativas que tenia, ahí la jurisprudencia dice cuál es el fin público que persigue el gobierno. Esto parte del principio de que el gobierno tiene el deber bajo el poder de estado “policy power” de velar por la salud y el bienestar de su gente y si el gobierno ve una situación crítica de emergencia -como por ejemplo fue lo que reclamó el gobierno de Fortuño con la Ley 7- entonces sí el gobierno puede establecer que hay un menoscabo sustancial por lo que el cambio al contrato era necesario y apropiado. En última instancia es un análisis de racionalidad.

El profesor Ramos González añadió que por ejemplo en el caso de la Ley 7 el TSPR a su juicio de manera errónea determinó que el despido de empleados públicos era un cambio importante y que era para evitar la quiebra del gobierno por lo que determinó que era apropiado y necesario conforme a los hallazgos de una exposición de motivos en la ley.

En relación a Luma esto significa el que si la Legislatura tiene razones de estado de “policy power” para alterar elementos esenciales del contrato y los acredita así en sus hallazgos y tiene los análisis y estudios para probar que ese contrato o algunas de sus partes, o cambiar la fecha de su efectividad que es lo que aparenta es lo que aquí se está considerando, el gobierno tendría que probarlo y el tribunal es quien decide. De hecho el TS de EE UU ha dicho que la obligación que tiene el estado de no menoscabar sus acuerdos sobre todo el que tenga con una parte privada, si existen razones de orden público que pueden llevar al gobierno a aprobar leyes posteriores que menoscaben algunas partes no esenciales, también puede hacerlo con partes sustanciales si en efecto tiene establecido que es necesario, apropiado y razonable para un fin público importante.

Ahora si es cuestión de finalizar el contrato, romperlo el peso para el gobierno obvio seria más fuerte, “pero si lo que quiere es modificar el contrato en teoría lo puede hacer claro que lo puede hacer. Pero se va a litigar Luma va a decir que equivale a destruir dice que van a modificar unas partes pero en esencia es destruir el contrato pero si el gobierno quiere modificar un contrato la disposición constitucional lo ha reconocido”, reiteró.

En el caso en cuestión coincidió que con tantos entes de la sociedad civil que han denunciado que el contrato tiene aspectos negativos para el país la Asamblea Legislativa está obligada a examinar el contrato que es lo que está haciendo. El experto en Derecho Constitucional trajo a la atención que hay que recordar que esta es una nueva Legislatura y no es que quiera es que está obligada bajo su razón de estado que si detecta con cualquier contrato que hay razones de orden público, razón de estado para modificar el contrato puede hacerlo. Claro que la otra parte no va a estar de acuerdo y va a ir al tribunal pero la jurisprudencia al menos de Puerto Rico e incluso la del Primer Circuito de Apelaciones de EE UU ha dicho que en estos casos el peso de la prueba la tiene el demandante, en este caso Luma. El demandante es el que tiene que explicar que el cambio no es necesario y establecer que no hay circunstancias algunas para el menoscabo.

A juicio del profesor Ramos González, la directora ejecutiva de la JCF debió haber invertido el peso de su carta y no meter miedo con la cláusula del menoscabo, “cuando de eso sabe la clase trabajadora del país”. Reparó que el tribunal le ha dado la razón al gobierno en estos casos por lo que es cuestionable el porque no se la daría también en este caso si es que el gobierno presenta unos hallazgos muy claros que atenten contra el interés público. Todavía trajo como ejemplo y cuestionó dónde quedan los suplidores en el Plan de Ajuste de Deuda. “Cuántos menoscabados hay ahí si vamos hablar de menoscabo como amenaza vamos a poner la discusión más amplia qué pasa con los menoscabado en el PAD de los que no van a poder cobrar no hablamos de los de COFINA sino de los suplidores del gobierno, de la UTIER, los trabajadores, maestros para esos ella no tiene esa sensibilidad para protestar también”, manifestó.

Mas aun denunció que desde la perspectiva de Promesa y la concepción liberal de la JCF la AEE es el “becerro de oro” , por lo que el Congreso de EE UU ha aprobado millones de dólares.

 

 

 

 

 

 

Estudian el impacto social, económico y salud mental de la pandemia

Un estudio del Centro de Investigación Clínica y Promoción de la Salud (CICPS) del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico (RCM-UPR) reveló que a pesar de los planes de distribución por fases basados en el riesgo y la distribución gratuita de vacunas, las personas con un ingreso superior a $60,000 tenían más del doble de probabilidad de ser vacunadas (46% vacunados) en comparación con las personas con un ingreso inferior a $20,000 (19% vacunados).

Según dio a conocer el RCM en comunicado de prensa el estudio poblacional PREPCOVI (Puerto Rico-Evaluación Epidemiológica y Prevención para COVID-19 e Influenza) evaluó la prevalencia y distribución geográfica de COVID-19 e Influenza a lo largo del tiempo y abordó temas tales como el impacto social, económico y salud mental durante la pandemia, así como la vacunación contra el COVID-19.

El estudio se hizo en colaboración con el Departamento de Salud (DS) el Negociado de Telecomunicaciones y empresas de telecomunicaciones. Se utilizaron enfoques tecnológicos novedosos y actualizados para permitir una vigilancia continua a gran escala.

“Entre 4,655 participantes reclutados en PREPCOVI desde noviembre de 2020 al 31 de marzo de 2021, encontramos 98 casos confirmados (RT-PCR positivos) que representan el 2.1% de la población del estudio y 292 casos totales (confirmados / probables) (6.3%) desde el cierre hasta el 31 de marzo de 2021. Dado que muchos casos potenciales pueden no haber sido evaluados o que las personas pueden no saber o informar el tipo de prueba que le realizaron, las personas se consideraron casos probables si informaron haber dado positivo en cualquier prueba o por síntomas clave, similar a un estudio publicado. Las personas más jóvenes (21-49) tenían más probabilidades de haber sido clasificadas como un caso positivo de COVID-19 en comparación con las personas mayores de 50 años, y parecía haber una mayor prevalencia en la región noreste”, explicó Marijulie Martínez Lozano, epidemióloga y bioestadística de PREPCOVI.

 

Vacunación COVID-19

Entre los 2,884 participantes evaluados entre el 1 de enero al 31 de marzo de 2021 que proporcionaron información sobre vacunación, el 33.0% recibió una o más dosis (el 15.0% recibió una dosis y el 18.0% recibió dos dosis).

A pesar de los planes de distribución por fases basados en el riesgo y la distribución gratuita de vacunas, parece haber importantes limitaciones para la distribución equitativa de las vacunas. Las personas con un ingreso superior a $60,000 tenían más del doble de probabilidad de ser vacunadas (46% vacunados) en comparación con los que respondieron tener un ingreso inferior a $20,000 (19% vacunados).

Entre los participantes con un título de escuela secundaria o más, el 36.9% se vacunó en comparación con el 18.7% que posee menos de una escuela secundaria. La mayor frecuencia de vacunación reportada fue en la región de Bayamón, con 35.7% vacunados y la región de Mayagüez con 35.1% vacunados. El menor porcentaje de vacunación se observó en la región de Fajardo (23.9%).

Después de completar la encuesta primaria, 1,234 (42.1%) participantes de PREPCOVI acordaron responder uno de los tres módulos opcionales que evalúan la progresión de COVID-19 y los factores de riesgo/preventivos; Conocimientos, actitudes y prácticas; e Impacto social, económico y de salud mental.

La doctora Kaumudi Joshipura, investigadora principal y directora del CCRHP, presentó los siguientes datos: Entre los 1,234 participantes, el 57.0% respondió a los factores de riesgo y preventivos de COVID-19 y de esos, el 31.7% se vacunó (15.9% una dosis, 15.9% dos dosis). La mayoría fueron vacunados en un centro de vacunación (34.3%), o en un hospital o centro médico (22.7%); el 50.2% informó haber recibido la vacuna Pfizer y el 48.4% Moderna. De los vacunados, el 49.1% (n = 105) de los participantes informaron sufrir efectos secundarios a corto plazo, y el 51.4% de los encuestados experimentaron efectos secundarios después de la primera dosis, el 29.5% después de la segunda dosis y el 19.1% después de ambas dosis. Entre todos los vacunados, el 26.8% informó dolor en el lugar de la inyección como el principal efecto secundario.

Entre los 320 participantes que respondieron preguntas sobre Conocimientos, Actitudes y Prácticas sobre COVID-19 e Influenza, el 65.3% informó no estar vacunado. De estos, el 71.8% está dispuesto a vacunarse contra el COVID-19, el 19.9% no está seguro y el 6.8% no está dispuesto a vacunarse contra el COVID-19. Para aquellos que no están dispuestos a vacunarse, la razón principal fue la preocupación por el impacto en la seguridad y la salud de las vacunas COVID-19 disponibles. De los participantes no vacunados, el 44.9% dijo que calificaba para recibir la vacuna según la edad, la salud o los criterios laborales. Entre los trabajadores del sector de la salud, el 78.4% de los participantes recibió al menos una dosis de la vacuna COVID-19, en comparación con el 32.1% de otros trabajadores esenciales y el 19.0% de otros respondedores.

Salud mental

PREPCOVI también evaluó el impacto social, económico y de salud mental durante la pandemia. Un total de 211 participantes respondieron este módulo de enero a marzo. De estos participantes, el 48.8% informó haber estado de moderada a extremadamente preocupado por infectarse con COVID-19 en los últimos 30 días.

En términos de evaluación de salud mental auto informada durante los últimos 30 días, el 43.1% se sintió muy a moderadamente ansioso y el 29.9% se sintió triste / deprimido. Además, el 45.5% se sentía extremadamente nervioso a moderadamente, el 40.3% exhausto. Mientras que el 50.5% de los encuestados habían informado que ellos o un miembro de la familia experimentaron una reducción en la capacidad de ganar dinero debido a la pandemia de COVID-19 en los últimos 30 días. Además, el 17.6% informó que ellos o un familiar perdió su trabajo o fue despedido en los últimos 30 días.

El consumo de drogas

Como parte del estudio también se preguntó a los encuestados sobre el consumo de sustancias en los últimos 30 días. Entre los 211 participantes, el 44.1% no bebe alcohol, el 98.6% no ha utilizado opioides y el 92.4% no ha utilizado cannabis. Sin embargo, el 14.2% respondió que en los últimos 30 días bebieron alcohol varias veces a la semana o más y el 4.8% consumió cannabis. En general, el 76.8% nunca ha consumido sustancias legales / ilegales o medicamentos recetados.

Los investigadores exhortaron a la población a participar del estudio y compartir esta información y el enlace del estudio (https://redcap.link/prcovid) con familiares, amigos y compañeros de trabajo.

“Este estudio es muy importante ya que nos ayuda a comprender la situación del COVID-19 y su impacto, así como la distribución y los desafíos de la vacunación en Puerto Rico”, expuso la doctora Joshipura.

El estudio PREPCOVI utiliza enfoques tecnológicos novedosos y actualizados para permitir una vigilancia a gran escala. Algunas personas pudieran recibir un mensaje de texto del número (787) 493-9302 invitándolos a participar del estudio con el siguiente anuncio: “Se parte de este estudio tan importante para Puerto Rico, PREPCOVI. Consiste en un cuestionario anónimo y seguro de 5 minutos sobre COVID-19 e Influenza. La UPR y el Departamento de Salud te invitan a presionar el enlace para participar… ”.

 

 

 

¿Es  Puerto Rico un paraíso fiscal?

Entrevista a Cecille Blondet

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Los inversionistas millonarios y multimillonarios beneficiados con la generosidad del pueblo puertorriqueño mediante la Ley 22 han acudido al Tribunal Apelativo de Puerto Rico para evitar que el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) continúe publicando en su página web sus nombres, el decreto y la fecha en que fue otorgado.

El pleito originó en noviembre del 2020 cuando la llamada Puerto Rico Privacy Association (PRPA), llevó al tribunal tanto al DDEC y al Departamento de Hacienda (DH) procurando que se le ordenara a ambas agencias el que cesaran la publicación alegando que es información privada. La asociación que se presume está integrada por inversionistas beneficiados con la Ley 22 -según la página del Departamento de Estado de Puerto Rico- fue incorporada el 16 de abril del 2020. En la página no se identifica nombres de incorporadores. El 13 de enero del 2021 el juez Anthony Cuevas Ramos falló en contra de los demandantes por lo que estos han acudido al Tribunal Apelativo.

En entrevista Cecille Blondet, directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro Espacios Abiertos (EA), la cual intervino en el pleito respaldando la postura del DDEC, contextualizó la importancia de que tanto la información sobre la Ley 22 como de todas las otras leyes que conlleven incentivos y/o exenciones sea pública. Desde el 2017 EA ha estado trabajando en el tema de la divulgación de la información que tiene que ver con lo que llama el “presupuesto oculto”. El concepto surge a partir de un estudio que hizo EA sobre todos los incentivos, decretos y exenciones que otorga el gobierno de Puerto Rico por virtud de leyes para dar un trato contributivo preferencial o diferente a ciertas personas, industrias o compañías por considerar que de esa manera se incentivan asuntos económicos o inversión social.

“Eso es algo que pasa en todos los países y está bien visto, sin embargo, lo que nosotros reclamamos es que esa información sobre la cantidad de gastos fiscales en la mayoría de los países alrededor del mundo es parte de lo que se considera cuando se hace un presupuesto de ingresos y gastos”.

En Puerto Rico -al menos públicamente- eso no ocurría, por lo que EA comenzó a reclamar que se publicara un informe de los gastos fiscales. Su inquietud e interés respondía al hecho de que el gobierno estaba comenzando a tomar medidas de austeridad que estaban afectando algunos sectores de la población en las áreas más visibles del presupuesto, pero esa parte en el presupuesto que no se ve -el presupuesto oculto- no se estaba viendo afectada o evaluando.

Blondet repasó que tuvieron que acudir al tribunal para lograr que el gobierno accediera a publicar un informe sobre gastos fiscales. Ese es el caso que se comenta en el chat del exgobernador Ricardo Rosselló, cuando se ventilaba.

Incluso la petición de que el gobierno de Puerto Rico rindiera un informe de gastos fiscales también se hizo durante la discusión de la ley Promesa y el gobierno llegó a argumentar que el informe no se hacía porque las leyes estaban en distintos departamentos, que la información no se había recopilado, que era difícil recopilarla y por lo tanto no existía.

“Pero cuando Promesa pide que se haga el informe en el Congreso, alguien puso que se mantendría confidencial y que la Junta no podía divulgar el informe y el caso que lleva EA en aquel momento es que como el informe lo prepara una agencia de gobierno de Puerto Rico y está bajo las leyes de Puerto Rico y la información pública es un derecho de los ciudadanos, el informe no cumplía con la excepción de confidencialidad”.

La directora de EA reveló que la JCF les confirmó que había recibido el informe por lo que le solicitaron el documento al DH que insistía en que no podía entregarlo. Así las cosas, el caso llegó hasta el TSPR y en septiembre del 2019 el tribunal le ordenó al DH a que publicara un informe sobre gastos fiscales. Siendo así la primera vez que el DH publica ese tipo de informe, claro con datos del 2017. Blondet resaltó que fue la primera vez en que los puertorriqueños conocimos cuánto dinero habíamos dado en exenciones. La cifra fue de sobre casi $21 mil millones, la que apuntó es una cantidad considerable respecto al tamaño del presupuesto de Puerto Rico. El presupuesto del Fondo General es de alrededor de unos $10 mil millones anuales si se habla del presupuesto consolidado con los fondos federales y otros fondos especiales el presupuesto es entre $23 y $25 mil millones anuales.

Como vemos los gastos fiscales -ese presupuesto oculto- casi igualan al presupuesto consolidado.

Después del logro de EA en el tribunal, el DDEC empezó a publicar en su página web algunos de los recipientes de las sobre 76 leyes en Puerto Rico que ofrecen algún tipo de trato diferente contributivo y ahí están las leyes 20 y 22, las cuales reparó que, aunque se suelen mencionar juntas, son bien distintas.

Aunque Blondet señaló que EA no está haciendo juicio sobre si eso es bueno o malo, sí está reclamando que esa información debería ser pública y que en el proceso presupuestario anual los legisladores y el ejecutivo deberían estar evaluando si ese dinero en realidad está rindiendo el resultado para el cual fue aprobado. “Tenemos que pensar que no todos estos incentivos van a tener un efecto económico porque hay también deducciones sociales como por ejemplo el crédito por trabajo para atender el tema de la pobreza y participación laboral”.

Dijo que al presente EA está estudiando a cuáles industrias van esos $21 mil millones y han podido notar que no necesariamente todos tienen unos informes de rendimiento suficientes. Aunque aclaró que no están evaluado en específico la Ley 22 ni sus efectos, ya que entienden que hay otras leyes en las cuales tienen mayor interés, reconoció que hay un reclamo público para que se evalúe los efectos de la ley.

“EA lo que ha insistido hasta este momento es que la información debe ser pública -de este y de todos los otros incentivos- que eso es un gasto público y como es un gasto público, es un ingreso que deja de generar el fisco pues es como si saliera del bolsillo de todos nosotros y por lo tanto tenemos derecho a saber”.

Precisó que, en todos los estados, incluso el Distrito de Columbia, -excepto Dakota del Sur- se publica este tipo de informe desde el 1974. Es una norma en 25 países de la Unión Europea. En EE UU también hay organizaciones no gubernamentales que publican y dan seguimiento a estos datos.

 

¿Es la isla un paraíso fiscal?

“Ahora sabemos que el Congreso está haciendo una investigación, es posible que de ahí es que surge la preocupación de estas personas. En el Congreso se está evaluando si eso es una evasión contributiva y si esa ley hace que la isla se constituya en un llamado ‘paraíso fiscal’, pero en realidad tenemos que pensar que ambas leyes fueron autorizadas por el IRS porque Puerto Rico no puede ofrecer ese trato para ciudadanos o personas que tributan en la jurisdicción federal”.

Una de las cosas que expresó que a EA le llamó la atención de la demanda fue el que si es posible que una organización que representa a unas personas acceda a un remedio al tribunal sin divulgar sus nombres. El caso se sometió como uno sellado.

Desde la óptica de EA sí reconoció que Ley 22 sí podría convertir a la isla en un paraíso fiscal. Aun cuando ahora mismo dijo esa etiqueta no la tiene en términos jurídicos ya que está avalada por el IRS señaló que eso es lo que está investigando el Congreso. “Habrá que ver que lo que se decide. Lo que sí es que tiene características porque estamos hablando de personas que han dejado de tributar”. En esa dirección añadió que a nivel federal el gobierno de EE UU está preocupado por ese tema y que a nivel local también deberíamos estarlo y evaluar si conviene o no conviene. Lo que se ha observado es que ha habido una inversión en la propiedad privada de bienes raíces, pero ¿qué efecto ha tenido eso para los puertorriqueños que vivimos aquí? ¿Qué efectos está teniendo sobre la valoración de unas propiedades y qué efectos también está teniendo de justicia o injusticia contra las otras personas? Eso no se está viendo.

“Estas personas viven en Puerto Rico usan la infraestructura nuestros aeropuertos, nuestras carreteras, lo que pagamos todos los demás, entonces es justo evaluar si [con] eso -que es un trato preferencial que se le ha dado- estamos de acuerdo. Creo que ese es el ejercicio que se tiene que dar, por eso es tan importante que se transparente la información, sobre todo lo que son gastos fiscales, para que constantemente estemos evaluando sus rendimientos”.

Blondet hizo la salvedad de que no es catalogar a alguien como un villano, si no el uso que esas personas están dando a ese beneficio contributivo y los resultados para el resto de la sociedad. “Nosotros también tenemos el derecho de reevaluar y decidir. Después de varios años podemos decidir eliminarlas o ajustarlas”. En ese aspecto consideró que la ley no debió tener un tiempo tan largo (2036). Más aún dio a conocer que después del huracán María ante la crisis del país los beneficiados con la Ley 22 fueron eximidos de estar en el país.

La directora ejecutiva de EA fue enfática en plantear que los miembros de una sociedad tienen la responsabilidad de cada uno aportar de manera proporcional a sus capacidades y el que tiene mucho debería aportar más que el que tiene poco. “Lo que nosotros vemos es que nosotros tenemos un sistema contributivo también federal que no necesariamente atiende eso de esa manera y desde EA nosotros sí promovemos políticas públicas, políticas fiscales que atiendan esa brecha que existe entre las contribuciones de uno y las contribuciones de otros. Creo que ese es el reclamo mayor que los puertorriqueños hacemos cuando nos damos cuenta que hay unas personas que tienen una capacidad de aportar y no lo hacen cuando Puerto Rico, los puertorriqueños, más lo necesitamos. Y que se aprovechen no solamente de las circunstancias fiscal sino también de los mejores espacios de propiedad que tiene Puerto Rico y si eso sigue como va, bueno, los puertorriqueños seguiremos desplazados de espacios que anteriormente eran asequibles para los puertorriqueños. Y en la medida injusta hay unas personas que tienen más porque no tienen que pagar más que los demás, se afecta el país completo y está cambiando la configuración”.

 

 

 

 

 

 

 

Mirada al País.Cambio de época: Inmersos en el Antropoceno

 

 

Especial para CLARIDAD

Con el título de “¿Época de Cambio o Cambio de Época?” se han escrito varios artículos en las pasadas décadas (Alicia Bársena, Columna de Opinión, CEPAL-13 de noviembre de 2008; José de Souza Silva, Instituto Científico de Cultura Indígena, abril de 2001) para describir las transformaciones sociales y culturales de la sociedad moderna. Estas transformaciones están fuertemente promovidas por el desarrollo tecnológico, el desarrollo de los sistemas de información (internet, las redes sociales, etc.) la globalización de la economía y la prevalencia del sistema geopolítico del neoliberalismo. El cambio de época, producto de estas transformaciones, ha promovido un crecimiento sin precedentes de la población humana lo que ha implicado una transformación sustancial de la naturaleza y de los recursos que ésta provee para la subsistencia humana. Simultáneamente se ha escrito mucho sobre el cambio de época asociado a las transformaciones ambientales que se aceleran a nivel del Planeta. En este último renglón, sobresalen tres elementos primarios: el calentamiento del Planeta, el cambio en el clima y la pérdida de la diversidad biológica. La síntesis de toda esta transformación ha producido un cambio en la estructura y funcionamiento del Planeta que ha llevado a muchos científicos a identificar este período como uno diferente al que formalmente se había denominado el Holoceno. Se promueve la idea de que ahora vivimos en el Antropoceno.

Blanca Heredia, en su escrito ¿Cambio de época, ¿qué significa? (elfinanciero.com.mx; enero 25 de 2017) plantea que un cambio de época “supone una transformación en la estructura real del Mundo…” y nos dice que estamos “en un momento histórico marcado por la inoperancia de las viejas certezas y por el aumento exponencial de la imprevisibilidad y la incertidumbre…”. El concepto de Antropoceno se refiere a catalogar el período actual como una nueva época geológica que ha sido propuesta por un grupo creciente de científicos prestigiosos. Entre estos científicos se encuentra el Premio Nobel de Química, Paul Crutzen, que utilizó este término en el año 2000 para describir la influencia e impacto del comportamiento humano sobre el Planeta. Este impacto ha sido, según Crutzen y otros, tan significativo que lo hacen equivalente a otros períodos geológicos oficialmente designados, muchos de los cuales están asociados a los ciclos de glaciación del Planeta. Se ha argumentado que el impacto producido por la actividad humana, no sólo ha alterado el paisaje físico, pero que también ha producido cambios notables en los ciclos biogeoquímicos, una pérdida acelerada de la diversidad biológica y, de forma más significativa, un cambio abrupto en el clima. El efecto acumulado de estos cambios no ha sido experimentado previamente en la historia de la civilización humana.

Stephen T. Jackson (Climate change; en britannica.com, marzo 10, 2021) plantea que la humanidad se enfrenta en este período del Antropoceno, a serios cambios abruptos en el clima. Dice este científico que, desde los años de 1980 se ha documentado en registros de muestras de hielo obtenidas en Groenlandia y en la Antártida, evidencia de cambios abruptos en el clima que han ocurrido a escala regional y global. Estos eventos documentados evidencian que en la historia del Planeta ha habido varios eventos que en relativo poco tiempo (de varias décadas) se ha desplazado el sistema climático global de un estado de equilibrio a otro, los cuales tuvieron consecuencias significativas en la estructura y funcionamiento de los sistemas ecológicos y de los ciclos biogeoquímicos (de agua, de carbono y otros). Estos cambios, según Jackson, muestran los puntos que técnicamente se consideran de no-linealidad, los que se denominan en inglés “tipping points”, puntos de inflexión, de ruptura, o umbrales de tiempo donde un cambio pequeño y gradual en un componente del sistema puede inducir un cambio grande en todo el sistema. El “tipping point” más relevante que preocupa a la comunidad científica, tiene que ver con el alza de dos grados Celsius en la temperatura promedio del Planeta sobre la estimada para el período pre-industrial. Se anticipa que, si no se adoptan controles en la quema de combustibles fósiles y en la deforestación, este umbral se sobrepasará en los próximos 10 o 15 años. Cuando esto ocurra, y todo indica que va a ocurrir, el calentamiento del Planeta será tan severo que profundizará un cambio dramático en el comportamiento del clima, así como un acelerado proceso de deshielo de glaciares y de hielo contenido en Groenlandia y en La Antártida que producirá niveles del océano no vistos en miles de años. Con estos cambios se acelerará la pérdida de la diversidad biológica y de la estructura y funcionamiento de los ecosistemas que sostienen la vida de plantas y animales y a nuestra civilización. Y estos cambios los puede experimentar la presente generación de seres humanos, incluidos mis hijos y mis nietos.

Ajustarse o adaptarse a estos efectos abruptos en el cambio del clima supone un reto formidable tanto para los componentes biológicos (plantas, animales y ecosistemas) como para los culturales (de los humanos). Los cambios anticipan un disloque sin precedentes en la historia de la humanidad para los cuales la ONU y otras organizaciones internacionales han postulado metas, objetivos y estrategias para mitigar y adaptarse a esta nueva realidad. No obstante, la indispensable reducción en la producción y emisión de gases de invernadero que fomentan el calentamiento no ha progresado a la tasa propuesta por los expertos pues se continúa utilizando, primariamente, combustibles fósiles como fuente de energía, tanto para la generación de electricidad como para la transportación así como en la producción de bienes de consumo y de servicios. Todo ese proceso para mantener funcionando un sistema económico que pretende perpetuarse con un crecimiento continuo sin ponderar las consecuencias nefastas. El resultado es que se sigue acumulando dióxido de carbono, metano y otros gases en la atmósfera que propician el calentamiento del Planeta. Por otro lado, los cambios en el clima exacerban eventos extremos de inundaciones, sequías, huracanes y olas de calor que, junto al acelerado alza en el nivel del mar, aumenta la incidencia de desastres y catástrofes sociales en todas las regiones del Mundo, produciendo una alta pérdida económica y material y una lamentable pérdida de vida humana. Las respuestas estructuradas de adaptación inteligente a este cambio de época también están en desfase temporal y sin correspondencia cualitativa a la realidad apremiante y cambiante.

La discusión y actuación de la gestión pública y privada en el Puerto Rico contemporáneo la percibo insertada en un escenario de negación o ignorancia de la realidad apremiante que supone esta época de cambios en el funcionamiento alterado del planeta. Un ejemplo dramático de esta situación se observa en la formulación y justificación del contrato a la empresa LUMA y en la propuesta reestructuración de la Autoridad de Energía Eléctrica. A pesar del asesoramiento y consejo que ofrecen los científicos y expertos en el tema del cambio en el clima, las decisiones sobre la reconstrucción del País, sobre la adaptación a las nuevas circunstancias del funcionamiento del Planeta, no corresponde con el interés público, con el bienestar general de la presente y próximas generaciones de puertorriqueños. Percibo una falta de entendimiento y de compromiso en la mayoría de las personas que han asumido funciones y responsabilidades de dirección de la gestión pública y de la privada. Con esa “tripulación” institucional desenfocada y con un mapa de ruta obsoleto, el País no caminará hacia el futuro con seguridad y eficacia y con la aspiración de un nivel superior de calidad de vida. Urge que se reconozca que estamos en una nueva época en la historia de la humanidad. Urge entender las nuevas y graves circunstancias que apremian nuestras vidas y la de nuestros hijos y descendientes. Ignorar esta realidad nos conducirá indefectiblemente a un futuro de precariedad sostenida, a un futuro inseguro e incierto, con la posibilidad que también nos convirtamos en una especie en peligro de extinción.

 

Mirada al País: A cuchillo de palo

 

Especial para CLARIDAD

Hace poco se cumplieron 100 días desde que Pedro Pierluisi juramentó como gobernador de Puerto Rico. Está fresco en nuestra mente como, según su campaña eleccionaria, todos los problemas en el país se resolverían si él lograba la gobernación. Independientemente de lo ilusorio o demagógico de su discurso o del poco tiempo que lleva en la gobernación, lo cierto es que Pierluisi no ha satisfecho las expectativas de un gran sector de la población y ha resultado ser un fiasco para muchos otros. Solo un puñado de fanáticos puede sentirse complacido con las ejecutorias de un gobernador que ha demostrado tener muy poca profundidad y empatía hacia el país.

En su carrera política, Pierluisi había logrado lucir relativamente bien como Comisionado Residente, escudado en el trabajo congresional en Washington, evitando entrar en controversias con los gobiernos de su partido y proyectándose como una figura ecuánime y conciliadora. Logró mantenerse al margen de los escándalos que protagonizaba su partido cuando alcanzaba el poder, sin que pudiera vinculársele directamente con los cada vez más frecuentes y descarados actos de corrupción. Amparándose en esa proyección y a pesar del papel lastimoso que jugó luego de la expulsión de Ricardo Rosello al proclamarse gobernador, actuación que fuera rechazada unánimemente por el Tribunal Supremo de Puerto Rico, insistió en aspirar a esa candidatura en las elecciones del 2020, logrando la victoria con un escaso 33%. Cabe decir que, si en Puerto Rico hubiera existido la segunda vuelta, muy probablemente Pierluisi hubiera perdido la elección. Mas, el deficiente sistema electoral que ha prevalecido en nuestro país, nos ha condenado a sufrir los desmanes de un bipartidismo abusivo y rancio del que Pierluisi, cómodamente, ha formado parte toda su vida. Gracias a ello logró una de sus grandes aspiraciones: ser gobernador de Puerto Rico.

Durante su vida política, Pierluisi se ha alineado con los grandes intereses y gracias a ello su haber patrimonial ha crecido exponencialmente. Es harto conocido que Pierluisi favoreció la aprobación de la Ley Promesa, que a su vez nos impuso la Junta de Control Fiscal, organismo al que asesoró en varias instancias como miembro del bufete O ‘Neill & Borges al que perteneció antes de ser nombrado Secretario de Estado por Ricardo Roselló. De ahí que haya determinado ser él, personalmente, el representante del gobierno ante la Junta, entidad con la que ha confraternizado plácidamente, a pesar de las decisiones draconianas que ese ente continúa tomando en contra de los mejores intereses del pueblo. Muchos creyeron que su proceder pausado y cortés, venía acompañado de la humildad y la honradez que muchos(as) ansían y consideran indispensable en un buen gobernante. Sin embargo, no bien juramentó, dejó ver sus verdaderos colores, comenzó a defraudar sus promesas y demostró ser un politiquero más. Aun cuando en su mensaje de Estado dijo que no vino al gobierno a pelear, lo cierto es que Pierluisi nos mata a cuchillo de palo.

A pesar de todos los problemas que reconoció existen en el país, los cuales ofreció atender con premura y determinación, Pierluisi ha centrado toda su atención en la llegada de fondos federales y en promover la estadidad. A pesar de que muchos compatriotas padecen penurias tales como la falta de acceso a un trabajo, a vivienda digna, a buenos servicios de salud, a transportación pública eficiente, a una educación accesible y de calidad, así como carencia de alimentos, inseguridad y salarios injustos, Pierluisi ha puesto su empeño en despilfarrar millones de dólares en la elección de seis cabilderos por la estadidad. Ello demuestra su deslealtad hacia el pueblo que gobierna y su desapego de la realidad cotidiana de grandes sectores de puertorriqueños y puertorriqueñas, para quienes la vida es una lucha incesante y desesperanzadora. Su prédica en favor de más fondos federales, más ayudas y más dependencia, va de la mano con su obsesivo afán por alcanzar la anexión de nuestra nación a otra que hoy se resquebraja con la violencia que emana del germen de la desigualdad y el racismo. Pierluisi desconoce a las instituciones que afirman nuestra identidad como pueblo latinoamericano y caribeño, pueblo del que él no se siente parte. Pierluisi no tiene un proyecto de País porque no nos considera país, sino ciudadanos americanos que vivimos en un territorio. De ahí que sabotee toda posibilidad de empoderamiento y desarrollo de nuestras comunidades, lo que les permitiría reconocer el valor del esfuerzo propio y el perjuicio que para ellas entraña la cultura de la subordinación y el sometimiento que, por décadas, los gobiernos de turno han promovido. De ahí que Pierluisi promueva entregar nuestro país a los intereses privados, sofocando nuestras oportunidades de crecimiento económico mientras le da la espalda a los legítimos reclamos de los sectores que luchan contra proyectos nefastos, tales como el contrato de Luma Energy, la privatización de la transportación marítima entre Vieques y Culebra y la Isla Grande, el recorte a las pensiones de retiro y los efectos que tiene sobre nuestro país la implantación de la ley 22. Por eso calla ante la propuesta de privatización de los peajes, los continuos recortes al presupuesto de la UPR, el monopolio de los muelles, los abusos de las aseguradoras, la continua amenaza a nuestros recursos naturales y el acelerado empobrecimiento del país.

Ante la crisis que vivimos, Pierluisi se pasea impávido sobre las aguas turbulentas en las que se ahoga el pueblo y, tranquilamente, toma un avión para comparecer a las vistas congresionales sobre proyectos de estatus, mientras en Puerto Rico se vive una alerta roja por el repunte desmedido de los contagios del covid-19 y la violencia es la orden del día. A solo 100 días de su juramentación, el gobierno de Pierluisi augura un cuatrienio sombrío y desalentador que nos exigirá asumir grandes riesgos y forjar nuevas luchas para salvar el País.

AL autora es presidenta del Movimiento Unión Soberanista (MUS).