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Despidiendo a dos patriotas: Elizam Escobar y José R. Charrón

 Dos artistas comprometidos con su arte y su patria, Elizam Escobar y José Rafael (Pucho)Charrón, parece que se fueron haciéndose compañía por el camino. Con tan solo tres días de diferencia, familiares, excompañeros de lucha,  amigos de la infancia y discípulos, les presentaron sus respetos, su cariño y los despidieron en su partida hacia otros Lares…

 La despedida a Elizam

 El velatorio del exprisionero político Elizam Escobar tuvo lugar el jueves 21 de enero en la Casa de los Contrafuertes en el Viejo San Juan. Su féretro fue trasladado desde la Escuela de Artes Plásticas, donde Escobar fue maestro durante estos últimos 20 años. Recibido con la letra revolucionaria de La Borinqueña por cientos de puertorriqueñas y puertorriqueños que practicaban medidas de prevención de contagio al coronavirus, los asistentes desfilaron ante sus restos para decir hasta luego, depositar una flor y despedirse. Todos se congregaron en la Plaza San José, frente a la Casa de los Contrafuertes.

 En la celebración de vida que fue el velatorio participaron varios artistas colegas, poetas, amigos de la infancia y, por supuesto, sus excompañeros prisioneros políticos de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).  La licenciada Jan Susler, amiga e incondicional representante legal de los miembros de la FALN, entre lágrimas leyó un mensaje de Elizer Escobar, el hijo de Elizam.  La compañera de Escobar, Yolanda Guerri, agradeció a los presentes sus muestras de solidaridad y cariño.

 “Elizam es vida”, proclamó la exprisionera  política Dylcia Pagán, quien conoció a Elizam en Nueva York, en los años 60 cuando los dos eran maestros: él de Historia y ella de Arte.  Sus también compañeros de lucha, Ida Luz y Alicia Rodríguez, Luis Rosa Pérez, Adolfo Matos Antorgiorgi, Carmen Valentín, Alberto Rodríguez y Oscar López le hicieron guardia de honor. Los otros camaradas, Ricardo Jiménez, Edwin Cortés y Carlos Alberto Torres, no pudieron viajar a la isla por motivo de la pandemia.

 Los colegas artistas plásticos  Rafael Trelles y Marta Mabel dieron también testimonio de la calidad de Escobar como ser humano y artista. Los poetas Toño Rosario y su amigo Joserramón (Che) Meléndes leyeron algunos de sus poemas. La joven Isamar Anzalota, en representación de la juventud, leyó dos poemas de Elizam escritos en prisión entre 1988 y 1989.

 En la participación artística dijeron presente el cantautor Antonio Cabán Vale, El Topo, quien interpretó su hermosa danza Verde Luz. El trovador  que dirige la Orquesta Nacional Criolla, Tony Mapeyé, versó sus décimas Ahora me despido. Otros que ofrecieron su arte fue la cantante Chavela Rodríguez, quien interpretó la canción Pequeñas cosas,  y el cantante Alí Tapia. Todos estuvieron acompañados por el conjunto Violines. La presentación  artística terminócon la participación del cantante Andy Montañez, quien interpretó el bolero Alma adentro.

 La activista Rita Zengotita  casi al final de la velada que presentó una síntesis de la vida de Escobar y de su participación en la lucha, así como de su legado a las nuevas generaciones:

 “A su partida física, Elizam deja a las presentes y a futuras generaciones de jóvenes un legado de dignidad, valor, verticalidad, consistencia, perseverancia y de amor al prójimo que nos obliga a reconocer y celebrar una vida rica y plena ofrendada a la patria con alegría, sin amarguras ni arrepentimiento alguno. Se entregó a la causa mirando siempre de cara al sol, haciendo sin dejar de ser él, ganándose así el respeto y el cariño de todo un pueblo. Te despedimos tal como lo hicimos hace unos meses atrás con el héroe nacionalista Rafael Cancel Miranda, con el corazón gozoso celebrando una vida rica puesta al servicio de nuestro pueblo y de los pueblos hermanos víctimas del opresor y colonizante imperialismo yanki. ¡Fuiste toda una celebración de vida y como tal te despedimos! ¡Alabanzas, Alabanzas!¡Hasta la victoria, compañero!

¡Que viva Puerto Rico libre!

Cerca de las 6:30 de la tarde, el féretro fue retirado de la Casa de los Contrafuertes y cargado por varios de sus compañeros, quienes lo pasearon por la Plaza San José al son del estribillo¡Mírala, qué linda viene; mírala, qué linda va; la revolución boricua..!,una de las canciones favoritas de Elizam.

 La despedida a Pucho

 Siempre con cámara en mano

su arma espectacular

que usaba sin titubear

como hierro toledano.

Siempre enfocado en el plano

que reta y que desafía

dispuesto a la artillería

de sus “clics”amenazantes

ya sea cerca o sea distante

haciendo fotografía.(Juan Camacho)

 Este verso forma parte de unas décimas con las cuales se honró la vida del compañero fotógrafo José Rafael PuchoCharrón. La despedida de Pucho tuvo lugar en la Casa Aboy en Santurce, el domingo 24 de enero. Compañeros de trabajo de su tiempo y del presente  en CLARIDAD y colegas fotógrafos dieron testimonio de la calidad de ser humano y artista del lente que fue Pucho. La actividad fue conducida por Jorge Medina, compañero de la Casa Aboy.

La directora ejecutiva de Casa Aboy, Carmen Aboy, destacó la participación de Pucho en los trabajos y proyectos de esa casa, tanto en las exhibiciones de la Asociación de Fotoperiodistas que se celebraban antaño como de miembro de su Junta de Directores, “en donde hacía de todo, hasta de electricista”.

La joven poeta Cristina Guzmán narró cómo una exhibición de fotografías de Charrón sobre desobedientes civiles en Vieques le inspiraron a escribir un poema. “Los desobedientes civiles son un desprendimiento de vida y valor”, recordó que le escuchó decir a Charrón.

Tras su presentación, le siguió la interpretación por Tony Rivera de las décimas dedicadas a Pucho y a “todos los fotógrafos y fotógrafas que han hecho vida, trabajo y escuela en CLARIDAD”,  según su autor, Juan Camacho. 

Digna Sánchez compartió  una anécdota de cuando ella y Pucho trabajaron en el CLARIDAD BILINGÜE, entre el 1971 al 1973, en Nueva York: él logró y CLARIDAD publicó la primera fotografía en prisión de la héroe nacionalista, Lolita Lebrón, acción a la que los periódicos del establishmentde Nueva York dieron crédito. 

 “Pucho tenía el nombre perfecto. De lejos, cara de nene travieso, ojo de águila y caminar de pájaro de ciudad. De cerca, bueno, incisivo e inquieto”, leyó Jorge Medina las palabras del artista plástico Nelson Sambolín.

Participaron en el acto artístico el actor Luis Enrique Romero, los cantantes Américo Boscheti, Pepe Sánchez y Alí Tapia, quien cantó dos canciones del Topo. María Gisela Rosado interpretó el poema de Roque Dalton  Alta hora de la noche.

“Pucho era un espíritu libre. Esa característica, esa pasta, era como un carimbo genético que le salvó de tantas cosas. … describió Carmen Ortiz, presidenta de la Junta de Directores de CLARIDAD, quien trabajó con este en CLARIDADen Nueva York.

Una vez más, al caer la tarde y al canto de la letra revolucionaria, los presentes concluimos la celebración de la vida del compañero Pucho Charrón.

 ¡Viva Pucho! ¡Viva Puerto Rico libre!

 

 

Kamala vice: ¿fin del racismo? ¿Los negros al poder?

Por Marcelo Colussi

“Al racismo de los que desprecian al indio porque creen en la superioridad absoluta y permanente de la raza blanca, sería insensato y peligroso oponer el racismo de los que superestiman al indio, con fe mesiánica en su misión como raza en el renacimiento americano”.

José Mariátegui

I

El racismo no es un problema nuevo. La historia humana, para decirlo de una forma muy general, ha sido -y continúa siendo- una sucesión de enfrentamientos, de luchas interminables. “La historia es un altar sacrificial”, expresará Hegel. Enfrentamientos diversos, por cierto, entre los que el conflicto étnico es uno más.

¿Por qué, muchas veces, atacamos lo distinto?, ¿por qué lo diverso atemoriza? Estas son preguntas que pueden contestarse desde variadas ópticas: social, psicológica, antropológica. Queda claro, desde ya, que el ámbito de esas respuestas corresponde al campo de las ciencias sociales; no hay razón biológicaque dé cuenta de estos fenómenos; menos aún, que los justifique.

La propia experiencia personal, la observación de conductas cercanas a cualquiera de nosotros, la revisión imparcial de la historia, todo ello nos muestra definitivamente que la convivencia humana no es precisamente un paraíso. Con esto, claro está, no se pretende hacer un panegírico de la violencia ni de la ley del más fuerte; pero una mirada serena a nuestro alrededor nos confronta con esta realidad. Aunque sean expresiones para debatir largamente, el solo hecho que hayan sido formuladas y acuñadas en la cultura, muestra que el problema ya está entrevisto largamente y desde hace tiempo, expresado de diferentes maneras: “si quieres la paz prepárate para la guerra”, “el hombre es el lobo del hombre”, “a Dios rogando y con el mazo dando”, “la violencia es la partera de la historia”, “tomamos las armas para construir un mundo donde no sean necesarios los ejércitos”, etc.

La pretensión de una convivencia armónica, pacífica, de sana y tranquila coexistencia entre dispares, hasta ahora al menos, no pasa de ser aspiración. Lo cual, desde ya, es sumamente importante. Aunque la violencia y la guerra persisten en las sociedades, planteárselas como problemaya es un enorme paso adelante en relación a un mejoramiento en la calidad de vida. (Huelga decir al respecto que hay infinitamente mucho que hacer todavía, porque la guerra, el femicidio, la tortura, el racismo, siguen siendo lo cotidiano).

Hoy día no se queman en la hoguera a los sospechosos o disidentes, o no se mata al mensajero que trae malas noticias; y hasta se toleran (¿aceptan?) reivindicaciones de los derechos homosexuales. O por lo menos todas las prácticas discriminatorias pueden encontrar -más que antes- un espacio donde ser confrontadas. Existe la posibilidad de hablar de los derechos universales, de propiciar leyes que los garanticen, de exigir su cumplimiento. Aunque rápidamente conviene aclarar lo siguiente: no necesariamente la Humanidad ha entrado en una fase de definitiva superación de los problemas. Ya no se quema a nadie en la pira, pero persiste la tortura; hay sistemas jurídicos socialmente establecidos, pero continúan los linchamientos; terminó el derecho de pernada, pero no desapareció el acoso sexual. Ha habido cambios en la historia, superaciones, sin lugar a dudas; pero resta aún mucho por mejorar. El ser humano llega a Marte, pero no puede terminar con el hambre en la Tierra.

Las constituciones políticas de todos los países reconocen y defienden las diversidades étnicas; la carta fundacional del sistema de Naciones Unidas existe a partir de la enorme variedad de etnias y culturas que conforman la especie humana y la más que obvia necesidad de su aceptación y respeto. Pero más allá de toda esta intencionalidad, el racismo sigue siendo un hecho. ¿Hay vacuna contra el racismo?

II

El fenómeno de la discriminación étnica no se restringe a algún país en especial, donde se podría estar tentado de endilgar el fenómeno a “atrasos culturales”. Por el contrario, barre el mundo por los cuatro puntos cardinales. Sociedades llamadas “desarrolladas” dan las peores muestras de intolerancia étnica. En Alemania (uno de los pueblos más educados de Europa) hace apenas unas décadas se persiguió a los judíos por millones, en Estados Unidos el Ku Klux Klan y los grupos supremacistas blancos siguen teniendo una considerable cuota de poder, en Italia la Liga del Norte propone la separación del sur “subdesarrollado”, en varios países europeos gobiernos xenófobos con planteos neonazis disputan, y en algunos casos, ganan el poder político, sólo por dar algunos ejemplos. Estados Unidos tuvo un presidente afroamericano (período con el mayor número de guerras impulsadas por Washington y con mayor cantidad de deportaciones de latinoamericanos, ¡no olvidar!), y ahora una vicepresidenta de origen negro…, pero George Floyd y la represión policial ensañada con los niggerssigue siendo un hecho. Y proporcionalmente, la mayor cantidad de personas en prisión pertenece a “gente de color”.

En Guatemala una mujer indígena -Rigoberta Menchú- se ha hecho acreedora (no sin resistencias locales) al Premio Nobel de la Paz, casualmente el día en que se cumplían 500 años de la invasión española: el 12 de octubre de 1992. Paso importante, sin dudas; quizá a principios del siglo pasado, o apenas algunas décadas atrás, eso hubiera sido inconcebible (todavía en el país se vendían las fincas “con todo lo clavado y plantado, indios incluidos”). Más allá del gesto reivindicatorio de ese premio, la discriminación étnica no ha desaparecido. ¿Hay forma que desaparezca? Incluso podríamos ser más cáusticos en la pregunta: ¿hay posibilidades reales que desaparezca?

Viendo las experiencias del mundo, podría estarse tentados a suponer que el racismo está enraizado en la misma condición humana. Hay incluso quien piensa que existiría un presunto determinante biológicoque lo impulsa (“lo distinto asusta”). Por principios debemos decir que el racismo no es natural, pero ¿por qué es tan frecuente y cuesta tanto eliminarlo? De todos modos, pensemos en que debe haber alternativas, ¿o nos quedamos con la idea de “razas superiores”?

El desciframiento del genoma humano nos mostró con total evidencia que no hay ninguna diferencia entre todos los que pisamos este planeta, más allá de circunstanciales variaciones externas -color de la piel, de los ojos, forma del cabello-, explicables en función de la pura adaptación al medio ambiente (un africano tiene en su piel más melanina que un sueco por el sol tropical que debe soportar, o un nórdico tiene ojos claros por la falta de luz en el Polo). Definitivamente, ¡¡no hay razas!! Mucho menos: razas “superiores”.

III

El racismo, ya está más que dicho y sabido, no es sino una justificación para la explotación económica del otro. Nunca es de doble vía: el blanco discrimina al negro, el conquistador “civilizado” al conquistado “primitivo”, pero no se da la recíproca. Por una cuestión de explotación material, económica, se “arma”, se inventa la idea de superioridad racial. Y siempre, ¡oh, casualidad!, el explotador es el civilizado que explota (civiliza) al bárbaro primitivo.

¿En dónde radica la pretendida “superioridad” de la “raza superior”? Es un puro ejercicio de poder. Trabajar como esclavo es trabajar “como negro”. Esa expresión lo dice todo. “Con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo e islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como niños a los adultos y las mujeres a los varones, habiendo entre ellos tanta diferencia como la que va de gentes fieras y crueles a gentes clementísimas. ¿Qué cosa pudo suceder a estos bárbaros más conveniente ni más saludable que el quedar sometidos al imperio de aquellos cuya prudencia, virtud y religión los han de convertir de bárbaros, tales que apenas merecían el nombre de seres humanos, en hombres civilizados en cuanto pueden serlo?”, decía en el siglo XVI el español Juan Ginés de Sepúlveda refiriéndose a la población americana. Estamos en el siglo XXI, y en muchas personas esas ideas no han cambiado en lo sustancial: ¿civilizados versus bárbaros primitivos? ¿Razas superiores?

Esas relaciones económicas, de explotación, son las que subyacen a la discriminación étnica. A la población negra mantenida como esclava en Estados Unidos se le dio la libertad en 1865 no por razones humanitarias, por principios éticos, sino porque el esclavismo ya “no era negocio”: resultaba más lucrativo tener asalariados que consumieran los productos elaborados por la pujante industria. De todos modos, el racismo visceral incrustado en la ideología del ciudadano estadounidense blanco término medio permaneció, y la aparición de un presidente o una vice que desciende de africanos no logra cambiar esa cultura, ni las relaciones de poder que hacen que la población negra del país siga siendo la más excluida. Constituyendo el 16% del total, presenta estos datos:

 

  • En promedio, el patrimonio de las familias blancas es de 933,700 dólares; el de las negras, apenas 138,200 dólares.
  • La esperanza de vida para un ciudadano blanco es de 77 años; para un negro es de 66.
  • La tasa de desempleo para trabajadores negros es el doble de la población blanca.
  • La tasa de mortalidad infantil es de 4.9 por mil entre la población blanca, y de 11.4 por cada mil nacimientos entre la población negra.
  • En la pandemia de COVID-19 el pueblo afro-estadounidense sufrió el 41% de las muertes (y los latinos el 34%).
  • La policía (agentes blancos básicamente) mata dos ciudadanos negros por semana. El 24% de los delincuentes muertos es negro.
  • El 40% de los presos son afroamericanos.

 

Por lo tanto, más allá de lo políticamente correcto que pueda haber en juego, la elección de una funcionaria de ascendencia no-blanca no constituye sino una fachada cosmética. ¿Cómo se cambian realmente las cosas? Con un verdadero y efectivo cambio en las relaciones de poder.

IV

No debe caerse rápidamente en reduccionismos, por más tentador que ello parezca. Sería muy fácil concluir de lo dicho que el racismo, en cuanto una de tantas expresiones de la agresividad, en cuanto constituyente del fenómeno humano, es inmodificable. Así las cosas, no habría ya mucho por hacer: siguiendo esa lógica, lo distinto a uno mismo, lo que saca de nuestro metro cuadrado, incomoda; por tanto, habría que excluirlo. Entonces, ante cada nueva expresión discriminatoria, con resignación habría que encogerse de hombros por encontrarnos frente a un hecho supuestamente natural.

Sin pretender buscar la “esencia” humana, lo mínimo que podemos decir es que el ser humano es un ser social. Somos lo que somos en relación a otro. Siempre y necesariamente estamos en relación con otros, si no, no somos seres humanos. Ahora bien, esas relaciones no siempre y necesariamente son relaciones de mutua cooperación y solidaridad; estas últimas son posibilidades, tanto como las agresivas, de envidia o discriminatorias. Lo que sí podemos es establecer normas de relacionamiento entre todo el colectivo, donde nadie salga desfavorecido.

Las religiones, todas, a su modo predican el amor entre los seres humanos. Pero pareciera (la historia lo demuestra) que esto solo no alcanza para asegurar una armónica convivencia. (Valga agregarlo: también hay guerras religiosas -quizá las más crueles-, y la conquista de América se hizo en nombre de la fe católica. Reléase la cita de Juan Ginés de Sepúlveda al respecto). La única posibilidad de poner límites a la agresividad es fijar normas que instituyan nuevas relaciones de poder. Apelar al amor, está visto que no garantiza nada.

Nadie está obligado a amar al prójimo, pero sí está obligado a respetarlo. No hay vacuna contra el racismo, ni contra las injusticias. Pero hay la posibilidad de establecer nuevas relaciones de poder basadas en la real participación de todas y todos. Eso, en definitiva, es el socialismo. Diferencias habrá siempre; la cuestión es cómo encarar eso.

Suprimir, eliminar al otro distinto no es el camino. Ello, en definitiva, no es sino alimentar el ciclo de violencia; y eso no tiene fin: hoy niños de la calle, después los drogadictos, después los homosexuales…. ¿Y después? ¿Seropositivos?, ¿habitantes de barrios marginales?, ¿indígenas?, ¿mujeres? ¿Y después gitanos, judíos, negros, latinos, habitantes del Tercer Mundo…? La lista no tiene fin. Y en algún lado de la lista estamos todos. La idea de racismo, hoy día, debería darnos vergüenza. Pero sigue siendo una triste realidad, más allá de interesantes gestos cosméticos.

Reproducido de www.alainet.org. El autor es analista político e investigador social.

 

 

 

Biden ante la decadencia de Estados Unidos

Por Emir Sader

Donald Trump deja el Gobierno de Estados Unidos en una situación de aislamiento internacional que el país no había vivido en mucho tiempo. Cerrado sobre sí mismo, con conflictos incluso con sus aliados europeos. Frente a una alianza entre China y Rusia, después de haber cedido espacio frente a esos opositores, que establecieron alianzas en regiones en las que hasta este momento había prevalecido la alianza con los Estados Unidos, como América Latina, Europa o el Pacífico.

Biden incluyó en su campaña sacar a Estados Unidos de su aislamiento internacional, lo que significa mucho más que eso: se trata del intento de revertir el ya largo proceso de decadencia estadounidense. Paradójicamente, la decadencia de Estados Unidos empezó cuando, tras el colapso del campo socialista liderado por la URSS, el país se convirtió en la única superpotencia a escala mundial. Al tiempo que, habiendo llegado el ciclo desarrollista a su fin, el neoliberalismo se perfilaba como modelo económico predominante.

La espectacular expansión del neoliberalismo a escala mundial escondió otro fenómeno: la incapacidad del nuevo modelo para conquistar bases sociales de apoyo y estabilidad política, privilegiando los intereses del capital financiero. Asimismo, esta nueva política económica rompió con décadas de reducción de la desigualdad e inauguró un periodo de profunda y extensa concentración de la riqueza, cada vez en menos manos.

El modelo neoliberal, sin embargo, fue incapaz de activar el crecimiento económico y de generar empleos. La crisis de 2008, similar a la de 1929, arrojó la economía internacional a una recesión que no terminaría hasta la llegada de la nueva crisis, iniciada el año pasado.

Si antes Estados Unidos proponía un modelo centrado en las grandes corporaciones multinacionales, de las cuales las de la industria automotriz eran las más destacadas, pasó a proponer un modelo centrado en el capital financiero, no comprometido con el crecimiento industrial y la expansión de los mercados internos de consumo.

La decadencia estadounidense se manifiesta con la pérdida de la hegemonía del país en el mundo y con la decadencia de su economía y del modelo que propone para el mundo entero. Estados Unidos perdió su capacidad de liderazgo político e ideológico frente a China, que extendió sus relaciones en el mundo, teniendo como tarjeta de presentación su poder económico, que se consolidó gracias a su capacidad de recuperación tras la crisis recesiva de 2020.

Joe Biden propone rescatar la gloria pasada de Estados Unidos, comenzando con un importante plan de recuperación económica para el país. Un plan que, por un tiempo, tendrá el efecto de paliar la profunda recesión económica derivada de la pandemia, que cortó la recuperación que mostraba la economía hasta principios del año pasado.

A nivel político internacional, el regreso de los Estados Unidos a los Acuerdos de París tiene el papel simbólico de deshacer los reveses de la Administración Trump, restableciendo el bloque norteamericano, que tiene en Europa y Japón sus aliados fundamentales. Los países latinoamericanos, que fueron víctimas directas de la Administración Trump, como México y Cuba, ya conocen las posturas relajadas del nuevo Gobierno.

Pero los principales obstáculos para Biden provienen no solo de la situación de depresión económica en Estados Unidos y el mundo, sino principalmente de la expansión de la influencia de China y su alianza con Rusia, que ahora está presente en todos los continentes del mundo. Si el siglo XXI empezaba con la disputa hegemónica entre el poder decadente de Estados Unidos y el surgimiento de un mundo multipolar, en el que China y Rusia tendrían un papel fundamental, la crisis pandémica aceleró esta disputa a favor de China y Rusia.

En las relaciones con este bloque, Biden no tiene mucha capacidad de maniobra, manteniendo relaciones que fluctúan entre el conflicto y la convivencia, pero en un clima más desfavorable para Estados Unidos. En primer lugar, por la fortaleza de la economía china, que propone un modelo económico antiliberal, lo que explica la capacidad de recuperación económica del país asiático y su constante crecimiento récord en las últimas décadas.

Biden tendrá que remar contracorriente, sobre todo porque todavía tendrá que afrontar la acción opositora de Trump en casa. Hereda una situación de Estados Unidos en el mundo no solo de aislamiento, sino que también proyecta una imagen dolorosa, por la actuación de Trump, incluida la invasión del Capitolio, lo que incide directamente en la imagen idílica de democracia que Estados Unidos proyectaba al mundo.

La pandemia aceleró la disputa hegemónica en el siglo XXI, favoreciendo al bloque de potencias emergentes y un mundo multipolar. La tarea de Biden no será fácil.

Reproducido de www.rebelion.org

Llámate a Nora (Recordando a Nora Rodríguez Matías)

 

Cuando la conocí llevaba el cabello trenzado en dos moños, uno a cada lado del rostro luminoso, como la princesa Leia en la primera entrega de la saga de Star Wars. Fue en nuestra casa del barrio Cubuy de Canóvanas y desde entonces seríamos amigos y cómplices en la defensa de la justicia y la libertad en este territorio, no incorporado, que llamamos Puerto Rico aunque hay quienes insisten en despojarlo.

Nos reíamos mucho juntos, sobre todo de nosotros mismos, aún en las más serias circunstancias. Como tantos otros, me beneficié de su generoso consejo legal y solidaridad en momentos difíciles. Poseía una mirada tan dulce como demoledora de falsedades. Su severo sentido de la justicia era matizado por una sabia y piadosa experiencia de lo humano. Sabíamos todos que arrimados a su frágil figura estábamos más protegidos que en una fortaleza.

Quizás por ofrecernos tal confianza es que ganó el respeto de sus pares y hasta de sus nones a quienes despachaba con una sonrisa. Era común entre sus muchos amigos, al asomo de dificultades legales, repetir el salmódico “Llámate a Nora”, mantra y resguardo contra todo mal.

Prodigaba al consultarla, una voz cuyo timbre era a la vez cuestionador y de consuelo, infundiéndonos la confianza que necesitábamos. Era la suya de esas amistades que toleran la ausencia porque se saben cercanas. La echaremos más de más que de menos, haciéndonos la ilusión de que, llegado el momento, una voz amiga nos dirá: “Llámate a Nora”.

Y la llamamos.

Testimonio del autor en la despedida a la Lcda. Rodríguez del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico.10 de enero de 2021

Agenda legislativa para la Patria Nueva

Especial para CLARIDAD

 

No cabe duda que los resultados electorales del 2020 fueron históricos. Por un lado,  el fortalecimiento del independentismo y del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), con un aumento descomunal en la cantidad de votos y, por otro lado, la consumación del descontento y el hastío hacia el bipartidismo que se tradujo en la elección más diversa de partidos y candidatos en nuestra historia política reciente y que será importante en la defensa de derechos y para continuar combatiendo a la Junta de Control Fiscal.

En el caso del PIP, los recientes resultados electorales han sido el comienzo de la cosecha luego de décadas de trabajo en la calle y en la Legislatura con propuestas serias y de fiscalización y, un proyecto político que nunca ha cesado de defender nuestro derecho a la independencia y libertad. Un factor importante, indudablemente también, fue el extraordinario trabajo del compañero Juan Dalmau, quién llevó efectivamente el mensaje de una Patria Nueva a cada rincón del país y, encabezó la lista de las sobre mil candidaturas que conformaron la propuesta electoral del PIP. Propuesta electoral que, dicho sea de paso, se destacó por el gran número de jóvenes candidatas y candidatos que al día de hoy, continúan reuniéndose y desarrollando proyectos para continuar la lucha por la independencia.

Y, al igual que los jóvenes y los 78 comités municipales del PIP que siguen trabajando en diversos aspectos políticos, tanto la compañera senadora María de Lourdes Santiago y este servidor, comenzamos el cuatrienio con la radicación de sobre 20 medidas en las que abordamos distintos temas, encabezado por el tema del estatus de la isla,para el que proponemos una Asamblea para la Descolonización, con alternativas no coloniales y no territoriales.  Además, manejamos otros temas, entre estos, el ordenamiento electoral, protección de las trabajadorasy trabajadores (mediante la derogación de la mal llamada reforma laboral), el medioambiente(proponemos el cese inmediato de operaciones de AES, primera designación de una reserva hídrica y la protección de diversas reservas naturales), fiscalización y salud (Plan Nacional de Salud con pagador único), como parte del inicio de nuestra agenda legislativa. Paralelamente a este esfuerzo legislativo inicial, estamos trabajando otras decenas de medidas que ampliarán cada uno de los temas ya mencionados y otros que se irán incorporando a lo largo de cuatrienio.

En el caso de la compañera María de Lourdes Santiago, además, estará dirigiendo una Comisión Especial -con una duración inicial de dos años- para fiscalizar el Programa de Educación Especial y, si bien es cierto que no se trata de una comisión tradicional, en la que se evalúa legislación, sí tendrá la facultad de citar testigos, requerir documentación y presentar recomendaciones para asegurar que todos los derechos que asisten a los niños y niñas de educación especial con diversidad funcional, sean respetados.

En el caso mío en la Cámara de Representantes, además de la legislación que he detallado brevemente, logré la radicación de la primera medida legislativa firmada por representantes de todas las delegaciones (RC170), que busca investigar el proyecto “New Fortress” y todos los aspectos relacionados a la construcción y operación del terminal de importación y procesamiento de gas natural en los muelles A, B y C en la Bahía de Puerto Nuevo en San Juan. De igual forma, me hice coautor del Proyecto para un Retiro Digno y para proteger el Sistema de Retiro de la UPR, en cumplimiento con mi función legislativa y compromiso en la defensa de ambos sectores.

En otro asunto legislativo, recientemente radicamos las resoluciones concurrentes del Senado 4 y de la Cámara 18, para establecer el sistema unicameral en la Asamblea Legislativa en cumplimiento con el reclamo consignado por el electorado puertorriqueño en el referéndumde 2005. Con estas resoluciones concurrentes no solamente proponemos el cambio de un sistema bicameral a uno unicameral, sino que se reduciría sustancialmente el número de legisladores y conservamos tanto el método de elección por distrito,como el de acumulación en una sola cámara fortalecida,lo que redunda en una representación mucho más justa de las minorías sobre las bases de los votos que realmente han obtenido y que constituye un reflejo auténtico y equitativo del proceso electoral. Es importante retomar el asunto de la unicameralidad yvalidar el mandato supremo de los electores que hoy, casi 16 años más tarde, ha sido ignorado y atropellado.

No podemos pasar por alto la afrenta a la que tanto el PIP, como el MVC y PD enfrentamos tras la errada determinación del presidente del Comisión Estatal de Elecciones (CEE) de expulsarnos del organismo electoral. Aunque ganamos el pleito en el Tribunal de Primera Instancia, que reconoció–como había solicitado el PIP– el derechode todos los partidos que lograron el criterio de inscripciónatener representación en laagencia, la acción revocada desenmascara los instintos más salvajes por preservar el bipartidismo rechazado por una tercera parte del pueblo en las elecciones. Resultaba inconcebible que hubiera cinco partidos representados en la Asamblea Legislativa pero solo dos en la CEE. Como expresó el compañero Juan Dalmau, con esta determinación del Tribunal, “se hace justicia y se honra la expresióndemocráticadel pueblo de Puerto Rico manifestada en las urnas el pasado 3 de noviembre. La determinación que tomóla CEE era contraria a derecho y contraria a la voluntad democrática del pueblo puertorriqueño.[…] Esto es un acto de justicia necesario en tiempos donde es evidente que ya no existen en Puerto Rico partidos de mayoría.”

Y con ese mismo espíritu combativo continuaremos en la Legislatura y en la calle, en todos los frentes necesarios en los que se adelanten nuestra independencia, los derechos humanos, la justicia social y la solidaridad. Fiscalizando, denunciando, alertando y con la agenda legislativa para la construcción de la Patria Nueva.