Leyendo la biografía del famoso futbolista argentino Diego Maradona: Yo soy el Diego (…de la gente), escrita por el periodista Daniel Arnucci quien fue director de la revista El Gráfico y quien , según Maradona es “el periodista que más lo conoce en el mundo”, he descubierto el trasfondo de vida de este ser inolvidable que hemos perdido físicamente recientemente. También colaboró con este libro el uruguayo Ernesto Cherquis Bialo, periodista del CLARIN hasta el 1962 quien se retiró en el 1962 quien, para este libro recogió más de 35 horas de testimonios autobiográficos y anecdóticos en la Habana, Cuba, entre febrero y junio de 2000. Aunque hace 20 años de la producción de este libro, es una joya para entender y valorizar este controvertible personaje adorado mundialmente.
Desde la dedicatoria a sus padres, “a mis viejos, Chitoro y Tota” con quienes fue enterrado, a “su mujer, la Claudia”, a “sus hermanos y hermanas (8)”, “a Fidel Castro y, por él, a todo el pueblo cubano”, a su villa natal Fiorito y otros, nos percatamos de sus valores familiares y sociales, de su valentía expresando sus opiniones y, sobretodo, constatamos que su Norte era el Sur. Nunca olvidó sus orígenes viviendo en la pobreza “esquivando goteras cuando llovía”, “sin pileta y sin agua”, las fajadas de su padre (lo que los boricuas llamamos pelas), que lo consideraban enano, que siempre quiso ser del Boca, sus detallados recuerdos de todas sus jugadas, de los líos de las edades de los juveniles y mayores, de la primera vez que su nombre apareció mal escrito en un diario como “Caradona”, en fin, que recuerda con entusiasmo cada partido, cada jugada, cada compañero de “lucha” como él llamaba sus contiendas y hasta el doctor Robert “Cacho” Paladino que lo mantenía fuerte físicamente con vitaminas, inyecciones y alimentación.
A pesar de haber sido por 38 años profesora de español, aprendí en esta lectura la palabra “hinchada”, para nosotros fanaticada. Pero lo primordial es que conocí a un Diego Maradona diferente: el que conoció y no entendía la envidia de los otros, el que tuvo que madurar demasiado rápido, el que lloraba, el que se le estaba dando todo demasiado rápido, el que se ponía nervioso cuando lo aclamaban, el que se enamoró eternamente de ”La Claudia” aunque acepta que “ella se tuvo que acostumbrar a algunas cosas”. Como mujer feminista no lo acepto y lo juzgo de la misma manera que critico su afición a las drogas y al libertinaje de su estilo de vida. Sin embargo, he leído solamente 71 páginas de las 374 que constituyen esta biografía y espero, por lo menos, encontrar algunas explicaciones de la conducta de nuestro querido Maradona. De todas maneras, mi lucha es otra y me entusiasma saber que era amigo de Fidel Castro, que tenía un tatuaje del Che Guevara, que nunca olvidó su compromiso con el continente americano y se consideraba “el Diego de la gente”. Aspiro adorarlo como sus “hinchas” y aceptarlo como he tenido que hacer con los norteamericanos que votaron por Trump y los boricuas que votaron por la corrupción y la impunidad…
Uno de los momentos que suele menospreciarse con mucha frecuencia en el movimiento independentista y socialista es la hora de evaluar un “logro”. A fuerza de tantos cantazos a lo largo de su historia, el movimiento ha desarrollado un reflejo automático de carácter negativo cuando tiene que ponderar alguna victoria parcial, algún avance. Entre algunos episodios emblemáticos, recordemos: cuando el Partido Independentista Puertorriqueño alcanzó 80,000 votos en 1976, que sumados a los del Partido Socialista Puertorriqueño acercaba al movimiento a 100,000 votos; la formación y el desarrollo del Movimiento Obrero Unido (MOU) que llegó a reunir los principales sindicatos del país y a generar un movimiento radical de clase de gran envergadura; un Madison Square Garden en 1974 lleno a capacidad en apoyo a la independencia de Puerto Rico, acto multitudinario que clausuró Juan Mari Brás y en el que participó Angela Davis, Jane Fonda y una nutrida representación de toda la izquierda norteamericana, o, digamos, cuando el Partido Socialista Puertorriqueño por poco elige a Carlos Gallisá y Mari Brás a la Legislatura. En todos estos casos, al logro le siguió una crisis.
En muchos otros se pondera el “logro” pero no se reconoce su impacto a largo plazo. Al filo de ciertos pesimismos, convendría reivindicar algunos de los avances más recientes en las últimas dos décadas: las luchas por Vieques, el Gasoducto y las cenizas en Peñuelas evidencian triunfos importantes fuera del área metropolitana. Las huelgas estudiantiles de 2010 y 2017 que sembraron la semilla del activismo en miles de jóvenes que salieron a votar el 3 de noviembre.
Oscar llegando al Puente de las Mujeres. Foto Alina Luciano
La excarcelación de Oscar López Rivera, las nutridas y combativas movilizaciones feministas de los últimos años, los proyectos agroecológicos y de autogestión en muchas comunidades, las diversas luchas por los derechos humanos cada vez más frecuentes y sostenidas. Y, finalmente, los sucesos del Verano del 19, cuyo impacto resonó en Estados Unidos y en todo el mundo. Toda esa experiencia acumulada se revela de otro modo en noviembre del 2020: aparece con más claridad una oposición electoral al régimen colonial y neoliberal vigente.
A veces, frente a los “logros”, además de ignorarlos o rebajarlos, se toman decisiones intrépidas o demasiado arriesgadas. Yo mismo ayudé a convertir una victoria en derrota cuando era líder estudiantil en el Colegio Universitario de Humacao en 1975. Se confunde el arrojo con un voluntarismo incontrolable que termina por llevar al movimiento a un callejón sin salida. Y no hablo solo de episodios espectaculares como son las huelgas. Los más conocedores de las prácticas del PSP o el PIP deben echar de menos las “escuelas de cuadros” para la formación de dirigentes –un trabajo bastante anónimo–, que se abandonaron a pesar de los extraordinarios logros que siempre reportaron. En lugar de la formación se prefirió la “acción”, como si fueran actividades incompatibles o excluyentes.
Frente a esa tradición en contra, es preciso reflexionar sobre los avances significativos de las izquierdas en Puerto Rico en este periodo electoral del 2020. Propongo una mirada optimista a partir de las cifras electorales y no de los meros deseos. Soy uno de los que siente que los avances se han infravalorado. Quizá esto se deba a que los resultados fueron para muchos un tanto inesperados. En cualquier caso, la gran pregunta es: ¿cómo reconocer el nuevo mapa de las izquierdas a partir del 2020, cómo se reconfigura ahora la oposición al régimen colonial y neoliberal?
A continuación me refiero específicamente a aquellas fuerzas que se sitúan en oposición al neoliberalismo y el colonialismo en Puerto Rico sin perder de perspectiva que allí también se cuecen algunas diferencias importantes. En otras palabras, no hablo de una sola comunidad, sino de “comunidades” –en plural– que integran un movimiento muy diverso y que podrían identificarse como de izquierdas en el sentido arriba indicado. Conviene aclarar que asumo los votos por candidatos independentistas y socialistas, y los favorables al MVC y el PIP, y una parte del respaldo al independiente Vargas Vidot, como votos afines en su mayoría a la transformación del país en alguna medida, sea por una ruta gradual o descolonizadora, socialmente de avanzada, y no como un “gesto” meramente de protesta.
En este sentido, convendría pensar las elecciones del 2020 como pensamos el Verano del 2019, no solo como una experiencia de “protesta”, sino también como una experiencia de “propuesta” donde el rol protagónico lo tienen ciudadanos y ciudadanas con un nuevo sentido de lo político. Fuera de líneas políticas tradicionales, se compartía una meta común: la renuncia de Ricardo Rosselló y la primacía de una moral pública básica: cero violencia contra la mujer y cero discrimen por género. Se hacía también una advertencia al autoritarismo y al blanquitismo del liderato político en general. Es difícil nombrar lo ocurrido, en parte porque no hay conceptos políticos del todo adecuados, pero en parte también porque el lenguaje popular (el performance) se impuso de una manera inédita, desde el perreo combativo frente a la Catedral hasta el discurso de Manuel Natal frente al Capitolio, justo cuando empezaba la jornada del Verano de 2019, en el que describió a la mayoría de los legisladores como una “partida de cabrones”. Esa tarde, convocada por las agrupaciones feministas tan protagónicas en ese momento, tuvo un punto culminante en la voz de Danny Rivera. Una canción transformada en himno por el movimiento independentista y socialista desde hace muchos años conmovió a la muchedumbre:
Yo quiero un pueblo, que ría y que cante, yo quiero un pueblo que baile en las calles… yo quiero un pueblo que ame.
En resumen, nadie nos quita lo vivido en el 2019… ni el 2020.
La convergencia por el “cambio social” se presenta en estas elecciones como un abanico muy amplio, desde opciones parciales –como podría considerarse el voto por candidaturas– hasta decisiones más calibradas –digamos, el voto íntegro por el PIP o el MVC. Las cifras acumuladas por los candidatos de estos dos partidos identificados con la “descolonización” y la lucha contra el “neoliberalismo” son muy altas. Asistimos, en el fondo, a un cambio de mentalidades, a una transformación del sentido común que imagino como un mosaico vivo donde una de las regiones puede estar representada por el feminismo radical que convocó el Verano del 2019, otra por Bad Bunny, René Pérez y Ricky Martin; la siguiente por Lúgaro, Natal y el MVC, hasta un Partido Independentista que tiene en Dalmau el rostro de una renovación convincente.
Ese cambio cultural no llega del cielo. De seguro están implicados en ese desplazamiento por el cambio todos los esfuerzos, muchos anónimos, en cada uno de los frentes de la vida nacional, sea en asociaciones o sindicatos, proyectos comunitarios o económicos, encuentros temáticos o reclamos históricos como los que se libran por la mujer o en la educación, los derechos humanos, los asuntos ambientales o laborales. Esa elasticidad es la que nos permite hablar de una nuevaoposición al régimen colonial y neoliberal vigente.
Tomo prestada una cita de Hannah Arent para los comentarios que siguen:
Comprender quiere decir…
…mirar la realidad cara a cara y
hacerle frente de forma desprejuiciada y atenta,
sea cual sea su apariencia. —Hannah Arendt (recuperado por Oscar Dávila del Valle)
Veamos:
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En el 2020 se eligieron tres candidatos al Senado con este perfil de izquierda, dos por el MVC y uno por el PIP. María de Lourdes Santiago obtuvo 132,208 votos en un contexto donde había, al mismo tiempo, mayor variedad y convocatorias parecidas a las de ella. Recibió 2,000 votos más que Dalmau en 2016. La candidatura del PIP al Senado lleva acumulando cifras parecidas en las últimas cuatro elecciones. Esa continuidad histórica me hace pensar que en su abrumadora mayoría son independentistas. Ana Irma, conocida independentista, feminista, portavoz histórica de la comunidad LGBTQ+, obtuvo 67,139; Bernabe, independentista, socialista y exlíder sindical, obtuvo 62,926. Al Senado se puede seleccionar dos candidatos por acumulación a la vez, así que pasemos a sumar el voto por Ana Irma para acercarnos a una cifra más real. El resultado de los votos por María de Lourdes y Ana Irma suma 199,347. Una variable por considerar que aumentaría considerablemente este estimado es el voto por Chaco Vargas Vidot, que asciende a 67,151. Entre ellos debe haber una buena cantidad de votos simpatizantes del cambio social y la independencia. Si sumáramos sólo una tercera de los votos por Vargas Vidot al total del “voto alternativo” independentista-socialista-simpatizante en el Senado, entonces lo acumulado se elevaría a 221,506.
Candidatos del “cambio” con un perfil independentista
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Sólo se puede votar por un candidato a representante por acumulación. Denis Márquez obtuvo 122,973 y Mariana Nogales 85,227. El “voto alternativo” suma aquí 208,200. Por su parte, José Bernardo Márquez, candidato estadista del MVC, obtuvo 65,682, y entre esos es muy probable que haya muchos independentistas por el efecto acumulativo del voto íntegro. Todo este «voto alternativo» suma 273,882. Aunque se requiere algo más de escrutinio, pues no necesariamente todos los votos por Denis y Mariana responden a las mismas razones (puede pensarse, por ejemplo, que Mariana arrastró un apoyo feminista a diferencia de otros), y es difícil identificar los que votaron por Bernardo, sostengo que es plausible pensar que entre ellos hay alrededor de 220,000 independentistas y/o gente que se identifica por la descolonización y el cambio social, tal y como se refleja en el voto al Senado por los candidatos del PIP y el MVC junto a la porción correspondiente a Vargas Vidot.
Candidatos por el “cambio” con un perfil independentista
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Los votos por Lúgaro, que obtuvo 176 mil, no dejan lugar a dudas que están inscritos en el amplio abanico descrito arriba. La candidata del MVC se proyectó comprometida con el cambio social y repetidamente se ha identificado como independentista. Se acompañó además de candidatos identificados claramente con la independencia, como es el caso Ana Irma, en primer lugar, y algunos con el socialismo como es el caso de Bernabe y Mariana. Si bien su compañera de papeleta era “estadista”, el balance electoral favorable al PNP descarta un voto sólido de estadistas por el MVC. Cuántos de esos votos se identifican con la descolonización desde una perspectiva independentista no lo sabemos con exactitud pero consideramos plausible estimar, dadas estas circunstancias, que por lo menos 2/3 partes de esos 176 mil votos por Lúgaro provienen de ese sector, visto desde una perspectiva muy amplia: la base original de independentistas y activistas que formó el MVC en primera instancia, los no afiliados, los ex-abstenidos, la gente que abandonó el “voto útil” por el PPD y la sangre nueva de muchos jóvenes curtidos en las luchas universitarias y sociales del país.
El voto íntegro del PIP se triplicó y ascendió a 70,000, al tiempo que Dalmau se acerca a los 170,000. Si tomamos en consideración las campañas de miedo y toda la mitología negativa fabricada alrededor de los independentistas debería considerarse que la mayoría de esos votos son independentistas o simpatizantes, pero muy difícilmente estadistas o colonialistas complacidos con la situación actual o ajenos a buscar un cambio social. Es probable, además, que se haya superado en buena medida el déficit de atención que provocaba el PIP en elecciones pasadas. Cabe subrayar, por un lado, la proyección más juvenil, lúdica y energética de Dalmau, su candidato a Gobernador; y por el otro, el profundo calado que tuvo el llamado a fortalecer un “instrumento independentista”, lo que sacó de su indecisión electoral a decenas de miles de posibles abstenidos o que históricamente se desviaban al PPD bajo la forma del “voto útil”.
Así, pues, es plausible estimar, considerando también el voto legislativo y sus variables, que hay 120 a 140 mil independentistas- socialistas-o-simpatizantes que votaron por Dalmau, y de 120 a 140 mil independentistas-socialistas o simpatizantes que votaron por Lúgaro y el MVC. Todo lo cual nos lleva a estimar un respaldo electoral de alrededor de 240,000 personas por una o alguna de las variantes de la lucha independentista, la descolonización y el cambio social.
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Finalmente, para estimar de manera más exacta la convergencia descrita anteriormente, hace falta considerar el “total de abstenidos” y el total de la gente que hizo uso del “voto útil” por el PPD. En todo caso, aunque el PPD atraiga varios miles de electores de izquierdas, en las elecciones del 2020 esto se desinfló significativamente.
A esta consideración habría que añadir cómo operó en el ánimo del electorado el llamado a votar contra el bipartidismo, “cualquier cosa menos PNP y PPD”. Dada la identificación tan fuerte de esos dos partidos con la condición colonial de Puerto Rico, un voto contra el bipartidismo puede considerarse un voto contra la colonia. Este razonamiento puede haber auxiliado también otro tipo de “voto útil”, es decir, muchos penepés que aprovecharon la oportunidad para desligarse de su partido y dejarle saber que la corrupción y el oportunismo tienen un límite.
Conclusión
No se pueden menospreciar los avances de la lucha por la descolonización y el cambio social. Un recorrido por los resultados de estas elecciones revela un respaldo al “cambio” que podría estimarse en alrededor de 240,000 personas o más.
Los resultados del 2020 son muy peculiares porque el “voto alternativo” se hace más evidente. En las elecciones pasadas muchos quedaban sumergidos en el PPD, ignorados en la abstención, algo visibles en los dos candidatos históricos del PIP y Vargas Vidot a la Legislatura y, finalmente, una minúscula representación de los socialistas. Todo esto quedó atrás. El MVC se presenta como una tercera fuerza electoral con un futuro prometedor y dos líderes jóvenes de estatura nacional –Lúgaro y Natal– dispuestos al drama político desde coordenadas no tradicionales. Elige cuatro legisladores de manera indisputable, a lo que debe sumarse la brecha histórica que se abre en San Juan. El PIP, por su parte, sale fortalecido y con bríos que no conocía desde hace muchos años, a lo que se suma un liderato con gran reconocimiento público en Denis Márquez, María de Lourdes Santiago y Juan Dalmau. Para el 2021 en adelante, esta galería de líderes, todos con la oportunidad de una gran proyección nacional y de combinar sus energías y proyectos particulares con más éxito que nunca desde la Legislatura, se completa con Eva Prados (¡éxito en el recuento!), Mariana, Bernabe, Ana Irma, Bernardo Márquez y Vargas Vidot.
Los resultados electorales del 2020, en resumen, reconfiguran el mapa de las izquierdas: además de los dos legisladores electos por el PIP, cuatro de los cinco candidatos electos por MVC se identifican como independentistas y activistas del cambio social, a los que habría que sumar al independiente Chaco Vargas Vidot. La elección de Bernardo Márquez, que se declara estadista pero apoya la “agenda urgente” de cambio social que propone MVC, sugiere posibles cambios en el llamado ‘obsoleto paradigma del status’, en la medida que abre la puerta a nuevas convergencias entre estadistas e independentistas (si no es que Márquez salta a la independencia antes). La elección de Rodríguez Veve y de Burgos Muñiz a la Cámara, por un partido muy conservador, de inspiración religiosa y moralista, se suma a la diversidad que se gana también en el 2020.
El bipartidismo no está derrotado, al parecer, dada la fuerza que exhibe el PNP capaz de elegir a un líder en desgracia en su propio partido, de expediente corrupto y una trayectoria servil a la Junta de Control Fiscal. La fuerza más prometedora, en cambio, se encuentra en las izquierdas y una población descontenta que se movilizó energizada por el MVC y el PIP, entre ellos, muchos jóvenes herederos de las experiencias huelgarias universitarias recientes, sectores diversos de una población adulta muy plural en perspectivas ideológicas, afiliados o no afiliados pero curtidos en múltiples luchas sociales y políticas que pasan por el feminismo, la defensa del ambiente, los proyectos de autogestión y otras formas de solidaridad y acción, todos los cuales se han ido definiendo, desde el verano de 2019, por un cambio político de mayor envergadura. Lo que estaría en juego para el futuro no son los resultados electorales de cada cual, sino la convergencia y el cambio de mentalidades que permite aspirar a una verdadera transformación del país en un contexto de lucha global contra el capitalismo neoliberal y el colonialismo, y que ese camino sea viable.
Líderes y activistas ambientales exhortaron a ejercer presión pública sobre la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia (FEMA) para que investigue sobre el contrato de la empresa DebrisTech con el Departamento de Recreación y Deportes (DRD) y para que el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) cumpla con su deber ministerial de detener las intenciones de talar 9,925 mil árboles y la poda de otros 15,001.
Según dio a conocer el Nuevo Díael 15 de noviembre, el DRD solicitó a FEMA una extensión de 90 días para completar los trabajos de poda y tala en las instalaciones de la Compañía de Parques Nacionales (CPN). La fecha fijada por FEMA para terminar los trabajos era hasta este 30 de noviembre.
En entrevista con CLARIDAD,el exdirector de la Compañía de Parques, licenciado Samuel González, reaccionó molesto ante la noticia de la pretensión de continuar con la masacre ambiental y reprobó la conducta del secretario de Recursos Naturales, Rafael Machargo Maldonado, de responsabilizar a la secretaria de Recreación, Adriana Sánchez, por el trabajo. González apuntó que Machargo tiene bajo su jurisdicción la responsabilidad en ley —la ley 1 de la Ley de Bosques— de la protección de los bosques.
González, quien se mantiene activo en la denuncia de la tala de los árboles por la empresa DebrisTech expresó que siente particular preocupación por el Monte del Estado de Maricao, en el cual no hay veredas ni caminos, por lo que puede correr la misma suerte de corte indiscriminado como sucedió con el Parque Monagas de Bayamón.
“Tengo información de funcionarios que me han dicho que es totalmente innecesario lo que van hacer porque estos fondos se piden para recoger escombros luego del huracán María. Y en el área de Parques Nacionales, donde va a ir la gente, en el caso del Monte del Estado, que son las cabañas y el área de acampar, ya eso lo limpiaron los empleados. El centro vacacional estaba listo para abrir”, reveló.
González recordó que gran parte del bosque de Maricao sufrió un fuego hace unos años atrás “y aquí nadie fue a recoger escombros de los árboles que se quemaron. Ese bosque está rehabilitado y, ahora, a los palos que están partidos o viraos por Irma y María, esta gente quiere meter tractores, jirafas… para sacar dinero”.
Expuso que el efecto ambiental de que se corten árboles y se meta maquinaria en el bosque, cuando no se tienen caminos hechos, va a provocar problemas de escorrentías y erosión. “La naturaleza tiene sus procesos de rehabilitación, que ya pasaron”.
Otra instalación en la cual denunció hay irregularidad es en el balneario de Boquerón, en Cabo Rojo. Allí los árboles no están demarcados todavía y ya la empresa ha movido dos camiones canastas al área.
Es muy posible que la información que le ofrecieron a FEMA para que se diera el permiso fue que se habían identificado 9 mil árboles. Por eso el exdirector de la Compañía de Parques insiste en que FEMA tiene que investigar si eso es correcto o no. Añadió que incluso en el zoológico de Mayagüez llevan tres semanas impactando áreas que no son accesibles al visitante.
En tanto, en entrevista por separado, Juan Camacho, portavoz del grupo Toabajeños en Defensa del Ambiente (TDA) también responsabilizó al secretario del DRNA.
“Nos parece que esto es una muestra más de la incompetencia del DRNA, que hace ya décadas dejó de ser la entidad que proteja y ayude a fortalecer los recursos naturales y ambientales”.
Al igual que González, subrayó que el secretario de Recursos Naturales está delegando funciones “debido a su incompetencia. Ese trabajo de la tala de árboles le corresponde a los arbolistas, taxónomos de Recursos Naturales. Entonces, viene una empresa privada. Son los que determinan lo que van a cortar, y es la misma empresa la que los corta sin ninguna intervención del DRNA, que es la que tiene la función ministerial de atender esa situación. Eso es una falla grave. Eso trae el conflicto de intereses con empresas privadas, que vienen a ejercer las funciones que le toca al DRNA”.
Añadió que cuando dieron a conocer sobre la situación en Cerro Gordo detectaron que la empresa había pedido permiso para talar 14 árboles y tumbaron 1,110, muchos de ellos en peligro de extinción, y nadie del DRNA se personó al lugar para verificar.
Los activistas denunciaron que el DRD no tiene un plan de mitigación para reemplazar los árboles o la vegetación que se corte.
Tanto González como Camacho expresaron su rechazo a la posibilidad de que el actual secretario del DRN permanezca en su puesto. “Lamentablemente, ha demostrado una ausencia, que es fundamental en un funcionario público, en la apertura a la comunicación. Y cuando tú tienes un jefe de agencia que no tiene la capacidad, transparencia, no está facultado para dirigir una agencia”, apuntó González.
El grupo Toabajeños en Defensa del Ambiente tiene una página en la WEB, Dile no a Machargo para secretario de Recursos Naturales, en la cual exhorta al público a apoyarlos con su firma.
Mientras, el portavoz de Ciudadanos del Karso, Abel Vale, señaló que ya hay conocimiento dentro de FEMA de que alguien en la agencia se hizo de la vista larga de lo que pasó en Cerro Gordo. Por lo tanto, este es el momento oportuno para que antes de dar ninguna extensión FEMA llame a todas las partes e investigue qué es lo que está pasando.
“Uno puede entender que pueda haber unas necesidades en los distintos parques nacionales que hay que resolver, pero no es cortando la cantidad de árboles que dicen, y todo por el hecho de que hay dinero envuelto. Que sean ecólogos y ecofisiólogos los que realmente determinen cuáles son las necesidades reales y que, basado en esas necesidades y con la supervisión adecuada, se hagan los trabajos y no pase lo que pasó en Cerro Gordo. Esa es una forma de FEMA actuar responsablemente. Si FEMA no actúa de esa forma, se vuelve cómplice de las agencias que han actuado totalmente irresponsablemente”.
Vale cuestiona de dónde la empresa o el Departamento de Recreación determina la cantidad de árboles a cortar si nadie ha visto los estudios que lo sustenten. “Pero cuando se mira la cantidad de árboles a cortar, ¿me van a decir que después del huracán María, tres años después que ya literalmente la vegetación está en un proceso de rehabilitación, hay que tumbar 9 mil y pico de árboles? Obvio, la cantidad, aquí lo que hay es una situación donde hay unos fondos disponibles. Mientras más yo digo que hay que cortar…”
También dijo que era cuestionable que se utilizaran criterios de país templado, de los bosques de Estados Unidos, y no criterios de un país tropical, como lo es Puerto Rico.
“No es comparable que si los árboles tienen las raíces por fuera eso sea un peligro. Pues habrá que cortar todas las ceibas en Puerto Rico. Hay otras especies…que si la inclinación de los árboles los hace muy peligrosos. ¡Es rara la palma de coco sea derecha! Son unos criterios que debieron adaptarse a la realidad ecológica de un país tropical y no a la realidad de un país templado como lo es Estados Unidos”.
El portavoz de Ciudadanos del Karso fue otro que cuestionó el que el DRNA haya cedido su deber ministerial al DRD, acción que está cuestionada en el tribunal por el Municipio de Toa Baja y un grupo de usuarios del Parque Monagas.
Una vez más recabó la necesidad de la presión pública sobre FEMA para que se investigue lo que se está haciendo y permita a los expertos hacer planteamientos con los criterios que deberían tenerse en consideración antes de dar una extensión.
En un reportaje de junio de este año, CLARIDAD dio a conocer que según información de la Oficina del Contralor, el primer contrato con DebrisTech se firmó en marzo de 2019, por la cantidad de $1,850 mil. En marzo de este año se enmendó por la cantidad de $8,834.116.30 y en junio se volvió a enmendar para extenderlo hasta diciembre. por la cantidad de $9,337,466.30.
Hace ya muchos años un viejo profesor solía comparar al sistema económico con un vaso lleno de cubos de hielo. Parece lleno, pero no lo está. El espacio vacante entre los cubos de hielo es considerable, tanto que cuando al fin se derriten se advierte que a duras penas llenan la mitad del vaso. Con esta analogía el profesor quería demostrar que si el sistema se compone de una o pocas formas empresariales, o carece de una base poco diversa en la provisión de artículos y servicios, quedarán muchos espacios vacíos. Tarde o temprano, como cuando los cubos de hielo se derriten, el sistema colapsa. Para evitarlo hay que mantener ocupados los espacios.
El papel de los hielos del vaso en la economía de Puerto Rico corresponde a las grandes empresas de inversión directa externa y al gobierno. Los espacios los intentan llenar numerosas pequeñas y medianas empresas locales que se desempeñan en la agricultura, en cierta modesta manufactura y en un sinfín de servicios, desde la construcción hasta la plomería y la electricidad, desde la cocina hasta el mantenimiento, desde la educación hasta la salud, desde la barbería hasta el salón de belleza, desde el colmado hasta el restaurante y el chinchorro… No se deben pasar por alto, también llenando espacios, las empresas cooperativas y las diversas gestiones comunales.
Los hielos tienen la mala costumbre de derretirse. Entonces se sustituyen. Así, la inversión directa externa en la manufactura pasó del enclave textil a las petroquímicas y de éstas a las farmacéuticas, ahora en aguas calientes debido a cambios tributarios – derogación de la sección 936 y alteraciones en las disposiciones contributivas que cobijan a las corporaciones foráneas controladas –, a vencimiento de patentes y a la competencia internacional. Por su parte, el bloque de hielo gubernamental también se derrite ante el calor de la insuficiencia fiscal, la deuda y las dificultades operacionales.
Si por un lado los hielos se derriten, por otro lado los ocupantes de los espacios han estado sometidos a un intenso proceso de evaporación que amenaza su existencia. El embate del Covid-19, y los cierres parciales o totales que ha provocado, ya ha esfumado a los más vulnerables.
Otros, sobre todo en el campo de los hielos, han resultado favorecidos, como, por ejemplo, las llamadas mega-tiendas y los que venden en línea. También se debe tomar nota del creciente dominio de estructuras de oligopolio en el mercado de Puerto Rico, particularmente en el comercio, las finanzas, la transportación marítima y las comunicaciones.
Desde antes de los huracanes, los sismos y la pandemia las tendencias no eran buenas: pobre promoción de la inversión directa externa, bancarrota fiscal y dominio de la ideología privatizadora – derretimiento del hielo – conjuntamente con cierres y evaporación de empresas locales. Huelga recalcar que tales tendencias se han intensificado. Lo peor es que, ante la crisis económica, no existe una política pública coherente enfocada en superarla.
El Departamento de Desarrollo Económico se ha convertido en un cementerio. Bajo sus lápidas yacen la Junta de Planificación, la Compañía de Fomento Industrial, la Compañía de Comercio y Exportación y la Compañía de Turismo. Todas inutilizadas. La promoción industrial y turística está en mano de dos entidades privadas solventadas con fondos públicos – Invest Puerto Rico y Discover Puerto Rico – que no son otra cosa que artilugios enajenados que sirven, si es que sirven, para muy poco.
Mientras tanto no se le presta mayor atención, excepto con retórica vana, a iniciativas que podrían ocupar los espacios, desde empresas cooperativas y comunales hasta empresas de capital conjunto en campos como el farmacéutico – medicamentos genéricos – y el agroalimentario. Hace unos días el presidente de la Junta de Directores del Banco Popular señaló en una entrevista que no había insuficiencia de liquidez en las instituciones financieras sino falta de préstamos. Esto puede interpretarse como ausencia de oportunidades de inversiones productivas. Hay que potenciarlas. Hay que comenzar a llenar el vaso.
Para mucha gente el trabajo se ha convertido en un medio precario para lograr su seguridad material. El acceso a las “ayudas” parece ser la única respuesta oficial. Pero la ayuda bien diseñada – aquí dista de estarlo – es la que se torna innecesaria. Para ello es imperativa la ampliación de la base productiva.
El trabajo no es únicamente el medio para proveer “ropa, zapato, casa y comida para Pedro, Pablo, Chucho, Jacinto y José” como dice el estribillo de una vieja canción popular que, por cierto, olvidó a María, Rita, Lola, Rosa y Pepa. El trabajo ayuda a estructurar los días y la vida. Es fragua de identidad. Ofrece la oportunidad de la profunda realización personal que nace de ser útil y de sentir que se colabora con otros. Es parte fundamental del pegamento social. Por todo esto y mucho más hay que darle prioridad al esfuerzo para llenar el vaso y, si el esfuerzo resulta infructuoso, hay que preguntarse por qué no se puede llenar. Lo importante es no temerle a la respuesta…
Si algo han demostrado las ejecutorias del Departamento de Justicia (DJ) y de la Oficina del Fiscal Especial Independiente (OPFEI) es que nuestra sociedad requiere instituciones no gubernamentales fortalecidas para fiscalizar a los gobernantes porque en estos momentos son las únicas en las que el pueblo va a poder confiar.
Acciones tales como la decisión de OPFEI de no radicar cargos a los implicados en el chat que provocó la expulsión del entonces gobernador Ricardo Rosselló Nevares y atribuir los resultados de su investigación a errores del DJ; la reciente decisión de Justicia de no radicar cargos a los funcionarios públicos y personas privadas por el intento de fraude en la compra de pruebas para el coronavirus; no haber encontrado razón para investigar a la exsecretaria del Departamento de Educación Julia Keleher; el caos actual en la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) y hasta decisiones del mismo Tribunal Supremo de Puerto Rico (TSPR) evidencian una crisis de gobernanza.
Para el profesor de Derecho Constitucional, doctor Carlos Ramos González, a esa es la conclusión que se llega a la luz de los hechos citados. Expuso que si, según el OPFEI, Justicia no hizo su trabajo por las razones que sea, el pueblo se entera de las verdades porque uno y otro se encargan de identificar sus deficiencias. Uno de los dos tiene razón y, por lo tanto, la conclusión es que es una investigación sumamente deficiente desde su origen, en donde hay unas sospechas muy altas de por qué fue deficiente.
“Hay razones para especular que no se debió a negligencia o incapacidad. Pueden haber entrado unas protecciones escondidas cuando el secretario de justicia del gobernador despedido estuvo a cargo de supervisar esas investigaciones”, expresó. Se refiere a que la investigación del DJ se hizo bajo la secretaría de la ahora gobernadora, Wanda Vázquez Garced.
No obstante, reparó en que hay también unas realidades que se deben aclarar, y es que en los delitos que utilizan como instrumento o como arma medios tecnológicos —como en este caso del chat— se pone de manifiesto también una incapacidad del Estado de tener sus aparatos investigativos al día en cuanto a delitos que se cometen a través de las nuevas tecnologías.
Añadió que si bien las nuevas tecnologías y los instrumentos para investigar los delitos por medios tecnológicos de comunicación se prestan para unos abusos tremendos y para perseguir, en este caso no hay duda de que en su origen la investigación adoleció de deficiencias. No buscaron las herramientas adecuadas para suplir esas deficiencias, y a cómo se intentó incautar y registrar los teléfonos o los lugares donde estaba el chat reflejado.
“Yo, desde un principio, tenía unas dudas desde el punto de vista del delito a radicar. El chat tenía que tener todos los elementos para probar el caso más allá de duda razonable. Quizás las manchas de su propia falta de interés o actitud iban a ser la excusa para argumentar desde el derecho penal. Así que no me extraña”.
Ramos recordó que el chat se publicó incompleto y reconoció que se fue gracias a un periodismo investigativo que se hizo, a sabiendas de que estaba incompleto. De no haberse publicado, el pueblo no se hubiese enterado.
Por otra parte, observó que desde que comenzó la discusión pública de si se podía residenciar al gobernador o no, su postura siempre fue que para el proceso de residenciamiento, que no es un proceso criminal, no se tenían que configurar todos los elementos de un delito. Tampoco se requería la del delito. Para el residenciamiento ni siquiera tiene que configurarse el delito, ya que es un proceso político.
Considera que las decisiones de Justicia y del Fiscal Especial chocan con la impresión pública y minan la confianza, que se sigue perdiendo, en las instituciones del gobierno, sobre todo las llamadas a investigar. “Eso es malo para el país, es decir, la podredumbre del aparato gubernamental, como lo es en un sentido toda la gobernanza territorial. Es dramático lo que está pasando en muy poco tiempo”.
La realidad del País y las formas jurídicas
Para el profesor Ramos González lo que es esperanzador es que lo ocurrido en el verano del 19, demostró que los que habitamos en el País poco a poco vamos cobrando conciencia de que las leyes, la Constitución y todas las formas jurídicas no necesariamente reflejan la realidad y que las formas jurídicas pueden ocultar muchas verdades.
Puso de ejemplo el que aun cuando es posible que en el chat no estén por completo las formas de delito para poder encauzar a estos funcionarios, por suerte el País entiende que esos funcionarios cometieron una de las afrentas más grandes que pueden cometer unos gobernantes contra su gente, que es el menosprecio, y la falta de respeto a la dignidad de las personas.
“Eso que estaba tan presente, sin duda, en su trabajo de gobernanza diaria y que no nos hubiéramos enterado si no se revela el chat, el País, no las formas jurídicas, pasó juicio en ese verano con una deliberación intensa y rápida por la naturaleza de esas acciones que sin duda los habitantes de este País las consideramos delictuosas, aunque el derecho formal no lo viese como tal”, manifestó.
Recalcó que pese a que las formas jurídicas no tipificaron sus acciones como delito frente al País, estos funcionarios cometieron delitos y, por suerte, al revelarse el chat se pudo adjudicar e imponer una pena, que fue el despido del gobernador y la pérdida de sus trabajos para los otros.
El profesor de Derecho Constitucional destacó que lo que está planteado aquí, al igual que en otros países, es que Puerto Rico tiene ante sí el problema de cómo el gobierno se investiga así mismo, sobre todo cuando los objetos de investigación son sus encargados. Si bien en el Código Penal hay el delito de negligencia inexcusable en el cumplimiento del deber, entramos en lo que es la formalidad del derecho versus a que no siempre reflejan las verdades.
Este se cuestiona cómo se investiga y da seguimiento a este caso en el Departamento de Justicia cuando es precisamente Justicia el que tiene toda la información en su poder y cuando sus ejecutores son quienes están en el poder. En este caso en particular, la tecnología va más al frente que el Derecho; es decir, que las actuaciones de los funcionarios fueron realizadas a través de un chat y desde un punto de vista formal del derecho probatorio, que tiene unas reglas de juego de cuál es la evidencia admisible, el caso tenía unos problemas serios en términos de poder probar los hechos. Cuando se quiere presentar una prueba con un documento, hay que presentarlo completo. En este caso no se pudo.
Ante desarrollo de los eventos, Ramos González concluyó: “A los políticos hay que velarlos en todos los ámbitos. Y hay que fortalecer las instituciones no gubernamentales, sobre todo en estos tiempos, porque son en las que únicamente en estos momentos vamos a poder confiar para fiscalizar a esos gobernantes. Ese es el mensaje al final”.