Inicio Blog Página 1227

La Cuarterona

Por la Redacción/ En Rojo

La Compañía Nacional de Teatro (CNT) del Instituto Alejandro Tapia y Rivera en asociación con Producciones Aragua de de Florentino Rodríguez y adscrita al Centro de Bellas Artes y sus Residencias Artísticas, llevarán a escena la obra maestra del primer dramaturgo puertorriqueño Don Alejandro Tapia y Rivera, La Cuarterona. 

La presente adaptación y dirección de La Cuarterona,  realizada por el profesor Roberto Ramos Perea,  es una restauración de la versión de 1867, a la que se le han reintegrado aquellas porciones de texto que fueron censuradas tanto por el gobierno español como por el propio autor. 

El estreno  será en la Sala Carlos Marichal de Bellas Artes, el jueves 19 y viernes 20 a las 8:30 pm, sábado 21 con funciones a las 2:30 pm y 8:30 pm, y domingo 22 del mes de marzo, a las 2:30 pm y las 5:30 pm. Todas las funciones son libres de costo. 

La obra es protagonizada con doble elenco por los actores de la CNT, Melissa Reyes y Astrid Ayala como la mulata Julia, Jesús Aguad como el nuevo rico Don Críspulo, Sonia Rodríguez como La Condesa, José Chema Urrutia e Israel Solla como el Conde Carlos, Luis Javier López como el esclavo Jorge, Caroline Vanessa Alicea y Cybel Delgado como la señorita Emilia, Nelson Alvarado y Christian Ruiz como el afrancesado Luis, y Basilia Encarnación y Yashay Pérez como la esclava María, en una Producción Ejecutiva de Cybel Delgado. 

Dedican Festival de Teatro a René Marqués

El ocasión de su centenario el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) dedicará el   Festival de Teatro Puertorriqueño e Internacional 2020,  al insigne escritor puertorriqueño René Marqués. La variada muestra de teatro subirá a escena del 14 de marzo hasta el 28 de junio en diferentes escenarios de Puerto Rico.

Considerado como uno de los más destacados y versátiles escritores puertorriqueños del siglo veinte, el legado de René Marqués continúa siendo estudiado y representado en diferentes escenarios.  Entre sus publicaciones, se destacan “La Carreta” y “La Víspera del hombre”. Fue uno de los integrantes del movimiento conocido como “La generación del 50” y laboró en la División de Educación de la Comunidad de Puerto Rico (DIVEDCO) con los famosos Libros para el pueblo.

___

Para más información sobre el Festival de Teatro Puertorriqueño e Internacional 2020 pueden llamar al 787-724-0700 ext. 1323 o escribir a teatros@icp.pr.gov

Mujeres cineastas puertorriqueñas en 2020

Por María Cristina/En Rojo 

El 2020 que pensé que sería un virazón de los tumultos de la década anterior (sí, ya sé que se cuenta desde 2021 al 2020 pero me da esperanza de cambio el hacerlo ahora) fue un error. Pero, al parecer, el cine puertorriqueño sí nos ofrece cambios y nuevas miradas ya que empezamos el año con dos excelentes documentales dirigidos por mujeres y cada una nos presenta un estilo diferente para hablarnos cinematográficamente de temas al parecer tan distante como la vida de un artista que se define por su trabajo continuo y las vidas liberadas por el arte de escribir de siete hombres confinados.  El accidente feliz e Y todos íbamos a ser reyes han tenido varias exhibiciones ya fuera en actividades especializadas o en el circuito de festivales, pero es ahora que se estrenan públicamente en salas de cine por un tiempo más extenso.

Aunque el trabajo cinematográfico de Paloma Suau Carrión es más extenso y conocido por tener a su aval siete especiales de Navidad del Banco Popular, Márel Malaret también tiene extensa experiencia escribiendo, dirigiendo y produciendo segmentos de la serie de WIPR, “Prohibido olvidar”. Ambas se han lanzado a proyectos que pudieron parecer gigantescos en un principio, pero que, gracias a los temas y la colaboración de sus sujetos, han logrado plasmar en el cine voces e imágenes que ya son parte de nuestro cine nacional.

Suau Carrión puede tener una labor más manejable por tener un solo sujeto—Antonio Martorell—y tener una relación de amistad para un acercamiento más personal, pero el guardar tantos recuerdos se convierte en un rompecabezas que le toca armar según su visión y estilo de contar. Malaret, por su parte, tiene la ventaja que no ser la responsable de agrupar a los sujetos, pero esto crea la dificultad de continuar algo ya empezado y establecer nuevamente la confianza entre ellos y una nueva forma de escribir. El acercamiento de ambas directoras a sus sujetos es extraordinario tanto por lo que revelan como por el estilo que escogen para adentrarnos en sus vidas.

El accidente feliz de Paloma Suau Carrión es un viaje por la vida artística de Martorell quien, como bien atestiguan sus amigos, ha dedicado su vida a trabajar/crear casi sin descanso. Detenerse es algo incompatible con su vida y ese proceso creativo no tiene límites: una vez terminado un proyecto—o quizá aún antes de finalizarlo, aunque el proceso de montarlo es parte de su obra—ya está metido en realizar otra idea, otro conjunto de obras, otro escenario o instalación. El filme nos lleva, casi a una velocidad alarmante por su rapidez como parece ser el proceso creativo de Martorell, a los espacios de creación y de exhibición para llevarnos de la mano de los colores, la textura, el movimiento de una obra tan compleja que nos envuelve como una manta.

A esta manifestación gráfica que se mueve en multiplicidad de espacios visualizados desde ángulos inimaginables, se añade la palabra verbal y escrita de Martorell. Aunque lo que esté de frente sea el artista conversando con su obra o exponiendo ideas de su obra con seguidores, admiradores, familia de amigxs y ahora con lxs espectadorxs, es la lectura de trozos de sus libros los que quedan para que una totalidad pueda repetir la experiencia de leer las memorias, recuerdos y posiciones muy contundentes de estas lecturas ilustradas con dibujos y especialmente la incomparable caligrafía del artista. En el documental también tenemos acceso a los hermosos catálogos y afiches de sus exposiciones que son una obra en sí.

 La profesora y abogada, Edna Benítez Laborde, profesora de literatura en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, tiene un interés particular al que dedica muchos de sus escritos (ver en 80 GRADOS tres excelentes de 2013): la rehabilitación de la comunidad penal. Siguiendo los pasos, pero dándole su propio curso, del Programa de Confinados Universitarios que estableció el profesor de historia Fernando Picó en la década de 1990, Benítez Laborde cree firmemente en que a través de la educación radica la rehabilitación. Por ser su trasfondo en las Humanidades y el Derecho, sus talleres giran alrededor de la lectura y escritura. Todos íbamos a ser reyes reúne a siete hombres de edades varias—todos coinciden en que entraron a la cárcel entre sus 17 y 20 años—con sentencias por homicidios (en algunos casos múltiples), violación e infligir heridas graves. Todos se interesaron en la posibilidad de escribir, aunque muy inseguros de lograrlo. Benítez Laborde no solamente logra que todos expresen su creatividad y transformen sus experiencias en historias de gran sensibilidad, pero además dan el paso hacia un segundo taller con precisamente Márel Malaret: escribir guiones para cortometrajes que montarán cuatro destacados directores: Alba Gómez, David Moscoso y los experimentados en largometrajes de ficción, Alvaro Aponte Centeno y Arí Maniel Cruz.

Aunque por razones de seguridad y protocolo penal la cámara no puede adentrarse en los espacios comunes y celdas, no necesitamos mucho espacio para imaginar lo que es el diario vivir de los presos encarcelados por 10, 15, 20 años o toda una vida. Para aquellos—jóvenes y maduros, ya que en la cárcel todos envejecen el doble—que se interesaron en ser parte de los talleres de literatura y escritura creativa de Benítez Laborde, fue una etapa de autodescubrimiento según ellos mismos cuentan. Aunque hay experiencias en común—inestabilidad familiar, ausencia o presencia violenta del padre, pobreza y carencia de techo estable y de ingreso—cada uno mira su vida con una retrospección que solo lo permite haber pasado tantos años encerrados. Juan Velázquez, José Armando Torres, Luis Serrano, Emmanuel Torres, Joel García, José Delgado Dones y Aníbal Santana Merced recuerdan su niñez y adolescencia siempre tratando de resaltar lo bueno de esos años ya fuera la cercanía con otros hermanos y las amistades en el vecindario. La escuela no cuenta para nada en sus vidas pues la abandonan muy pronto sin consecuencias visibles y si recordaran algo sería los comentarios de los maestros de que no tienen futuro por su indisciplina. La experiencia de los talleres de Benítez Laborde y luego Malaret son tan influyentes como para cambiar la manera de ver la vida. Su vida delictiva que puede haber comenzado tan temprano como 13 años es un recuerdo distante que resultó una falsa promesa. Como nos dice Aníbal, el más articulado de los siete “nos dijeron que todos íbamos a ser reyes”.      

Tanto El accidente feliz como Y todos íbamos a ser reyes funden hermosamente la palabra y la imagen para revelarnos precisamente los seres detrás de esas creaciones que han quedado plasmadas en estos reveladores documentales puertorriqueños.

23 de enero

Ricardo Olivero Lora es el director y escritor de Nuyorican Básquet, uno de los documentales más vistos y comentados en Puerto Rico en los últimos años. Además, fue el creador y coordindor de Radio Huelga por dos años, la voz de la perspectiva estudiantil durante el proceso huelgario que se inició en 2010.

Ahora, en ánimo de mantenerse activo como investigador cineasta, se propone filmar y producir vaios documentales cortos al año que muestren la resistencia y los modos de organizarla en la isla. El primero de esos documentales es 23 de enero.  Se estrenó el 12 de enero en las redes sociales. Probablemente este sea un primer paso en un nuevo modo de mantener documentando los movimientos que comenzaron en el verano del ‘19 y se convierta en un semillero de producciones alternativas necesarias.

Le cantan a Rafalito con y sin permiso

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com 

Tras la partida de Don Rafael Cancel Miranda, un grupo de estudiantes de la Escuela Libre de Música Ernesto Ramos Antonini decidió hacer una presentación en el Ateneo Puertorriqueño para despedirlo. La acción levantó la sospecha de una posible suspensión. Claro, por que se trataba de homenajear a uno de los cuatro nacionalistas que atacó el Congreso de Estados Unidos el 1 de marzo de 1954. 

Las sospechas de suspensión, ni ninguna otra regla disciplinaria, le fue implementada al grupo de estudiantes. En cambio, los padres fueron convocados durante el fin de semana para una reunión el pasado lunes 9, a las 7:00 am. Allí los padres le dijeron a la directora que sus hijos tenían su autorización para participar de dicha actividad. La directora reclamó que no se lo habían notificado. 

Los estudiantes fueron alumnos del profesor de historia en la escuela Ramos Antonini, Jerry Ferrao. Según alegó  el profesor, la directora estaba buscando alguna manera de involucrarlo debido a sus convicciones políticas. En 2018, Ferrao impartió un curso de Nacionalismo Puertorriqueño en el que llevó a sus estudiantes a conocer a Cancel Miranda y a participar de actividades que resaltaban la obra de varios de nuestros insignes patriotas. 

“Ella estaba molesta porque se fueron sin su autorización y estaba buscando la manera de traerme a colación porque ellos saben que tengo mis convicciones políticas. Prácticamente soy el único en una escuela llena de PNP’s y uno que otro popular. Ella misma es de las filas de Thomas Rivera Schatz. Entonces, quieren hacerme daño. Me dieron la permanencia en la escuela y están buscando algún argumento o prueba fuerte para sacarme de la escuela. Ya tú sabes, yo soy, como quien dice “el rebelde” y el que los ha influenciado a ellos, llevándolos a conocer personalmente a Don Rafael Cancel Miranda y a otros. Quien dio esa clase del nacionalismo fui yo. Allí nadie nunca se ha atrevido a dar una clase como esa”, explicó. 

Estudiantes de la escuela Libre de Música le cantan al Patriota. Foto: David Gasser

Ferrao también mencionó que luego de la reunión con los padres la directora convocó una reunión de facultad solo con la división musical en la que trajo el asunto. Los profesores que estuvieron le contaron que la directora alegó que la prensa le estaba haciendo daño, que el Departamento de Educación (DE) no la apoyó, que era responsabilidad de ella no dejar ir a estos estudiantes a despedir a un “terrorista”. 

A partir de esto, Ferrao interpretó que la directora estaba buscando apoyo de los maestros en caso de que la despidieran o cualquier otra cosa que le pudieran hacer, por lo que estaban buscando involucrarlo de una manera u otra. 

Por otra parte, William Ramírez, director de la American Civil Liberties Union en Puerto Rico (ACLU), expresó que penalizar a los estudiantes iba en contra de la primera enmienda de Constitución de E.U. y la Carta de Derechos de Puerto Rico. También, que se trataba de una cuestión de derechos humanos en el sentido del derecho a la expresión. 

“Está cobijado tanto como un derecho humano, como por los derechos fundamentales que constan en ambas constituciones. Otro problema es que puede tratarse de discrimen político. Primero los estudiantes tienen derecho a expresarse como decidan hacerlo y máxime cuando es fuera de la escuela. Incluso, hay casos en los que se ha resuelto que ni siquiera comentarios o expresiones políticas pueden ser restringidas dentro de la escuela”, argumentó Ramírez poniendo como ejemplo el caso Tinker vs Des Moines, que surgió cuando en 1965, estudiantes de una escuela en Iowa entraron protestando con cintas negras en sus brazos en contra de la Guerra de Vietnam. La escuela los disciplinó debido a que no podían hacer eso dentro de la escuela. El Supremo de E.U. le dio la razón a los estudiantes. Los estudiantes no pierden sus derechos de expresión en la entrada del plantel escolar. Adentro o afuera tendrían los mismos derechos constitucionales. Pueden reglamentar, pero no pueden prohibir, concluyó Ramírez. 

“Aun así si ellos hubieran querido hacer una actividad dentro de la escuela en homenaje a Cancel Miranda, de igual forma que quizás lo hubieran hecho para Muñoz Marín, no se lo pueden prohibir. De haber sido ese el caso eso sería discrimen político basado en el contenido del mensaje. Aunque no estén llevando un mensaje político directo, pero sí están tocándole a una persona que ellos admiran y eso es una posición política”, añadió el director de la ACLU. 

Aunque los estudiantes estaban en horario escolar durante su homenaje a Cancel Miranda no había razones para asumir una postura represiva en su contra. Según Ferrao los estudiantes le expresaron luego de la actividad que no habían solicitado el permiso porque sabían que les sería denegado al tratarse de una figura como Cancel Miranda y que ellos tenían el deseo de cantarle porque los trató con decencia, amor y mucho cariño. 

Crónica de una pandemia anunciada

Por Cándida Cotto / CLARIDAD 

ccotto@claridadpuertorico.com

Si la respuesta del gobierno de Estados Unidos ha sido deficiente ante la epidemia del coronavirus 2019 (COVID-199), la de aquí ha estado peor. Desde diciembre el Departamento de Salud de Puerto Rico (DS) pudo haberse preparado para atender la emergencia de salud de la cual ninguna parte del mundo esta exenta. 

Así lo atribuyó el doctor Fernando Cabanillas, cuyas denuncias públicas de que el DS se negaba a hacerle la prueba de coronavirus a un paciente suyo que presentaba los síntomas dejaron al descubierto la saga de contradicciones y torpezas que terminaron con el despido del secretario de Salud, Rafael Rodríguez. 

Luego de una semana de que el DS enviara tanto la prueba del paciente del doctor Cabanilllas, como de otras dos personas (dos turistas del crucero Costa Luminosa que desembarcaron en San Juan el domingo antes) fue que se identificaron y confirmaron los primeros tres casos de coronavirus en la isla. Sin embargo, Cabanillas afirmó a Claridad que desde hacía dos semanas el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, siglas en inglés), había enviado a todos los departamentos de salud de todos los estados además de a Puerto Rico 500 kits para hacer la prueba. Afirmó que en Nueva York el departamento de salud ya había estado haciendo pruebas. 

En tanto no fue hasta el jueves 12 de marzo que el ahora exsecretario dijo en conferencia de prensa que entre 24 a 48 horas estarían haciendo las pruebas, lo que ya es sabido hasta el presente no ha ocurrido. El doctor Cabanillas además dio a conocer que hacía dos semanas el CDC liberalizó los criterios para ordenar hacer las pruebas, los cuales no incluyen el que la persona haya viajado a zonas infectadas. Por ejemplo, persona con un cuadro clínico que presente síntomas de malestar respiratorio, si se hace la prueba de influenza y da negativo ya con eso es suficiente para hacerle la prueba. Es el criterio del médico que está evaluando al paciente lo que debe prevalecer, tal como fue su caso y reveló que había otros colegas que habían pasado por la misma situación. 

El doctor Cabanillas expuso que el tiempo típico de incubación del coronavirus es de 14 días, pero no necesariamente es así para todas las personas, en especial los niños que en la práctica no tienen síntomas. Recomendó mantener la distancia de seis pies entre las personas, que es lo que ha funcionado, evitar los grupos grandes de más de 15 personas, lavarse las manos con frecuencia y aclaró que las mascarillas protegen hasta cierto punto, pero la medida debe ser no llevarse las manos a la nariz y la boca. Puntualizó que el problema en la detención de la epidemia es el hecho de que no se han estado haciendo las pruebas en el momento indicado, debido a que puede haber personas que no muestren síntoma, lo que es uno de los aspectos por lo cual no se puede detener la infección. 

En tanto la doctora en epidemiología del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico (RCM), Cruz María Nazario, también criticó la gestión del gobierno frente a la pandemia.  “Era ineludible que el coronavirus iba a llegar a Puerto Rico”. Acotó que, en un sistema con conocimiento epidemiológico básico, se sabe que las epidemias se propagan de manera rápida, tan rápida como uno montarse en un avión y de 20 24 horas ya lo llevó a otro país. 

Señaló como una falta de responsabilidad empezar a decir que el coronavirus no iba a llegar al país y que por el contrario “el momento era para prepararnos e identificar los recursos necesarios, no tan solo los económicos, sino los recursos de empleo porque ante esa enfermedad nosotros necesitamos muchos recursos de enfermeras, de técnicos de respiración, de equipo en los hospitales”.

En esa dirección hizo un paralelismo entre la situación actual y la ocurrido con el huracán María en la cual ningún hospital se preparó de manera adecuada para tener su combustible y poder seguir atendiendo la población, eso fue hace dos años y ahora en esta pandemia nadie puede contestar cuántas camas de hospitales hay disponibles para atender la emergencia. 

La epidemióloga apuntó que desde enero el país se debió estar preparando para esta pandemia, ya que ahora mismo tenemos la influenza de estación y en el 2009 hubo una pandemia de influenza. Aclaró que los coronavirus que causan el catarro y ahora este coronavirus (COVID-19) se transmiten de la misma forma, con las gotitas que salen al estornudar. 

“Como nosotros no tenemos una población consciente de que no se tose con la boca abierta, no se debe tapar con la mano, porque después las pone sobre la mesa, en la puerta, en el carrito del supermercado así que hemos fallado epidemiológicamente en estar preparados cuando teníamos toda la información”.

Sobre la falta de preparación por ejemplo, trajo a la atención que, por el hecho de que somos una colonia no tenemos ningún control para decidir qué hospital se va a establecer y en qué sitio, se depende de que el CDC haga las pruebas de coronavirus, aun cuando aquí hay la capacidad técnica para hacer las pruebas y hay muchos laboratorios preparados con todo el equipo, lo que sucede es que no se tienen los reactivos porque eso lo controla el CDC. “Si estuviéramos en la República Dominicana en 48 horas tuviéramos los resultados, pero aquí necesitamos que el CDC decida si somos prioridad o no para ellos”.

La doctora María Nazario recalcó que el coronavirus se puede transportar en personas que llegan al país y lo que tienen son síntomas leves de un catarro, llegan a su casa y contagian a los demás, y se comienza a propagar dentro de la comunidad sin que se sepa de donde vino. “Eso es lo que se llama la propagación en la comunidad, pero el virus no lo tenemos aquí, ese virus llegó aquí”. 

En esa línea reparó en que al momento (de la entrevista) no se tenían casos positivos, porque no se tenían resultados de ninguna prueba. Comparó que mientras en Corea del Sur se hacen 1,500 pruebas diarias, en Estados Unidos desde enero apenas se han hecho 1,500 pruebas. 

La aplicación de las pruebas ha permitido que ya en Corea del Sur la curva epidémica esté bajando “porque hicieron lo que hay que hacer no puedes evitar que llegue, pero se puede mitigar si identificas temprano quien está positivo, se pone en cuarentena si no tiene síntomas o lo aíslas en el hospital si hay síntomas que necesitan hospitalización. Esa es la forma de mitigar la epidemia que no se ha hecho aquí y no se ha hecho en Estados Unidos”, reiteró. 

A estas alturas Nazario indicó que el estado tiene que poner en función las reglas de la epidemiología para evitar que se propague la pandemia, comenzando por hacer las pruebas, ya que lo que se quiere es que no se enferme toda la comunidad de momento. Reparó que en el país no hay los hospitales, no hay las enfermeras, máscaras, suficientes respiradores, que eso fue en lo que no se preparó cuando se sabía ya que el coronavirus es una enfermedad que va atacar con alguna seguridad del 15 a 20% que se infecten. En caso de que se infecte el uno por ciento de la población, en la isla eso representa alrededor de 34 mil personas. 

Entre las medidas favoreció el que se cancelen las actividades públicas, que las personas se mantengan en sus casas si están enfermas, insistió en que si los niños están enfermos no los envíen a la escuela, ni donde la abuela “porque ésta sí se puede morir con el coronavirus”, y tener buenos hábitos de higiene. “No dejarse llevar por criterios absurdos o prejuicios podemos controlar, evitar que las muertes sean muchas si hacemos lo que hay que hacer. Pruebas aislamiento o cuarentena en su casa si tiene síntomas débiles, pero hay que hacer las pruebas no hay otra forma.”