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Excepcionales pero sin asterisco

 

Especial para CLARIDAD

A Juan, que con su insistencia en ponerle asterisco a esta temporada de MLB y NBA me despertó la curiosidad para escribir esto

  Aunque ya el símbolo del asterisco se había usado en algunas pinturas en cavernas, también se relaciona su origen a un símbolo que se usaba en la Biblioteca de Alexandria cuando se trabajaba principalmente con textos homéricos, específicamente cuando se encontraban líneas duplicadas en la poesía homérica, éste se llamaba “asteriskos”. Aunque evolucionó en la forma, su significado como un símbolo que corrige defectos o señala irregularidades se mantiene.

En el deporte este es el significado que tiene, se usa para marcar una irregularidad o una situación excepcional. A raíz de la pandemia del COVID los deportes que pudieron reanudar sus competencias en la gran mayoría de casos lo tuvieron que hacer con ajustes, ya fuera haciéndolo en burbujas, sin fanáticos, con pocos fanáticos, en canchas neutrales, temporadas con juegos reducidos, entre otros. La pregunta es, ¿llevarán asterisco estas temporadas?

Para comenzar es importante señalar que esta pregunta es una que probablemente se origine exclusivamente en Estados Unidos, y más específicamente, entre seguidores del béisbol. El deporte en el resto del mundo se vive menos apegado a las estadísticas y récords que en Estados Unidos. Aunque obviamente hay libros con estadísticas del fútbol español, del baloncesto lituano y del volibol argentino, el enfoque de la prensa y de los aficionados es menos en los números, y más en las actuaciones per se. Así, en una rápida búsqueda antes de escribir esta columna, no pude encontrar ni siquiera una discusión al respecto en otros lugares. Los campeones del fútbol europeo de las diferentes ligas nombrados como tal sin ningún asterisco al lado, al igual que el campeón de la Liga de Campeones de la UEFA, el Bayern de Munich, el cual se coronó en una temporada cuya segunda mitad fue alterada por la pandemia. Buscando en la página de la UEFA y de algunos medios especializados, no encontré ninguna referencia a señalar ese campeonato como uno diferente.

El deporte en Estados Unidos es distinto, quizás como reflejo de el país que vive obsesionado con los números, las clasificaciones y las estadísticas y estar constantemente categorizando todo, el deporte se vive en gran parte en los números, al punto que marea pues parece que se pierde la belleza de una jugada en la estadística de cuando fue la “última vez que un siore zurdo sacó a alguien en un año bisiesto…” Pero como señalara anteriormente, aunque es bastante generalizado en los diferentes deportes estadounidenses, probablemente en el béisbol es donde hay más apego a las estadísticas, aunque también hay un enfoque bastante numérico al fútbol americano. Pero en el béisbol éstas se combinan con otro apego, el de las tradiciones. El béisbol de las Grandes Ligas es una de esas cosas que muchos quisieran que se quedara congelado en el tiempo, inamovible. La selección de los integrantes del Salón de la Fama, las reglas, los rituales, las reglas no escritas, son cosas que los seguidores del béisbol y muchos de la prensa especializada quisieran ver igual no importa las circunstancias. Cuando se estaba discutiendo si jugar y cómo jugar, muchas de los debates giraban en torno a cómo se vería una temporada diferente y eventualmente cómo pasaría a los anales de la historia. Finalmente se jugó pero con muchos cambios, para desdicha de muchos de los puristas. 60 juegos en vez de 161, con bateador designado en ambas ligas, con limitaciones a los lanzadores y con reglas en las entradas extras. También se introdujeron cambios en el formato de la postemporada. Y es en el béisbol donde he visto más discusión en cuanto al tema del asterisco y con razón, pues es un tema común, sobre todo con los jugadores que usaron (ya fuera comprobado o fueran sospechosos de haber usado) esteroides anabólicos para mejorar su juego. Falta esperar cómo los historiadores y la MLB anotarán los líderes de esta temporada e incluso el campeonato de los Dodgers de Los Ángeles, pero ya el historiador oficial de MLB adelantó que no favorecía el uso del asterisco para acompañar los números de esta temporada. Curiosamente son los aficionados los que más se han pronunciado a favor del asterisco.

No hay duda que el 2020 en general ha sido un año particular y sin precedentes, si el asterisco es para señalar anomalía, excepcionalidad, todo el año merece un asterisco gigantesco. Todo ha sido anormal, las escuelas, los trabajos, las universidades, el mundo del espectáculo y el deporte no es una excepción. Aún así, los atletas que completaron sus temporadas en circunstancias únicas creo que se merecen que se les reconozca su trabajo sin ponerle ninguna marca al lado. Si queremos demostrar que fue diferente, se va a saber, todo en el 2020 fue diferente. Creo que quien vaya a Cooperstown en 20 años sabrá que la temporada del 2020 fue distinta, aún si no hay un asterisco al lado del título de los Dodgers. Es como cuando ahora miramos las que se jugaron en medio de la Segunda Guerra Mundial, sabemos que fue en un tiempo excepcional, pero no hay asteriscos. Al fin y al cabo, siempre los aficionados tendrán la potestad de poner un asterisco donde les parezca. Yo creo que en este caso, las ligas no deben añadir una penalidad a un año repleto de ellas.

 

 

 

 

¿Democracia? ¿Qué democracia?

 

 

Lo que hoy llamamos “gobierno” ha sido parte de prácticamente todo ser humano humano durante los pasados 65 siglos. Básicamente es lo que a través de una lenta metamorfosis se ha convertido en las reglas de comportamiento en casi todos los aspectos de la vida humana en sociedad.

Aproximadamente en 4,500 antes de la Era Común (a.E.C.) los sumerios de Mesopotamia -hoy día Irak- fueron los primeros en organizarse políticamente, esto bajo un sistema de estado confesional (religioso). Unos 1,000 años más tarde esta civilización había desarrollado su gobierno a una monarquía democrática, con los distintos reinos de Sumeria organizados en ciudades-estados con gobernantes individuales que elegían un rey general. También habían desarrollado un sistema de leyes.

Variedades desarrolladas de este sistema todavía predominan hoy día en el mundo, partiendo desde la Antigua Grecia con la llamada “democracia pura” donde el poder gubernamental era ejercido directamente por el pueblo, según instituido en la Antigua Grecia unos 600 años a.E.C. Así la ciudadanía podía aprobar, enmendar o derogar leyes, elegir funcionarios públicos, etc.

Practicando este sistema democrático solo queda Suiza con su población de 8.5 millones. Contrariamente, hoy día la mayoría de los países son gobernados por la llamada “democracia representativa”, donde supuestamente “la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder directamente o por medio de representantes surgidos de elecciones libres y periódicas”.(2)

De este sistema también se han desprendido variantes como la democracia «semidirecta” o “participativa”, donde los pueblos participan en decisiones respecto a medidas legislativas mediante plebiscitos (aprobación final), referéndums (votar a favor o en contra) e iniciativas ciudadanas (propuestas del pueblo). Una variante poco común es la que concede al pueblo el poder de destitución de funcionarios electos.

Considerando la introducción precedente debemos considerar nuestras circunstancias actuales y preguntarnos: ¿Vivimos verdaderamente en una democracia en Puerto Rico como colonia de Estados Unidos? y aún más allá: ¿Es el propio gobierno estadounidense una verdadera democracia?

En ambos niveles podemos ver cómo los supuestos “representantes” del pueblo gobiernan sin restricción. En Puerto Rico, por ejemplo, ¿cuándo fue la última vez que se consultó a los gobernados para aprobar o rechazar alguna propuesta de ley que los afectaría? Claro está, consultar el pueblo en todo sería imposible debido a la logística necesaria para hacerlo. Pero consideremos asuntos importantes como la privatización de los renglones más importantes del gobierno, tales como los servicios médicos, de agua, de electricidad, etc.

Un ejemplo basta para ilustrarlo, como lo es el Informe de Auditoría CP-21-01 de la Oficina del Contralor del pasado 30 de septiembre. Este señala “irregularidades” en “la inversión sin utilidad de $192 millones en la compra de terrenos o desarrollo de pro- yectos que no se construyeron o no se completaron” y abona que “la AEE (Autoridad de Energía Eléctrica) invirtió $62,205,965 en la cancelación del proyecto Gasoducto del Sur, desembolsó $31,911,596 en el proyecto Vía Verde que nunca comenzó y pagó compras y servicios por $85,533,332 para el proyecto de conversión (de cuatro centrales) que luego canceló”.

En este caso el dato que el proyecto había de ser desarrollado por la compañía sueca Skanska debió saltar a la vista en referencia a la corrupción. En mayo del 2007 el New York Times informó que “la compañía constructora Skanska se ha convertido en el creciente escándalo en Argentina que amenaza con involucrar al presidente Néstor Kirchner”. En marzo de 2011 añadió que Skanska tuvo que pagar multas ascendentes a $19.6 millones por fraude al gobierno estadounidense.

Este punto fue explicado por el sociólogo sueco Daniel Wasterfors como “una defensa común es que los sobornos (pagarlos) son una necesidad en el extranjero, que es simplemente la manera en que se hacen los negocios”.

Si el pueblo hubiese sido consultado en el proyecto local expertos en la materia hubiesen podido detectar el trasfondo de Skanska, asesorado al pueblo e investigado los detalles financieros del mismo antes de regalarle más de $375 millones a los combinados empresarios y políticos corruptos. Según el conocimiento general, la corrupción gubernamental es el peor enemigo que enfrenta Puerto Rico actualmente – aunque Estados Unidos no está exento.

En el caso de aquel país, la situación podría considerarse peor debido a su sistema eleccionario, en el cual solamente 538 personas eligen el presidente y cada estado elige sus representantes al Congreso. Se trata del llamado “Colegio Electoral” que ha funcionado desde 1964 basado en una fórmula que hasta muchos ciudadanos no entienden. Según el Artículo 2 de la constitución federal, “cada estado designará, en la forma que lo prescriba su asamblea legislativa, un número de electores igual al número total de senadores y representantes que le corresponda en el Congreso”. Eso significa que los estados más grandes en territorio – con mayor número de distritos congresionales – tienen derecho a más votos presidenciales.

¿Es verdaderamente democrática la elección presidencial? Una de las definiciones principales oficiales en español lo considera como un “sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes”. La definición inglesa dice que es “un sistema de gobernación por toda la población o todos los miembros de un estado (nación), típicamente mediante representantes electos – la llamada democracia indirecta. Sin embargo, cada voto depositado el día de las elecciones sirve para elegir el votante presidencial de su distrito. Pero lo más inaudito es que el votante presidencial no está obligado a seguir las intenciones del votante general, ni siquiera a votar por su candidato o partido.

Me uno a las palabras del columnista español David Castillo Villalobos, quien en 2018 escribió: “Es curioso cómo pensamos que vivimos en un sistema democrático cuando el poder de decisión de los ciudadanos sólo se limita a “escoger” presidente, diputados y alcaldes y después de eso, ¿en qué otras decisiones pueden participar los ciudadanos en un país? … ¿Por qué se llama democracia si la gente no tiene poder de decisión?”.

Cada vez que escuchemos referencias políticas a “nuestra democracia” debemos preguntarnos: “¿Democracia? ¿Qué democracia?

Elecciones en Estados Unidos: el análisis de Noam Chomsky

 Sobre el rumbo político del país

El lingüista, activista y escritor político estadounidense Noam Chomsky brindó una extensa entrevista a la revista estadounidense The New Yorker, en la que realizó un duro análisis de la gestión de Donald Trump, habló de la crisis climática y también de la cultura de la cancelación. Como en otras oportunidades, calificó al presidente de Estados Unidos como «el peor criminal en la historia de la humanidad».

A días de que se lleven adelante las elecciones estadounidenses, Chomsky expuso un minucioso análisis sobre el rumbo político de Estados Unidos, cómo está parado el país frente al mundo y los vínculos de Donald Trump con los sectores de poder.

«En los trescientos cincuenta años de democracia parlamentaria, no ha habido nada como lo que estamos viendo ahora en Washington», sentenció el politólogo en diálogo con el periodista Isaac Chotiner, y agregó que «el ejecutivo ha sido purgado casi por completo de cualquier voz crítica independiente, nada más que aduladores».

En el marco del escenario electoral, mostró preocupación sobre la actitud que pueda tomar Trump si los resultados resultan adversos para el Partido Republicano: «El Presidente ha dicho que si no le gusta el resultado de una elección, simplemente no dejará el cargo».

Sobre este punto, señaló que un oficial retirado de alto nivel «llegó al extremo de escribir una carta abierta al general Mark Milley, presidente del Estado Mayor Conjunto, recordándole sus deberes constitucionales de enviar al ejército estadounidense para destituir al Presidente de la oficina si se niega a irse».

Trump: El peor criminal de la historia de la humanidad 

Al igual que en otras entrevistas, Chomsky afirmó que Trump «es el peor criminal de la historia de la humanidad», ya que considera que sus políticas buscan «destruir la perspectiva de vida humana en la tierra».

«No estoy hablando de Trump, el ser humano. No podría importarme menos él. Me refiero a las políticas. Las políticas son claras; el entendimiento es claro. No hay nadie que no viva bajo una roca que no pueda comprender que maximizar el uso de combustibles fósiles y eliminar las restricciones conducirá al desastre. Estamos corriendo hacia el desastre total», resumió.

Estados Unidos y el Mundo

Sobre la política internacional implementada por la actual gestión, el activista apuntó que las personas que rodean a Trump «están esencialmente creando una alianza internacional de estados extremadamente reaccionarios, que puede ser controlada por la Casa Blanca, que, por supuesto, se ha desplazado mucho hacia la derecha, rompiendo todos los acuerdos internacionales».

Además, también alertó sobre el régimen de control de armas, y determinó que «tener un régimen es diferente a no tenerlo», al tiempo que consideró que es uno de los temas más importantes de la historia de la humanidad.

Trump y los sectores de poder

En otra parte de la entrevista, Chomsky demostró los fuertes vínculos entre el gobierno de Trump y los sectores de poder: «Es difícil encontrar un presidente estadounidense que se haya dedicado más a enriquecer y empoderar a los ultrarricos y al sector empresarial, que es, por supuesto, la razón por la que están felices de tolerar sus payasadas».

Sobre este aspecto, habló acerca de las facilidades fiscales que impulsó para esta parte de la población, en un escenario donde «pone más dinero en los bolsillos de los ricos y perjudica a la clase trabajadora, a los pobres y a todos los demás».

Además, opinó que si bien aquellos sectores poderosos no sienten agrado por Trump, lo aplauden porque «es un servidor muy leal del poder privado, la riqueza privada y el sector empresarial, razón por la cual le dejan salirse con la suya con el tipo de payasadas que ves».

Crisis climática

En relación a la política ambiental, el lingüista advirtió que «la otra gran amenaza para la supervivencia humana en cualquier forma reconocible es la catástrofe ambiental y, allí, Trump está solo en el mundo».

En comparación con lo que sucede en otros lugares, describió que «la mayoría de los países están haciendo al menos algo al respecto, no tanto como deberían, pero algunos de ellos bastante importantes, otros menos».

«Estados Unidos se ha retirado del Acuerdo de París; se niega a emprender acciones que puedan ayudar a los países más pobres a abordar el problema; se apresura a maximizar el uso de combustibles fósiles; y, al mismo tiempo, acaba de abrir la última gran reserva natural en los Estados Unidos para la perforación», expresó.

Y remarcó: «Tiene que asegurarse de que maximicemos el uso de combustibles fósiles, corramos hacia el precipicio lo más rápido posible y eliminemos las regulaciones, que no solo limitan los efectos peligrosos sino que también protegen a los estadounidenses».

Cultura de la cancelación

Hace algunos meses, Chomsky fue uno de los 150 intelectuales que firmó una carta en contra la cultura de la cancelación. En esta oportunidad, dijo que «la gente de izquierda comete un grave error cuando intenta imitarla. Está mal en principio; está mal tácticamente. Es un regalo para la extrema derecha y corren con él. Les encanta».

«Trump está construyendo su propia campaña sobre eso. Por lo tanto, para la izquierda, que me interesa, y sus activistas, presten atención a los principios y las consecuencias tácticas. Son importantes. Préstenles atención y no adopten el comportamiento represivo característico de la corriente dominante. Eso es lo que entendí que significaba la carta», declaró.

Chomsky y su mirada sobre su obra

En el extenso diálogo que mantuvo con The New Yorker, Chomsky también habló sobre su trabajo: «Cuando miro hacia atrás, como hago a menudo para buscar cosas, me doy cuenta de lo mucho mejor que podría haber sido mi trabajo anterior», confesó, y aclaró que «el tipo de trabajo que realmente le gusta es al profesional».

«Estaría perfectamente feliz de trabajar en los problemas de interés intelectual real. Son emocionantes. Creo que ha habido una comprensión real de los fundamentos del lenguaje, la mente, el pensamiento humano, cómo está construido, su naturaleza, sus orígenes, etc. Ese es un trabajo realmente emocionante y mucho más atractivo para la mente de lo que hemos estado hablando, lo cual es muy importante pero prácticamente en la superficie», concluyó.

Reproducido de www.pagina.com.ar

La trascendencia histórica de Evo Morales

 

Por Edgardo Paz Rada

¿Por qué la amplia divulgación mediática de discursos políticos, comentarios de radio y televisión, notas de prensa, análisis y opiniones en redes sociales, todos ellos procedentes de los sectores dominados por el colonialismo mental y la dependencia de intereses de las oligarquías y el imperialismo, se ensañan contra Evo Morales Ayma?

¿Por qué los marginados de la tierra, los humildes de las regiones más pobres y postergadas de Bolivia, las mujeres sencillas del pueblo, los indígenas, los trabajadores, los mineros, los campesinos y los y las jóvenes que buscan un mejor horizonte, en suma, las mayorías subalternas y convertidas en sujetos políticos y culturales, reivindican y luchan y se identifican con Evo Morales Ayma? ¿Y por qué la lucha de clases y la lucha nacional-popular de liberación en Bolivia se concentran en la figura emblemática de Evo Morales Ayma?

No son preguntas inocentes y tienen una carga u horizonte político definido, identificado y comprometido con el destino de la patria y el pueblo, sin embargo representan los aspectos centrales de las contradicciones sociales y políticas que atraviesa Bolivia en la actual coyuntura y representan, al mismo tiempo, las luchas históricas anticoloniales y antiimperialistas del pueblo boliviano por existir soberana y dignamente y por su independencia y emancipación nacional.

Durante los últimos años y especialmente en los últimos meses se viene implementado una campaña mediática nacional e internacional con el objetivo de debilitar o destruir la figura del líder boliviano y latinoamericano.

EL GOLPE DE ESTADO

El golpe de estado contra el gobierno democrático, nacional y antiimperialista del MAS de noviembre de 2019 en Bolivia, instrumentado por el imperialismo y ejecutado por sectores de mando de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, Comités Cívicos dependientes de las oligarquías locales, dirigentes políticos conservadores y neoliberales, jerarquía de las iglesia católica y de otras iglesias evangélicas, el apoyo de sectores de clase media y acomodada de las ciudades y el papel del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, desató el linchamiento de Evo Morales, coordinado por la cadena internacional CNN, canales, radios, agencias de noticias y periódicos locales que lo identificaban como “autor de fraude electoral”, “terrorista y sedicioso” o “pedófilo” y a sus seguidores como “salvajes”, “hordas”, “inhumanos” o “incivilizados”.

¿Por qué ese ensañamiento? Porque Evo Morales Ayma ha articulado y construido, como caudillo nacional, como lo fueron Tupac Katari, Andrés de Santa Cruz, Manuel Isidoro Belzu, Germán Busch, Gualberto Villarroel, Victor Paz Estenssoro del 1952 o Juan José Torres, un proyecto histórico social, cultural, nacional, popular y antiimperialista exitoso.

Con dignidad y soberanía ha impulsado el desarrollo nacional con la recuperación y potenciamiento del Estado Nacional, el mercado interno, la industrialización de los recursos naturales, el crecimiento sostenido de la economía y la reducción de la pobreza y la extrema pobreza, la redistribución de la riqueza y ha sido protagonista de la estratégica integración emancipadora de América Latina y el Caribe en la construcción de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Con los comandantes bolivarianos Hugo Chavez y Fidel Castro, con el líder obrero y líder popular Lula Da Silva, con Nestor Kirchner de tradición peronista, con Rafael Correa y con Daniel Ortega de la revolución sandinista hicieron un frente común para enfrentar el poder hegemónico de Washington.

¿Por qué el Movimiento Al Socialismo (MAS) ha ganado sucesivamente las elecciones generales y ha transformado la democracia liberal, únicamente electoral, en una democracia de alta intensidad en lo cultural, social, económico y político? Porque ha sabido generar y establecer tejidos para forjar un movimiento nacional y popular en todos los sectores sociales y en todas las regiones de la diversidad del país con un programa revolucionario nacionalista y antiimperialista y con el protagonismo de los más sencillos de la Bolivia profunda como ministros, asambleístas, parlamentarios y administradores estatales: mujeres pobres del campo y la ciudad, trabajadores de distintos sectores, indígenas, jóvenes hombres y mujeres, dirigentes vecinales o intelectuales y profesionales en puestos de decisión política. No son casualidad los triunfos electorales conseguidos 53% en 2005, 64% en 2009, 61% en 2014, 47% en 2019 y 55% en 2020.

EL MOVIMIENTO NACIONAL PATRIOTICO

Morales Ayma ha tenido la capacidad y el tino de desarrollar un amplio movimiento nacional patriótico a lo largo de los últimos treinta años, con limitaciones y aciertos en los aspectos fundamentales de la lucha de la semicolonia contra el imperialismo norteamericano, articulando fuerzas de los movimientos populares: los cocaleros, colonizadores, campesinos y mujeres en su enfrentamiento con las políticas erradicadoras de la hoja de coca, primero, luego con las remozadas organizaciones indígenas de occidente y oriente del país que emergieron con la lucha por el territorio y contra el colonialismo de quinientos años, después con los movimientos urbano populares de las juntas vecinales y, finalmente, con la Central Obrera Boliviana (COB) que reúne históricamente a los sindicatos de Bolivia.

Forjó, desde la tradición comunitaria indígena y revolucionaria obrera y campesina, el Instrumento Político de la Soberanía de los Pueblos (IPSP) convertido en el Movimiento Al Socialismo (MAS), el mismo que se fue potenciando en la resistencia al neoliberalismo incorporando las tradiciones nacionalistas y patrióticas de Conciencia de Patria (CONDEPA) en la perspectiva nacional-popular y las del indigenismo, el marxismo y el katarismo, produciendo una síntesis socialista y comunitaria.

La rebelión popular de octubre de 2003, que expulsó violentamente a la partidocracia del neoliberalismo, fijó la agenda histórica del siglo XXI: Nacionalización de los hidrocarburos controlados por las transnacionales, industrialización independiente y realización de la Asamblea Constituyente que transforme el orden político institucional colonial y dependiente.

INDEPENDENCIA Y SOBERANIA NACIONALES

Después de solamente cuatro meses de asumir la presidencia de Bolivia, el primero de mayo, día de los trabajadores, el gobierno de Evo Morales Ayma, con su Ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada, ejecutó la nacionalización de los hidrocarburos con el Decreto 28701 “Héroes del Chaco”, como reconocimiento a los soldados bolivianos que defendieron el petróleo y forjaron la identidad nacional, recuperando los recursos naturales estratégicos más importantes del país (gas y petróleo) y los millonarios excedentes que generaba para utilizarlos en la recuperación económica, la industrialización interna y la redistribución social de la riqueza.

Luego se realizaron las acciones de recuperación de empresas estatales enajenadas, la industrialización del litio, del hierro y el fomento de las actividades productivas y manufactureras dando un salto las actividades comerciales y de servicios, generando un impulso al mercado interno y reduciendo los niveles de dependencia y, al mismo tiempo, fortaleciendo el Estado Nacional como eje de desarrollo del nuevo modelo económico social productivo comunitario que permitió el crecimiento económico promedio anual de 5% del PIB de 2006 a 2019.

En la lucha de defensa del proceso de liberación enfrentó la conspiración oligárquico-imperialista de septiembre de 2008 que obligó al gobierno del MAS a enfrentar los intentos federalistas y separatistas del oriente y la expulsión del embajador de Estados Unidos en La Paz, Philip Golberg, por injerencia en asuntos internos, medida de alta trascendencia histórica y simbólica. Setenta años después se actualizaba en Bolivia la disyuntiva Braden o Perón con la de Morales o Golberg.

RECUPERACIÓN DE LA DEMOCRACIA Y DEL PROCESO DE LIBERACIÓN

Luego del Golpe de Estado del pasado año, ante las amenazas contra su vida, Evo Morales tuvo que salir de urgencia hacia México y después a Argentina, auxiliado por los presidentes Manuel Lopez Obrador de México y Alberto Fernandez de Argentina, país desde el que coordinó la resistencia al gobierno de facto y la estrategia electoral. Ante los intentos de continuismo del régimen y la postergación sucesiva de las elecciones, en agosto pasado el pueblo boliviano a la cabeza de los sindicatos de la COB y los movimientos populares del Pacto de Unidad (PU), con masivas movilizaciones, paros y bloqueos, consiguió imponer la fecha improrrogable del 18 de octubre de 2020 para la votación.

Los candidatos ganadores del MAS en los comicios con el apoyo de 3.3 millones de votos, el 55% del padrón electoral, Luis Arce y David Choquehuanca serán posesionados como presidente y vicepresidente del Estado Plurinacional el próximo 8 de noviembre y se considera que serán los artífices de la recuperación de la democracia integral y de un nuevo impulso al proceso de liberación nacional. Durante el gobierno de Evo Morales, Arce fue Ministro de Economía y Finanzas y Choquehuanca el Ministro de Relaciones Exteriores, habiendo conseguido resultados sobresalientes en su gestión con la política económica y el crecimiento sostenido y la proyección internacional y de integración soberana de Bolivia durante el periodo 2006-2019.

Las campañas mediáticas y de redes virtuales colonizadas culturalmente han acentuado en las últimas semanas la consigna de separación entre el triunfo electoral del MAS con su presidente y vicepresidente, Luis Arce y David Choquehuanca, de la figura de Evo Morales Ayma, Jefe del MAS y también Jefe de Campaña, con el objetivo de inventar distancia o contradicciones. La respuesta a estas campañas es la fuerte unidad del pueblo boliviano en su lucha nacional antiimperialista y en la El

Reproducido de www.rebelion. org

El autor es sociólogo boliviano y docente-investigador de la UMSA. Escribe en publicaciones de Bolivia y América Latina.

 

Te has ido muy pronto

Simeon Villalba

 

Especial para CLARIDAD

… “En el fondo no hay buenos ni malos…

ni corderos ni lobos:  sólo los castigados y los impunes.”

Los colores del incendio

Pierre Lemaitre (2019)

A la memoria de Simeón Villalba

Conocí a Simeón como Árbitro del Negociado de Conciliación y Arbitraje del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos.  Jóvenes, teníamos miradas parecidas.  El mirar tiene sesgos que nacen en los suburbios del complejo laboratorio de ojos-cerebro, pero siempre se originan en el corazón.  Aunque las nuestras tenían ángulos y competencias diferentes  -él, juzgador, yo, abogado-  desde el primer momento coincidimos en las aguas del lago de la justicia, plácidas a veces, turbulentas las más, ya que el mundo era entonces  -y aún lo es- profundamente injusto.

Muchos años después, al coincidir en algún lugar entre copas, mesas de dominó, billar y pantallas transmitiendo beisbol, Simeón me comentó sobre nuestro primer caso, que había sido su primero como Árbitro: …“las cosas no siempre son lo que parecen.  Es difícil juzgar…”  Le contesté, sin recordar el evento:  “Tienes razón.  Es más fácil abogar.”

Simeón Villalba Rodríguez, patriota cabal, acaba de fallecer.  Cumpliría 70 en diciembre próximo.  Era apenas tres meses más joven que yo.  Se había jubilado temprano.  Parecía tener urgencia de hacerlo.  Ello no impidió que su lucidez y su meticulosa y puntual calibración de la justicia como juzgador continuase al servicio de los trabajadores hasta el día último.

Al irse demasiado temprano, muchos de los que lo conocieron después que yo, le recuerdan por experiencias diferentes:  el dominó, el billar, el “jiñi-jiñi”, la camaradería, el beisbol.  Yo sigo recordándolo como un hombre justo, comprometido con serlo siempre, incapaz de no serlo, amigo de sus amigos y gestor/provocador de polémicas que protagonizamos amigos y conocidos, quienes  -aún gritándose-  se querían (nos queríamos) mucho.  Por alguna razón que sólo él sabía, Simeón tenía prisa.  Aunque no nos resignamos, abrazó trascender sin decírnoslo antes.

El día de su muerte  -que no pudo o quiso esquivar, si hubiese podido-  Simeón hubiera llamado a Cao Delgado y a su hijo, y a sus amigos de “la gran ciudad” -Aguadilla-  para celebrar la victoria de sus Esquivadores de Los Ángeles.  Igual, apenas esto se publique, de haber podido, hubiese votado por el Partido Independentista Puertorriqueño bajo su insignia, íntegro, como lo hizo siempre. Nos hará falta.

Algunas lealtades son lúcidas y premonitorias.

Comentarios a: rei_perez_ramirez@yahoo.com