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Un paso adelante en la revitalización del casco urbano de Río Piedras

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD 

gvazquez@claridadpuertorico.com 

Luego de una ardua lucha por el rescate del antiguo Teatro Paradise, el Comité para la Evaluación y Disposición de Bienes Inmuebles (CEBDI), autorizó el traspaso del emblemático espacio al Fideicomiso para el Desarrollo de Río Piedras. Despúes de haber denegado su transferencia a la Junta Comunitaria de Río Piedras, el CEBDI reconsideró la propuesta y como resultado autorizó a la Autoridad de Carreteras y Transportación a suscribir un contrato de arrendamiento con opción a compra por un término de diez años y por un valor nominal de $1.00 anual. La propiedad recibió un valor estimado de $60 mil. 

La propuesta desarrollada por la Junta Comunitaria, busca rehabilitar el edificio abandonado, el callejón de El Roble contiguo al Paradise y levantar la avenida Ponce de León a nivel del encintado para crear una ancha acera peatonal. Esto último no significaría eliminar el paso de automóviles, más bien tiene el fin integrar el callejón, la placita de El Roble y el tramo de la Ponce de León que va desde el Paseo De Diego hasta la estación del Tren Urbano. 

Según en el comunicado de prensa, se acordó que el plan de desarrollo y revitalización debe exceder el valor estimado actual de la propiedad. 

“Recibimos la noticia de la transferencia del Teatro Paradise al Fideicomiso para el Desarrollo de Río Piedras con mucho entusiasmo y agradecimiento. La aprobación del CEBDI de transferir tan importante activo a nuestra comunidad nos permitirá continuar adelantando los esfuerzos de rehabilitación que hemos encaminado. Río Piedras vive y trabajaremos arduamente para que el Paradise brille nuevamente”, dijo Cristina M. Miranda Palacios, presidenta del Fideicomiso.

El Paradise fue inaugurado en 1945, pero con el decaimiento del casco urbano de Río Piedras se fue a pique todo su esplendor y finalmente cerró sus puertas en 1987. Era el último cine que quedaba en la Ciudad del Roble. 

La construcción del Tren Urbano, en 2001, amenazó la existencia de la estructura. Entre el 2001 y el 2003, un grupo de residentes de Santa Rita intentó rescatarla, se diseñaron unos planos con un estimado de $3.2 millones y se hizo un estudio de mitigación ambiental de la estructura. El proyecto se hizo sal y agua y estuvo muerto por casi una década hasta que hace varios años la Junta Comunitaria rescató la lucha. 

En 2015, el Cambridge Technical Institute (CTI) se ubicó en el edificio que está junto al Paradise. La escuela técnica abrió una pared del teatro contigua a su edificio para utilizar el espacio de estacionamiento. 

A pesar de que el Gobierno autorizó el traspaso del Paradise, hasta que el Fideicomiso no tenga la escritura en sus manos no puede decidir sobre el espacio y el uso que se le dará, según explicó Zenia E. González Clemente, presidenta de la Junta Comunitaria de Río Piedras. 

“Somos un precedente para otras comunidades que quieran rescatar propiedades públicas para desarrollar proyectos comunitarios”, añadió la líder. 

Editorial:El acecho de los buitres

 

Las condiciones están dadas para que cualquier autoridad investigativa de Puerto Rico o de Estados Unidos, o la elusiva figura del Inspector General de la que tanto le gusta hablar al Gobernador, o cualquier otra autoridad con jurisdicción sobre el asunto, pueda conocer a fondo la realidad que propicia la corrupción entre ciertos funcionarios o asociados al gobierno de Puerto Rico y personas o intereses privados, y hacer algo contundente al respecto. Solo bastaría una mirada panorámica –pero dura e incisiva– a aquellas dependencias en las que se manejan grandes partidas de fondos locales o federales, o aquellas que administran importantes activos públicos, para darse cuenta de lo que salta a la vista: la existencia de un patrón de utilización de bienes públicos para beneficiar a intereses privados que resulta evidente al ojo de cualquier observador atento, aun si este no cuenta con grandes dotes de investigador. 

En cada administración, la figura central en este patrón cambia, aunque no necesariamente sus integrantes. Hay personas que llevan años figurando en estos asuntos. Salen y entran de distintas administraciones de gobierno, unas veces en un lado y otras en otro, pero siempre desempeñándose en alguna capacidad, ya sea como funcionario, asesor o contratista. 

En esta edición, CLARIDAD denuncia la situación que está ocurriendo en la Compañía de Fomento Industrial (PRIDCO, por sus siglas en inglés), la dependencia que una vez fue el brazo del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) para promover la inversión privada y el desarrollo económico en Puerto Rico. Recientemente, el gobierno de Puerto Rico anunció la creación de una subsidiaria y un fideicomiso privado, al cual se le traspasará el 92% de las propiedades que actualmente maneja PRIDCO, y que representan un ingreso de $31 millones anuales para dicha dependencia. Esto, bajo la excusa de que dicha acción servirá para garantizar el pago de la deuda de dicha agencia. 

Los portavoces de la Unión Independiente de Trabajadores de PRIDCO, a cuyas espaldas se realizó esta movida, niegan que la entidad tenga tales problemas de pago de deuda. Divulgaron los datos que demuestran que desde el 2016 la agencia ha reservado en una cuenta separada la cantidad equivalente a su compromiso de pago de deuda, monto que ya asciende a $41 millones. Insisten en que PRIDCO tiene la capacidad de administrar sus propiedades y cumplir con el servicio a la deuda, y denuncian al nuevo fideicomiso y a la supuesta garantía de pago de deuda que este representa como meros subterfugios para enajenar bienes públicos a favor de inversionistas privados. 

Lo denuncian como parte del mismo proceso mediante el cual se creó la llamada Organización de Mercadeo de Destino (DMO, por sus siglas en inglés), entidad privada adscrita a la sombrilla del DDEC, a la que se le trasladó la responsabilidad por atraer la inversión privada a Puerto Rico al son de $4.5 millones del presupuesto del País. Hasta ahora, los resultados de la gestión del DMO, y de su afiliada para promover el turismo, Discover Puerto Rico, luego de casi dos años de operaciones, están por verse. Sí sabemos que cuentan con más de una decena de funcionarios –casi todos extranjeros– que devengan centenares de miles de dólares anuales en salarios por un trabajo invisible.

La situación que se denuncia en nuestro periódico es seria, y confirma otras denuncias sobre el modo en que opera este esquema de beneficio privado con dinero público en corporaciones públicas o dependencias del gobierno que administran grandes activos. Estos activos son precisamente la carnada perfecta para inversionistas hambrientos de hacer un buen negocio a precio de quemazón. Solo que con la estructura del fideicomiso creado para PRIDCO, ni siquiera tienen que pagar por ello. Simplemente se les regala. 

Estas políticas privatizadoras, que se diseñan a propósito para desmerecer el valor de nuestro patrimonio y justificar así la entrega de nuestros recursos a intereses privados, se han convertido en la ruta escogida por el Gobierno de Puerto Rico y la Junta de Control Fiscal para nuestro país. En este momento, las mismas se hacen más apremiantes, dado el intenso revolotear de los buitres sobre todo lo que nos queda de valor.

La podredumbre que se ha instalado en las altas esferas del gobierno y entre sectores del empresariado privado que no tienen más patria que sus propios intereses, es un banquete del que quieren aprovecharse los buitres que se alimentan de la carroña, de lo muerto, de lo podrido. Siempre son los mismos y siempre operan en las sombras, rondando hambrientos, pero listos para dev

Las Lolitas NYC: Visibilización de la mujer en la lucha por la descolonización de Puerto Rico desde Nueva York

 

Por Gabriela Ortiz Díaz/Especial para CLARIDAD 

“La lucha por la independencia y la descolonización de Puerto Rico tiene que ir de la mano del derrocamiento del patriarcado y del imperialismo. Se ha borrado de la historia el rol que ha tomado la mujer en la lucha por la descolonización de Puerto Rico. Nosotras estamos utilizando la figura de Lolita para hablar de esta valerosa mujer, pero también de todas las otras mujeres que conforman parte de la lucha por la independencia de la isla”, dijo en entrevista telefónica desde Nueva York Yaraní Del Valle. 

“No vamos a llegar a un Puerto Rico justo e independiente si no es de la mano de la mujer”, continuó Del Valle, una de las mujeres que conforma el grupo Las Lolitas NYC. 

Las Lolitas en NYC. Yaraní del Valle Piñeiro. Foto : Melvin Audaz

Este colectivo surgió en enero 2019 con la intención de unirse a las gestiones realizadas en Puerto Rico para conmemorar el centenario del nacimiento de Lolita Lebrón Sotomayor (19 de noviembre de 1920), mujer que dedicó su vida a la lucha independentista puertorriqueña. Entre sus objetivos figuran: Educar sobre la figura de Lolita y sus aportaciones al movimiento de descolonización, además de promover el desarrollo óptimo de la política puertorriqueña tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos. 

Precisamente, este grupo de mujeres se suma a los proyectos de puertorriqueños y puertorriqueñas que tratan la política del país desde la diáspora. Según aseguró la entrevistada, “la diáspora es clave para la descolonización de Puerto Rico porque nosotros estamos viviendo en las garras del imperio”. 

Desde Nueva York, Las Lolitas NYC denuncian la situación política de Puerto Rico. “Los puertorriqueños de la diáspora tal vez tenemos un poco más de energía para seguir militando porque los que están en la isla están tratando de sobrevivir cantazo tras cantazo. Ese shock político de noticias terribles y de leyes que se aprueba mientras la gente duerme, hace que al puertorriqueño insular le tome tiempo levantarse”, prosiguió. 

La base de este colectivo está conformada por la solidaridad política. De hecho, fue la solidaridad con el colectivo de mujeres que se reunió por años en el Puente Dos Hermanos de San Juan para exigir la excarcelación de Oscar López Rivera la que dio pie a la unión de las mujeres de Las Lolitas NYC. “En la diáspora nos conectamos mujeres de todas las edades inspiradas por las mujeres que se reunían en el Puente Dos Hermanos. Quisimos apoyar la gesta de las mujeres en la isla y formamos acá el grupo 32 mujeres x Oscar”, recordó Del Valle. 

A partir de enero de este año, Las Lolitas NYC han organizado actividades mensuales que van marcando el camino que desembocará en la gran fiesta de celebración del natalicio de Lolita el 19 de noviembre 2019. Han hecho grupos de estudio sobre la figura de Lolita, recitales de poesía, invitaron al grupo de mujeres pleneras Plena Combativa y desfilaron en la parada puertorriqueña en Nueva York ataviadas del uniforme que tenía Lolita Lebrón cuando atacó la Cámara de Representantes de Estados Unidos el 1 de marzo de 1954 junto a Rafael Cancel Miranda, Irving Torres y Andrés Figueroa Cordero. 

Tras ese performance grupal en la parada puertorriqueña, Las Lolitas NYC se ha establecido como un colectivo que lleva un mensaje de descolonización contundente en Nueva York. Para esa ocasión, las 15 mujeres que gestaron el grupo convocaron a otras mujeres para que se vistieran de gris con el pecherín de distintas tonalidades de azul. 

“La reacción de la gente al vernos fue muy poderosa. Ha habido compañeras que van vestidas como Lolita a otras manifestaciones políticas. Le llamamos el uniforme del ejército boricua femenino liberador”, dijo Del Valle. 

La meta que tuvieron como grupo al participar en la parada puertorriqueña 2019 fue que “visualmente hubiera una presencia masiva de mujeres vestidas de la misma forma para atraer la atención de cualquier persona. Mientras desfilábamos, otras mujeres del colectivo repartían unos marcadores con la foto y la biografía de Lolita”, explicó Yarani del Valle. 

Durante estos meses previos a la celebración en noviembre se han fijado reclutar a más mujeres para que en esa actividad final también haya una representación masiva estética del “ejército femenino boricua libertador”. Las actividades que han realizado no están ajenas a Las Lolitas en su centenario, grupo de mujeres en Puerto Rico que persigue el mismo propósito de enaltecer el legado de la luchadora independentista. 

“Somos mujeres puertorriqueñas en la diáspora, pero también marchó con nosotras una norteamericana vestida de Lolita. Esto va más allá; si tú entiendes que Puerto Rico se merece independencia, estás en contra del colonialismo y reconoces el legado de Lolita, puedes ser parte del grupo sin importar si eres de aquí o de allá”, apuntó la entrevistada. De paso señaló que el grupo no impone restricciones de género ni de edad. 

Yarani Del Valle compartió con CLARIDAD que “algo que ha sido muy bonito es el hecho de reunirnos periódicamente a estudiar la situación de Puerto Rico, las ramificaciones de lo que está pasando ahora y estudiarlo desde una mirada sin arrogancias, desde la honestidad. Al reunirnos mujeres de diferentes generaciones a discutir la historia que nos llevó hasta dónde estamos y la situación política de Puerto Rico, hemos encontrado un lugar de fortaleza y nos ha inspirado a continuar militando en contra del colonialismo”. 

“Si estábamos desilusionadas con todo lo que está pasando en Puerto Rico, el grupo nos ha dado fortaleza y nos ha reiterado la necesidad de que las mujeres se organicen y se reconozcan como parte esencial de la lucha”, finalizó. 

Para enterarse de todas las actividades que está organizando este colectivo, se puede visitar la página de Facebook, Las Lolitas NYC. 

Fondos para el desarrollo de vivienda: Falta de transparencia y participación

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD 

gvazquezlopez@claridadpuertorico.com

 

Los fondos del Programa de Subvención en Bloque para el Desarrollo Comunitario para la Recuperación tras Desastres (CDBG-DR), aun no se han desembolsado. Al día de hoy el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD, en inglés) está auditando los $18 mil millones asignados en febrero de 2018. Se desconoce cuanto más tardará este proceso. 

Peor aun, no hay garantía de que los fondos llegarán a las comunidades.
Por ejemplo, hace once años, luego de unas fuertes lluvias, el HUD asignó a Puerto Rico una subvención total de $30 millones para atender los desastres causados. De los 25 municipios declarados Zona de Desastre, nueve esperan porque el Departamento de Vivienda de Puerto Rico (DV) gestione contratos y desembolse un balance de $7 millones. Por otra parte, los proyectos de mitigación de inundaciones provocados por las lluvias y para los cuales el HUD asignó unos $3 millones todavía no se han completado.

Las dudas sobre el futuro de los fondos CDBG-DR asignados tras el impacto de los huracanes Irma y María prevalecen y no es para menos. Preocupa que, como en tantas otras ocasiones, el dinero que le corresponde el pueblo termine beneficiando a sectores particulares. Es por esto que Ayuda Legal Puerto Rico (ALPR), corporación sin fines de lucro cuyo propósito es proveer educación y apoyo legal gratuito y accesible a personas y comunidades de bajos y medianos recursos, ha reclamado que “en un contexto de crisis económica extendida y ante el aumento de la desigualdad tras los desastres, urge canalizar estos recursos de forma efectiva y con miras a la recuperación sostenible de Puerto Rico”.

Mal utilizados, los fondos no llegarán a las comunidades que más lo necesitan. La mala gestión de las políticas públicas en el Plan de Acción podrían tener como consecuencia el desplazamiento de los sectores menos aventajados del país.

Plan de Acción y desplazamientos forzosos

Según la reglamentación federal, el documento en el cual el gobierno establece la forma en que se van a administrar los fondos CDBG-DR debe tener unos componentes mínimos que incluyen participación de la comunidad, que los programas entre los que se distribuirá el dinero estén destinados a personas de ingresos bajos y moderados y parámetros de elegibilidad específicos, entre otros.

Ayuda Legal sostiene que el Plan de Acción no cumple con estos requisitos y que en primer lugar el gobierno ha fallado en establecer dichos parámetros los cuales deben ser claros, transparentes y participativos.
También, que existe un riesgo de desplazamientos forzosos cuando el Estado no considera la mitigación y opta por prohibir las viviendas. El programa de Reparación, Reconstrucción o Reubicación (R3), de la guía para el manejo de los fondos, prohíbe la reparación o reconstrucción de viviendas en zonas inundables o susceptibles a deslizamientos.

Otras de las restricciones que pudieran favorecer los desplazamientos forzosos son la falta de mecanismos uniformes para que personas sin título de propiedad formal sean elegibles a los fondos y las barreras para que organizaciones de base y comunidades puedan administrar los programas.
Cabe aclarar que ALPR no promueve que las personas vivan en espacios inseguros. En general, ante tales restricciones la organización exige que se promueva la participación de las comunidades en los planes de relozalización, que se proteja su integridad y se garanticen sus derechos.
Zonas de oportunidad y austeridad

El desplazamiento de las comunidades se puede dar de varias formas pero la soga siempre parte por lo más finito. Por eso la reducción de gastos públicos y los recortes en servicios esenciales como la educación, energía eléctrica, agua potable y salud.
Este fatídico fenómeno, también conocido en economía como austeridad, promueve que inversores atraídos por las exenciones contributivas y la economía del visitante se apropien de los espacios que solían ser de gente empobrecida.

Las zonas de oportunidad son un esquema de exención contributiva que promueve la inversión en estas zonas desaventajadas. El 98% de Puerto Rico es considerado como zonas de oportunidad, mientras que en Estados Unidos estas zonas se pueden extender en un 25% de una zona geográfica.

Según concluye ALPR en su informe para la recuperación justa, las cumbres celebradas por el gobierno, así como el tipo de inversor extranjero que se desea atraer a través de la economía del visitante, levanta sospechas sobre quiénes se beneficiarán de este esquema. Sin parámetros claros o exigencias de rendición de cuentas, este beneficio puede ser otra herramienta para establecer proyectos gentrificadores y desplazar comunidades.

La corrupción que no miran nuestros “salvadores”

 

Por Manuel de J. González/CLARIDAD

En medio de tanto escándalo de corrupción en el actual gobierno de Ricardo Rosselló muchos miran con alivio las investigaciones que conducen las “tropas federales” del FBI. En medio del alivio colectivo se impone esta pregunta: ¿se han fijado bien en quiénes son los salvadores? Porque si el FBI y las otras entidades investigadoras del gobierno estadounidense dirigieran hacia su propio país el mismo esfuerzo que ejecutan aquí, tendrían que multiplicarse para ser efectivos. Lo que está ocurriendo allá bajo el gobierno de Donald Trump hace palidecer la peor corrupción de cualquier otro lugar, incluyendo la nuestra. 

Desde que comenzó a morar en la Casa Blanca la norma del actual presidente ha sido poner cabros a velar por el buen desarrollo de las lechugas. En casi todas las agencias claves le ha entregado la dirección a individuos que antes trabajaban para las grandes empresas que la agencia se supone vigile o controle. El objetivo primordial del nuevo jefe no es otro que desmantelar el poder controlador de la entidad y, de paso, detener todo lo que antes podía afectar los intereses de las empresas que antes estuvieron vigiladas. Los conflictos de intereses resulta obvios, pero como se trata de la nueva “política pública”, quienes antes vigilaban la corrupción se han puesto a mirar para otro lado. Tal vez por eso el FBI tiene tanto tiempo para dedicarlo a la corrupción que mina el gobierno puertorriqueño.

Al frente del Departamento del Interior, que en Estados Unidos está a cargo de los terrenos y aguas del Estado, siempre codiciados por desarrolladores y petroleras, está ahora al mando un tal David Bernhardt, quien antes de llegar a la agencia había hecho carrera como cabildero de las empresas interesadas. En lo que ya parece ser un patrón del gobierno de Trump, Bernhardt comenzó como subsecretario para no llamar mucho la atención. El secretario en propiedad era Ryan Zinke, a quien en Puerto Rico conocemos bien porque fue quien impulsó la contratación de la antes desconocida y ahora notoria Whitefish para que fuera contratada por la Autoridad de Energía Eléctrica luego del huracán María. Cuando Zinke se vio obligado a renunciar en medio de múltiples cuestionamientos éticos divulgados en la prensa, Bernhardt asumió el mando. A pesar de su vinculación directa a los buitres que están buscando permisos para efectuar exploraciones petroleras en los terreros y aguas que controla el Departamento del Interior, el designado fue inmediatamente confirmado por el Senado que controla el Partido Republicano. Ahora está en mejor posición para ayudar a sus clientes.

Algo similar o peor ocurre en la Agencia de Protección Ambiental (EPA). El primer seleccionado para dirigir esa importante agencia, responsable de proteger el ambiente, fue Scott Pruitt, quien había ganado cierta notoriedad en Estados Unidos litigando contra la propia entidad gubernamental como abogado y como procurador de Oklahoma. Casi todos los litigios se dirigían a tratar de desmantelar o impedir que entraran en vigor reglamentos que afectaban la exploración de gas natural y petróleo, o que imponían controles a descargas químicas. Pruitt estuvo poco tiempo también debido a señalamientos éticos. Estos señalamientos no se dirigían, sin embargo, a sus conflictos de intereses entre funciones anteriores y presentes, sino a pequeños actos de ratería y claros derroches de fondos públicos Una vez renunció en medio de estas imputaciones entró en función el que era segundo en mando, Andrew Wheeler. La vinculación directa de Wheeler es con un sector empresarial que había estado en conflicto permanente con la EPA, el del carbón. Buena parte del trabajo de la agencia en Estados Unidos se dirige (o se dirigía) a tratar de limitar el efecto que genera el carbón como fuente de energía y el trabajo de Wheeler antes de llegar a la entidad era en representación de los investigados. Ahora puede dispensarle a sus clientes todos los favores que quiera, empezando por convertir en letra muerte la reglamentación contra la cuál él cabildeaba. 

Otro caso idéntico es el del presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC). Como sabemos esta es la entidad que controla la telefonía y, más importante aún, la ahora poderosa y altamente lucrativa comunicación electrónica vía internet. La FCC establece normas, supervisa y a veces está en conflicto con las grandes empresas del sector, como AT&T y Verizon. Pues como era lógico suponer la persona que está ahora al mando de la FCC viene directamente ese sector, otro cabro velando por el bienestar de las lechugas. Se trata de Ajit Varadaraj Pai, un estadounidense de origen indio quien antes de asumir el cargo trabajaba en el bufete Jenner & Block, especializado en atender a las empresas de comunicaciones. Allí actuaba como cabildero en pro de sus negocios. Otro de los trabajos anteriores del actual presidente de la FCC fue como abogado interno (Associate General Counsel) de Verizon. Una vez llegó a la agencia comenzó a desmantelar la reglamentación que afectaba a sus antiguos clientes y, en particular, detuvo investigaciones que afectaban a T-Mobile y a Verizon. 

La lista es más larga, pero el espacio se acaba. Queda en el tintero el caso del Departamento de Defensa donde está al mando (dispensando contratos billonarios) un ejecutivo de Boing. También queda pendiente el Departamento de Salud, dirigido por un socio de las empresas farmacéuticas, y el Departamento del Tesoro que siempre ha estado en poder de los ejecutivos de la banca. Pero lo escrito me parece suficiente para exponer la corrupción que permea el gobierno que manda sus tropas a perseguir la que se da en Puerto Rico.

Lo de aquí es grave y debe perseguirse, pero cuidado con aplaudir a los salvadores.