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La primera lluvia de mayo

¿Qué pasó este año, que mi “primera lluvia de mayo” nunca llegó? De aguaceros viejos y cansados ha sido este mayo, de penas y dolores.

Primero fue el Primero de Mayo, valga la redundancia. Mejor habría sido un día de fuertes lluvias y de tormenta que ver la escena, tantas veces repetida en Puerto Rico, de una juventud soñadora cuyos reclamos justos son magullados a golpes por una policía cada vez más parecida a los gendarmes brutos de Fulgencio Batista. Después llegó el indecoro de nuestra intelectualidad, incluso progresista, que permaneció inicialmente callada ante lo que, a todas luces, fue un terrible abuso. “Que llevaban piedras y botellas”, dijeron algunos (y algunas) haciéndose coro de los representantes del gobierno. Si hasta yo le pedí a Dios que lanzara una piedra gigante, del grande de El Yunque, sobre tanto hijo de puta abusando de nuestros jóvenes. Desposeídos de todo en nuestra patria, no les queda otra que las botellas y piedras.

Trago amargo y difícil fue también este 14 de mayo. ¿Por qué busco a mis amigos de hace medio siglo entre las caras adultas de heridos y muertos en la sufrida Palestina? Allí en Binghamton, Nueva York, los conocí. De mente ágil y mirada intensa eran sus rostros. No ha tenido una conversación franca e inteligente, quien no ha conversado con un hijo o hija de esa sufrida tierra. No sabe de calor humano quien no ha sentido sus abrazos calurosos y francos.

La mitad del poco corazón que me quedaba se fue con la matanza de Santa Fe, Texas. No importan si son niños y niñas blancos, negros o hispanos, azules o verdes. Igual duele la insensatez que se vive en Estados Unidos, con tantas pistolas y rifles en manos de locos y desquiciados. En la barbería, soy testigo, un hombre anglosajón habla del temor de andar desarmado en las calles de Springfield, con tanto negro y boricua. “Pendejo —le dice mi barbero italiano y mafioso— un día de estos te quitan la pistola y te la meten por el culo”. El hombre calla, comprobando en efecto que es un pendejo.

Y ahora, como si en mi corazón pudieran habitar más desgracias, la noticia de Cuba. Que sí, que en todas partes se caen aviones; pero Cuba, con sus jodederas y chismes, es de los pocos refugios compasivos que quedan en el mundo. ¡Qué pueblo para ser solidario con las causas justas! Ningún otro pueblo enfrenta las desgracias con la reciedumbre y amor que lo hace Cuba. Lo sé yo, que he sido su hijo adoptivo en las buenas y en las malas.

Quizás parezca la tontería más grande del mundo, pero yo quiero mi primera lluvia de mayo, esa llovizna de sueños y esperanzas que solía esperar todos los meses de mayo. A ver si Dios se desocupa de tantas tonterías que la gente pide y nos moja la frente en lo que queda de mes. Que si bien hay que creer en la Divina Providencia, también hay que creer en las supersticiones.

Lo que negoció Rosselló

Acambio de no reducir los días de vacaciones y de enfermedad para los empleados del sector privado y la eliminación del bono de navidad el Gobernador cedió a la exigencia de la Junta de Control Fiscal (JCF) para eliminar la Ley 80 que protege al trabajador de un despido injustificado.

En el comunicado de prensa en el cual la JCF dio a conocer los “entendimientos” con el gobierno la Junta confirmó que se llevará a cabo la Reforma Laboral para convertir a Puerto Rico en una jurisdicción de “empleo a voluntad”. La reforma laboral que es parte del PFG certificado por la JCF deberá estar aprobada antes de que finalice este año fiscal. Según alegó el presidente de la JCF, José Carrión en el comunicado de prensa convertir a Puerto Rico en una jurisdicción de “empleo a voluntad” ayudará a la Isla a crecer y a ser más competitiva y a revertir la tendencia negativa de crecimiento.

Ante estas alegaciones y la “negociación” alcanzada por el gobernador Ricardo Rosselló Nevares es pertinente recodar señalamientos hechos por algunos economistas contra la reforma propuesta por la JCF, en las vistas en el Senado de Puerto Rico, presidida por el presidente del Senado Thomas Rivera Shazt, quien también ha presumido de que no se aprobaría la reforma laboral de la JCF.

Por ejemplo el director de Política Pública del Centro para una Nueva Economía (CNE), Sergio Marxuach Colón, denunció en las vistas que el PFG certificado por la JCF es más un manifiesto ideológico que un plan de recuperación fiscal, y que la reforma laboral de la JCF tendrá un impacto marginal o negativo en el empleo, ingreso y crecimiento económico en el país.

El economista rebatió la lógica del PF de la JCF de que el gasto relacionado con la recuperación del huracán María aumentará la actividad económica de manera temporal, por lo que es el momento para implementar un plan de austeridad fiscal y reformas estructurales, ya que el impacto negativo en la economía será uno modesto. Marxuach Colón desmontó esta teoría y puntualizó que la evidencia empírica demuestra que los planes enfocados en reformas estructurales orientadas hacia el lado de oferta económica, suelen fracasar en lograr sus objetivos, en especial en economías restringidas por el lado de la demanda.

Agregó -entre otros señalamientos- que el PF está anclado “firmemente” en una teoría de ajuste macroeconómico que ha fracasado en docenas de países. “La JCFF debería ser intelectualmente honesta y admitir que el documento que ha certificado es más un manifiesto ideológico que un plan de recuperación fiscal”, afirmó.

En este contexto censuró que la reforma laboral (PS919) está basada en una interpretación incorrecta de la tasa de participación laboral. Parte de la premisa de que un aumento en el desempleo eventualmente producirá una reducción en los salarios y los precios lo que a su vez aumenta la competitividad entre las firmas, por lo que eventualmente la producción absorbe nueva fuerza laboral. Marxuach Colón advirtió que este ajuste no es automático y que lo más probable es que ese ajuste en los precios y salarios tome un tiempo en ocurrir.

En segundo punto indicó que no era correcto asumir que un salario modestamente más alto compensa la pérdida de otros beneficios y protecciones laborales ya que cada ley protege al empleado de un riesgo específico, que no necesariamente se compensa con un pequeño aumento en el salario mínimo. El economista comparó el modelo impulsado por la JCF de “empleo a voluntad” con el régimen laboral que imperaba a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Marxuach Colón citó varios estudios de organizaciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), los cuales han evaluado el impacto macroeconómico de la implementación de reformas laborales que elimina protecciones al empleo tienen un impacto marginal a corto plazo y de 0.5 en la tasa de crecimiento del producto interno bruto (PIB) a largo plazo. En fin se concluye que los efectos de la eliminación de protecciones laborales son negativos tanto en el corto como en el mediano plazo bajo condiciones de recesión o debilidad económica, como las que enfrenta Puerto Rico en estos momentos. Además señaló que contrario a las expectativas de la JCF el facilitar los despidos puede también producir un aumento en las renuncias y reemplazos en las firmas, lo que se convierte en un desincentivo para los patronos a no invertir en capital humano, lo que a su vez genera efectos negativos en la productividad y por ende en el crecimiento económico.

Por último Marxuach Colón expresó en que es importante tomar en consideración el impacto que la reforma laboral propuesta pueda tener sobre la razón deuda/producto bruto, ante el proceso de reestructuración de deuda en que se encuentra el país. Citó que de acuerdo a un estudio del FMI se ha demostrado que la reducción de las protecciones laborales durante un periodo de recesión, resulta en promedio, en un aumento en la razón deuda/producto bruto. Ello se debe a que las reformas generan un aumento en los despidos en los periodos de recesión, al hacerlo menos costoso para el patrono, al reducirse el empleo, se reduce la demanda agregada y la producción. Cuando se reduce el PIB, la razón deuda/producto bruto aumenta, por tanto la “implementación de dicha reforma en Puerto Rico pudiera tener el efecto perverso de hacer más difícil la reestructuración de la deuda pública”, sentenció.

Mas sobre el tema en la página 30

Guerra falsa entre Rosselló y la Junta

Tal como lo adelantaron dos economistas entrevistados por CLARIDAD las diferencias entre la Junta de Control Fiscal (JCF) y el Gobierno de Puerto Rico, con respecto al plan fiscal (PFG) y el Presupuesto, son cuestión de grado y forma, y el gobernador Ricardo Rosselló Nevares, terminaría por ceder a las exigencias de la Junta.

En efecto no bien pasaron tres días el gobierno anunció que llegó a acuerdo con la Junta, mientras por su parte la Junta anunció en comunicado de prensa que enmendaría el PFG para “asegurar la implementación oportuna de las reformas estructurales necesarias y para cumplir con las metas del Plan Fiscal a corto y largo plazo”.

La economista Martha Quiñones Domínguez, había adelantado a CLARIDAD que la guerra entre la Junta y el gobernador de Puerto Rico, era una “guerra falsa” y que el gobernador terminaría cediendo al presupuesto de la JCF. Apuntó que tanto el PF certificado por la JCF, así como el presupuesto sometido por el gobernador y los señalamientos de la directora ejecutiva Natalie Jaresko, respecto al presupuesto, se concentran en eliminar la inversión social, mientras se mantiene la concentración del dinero en niveles administrativos. La única partida que la JCF parece objetar es la de la Legislatura. Más aun -atribuyó- el que la Junta ni siquiera está mirando actos de corrupción por parte del gobierno ya que el uso de fondos públicos en contratos privados se define como una especie de corrupción, ése no es el uso de los fondos públicos.

En esa dirección también reparó en que si el PFG tiene equivocadas sus prioridades también las tendrá el presupuesto y de hecho el PFG no tiene definido lo que son los servicios esenciales. “Tal parece que para el Gobierno lo que no se define no existe, así en su presupuesto no le dan importancia. ?Desde cuándo los gastos de la Oficina del Gobernador son prioridad para aumentarlo en el presupuesto, por el lado de la Junta desde cuándo ellos son prioridad para exigir que le aumenten el presupuesto, en especial cuando la jueza dijo que están gastando mucho”, manifestó.

De igual manera censuró el que los supuestos de ambos documentos están basados en fondos federales no recurrentes, basados en ingresos que llegarán de la nueva reforma contributiva y que no se sabe de cuáles partidas saldrán. En lo que respecta a los recortes y ajustes como la eliminación del Bono de Navidad y Reforma Laboral, los describió como peores ya que carecen de investigación científica que avale que eso mejorará la economía.

La profesora de Economía del Recinto de Arecibo de la UPR, trajo a la atención que durante todo este proceso de discusión sobre el presupuesto público el debate se ha enfocado en la situación financiera del Gobierno de Puerto Rico y se ha perdido de perspectiva su función principal: el presupuesto como una herramienta de desarrollo. “Desde hace años el presupuesto no se ve como un ejercicio de planificación, sino en uno de pegar datos contables sin sentido, más allá de ser un gasto político. El presupuesto público como la herramienta clave del Gobierno para promover el desarrollo económico y social, a la vez que promueve mejorar la distribución del ingreso, garantizar la equidad y la igualdad de oportunidades y favorecer el desarrollo de las capacidades productivas entre la población ha desaparecido tanto para el Gobierno como para la JCF”.

En fin si se toma en cuenta la supuesta crisis fiscal, tanto la postura de la JCF, así como la del Gobierno en el fondo ninguno procura un plan fiscal y presupuesto de beneficio para el país. Reiteró su denuncia de que la eliminación en la inversión social, en la educación y la salud lo que conlleva es a un retroceso en el desarrollo.

Por su parte el profesor de economía Ricardo Fuentes, también había adelantado estar convencido de que las diferencias entre la JCF y los planes del gobiernos son asuntos de magnitud o grado. “Se diferencian en cuánta austeridad, pero ambos parten de la premisa (errónea y peligrosa) de que la austeridad es necesaria”.

Además coincidió en que es cuestionable la pretensión de la JCF de que se le aumente su presupuesto a $80 millones. “Evidentemente, la Junta no se ha aplicado a sí misma las medidas de austeridad que nos quiere imponer. Por dar sólo un ejemplo, han despilfarrado el dinero en asesores teniendo a su disposición el acervo de profesionales de la UPR”.

Fuentes calificó de asunto medular, los señalamientos de la JCF de que el presupuesto no incluyó partidas para los fondos de inversión y desarrollo laboral, que alega va a generar la reforma laboral. “Los planteamientos que está haciendo la Junta, e incluso el gobierno en sus planes, muchas veces parten de premisas económicas que se han ido desacreditando durante las últimas dos décadas”. En ese aspecto recordó que la Asociación de Economistas de Puerto Rico (AEPR) recientemente publicó los resultados de una encuesta aplicada a los economistas del país, y la mayoría coincide en sus percepciones, particularmente en que la JCF y el gobierno están mal asesorados. “Por ignorancia o conveniencia, la JCF y los asesores del gobierno nos están dirigiendo el país hacia un precipicio”, concluyó.

Qué dicen los economistas

Mientras la Junta de Control Fiscal (JCF) gasta millones de dólares del pueblo de Puerto Rico en preparar un plan fiscal (PF) con medidas de austeridad en la educación a todos los niveles, salud, pensiones, eliminación de derechos laborales, para el sector público y privado, entre otras medidas contra el pueblo, la Asociación de Economistas de Puerto Rico (AEPR) -motu propio- ofreció una serie de recomendaciones para atender de manera urgente la crisis fiscal y dirigir al país a un crecimiento económico.

En comunicado de prensa los economistas urgieron la implementación de seis medidas las cuales consideran esenciales para salir airosamente de la crisis fiscal actual y traer un crecimiento económico en el largo plazo. Las recomendaciones están basadas en el sentir de la mayoría de los economistas que participaron en dos encuestas realizadas entre los miembros de la Asociación, una en 2017 y la otra este 2018.

La primera recomendación es que toda la deuda pública se inserte en el Título 3 de la Ley Promesa para brindarle mayor poder de negociación al gobierno y presionar al tribunal en el proceso de reestructuración. Según la AEPR cerca del 72% de los economistas votaron a favor del recorte abarcador a la deuda propuesto por los economistas Martin Guzmán, Joseph Stiglitz y Pablo Gluzmann. Guzmán y Stigliz han estudiado la deuda de Puerto Rico. Hace unas semanas Guzmán visitó Puerto Rico para presentar su evaluación sobre el plan fiscal certificado por la JCF y su impacto sobre el pago de la deuda.

La segunda recomendación es que todos los incentivos otorgados a nivel municipal, estatal o en las corporaciones públicas tengan como requisito que las empresas beneficiadas estén exportando, o creando empleos continuamente. En esto están de acuerdo al menos el 81% de los expertos en economía.

“Esto obligaría al sector privado local a expandirse o insertarse en la globalización para crear los empleos que el País necesita” apuntó la Junta Directiva de la AEPR, la cual en estos momentos es presidida por el Dr. José Caraballo Cueto.

En tercer lugar se recomienda que para reducir el impacto de la austeridad se establezcan nuevos impuestos al lujo, lo que tiene un enfoque “de arriba hacia abajo”. Es decir, primero que se aumenten los recaudos gubernamentales mediante nuevos impuestos a los bienes y servicios de lujo para luego continuar con la austeridad en el recorte a salarios y contratos exagerados.

La cuarta es que se protejan las pequeñas y medianas empresas (PYMES) con los mecanismos que se utilizan en jurisdicciones como la ciudad de Nueva York. De acuerdo a los economistas, las PYMES crean la mayoría de los empleos por lo que deben fortalecerse.

En quinto lugar se propone que se exploten las ventajas comparativas actuales de Puerto Rico en todos los sectores económicos, las cuales se ubican en las actividades de alto valor añadido. “Por ejemplo, en vez de competir con Vietnam por el arroz, mejor compitamos con los productos orgánicos que producen en Europa. En vez de enfocarnos en competir con el turismo dominicano, mejor compitamos con el turismo de Miami. Enfoquemos, además, al País en las ventajas que tendremos en el futuro, una vez pasen la reconstrucción post-María y los cambios que se avecinan a nivel mundial” aseguró Caraballo Cueto.

Por último los economistas recomendaron que se fortalezcan todas las dependencias que trabajan con estadísticas, incluyendo que se le brinde mayor independencia al Instituto de Estadísticas. “Estadísticas de calidad son esenciales para reducir el riesgo de llegar a proyecciones y conclusiones erróneas con el objetivo de dirigir la política pública del país, y poder obtener confianza de todos los sectores envueltos” expresó la Junta Directiva de la AEPR.

Construcción en las costas: ¿al rescate de las playas o de la propiedad privada?

En pocos días iniciará la temporada de huracanes 2018 –1 de junio al 30 de noviembre– y las zonas costeras de Puerto Rico aún evidencian las muchas edificaciones de cemento o madera que fueron socavadas o arrastradas por el mar durante el paso del huracán María debido a la cercanía que guardaban con la orilla.

Basta con caminar playa Córcega en Rincón para constatar los varios derrumbes que se sumaron al del condominio Rincón Ocean Club, el más impactante del área. Esta estructura, compuesta de 24 apartamentos –la mayoría de uso recreacional–, sufrió daños considerables al punto que tuvo que ser clausurada. Las playas que recorren los barrios Córcega, Barrero, Parcelas Stela y Los Almendros fueron las más afectadas de ese municipio.

Aurelio Mercado Irizarry, oceanógrafo físico y profesor en el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), comentó en entrevista con CLARIDAD que las consecuencias que sufrieron las costas de Puerto Rico con el paso del huracán se vislumbraban hace años. “Desde mucho antes de María sabía que en un caso así esto iba a ser un desastre. Había escrito un artículo sobre cómo en Puerto Rico el gobierno y la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias le han perdido el respeto a los huracanes”, apuntó Mercado Irizarry.

El científico ha tenido la oportunidad de visitar varias zonas costeras de la Isla durante estos ocho meses posteriores a la debacle atmosférica –Palmas del Mar y Punta Santiago en Humacao, Santa Isabel, Rincón, Mayagüez, Aguadilla, Isabela– y le parece que ahora más que nunca las edificaciones construidas sobre la arena se encuentran amenazadas por el mar.

A juzgar por él, parecería que los desarrolladores de complejos de apartamentos u hoteles en las costas y quienes otorgan los permisos consideran que la distancia entre el mar y la estructura permanecerá intacta por décadas. “Eso no es así. El mar se está comiendo las costas de Puerto Rico y se está llevando la arena. Los dueños de edificios, para proteger sus inversiones, levantan muros de piedras o cualquier estructura fija”, dijo el oceanógrafo. Ambos procesos, contribuyen a la eliminación de las orillas de las playas.

Actualmente, una de las consecuencias que enfrentan los litorales costeros tras el paso de María es que están llenos de escombros, ya que con el impacto del mar cedieron las construcciones –que estaban sirviendo como rompeolas– y nadie se ha responsabilizado de costear la limpieza para impedir más daños a la naturaleza.

No obstante, el problema mayor radica en que a pesar de que es conocido por los expertos que el nivel del mar alrededor de la Isla sube constantemente, se sigue permitiendo la construcción en zona marítima. Datos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y la Junta de Planificación (JP) indican que en Puerto Rico existen unas 200 mil edificaciones posicionadas dentro de zonas inundables.

Ante tal cifra, la presidenta de la JP, María Gordillo, ha expresado públicamente que en Puerto Rico todavía no se prevé abandonar la práctica de erguir inmuebles en estas zonas. Aunque la funcionaria ha dicho que detener inmediatamente las construcciones en las costas sería la mejor alternativa, también ha clarificado que no es posible ignorar otros aspectos de la situación, los cuales complican el panorama y no permiten un cambio rápido en la política pública relacionada al tema.

Para Gordillo, antes de parar estas malas prácticas de construcción serían necesarios un sinnúmero de estudios, como por ejemplo conocer el impacto económico que tendría en los pueblos costeros, cuya economía podría girar alrededor de alguna construcción. Según la presidenta, cualquier movida en las políticas públicas debe tomar en cuenta cómo se afectan los derechos de propiedad y si se cumple con las condiciones que los reglamentos han permitido.

Al respecto, Aurelio Mercado Irizarry se mostró sorprendido de cómo la JP, por conveniencia, maneja el tema con paños tibios y considerando más los intereses económicos del sector privado que la conservación de las costas y el medio ambiente. Es difícil promover y gestionar la construcción alejada de la costa. Es difícil porque media entre el gobierno y esa gestión un interés económico. La ficha del tranque siempre ha sido apropiarse de propiedad privada. En todos los intentos que hemos hecho desde la década pasada de establecer una ley de costas en Puerto Rico para tratar de poner orden en e desorden que hay en las planificación en las costas, la ficha del tranque siempre ha sido dónde empieza la propiedad privada. Dónde tú tiras el deslinde tierra adentro de la zona marítima terrestre.

“El gobierno debe poder implementar algo que salvaguarde el límite de la zona costera. Se ha hecho en otros lugares. Se hace una franja de separación de construcciones costeras”, explicó. Esa franja es una línea imaginaria que, partiendo del conocimiento de que el nivel del mar sube constantemente, establece dónde culmina el terreno privado y dónde comienza la playa pública. Implementar esa medida requiere que las construcciones no sean fijas.

Por referencia de otros científicos expertos, Mercado Irizarry aseguró que esta situación estará peor en el 2050 debido al aumento del mar, que se va haciendo inevitable ante el calentamiento global y el derretimiento de los polos. “O salvamos las playas o las dañamos para el resto de la vida. Llega el momento en que los dos no son compatibles: la estructura fija ligada al mar y el mar que avanza tierra adentro”, dijo.

“En la sección 19 de la Constitución está expuesto que es deber del Estado preservar todos los recursos naturales para futuras generaciones. La Junta de Planificación lo que se ha dedicado es a planificar la destrucción de nuestras playas y costas. En ese sentido, está haciendo muy buen trabajo”, denunció el investigador.

JP enmienda reglamento

Recientemente, la presidenta de la JP dio a conocer que luego de los eventos de los pasados meses, que incluyeron dos huracanes y actividad de marejadas ciclónicas, la agencia adoptará nuevos mapas de zonas inundables y enmendará el reglamento que rige cualquier nueva construcción o reparación en estas áreas.

Aunque esos cambios deberán pasar por vistas públicas, el gobernador Ricardo Rosselló autorizará una certificación de emergencia que pondrá en vigencia por tiempo limitado los estatus revisados, esto teniendo en cuenta que la temporada de huracanes está por comenzar, explicó Gordillo.

“Cualquier nueva construcción tendrá que coger ese mapa de referencia, cualquier nuevo arreglo sustancial de una casa tiene que regirse por estos nuevos mapas. Si estuvieran en una zona inundable costera, debe ser una estructura elevada. Si fuera un negocio, la estructura debe ser sellada”, sostuvo la presidenta en los medios.

El nuevo reglamento, así como los mapas de zonas inundables, concordarán con la información recopilada por FEMA y la JP luego del impacto del huracán María. Al día de hoy, en Puerto Rico se construye partiendo de datos que toman en consideración los efectos de huracanes categoría tres, y que fueron acogidos por la JP en el año 2009.

Sin embargo, los cambios al reglamento no interferirán los planes de quienes están construyendo con permisos del pasado, los cuales están basados en los precedentes de huracanes más débiles que María. “Las construcciones actuales podrán continuarse conforme a los permisos antiguos porque la reglamentación no será retroactiva, sino prospectiva”, aseguró la presidenta.

Política pública más agresiva

A la vez que reconoció que el gobierno de Puerto Rico no es agresivo en el ejercicio de crear política pública en beneficio de la conservación de las costas de la Isla, el experto en oceanografía, Aurelio Mercado Irizarry, instó al Estado a cumplir con el artículo VI, sección 19 de la Constitución.

“Yo divido a Puerto Rico en dos partes en cuanto a costas se refiere. En los pedazos que están a la espera de que el gran interés le espete un complejo, el gobierno tiene que ser más cuidadoso en la otorgación de permisos. En muchos lugares del mundo los gobiernos se están alejando del mar porque comprenden que es lo que conviene, y aquí en Puerto Rico vamos en dirección contraria”, sentenció el también profesor del RUM.

Por su parte, los investigadores del programa Sea Grant de la UPR han propuesto distintos métodos para recuperar los litorales costeros: alimentar las playas con arena de otros lugares, algún tipo de armazón costera o una combinación de ambos. Para esto, se requiere una inversión a todos los niveles gubernamentales.

“Tenemos que repensarnos y atender esta situación. El cambio en política pública tiene que adecuarse a la reglamentación, códigos de construcción y permisos”, manifestó Ernesto Díaz, director del Programa de Manejo de la Zona Costanera del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).