Inicio Blog Página 1680

Colombia “La guerrilla dice que van a mantener los acuerdos”

Los acuerdos de paz, Acuerdo de la Habana, firmado entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el presidente Juan Manuel Santos, se mantienen en ascuas, en un vilo ante la falta de cumplimiento por parte del estado colombiano.

“Pareciera ser que quieren conducir a la guerrilla para que abandonen los acuerdos, los están llevando a un punto a que retomen las armas y que boten el acuerdo. La guerrilla dice que se van a mantener por encima de todo en los acuerdos pero la presión es hacia eso”, expresó el Padre Joaquín Mayorga Fonseca, en entrevista con este semanario, sobre el camino que ha seguido la implementación de los acuerdos a poco más de un año de su firma.

El Padre activista, quien expresa su opción por la paz, indicó que tanto la FARC así como los entes del gobierno que se suponen den seguimiento a los acuerdos han reconocido que sólo se han implementado el 15% de los acuerdos estipulados. “Eso tiene en ascuas ese acuerdo, realmente no sabemos a ciencia cierta cuál va a ser el final, porque ha sido no solamente que no se han implementado los acuerdos, ha sido que el gobierno se ha negado a implementar esos acuerdos y otras entidades del estado como las cortes sobre todo la fiscalía, y algunas otras entidades del estado que no participaron directamente de los acuerdos los han venido desmontando lo cual tiene visos muy terribles en ese sentido porque las esperanzas se frustran”.

Según la agenda de las negociaciones los aspectos en los cuales las partes se pusieron de acuerdo fueron; una reforma agraria, una reforma política; la reparación a las víctimas de la guerra, -el cual señaló – es quizás el mas central y luego le siguen una serie de reformas y garantías para que la guerrilla entre a la actividad política sin las armas. La entrega de las armas dijo es el último punto en la agenda.

Sobre quién recae la potestad para hacer cumplir con los acuerdos el religioso católico, denunció que aunque el ejecutivo tiene las herramientas para hacer cumplir los acuerdos, no parece que realmente quiera tener la voluntad política para hacer que las otras entidades del estado cumplan con lo estipulado. Esta falta de voluntad a su juicio se debe en parte a que las otras entidades del mismo estado no participaron del proceso, por lo que han venido desmontándolo, sobre todo la reforma agraria. Dio como ejemplo el que hay unos grupos de empresarios ligados a sectores del ejército, otros ligados a sectores paramilitares, sectores de la derecha que se oponen radicalmente a la reforma e incluso han organizado unos ejércitos privados para oponerse y lo mismo ocurre en la fiscalía.

Uno de los sabotajes más evidentes de los acuerdos ha sido la captura de uno de los líderes que participó de las negociaciones, Jesús Santrich, el cual denunció lo que pareciera ser un montaje fabricado entre la fiscalía del gobierno colombiano y el gobierno de Estados Unidos (EEUU). “Lo irónico es que la orden de captura no viene de ningún órgano judicial de Colombia, sino de un juez de Nueva York supuestamente se reclama para extradición por narcotráfico”. Reconoció que Santrich fue una voz destacada en sus posiciones políticas en la mesa de negociaciones y después de firmado el acuerdo ha insistido en que se cumpla.

En tanto alrededor de 100 excombatientes de la FARC han sido asesinados, luego de la firma sin que se haya atribuido a ningún responsable, aun cuando se sabe que es el propio gobierno. Frente a estos acontecimientos y otros manifestó que hay mucha preocupación en todos los sectores pacifistas del país por el incumplimiento de los acuerdos y qué va a pasar si se siguen posponiendo los acuerdos, “a dónde vamos a llegar y puede ser otra gran frustración para el pueblo colombiano y pudiera ser también la posibilidad del incremento de la guerra, no se ponga fin a la guerra”.

El Padre Mayorga Fonseca narró que la realidad de su país, Colombia es que lleva años de guerra y que han sido muy pocos los momentos de paz desde la era republicana, se refiere a la lucha emancipadora de España. Muy mal contadas dijo que el país lleva 14 guerras. La presente tiene su raíz en el 1948 con el asesinato del líder Jorge Elías Gaetán, “ con él se inicia este guerra que todavía estamos viviendo”.

El Padre Mayorga Fonseca considera que parte de lo que explica el que los acuerdos hayan sido muy pocos respaldados incluso por el mismo pueblo colombiano, es que al presidente Santos se le ocurrió, la que describió como “la poca favorable idea”, de someter a un plebiscito un acuerdo que la gente no conocía y lo que hizo fue avivar más pasiones, abrir otras heridas de las victimas de la guerra y del pueblo en general. Agregó que el pueblo no conocía a ciencia cierta cuáles eran los acuerdos y eso llevó a que la mayoría un poco mas del 50% rechazara el acuerdo. Los acuerdos no se discutieron, un documento de casi 400 páginas que se dio a leer un mes antes del plebiscito. En cambio sectores de la derecha se organizaron mucha campaña contra.

Aun con estas críticas el padre colombiano entiende que el acuerdo representa “un avance para ver si se logra terminar con esta guerra tan larga y tan dramática”, describió como una tragedia y absurdo la manipulación política de los sectores de la derecha privilegiados que históricamente han controlado el país.

Mientras los sectores pacifistas, los que viven y sufren la guerra en carne propia sí favorecen el acuerdo. Reclamó que esta articulación se da entre los sectores sociales, comunitarios, sindicales, estudiantes, afro colombianos, indigenas, mujeres, algunos sectores religiosos y otras organizaciones de toda índole están en favor de una salida pacifica por lo que apoyan los acuerdos.

Una nueva negociación en Quito

A pesar de que no se han cumplido, ni siquiera los acuerdos con la FARC, defendió que los que optan por la paz siguen empeñados en la negociación. Con la esperanza de salir de la guerra dio a conocer que al presente se lleva a cabo otra mesa de negociaciones en Quito, Ecuador con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) de lo que quedó inconcluso en La Habana, Cuba. La agenda de la MQ busca abordar temas que el gobierno nunca ha querido tocar, el modelo político -el cual dice que no se negocia- el modelo económico, la doctrina militar y las relaciones internacionales, .”eso es justamente lo que ha mantenido la guerra por eso nació la guerra y por eso se ha mantenido la guerra entonces si no se van a hacer transformaciones en esos campos pues va a ser imposible una firma de paz”, reconoció.

No obstante la novedad en esta mesa -dijo- es que tiene cuatro patas. La de la Habana sólo tenía dos, a la FARC y al gobierno de Santos, ni siquiera fue el estado. En la Mesa de Quito (MQ) además del gobierno de Santos, la representación del ELN, está representada la sociedad civil, con un papel protagónico no solo de consulta, sino con capacidad de hacer propuestas y la cuarta pata es la comunidad internacional con un papel más protagónico. Denunció que la guerra en Colombia ha sido también atizada o promovida desde afuera y que uno de los promotores más fuerte ha sido el gobierno de EE UU, que ha llevado durante muchos años recursos para la guerra, es menester que esos países ahora ayuden a la construcción de la paz. Fuera de Ecuador, participan en la MQ, Venezuela, Chile, Brasil y varios países de la Unión Europea, los cuales han estado facilitando el diálogo, incluyendo al Vaticano.

Al reiterar sus esperanzas en las negociaciones de la MQ el Padre Mayorga Fonseca, destacó que esta agenda incluye los puntos que no se abordaron en La Habana, y ahora el gobierno los ha aceptado, se cuenta con el apoyo de la comunidad internacional, apoyo que no se tuvo en las anteriores negociaciones, “de manera de que lo que puedan hacer la gente, los ciudadanos de otros países, sus gobiernos y sobre todo las sociedad civil en favor de esa Mesa de Quito será bienvenido y muy necesario”.

La guerra en Colombia

El tamaño de Colombia es de casi 2 millones de kilómetros cuadrados con cerca de 50 millones de habitantes. El 70% de la tierra está en manos de 20 familias. Incluso candidatos de derecha que han abogado por una reforma agraria han sido asesinados. La mayoría de los lideres activistas sociales de todos los sectores han sido asesinados. La guerra ha dejado cerca de 500 mil muertos; casi 100 mil desaparecidos; 10 millones de desplazados internos y otros cerca de 400 mil en el exilio. “Somos muchos los que tuvimos que salir del país amenazados nosotros y nuestras familias”.

Solicitan al FBI desclasificar nombres de conspiradores y asesinos de Muñiz Varela hace 39 años

El activista social Raúl Álzaga Manresa solicitó hoy que el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) desclasifique los nombres de los conspiradores, informantes y asesinos de Carlos Muñiz Varela, acribillado a balazos hace 39 años en Guaynabo por elementos del exilio cubano.

“Nosotros siempre hemos solicitado que se desclasifiquen los nombres tachados de documentos que obtuvimos”, expresó el portavoz del Comité de Amigos y Familiares de Muñiz Varela durante un acto en el Cementerio Municipal de San Juan ante la tumba de uno de los fundadores de Viajes Varadero, además de Ricardo Fraga.

Álzaga Manresa expuso en un aparte con la agencia Inter News Service (INS) que a estas alturas esperaban estar “en otro nivel” respecto a las gestiones que hacen en conjunto para que el Departamento de Justicia de Puerto Rico logre que el FBI entregue la información requerida en torno al crimen ocurrido el sábado 28 de abril de 1979, aunque Muñiz Varela se mantuvo aferrado a la vida hasta la madrugada del lunes 30 de abril.

Reconoció, sin embargo, que a pesar del tiempo transcurrido la pesquisa “está en un nivel muy avanzado, sin dejar de reconocer que faltan pasos muy importantes en esta etapa, que defino como final”.

Álzaga Manresa, rodeado de amigos y familiares del militante izquierdista asesinado en el periodo de terror que sembró la ultraderecha en Puerto Rico, opinó que “el FBI ha tenido una acción más proactiva en la desclasificación”.

Aseguró que durante la jefatura de la oficina del FBI en Puerto Rico de Carlos Cases hubo una actitud de mayor cooperación, la que actualmente parece reafirmarse con el agente especial Douglas Leff, que está al frente de la dependencia.

Destacó el compromiso reiterado por la secretaria de Justicia de Puerto Rico, Wanda Vázquez Garced, y el fiscal a cargo de la investigación Pedro Berríos Lara y la jefa de los fiscales Olga B. Castellón Miranda para culminar este caso después de 39 años. Vázquez Garced expuso que los incidentes del huracán María retrasaron las gestiones de la fiscal Castellón Miranda ante el agente especial Leff, con el cual espera que se reúna próximamente.

“Espero en abril de 2019 estar en posición de decir que el caso está resuelto”, manifestó Álzaga Manresa en el acto, al que concurrió el exprisionero político Oscar López Rivera, quien mostró su respeto a la familia de Muñiz Varela, incluida la madre, la hermana, la viuda y los hijos Carlos y Yamaira Muñiz Pérez.

Carlos Muñiz Pérez reclamó que “el tiempo se acaba”, debido a la edad de los conspiradores, informantes y asesinos de su padre, por lo que se hace imperativo que el FBI revele los nombres tachados en los documentos que hasta ahora han compilado sobre este deleznable crimen.

La mayoría de los participantes en estos hechos se encuentran vivos, algunos con residencia en Puerto Rico y otros en Miami.

Aparte, conoció la agencia INS, contrario a lo que siempre se ha dicho, en lugar de un vehículo hubo dos en la emboscada para dar muerte a Muñiz Varela cuando se dirigía a la residencia de su madre en Guaynabo.

Se estima que cuando menos cinco individuos participaron en el asesinato, por cuya solución claman los amigos y familiares de Muñiz Varela.

Los elementos de la ultraderecha actuaron en contra el joven en represalia por su acercamiento a la Revolución Cubana, como parte de una iniciativa de unificación familiar.

Durante el acto en el cementerio capitalino se recordó al editor Elizardo Martínez García, de Ediciones Callejón, quien falleció en días recientes, y al que Álzaga Manresa describió como un auténtico puertorriqueño y cubano.

Violencia Institucional como propuesta gubernamental

El abandono sistemático del gobierno de Puerto Rico de los métodos tradicionales de resolución de conflictos colectivos, entre estos el de la negociación colectiva, es un llamado a la renovación de la violencia contestaría y defensiva por parte de los trabajadores, sus representantes y aliados, que caracterizaron las relaciones laborales y sociales en el trabajo durante la primera mitad del siglo pasado. Las sistemáticas reformas laborales impuestas por nuestros gobernantes en el 2009, 2013, 2014 y 2017 han destruido la fuerza vinculante de la negociación colectiva como mecanismo efectivo para solucionar controversias. Además, han socavado tanto sus cimientos institucionales, que los trabajadores ya no cuentan con el único instrumento que tenían a su alcance para distribuir pacíficamente las riquezas e ingresos generados en Puerto Rico. Tampoco pueden contar con ella para acceder a mayores beneficios sociales o para asegurar el porvenir propio y el de sus familias.

La triste realidad es que la práctica de la negociación colectiva está suspendida en el sector público de Puerto Rico hace casi una década, a pesar que la misma es, por lo menos en el sector corporativo, un derecho constitucional. Optando por las suspensiones de derechos laborales y sociales, el gobierno ha roto el pacto social alcanzado a mediados del siglo XX, es decir, en la década del 50 del siglo pasado. Las consecuencias a largo plazo de la ruptura provocada está por verse, pero podemos anticipar que si las controversias entre los patronos y los trabajadores ya no se pueden negociar, entonces lo que resta es la confrontación de las partes en un conflicto de difícil solución, violento, caótico e interminable.

Nuestro gobierno ha olvidado la historia y el que olvida su historia está condenado a repetirla. No es por casualidad que la exposición de motivos de la Ley de Relaciones del Trabajo de Puerto Rico, mejor conocida como la Ley Núm. 130 del 1945 expresaba el interés gubernamental de lograr la paz industrial para procurar el desarrollo económico del país. Si se procuraba la paz como interés gubernamental en ese momento, era porque lo que existía era una guerra, inestabilidad política y constantes enfrentamientos sociales dentro y fuera de los talleres de trabajo. Para lograr la paz, se introdujo una nueva herramienta, la negociación colectiva para así facilitar la resolución pacífica de disputas obrero-patronales y promover, salarios adecuados, seguridad y salud a los trabajadores y además, relaciones justas, amistosas y mutuamente satisfactorias entre las partes. La negociación colectiva se entendía como el medio adecuado para resolver pacíficamente las causas que provocaban la guerra entre las partes. En ausencia de ese instrumento o ante su suspensión y degradación hoy a un mero referente del pasado: ¿cómo exactamente se quieren resolver los problemas laborales y sociales que surgirán?

Pensar que se puede desarrollar la economía de un país sin la participación plena de los trabajadores y trabajadoras es un error. Considerar hacerlo a costo de estas personas es una torpeza mayor e imperdonable. En fin una verdadera atrocidad administrativa. O los patronos deciden compartir la riqueza que obtienen del sudor de los trabajadores o estos últimos buscarán la manera de lograr un mayor equilibrio social y una mejor distribución de la riqueza.

Enfrentamientos en la década del 50 del Siglo XX

Las políticas públicas laborales que se han aprobado en Puerto Rico están en violación de los consensos internacionales que buscan la convivencia pacífica de todos los sectores que componen el mundo del trabajo. Darle la espalda y suspender la negociación colectiva es correr contra la historia, des-modernizar el país, invitar a la catástrofe y la anomía social. La comunidad internacional no puede estar equivocada en cuanto a las obvias contribuciones de negociar colectivamente para los países.

Enfrentamientos en la década del 50 del Siglo XX

La negociación ha sido la herramienta de consenso social más efectiva utilizada internacionalmente. Su práctica y mecanismos han sido relativamente efectivos para: mantener estabilidad laboral, promover buenas relaciones entre las partes, propiciar una solución ágil, justa, eficiente y costo efectiva de las controversias, reducir las consecuencias tanto de la unilateralidad administrativa, como del extremismo sindical, redistribuir parte de la riqueza social y fomentar un mayor balance de poder entre las partes. También ha sido un instrumento efectivo en la lucha contra la competencia desleal, entre los países, sus gobiernos y entidades privadas, que para garantizar bajos costos, realizan sus transacciones comerciales, de servicios y productivas sobre bases injustas de compensación salarial y condiciones de trabajo no adecuadas.

Por esa razón, a partir de la década del 40 del siglo pasado, la negociación colectiva ha sido recomendada, adoptada y protegida por las Declaraciones, Tratados, Convenios y Pactos Internacionales y Regionales, además de haber pasado a ser una parte fundamental de la normativa nacional de la mayoría de los países civilizados, incluyendo a los Estados Unidos de América. Me refiero, entre otros a: la Declaración relativa a los Fines y Objetivos de la OIT, Filadelfia, 1944, las Convenciones de la OIT (Entre éstas se encuentran la violación de la libertad sindical (C-ILO-87-1948), al derecho de negociar colectivamente (C-ILO-98-1949 y Núm. 154) y la violación de derechos de los trabajadores referido a la terminación de la relación del trabajo, que incluyen asuntos de jornada y la duración del periodo de prueba, entre otros, y que son atendidos en el contexto del Convenio Núm. 158 de la OIT que es parte de la normativa del cuerpo internacional para la protección contra el despido injustificado y la Recomendación Núm. 166 de la Organización que señala la necesidad que se ofrezcan garantías adecuadas contra contratos de duración determinada que tratan de eludir la protección que ofrece el Convenio Núm. 158 sobre la extinción de la relación de trabajo).

También, se pueden mencionar como documentos favorecedores de la negociación: la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ONU, 1948, la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, 1948, la Carta Internacional Americana de Garantías Sociales, Colombia, 1948, el Convenio de Mercado de Trabajo Común, el Consejo Nórdico, 1954, la Carta de Roma del 27 de marzo de 1957, la Carta Social de Europa, Italia, 1961, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ONU, 1966, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ONU, 1966, la Convención Árabe sobre las Normas del Trabajo, 1967, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, Costa Rica, 1969, la Convención Europea sobre Derechos Humanos, 1972, la Carta de los Derechos del Hombre y de los Pueblos por la Organización de Unidad Africana (OUA), 1981. Mas recientemente, se ha promovido la negociación colectiva como una herramienta efectiva para proteger los empleos en la Declaración de Justicia Social para una Globalización Justa (2008) y el Pacto Global para la Creación de Empleos (Trabajo Decente, 2009).

Si analizamos cuidadosamente toda esa propaganda ideología contra la negociación colectiva y los derechos y garantías laborales de los trabajadores, que nada tiene de modernizante y a la que ha estado sometido nuestro pueblo desde en 2008 y enfáticamente posterior a que el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley PROMESA en septiembre del 2016, descubriremos que todo el discurso lo que quiere posibilitar es un gran saqueo, el gran robo, la desafectación de los haberes públicos al servicio del pueblo y su reorientación a servir los intereses mercantilistas e ilimitadas ambiciones económicas de un sector minoritario de nuestra sociedad que ya controla el 70% de todos los ingresos generados en nuestro país. Estamos ciertamente viviendo momentos trágicos donde los más poderosos, intentan quitarle a los más pobres toda su riqueza, toda su seguridad, toda su identidad como trabajador y trabajadora, en aras de construir una sociedad más obediente, más dócil, más polarizada en dos grandes sectores, los que tienen y los que no tienen, y caracterizada por unas políticas públicas de exclusión social e injusticia estructural.

El gran saqueo, además de redirigir la riqueza pública que pagaba por los servicios sociales de los más necesitados, para ahora servir al sector privado multinacional y corporativo, intenta además y de variadas formas, vaciar todas las fuentes de riqueza existentes en Puerto Rico. Todo ello con dos propósitos principales: (1) pagar la deuda a favor del grupo de corporaciones multinacionales que controlan los bonos de Puerto Rico y (2) abaratar el costo de Puerto Rico a los Estados Unidos. Es decir, esta situación caótica va dirigida a que se pague a como dé lugar la deuda, sin consideraciones humanitarias, con una gran insensibilidad y de espalda a reclamos de los sectores afectados que en nada son caprichosos. En ese sentido, no debemos equivocarnos, la Junta de Control Fiscal, el gobierno de Puerto Rico y la Jueza de Quiebras, Laura Taylor Swain, están dirigidos a ese mismo propósito.

Precisamente es de los bolsillos de los trabajadores, de donde nuestros gobernantes pretenden cubrir la deuda que ellos mismos han provocado para el disfrute de sus amigos los acaudalados. Como podemos anticipar, con las recientes “promesas” aprobadas por la Junta para implantar la reforma laboral 2018 que está contenida en los Planes Fiscales, el capítulo de ajustes y la imposición de más medidas de austeridad y reforma no está cerrado y reducirán más los beneficios económicos de las familias trabajadores a corto plazo y se empobrecerá a grandes sectores de nuestra población a mediano plazo.

Ahora convenientemente, los patronos y gobernantes quieren y le piden a los trabajadores que hagan sacrificios por su país para proteger la integridad de las empresas, que cedan sus derechos civiles y sociales, que olviden sus convenios colectivos y derechos contractuales a negociar colectivamente, que renuncien a sus beneficios adquiridos, que no es otra cosa que la limitada porción de riqueza que les provee el estado de derecho en esta sociedad. En fin, que se queden callados y acepten como designio divino todos estos ajustes fiscales, toda esta austeridad, toda esta mala faena gubernamental de quitar todo a los que menos tienen, todo ello en contradicción profunda con la esencialidad obrera de la Carta de Derechos de nuestra Constitución, la que convenientemente ha sido silenciada por los jueces del Tribunal Supremo y nuestro pueblo no acaba por defender.

En toda esta propuesta se ha avasallado a nuestro pueblo, invocando el sentido de responsabilidad del trabajador y trabajadora más humilde, planteándonos que estamos endeudados, que debemos dinero, que eso es una vergüenza y que todos estos sacrificios que se imponen mayor y preponderantemente a los trabajadores y sus familias, tratan de ajustar las cuentas y hacernos cumplir con nuestro deber. Lamentablemente, gran parte de nuestra sociedad, incluyendo a muchas personas relacionadas al movimiento obrero, se han creído este cuento. Esto ciertamente los ha inmovilizado.

La suspensión permanente de la negociación colectiva lo que intenta es inaugurar una nueva relación de subordinación en el trabajo, basado no en un trabajo contractualizado, protegido y complementado de beneficios marginales, sino todo lo contrario, se propone: trabajo por comida; voluntarismo, un nuevo ejercito de precaristas que desesperados se aposta para desestabilizar los derechos del resto de los trabajadores por cuanta ajena. Trabajo parcializado, sin remuneración o remunerado con ayudas gubernamentales para que el voluntariado sirva los más banales intereses de un sector capitalista cada vez más dependiente y parásito del gobierno y que ahora ocultos tras la etiqueta de organizaciones sin fines de lucro quiere trabajadores desempleados que les beneficien económicamente y con un costo de cero para la empresa. Esa etiqueta está tan abusada en Puerto Rico que hasta el Nuevo Día está incorporado como una organización sin fines de lucro. Podrá usted creer tamaña inmoralidad.

A los miembros de la Junta de Control Fiscal se les puede adjudicar un claro afán por convertir a Puerto Rico en una jurisdicción de “employment at will”, lo que no es otra cosa que un anti-obrerismo enfermizo y hostil. No es menos cierto que de forma voluntaria, al Gobierno de Ricardo Rosselló se le debe un nuevo modelo gubernamental antagónico a la organización sindical y la negociación colectiva impuesto por la Ley Núm. 8 del 2017 sobre el empleador único y la movilidad y la Ley Núm. 122 del 18 de diciembre del 2017, mejor conocida como la Ley del Nuevo Gobierno de Puerto Rico que pretende reducir de 118 a 35 agencias. Esa repugnante mezcolanza, proyecta en general una profunda insensibilidad ante los derechos laborales, civiles y sociales de nuestra ciudadanía. Simplemente, en aras de una falsa efectividad gubernamental, el gobierno se retira y abandona los servicios básicos que necesitan miles de familias puertorriqueñas, todo ello para enriquecer a una minoría.

Nuestro gobierno debe retomar el camino correcto. Renunciar a continuar imponiendo la violencia institucional que ha caracterizado a sus políticas sociales en general y específicamente a las laborales en la ultima década. La influencia de la legislación, la jurisprudencia y tratados internacionales se debe tener en cuenta para revisar la legislación vigente y corregir, por ejemplo, la incoherencia que está provocando la suspensión sistemática de la negociación colectiva en el sector público hasta el 2023 y presumiblemente en la próxima década por virtud de PROMESA. No menos importante, es construir propuestas normativas para dar espacio amplio a la negociación colectiva que está tan atribula con esas reformas. Debe ser de consideración prioritaria “la recuperación de la autonomía de la negociación colectiva”, debilitada por las restricciones derivadas de medidas legales de corte económico conservador.

La búsqueda y promoción de la estabilidad laboral y su estandarte: la seguridad en el empleo, deben mantenerse como un interés apremiante del gobierno de Puerto Rico por ser parte de su función indelegable de garantizar justicia social. Esa estabilidad debe significar el derecho de los empleados a conservar su puesto, relaciones laborales duraderas, el respeto a los acuerdos negociados, un ambiente de seguridad y estabilidad en un clima de productividad y compromiso. De esta forma, se podrá construir el desarrollo económico que necesitamos pero entre todos y sin sacrificar a la mayoría de nuestra gente.

Comentarios a: cala2525@gmail.com

Crucigrama: Enrique Laguerre

Horizontales

2. La _____; novela de Laguerre publicada en 1935.

11. Buenos _____; capital de Argentina.

12. Pájaro pequeño conirrostro, con plumaje gris y pico amarillo.

13. Proa libre sobre _____ gruesa; novela de Laguerre, novelista, cuentista, maestro, crítico y columnista puertorriqueño.

15. _____ Arturo Laguerre Vélez; autor de Solar Montoya (1941), El 30 de febrero (1943), La resaca (1949), Los dedos de la mano (1951), La ceiba en el tiesto (1956), El laberinto (1959), Cauce sin río, El fuego y su aire (1970), e Infiernos privados (1986), entre otros escritos.

19. La poesía modernista en Puerto _____; obra de Laguerre de 1969.

20. El fuego y su _____; novela de Laguerre publicada en 1970.

22. El diente de _____; cuento de Laguerre.

24. Juan Mari _____; fundador del Movimiento Pro Independencia y el periódico Claridad.

26. Del verbo decir.

27. La ceiba _____ el tiesto; novela de Laguerre.

28. Nombre de la g.

29. Luna de Júpiter descubierta por Galileo.

30. Preposición.

31. La responsabilidad de _____ profesor universitario; ensayo de Laguerre.

32. Contracción gramatical.

33. Roberto Ramos _____; escritor puertorriqueño autor de Tapia: el primer puertorriqueño: tratado biográfico sobre el dramaturgo y escritor puertorriqueño Don Alejandro Tapia y Rivera (1826-1882).

36. Vestido típico de las mujeres indias, pl.

40. _____ Montoya; novela de Laguerre publicada en 1941.

41. Cauce sin _____: Diario de mi generación; novela de Laguerre.

42. Los dedos de la _____; novela de Laguerre.

43. Del verbo ir.

45. Pero.

46. Pez marino del orden de los acantopterigios llamado también gallo.

47. Se atreve.

49. Mil en números romanos.

50. Catedral.

51. Última vocal.

52. _____ Belén Montes; puertorriqueña prisionera del gobierno yanqui por defender a Cuba.

Verticales

1. El _____; novela de Laguerre.

2. Rafael _____; escritor cubano, autor de Benny Moré, el rey.

3. Ata y asegura los fardos y cargas con lías.

4. Interjección usada para estimular a las bestias.

5. Acusativo o dativo de pronombre.

6. Carta de la baraja.

7. Lamento.

8. Otorga, entrega.

9. Levanté.

10. _____ privados; novela de Laguerre de 1986.

14. Día de la semana.

16. El cuento que _____ acaba; cuento de Laguerre.

17. Interjección que denota cansancio, fastidio o sofocación.

18. Miré.

21. Enrique _____; autor de La llamarada (1935), Raíces (1937), El cuento que no acaba (1939), La resentida (1949), Antología de cuentos puertorriqueños (1954), y Proa libre sobre mar gruesa (1995).

23. Afluencia de muchas cosas o personas, pl.

25. Río que atraviesa París.

26. Veinticuatro horas, pl.

27. Existe.

33. Símbolo químico del polonio.

34. _____ enemigo; drama de Laguerre de 1955.

35. _____; cuento de Laguerre.

37. La _____; novela de Laguerre publicada en 1949.

38. Asistid.

39. Sudoeste, símbolo.

44. Dios del viento.

45. _____; pueblo natal de Laguerre.

48. El _____ de febrero (vida de un hombre interino); novela de Laguerre de 1943.

La dignidad del trabajo en el mundo de la desocupación

Este 1º de mayo, las clases trabajadoras van a conmemorar su día, en un mundo siempre más dominado por la desocupación y por la precarización del trabajo. Las perspectivas son de que, dentro de cinco años, en todo el mundo quince millones de empleo van a desaparecer. En una sociedad más justa, eso provocaría hasta una vida más libre para la humanidad. Las máquinas podrían hacer el trabajo más duro y las personas quedarían con el ocio creativo, como propone Domenico de Masi. Sin embargo, lo que resulta de esa situación en un mundo injusto como ese en que vivimos es una masa de gente desechable y puesta al margen de las mínimas condiciones de una vida digna. Y aún los trabajos que todavía sobreviven son precarizados para garantizar siempre ganancias más grandes a las corporaciones financiarias.

El mundo actual es dominado por lo que el economista brasileño Ladislau Dowbor llama “capital improdutivo”. Los bancos e instituciones financieras que, antes estaban al servicio del sistema productivo, ahora, dominan el mercado y viven de rentas. En un tiempo en que todo el mundo habla de crisis económica, recesión y desempleo, los bancos registran intereses y gaños multimilionarios. Eso explica por qué el mundo llegó a una situación en la cual ocho familias tienen más riquezas que mitad de la humanidad. Y los medios de comunicación al servicio de esa desigualdad predican que eso es inevitable.

En el mundo, una minoría de la sociedad civil organizada y los movimientos sociales luchan en contra de ese sistema. Inventan alternativas creativas y transformadoras, como experiencias de economía solidaria, cooperativas de producción y gestión comunitaria del trabajo. Ya desde años, en Argentina y otros países, decenas de industrias en falencia fueran asumidos por los trabajadores que las administran colectivamente.

El papa Francisco ha insistido que ese sistema económico dominante es inicuo y cruel. Sostiene que los pobres y trabajadores pueden ser constructores de una sociedad más justa y más humana. En su reciente carta sobre la santidad, el llama a los cristianos a vivir el espíritu de las bien-aventuranzas de Jesús. Eso significa no conformarse con un sistema injusto y excluyente, sino, como dice el apóstol Pablo, transformarlo.

Al luchar pacíficamente para cambiar ese mundo, los/las trabajadores/as saben que son testigos de que el reinado divino está llegando y Dios está presente en las luchas del pueblo por la justicia y la paz.

El autor es monje benedictino y ha escrito más de 40 libros.