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En Puerto Rico los reactores nucleares tienen historia

Todo indica que los intereses de la industria de energía nuclear han puesto sus ojos en Puerto Rico. La reunión del alcalde de San Sebastián, Javier Jiménez, este 30 de octubre con representantes de empresas de Estados Unidos (EEUU), no fue la única actividad en la cual éstos participaron. Ese mismo día en el Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico (RUM) se presentó el panel; Small Modular Reactor: A Feasible Option for Puerto Rico, auspiciado por un grupo identificado como The Nuclear Alternative Proyect # Nuclear 4 Puerto Rico”.

En el foro –según se reseñó en la página Abayarde Rojo.org participaron las empresas con las cuales se reunió el alcalde de San Sebastián, a excepción de la Westinghouse. La propaganda del foro (traducción nuestra) invitaba a conectarse directamente con expertos acerca de la opción de un pequeño reactor nuclear para cambiar la infraestructura eléctrica en Puerto Rico.

Es obvio que ante la ya aprobada legislación para la privatización de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), además de los intereses de las industrias de combustibles fósiles, la industria de la energía nuclear parece que también cabildea para tener su parte. Este señalamiento, o mejor dicho, interés, no viene por los pelos, una búsqueda en la Internet sobre la situación de la industria de la energía nuclear en Estados Unidos revela que esta industria en ese país está a punto del colapso. Según una investigación del Departamento de Ingeniería y Políticas Públicas de las universidades Carnegie Mellon, Harvard y California en San Diego, publicado el 2 de julio por la Academia Nacional de Ciencia EEUU, la industria se encuentra al borde del colapso debido a que la mayoría de los reactores están al final de su vida útil.

Las conclusiones del estudio (reseñado a su vez por varios medios internacionales como Hispan TV y Sputnik Mundo) estuvieron basadas en el análisis de 99 reactores nucleares controlados por 30 empresas de 30 estados de EE UU. En el 2017 –dice el estudio– se cerraron 34 reactores tras terminar su vida útil, y solo se estaban construyendo dos nuevos.

Las dos reseñas citan que durante las últimas tres décadas, el 20 % de la energía que genera Estados Unidos ha venido de grandes reactores nucleares. Sin embargo, el estudio advierte el que estos reactores tienen dificultades para ser competitivos por los bajos precios del gas natural, y algunos ya han cerrado. Además, debido a su gran costo y complejidad, parece poco probable que se construyan plantas grandes en las próximas décadas.

“Estamos dormidos al volante en una autopista muy, muy peligrosa (…) De verdad, necesitamos abrir los ojos y estudiar la situación”, alerta Ahmad Abdulá, uno de los autores del informe.

Los otros investigadores advierten además de que el auge de la industria de esquisto estadounidense —muy contaminante— podría llevar a que un número nada desdeñable de centrales nucleares eche el cierre en los próximos años. Explican que el País está en una encrucijada: o abandona por completo la energía nuclear o adopta la próxima generación de reactores modulares pequeños, más eficientes y de coste notablemente inferior.

Un ejemplo del colapso que adelanta el citado estudio lo es el hecho de que en marzo del 2017, una de las empresas que estuvo presente en la isla, la Westinghouse Electric (filial de la japonesa Toshiba), se declaró en quiebra debido a la devaluación del negocio nuclear por el incremento en los costos de construcción de las centrales atómicas. La quiebra dejó en el aire la construcción de nueve centrales en EEUU y cuatro en el Reino Unido.

Mientras aquí en Puerto Rico basta recordar la experiencia del experimento de la planta de reactor nuclear conocido como BONUS (siglas en inglés de Boiling Nuclear Superheater), en Rincón. El reactor nuclear fue un experimento impuesto por el Departamento de Energía Atómica (hoy solo el Departamento de Energía) en coordinación en aquel entonces con la Autoridad de Acueductos y Alcantarillado (AAA) y la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) quien es la dueña de los terrenos. La construcción de la planta inició en el 1960, se completó y comenzó a funcionar en abril de 1964, según información publicada por el DE de EEUU.

El fallido experimento representó desde sus inicios problemas en la construcción, con la instrumentación y el sistema de control, por lo que debido a los problemas mecánicos con el reactor y el costo de implementación permanente de arreglos, se tomó la decisión de terminar el proyecto en 1968. La planta de Rincón es una de dos plantas nucleares del mismo experimento cerrada en EEUU. Aunque se eliminó el combustible, el reactor se encuentra todavía enterrado en una caja de hormigón en la planta. Al presente esta instalación es un museo y figura en el listado de lugares de monumentos históricos de EEUU.

No obstante una vez cerrada la planta, la AEE comenzó a considerar una planta nuclear más convencional y en mayo de 1970 ordenó a la empresa Westinghouse, la construcción de un reactor de agua presurizada de dos ciclos de 583 MW para instalarla en el islote de Arecibo, pero debido a su elevado costo de funcionamiento y aspectos de seguridad el reactor nunca se pudo instalar y en el 1978 la AEE abandonó el proyecto. Se estima que se gastaron entre $17 a $ 25 millones a precio de la década de los ‘60 del siglo pasado, parte del dinero lo puso la AE de EEUU.

Sobre el museo de la planta nuclear en Rincón, según la Ley de Energía Atómica de 1954, al presente el DE de EEUU es quien posee el título y es responsable de la radioactividad y materiales que permanecen en la planta, mientras mediante un acuerdo la AEE como propietaria de los terrenos y el edificio se ocupa de las mejoras y mantenimiento.

A la luz de las recientes visitas de representantes de la industria nuclear un conocedor de la AEE comentó a CLARIDAD que la idea de la producción de energía nuclear todavía aletea por algunas mentes de la corporación.

Acuerdo COFINA “Hay que seguir presionando para que se revise la ley”

Aunque de momento, parece no tener salida el acuerdo al cual llegó la Junta de Control Fiscal (JCF) con los acreedores de COFINA (Fondo de Interés Apremiante) y que compromete el dinero del IVU por 40 años ya aprobado por la Legislatura, para la economista Martha Quiñones Domínguez, dentro de cinco años podría haber una abertura que mejore las condiciones para la isla.

El acuerdo celebrado por la JCF y por la administración de Ricardo Rosselló con su aprobación, es rechazado por sectores de la oposición y las fuerzas cívicas como el Frente Ciudadano por la Auditoría de la Deuda (FCAD), el grupo Vamos y Dignidad han denunciado que el acuerdo privilegia a los acreedores más poderosos, en su mayoría fondos buitres, por encima de los bonistas del patio, al comprometer a pagar hasta 93 centavos del dólar del valor original de los bonos categoría “senior”, a pesar de que la mayoría los compró cuando su valor en el mercado era de 10 ó 15 centavos del dólar. En la práctica la aprobación del acuerdo convierte a los acreedores de COFINA en dueños de los recaudos del Impuesto de Venta y Uso (IVU) por más de 40 años.

No obstante la doctora Quiñones Domínguez –a preguntas de CLARIDAD– trajo a la atención que a pesar de que la ley aprobada por la Legislatura dice que el acuerdo no se puede cambiar, el acuerdo con los bonistas establece que a los cinco años habrá una renegociación de los términos. Dado a esta condición, su interpretación es que entonces sí hay margen para cambiar y lograr un tipo de arreglo –aunque sean cambios mínimos– que sean mejores para Puerto Rico, y que a su vez se pague a los acreedores, pero no lo negociado por la JCF. Aun acotó que los bonistas no pueden estar ganando todo el tiempo. Otro ángulo que señaló es que se supone que toda ley que penaliza al pueblo se puede revisar en cualquier momento, claro dependiendo de la presión que haga el pueblo. En esa dirección recordó que el gobernador Rosselló Nevares prometió bajar el IVU, por lo que ahora comprometido su recaudo para pagar a los acreedores de COFINA, hay que seguir presionando para que se revise la ley.

Deudas pendientes

En relación a cuánto podría influir el acuerdo de COFINA en las negociaciones de las otras deudas que están pendientes ante la sala de la juez Laura Taylor, indicó que eso dependerá de cuál es la fuente de repago, en particular las que se pagan del Fondo General, como lo es la llamada deuda de los Gos (deuda de obligaciones generales).

En fin el dinero que llegue a las arcas del gobierno dependerá de la mal llamada “reforma contributiva”, la cual aunque se aprobó en la Cámara de Representantes, todavía a comienzos de esta semana a unos días de cerrar la sesión seguía pendiente en el Senado. La profesora Quiñones Domínguez, afirmó que la “reforma contributiva” no va a recuperar el dinero –los $209 millones– en alivios contributivos, que dice el gobierno producirá, como tampoco los alivios lo serán para todo el mundo. Por el contrario denunció que el gobierno hace uso del populismo dando unos alivios contributivos para los que reciben pocos ingresos, mientras por otro lado ofrece otros más significativos para personas que tienen ingresos sobre los $100 mil dólares. Además las exenciones contributivas a las empresas multinacionales y a otras del patio también resultan en mayores beneficios para estas empresas comparado con lo que recibirían y reciben los individuos.

En cuanto a las exigencias de la JCF de que hay que recuperar los $209 millones ( la Junta dice una reforma de efecto neutro) dijo que tampoco es real, e igual la Junta no ha dicho cómo. Reiteró que la Junta no tiene compromiso con el crecimiento económico, sino con que se pague la deuda y que el país pueda volver al mercado financiero.

Al planteamiento de si la legalización del juego de las traga monedas en una sociedad que tiene una economía en depresión ya por casi una década, es una medida productiva, comentó que una vez más se ve que el gobierno le está atosigando a los pobres todo el pago de la deuda. Expuso que mientras más stress tiene una economía, más gente juega ante la ausencia de otras alternativas, incluso como medida de negación, por lo que el gobierno lo que está haciendo es pasarle la carga a los de menos ingresos.

Para que sea una verdadera reforma –expuso– el gobierno debe actuar de manera sensata y hacer bien su trabajo comenzando por ver los recursos de cada agencia y definir lo que son los servicios esenciales y el desarrollo social que se quiere para entonces poder asignar el presupuesto. El hecho es que ni la administración de Rosselló Nevares, ni la JCF han definido cuáles son los servicios esenciales.

Por el contrario –denunció la economista– que el gobierno primero ha atendido los gastos políticos como lo es el aumento a las pensiones de los alcaldes, el dinero asignado a la Fortaleza, a la Comisión de la Estadidad, pero no atendido la salud, educación, vivienda. En esa dirección anotó que ninguna de las reformas contributivas ha logrado su objetivo “porque no saben lo que están haciendo (se refiere a los legisladores) cuáles son los objetivos que tiene la reforma y el plan fiscal, parte del problema es que hacen políticas públicas sin estudiar e investigar tenemos que exigir cuáles son los objetivos sociales, no es la estadidad, sino más crecimiento social y hacia dónde se dirige el desarrollo”, manifestó.

Resistencia a la aplanadora legislativa

Desde siempre y en todas partes del mundo, los órganos legislativos de los gobiernos, llámense congreso, cámara de diputados, asamblea legislativa o de cualquier otra forma, han sido foco de acciones por parte de organizaciones, movimientos, personas en su carácter individual que están a favor o en contra de medidas y políticas públicas que esos cuerpos tienen en sus agendas de trabajo. Puerto Rico es un buen ejemplo de ello. Una de las vías para que los proyectos de ley lleguen a discusión y votación es a través de la administración, generados por la rama ejecutiva con la firma de quien esté ocupando La Fortaleza. La mayoría de las veces se trata de propuestas para implantar promesas de campaña que forman parte del programa del partido gobernante. La otra vía es por iniciativa de uno o más integrantes de la Legislatura, usualmente de la mayoría. El partidismo y la politiquería que impera en nuestro país convierte en milagro que propuestas de las minorías en la Cámara de Representantes y Senado sean referidas a comisiones, atendidas en vistas públicas y finalmente discutidas y sometidas a votación en el hemiciclo legislativo. Esta tendencia excluyente la siguen tanto el gobernante Partido Nuevo Progresista (PNP) como el Partido Popular Democrático (PPD). En este aspecto, como en tantos otros, actúan como gemelos idénticos.

El descontento contra las pocas señoras y muchos señores de la Legislatura ha ido en aumento con el pasar de los años. Abundan la mediocridad, la estridencia en el lenguaje, el abuso de poder, los proyectos de ley repetitivos e inconsecuentes, propuestas que atentan contra derechos adquiridos, conductas relajadas y hasta delictivas. Probablemente esto ha influenciado en el intercambio de ganadores cada cuatro años. Sin embargo, este cuatrienio el PNP ha sacado la bola del parque con las bases llenas, símil muy válido en los tiempos de Alex Cora. Antes de que finalizara su primer año de gobierno, el representante Rodríguez Ruiz, fue expulsado de la Cámara por un caso de violencia de género contra una empleada y más recientemente su sucesor ha sido denunciado por el Colegio de Ingenieros de Puerto Rico por ejercer esa profesión ilegalmente. Samuel Pagán, también del PNP, tuvo que renunciar por actuaciones corruptas.

Sin embargo, considero más peligroso que lo antes señalado, las propuestas legislativas que no responden a necesidades del Pueblo, a la petición de ningún sector y que tampoco forman parte del programa del partido. Las mujeres y la comunidad LGBTTse han visto particularmente afectadas por proyectos defendidos por integrantes de la Asamblea Legislativa que responden a intereses particulares y compromisos con sectores que les apoyaron con su voto y probablemente con aportaciones económicas. Un ejemplo concreto es el borrador para un nuevo Código Civil (Proyecto de la Cámara1654) cuyas implicaciones fueron discutidas por el compañero Osvaldo Burgos Pérez en una columna que escribió para CLARIDAD el 28 de agosto de 2018. La Lic. María Milagros Charbonier, representante a la Cámara que preside la Comisión de lo Jurídico de dicho cuerpo, utilizó la clara necesidad que existe de que el Código que data del 1930 sea revisado para atemperarlo al siglo XXI, para introducir en tan importante cuerpo de ley que incide en todos los aspectos de nuestra vida civil, conceptos de naturaleza teológica que corresponden a creencias religiosas individuales.

Sabido es que esta representante pertenece a grupos religiosos fundamentalistas.

De los 7 libros que incluye la propuesta del Código solo fueron llevados a vistas públicas los de Persona, Familia y Sucesiones, a pesar de que se trata de un cuerpo de ley que debe estar integrado y así debe ser analizado. Las entidades y organizaciones que depusieron, entre ellas la Comisión de Derechos Civiles, el Colegio de Profesionales del Trabajo Social, el Recinto de Ciencias Médicas, el Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico, el Comité Amplio para la Equidad, la Asociación para el Avance de las Ciencias del Caribe, e inclusive el Departamento de Justicia, hicieron múltiples recomendaciones en sus comparecencias que no fueron recogidas en la propuesta que finalmente fue presentada por la Lic. Charbonier al cuerpo legislativo. El Libro de la Persona y el de Familia penalizan a las mujeres en su derecho a la intimidad y a tomar decisiones sobre su salud sexual y derechos reproductivos al pretender que se reconozca que se es persona desde la fecundación. No cuando se nace y se respira como establece el estado de Derecho vigente. Del mismo modo en el Libro de Familia se pretende revertir la legitimidad de la adopción por parejas del mismo sexo, derecho ya reconocido en la Ley Especial sobre ese tema.

El otro ataque a la equidad de género proviene del Proyecto 950 del Senado de Puerto Rico, el cual está dirigido a menoscabar el derecho al aborto que en Puerto Rico es legal, de acuerdo a la jurisprudencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos (Roe vs. Wade) y de aquí ( Pueblo vs. Duarte). No por casualidad la autora de este proyecto es la Pastora Nayda Venegas Brown, esencia del conservadurismo y fanatismo religioso. Dicho de una forma ordinaria, la estaca donde los amarran. Las cargas que la propuesta les impone a las mujeres que decidan poner fin a un embarazo son tan limitantes, encarecerían tanto el servicio y limitarían a tal extremo su accesibilidad que sería muy difícil implantar el derecho a tomar decisiones sobre sus cuerpos. Levanta suspicacia el hecho de que el proyecto fuera trasladado de la Comisión de la Mujer del Senado a la de asuntos Federales que está a cargo del presidente Thomas Rivera Schatz. Poco antes de que la propuesta fuera sometida a votación, Rivera Schatz le introdujo varias enmiendas que entre otras restricciones obligaría a las clínicas a contratar especialistas en ginecología y obstetricia. El procedimiento cuya sencillez no requiere tal requisito, encarecería los costos y haría inaccesible el aborto a la mayoría de las mujeres que carecen de recursos económicos. Es de público conocimiento que profesionales de la medicina en distintas especialidades están emigrando hacia Estados Unidos por lo que la contratación requerida sería muy difícil para las pocas clínicas que existen, la mayoría de la cuales están concentradas en la zona metropolitana. Está documentado que las restricciones al aborto no los reducen sino que aumentan los que se realizan en lugares y con métodos no autorizados, poniendo en peligro la salud y vida de las mujeres.

Ambos proyectos tuvieron una fuerte oposición y haciendo gala de las mejores estrategias de activismo, organizaciones de mujeres y defensoras de los derechos humanos hicieron se hicieron sentir a través de la Alianza Ciudadana sobre Enmiendas al Código Civil y la Mesa de Trabajo sobre Aborto. Esto incluyó una manifestación dentro de las vistas en denuncia por la limitación de los turnos para deponer. Ambos proyectos no llegaron a votación para desmayo de sus proponentes y un respiro temporero para los grupos opositores. Con toda probabilidad volverán a la carga en la próxima sesión legislativa que se convocará en enero. Hemos ganado un poco de tiempo para continuar la labor de educación a la población, reagrupar fuerzas y ganar apoyo para rechazar las legislaciones propuestas. Tendremos la agenda llena pues aunque la legislación que hemos discutido quedó en suspenso, no así el acuerdo al que se llegó con los bonistas de la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (COFINA), que se alimenta del IVU. Existe un consenso entre economistas que el trato compromete tanto a Puerto Rico que continuará asfixiando al Pueblo por más de cuatro décadas. Algo de tanta importancia se legisló sin vistas públicas, como ladrones en la noche. Las voces opositoras se perdieron en la oscuridad. La lucha y resistencia como ha dicho Oscar López Rivera tendrá que continuar.

Unidad y lucha

En la década de 1970 el modelo económico aplicado en Puerto Rico comenzó a dar señales de agotamiento. Los gobernantes recurrieron a tomar prestado para poder continuar respaldando un modelo económico basado en la inversión privada, exenciones contributivas y transferencias federales. Es así que la deuda pública va aumentando, con el respaldo del gobierno de Estados Unidos, hasta llegar a una suma de $72 mil millones, sin considerar la que surge de los sistemas de retiro que haciende a otras $50 mil millones adicionales.

A estos hechos, se añaden decisiones políticas y económicas contrarias al bienestar de la mayoría del país, actos de corrupción, y sobre todo, la ausencia de poder político debido a la realidad colonial que padecemos. Es en este contexto, toma fuerza como respuesta la receta neoliberal que propone la reducción del gobierno, la privatización del sector público y la desregulación. Vemos ya en 1980 los intentos de vender la Telefónica, la venta de las Navieras y la privatización de la administración de los residenciales públicos. En 1990, se venden hospitales públicos y se privatiza el sistema de salud, se vende la Telefónica, tierras agrícolas, hoteles y otros activos.

La llegada del 2000 no trae nuevas noticias, la desigualdad aumenta según se acumula mayor riqueza en manos de empresas y familias adineradas que no residen en el país. Las principales empresas netamente puertorriqueñas son intermediarios de ese capital extranjero que extrae más de 30 mil millones de ganancias cada año de Puerto Rico. Los impuestos al consumo aparecen como alternativa complementaria a tomar prestado.

Para los 2009 representantes de la banca y empresas privadas se unen a los gobernantes para mediante legislación, Ley 7, proponer el despido de 30 mil empleados públicos, congelar los convenios colectivos y reducir beneficios negociados. Surgen las alianzas públicas privadas y leyes para eliminar procesos de permisos. Mientras la deuda pública se dispara en alzada con el apoyo del gobierno federal y se instrumenta con el consejo de bancos y casa de corretaje.

La crisis económica continúa y los asesores traídos de la escuela neoliberal insisten en reducir el gobierno, la privatización, imponer nuevos impuestos y eliminar servicios esenciales en educación y salud. Se aprueba la continuación de la Ley 7, llamada Ley 66. La receta es que la crisis la paguemos los trabajadores. Sigue la congelación en el sector público de todos los convenios, la prohibición de la negociación colectiva, la privatización de carreteras, aeropuertos y puertos marítimos entre otros.

Así llega la aprobación de la Ley PROMESA al reconocerse la realidad de no poder pagarse la deuda. PROMESA se aprueba con la anuencia y apoyo de los principales partidos en Estados Unidos y Puerto Rico. Bajo en alegado estado de emergencia, imponen una Junta de Control Fiscal que viene a cobrar la deuda a la clase trabajadora y al país. Cambios restrictivos en toda la legislación laboral del sector privado, la propuesta de eliminar y privatizar las agencias de gobierno, la intención de privatizar la industria de la energía con la excusa de buscar formas de energía renovable, la eliminación de escuelas y servicios médicos, la imposición de $1,500 millones en nuevos impuestos, el ataque a la UPR, la eliminación de los sistemas de pensiones del gobierno, la reducción de pensiones, jornadas de trabajo, eliminación de bonos y beneficios negociados y el despido de empleados públicos es la alternativa de PROMESA.

El más reciente atentado contra la clase trabajadora y sus familias es la intención de uniformar una aportación patronal a los planes médicos que suscribimos los trabajadores del sector público. La realidad es que la mayoría de los empleados han logrado cubiertas de servicios y aportaciones patronales superiores a la ley por medio de la negociación colectiva. Por tanto, se propone reducir servicios y salarios al obligar al trabajador a cubrir la diferencia que surja de la alegada “uniformidad” de la aportación patronal.

Aspiramos para nosotros como trabajadores y para nuestras familias la mayor cubierta de servicios médicos. La salud es un derecho, no un negocio. En la medida que el gobierno recurre a los planes privados como intermediarios para sostener el servicio de salud, existe la obligación del patrono de asumir el costo de ese servicio. Eso lo hemos logrado a través de la negociación colectiva.

Hoy, los trabajadores organizados en sindicatos decimos BASTA YA ante este asalto a nuestra salud, contra nosotros y nuestras familias. Esta expresión no es un grito de desesperanza, es una reflexión que nos debe llevar a tomar conciencia de la necesidad de luchar, de organizarnos mejor para Vencer frente a la Junta, la Ley PROMESA y las clases adineradas y gobernantes que no representan los mejores intereses del país.

Otros sectores van reconociendo que nuestro problema es político y lo representa la imposición de la Ley PROMESA y la Junta de Control Fiscal. No debe haber duda. Es momento de unidad y de luchar por nuestros derechos.

Crucigrama: Isabel Andreu Blanco

Horizontales

1. Isabel _____ Blanco; sufragista, política, líder cívica y educadora. Una de las primeras mujeres en postularse para el Senado por el Partido Liberal.

4. _____ Andreu Blanco; también conocida como Andreu de Aguilar, por el apellido de su esposo Teodoro Aguilar Mora. Fue dirigente de la Liga Femínea Puertorriqueña, la Liga Social Sufragista, la Asociación Puertorriqueña de Mujeres Sufragistas, y de la Asociación Insular de Mujeres Votantes.

7. Monja.

9. Emulase.

12. Resonaban.

14. Átona, que no tiene acento prosódico.

15. Zona.

18. _____ Femínea Puertorriqueña; Andreu de Aguilar y Amparo Fernández Náter fueron vicepresidentas de esta organización fundada por Ana Roqué.

20. Segunda nota musical.

21. 15 de noviembre de 1897; nacimiento de Andreu.

22. Contracción gramatical.

23. Olfateé.

25. Pero.

27. Utilicé.

31. Alimento cotidiano.

32. Octavio _____; escritor mexicano. Premio Nobel de Literatura 1990.

33. _____; ciudad natal de Andreu.

36. Altar.

38. Distancia que hay desde la extremidad del dedo pulgar a la del índice, separado el uno del otro todo lo posible.

39. Escuchará.

43. Antigua ciudad del sur de Mesopotamia.

44. Conjunción.

45. Grito de _____; dado por la independencia de Cuba.

46. Cinco en números romanos.

47. _____ Social Sufragista; nuevo nombre que en 1921 se dio a la Liga Femínea Puertorriqueña, organización en la que militaba Andreu.

Verticales

1. Isabel Andreu Blanco de _____; estudió en la Universidad de Puerto Rico y en la Universidad de Columbia en Nueva York.

2. _____ Tavárez Colón; reconocida pianista y maestra de música hija de Manuel Gregorio Tavárez, Padre de la Danza Puertorriqueña.

3. Asociación Insular de Mujeres _____; fue presidida por Andreu hasta 1932.

5. Dicho de un color: castaño más o menos oscuro.

6. Partido _____ Puertorriqueño, colectividad que abogó por la independencia. Andreu fue candidata al Senado para las elecciones de 1932.

7. Destino.

8. Rabino.

10. Razón, motivación.

11. Extraía.

13. Conozco.

16. Preso.

17. Aguardiente anisado.

18. Consigna.

19. Fluido, efluvio.

24. _____ Esther Benítez «Lucecita»; cantante puertorriqueña.

26. _____ Roqué de Duprey; escritora, educadora, activista por los derechos de las mujeres que junto a Andreu dirigió y fundó varias organizaciones sufragistas.

28. Nombre de la letra f.

29. Estrujé.

30. Metal precioso.

31. Preposición que indica multiplicación de números.

34. Ante Meridiano.

35. Regalé.

37. Reseña Histórica del Movimiento Sufragista de Puerto _____; ensayo de Andreu publicado en la Revista de la Asociación de Graduadas de la UPR.

38. _____ de Síndicos de la Universidad de Puerto Rico; Andreu perteneció a ese cuerpo directivo.

40. 7 de _____ de 1948; fallecimiento de Andreu.

41. Donde, poéticamente.

42. Asociación de Mujeres Graduadas de la Universidad de Puerto _____; fue fundada por Andreu y otras mujeres en 1936.

43. Algún.