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Qué dicen los economistas

Mientras la Junta de Control Fiscal (JCF) gasta millones de dólares del pueblo de Puerto Rico en preparar un plan fiscal (PF) con medidas de austeridad en la educación a todos los niveles, salud, pensiones, eliminación de derechos laborales, para el sector público y privado, entre otras medidas contra el pueblo, la Asociación de Economistas de Puerto Rico (AEPR) -motu propio- ofreció una serie de recomendaciones para atender de manera urgente la crisis fiscal y dirigir al país a un crecimiento económico.

En comunicado de prensa los economistas urgieron la implementación de seis medidas las cuales consideran esenciales para salir airosamente de la crisis fiscal actual y traer un crecimiento económico en el largo plazo. Las recomendaciones están basadas en el sentir de la mayoría de los economistas que participaron en dos encuestas realizadas entre los miembros de la Asociación, una en 2017 y la otra este 2018.

La primera recomendación es que toda la deuda pública se inserte en el Título 3 de la Ley Promesa para brindarle mayor poder de negociación al gobierno y presionar al tribunal en el proceso de reestructuración. Según la AEPR cerca del 72% de los economistas votaron a favor del recorte abarcador a la deuda propuesto por los economistas Martin Guzmán, Joseph Stiglitz y Pablo Gluzmann. Guzmán y Stigliz han estudiado la deuda de Puerto Rico. Hace unas semanas Guzmán visitó Puerto Rico para presentar su evaluación sobre el plan fiscal certificado por la JCF y su impacto sobre el pago de la deuda.

La segunda recomendación es que todos los incentivos otorgados a nivel municipal, estatal o en las corporaciones públicas tengan como requisito que las empresas beneficiadas estén exportando, o creando empleos continuamente. En esto están de acuerdo al menos el 81% de los expertos en economía.

“Esto obligaría al sector privado local a expandirse o insertarse en la globalización para crear los empleos que el País necesita” apuntó la Junta Directiva de la AEPR, la cual en estos momentos es presidida por el Dr. José Caraballo Cueto.

En tercer lugar se recomienda que para reducir el impacto de la austeridad se establezcan nuevos impuestos al lujo, lo que tiene un enfoque “de arriba hacia abajo”. Es decir, primero que se aumenten los recaudos gubernamentales mediante nuevos impuestos a los bienes y servicios de lujo para luego continuar con la austeridad en el recorte a salarios y contratos exagerados.

La cuarta es que se protejan las pequeñas y medianas empresas (PYMES) con los mecanismos que se utilizan en jurisdicciones como la ciudad de Nueva York. De acuerdo a los economistas, las PYMES crean la mayoría de los empleos por lo que deben fortalecerse.

En quinto lugar se propone que se exploten las ventajas comparativas actuales de Puerto Rico en todos los sectores económicos, las cuales se ubican en las actividades de alto valor añadido. “Por ejemplo, en vez de competir con Vietnam por el arroz, mejor compitamos con los productos orgánicos que producen en Europa. En vez de enfocarnos en competir con el turismo dominicano, mejor compitamos con el turismo de Miami. Enfoquemos, además, al País en las ventajas que tendremos en el futuro, una vez pasen la reconstrucción post-María y los cambios que se avecinan a nivel mundial” aseguró Caraballo Cueto.

Por último los economistas recomendaron que se fortalezcan todas las dependencias que trabajan con estadísticas, incluyendo que se le brinde mayor independencia al Instituto de Estadísticas. “Estadísticas de calidad son esenciales para reducir el riesgo de llegar a proyecciones y conclusiones erróneas con el objetivo de dirigir la política pública del país, y poder obtener confianza de todos los sectores envueltos” expresó la Junta Directiva de la AEPR.

Construcción en las costas: ¿al rescate de las playas o de la propiedad privada?

En pocos días iniciará la temporada de huracanes 2018 –1 de junio al 30 de noviembre– y las zonas costeras de Puerto Rico aún evidencian las muchas edificaciones de cemento o madera que fueron socavadas o arrastradas por el mar durante el paso del huracán María debido a la cercanía que guardaban con la orilla.

Basta con caminar playa Córcega en Rincón para constatar los varios derrumbes que se sumaron al del condominio Rincón Ocean Club, el más impactante del área. Esta estructura, compuesta de 24 apartamentos –la mayoría de uso recreacional–, sufrió daños considerables al punto que tuvo que ser clausurada. Las playas que recorren los barrios Córcega, Barrero, Parcelas Stela y Los Almendros fueron las más afectadas de ese municipio.

Aurelio Mercado Irizarry, oceanógrafo físico y profesor en el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), comentó en entrevista con CLARIDAD que las consecuencias que sufrieron las costas de Puerto Rico con el paso del huracán se vislumbraban hace años. “Desde mucho antes de María sabía que en un caso así esto iba a ser un desastre. Había escrito un artículo sobre cómo en Puerto Rico el gobierno y la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias le han perdido el respeto a los huracanes”, apuntó Mercado Irizarry.

El científico ha tenido la oportunidad de visitar varias zonas costeras de la Isla durante estos ocho meses posteriores a la debacle atmosférica –Palmas del Mar y Punta Santiago en Humacao, Santa Isabel, Rincón, Mayagüez, Aguadilla, Isabela– y le parece que ahora más que nunca las edificaciones construidas sobre la arena se encuentran amenazadas por el mar.

A juzgar por él, parecería que los desarrolladores de complejos de apartamentos u hoteles en las costas y quienes otorgan los permisos consideran que la distancia entre el mar y la estructura permanecerá intacta por décadas. “Eso no es así. El mar se está comiendo las costas de Puerto Rico y se está llevando la arena. Los dueños de edificios, para proteger sus inversiones, levantan muros de piedras o cualquier estructura fija”, dijo el oceanógrafo. Ambos procesos, contribuyen a la eliminación de las orillas de las playas.

Actualmente, una de las consecuencias que enfrentan los litorales costeros tras el paso de María es que están llenos de escombros, ya que con el impacto del mar cedieron las construcciones –que estaban sirviendo como rompeolas– y nadie se ha responsabilizado de costear la limpieza para impedir más daños a la naturaleza.

No obstante, el problema mayor radica en que a pesar de que es conocido por los expertos que el nivel del mar alrededor de la Isla sube constantemente, se sigue permitiendo la construcción en zona marítima. Datos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y la Junta de Planificación (JP) indican que en Puerto Rico existen unas 200 mil edificaciones posicionadas dentro de zonas inundables.

Ante tal cifra, la presidenta de la JP, María Gordillo, ha expresado públicamente que en Puerto Rico todavía no se prevé abandonar la práctica de erguir inmuebles en estas zonas. Aunque la funcionaria ha dicho que detener inmediatamente las construcciones en las costas sería la mejor alternativa, también ha clarificado que no es posible ignorar otros aspectos de la situación, los cuales complican el panorama y no permiten un cambio rápido en la política pública relacionada al tema.

Para Gordillo, antes de parar estas malas prácticas de construcción serían necesarios un sinnúmero de estudios, como por ejemplo conocer el impacto económico que tendría en los pueblos costeros, cuya economía podría girar alrededor de alguna construcción. Según la presidenta, cualquier movida en las políticas públicas debe tomar en cuenta cómo se afectan los derechos de propiedad y si se cumple con las condiciones que los reglamentos han permitido.

Al respecto, Aurelio Mercado Irizarry se mostró sorprendido de cómo la JP, por conveniencia, maneja el tema con paños tibios y considerando más los intereses económicos del sector privado que la conservación de las costas y el medio ambiente. Es difícil promover y gestionar la construcción alejada de la costa. Es difícil porque media entre el gobierno y esa gestión un interés económico. La ficha del tranque siempre ha sido apropiarse de propiedad privada. En todos los intentos que hemos hecho desde la década pasada de establecer una ley de costas en Puerto Rico para tratar de poner orden en e desorden que hay en las planificación en las costas, la ficha del tranque siempre ha sido dónde empieza la propiedad privada. Dónde tú tiras el deslinde tierra adentro de la zona marítima terrestre.

“El gobierno debe poder implementar algo que salvaguarde el límite de la zona costera. Se ha hecho en otros lugares. Se hace una franja de separación de construcciones costeras”, explicó. Esa franja es una línea imaginaria que, partiendo del conocimiento de que el nivel del mar sube constantemente, establece dónde culmina el terreno privado y dónde comienza la playa pública. Implementar esa medida requiere que las construcciones no sean fijas.

Por referencia de otros científicos expertos, Mercado Irizarry aseguró que esta situación estará peor en el 2050 debido al aumento del mar, que se va haciendo inevitable ante el calentamiento global y el derretimiento de los polos. “O salvamos las playas o las dañamos para el resto de la vida. Llega el momento en que los dos no son compatibles: la estructura fija ligada al mar y el mar que avanza tierra adentro”, dijo.

“En la sección 19 de la Constitución está expuesto que es deber del Estado preservar todos los recursos naturales para futuras generaciones. La Junta de Planificación lo que se ha dedicado es a planificar la destrucción de nuestras playas y costas. En ese sentido, está haciendo muy buen trabajo”, denunció el investigador.

JP enmienda reglamento

Recientemente, la presidenta de la JP dio a conocer que luego de los eventos de los pasados meses, que incluyeron dos huracanes y actividad de marejadas ciclónicas, la agencia adoptará nuevos mapas de zonas inundables y enmendará el reglamento que rige cualquier nueva construcción o reparación en estas áreas.

Aunque esos cambios deberán pasar por vistas públicas, el gobernador Ricardo Rosselló autorizará una certificación de emergencia que pondrá en vigencia por tiempo limitado los estatus revisados, esto teniendo en cuenta que la temporada de huracanes está por comenzar, explicó Gordillo.

“Cualquier nueva construcción tendrá que coger ese mapa de referencia, cualquier nuevo arreglo sustancial de una casa tiene que regirse por estos nuevos mapas. Si estuvieran en una zona inundable costera, debe ser una estructura elevada. Si fuera un negocio, la estructura debe ser sellada”, sostuvo la presidenta en los medios.

El nuevo reglamento, así como los mapas de zonas inundables, concordarán con la información recopilada por FEMA y la JP luego del impacto del huracán María. Al día de hoy, en Puerto Rico se construye partiendo de datos que toman en consideración los efectos de huracanes categoría tres, y que fueron acogidos por la JP en el año 2009.

Sin embargo, los cambios al reglamento no interferirán los planes de quienes están construyendo con permisos del pasado, los cuales están basados en los precedentes de huracanes más débiles que María. “Las construcciones actuales podrán continuarse conforme a los permisos antiguos porque la reglamentación no será retroactiva, sino prospectiva”, aseguró la presidenta.

Política pública más agresiva

A la vez que reconoció que el gobierno de Puerto Rico no es agresivo en el ejercicio de crear política pública en beneficio de la conservación de las costas de la Isla, el experto en oceanografía, Aurelio Mercado Irizarry, instó al Estado a cumplir con el artículo VI, sección 19 de la Constitución.

“Yo divido a Puerto Rico en dos partes en cuanto a costas se refiere. En los pedazos que están a la espera de que el gran interés le espete un complejo, el gobierno tiene que ser más cuidadoso en la otorgación de permisos. En muchos lugares del mundo los gobiernos se están alejando del mar porque comprenden que es lo que conviene, y aquí en Puerto Rico vamos en dirección contraria”, sentenció el también profesor del RUM.

Por su parte, los investigadores del programa Sea Grant de la UPR han propuesto distintos métodos para recuperar los litorales costeros: alimentar las playas con arena de otros lugares, algún tipo de armazón costera o una combinación de ambos. Para esto, se requiere una inversión a todos los niveles gubernamentales.

“Tenemos que repensarnos y atender esta situación. El cambio en política pública tiene que adecuarse a la reglamentación, códigos de construcción y permisos”, manifestó Ernesto Díaz, director del Programa de Manejo de la Zona Costanera del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

De pastoreo por los derechos de las mujeres

Las reivindicaciones de las mujeres han requerido luchas constantes, esfuerzos sin límites y una gran perseverancia. Cuando logramos avanzar las fuerzas reaccionarias y con poder tratan de echarnos hacia atrás. Uno de los derechos que más trabajo ha costado y ataques ha sufrido es que podamos tomar libremente decisiones sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos. Esto incluye determinar si queremos parir y en caso de tomar esa opción, cuándo hacerlo. Es por ello que elegir la interrupción de un embarazo mediante un procedimiento de aborto nos corresponde, independientemente de cuáles sean las razones. La intervención indebida del estado en esa decisión violenta nuestro derecho a la intimidad. Solo nosotras podemos parir, pero luego de hacerlo, los estereotipos sociales que rigen la sociedad machista en la que vivimos y batallamos día a día, nos imponen la principal responsabilidad por la crianza de las hijas e hijos, además de culparnos si no cumplimos con las expectativas de lo que se considera “una buena madre”. Son mínimos los apoyos del estado cuando las condiciones económicas, necesidades especiales de las niñas y niños, particularidades de vida, como ser madres solteras y jefas de familia nos imponen unas cargas muy difíciles de sobrellevar. En justicia, aunque no necesariamente en derecho, la reglamentación de los gobiernos sobre el derecho al aborto debe ser mínima y nunca con el propósito de controlar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

En Puerto Rico el aborto es legal en virtud de la histórica decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos en Roe vs Wade, en el 1973 y de Pueblo v Duarte, opinión con la que el más alto foro judicial de Puerto Rico reafirmó en el 1980 la federal, con un poco más de amplitud. Sin embargo, es generalizada la impresión en la población de que tal derecho no existe aquí y se estigmatiza a las mujeres que optan por interrumpir un embarazo; mucho más a las organizaciones y personas que lo reivindican y divulgan. Por otro lado, es harto conocido que el acceso a servicios de salud para ejercer el derecho es muy limitado, que el gobierno elude la responsabilidad que tiene de todas las formas posible y que la mayoría de los procedimientos se llevan a cabo en instalaciones privadas. El costo entonces se convierte en una barrera para aquellas mujeres que desean ejercer su opción. Es en este contexto que levanta una bandera de alerta: el Proyecto del Senado 950 presentado recientemente por la legisladora y pastora evangélica, Nayda Venegas Brown. Probablemente nada sabían ustedes de ella hasta ahora en que parece haber alcanzado un momento de gloria en su historial como hacedora de leyes. El proyecto lleva por título Ley para la Protección de la Mujer y la Preservación de la Vida.

Como si aquí no fuera lo suficiente difícil ejercitar el derecho a escoger, la propuesta está dirigida a restringir aún más la posibilidad de interrumpir el embarazo. Criminaliza el acto después de las 20 semanas, aunque exista un diagnóstico de que el feto se está desarrollando con condiciones de salud que al nacer constituirán un reto de sobrevivencia y calidad de vida. Aun en etapas más tempranas impone requisitos a las mujeres que han tomado la decisión de abortar y a las instalaciones de salud en las cuales se llevaría a cabo, con el único propósito de disuadir, intimidar y hacer más difícil que se efectúe el procedimiento. Por ejemplo, la solicitante del servicio tendría que acudir al especialista en medicina, quien tendría que hacerle un ecograma para que oiga los latidos del corazón, vea otros órganos en formación y entonces se programaría el aborto para 48 horas después. Además habría que documentar que esa parte del proceso se llevó a cabo. Claramente, el objetivo es crear sentido de culpa a la embarazada para que desista y es posible que lo haga, no necesariamente por el sentimiento que pretende causar la Senadora, sino porque viene de un lugar distante de Puerto Rico, por tener limitados recursos económicos para regresar en dos días o por la falta de tiempo disponible para hacerlo; no puede tomar más tiempo libre del trabajo o tiene otras hijas o hijos que atender. También es de esperarse que la aprobación del Proyecto conlleve un incremento en el costo del servicio de ginecología, por el ecograma y porque se requerirán dos citas médicas.

Otro aspecto peligroso del Proyecto es que le impone a las menores de edad contar con el permiso de las madres, padres o personas encargadas o del Tribunal. Tal restricción no existe actualmente. Investigaciones realizadas demuestran que la cantidad de menores que interrumpen embarazos es mínima. Es obvio que el interés de la Pastora Venegas no responde a su compromiso con el bienestar de las mujeres, sino a la ideología religiosa fundamentalista que profesa. Pero, ella no está allí para pastorear a las mujeres ni a nadie, aunque es práctica que el presidente del Senado le pida que haga las invocaciones antes de iniciar las sesiones legislativas. Parecería que sus gestiones de invocación no llegan al destino que se supone porque el cuerpo legislativo al que pertenece sigue trastabillando sin que haya producido nada significativo que tengamos que aplaudir, a pesar de la crisis que se vive en Puerto Rico.

Aunque lo niegue y afirme que su objetivo con el P del S 950 es que las mujeres estén informadas, lo cierto es que se trata de aun ataque a nuestros derechos sexuales y reproductivos y al afán de imponer criterios religiosos en la toma de decisiones que tienen que ver con el Pueblo y no con su feligresía. Para la pastora-senadora, la separación entre Iglesia y Estado que promulga la Constitución de Puerto Rico no significa nada. Su propuesta será referida para vistas públicas por la Comisión de la Mujer del Senado que, horror de horrores, está presidida por la Sra. Itzamar Peña, que baila al mismo son que Venegas Brown, aunque no tiene título religioso. Sabemos que en Estados Unidos el derecho de las mujeres a tomar decisiones sobre su cuerpo cuando están embarazadas está también bajo ataque y que otros estados están estableciendo medidas más restrictivas. Un cambio en la delicada composición que tiene el Tribunal Supremo de Estados Unidos podría afectar, en perjuicio de las mujeres, los estándares de Roe v Wade y de rebote el derecho en Puerto Rico. Con el bárbaro de Trump presidiendo aquel país nada bueno puede esperarse de futuros nombramientos.

A pesar del preocupante panorama, debemos una y mil veces más, defender el derecho de las mujeres a decidir sobre sus vidas, su salud sexual y reproductiva y sus cuerpos. No necesitamos a nadie que nos pastoree con la excusa de protegernos y de que estemos educadas. Necesitamos legislación que promueva la equidad de género, iniciativas de desarrollo económico para el empleo y autoempleo de las mujeres, que faciliten el cuido de las niñas y niños, políticas públicas de apoyo para las jefas de familia, que se aumenten las asignaciones económicas a las organizaciones no gubernamentales que le ofrecen servicios a sobrevivientes de violencia de género, entre muchas otras. Resistiremos proyectos como el que está en debate porque independientemente de lo que haríamos a nivel individual en caso de un embarazo no deseado, como mujeres nos corresponde tomar la decisión, no importa cuál sea la razón que tengamos, y ésta debe ser respetada.

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¡Sin colonia ni explotación!

A120 años de la invasión norteamericana a Puerto Rico y a 85 años del nacimiento de Filiberto Ojeda Ríos, nos reunimos nuevamente en Río Blanco, Naguabo, Puerto Rico, para conmemorar el natalicio del Comandante Filiberto, su pensamiento y su acción en favor de la libertad de nuestro pueblo.

A días de conmemorar el 1ro de mayo, Día Internacional de la Clase Trabajadora, cobra mayor vigencia la propuesta de unidad que Filiberto insistiera una y otra vez como requisito indispensable para triunfar en nuestra lucha contra el coloniaje y la explotación capitalista.

La lucha propuesta para la liberación de Puerto Rico no es un ideal a perseguir por tradición. Por el contrario, es un reto para construir una patria para el disfrute de todos y todas, donde la democracia, la distribución justa de la riqueza y la libertad permee.

A veintidós (22) meses de aprobada la Ley PROMESA por el Congreso del país invasor, se manifiestan ingredientes importantes para asumir el reto de nuestra liberación política, social y económica.

En primer lugar tenemos la propuesta de la Junta de Control Fiscal y de sus representantes en el gobierno y la empresa privada para cobrar la deuda que no es nuestra. Éstos proponen mediante ajustes fiscales que se manifiestan en amenazas de despidos, eliminación de derechos laborales, reducción o eliminación de pensiones, cierre de escuelas, privatización de los servicios públicos y la venta de activos del gobierno, entre otros. Todas son medidas para obtener dinero para el pago de la deuda.

Estas medidas macabras se pretenden realizar mediante aprobación de un plan fiscal en periodos de 10 años o más. Mientras por un lado nos quitan ingresos, por el otro lado no hay control de precios, sube la gasolina, los peajes, las facturas de energía y agua. El acceso a servicios médicos es precario, la educación se hará inaccesible con el cierre de escuelas y los aumentos en el costo de la matrícula de la UPR. Nos quitan derechos y condiciones de vida y nos imponen mayores impuestos directos o indirectos.

Ningún puertorriqueño está exento de estas medidas. O estamos expuestos directamente al efecto negativo de las mismas o tenemos un familiar que tiene niños en edad escolar; o un pensionado; o un asalariado que ve perder sus derechos a un bono de Navidad, a licencias de vacaciones o enfermedad; o un envejeciente que no puede comprar los medicamentos; o aquel que perdió por vía de la ejecución de hipoteca la casa de sus sueños.

Todos experimentamos la ida sin pasaje de regreso de un familiar, un vecino o conocido que emigra sin visa para un sueño. El Puerto Rico prometido, la vitrina de la democracia de los años 60 desaparece y nos vienen a cobrar la deuda de otros.

La reacción de nuestro pueblo está fragmentada y se multiplican las opciones. Observamos y participamos de la lucha de movimientos sociales, comunitarios, por derechos humanos, por defensas del trabajo organizado, la defensa del ambiente y la lucha política. Ésta última va desde el juez federal Pesquera que se opone a la agencia de cobro llamada Ley PROMESA y propone el boicot económico, pasando por las luchas cotidianas contra la Junta de Control Fiscal, campamentos, piquetes, uso de redes sociales, memes, canciones, análisis, artículos, conferencias, marchas y denuncias constantes, hasta las impugnaciones en corte de parte de sindicatos y ciudadanos ante la naturaleza ilegal, ilegítima e inconstitucional de la Ley PROMESA.

No obstante, los avances y aciertos de estos espacios de lucha, la esencia del problema es política. El problema no es la deuda o el partido que gobierna o gobernó o quiere gobernar. El problema no se resuelve en las elecciones. Tampoco es que hayan corruptos o que siempre será así porque ésto pasa en todos lados. ¡NO! El problema es que somos colonia y nos imponen las recetas del capitalismo para aumentar la explotación sobre la clase trabajadora, es decir aumentar las ganancias de los patronos.

En 1989, en las conversaciones de Filiberto Ojeda Ríos, editadas por el Dr. Luis Nieves Falcón, bajo el título, LA LUZ DESDE LA VENTANA, el Comandante nos describe nuestra realidad y citamos, “No obstante, nuestra realidad está constituida por la presencia de un enemigo muy poderoso y las contradicciones que emanan del propio sistema. Es éste un sistema de explotación y un sistema para los ricos y poderosos, un sistema abusivo e injusto, en todos los sentidos de la palabra. Es un sistema que atropella al ser humano, que lo embrolla, que convierte a cada ser humano en una mercancía, en un asalariado cuya función es producir una plusvalía de la cual se apropia el opresor. Ésas son la contradicciones principales.”

Hoy, a 22 meses de PROMESA, 120 años de la invasión norteamericana tenemos los ingredientes a nuestro favor para echar hacia adelante un proceso de educación popular, que explique de manera sencilla nuestra historia y el porqué de las cosas. Educación en plazas públicas, en círculos de estudios, en redes sociales, mediante programas de radio, en todo medio a nuestro alcance. Educación que cree fortalezca y construya organización desde las comunidades, los centros de trabajo, los sectores sociales de mujeres, jóvenes, envejecientes, desempleados, pensionados, ambientalistas.

Ésta es la propuesta que lanzamos desde la organización Pueblo Unido Contra la Venta y Privatización de los Servicios Públicos. Creación de espacios regionales donde organizaciones existentes, ciudadanos y aquellas que se creen, coexistan, se apoyen unos a otros de manera solidaria. Que esa praxis nos fortalezca en cada región y así nos lleve a vernos como nación. Desde abajo hacia arriba. Construyendo capacidad de luchar, a la defensiva y a la ofensiva. Que construyamos poder político, clasista y revolucionario.

Que todos y todas actuemos desde nuestra realidad e intereses pero tejiendo con nuestras vidas un propuesta de país distinto, con justicia social, igualdad, procesos de verdadera democracia y respeto a los derechos humanos.

¡Sin explotación y sin colonia!

Mensaje leído el 29 de abril en conmemoración del Natalicio del Comandante Filiberto Ojeda Ríos en Río Blanco, Naguabo.

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Abecedario para entender la victoria del chavismo en Venezuela

Por Katu Arkonada

El chavismo volvió a ganar las elecciones en Venezuela. Son 22 de 24 elecciones celebradas en Venezuela desde el triunfo del Comande Chávez en 1998, triunfo que inauguró el cambio de época en América Latina.

En un claro ejemplo de disonancia cognitiva, una buena parte de la opinión pública internacional, incluida la izquierda, no termina de entender porque si Venezuela es una dictadura en medio de una guerra civil, se celebran elecciones en paz, sin muertos, y con resultados parecidos, en participación y apoyo al ganador, a otros procesos electorales del continente.

Vamos con un breve abecedario para intentar comprender lo sucedido:

C de chavismo. Este abecedario no comienza por la A, si no por la C de chavismo, que más que un concepto teórico, es una teoría de acción colectiva, plebeya, llevada a la práctica. Sin el chavismo político y sociológico, salvaje en palabras de Reinaldo Iturriza, no sería posible entender no ya la revolución bolivariana, si no la resistencia heroica a los ataques políticos, económicos y mediáticos contra un proceso, ataques que comenzaron desde la victoria de Chávez, pero se recrudecieron con su muerte en 2013.

E de elecciones. Celebradas en un ambiente de total calma y tranquilidad, y garantizadas por un sistema electoral que la propia Unión Europea ha avalado, y que el ex Presidente estadounidense Jimmy Carter ha considerado como “el más seguro del mundo”. Es necesario destacar que el proceso para votar se abre mediante la huella dactilar, única, de cada persona, que permite realizar un voto electrónico en una máquina, que a su vez emite un recibo, que a su vez se introduce en la urna. Por lo tanto, el proceso tiene 3 salvaguardas que lo convierten en extremadamente seguro y confiable ante cualquier auditoria.

F de Falcón. Henry Falcón, el segundo candidato (de los 4 que había, 1 oficialista y 3 de oposición) más votado, ha demostrado que se puede ser opositor, plantear medidas que suponen un regreso a la doctrina del shock neoliberal, y competir electoralmente siempre que se haga de manera democrática y no violenta. Otra cosa muy distinta es que el pueblo venezolano fuese a dar la victoria a un candidato que defendía abiertamente la dolarización de la moneda.

M de Maduro. La ofensiva chavista que permitió ganar 20 de 23 estados en el país y más de 300 alcaldías, así como las elecciones a la Asamblea Constituyente, no hubiera sido posible sin el liderazgo de Nicolás Maduro. Es necesario recordar que el actual Presidente venezolano no solo fue un gran dirigente sindical ya desde los tiempos en que Chávez daba el golpe cívico-militar de 1992, sino que además de Diputado, y Constituyente, fue el mejor Canciller que ha tenido el ALBA, durando en su cargo 6 años.

G de Guerra Económica. Estas elecciones se han realizado en medio de una hiperinflación y especulación cambiaria inducida, situación sumada a la caída de los precios del petróleo que pasaron de 120 a 20 USD por barril en cuestión de meses, y la corrupción presente en todo gobierno donde se mueven cantidades millonarias en contratos públicos (desde México a la Argentina). La diferencia es que otros presidentes no hubieran resistido ni hubieran sido reelectos, como lo ha sido Nicolás Maduro.

O de Oposición. Estas elecciones son la derrota de la oposición, con V de violenta. La oposición violenta que asesinaba personas en las guarimbas o las quemaba vivas por ser pobres, negras y/o chavistas. Apostaron por una estrategia de confrontación violenta, estrategia que ha sido derrotada por un pueblo organizado, que castigó electoralmente al chavismo en las elecciones legislativas de 2015, pero no avaló electoral ni políticamente la confrontación violenta y golpista.

S de Santo Domingo. Seguimos esperando que un día se hagan públicos los acuerdos de Santo Domingo que nunca llegaron a firmarse, y se explique a la opinión pública internacional porqué la oposición venezolana, después de haber acordado con la delegación del gobierno 6 puntos, incluida la celebración de elecciones y el reconocimiento al resultado de las mismas, nunca se sentó a firmar y ratificar el acuerdo consensuado por ellos mismos.

U de United States. Así, en la lengua del imperio, para entender la forma de pensar de un país que ha hecho del imperialismo su doctrina política, económica y militar; de un país que mientras se rodea de muros y expulsa migrantes, siembra de bases militares América Latina e impulsa golpes de Estado; de un país cuyo Comando Sur cree tener jurisdicción sobre países que defienden su soberanía política, económica y territorial. El imperialismo hoy está más presente que nunca en Venezuela (declarada peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos), y el objetivo es claro: el petróleo, gas, coltán y otros recursos estratégicos venezolanos.

Z de Zapatero. La agresión sufrida por el ex Presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, nada sospechoso de chavista, en un colegio electoral donde votan las clases altas de Caracas, retrata a la oposición venezolana. Una oposición con rasgos fascistas, que ha sido derrotada políticamente, pero que todavía cuenta con un alto poder de fuego para continuar la guerra económica y mediática.

Este pequeño abecedario nos va a ayudar a entender lo que ha sucedido el día de hoy, donde el chavismo se ha impuesto con rotundidad (casi 6 millones de votos frente a los menos de 2 obtenidos por Falcón) a una oposición dividida en la táctica y estrategia a seguir. Pero toca estar vigilantes, la estrategia envolvente que viene ahora pasa tanto por el no reconocimiento del resultado electoral y aislamiento internacional de la revolución bolivariana, como por una estrategia de desestabilización para intentar ganar mediante la violencia lo que no han podido ganar en las calles.

El gobierno venezolano tiene muchos defectos, como todos los gobiernos del mundo, pero el pueblo venezolano ha hablado en las calles y dado un voto de confianza a Maduro para resolver una crisis económica inducida. Es claro que el chavismo tiene más apoyo que el proyecto opositor que tiene como objetivo la vuelta al neoliberalismo y eso es lo único que debería importarnos; respetar la soberanía política, económica, territorial y popular de un pueblo informado y politizado, que aun con la necesaria crítica y autocrítica, no quiere volver al pasado.

Reproducido de www.rebelion.org

El autor ha participado como observador y acompañante del proceso electoral venezolano. Análisis enviado desde Caracas la noche del 20 de mayo, y publicado en el diario mexicano La Jornada el 21 de mayo de 2018.