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Estudiantado UPR Río Piedras no baja la guardia

El Tribunal Apelativo de Puerto Rico ordenó que se reabrieran los portones del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en o antes del jueves 11 de mayo de 2017 a las 6:00 de la mañana. De la misma manera, la sentencia ordena a la presidenta interina de la UPR, Nivia Fernández Hernández, a velar por el cumplimiento de la determinación.

La ordenanza es consecuencia de la solicitud que le hizo al Tribunal un grupo de estudiantes, en su mayoría de la Escuela de Derecho del mencionado campus, el cual acudió por segunda vez al amparo de la vía judicial de Puerto Rico para solicitar lo mismo: que las autoridades universitarias velen por la entrada segura al recinto riopedrense del sector del estudiantado que desea retomar las labores académicas y culminar el semestre.

De cara a la tercera Asamblea General de Estudiantes de la unidad riopedrense, la cual está pautada para el miércoles 10 de mayo, y en respuesta a la ordenanza del Apelativo, Fernández Hernández emitió una carta a toda la comunidad universitaria el pasado 6 de mayo instando a todos los empleados docentes y no docentes, estudiantes y contratistas a que cumplan con la orden expedida por el Tribunal.

Uno de los estatutos de la sentencia indica que la comunidad universitaria debe “permitir el libre y seguro acceso al Recinto, sus instalaciones, edificios y salones de clases y actividades”, por lo que la carta de la presidenta hace un llamado a actuar bajo la política de no confrontación. También, recalcó en la misiva que cualquier incumplimiento de los miembros de la comunidad universitaria con lo ordenado por el Tribunal podría conllevarles un desacato y las consecuentes penalidades.

Esta determinación del Apelativo revocó el “no ha lugar” que había emitido el pasado 31 de marzo el Tribunal de Primera Instancia y la jueza Lauracelis Roques Arroyo tras el entredicho provisional que el grupo de estudiantes había solicitado en aquella ocasión.

El Tribunal Apelativo indicó, como parte de la ordenanza, que se hará una vista de seguimiento el próximo 16 de mayo.

Medidas para recaudar millones para la UPR

El pasado lunes 8, en una conferencia de prensa frente al Capitolio, miembros del comité negociador del movimiento estudiantil del Recinto de Río Piedras propusieron medidas que podrían recaudar los millones que la Junta de Control Fiscal (JCF) pretende reducirle al presupuesto de la UPR.

Durante el proceso huelgario que mantiene el estudiantado de la mayoría de las unidades de la UPR hace poco más de un mes, y apoyado en ese método de lucha, este comité negociador ha elaborado varias medidas, como ponerle un impuesto de 11.5% a las residencias con valor de tasación de sobre $1 millón.

“Hemos desarrollado propuestas que buscan asegurar el financiamiento público de la UPR, cobrándoles a los que más tienen”, dijo uno de los miembros durante la conferencia.

Otras de las medidas económicas que proponen son la eliminación de la Ley 20 y 22, que brindan exenciones contributivas a inversionistas extranjeros, y destinar a la UPR los contratos de adiestramientos, tutorías y consultorías del Departamento de Educación. Según los universitarios, los estimados de recaudos, incluso, podrían superar los $500 millones.

El comité elaboró este paquete de medidas junto a la Asociación Puertorriqueña para la Economía Política porque está comprometido con buscar “soluciones a la crisis que favorezcan a la mayoría del país”. El grupo de universitarios esperaba frente al Capitolio ser recibido por varios legisladores para presentarles sus propuestas, hecho que forma parte del proceso de mediación del estudiantado con la administración de la UPR.

Claros de que esta semana es importante para el proceso de diálogo y negociación que siempre ha propuesto el movimiento estudiantil en huelga, manifestaron que ratificar el proceso huelgario en la Asamblea General del 10 de mayo es clave para garantizar e impulsar la comunicación entre todos los sectores.

Se expresa Movimiento Estudiantil de Río Piedras

En comunicado de prensa, el Movimiento Estudiantil del Recinto de Río Piedras repudió la orden del Tribunal Apelativo de abrir los portones de ese campus el próximo 11 de mayo. También, señaló que la misma es una clara citación a la confrontación y un intento “antidemocrático” de terminar la lucha por la educación superior de Puerto Rico.

Recalcaron en el comunicado que la huelga fue aprobada por mayoría en dos asambleas –Asamblea General del 27 de marzo y Asamblea Nacional del 5 de abril– y que, en ambas, hubo cuórum. Asimismo, reiteraron que, mientras más represión sienta el Movimiento Estudiantil riopedrense, mayor organización y combatividad tendrá este.

En dicha publicación escrita, el Movimiento Estudiantil aprovechó para repudiar los arrestos a manifestantes luego del Paro Nacional del 1ro de mayo y para cuestionar la “prioridad que ejercen las autoridades políticas y judiciales para investigar y procesar al Movimiento Estudiantil y obrero”, pues en días recientes fueron citados 10 estudiantes al Tribunal de San Juan a raíz de la manifestación realizada en Administración Central el pasado 17 de abril.

Sostuvieron que esa manifestación en Administración Central fue motivada por la indisposición al diálogo por parte de la Junta de Gobierno (JG) y de la presidenta interina.

No cruzará línea de piquete

Según informó en comunicado de prensa el presidente de la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND), José J. Torres Rosario, la Hermandad no cruzará la línea de piquete este próximo 11 de mayo.

Pese a la ordenanza de la presidenta interina, Nivia Fernández Hernández, de que se acatara la sentencia del Tribunal de Apelaciones, la HEEND respetará la decisión de los estudiantes que opten por permanecer en huelga una vez celebrada la Asamblea General de Estudiantes el miércoles, 10 de mayo en el Coliseo Roberto Clemente de Hato Rey.

“Nunca en su historia nuestra matrícula ha cruzado líneas de piquete, y menos lo va a hacer en esta ocasión en la que el Gobierno y la JCF quieren aniquilar la universidad por razones políticas, quitándole tanto de su presupuesto que la volverían inoperante”, manifestó Torres Rosario.

De igual forma, el presidente de la organización expresó que Fernández Hernández decidió cumplir con la orden durante un periodo huelgario y sin consultar a la comunidad universitaria, lo que catalogó como una irresponsabilidad. “En vez de promover el diálogo como universitaria, incita a la confrontación; ahí trazamos la raya los miembros de la HEEND”, indicó.

Con-textos: El deambulante y sus monstruos

“…la vida es para una sola vez… por ello debemos estar atentos cuando la recorremos.”
Adolfo Bioy Casares
Discurso de aceptación Premio Cervantes 1990

“… el caso de quiebra de Puerto Rico va a durar años y por lo tanto, vamos a tener tiempo de sobra para preparar el plan de salida …
Ojalá la generación que tenga a Puerto Rico a cargo cuando llegue ese precioso momento…

comprenda que nuestros problemas sólo los podemos resolver nosotros mismos.”
Benjamín Torres Gotay
END 7 Mayo 2017

Casi no recuerda lo que le pasó cuando su vida cambió y le colocó en la zozobra pastosa de su presente bajo el sol caribeño. El sudor que hoy lo cubre fue trabajado en tierras de caña y fábricas de dueños ausentes, de la modalidad de turno de la economía de enclave en intersecciones construidas por otros. Ambula atolondrado los escenarios propios de años que se remontan al origen, como el viaje a la semilla. En cada intersección, hubo tiempo para pensar un poco, pero tal vez no el suficiente para escoger la mejor ruta, o la que mirase hacia adentro, hacia lo que era y todavía es. Hoy camina sin rumbo, lacerado, atrapado en el laberinto de una historia impuesta por otros, pero también construida, sublimada y aceptada por él mismo en su caminar tentativo repleto de dudas y ambigüedades. En ese recorrido, no estuvo atento; es decir, no siguió el consejo sencillo del amigo de Borges.

Ha recibido golpes desde muchos ángulos y en todas partes de su cuerpo. Las cicatrices son evidentes. Ha habido sangre, alguna derramada cuando ha combatido a los policías de semáforo, a los políticos petimetres de turno,  gastados como suela de unos zapatos que han durado 119 años y hoy no tienen zapatero que los repare. Ha habido sangre también con los jefes de éstos, al otro lado del océano, pero nunca ha sabido mirar bien, ni a los otros ni a sí mismo. También ha habido sangre en guerras ajenas que –triste resulta reconocerlo– recuerda mejor que las otras sangres porque le han dejado cicatrices más profundas, aunque no entiende bien por qué tuvo que tenerlas en su cuerpo.

Si escribiese sus memorias, nuestro personaje hablaría en ellas de sueños vívidos de autonomías fatulas de imposiciones llamadas “comunes”: moneda, mercado, ciudadanía, defensa y otros, como en  una alucinación parecida a la inducida por sustancias psicotrópicas. Pero las memorias las escriben sólo quienes se aproximan al olvido presagiado para todos por Borges queriendo sobrevivirlo, algo que todavía no está en su talante. Por ello, nuestro amigo continúa el camino con sus llagas expuestas, purulentas, infestadas. Únicamente lo salvaría la amputación de los tejidos necróticos. Para ello necesita financiación y la pide de semáforo en semáforo, utilizando el vaso roto del ELA, con resultados muy pobres. Sólo obtiene paliativos over the counter que nada resuelven y nada resolverán

Mientras tanto, a su alrededor y en su interior, pululan agazapados dos grupos de espectadores con características sospechosamente parecidas. Ambos dejarían a nuestro amigo a merced de los buitres, para continuar sobreviviendo como parásitos de la carroña costrosa de sus tejidos ya moribundos. Unos predican que el estado ideal es ese; es decir, que todo permanezca igual. Y lo predican con insólito desparpajo. Otros, más ilusos aún, quieren que el deambulante se redima convirtiéndose en lo que no es, reclamando cobijo y tratamiento gratuito de por vida en un hospital de paredes alegadamente blancas y limpias del cual nunca podría salir.

Si observamos detenidamente a estos dos grupos, nos damos cuenta de que no saben lo que son, lo que fueron, ni lo que quieren ser. Como animales que no existen en la taxonomía social del mundo conocido, especie de lagartos con alas improbables que no sirven para volar, colmillos en las axilas y aletas en las narices. Es más; el cabello y el vello corporal les crece hacia adentro por lo que no pueden ser ni siquiera peinados ni maquillados. Son los monstruos de un país deambulante, mutantes de la genética perversa del colonialismo.

Como todo deambulante que tocó o está próximo a tocar fondo, nuestro país tiene aún la posibilidad real de rehabilitarse. Pero esa rehabilitación no puede ser impuesta. Aunque el sistema que le condujo a ésta y creó sus monstruos puede comenzar a romperse desde adentro del sistema mismo, tal vez comenzando con la intercesión coyuntural de la buena mujer negra del sur del Bronx amiga de Sonia Sotomayor, harvardiana laboralista y comunitaria, y alegadamente enemiga de los fondos buitre, para que se logre la rehabilitación de nuestro país deambulante y la desaparición de sus monstruos, tenemos que decidirlo y hacerlo nosotros mismos, algo que tomará al menos, con suerte, otra generación.

Al día de hoy, deseando estar equivocado, pienso que nuestro país deambulante, a pesar de estar muy cerca del subsuelo del fondo, aún no se ha dado cuenta.

De lo que no voy a escribir

Lo que se espera de alguien que escribe una columna de opinión en estos tiempos (mayo de 2017) y en este lugar (Puerto Rico) es una lista de razones para apoyar o denostar grupos de acción directa.

Pues bien, esos grupos que son llamados vándalos, o genéricamente estudiantes y de manera un tanto naive, “black bloc” dramatizan el derecho a la protesta y a ocupar espacios públicos. Por otro lado, y en esto la cosa es un tanto delicada, ponen en discusión el monopolio de la violencia del estado. En general eso que la prensa corporativa llama violencia se concentra en daños a propiedad privada, entiéndase bancos, multinacionales, oficinas. No hay daños a personas.

Los aspectos negativos de estos grupos no los menciono porque ya están dichos y repetidos en la prensa que tiene relaciones comerciales con acreedores y bonistas. Sin embargo, ¿qué pasaría si trato de escribir otra cosa?

Digamos que lo más plausible es que escriba sobre decisiones judiciales a partir de procesos incoados por sujetos (estudiantes de Derecho) que tienen contratos de asesoría con el gobierno. De modo que el aspaviento tiene como resultado un mandamus que ordena a empleados, trabajadores y sirvientes de la Universdad de Puerto Rico (UPR) a reportarse a trabajar y dar por finalizada una huelga. Huelga que se decide poner en práctica a partir de una asamblea debidamente constituída. Decisión que podría redundar en violencia el 11 de mayo.

Quizás lo mejor sea una especie de genealogía de la pequeña oligarquía familiar que toma decisiones sobre la vida diaria del resto de los mortales de esta isla rodeada de conflictos de intereses por todas partes. Eso, junto a las afirmaciones de todos los poderes de la metrópoli reafirman el carácter antidemocrático del modo en el que se administra el país. Sin embargo, ¿eso no es algo que ya todos conocemos (a excepción de Hernández Colón y Héctor Ferrer)?

Dadas esas circunstancias, ¿no sería mejor comentar algo sobre la carrera presidencial en Francia? Algo sobre lo que pudo haber sido: el candidato de Izquierda, Melenchon, estuvo a 1.5% de votos de participar de la segunda vuelta en las elecciones francesas. Macron vs Melenchon hubiese sido interesante. Francia rechazó de manera contundente a Marine Trump, digo, Le Pen.

Pero resulta que no. Prefiero escribir sobre la resistencia a la dictadura que apenas se está organizando. Y para eso necesitaría más tiempo y más espacio.

El germen de lo nuevo en el PPD

En 1936 el Partido Liberal –remanente histórico del Unionista fundado hacía varias décadas– enfrentaba una crisis interna. El sector joven de su liderato, capitaneado por Luis Muñoz Marín, pugnaba por el control del partido buscando desplazar al viejo grupo que encabezaba don Antonio Barceló. La facción pretendiente se proclamaba portavoz de “los hombres y las mujeres que ponen la independencia y la justicia económica por encima de todas las cosas”, mientras que el sector que controlaba la dirección, además de imputarle puro afán de poder (“egolatría” decía don Barce) los llamaba “radicales” y los acusaba de confundir la “justicia social” con “socialismo radical o comunismo”.

Todos sabemos cómo terminó aquella confrontación de 1936. El sector dirigente de los liberales, manejando la maquinaria del partido, mantuvo el control echando al lado a los disidentes, Luego de las elecciones de aquel año el grupo marginado optó por fundar un nuevo partido, llamado Popular Democrático, que terminó arrastrando toda la base del Partido Liberal dejándolo en el esqueleto. Lo nuevo desplazó lo viejo mandando al retiro forzoso a toda una generación de políticos.

Treinta años después, al comenzar la segunda parte de la década del ’60, los dos partidos principales de entonces, el PPD y el Estadista Republicano (PER), casi al unísono entraron en crisis. En el primero estaba el grupo dirigido por el entonces gobernador Roberto Sánchez Vilella, quien postulaba un ELA con mayores poderes y, además, quería postularse a la reelección. Luego de impedirse la celebración de primarias, las que el grupo de Sánchez podía ganar, se celebró una asamblea que el todavía líder Muñoz Marín controló dejando en la cuneta a los disidentes. Estos procedieron a crear el Partido del Pueblo que tuvo una vida efímera. Sánchez siguió siendo un líder respetado pero sin poder político real, mientras el PPD volvería a ganar en 1972.

En el otro bando, el anexionista, la historia fue distinta. La confrontación surgió en torno al plebiscito que el gobierno del PPD convocó para 1967. El grupo más joven del PER, apoyando al histórico líder Luis A. Ferré, impulsaba la participación en la consulta de status como medio para adelantar la estadidad. El liderato tradicional, capitaneado por Miguel A. García Méndez, quería ir a la abstención. En otra asamblea también controlada por la maquinaria, el sector tradicional se impuso y los allí derrotados procedieron a crear un movimiento llamado Estadistas Unidos que concurrió al plebiscito. Tras la consulta el movimiento se convirtió en Partido Nuevo Progresista (PNP) que desplazó totalmente al PER y aprovechando la división del PPD pasó a ganar las elecciones del 1968.

En dos de esos tres procesos, el grupo más joven, que propulsaba la modernización de la colectividad, terminó imponiéndose. Al ser aplastados por la maquinaria partidaria, crearon una nueva organización que dejó en cuadros al partido tradicional.

Ahora que el mismo PPD fundado en la década del ’30, ya viejo y esclerótico se enfrenta a otra crisis interna, donde se amenaza con expulsar a tres legisladores jóvenes, vale la pena revisar estas experiencias.

El Puerto Rico de 2017 se parece mucho al del 1936. Ahora, como entonces, una crisis económica y social pavorosa recorre el país poniendo sobre el tapete las limitaciones del régimen político. Forzada por esas circunstancias la metrópolis colonial, de ordinario ciega y sorda a las necesidades de su “territorio”, se ve obligada a fijarse en nosotros. Pero a diferencia de la década del ’30, cuando la administración liberal de Franklin D. Roosevelt creó programas que ayudaron a paliar las consecuencias de la crisis, la de ahora nos manda una Junta controladora que, al estilo del más rancio colonialismo, nos impone una dosis brutal de restricciones y austeridad.

Como en el viejo y anquilosado Partido Liberal de 1936, en la lucha interna del PPD se reflejan las tensiones sociales que se viven en el país. Un amplio sector del partido, mayormente joven, postula la necesidad de superar el colonialismo y caminar hacia la soberanía. La fuerza numérica de este sector es grande pero, a diferencia del de 1936, carece de un líder carismático capaz de aglutinarlo y darle dirección. El sector tradicional que controla el partido, que ya sin esconderse más defiende la continuidad del colonialismo, es consciente del enorme potencial del sector soberanista y también de sus presentes debilidades. Por eso han decidido actuar ahora y ya iniciaron un proceso “disciplinario” interno dirigido a extirpar la disidencia. Tal parece que quieren atacar el problema antes que aparezca el liderato que haga valer la fuerza del soberanismo.

Hasta ahora el grupo reprimido, distinto al que en 1936 también lo fue, han optado por aceptar el papel de “víctimas”. Cuando el grupo del ’36 se sintió acosado respondieron con la ofensiva. Acudieron a la base del partido, a los militantes, y en cuestión de días reunieron en Coamo a 253 dirigentes de locales. Aquella movilización no les permitió prevalecer sobre la maquinaria, pero luego sería la base de su fuerza futura.

La clave del grupo que dio la batalla en 1936, más que la existencia de líderes carismáticos, fue su disposición a movilizar a sectores amplios de la membresía. En lugar de limitarse a denunciar la persecución interna, asumiendo el papel de víctima, optaron por la ofensiva.

A juzgar por las experiencias históricas resumidas en los primeros párrafos de este artículo, nadie puede garantizar que si los soberanistas del PPD optan por dar la batalla habrán de prevalecer como lo logró el grupo de Muñoz en el ’36 y el de Ferré en el ’68. Junto a esas dos experiencias victoriosas está el fracaso de Sánchez. Pero como ocurrió con Sánchez y pudo haber ocurrido en 1936, la alternativa a dar esa batalla parece ser el aniquilamiento y la humillación.

El PPD de 1968 es distinto al de ahora. Entonces todavía planeaba sobre el partido la figura hegemónica de Muñoz, quien timoneó la liquidación de Sánchez y la búsqueda de un nuevo liderato. Ahora lo que existe es un liderato débil, sin carisma y sin arraigo real. Además, en 1968 todavía se vivía el mito del ELA y la economía crecía año tras año. Ya nada de eso existe.

¿Se atreverán los “disidentes” del PPD a intentar algo nuevo o se limitarán a visitar el muro de las lamentaciones?

17 de mayo: Jornada y marcha contra las LGBTTIQ fobias

El 17 de mayo constituye una fecha emblemática para las comunidades lésbica, gay, bisexual, transgénero, transexual, intersexo y queer (conocidas por sus siglas como comunidades LGBTTIQ) pues fue el 17 de mayo de 1990 que la Organización Mundial de la Salud tomó la decision de desclasificar la homosexualidad como un trastorno mental.  Desde entonces, dicho día ha sido utilizado para llamar la atención de las autoridades gubernamentales, los medios de comunicación y la sociedad en general sobre las vulnerabilidades que sufren las personas que no se ajustan a los postulados de las construcciones sociales heteronormativas en materia de orientación sexual y de identidad o expresión de género así como las personas que no se ajustan al rígido sistema binario de asignación de sexo.

Desde el año 2004 se conmemora cada 17 de mayo el Día Internacional contra las LGBTTIQ fobias con el fin de denunciar el discrimen y la marginación que sufren las personas de estas comunidades.  Más de 130 países alrededor del mundo realizan eventos para conmemorar esta fecha.  Puerto Rico se ha unido a esta conmemoración internacional desde hace ya varios años gracias al trabajo de colectivos como el Comité contra la Homofobia y el Discrimen que tuvo a su cargo durante varios años la organización de los eventos correspondientes, incluyendo la ya reconocida marcha de cada 17 de mayo.  Otras organizaciones y colectivos han realizado eventos en esta fecha al pasar de los años.

Este año se le encomendó la organización de las actividades conmemorativas del 17 de mayo al Comité Amplio para la Búsqueda de Equidad (CABE), quien ha desarrollado una Jornada de eventos sobre diversos temas relacionados con las comunidades LGBTTIQ que culminarán con un acto artístico el miércoles, 17 de mayo de 2017 Frente a la UPR a las 3:00 p.m. seguidio por un marcha hasta la Plaza de la Convalecencia donde se recibirá a Oscar López Rivera.  Se invita a todo el pueblo puertorriqueño a marchar contra las LGBTTIQ fobias junto a CABE y decenas de organizaciones de las comunidades LGBTTIQ, defensoras de derechos humanos y aliadas.

Como tema central de la marcha del 17 de mayo de 2017 se ha escogido las reivindicaciones de lo trans, por considerarse que dentro de las comunidades LGBTTIQ todo lo trans recibe el mayor discrimen y opresión.  Han sido las comunidades trans las primeras en ser atacadas cuando se discute políticamente cualquier asunto relacionado con temas de orientación sexual e identidad de género.  Fue este el primer sector afectado al comienzo de la presente administración con la eliminación de la carta circular sobre el uso de uniformes en las escuelas públicas del País así como la de educación con perspectiva de género, y han recibido el ataque visceral del Presidente del Senado cuando se expresó sobre la utilización de los baños de acuerdo al sexo asignado al momento del nacimiento, obviando la realidad que viven las personas transexuales y transgénero en nuestro territorio.  A esta fecha las comunidades trans no tienen derecho en nuestro País a que su certificado de nacimiento se atempere a su identidad de género afectando una amplia gama de derechos y poniendo en riesgo aspectos fundamentales de su vida diaria.

Además de los reclamos antes aludidos, este año marchamos en contra de la imposición colonial y antidemocrática de la Junta de Control Fiscal, las propuestas medidas de austeridad fiscal y la amenaza a los servicios esenciales, los recortes propuestos a la Universidad de Puerto Rico, la limitación de derechos laborales y el cierre de escuelas, entre otras.  Todas estas medidas afectan de forma muy particular y con mayor fuerza a las comunidades LGBTTIQ precisamente porque el discrimen y las fobias de las cuales son víctimas les colocan en situación de mayor vulnerabilidad.  Marchamos en contra de la criminalización de la protesta social y de la represión de parte del Estado de toda aquella manifestación que sea contraria a lo que el poder considera como apropiado.

Si algún sector de nuestra sociedad conoce que la adquisión de derechos y la eliminación del discrimen no se obtiene con complacencia a las figuras de autoridad, esas son las comunidades LGBTTIQ.   Ninguno de los derechos que al presente han alcanzado las comunidades LGBTTIQ han sido el resultado de la benevolencia del Estado sino que han sido efecto de décadas de protestas, manifestaciones, resistencia y lucha así como del reto a lo que el Estado y el sistema de derecho han determinado como correcto.

Macharemos con el convencimiento de que el Estado tiene el deber y la responsabilidad de responder al pueblo que elige sus funcionarios(as), asegurando la protección y defensa de los derechos humanos, civiles y constitucionales de todos y todas. Cuando ciertos sectores de la población son blanco reiterado, tanto a nivel institucional como cotidiano, de discrimen, opresión, y violaciones de sus derechos, el Estado viene obligado a establecer política pública inequívoca para investigar y encausar dichos casos, así como para detener las prácticas violentas y excluyentes.

Marchamos porque hemos constatado en años recientes, que la violencia y la discriminación contra las comunidades LGBTTQI se recrudecen con cada mínimo paso que Puerto Rico da hacia la equidad,.

Exigimos transparencia y rendición de cuentas en la gestión gubernamental.  Por eso defendemos la auditoria de la deuda y la imposición de responsabilidad a las personas o entidades responsables de la debacle económica en la que se encuentra nuestro País.

Reclamamos la prevalencia de un Estado Laico y el respeto al mandato constitucional de la absoluta separación de iglesia y estado cuya violación constante vemos en nuestro País afectando de forma muy particular a las mujeres y a las comunidades LGBTTIQ.

Exigimos legislación para prohibir el discrimen por orientación sexual e identidad de género en áreas tales como vivienda, educación, servicios gubernamentales, salud, derecho de familia, justicia, seguridad social y cultura, entre otras.

En fin, marcharemos el 17 de mayo de 2017 con una voz fuerte y potente exigiendo un País donde las políticas públicas que se elaboren coloquen a la gente antes que cualquier otra consideración; donde el discrimen de cualquier tipo no tenga espacio; donde los derechos humanos sean el mapa de ruta para cualquier decisión que se asuma.  Marcharemos con la firme convicción de que para tener un mejor País es imprescindible que asumamos como pilar fundamental el respeto a los derechos de todos y todas y como meta final la consecusión de la Equidad

El autor es abogado y portavoz de CABE.