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Sucumbe al abandono la Central Coloso en Aguada

Por Juanma Hernández

Especial para CLARIDAD

La Central Coloso en Aguada se cae en pedazos. La instalación, declarada edificación histórica por el Instituto de Cultura Puertorriqueña y el gobierno a través de la ley #275 del 18 de agosto de 1999, concedió su última zafra en 2001 y desde ese momento se ha detenido en el tiempo. La Central Coloso se alza erguida desde su fundación en 1830 como Hacienda Caño las Nasas y en 1875 se convirtió en la segunda central azucarera establecida en Puerto Rico; al cambiar los antiguos métodos de extracción  por modernos molinos de vapor. Es ahí cuando pasamos de los trapiches a “centralizar” el proceso a escala industrial en estas fabricas de azúcar.  Además, la central ha sido utilizada como escenario cultural, filmándose allí el cuento “Bagazo”, de la película puertorriqueña: Los cuentos de Abelardo en 1989. La importancia de Coloso resulta colosal, y se sostiene aún más su protección al estar ubicada en una reserva agrícola cobijada por la ley #142 del 4 de agosto de 2000.

Reconociendo la innegable importancia que carga este gran patrimonio de nuestra cultura puertorriqueña, exhorto a que se adopten medidas que preserven lo que queda de la estructura y las maquinarias. Que sea esta carta un llamado a que se una el gobierno, el Instituto de Cultura, el Fideicomiso de Conservación y otras organizaciones incluyendo al Pueblo de Puerto Rico para evitar que continúe el deterioro de la central y rescatarla de su estado ruinoso. Peor suerte corrieron las centrales Plata en San Sebastián, Cambalache en Arecibo, Lafayette en Arroyo, Mercedita en Ponce y Roig en Yabucoa. Donde único en Puerto Rico tenemos algún ejemplo de un “Company Town” es en la Central Aguirre en Salinas. Allí su hotel abandonado, cine, campo de golf, hospital y otras estructuras tienen sus placas del Instituto de Cultura otorgándole categoría de Patrimonios Históricos, – en ingles “ Historic Landmark” – tostándose al sol sin cuidado alguno.

¿Para qué se les considera patrimonio histórico y luego se abandonan? Teniendo tanto potencial de restauración, protección  y desarrollo del turismo  tanto externo como local, sin mencionar el valor educativo para nuestra y futuras generaciones, ¿por qué no mantenerlas, cuidarlas, protegerlas? Esto puede resultar en un Proyecto que últimamente incida positivamente en nuestra también deteriorada economía, siendo un lugar que seguramente será visitado por muchos, desde turistas hasta estudiantes de todas las edades. ¡Imaginen el valor educativo que se potencia! La Hacienda Buena Vista en Ponce, Hacienda La Esperanza en Manatí y el parador Guánica 1929 que fue parte del complejo de la Guánica Central son vivos ejemplos de ello y de que se puede lograr un cambio positivo.

El tema de las Centrales azucareras y la caña está tan arraigado en nuestra cultura que lo encontramos en nuestra música folclórica. Se escuchan plenas populares como Tintorera del mar; …que se comió el abogado de la Guánica Central. El Sonero Mayor Maelo nos cantaba que Perico estaba comiendo caña en la vía, y no oyó el tren. En títulos de nuestra literatura como La llamarada y Tiempo Muerto también aparece el tema al igual que en obras de nuestros pintores maestros como Tufiño,Lorenzo Homar, Myrna Báez y Francisco Oller. Es tan fuerte que está inmerso en nuestra lengua y se cuela en palabras de nuestras conversaciones, por ejemplo: trapiche, bagazo, noria, zafra, tiempo muerto, llamarada,  chimenea, guarapo, maví , melao, machete, caldera  o molino. Tiene todo los atributos para que se le atesore y se le tenga un museo dedicado a su preservación e importancia histórica ya que ha confeccionado gran parte de lo que es ser puertorriqueño.

Oscar llega repartiendo abrazos

Durante el encarcelamiento que se prolongó por 35 años Oscar López Rivera no tuvo muchas oportunidades para repartir abrazos. En aquel ambiente diseñado para el castigo el amor y la hermandad estaban absolutamente racionados, como una manera de castigar. Para alguien como Oscar esa privación debió haber sido uno de sus peores tormentos.

Tal vez por eso ahora, porque tiene tantos abrazos acumulados a lo largo de más de tres décadas de privación, los reparte con prodigalidad. Y no te abraza alguien que, cargando 74 años de edad combinados con 35 de prisión, debiera tener sus carnes flácidas y la barriga fofa. El que tiende sus brazos fuertes es el pequeño cuerpo de un atleta, sólido y fibroso. Abraza con energía, como queriendo trasmitir en unos segundos el cariño pacientemente guardado por tantos años.

Barack Obama dejó para el final de su mandato la orden que le conmutó la sentencia al héroe boricua. Muchos ya habíamos perdido la esperanza al ver que se acercaba el 20 de enero de 2017 sin que llegara la alegría. Oscar, sin embargo, esperaba tranquilo, siguiendo su rutina en prisión con la misma paciencia que antes habían desplegado otros grandes.

¿Por qué te excarcelaron?, le pregunté el sábado en la tarde cuando ya respiraba el aire de Santurce y con la pasmosa tranquilidad de siempre esperaba la llegada del 17 de mayo, día de su excarcelación definitiva. “Porque Puerto Rico nunca olvida a sus presos”, dijo como si decretara una sentencia.

Relató entonces la lucha que se dio en la Isla y entre los boricuas de Estados Unidos que condujo en 1979 a la excarcelación de los patriotas nacionalistas Andrés Figueroa Cordero, Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Oscar Collazo e Irving Flores. Aquella presión, en la que desde Chicago participó activamente el propio Oscar, atrajo la solidaridad mundial que finalmente condujo a la orden de excarcelación suscrita por el presidente James Carter.

Pocos años después,  sigue relatando Oscar, comenzó la lucha por la liberación de los patriotas vinculados a las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) entre los que estaba él. La presión desde Puerto Rico y desde los barrios nuestros en Estados Unidos fue otra vez grande, también con impacto internacional,  hasta que el presidente Bill Clinton firmó la excarcelación en 1999.

La lucha siguió por los que quedaban en prisión con el desenlace que ya conocemos. Oscar conoce y aprecia el esfuerzo que en su caso se hizo desde distintas partes del mundo; desde la siempre solidaria Cuba, desde Venezuela y tantos otros lugares, así como la participación importante de figuras religiosas como Desmond Tutu y el Papa Francisco.  Pero centraliza el esfuerzo en el pueblo puertorriqueño porque es consciente que si aquí no se hubiese desarrollado la lucha que envolvió a prácticamente toda la sociedad, difícilmente los del exterior se hubiesen movilizados.

“Puerto Rico no olvida a sus presos”, repite y compara su situación con la de los luchadores afro estadounidenses que, a pesar de la fuerza política que sin duda tiene esa comunidad y de la ubicación estratégica en el gobierno y en la economía de muchas de sus figuras, no ha logrado excarcelar a un grupo grande de prisioneros que ahora mismo extinguen condenas superiores a la que él extinguió. Como los tiene presente en sus pensamientos, uno por uno fue nombrando a los dirigentes del Black Panther Party que permanecen en prisión, algunos desde hace más de 45 años, sin perspectiva de que puedan dejar los barrotes atrás como fue su caso. Lo clave para que finalmente se lograra su liberación y para que Barack Obama la firmara estando ya de salida, fue que nuestro pueblo nunca lo olvidó. De ahí su agradecimiento.

De sus tiempos en prisión Oscar recuerda con cariño los años que compartió con Fernando González Llort, uno de los “Cinco héroes” cubanos que cumplieron largas condenas en Estados Unidos, acusados de espionaje por luchar en la Florida contra grupos terroristas que conspiraban contra Cuba. Fernando y Oscar compartieron la misma celda durante cuatro años, de 2008 a 2011. “Fueron mis mejores años en la cárcel”, dice. Por primera vez gastaba sus horas en buena conversación con otro antillano que, como él, llegaba a la prisión por ser fiel a sus ideas revolucionarias.

Nos cuenta que con ayuda de Fernando pudo elaborar un aparato de radio, rudimentario pero efectivo, que les permitía captar las ondas que llegaban desde el entrañable Caribe de donde ambos provenían. Era un aparato construido a partir de uno convencional que, eficientemente alterado y auxiliado por un cable colocado en la reja carcelaria, permitía que voces puertorriqueñas y cubanas llegaran hasta aquella fría prisión del medio oeste estadounidense. Aquel junte antillano terminó abruptamente en 2012 cuando el revolucionario cubano fue trasladado a una prisión ubicada en Arizona. Pero Oscar se quedó con la radio con la que siguió escuchando voces entrañables que llegaban desde Puerto Rico.

Desde el pasado 9 de febrero Oscar ha estado fuera de la celda. Hasta el pasado 17 de mayo estuvo en virtual arresto domiciliario, aunque en la mejor de todas las “prisiones” posibles, el apartamento santurcino de su querida Clarisa. Llegó allí con un grillete electrónico que vigilaba sus movimientos, pero que no le impidió volver a escuchar otra vez el sonar de un coquí y correr al balcón del apartamento en la primera madrugada para ver las estrellas. Ahora que finalmente terminó su condena carcelaria aclara que no sale a la “libertad” sino que solamente ha sido excarcelado. Nadie viviendo en una colonia puede ser libre y él aclara que no lo es ni lo será hasta que la condena de su patria termine.

Como una vez contó sus años un exprisionero de las cárceles franquistas, el poeta Marcos Ana, Oscar tiene 74 años de edad, pero tan sólo 39 de vida. Los otros 35 no los vivió plenamente y, como el poeta español, no puede considerarlos como vividos. Pero sale de prisión con la moral intacta y lo suficientemente saludable para seguir luchando. Preguntado cómo se visualiza aclara que sólo “quiere dar un mensaje de amor” y un aviso “de que se puede”.  Desea que en el futuro los puertorriqueños pudiéramos “luchar juntos” en un mismo movimiento o frente que nos permita avanzar hacia la terminación del coloniaje. Durante los años que le quedan, que a juzgar por su cuerpo fibroso serán muchos, estará en la lucha diciéndonos con su ejemplo que sí se puede.

Entrevista a Oscar López Rivera: «Luchar no puede ser un ejercicio fútil»

Especial para Claridad

17 de enero de 2017. Mientras muchos de nosotros apenas podíamos concentrarnos en los asuntos cotidianos, pensando obsesivamente en el frágil e infausto destino de Oscar López Rivera, el ex prisionero político pintaba apaciblemente en la prisión de Terre Haute Indiana.

Un guardia penal lo llamó para informarle que tenía una llamada a las 3:30PM. Cuando llegó la hora, Jan Susler, su abogada, le dio la noticia: «Oscar, el presidente Obama acaba de conmutar tu sentencia». López Rivera se quedó tranquilo. «¿Cómo te sientes, Oscar? ¿No estás alegre?», le preguntó Susler. «Me siento igual que ayer, igual que siempre», le contestó él.

Fueron demasiados años preparándose emocionalmente para el peor de los escenarios. Eso tal vez explica por qué no se sintió inmediatamente eufórico con la noticia de su liberación física.

Mientras tanto, en Puerto Rico, nos íbamos enterando poco a poco y por diversidad de medios. Hubo llantos colectivos, abrazos sentidos, miles de mensajes de textos, las redes sociales se volcaban emotivamente con la noticia. Esa noche se celebró por todas partes. Los pleneros se juntaron en varias plazas, en distintos puntos de la ciudad las amistades se encontraban para celebrar. Y Oscar López seguía apacible. Tal vez no se lo creía.

Vino a internalizarlo realmente el día que le abrieron las puertas de la cárcel. Lo primero que lo sorprendió de la libertad fue el tremendo espacio físico que se abría ante él. «El día 9 de febrero, estoy en un salón de espera en la prisión y me dicen ‘llegaron’. Clarisa es la primera que sale del carro  y nos encontramos pero para mí lo primero fue la cuestión del espacio, porque cuando uno está preso está en un espacio bien limitado, entonces de momento uno empieza a ver espacio sin ninguna limitación, es algo bien liberador. Ellos están hablando, yo los estoy escuchando pero ahora no hay verjas, no hay murallas interviniendo, ahora no hay nada».

Cuando llegó al inmenso aeropuerto de Indianapolis, de nuevo lo sorprendió la holgura extrema de aquel lugar. «Pero ahora venía acompañada de gente, casi nadie hablando sino texteando. Es algo bastante diferente. No estoy acostumbrado a esto».

Su primera noche en San Juan fue recibido por un coro de coquíes santurcinos, seguidos de madrugada por un cantío de gallos. «Son experiencias bien lindas, al día siguiente me levanté bien tempranito, como a las cuatro y cuarto y empiezo a mirar el cielo, había bastante aire fresquecito, miré las estrellas, y de nuevo pues son experiencias bastantes lindas, pues oí coquíes, oí gallos, yo hacía 35 años que no oía un gallo».

Una de las cosas que más lo impresionaron desde el primer día fue el aburguesamiento (gentrification) de los barrios populares de Santurce. «Yo en el clandestinaje viví como cuatro meses entre la San Jorge y la Loíza. Cuando llegué no lo conocía. Cuando me dieron permiso para correr vi la ‘gentrificación’. El que no ha vivido la gentrificación no sabe lo dañina que puede ser para el pueblo puertorriqueño. La primera comunidad en Estados Unidos que se gentrificó fue una comunidad boricua en Chicago, Lincoln Park. Ahí nació  y se crió Luis Gutiérrez y las  hermanas Rodríguez hasta 1969».

El Puerto Rico que recibe a Oscar López Rivera tras una lucha que muchas veces pareció imposible, es posiblemente el Puerto Rico más difícil de la modernidad. Pero Oscar dice que es un hombre que gusta ver el lado bueno de las cosas y rápido contesta que la crisis puertorriqueña tiene elementos positivos. «El tema de la descolonización está mucho más claro que hace diez años».

Y lo de la Junta, «eso venía», dice y, acto seguido, se adentra en un relato ávido y elocuente, evidentemente muy bien estudiado, sobre cómo este desenlace se viene cuajando, calculando, desde los años setenta.

«En el 1971, los billonarios en Estados Unidos decidieron tomar las riendas del poder de una forma diferente», cuenta Oscar. «Decían que había demasiada democracia. Era la época de David Rockefeller. Crearon los think tanks que a su vez crearían las estrategias para proyectarse veinte años hacia el futuro. (El presidente) Reagan desregula la banca y comienzan a nacer los hedgefunds y los procesos (financieros) usureros. Comienzan los payday loans y, simultáneamente, procesos de globalización como NAFTA. Se puede decir que es el neoliberalismo en todo su esplendor. Antes, las familias podían vivir con un solo sueldo. Del 1976 en adelante, con la situación económica comienzan a tener que trabajar todos en la familia, esposa, hijos. Se desmantela el sindicalismo. Los Right to Work Laws eliminan o minimizan dramáticamente los sindicatos. Por otro lado, la delincuencia empieza a aumentar, se da el fenómeno de la vida en el guetto. En 2007 aparece un artículo de John Polson, entonces secretario del Tesoro de George Bush y hedgefunder en Puerto Rico. Hace mucho tiempo aprendí a ‘follow the money’. Siempre he seguido el dinero. Apartamentos para la venta en dos millones de dólares, eso no es para puertorriqueños. Todo esto ha sido planificado. No es casualidad».

Para Oscar siempre fue obvio que, en Puerto Rico, «siendo colonia, era donde peor estarían las condiciones. Rosselló (padre) empieza a privatizar», recuerda. «Los Koch Brothers, un club de millonarios, buscaron conformar el poder con legislaturas municipales y estatales bien conservadoras. Por todo Estados Unidos lo hicieron así. Con ese fenómeno comienza la posibilidad de que un Trump llegue al poder. Empezaron temprano y todo fue minuciosamente calculado. Ahora tenemos un presidente cuya política pública es la del racismo. Trump y el racismo en ese país ilustra lo sofisticado del trabajo que hicieron».

Si no se hace nada, el destino de Puerto Rico será el de las reservaciones indígenas en Estados Unidos, dice López Rivera. Ha salido poco pero ya se ha percatado de la proliferación de extranjeros estadounidenses por todas partes, especialmente en pueblos como San Juan, Isabela, Rincón, etc. «O una reservación indígena  o un Hawaii, un Alaska..».

Sin embargo, existen condiciones para impedirlo, insiste.

«Es un momento de grandes retos que se puede aprovechar. Viendo el primero de mayo, fue positivo. Hay un entusiasmo por la lucha. Creo que es posible trascender el kioskismo, el protagonismo. Hay un denominador común, que es la descolonización de Puerto Rico. Hace falta armar una carpa amplia donde quepamos todos los que amamos esta patria».

Confiesa que gran parte de su entusiasmo viene, por supuesto, de la lucha estudiantil. «Muy entusiasmado con la lucha de esos estudiantes», dice. «Los estudiantes son el futuro de la patria».

Al señalársele las resonancias de la lucha estudiantil actual con el escenario desesperante y represivo de la época de los 70, cuando él luchaba en Chicago, así como cierto desafío de la legalidad como modo de lucha de algunos grupos aunque muy distintos y menos organizados que entonces, se queda pensativo unos segundos.

«Luchar no puede ser un ejercicio fútil. Cuando uno es joven, come fuego, comete errores y son costosos. A veces se necesita experiencia. Si vamos presos, nos amarran, los sacas de circulación. Y la cárcel puede romper. O puedes salir débil. La lucha tiene que hacerse con cuidado. Depende de cuán bien preparados estemos en ese momento. Cuando veo a (Héctor) Pesquera me preocupa mucho. Esto no es accidental. Tiene acceso a agentes provocadores. Él puede halar a toda una agencia (FBI) con todos sus vicios: matar gente, meter gente presa, reprimir».

Lo que logró la figura de Oscar López en Puerto Rico ha sido arrollador. Todo el mundo coincide en que no ha habido una causa tan unificadora como la de su excarcelación probablemente desde Vieques. Su capital político es inmenso. Probablemente de las personas más admiradas y respetadas en el país. Qué va a hacer con eso, preguntamos. ¿Dónde pondrá ese capital de resistencia, valentía y dignidad?

Nuestro ex prisionero político contesta y, al final de la entrevista, fuera de récord, lo reitera otra vez, casi en un murmullo, casi por si acaso: «Yo lo único que sé hacer es luchar. Mi compromiso no para hasta el último suspiro».

La cumbre de Trump con Santos, otra guarimba contra Venezuela bolivariana

Por Horacio Duque

Para el jueves 18 de mayo está previsto el encuentro entre D. Trump, el Presidente gringo, con Juan Manuel Santos de Colombia.

Será una peligrosa reunión de 60 minutos en la que se cocinaran cosas muy tenebrosas contra los pueblos de América Latina y especialmente contra la Venezuela bolivariana que lidera el Presidente Nicolás Maduro, sometida a una infernal terapia imperialista de destrucción mediante la guerra económica y el grotesco golpe blando.

Formalmente la reunión tiene una agenda con dos puntos centrales: el proceso de paz con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) cuya implementación supuestamente ha recibido un apoyo presupuestal del fisco norteamericano equivalente a los 400 millones de dólares, y el tema de los cultivos de coca, los cuales se han incrementado, abaratando los precios de la cocaína en los mercados mundiales, con consecuencias bastante dañinas por el ingreso de consumidores de capas populares adictas al crack y el bazuco. Serán más millones de sopladores en las capas sociales más bajas.

Pero la almendra de la reunión, obviamente, será Venezuela y los avances del plan contrarrevolucionario para destruir y abolir las conquistas populares alcanzadas durante el gobierno del Presidente Chávez y del actual mandatario Nicolás Maduro.

Trump y Santos son dos reconocidas fichas de una oligarquía criminal que sabe poco de escrúpulos y dispuesta a todo para impedir que el pueblo de Venezuela salga adelante en su objetivo de superar el saqueo imperial de la riqueza petrolera y construir una democracia avanzada con plenos derechos políticos para las grandes mayorías.

Santos llega a la cita con pasos previos y movidas bien calculadas, propias de su estilo matrero y felón, para acelerar el colapso del Estado venezolano y el derrumbe del gobierno de Maduro.

Hace algunos años, el Presidente Colombiano, presionado por la crisis desatada por el oscuro y delincuencial periodo de Uribe Vélez dio un giro para declararse el “mejor amigo” de Chávez. Cambio sorpresivo cuyo único objetivo era despejar las enormes presiones desatadas desde la frontera binacional causadas por el descarado intervencionismo del régimen parapolítico uribista.

Hoy, calcula el señor, los vientos y los recursos son otros. La Venezuela bolivariana es insoportable, es una anomalía que se debe extirpar a como dé lugar.

De nuevo gran actividad en las 8 bases militares imperiales ubicadas estratégicamente en territorio colombiano para operar y agredir a todo vapor. De nuevo militarización y paramilitarización de la frontera con Venezuela.

A fondo la guerra económica y la ofensiva mediática de Paracol, Semana y El Tiempo.

Alerta, pues, el pueblo venezolano y su dirigencia política con esta reunión en Washington. Una cumbre guarimbera para acelerar el fin de la Revolución Socialista Bolivariana, con guaya incluida.

Con Santos no hay para qué irse con rodeos o por atajos. Se le debe enfrentar con toda la contundencia de la voluntad popular revolucionaria.

Esta semana ocurrirán grandes manifestaciones y acciones populares contra el régimen de la Casa de Nariño. Maestros, trabajadores estatales, madres comunitarias, jueces, pobladores del Chocó, de Buenaventura (en el Pacífico), cocaleros, campesinos, movimientos de derechos humanos, ciudadanos inconformes con Bolardo Peñalosa, el alcalde Bogotano y otros grupos sociales iniciaran grandes movilizaciones de repudio a las estrategias neoliberales y de exigencia de cumplimiento de acuerdos desconocidos por las camarillas oligárquicas.

Además, la sociedad civil está en movimiento a raíz de las dificultades por las que atraviesa el proceso de paz con las Farc. Santos hace trampa, incumple, quiere renegociar los consensos e imponer paquetes regresivos en los diversos temas consensuados para poner término a una prolongada guerra civil que aún mantiene zonas en agudo conflicto por la falta de voluntad politica en los diálogos con el ELN.

El pueblo de Colombia necesita el apoyo internacional en estos momentos críticos de su historia, en que debe enfrentar el peor de los gobiernos plagado de saqueos, robos a los presupuestos públicos (Reficar, Saludcoop, Regalías petroleras y mineras, en construcción de dobles calzadas, en las contrataciones agrarias fraudulentas, en la salud de los maestros); responsable de un sistemático plan para acribillar líderes sociales (van casi 200 en los últimos meses) y asesinar los guerrilleros ubicados en las Zonas Veredales transitorias; y promotor y protector de una clase politica lumpenesca.

Los colombianos saben de la enorme capacidad solidaria de la Venezuela bolivariana. Durante décadas, su Estado ha dado acogida generosa a millones de ciudadanos que han debido abandonar sus familias, sus tierras, sus trabajos, sus viviendas por causa de la violencia desatada por la criminal oligarquía dominante en Colombia.

Reproducido de www.rebleion.org

Venezuela: País asediado por el imperio

El exrepresentante de Venezuela en la Organización de Estados Americanos (OEA) el vice ministro Samuel Moncada, denunció ante un extenso grupo de periodistas internacionales y representantes de partidos y movimientos populares de izquierda el uso de la OEA como el instrumento desde donde se lanza la agresión en contra del gobierno y el pueblo venezolano.

“Así como ellos nos llaman el régimen, nosotros le llamamos el imperio”, se refirrió el vice ministro Moncada hacia Estados Unidos en el Conversatorio sobre la amenaza a la revolución venezolana, el cual se llevó a cabo este viernes 12 de mayo en la histórica, Casa Amarilla, en Caracas. El conversatorio fue dirigido durante su primera parte por el viceministro de Comunicación Internacional, William Castillo.

La presentación de Moncada estuvo dirigida a narrar datos de la reunión de la OEA del 3 de abril que provocó la salida de su país del citado organismo. “Nadie discute eso en los medios de comunicación, queremos develar las acciones imperiales y cómo vergonzosamente en uno de los momentos más oscuros de América Latina hay un grupo de países hermanos nuestros que se están prestando a la conspiración”, denunció. Según expuso, en la reunión del 3 de abril la OEA violó varios de sus artículos constitutivos debido a que un grupo de representantes conspiraron para desconocer la presidencia de la OEA del embajador de Bolivia, Diego Paris Rodríguez. Paris Rodríguez había llamado a una reunión de consulta para intercambiar impresiones sobre Venezuela, para que el país pudiera explicar su situación. En tanto en el primer piso de la OEA –dijo Moncada– un grupo de países se reunió y destituyó de la presidencia tanto al embajador de Bolivia, a la vicepresidencia que era el embajador de Haití, país que se ha negado a apoyar una declaración en contra de Venezuela.

El grupo de países que se impuso para que el Consejo Permanente de la OEA llevara a cabo la reunión estuvo dirgido por los representantes de Argentina y México. Moncada, dijo que la canciller de Argentina (Susana Marcora) apareció de sorpresa y dijo ‘que se iba a hacer la reunión como ellos querían’, ahí el embajador de Bolivia se retiró y “ellos armaron su reunión”. Al final la resolución se aprobó con 16 votos entre los cuales se contó el de Guyana que no estuvo participando de la reunión.

Aunque en la reunión la OEA lo que emitió fue una declaración que implica que en Venezuela “no hay un orden constitucional, un estado de derecho”, el canciller Moncada destacó que una resolución de suspensión de la OEA contra Venezuela, conllevaría sanciones que van desde rupturas diplomáticas y bloqueos financieros en organismos multilaterales.

El canciller Moncada defendió que las denuncias de Venezuela se amparan en la misma carta de la OEA,”que está muy bien escrita” y su articulo 20 dice que “ningún estado puede aplicar, o estimular medidas cohercitivas de carácter económico y político para forzar la voluntad soberana de otro estado y obtener de este ventajas de cualquier naturaleza”.

“El gobierno de Estados Unidos decidió ponerse en segunda fila y mandar a los países de América Latina adelante y en este caso, el gobierno Argentino y México con mucho gusto le están haciendo el servicio a Estados Unidos”, denunció. En una explicación de la conducta de al menos el caso de México, Moncada trajo a la atención que gobierno de EE UU del presidente Trump mantiene a México bajo amenazas de la construcción de un muro, la deportación de cerca de 12 millones de inmigrantes y la salida de EE UU del tratado de libre comercio. Precisó que durante todo este mes México estaba esperando por una acción de EE UU sobre el tratado. Además, trajo el dato de que en el Congreso de EE UU todavía hay un proyecto “que lo tienen muy callado” (1813) del congresista Marcos Rubio, que representa una amenaza no sólo para los mexicanos sino contra todos los inmigrantes latinoamericanos ya que le impondría un impuesto de 5% a todas las remesas hacia todos los paises hacia el sur de EE UU eso incluye a los territorios. Recordó que el senador Marcos Rubio también hizo declaraciones públicas de que los gobiernos de El Salvador, Haití y República Dominicana no estaban votando en la OEA de acuerdo a los intereses de EE UU. Denunció que Estados Unidos ha amenazado a estos paises con retirarles el aproyo de programas sociales y económicos por medio de organismos internacionales.

En el caso de Haití precisó que hay más de 50 mil ciudadanos haitianos en Estados Unidos en condiciones ilegales bajo amenaza de deportación, incluyendo que la empresa Walt Disney hizo declaraciones en ese sentido de que tiene 500 trabajadores haitianos bajo esta amenaza.

“Si nosotros permitimos que esta banda de la OEA se imponga sobre el estado soberano estamos violando nuestra propia constitución y principios sagrados del derecho internacional”, declaró el canciller Moncada, a la vez que denunció que la OEA ha violado todos sus estatutos, incluyendo al secretario Luis Almagro. Sobre Almagro acusó de estar violando todos los estatus que exige la OEA de ser una persona independiente, imparcial, íntegro y transparente. Reveló que el secretario de la OEA ha contratado a la compañía privada del experiodista de CNN, Sergio Colemar para producir todo el material llamando abiertamente al golpe y a la insurreción militar en Venezuela.

El canciller hizo alusión de que el punto importante respecto a las acciones de la OEA y comportamiento de Almagro es que los paises latinoamericanos “fingen demencia” mientras en privado saben lo que está pasando en la OEA y Venezuela y dicen que quieren ayudar.

La sincronización entre la OEA y los disturbios en Venezuela

“Hay una perfecta sincronización entre lo que ocurre en el Consejo Permanente de la OEA y lo que ocurre en Venezuela”.

Para ilustrar esta denuncia presentó la “coincidencia” de que después del 3 de abril aumentaron los disturbios en Venezuela. Atribuyó que ya se tenía programada la agresión y por eso el apuro al día siguiente de la OEA de declarar a Venezuela “una dictadura y le dieron permiso, le dieron la luz verde para hacer todo lo que sea a la ola de agresión terrorista”.

El canciller Moncada describió a la OEA como el lugar público de confrontación con el gobierno bolivariano desde donde Washington da las órdenes contra Venezuela. En ese escenario, además, recordó que en esos días el presidente de la Asamblea Nacional Venezolana, Julio Borges, fue a Washington “a pedir que Estados Unidos agreda a su propio país”, lo que calificó como una acción vergonzosa y acotó que eso nunca se había visto en Venezuela.

En ese mismo plano identificó que las figuras claves de la agresión por parte de EE UU son el Secretario de Estado para asuntos del Caribe del departamento de Estado de EE UU, quien permanentemente le escribe cartas amenazantes a los países caribeños; el Secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson; el ex general de la Reserva de EE UU, Ricki Guadel, este último en el pasado tuvo empresas petroleras en Brasil y en Venezuela; y el economista Ricardo Hausmann.

Sobre la orquestación de la agresión reiteró que cuando cesa la intensidad de los actos violentos en Venezuela, desde Wasihngton “se pide más violencia”. En esa dirección afirmó que la próxima sesión de la OEA será el 22 de mayo y atribuyó que esta reunión será para la OEA decir que ‘está preocupada por Venezuela’. “Aquí se ponen las víctimas, hay una correspondencia perfecta en lo que se pide allá y se hace aquí”, reafirmó.

El defensor de la Revolución Bolivariana declaró que era de interés nacional romper el cerco y la maquinaria macra de agresión contra Venezuela desde la OEA, y por otro lado reconocer la postura heróica de los países independientes del Caribe y Centro América que han resistido las presiones, pero que en estos momentos se les “está forzando el brazo para que en la próxima reunión se expresen en contra del gobierno de Venezuela”.

¿Qué viene ahora?

El canciller Moncada indicó que en este momento en la OEA están pensando en llevar a cabo una reunión de consulta ministerial, la cual describió como una reunión muy grave, debido a que estas reuniones son llamadas para tomar decisiones “muy graves”. Como por ejemplo contó que Canadá había propuesto que el Consejo pueda tomar decisiones nada más con 2/3 de los asistentes a una reunión. La propuesta fue rechazada por un grupo de países por considerarla “muy grosera”.

Sobre esta reunión el canciller comentó en el sentido de que lo más probable se dirá que un “grupo de amigos supuestamente preocupados por Venezuela, van a decir que Venezuela no tiene ningún interés por una reunión en México”, por lo que pasarán a sancionar a Venzuela con el retiro de la organización, “pero no lo podrán hacer porque ya nos fuimos, porque nosotros tenemos dignidad y porque nosotros no aceptamos que en Washington se decida el destino de Venezuela”.

A pregunta de CLARIDAD de ya retirado de la OEA cuál es la estrategia a nivel internacional que seguirá Venezuela, Moncada expresó; “Para nosotros salirnos de la OEA es un camino de liberación puesto que la OEA se había convertido en una especie de tribunal de inquisisión, una sala de castigo donde como en el pasado han hecho con tantos paises” y recordó las agresiones a otros países como Guatemala, Républica Dominicana, Panamá y otros.

Hizo la anotación de que a la OEA le quedan dos años durante los cuales el citado organismo va a querer seguir actuando o pretendiendo que Venezuela pertenece a este. El canciller venezolano dijo que hay otros organismos multilaterales como la CELAC al cual acudir aunque reconoció que es un organismo mucho más débil porque la CELAC trabaja sobre la base del conseno y cualquiera de sus miembros puede romperlo cuando le da la gana cosa que ha sucedido. Aunque por otro lado Estados Unidos no forma parte de la CELAC.

Sin embargo, reparó que en la última reunión de la CELAC, en El Salvador un grupo de países amigos expresó su deseo de trabajar con Venezuela. Respecto a la disposición de que el asunto se vea en la ONU dijo que Venezuela está dispuesta pero “no queremos con trampa, no queremos que nos lleven con mentiras”. El canciller Moncada indicó que esperan hacer un un trabajo muy grande en la ONU y admitió que en este foro tienen una pequeña manera de incidir debido a que todavía por los próximos tres años Venezuela es quien preside el bloque de los países no alineados de la ONU.

“Ese es uno de los micrófonos por decirlo así para trabajar, explicar al mundo la situación lo que queremos es que no manipulen, sabemos que en la ONU se les va a hacer más difícil porque ahí no es el gato sentado con los ratones ahí la cosa es más diversa”.