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Cine estrena documental Desalambrando

El próximo miércoles, 13 de septiembre será el estreno en Cinema Bar, ubicado en el Cuartel de Ballajá en Viejo San Juan, del documental Desalambrando, producido ejecutivamente por la socióloga Liliana Cotto Morales y dirigido por Pedro Ángel Rivera.

El estreno también es un compartir artístico porque la cantante Chabela Rodríguez y el teatrero Pedro Adorno amenizarán la velada, que comienza a las 7:00 de la noche con la proyección de la primera tanda. Se ha abierto una segunda tanda a las 9:00 de la noche, por lo que todos los asistentes podrán disfrutar de la intervención artística a las 8:00pm. Además, el costo de entrada ($7.00) incluye una copa de vino.

Basado en el libro Desalambrar de Cotto Morales, el documental de una hora de duración muestra y analiza las luchas por el territorio y la vivienda en Puerto Rico entre los años 1960 y finales del siglo pasado.

Aunque el libro y el documental son medios o métodos narrativos diferentes, ambos recogen las voces de los rescatadores de tierras, y son instrumentos para que nuevas generaciones no olviden este episodio épico de simples ciudadanos comunes defendiendo sus derechos, según indica la autora en su portal electrónico.

En ambos medios, el eje de la historia está conformado por los testimonios de los rescatadores de tierras y de habitantes en los centros urbanos bajo amenaza de desalojo. A juzgar por Cotto Morales, lo importante de las dos herramientas educativas es que evidencian cómo estas luchas legitimaron a los pobres como actores políticos, cuestionaron la política partidista y buscaron autonomía frente a los gobiernos, los partidos y el mundo corporativo.

Según compartió la productora ejecutiva con En Rojo, en el momento de producción del libro le interesaba trabajar el tema de las acciones colectivas. “Eso me llamó la atención porque en Puerto Rico, aún los más perseguidos como el Partido Nacionalista o el Comunista, se concebían como organización. Aunque ha habido una historia tremenda de exclusión y abuso con estos sectores (de ciudadanos pobres), en el 1969 emergen acciones colectivas de esos sectores, anteriormente no politizados ni identificados con organización alguna”, dijo.

A diferencia de los rescates de terreno – algunos le llaman invasiones de terreno – que se realizaron en Puerto Rico durante los años 1930 y 1940, “en los 60 vamos a tener una toma de tierra por gente pobre que no son campesinos, sino gente urbana que no caben en la ciudad y empieza a buscar terrenos suburbanos… era la gente que quería salir de los residenciales, que no podía pagar las urbanizaciones, que se fue a Nueva York y regresó porque en el Bronx quemaban los edificios y no llamaban a los bomberos”, explicó Cotto Morales sobre la etapa de rescates de terreno que se expone en el documental.

Es el parecer de la autora que las movilizaciones de las y los rescatadores aportaron contenidos culturales, sociales, estratégicos y simbólicos que le dan forma a la política de los movimientos sociales de hoy. Precisa y acertadamente, el documental concluye con un epílogo que le da un giro al pasado y exhibe la vigencia del tema en el Puerto Rico actual.

Sobre ese giro al pasado, la socióloga comentó que en el documental se trata otra perspectiva de la “lucha de nuestros pobres, de los que siempre dicen que andan enajenados”. “Hay unos referentes históricos que dicen lo contrario. En los rescates, es la primera manifestación de irrumpir en la vida política desde una identidad de pobreza que se combinó en 1975 con el movimiento obrero”, argumentó.

Por otro lado, el documental expone todo el análisis que hizo Cotto Morales con los cortes de periódico del Claridad y del San Juan Start de la época, pues fueron su fuente de información sobre el tema. Para la socióloga, el material encontrado en ambos periódicos evidencia el buen uso de la prensa escrita como fuente de documentación para la elaboración de un libro y un mediometraje de tema sociológico.

La narración de esta historia da cuentas de cómo los rescates fueron acciones que inevitablemente forjaron verdaderas comunidades, un sentido de familia extendida y de solidaridad entre los sectores pobres afectados. “Es una historia de héroes que nadie conocía. Y los héroes no son Aquiles ni Odiseo, si no son los pobres puertorriqueños”, resaltó la productora ejecutiva.

“Me interesaba que se viera que nuestras luchas son unos procesos que tienen precedentes. Creo que el documental comunica que hay un legado en nuestra historia de luchas frente a crisis. A mí me parece que nos regala dos cosas que necesitamos para las luchas de ahora: las lecciones de lo que salió bien y mal, y la energía y el orgullo de los manifestantes de esos tiempos”, concluyó Liliana.

En definitiva, por el sentido de colectividad que captura, esta narrativa documental representa un buen espejo para la resistencia que tendrá que continuar teniendo el pueblo de Puerto Rico, más aún en estos momentos de desesperanza que atraviesa.

Tanto el libro Desalambrar, como el documental y el mapa biográfico Ruta Betances, todos de la autoría de Liliana Cotto, están a la venta en la Claritienda y estarán disponibles durante la noche de estreno en Cine Bar.

Conversando con René Rodríguez Soriano

El conocimiento de nuestra realidad antillana y caribeña debe ocupar uno de los primeros lugares en el orden de prioridades de nuestros saberes. Y en nuestra inmediatez de ese mar compartido, se ubica la isla de La Española, una de cuyas mitades es ocupada por nuestros hermanos dominicanos, quienes no solo son nuestros vecinos geográficos, sino que también lo son literalmente en nuestras comunidades boricuas. De ahí que sea deber cultural nuestro el conocer la historia, la literatura, los grandes hombres y mujeres de esas antillas, que también son hermanas lingüísticas: Cuba y República Dominicana.

Entre los más reconocidos escritores dominicanos actuales, se encuentra René Rodríguez Soriano (cuento, novela, poesía), actualmente residente en el estado de Texas en los Estados Unidos. Sobre su persona y su obra se ha publicado A toda lágrima y a toda sed. Conversaciones con René Rodríguez Soriano, edición en la que la Dra. Sara María Rivas (ponceña) hace un acopio de 34 entrevistas realizadas a la persona del escritor, oriundo del elevado pueblo de Constanza.

La doctora Rivas, actualmente profesora de Literatura del Caribe en Georgetown College en Kentucky (EUA), describe en el prólogo del libro su primer contacto con la literatura de Rodríguez Soriano, que se inicia como poeta en la década de 1970 y como narrador en la del ’80. En quien, según Rivas, se percibe como constante un “lenguaje poético y rítmico que no se circunscribe a sus textos líricos”.

Las entrevistas que recoge el libro, organizadas en orden cronológico, fueron realizadas por colegas escritores, periodistas y lectores, y se ofrecen con el propósito de que quienes se acerquen a ellas puedan “adentrarse en la mente del autor” y “entender su proceso creativo”.

En el prólogo, que lleva por título “Carta de navegación en las aguas del deseo y del placer”, la doctora Rivas afirma que la narrativa de René Rodríguez Soriano “es un escenario a través del cual desfila esa gente, ese pueblo que a fuerza de machete y tambor ha forjado una historia de dignidad y decoro”. Señala, además, que a Rodríguez Soriano “hay que saber leerlo”, ya que “su mundo interior no siempre es fácil de descifrar”.

Las entrevistas se dividen en tres secciones acordes con ubicaciones geográficas de residencia del autor, mudanzas realizadas en concatenación con su desempeño como creativo de publicidad, campo sobre el cual expresa en una de las entrevistas: “En mí se ha roto el mito de que la publicidad castra al escritor”. La primera de las secciones abarca entrevistas y reportajes publicados en la República Dominicana, la segunda incluye las realizadas en Miami, Florida y la tercera sección está dedicada a las entrevistas llevadas a cabo desde que reside en Texas.

Rodríguez Soriano hizo periodismo en su pueblo natal de Constanza, donde fundó dos periódicos, entre ellos El Ananké (1966-1970). Sin embargo, siempre se ha considerado un escritor a quien no le preocupan los preceptos de la escritura ni las clasificaciones por géneros o generaciones. Este desentenderse de todo tipo de encasillado lo lleva a autocualificarse como un escritor “degenerado y desgeneracionado”: “Soy un escritor degenerado. La mayoría de los poetas, por una supuesta imputada fabulación que les resulta sospechosa, me excluyen de su gremio. Los narradores, por su parte, no soportan el tufillo poético que emana de mis textos.”

Leer las reacciones de Rodríguez Soriano ante sus entrevistadores es leer poesía, es percibir un cautivador ritmo lingüístico y atestiguar una espontánea creatividad que surge de la fuerza de sus palabras a las que alude como “las fusas y semifusas del alma”.

Veamos, pues, algunos ejemplos: “Escribo para espantar dinosaurios y otras sierpes de bífidas ponzoñas, para lavarme del tedio, la envidia y la desidia. Voy con el sentimiento en ristre, a toda marcha, y un detector de adulaciones siempre a mano.” También resaltamos lo siguiente: “Son mis dedos los que escriben, como vasija o caja de resonancia, no hago otra cosa que seguirlos por los descampados del lenguaje, sin reloj y sin capote para el hastío y la desesperanza.”

Sobre su modo de escribir afirma nuevamente: “Yo dejo que la escritura fluya, a mí, escribir me pauta un ritmo. Soy un músico frustrado, la música siempre está presente en mis textos, escribo marcando el compás con mis pies.” Sobre sus preferencias al leer acota: “Mis lecturas van desde el más tenue hasta el más encendido de los naranjas de los atardeceres del Caribe”. Y sobre la política, enuncia: “La política no hiere; los que dejan asquerosas llagas son los políticos, saltimbanquis de feria de mala muerte.”

Esta recopilación de entrevistas que edita la Dra. Sara María Rivas se complementa con una sección que titula “René Rodríguez Soriano, básico” en la que enumera todo lo publicado por este, las antologías en las que aparece alguna de sus obras, los prólogos que ha escrito y una bibliografía sobre el autor y su obra. Encontraremos también breves reseñas sobre cada una de las personas cuyas entrevistas este libro acopia, cerrando con lo que Rivas llama “Cuaderno de bitácora” sobre lecturas realizadas por ella para la edición de este libro.

Tan solo el leer las respuestas ante las preguntas de sus entrevistadores es ya suficiente para darnos cuenta de la riqueza intelectual y creativa del escritor ante el cual estamos. Tanto la obra de este autor dominicano como el libro que sobre su persona edita la puertorriqueña doctora Rivas han de ser, por tanto, lecturas caribeñas obligadas.

(A toda lágrima y a toda sed. Conversaciones con René Rodríguez Soriano. Editora: Sara María Rivas. Colección del Banco Central de la República Dominicana, Departamento Cultural, 2017)

Topografía: Homenaje en dos cartas a “La carta”

Mi vecino, el novelista, que nunca ha publicado una novela, pero así le decimos de cariño, por sus ocurrencias, nos ha enviado dos ejercicios narrativos en homenaje al conmovedor texto, “La carta” (1947), del gran cuentista puertorriqueño José Luis González (1926-1996). Se trata de la antigua práctica del homenaje por imitación. Honramos, pues, el envío y le recomendamos al amigo que continúe con su entrenamiento. No sabemos si el Maestro hubiera aprobado nuestra flexibilidad.

Presentamos primero el texto original de J. L. González y luego las dos variaciones. Los lectores deben recordar lo siguiente. El cuento que sirve de modelo se compone de dos partes. En la primera narra el protagonista Juan (sus errores ortográficos forman parte del efecto literario) y en la segunda, un narrador (no personaje) que revela la información verdadera. Ya en las variaciones del homenaje, nótese el juego con las funciones de los personajes de Petra, Felo y Juan.

Veamos las cartas. (La original está dedicada a Graciany Miranda Archilla.)

“San Juan, Puerto Rico

8 de marso de 1947

Qerida bieja:

Como yo le desia antes de venirme, aqui las cosas me van vién. Desde que llegé enseguida encontré trabajo. Me pagan 8 pesos la semana y con eso vivo como don Pepe el alministradol de la central allá.

La ropa aqella que quedé de mandale, no la he podido compral pues quiero buscarla en una de las tiendas mejores. Digale a Petra que cuando valla por casa le boy a llevar un regalito al nene de ella.

Boy a ver si me saco un retrato un día de estos para mandalselo a uste.

El otro día vi a Felo el hijo de la comai María. El tambien esta travajando pero gana menos que yo.

Bueno recueldese de escrivirme y contarme todo lo que pasa por allá.

Su ijo que la quiere y le pide la bendisión.

Juan

Después de firmar, dobló cuidadosamente el papel ajado y lleno de borrones y se lo guardó en el bolsillo posterior del pantalón. Caminó hasta la estación de correos más próxima, y al llegar se echó la gorra raída sobre la frente y se acuclilló en el umbral de una de las puertas. Dobló la mano izquierda, fingiéndose manco, y extendió la derecha abierta. Cuando reunió los cuatro centavos necesarios, compró el sobre y el sello y despachó la carta.”

Hasta aquí el texto de J. L. González. Ahora leamos las dos variaciones.

“San Juan, Puerto Rico

8 de marzo de 1947

Querida vieja:

Como usted me dijo. No hice más que llegar y enseguida fui a ver a Pepito, el sobrino del Administrador. Acaba de abrir un bar al que le han puesto de nombre La Central, en honor a los viejos tiempos, según él dice, pero yo no me río pues conozco la realidad. Lo que sí da gracia es que como queda cerca de otro que se llama Agapito’s la gente, de relajo, le dice Pepito’s. A él le da coraje porque dice que le quitan la originalidad del nombre. Bueno, pues adivine quién lo atiende. No es que siempre me encargue del bar, lo hago solo ciertos días en que hay muchos clientes. También vienen mujeres a bailar y fumar con los hombres pues es un sitio moderno. Como puede ver en la foto, es un sitio muy concurrido, como dice Pepito. El que está mirando para el lado donde está el Correo es Juan, el que vivía con su mamá en la calle de atrás, ¿se acuerda? El que estaba interesado en Petra. Al otro día de la fotografía lo arrestaron por robarle la cartera a un señor que salía del correo. Parece que cuando lo de la foto ya lo estaba pensando. Esas cosas pasan mucho por acá. Espero que haya recibido la ropa que le mandé. Me puede escribir a la dirección que aparece en el sobre. Por ahora vivo en los altos del bar, con Pepito, su esposa y el nene de ellos, José Luis, que es avispao y algo tartamudo. Vieja, le pido un favor, cuando vaya a casa del Administrador a llevar la ropa limpia, dele la otra carta que envío a Rosita, que trabaja en la cocina. A lo mejor me la traigo para acá, digo, si ella quiere. Bueno, vieja, me voy que hay clientes. Su hijo que la quiere, Felo.

Después de firmar, arrugó cuidadosamente el papel hasta formar una bola, luego con la mano izquierda la elevó suavemente y con el puño derecho la bateó. La bola golpeó contra la pared. Al rebotar fue a caer en las manos de Petra que se la puso entre los dientes como si fuera una fruta mientras Juan se le acercaba fingiéndose amenazante y abriendo la boca como para comérselas a ella y a la carta-bola-fruta. Ella rió y la bola salió disparada y cayó en las manos de Juan. Ambos reían ahora, y todavía riéndose comenzaron de nuevo otra carta de juego para José Luis, pues así se lo habían prometido.”

A continuación, la segunda versión.

“Transilvania, Rumania

31 de octubre de 1897.

“Querida vieja:

Como le dije en el puerto antes de subir al barco. Todo ha salido bien. Sus oraciones han sido oídas. Estoy al servicio de un noble de antiguo linaje. Vivo en su castillo en lo alto de una montaña. Tengo habitación, comida y todos los gastos pagos. Además, tengo libres los fines de semana. Vivo mejor que de sirviente en la casona de la hacienda. Aunque no es excelente, mi conocimiento de la lengua ha sido muy útil. ¡Qué fortuna haber tenido un rumano extraviado en nuestro pequeño pueblo, y tan dispuesto a enseñar su idioma! Dios tenga en su gloria al Dr. Ionesco.

Tan pronto pueda, uno de estos fines de semana iré al pueblo. Le voy a enviar algunas figuritas de las que hacen aquí. Hay una que me ha llamado la atención, la de San Jorge a caballo con su lanza.

Los otros días me pareció ver a Felo, pero es poco probable. El hombre nunca se había alejado del pueblo. Hasta lo de su novia. Yo también perdí la mía, como usted sabe. Bueno, vieja, después le escribo más. Ahora tengo que trabajar, pues a eso fue que vine. Todavía no le digo que me escriba porque aquí el correo es raro y no sé bien cómo funciona.

Su hijo que la quiere y le pide la bendición.

Juan.

Guardó la carta en el sobre y bajó las escaleras hasta el pequeño recibidor de la pensión. Allí se la entregó a la dueña pidiéndole que la enviara. La señora accedió con una sonrisa. Luego regresó al cuarto y fue al ropero de donde sacó el maletín con las herramientas. Entonces se oyeron golpes en la puerta. Caminó hasta ella y la abrió. Era Felo. Esa tarde se dirigieron a caballo hasta el castillo en lo alto de la montaña. Ningún cochero los quiso llevar. Entraron al castillo y se adentraron en los sótanos. Esquivaron telarañas y ratas. Fueron sacando una por una todas las tapas. Mientras hacían el trabajo miraban con ojos llorosos a sus novias. Ya casi estaba por anochecer, pero el tiempo dio justo para levantar la tapa de la caja más adornada y pesada de todas. Cuando la primera sombra empezaba a colarse en el viejo castillo, la estaca ya había atravesado el corazón del conde. ”

Aquí termina el homenaje (en dos cartas) de mi vecino, el novelista, a “La carta” de José Luis González. Esperemos que el Maestro no pierda la serenidad.

El autor es profesor de la UPR en Río Piedras.

Sufre, Mayweather, que aquí viene Noelia Cruz

Conocí a Noelia Cruz hace un lustro. Era estudiante del School of the Art Institute of Chicago. Realizó un desfile de modas (como diseñadora) inspirada en la poesía de Anjelamaría Dávila. Me comuniqué con ella en Chicago, en donde vive. Hablamos un rato y de ahí salió un artículo sobre ese trabajo. Supe que, además de diseñadora de modas era violinista clásica.

Sin embargo, esta humacaeña tiene una forma de interpretar el mundo demasiado amplia y dinámica. Se propuso combatir los roles que le asigna la sociedad a la mujer y, con disciplina de hierro, convirtió su cuerpo en un campo de transformaciones. Se entrenó duro como pole dancer. Eso no le bastó y ahora es boxeadora.

Sí. Boxea. Permítanme explicar. Noelia es violinista profesional. Se crió en una familia de músicos por lo que eso no sería sorprendente. Pero añadió la escritura creativa, la danza, las artes visuales y el diseño. Se educó en la Escuela de Bellas Artes de Puerto Rico, la Academia y Atelier Luisa Ramírez, el Conservatorio de Música, la Universidad de Puerto Rico, y el School of the Art Institute of Chicago, que la premió con el ‘Distinguished Scholar Merit Scholarship’.

Como violinista ha sido exitosa en el ámbito clásico como popular. Ha acompañado a músicos como Andrea Bocelli, Marc Anthony, Daddy Yankee, Zoraida Santiago, David Sánchez, Donna Summers, entre otros. Fue primer violín de la Orquesta Filarmónica de Puerto Rico durante una década. A los 16 años fue becada para estudiar violín en Chicago College of Performing Arts at Roosevelt University .

En su faceta de experta en modas fundó THAîS, su propia casa de diseño, y debutó en West Fashion Week en 2011 con la colección “Será la Rosa”, que mencionamos al inicio de esta nota.

Ahora, con Johnny Plaza de entrenador, toma el pugilismo como disciplina artística. Tan disciplinaa que ganó en los Guantes Dorados de Chicago. No pude evitar conversar con ella ante esta otra manera de expresión.

ER- Estás peleando contra el discrimen.

NC- Claro. Siempre queremos justificar nuestro discrimen y aversión a la diversidad en base a argumentos y construcciones etéreas de términos abstractos como la moral, lo ideal, los valores, la rectitud, la virtud, costumbres y obediencia. En debates que buscan determinar quién merece imponer criterio sobre la faz de la Tierra.

ER- No hemos avanzado tanto como quisiéramos.

NC- Las luchas por los derechos civiles debieron ser lecciones para nuevos discursos. Nos seguimos sentando a analizar si es prudente o no conceder los mismos derechos a todos los los seres humanos. Alguna vez se planteó si una mujer tenía capacidad para ejercer el voto, educarse a nivel univeritario o conducir un auto. Por otro lado, con cifras como 132 millones de niños huérfanos en el mundo nos preguntamos si es preferible que un niño carezca de albergue y afecto familiar a que sea adoptado por una pareja del mismo sexo. Quizás debemos dejar de insistir en colonizar al prójimo condenándolo a ser como nos han enseñado.

ER- A lo largo de la historia, aún hoy, el par hombre-mujer, ocupa más o menos el mismo lugar: amo-esclavo, activo-pasivo. El cuerpo del varón se define como fuerte, ágil, inteligente; el de la mujer dócil, débil, reproductivo, sensual. Luce Irigaray, en el libro Espéculo de la otra mujer (1974) señala que el orden simbólico es dos, y por tanto es necesario poner en suspenso los discursos tradicionales a través de los cuales las mujeres han construido sus identificaciones y reencontrarse consigo misma, de una manera auténtica y verdadera. Tu propuesta es poner en crisis esas definiciones. Con el boxeo vas al límite de la exploración del cuerpo. Como un modo de reencuentro.

NC- Si, en el boxeo exploro el cuerpo como territorio. Descubro diferentes percepciones del dolor físico. El dolor como honor me parece bien interesante por que fuera del deporte el dolor se juzga totalmente diferente, me gusta redefinirlo. Descubro y reto las percepciones tradicionales de género dentro y fuera del ring. Reto la valoración equivocada de alta cultura versus baja cultura apropiándome del boxeo como medio artístico, pero sobre todo juego con lo que no se supone. Y mientras, bailo, con mucho tempo y timing en la puntita de mis pies.

ER- Lo tuyo es un pelea por la libertad. Un debate contra la desigualdad.

NC- De pelea en pelea, de debate en debate, hemos perdido siglos dilucidando cómo se da la convivencia humana. Por alguna razón seguimos repitiendo argumentos que nos hicieron creer durante la Inquisición. Quizás cuando olvidemos la retórica con la que fuimos conquistados dejaremos de creer que podemos imponer el destino del otro haciéndolo adepto de nuestras creencias. Entraremos en la conciencia y práctica de ejercer la humildad ante los demás, entendiendo que el moralismo es una construcción social, que del juicio no tenemos certeza, y que el otro es siempre uno mismo.

ER- Eso es un KO.

Está bien, fanáticos del boxeo. Cotto es un ídolo. La pelea de Canelo vs Golovkin promete ser muy buena. Amanda Serrano es nuestra campeona profesional. Pero no me pueden negar que Noelia es también una campeona.

La política y los cristianos

Este año, en América Latina y Caribe, celebramos el centenario de nacimiento del obispo mártir Oscar Arnulfo Romero en el Salvador. En ese contexto, una agencia de noticias latinoamericana buscó saber hasta que punto las propuestas del papa Francisco son aceptadas y seguidas en las diocésis de los países latinoamericanos y caribeños. La revista concluyó que cuando el Papa es conservador, todos los obispos y curas obedecen. Cuando se trata de un Papa abierto y solidario a los pobres, muchos del clero quedan callados y esperan que el Papa se vaya.

El Papa propone una Iglesia que se inserte en el mundo y comprometida con los movimientos sociales. Reúne representantes de movimientos sociales para oirlos y apoyarlos. Mientras esto se da muchos obispos y curas siguen inmersos en una Iglesia autocentrada y aislada de los problemas del mundo. No quieren saber de movimientos sociales y muchos estan en contra los procesos políticos más en favor de los empobrecidos.

En estos días entramos en el año del cinquentenario de la Conferencia de los Obispos católicos Latinoamericanos en Medellín, Colombia. A inicios de septiembre de 1968, la conferencia de Medellín dio a nuestras Iglesias locales un rostro propio y singular. Las conclusiones de la asamblea de Medellín insisten en la presencia y actuación de todos los cristianos en los procesos sociales y políticos para transformar la América Latina en un continente más justo y igualitario. Las conclusiones de Medellín definen que es misión de la Iglesia cuidar de la promoción humana de cada persona y de los pueblos, desde los valores de justicia, paz, educación y familia. Eso fue muy revolucionario en un contexto (año 1968) en que muchos países de nuestro continente vivían sometidos a dictaduras militares patrocinadas por el imperio de los Estados Unidos de América.

Ahora, tantos años después, comunidades católicas y hasta de otras Iglesias son invitadas a recordar ese aniversario y actualizar las conclusiones principales de la conferencia de Medellín para participar positivamente de los procesos sociales y políticos que viven nuestros países en la construcción de un socialismo latinoamericano y bolivariano, fundamentado en el paradigma indígena del Bien-vivir.

El documento 5 de las conclusiones de Medellín propone: “Debemos dar a nuestras Iglesias, en América Latina, el rostro de una Iglesia auténticamente pobre, misionera y pascual, desligada de todo poder temporal y corajosamente comprometida en la liberación de cada ser humano y de toda la humanidad” (Medellín. 5, 15 a)