Inicio Blog Página 1948

Asamblea Colegio de Abogados: Derechos humanos y solidaridad

Los ejemplos sobran; la reforma laboral, la congelación de los convenios colectivos hasta el 2021, la legalización del depósito de cenizas de carbón en los vertederos, la reducción en el acceso a los servicios de salud, la intervención de la Policía en manifestaciones públicas, el procedimiento criminal contra menores de edad, éstas y otras medidas tomadas por la actual administración gubernamental y otras pasadas, son motivos más que suficientes para que el Colegio de Abogadas y Abogados de Puerto Rico (CAPR) dedique su próxima asamblea anual al tema: Ante la crisis: Derechos Humanos y Solidaridad.

En entrevista el presidente del Colegio, licenciado Alejandro Torres Rivera, destacó que los foros de educación continua y los seminarios que se ofrecerán durante la asamblea tendrán como eje temático el tema de los derechos humanos. No es casualidad que de las 51 comisiones de trabajo que tiene el Colegio al menos 19 de ellas tocan de una forma u otra el tema de los derechos humanos en su variable más amplia.

“Hemos logrado que se cree una supra comisión donde están los que presiden esas comisiones que han estado trabajando en un proyecto de resolución que se llevará a la asamblea para su aprobación”. El contenido de la resolución será la “hoja de ruta” para que los trabajos de este próximo año (septiembre 2017 a septiembre 2018) se concentren en tareas de afirmación y defensa de los derechos humanos en Puerto Rico.

Los trabajos de la Asamblea comenzarán este miércoles 13 de septiembre en la sede del Colegio con el acto de premiación en diversas categorías: colegiad@ del año; miembr@ de la Junta de Gobierno del año; los reconocimientos especiales del Presidente; emplead@ del Colegio del año y el fiscal más destacad@. Además del reconocimiento que hacen las tres facultades de Derecho del país a sus estudiantes de más alto promedio en las áreas de Derecho Civil y Penal. Los premiados ya están notificados.

Consistente con el tema de este año la Asamblea es dedicada a dos pilares de esa institución que data de 1840, los expresidentes, Noel Colón Martínez y William Fred Santiago. Torres Rivera comentó que Colón Martínez y Fred Santiago, son los “expresidentes más antiguos que les quedan al Colegio”. En ambos casos reconoció el trabajo y entrega de éstos en el campo de los derechos humanos y civiles. En particular sobre Fred Santiago recordó su participación en el movimiento en pro de los Derechos Civiles liderado por el Reverendo Martin Luther King en Estados Unidos, e incluso su participación en la famosa marcha en Washington D.C. En tanto los oradores principales en la actividad de culminación el sábado 16 de septiembre en el Caribe Hilton serán, la licenciada Annette Martínez Orabona y el exprisionero político Oscar López Rivera.

Martínez Orabona es la directora de la Clínica de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana (UIA), y fue quien representó la causa de los haitianos en el caso ante la Corte Interamericana de Justicia (CIJ) y también tramitó el caso de violación de derechos humanos en Puerto Rico, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA).

De hecho el gobierno de Estados Unidos se ha negado desde mayo del 2016 a concederle un visado al relator de derechos humanos y experto en deuda externa, de la ONU, Juan Pablo Bohoslavsky, para que visite la Isla para levantar y rendir un informe sobre los DH ante esa comisión de la ONU. También le ha negado el visado a un observador de la CIDH, a raíz del caso presentado por Martínez Orabona.

López Rivera, quien estuvo 36 años en prisión en Estados Unidos acusado de conspiración sediciosa, su caso fue abordado como uno de violación de derechos humanos en múltiples foros internacionales.

Como parte de las actividades el sábado 9 de septiembre habrá una especie de casa abierta en la sede del Colegio con diversos exhibidores que incluyen agricultores que participan de la Comisión de Agricultura. A las 5:00 pm se celebra el maratón Corro con mi colegio, siempre, un 5k en las inmediaciones de Miramar. La carrera es una de categoría abierta, se puede correr, caminar, rodar.

Torres Rivera cuyo mandato termina el próximo año, a pregunta de CLARIDAD de cuál ha sido el mayor reto de su presidencia expresó, que éste ha sido el enfrentar y lograr que el Colegio, “siga siendo una voz importante en el debate público del país, que el Colegio sea la voz de los sin voz, que el Colegio sea la instancia de servicio gremial a los abogados y abogadas de Puerto Rico”. A ello se le une el lograr la regularización y funcionalidad de todos los componentes que tiene la institución. “Uno de los retos más importantes y que mantengo en agenda al que más esfuerzos he dedicado es que el Colegio sea una casa amplia, donde se representen todas las tendencias de lo que es el pensamiento político en el país y también que se armonice el funcionamiento entre los distintos sectores del colegio que en el pasado pudieran haber tenido diferencias o discrepancias para lograr que se trabaje de la manera más armoniosa posible en pro de un bienestar común para todos los(as) colegiados(as) y en eso se ha trabajado con mucho corazón”.

El huracán neoliberal llegó hace rato

Según Naomi Klein, el sistema neoliberal aprovecha los momentos en los que las poblaciones están bajo estado de shock para imponer sus recetas económicas que incluyen la reducción de derechos laborales y medidas impositivas que empobrecen a los trabajadores. Una guerra o un desastre natural son momentos en los que la reacción o la capacidad organizativa de un pueblo son escasas.

En el 2008, Marta Iglesias (Fusión) escribía sobre cómo Estados Unidos aprovechó el tsunami en el Océano Índico (2004) para aumentar su presencia militar en la zona, por la que pasa el 90% del petróleo que emplea Japón. El objetivo que perseguía la superpotencia era posicionarse para monitorear de cerca el crecimiento económico y militar de China. Condoleezza Rice, apuntaba Iglesias, lo tenía claro al afirmar que el tsunami supuso una “maravillosa oportunidad” que “ha pagado grandes dividendos para nosotros”. Además amplias zonas costeras en las que comunidades habían paralizado planes turísticos, dejaron de lado sus reclamaciones. Los habitantes de Sri Lanka notaron los efectos devastadores del libre mercado muy rápido. Cuatro días después del desastre, su gobierno aprobó una ley para privatizar el agua y la electricidad. Todo ocurrió sin protestas.

Hoy escribimos mientras nos encontramos en un aviso de huracán. Irma es uno de los huracanes más potentes de la última década. En el contexto en el que nos encontramos la posibilidad de un desastre enorme se amplía. Me refiero a la política de shock impuesta por la Junta de Control Fiscal. En los medios han aparecido poemas anónimos en los que se relaciona el fenómeno natural con el aparato administrativo colonial:

Pues, el huracán Jaresko

llegó junto con la Junta

y desde entonces barrunta

con resultado grotesco.

El Ricky, tan cantinflesco

reparte en medio del lío

quitándole al más jodío

y en situación tan tan tétrica,

en oración quilométrica,

dice pío pío pío.

De este modo se establece ese nexo, la analogía, entre el desastre natural y el que ya está ocurriendo con la instauración de una suerte de dictadura de los buitres cuyos administradores reciben un sueldo mayor que el presidente de los EEUU o la jefa del Fondo Monetario Internacional.

La certidumbre de ese desastre es incuestionable. El shock ha tomado por sorpresa a muchos. La comparación con el huracán es obvia.

Llevamos rato montao

en cono de incertidumbre

y no hay Diógenes que alumbre

cuando la luz han cortao.

Y no es que uno esté salao

–además, no lo merezco–

la tomenta de Jaresko

y el resto de los hijuela

la anunciaba hasta mi abuela:

si manda el rico emprobrezco.

El gobernador y sus jefes de agencia anuncian de manera ominosa que, aparte de las ayudas de las agencias correspondientes, llega a nuestras costas un portaaviones con medio centenar de helicópteros, aviones, y submarinistas para participar en las labores de rescate. No queremos pecar de alarmistas o de conspiracionistas. Sin embargo, la situación en el país es tan precaria que el poder ideológico de esa ayuda militarizada no nos parece inocente. No sólo funciona como un duro mensaje ideológico, sino que funciona como un incremento de presencia militar en medio de una ofensiva contra el gobierno venezolano. No es difícil pensar en que controlar zonas de producción petrolera a partir de ayuda en momentos de desastre son estrategias que pueden repetirse. No es descabellado pensar que Irma puede ser aprovechado por el tsunami neoliberal y como un modo de acercar presencia militar (quizás como una amenaza) a Venezuela.

Lo urgente ahora, en dos días, es que es muy probable tengamos vientos tormentosos y mucha lluvia. Lo que queda es prepararse. Limpiar, en lo posible, alcantarillas y desagües. Recoger escombros. Pertrecharse de agua. Todos vamos a sufrir de alguna manera los efectos del huracán. El compromiso es ayudar al que más lo necesite. Mucha solidaridad. Y mucho ojo avizor y juicio sobre el que se aproveche de esta crisis (propia de ciclos de la naturaleza) para enriquecerse aún más y para imponer medidas más duras al pueblo. Porque el huracán neoliberal llegó hace rato. A Irma la vamos a vencer también.

Los lamentos por el muro

-Pero, señor delegado, la tierra esta desvalada, dura. No creemos que el arado

se entierre en esa como cantera que es la tierra del Llano.

-Eso manifiéstenlo por escrito. Y ahora váyanse. Es al latifundio al

que tienen que atacar no al gobierno que les da la tierra.

Nos han dado la tierra

Juan Rulfo

El muro infame del cual se habla con insistencia y cuyo propósito es amurallar la frontera entre México y Estados Unidos no fue idea del energúmeno presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ni tampoco es él su iniciador. Una tercera parte de ese muro ya está construido y fue obra conjunta tanto de los Demócratas como de Republicanos. De hecho de las 1950 millas que conforma la frontera ya hay 653 millas con verja de las cuales 450 se levantaron entre 2006 a 2009. En el 2006 tanto el entonces senador Barack Obama como la entonces Senadora Hillary Clinton votaron a favor de dicho muro. La ley que firmó el entonces presidente de esa nación, George Bush, autorizaba 700 millas de muro acompañado de satélites, drones y otra parafernalia de vigilancia a lo largo de toda la fra ley se le conoce como “Secure Fence Act”. De forma silenciosa durante esos años las familias divididas por el muro han contado con el Parque de la Amistad, un espacio dispuesto por una coalición de amigos para que entre los orificios producto del acero oxidado puedan permitirse un contacto mínimo en el cual se entrelacen dedos y se compartan miradas y sonrisas desde Tijuana de un lado y San Diego mentablemente la Patrulla Fronteriza ha ido aumentando las restricciones a este tipo de encuentro y por esto la Coalición Amigos del Parque de la Amistad ha lanzado una campaña con el lema “Déjenlos abrazarse”.

Los estados que bordean la frontera por la parte de Estados Unidos son California, Arizona, New Mexico y Texas. Por la parte de México hacen frontera la Baja California, Chihuahua, Sonora, Coahuila, Nuevo León y Tamahuilipas. Es fundamental recordar que el Río Grande recorre por 1250 millas de la totalidad de la frontera o dos terceras parte de ésta mientras que su terreno es sumamente variado desde montañoso a desértico. El Río Grande es fundamental por dos elementos: su protagonismo en la historia entre estas dos naciones y su importancia económica. Es un hecho histórico que el Río Grande no era la frontera entre México y Texas. Texas formó parte de México hasta 1836 y entró a la unión de Estados Unidos en el 1845, luego de ser azuzado y apoyado por Estados Unidos tanto para separarse como para la anexión. Al separarse de México era el Rio Nueces, 150 millas al norte, donde se reconocía que quedaba la frontera entre Texas y México y al formar parte de Estados Unidos ésa era la frontera entonces entre México y Estados Unidos. Pero el gobierno expansionista de Estados Unidos bajo la presidencia del Demócrata James Polk, tenía otros planes.3 Polk se había comprometido a ayudar a Texas a reclamar su frontera hasta el Rio Grande si se anexaba a Estados Unidos.

Hay varios puntos relevantes en la historia del despojo de las tierras mexicanas por Estados Unidos. Este despojo no se dio todo como se cree comúnmente como producto de la Guerra entre México y Estados Unidos de 1846-1948 y el infame Tratado Guadalupe-Hidalgo. Ahí México perdió cerca de una tercera parte de su territorio pero la clase política dominante deseaba más tierras debido a diversos intereses que veremos a continuación. El entonces presidente de Estados Unidos, Franklin Pierce, forzó al presidente de México, Antonio López de Santa Ana, mediante intimidación de una nueva guerra a vender más territorio en la venta que se conoce como la “compra de Gadsden” la cual se ratificó en el 1854. Es esta nueva apropiación la que realmente demarca las fronteras como se le conocen al presente y que junto a las tierras ya perdidas suma a cerca de la mitad de todo el territorio mexicano. Sin embargo, también le ofreció un soborno de 200 mil dólares, una gran fortuna entonces, la cual aceptó para poco después huir ante la furia que se desató entre los mexicanos.4 Sin embargo, la utilización de la zanahoria no fue lo que caracterizó la guerra anterior de 1846-1848 pues en esta solamente se utilizó el garrote. Polk se las arregló para enviar soldados que cruzaran el Río Nueces y llegaran hasta la ribera del Rio Grande. La actitud belicosa de la gendarmería hizo huir de inmediato a los humildes pobladores que abandonaron sus chozas y sus sembrados cruzando al otro lado del Rio Grande. Los soldados se instalaron allí y poco tiempo después los mexicanos comenzaron a tomar represalias asesinando a un ayudante de coronel y emboscando una patrulla causándole bajas. Esto dio la excusa que esperaba Polk para declarar la guerra a México.

Hay tres elementos que surgen a la luz del análisis de historiadores como Howard Zinn y Richard D Vogel que nos parecen fundamentales. Éstos son: (1) la pantomima bipartidista establecida muy temprano en la historia de Estados Unidos, (2) el rol de la esclavitud como mano de obra y su efecto en las relaciones de trabajo y (3) la persistencia de las exmetrópolis sobre sus colonias. Sobre el primer punto, el pasodoble del sistema de dos partidos sirvió desde el inicio para acomodar intereses desde el inicio mientras se daba la impresión que existía debate de ideas. Los representantes del Partido Demócrata en la Cámara aceptaron de inmediato las recomendaciones de Polk para iniciar la guerra y proveer voluntarios y dinero. Los Whigs se resistieron inicialmente ya que deseaban que la expansión se diera bajo maniobras comerciales y evitar acciones militares. La resistencia duró poco ya que argumentaron que no querían ser culpables de bajas en el ejército por falta de equipo y recursos. El interés por California era muy intenso ya que se buscaba la ruta más conveniente para el desarrollo ferroviario la cual la proveía territorio mexicano además de llegar hasta el Pacifico. Sin embargo, éstos y otros intereses que fueron surgiendo chocaban con la sociedad esclavista y el creciente rechazo que generaba en la población.

Los proyectos expansionistas implicaban trabajo para lo cual se asumía la mano de obra esclava. La separación de Texas se aceleró por el conflicto que generaba el uso de esclavos por parte de los inmigrantes que llegaban de Estados Unidos y la prohibición que existía de tenencia de esclavos en México donde se había abolido desde 1829.5 Los mexicanos desarrollaban su actividad en parcelas a lo largo del Rio Grande ya que mucha de ésta giraba alrededor de la ganadería algo que se había establecido desde la Corona Española. Es un cinismo siquiera considerar que los esclavistas eran los portadores de una civilización superior sobre una que ya había abolido esta abominable práctica. Sin embargo, el periodo expansionista se caracterizó por este discurso de “destino manifiesto” desde los periódicos de la época en Estados Unidos e incluso el Partido de los Whigs publicó en su programa todo un plan para administrar a  México.6 El discurso lo utilizaban tanto esclavistas como opositores a la tenencia de esclavos. Abraham Lincoln no tan sólo es responsable directo por la ejecución más grande de indígenas en Estados Unidos la cual ocurrió bajo su presidencia sino que al llegar al Congreso en 1846 dio una perorata del tipo discursivo “si pero no” y justificó los fondos de la guerra. Sin embargo, es esta guerra la que produjo las acciones y el famoso ensayo de Henry David Thoreau sobre desobediencia civil y justo es decir que hubo muchos grupos que desde la calle se opusieron a esta guerra destacándose obreros organizados en los cuales abundaban migrantes irlandeses.

La disputa sobre lo que es hoy el estado de Oregon mantuvo a Polk vigilante sobre un nuevo conflicto con Inglaterra quien reclamaba ese territorio. La Guerra de Independencia de Estados Unidos liberó a las trece colonias pero no expulsó totalmente a los ingleses de ese territorio Era conocida la ambición de Inglaterra por trner acceso al Pacifico. Oregon entonces era parte de Canada lo cual brindaba grandes proyecciones para el comercio de pieles e incluía además de Oregon lo que es hoy el estado de Washington, Idaho y porciones de otros estados y Colombia Británica. Polk se mantuvo a la espera con México ya que entendía poco juicioso entrar en conflicto armado con ambos países a la vez y temía y a la vez admiraba la capacidad militar de Inglaterra, su antigua potencia colonizadora Es cuando por problemas internos Inglaterra decide renunciar a estos proyectos y vende este territorio a Estados Unidos que Polk toma la decisión de enviar tropas al territorio mexicano cruzando la frontera del Rio Nueces. El Tratado de Oregon se firmó a mediados de 1846 dando esto luz verde a Polk para iniciar abiertamente sus agresiones contra México. La guerra fue despiadada con bajas muy grandes en ambos lados aunque fueron mayores para México. La pérdida para México fue brutal ya que a lo largo del Río Grande se encuentran extensos valles muy fértiles para la agricultura.

Entre el Tratado de Guadalupe-Hidalgo y la compra de Gadsden se descubren otras fuetes de riqueza por lo cual Estados Unidos decide presionar por más territorio. Eran recursos minerales que hacían sospechar de una gran riqueza mineral. 7 Por un lado el oro que se descubrió en California, ya bajo dominio de Estados Unidos trajo una confluencia de gente en donde mineros de Chile y mexicanos de Sonora competían con mayores destrezas que los propios estadounidenses. Esto generó leyes y regulaciones de California para liquidar la competencia lo cual se complementó con asaltos y linchamientos y finalmente la mayoría de estos mineros quedaron como peones o huyeron. Se descubrió cobre en Chihuahua y Sonora y esto además de más territorio para la ruta del ferrocarril es lo que impulsa la charada de la compra de Gadsden de 1852 y ratificada en 1854. ¿Y quién fue Gadsden? James Gadsden era un rico empresario de la industria ferroviaria oriundo de Carolina del Sur a quien el presidente Franklin Pierce nombró “ministro de asuntos con México” y quien se encargó tanto de amenazar como de sobornar al Presidente Santa Anna. No que va, si Estados Unidos no sabe nada de fascismo y los intereses privados son ajenos a la limpieza administrativa de su gobernanza y nunca han sido autoritarios. Es que su modalidad de fascismo es única…

Hay historias enterradas de resistencia que se deben desenterrar porque aunque no hayan sido exitosas dan una perspectiva más correcta del presente y pueden sugerir luego de su análisis rumbos a seguir o explorar. Los mexicanos sí dieron una lucha como hemos visto y no olvidaron su pasado con el tiempo porque es su presente. Lo que se necesita es reconocer el hecho. En la década del 1970 y 1980 se gestó un proyecto político con miras a una reivindicación del territorio robado a México y su reunificación. La relevancia de este proyecto la podemos medir a través de la dura represión que se desató contra el Movimiento de Liberación Nacional (MLN).8 Este movimiento logró muchas alianzas y corría paralelo al movimiento Nueva Afrikka de afroamericanos en Estados Unidos quienes proponían una partición en el territorio sureño y construir una nación aparte. También fueron duramente reprimidos. Pero lo que nos separa de esto es apenas cuatro a cinco décadas, un periodo muy breve en términos históricos. Los lamentos por el muro que se oyen de las grandes empresas listas para devorar capital son muy diferentes a los que se oyen de los desposeídos y de la gente con alguna conciencia. Además del dolor humano la devastación ambiental va a ser dramática. El latifundio y el imperio van de la mano. Son emblemáticas estas palabras casi finales del cuento citado: “Por encima del río, sobre las copas verdes de las casuarinas, vuelan parvadas de chachalacas verdes. Eso también es lo que nos gusta”

La autora es sicologa. Comentarios a: unasolalira2@gmail.com

NOTAS

1 In 2006 Democrats were saying “buid that fence” https://www.bostonglobe.com/news/politics/2017/01/26/when…fence…/story.html

2 Pedro Rios, Friendship Park…Tribuno del Pueblo, sep/oct 2006

3  Howad Zinn, A people’s history of the United States

4  Richard D. Vogel, Stolen birthright… www.houstonculture.org/hispanic/conquest

5  History of border conflict before it was Texas www.laits.utexas.edu/jaime/cwp4/ckg/Texmex.html

6  Richard D. Vogel op cit

7  James K. Polok and the USA-Mexican War: A conversation with David M. Pletcher, www.pbs.org/kera/usmexicanwar/prelude/jp_jp_and_the_mexican_war.html

8  Raymond Soto Dávila, Lucha y espacio de la liga Socialista Puertorriqueña: 1962-1989.

Generación Romero

Por Yomaira Valenzuela

Especial para Claridad

“… Les suplico, les ruego, les ordeno

en nombre de Dios: ¡cese la represión!”

(Homilía 23 de marzo de 1980)

Quiero hacerles participe de la grata experiencia vivida en pocos días en el Salvador, con motivo al centenario del natalicio de Mons. Romero. Nos hemos congregado del 12-15 de agosto jóvenes de distintos países, organizaciones,nominaciones cristianas, movimientos ecuménicos entre otros, para reflexionar, compartir deseos, sentimientos, preocupaciones, esperanzas, propuestas y compromisos ante la realidad social que nos rodea, desde el espíritu de Jesús que impulsó a Mons. Romero a ser profeta en un tiempo y espacio determinado.

Participé del encuentro como delegada de la organización Red de Esperanza y Solidaridad de la Diócesis de Caguas, la cual es parte del SICSAL (Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los pueblos de América Latina Mons. Romero) de la cual parte esta iniciativa. El SICSAL es una red mundial cristiana ecuménica de solidaridad con los pueblos empobrecidos. Articula comités, organizaciones, grupos y personas comprometidos en la promoción de la solidaridad desde la fe cristiana, la justicia y la verdad como servicio y acompañamiento a la causa de la liberación. Fue fundado en 1980 en respuesta al reto de la presencia de los cristianos y cristianas en las luchas populares de América Central bajo la inspiración de Mons. Romero, signo de todos aquellos hombres y mujeres que dieron su vida por la fidelidad al Evangelio en favor de la opción por los pobres y necesitados.

Para las/os que no conocen el 15 de agosto de 1917 nacía, en Ciudad Barrios (El Salvador) Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, quien, con el tiempo se convertiría en el 4° Arzobispo de San Salvador, profeta, mártir y beato de la Iglesia irrumpiendo así con un modo de ser “Iglesia pobre para los pobres” y denunciando así todo aquello que se oponía a la construcción del Reino de amor, paz y justicia.

Generación Romero nace con motivo al centenario del natalicio de Mons. Romero, como una especie de llamada a seguir su legado, de modo que las nuevas generaciones podamos conocer, asumir y celebrar hoy su palabra, obra y compromiso. Es una iniciativa impulsada como una plataforma abierta que articula a comunidades, instituciones de educación formal y no-formal, iglesias de diferentes denominaciones y organizaciones sociales.

Las actividades de esos días fue una especie de generación de energía, de cara al compromiso hacia la transformación social. nos reunimos alrededor de 200 jóvenes. El encuentro se llevó a cabo siguiendo el método ver, juzgar, actuar y celebrar. Siguiendo estos pasos, en un primer momento, se le llamó “Congreso de Juventudes”, donde se generó un proceso de reflexión y análisis sobre la realidad del Salvador, trayendo a colación las realidades de los países que allí representábamos. Los temas analizados fueron: medio ambiente, problema del agua, la política en unión con el sentido del poder y el servicio, perspectiva de género, educación y la falta de oportunidades de empleos y emprendimiento que enfrentan las nuevas generaciones. Desde trabajos grupales y plenarios, pudimos poner nombre a lo que acontece en estas áreas y sobre todo expresar y compartir cómo nos sentimos y cómo nos afecta la realidad. No todo quedo allí en una simple vista, sino que ante lo visto y analizado, creamos propuestas y posibles compromisos, desde la conciencia que todos y todas debemos tomar nuestra parte en las luchas por las transformaciones sociales, animados a ejercitar el pensamiento crítico.

En el segundo momento, el Juzgar, nos dejamos iluminar por el testimonio y la palabra de Mons. Romero, por medio de un documental de su vida: “Hay que cambiar de raíz todo el sistema”. Nos facilitó visualizar un importante aporte a los cambios culturales y estructurales que nuestros países necesitan en este momento histórico actual, basado en el profetismo. Nos unimos a la peregrinación con el lema: “Caminando hacia la cuna del profeta”, donde miles de personas emprendían hacia Ciudad Barrios lugar donde nació Mons. Romero. Caminamos alrededor de cinco horas culminando con una alegre eucarística con los cantos propios de la misa salvadoreña. Hicimos un recorrido por Cuidad Barrios, hacia la casa de la cultura, la galería de fotos tomadas por Mons. Romero y por su antigua casa donde nació y vivió con sus padres y hermanos.

Como parte del actuar, nos dirigimos a una escuela en Ciudad Barrios donde estaban reunidos alrededor de cien jóvenes y adolescentes, propiciamos y dirigimos un diálogo abierto sobre la vida de Mons. Romero: ¿qué nos dice su vida hoy a los/as jóvenes?, ¿Cuáles son los principales desafíos que tenemos los/as jóvenes en el Salvador y Latinoamérica?. Todo el actuar no quedó ahí, surgió la idea de conformar un equipo y espacio juvenil romeriano permanente, que nos conduzca a la próxima canonización de Mons. Romero y a otros eventos importantes, realizando un itinerario progresivo de formación, de maduración humana y espiritual en el carisma de nuestro Mártir.

Llegó el momento de celebrar y cerramos el día con una celebración ecuménica y cultural en la plaza cívica de Ciudad Barrios. El día 15 que fue el mero día del cumpleaños número 100 de Romero, nos dirigimos hacia el Hospital Divina Providencia, donde fue asesinado, y celebramos la eucaristía por su vida y testimonio. culminamos el día y el encuentro con una visita por la Cripta de la Catedral, donde se encuentra el cuerpo de este gran profeta.

Estoy más que agradecida por la oportunidad que he tenido de haber participado en este espacio de compartir, en un pueblo que ha tenido la capacidad y el coraje de sobrevivir. Todo lo experimentado en estos pocos días muy intensos, me ha impulsado a seguir fortaleciendo mi compromiso por la justicia, los derechos humanos, el respeto a la diversidad y la transformación social. Como decíamos al finalizar del encuentro, que esto no se quede aquí, que todo lo vivido haya sido un estímulo para seguirnos formando y animando en esta caminada hacia nuestro horizonte utópico de un mundo que sepa integrar las juventudes y su potencial profético.

Los cocodrilos de Guayama

Al Ismaelillo, para que en el futuro sepa de dónde viene su abuela Teresa…

Nunca supe de dónde llegaron, pero de que Guayama tenía dos cocodrilos, de eso sí puedo dar fe. Uno de ellos (o ellas) pertenecía a Américo Valdés, en el barrio Carioca. Era el cocodrilo de la gente pobre. Tan relajada era nuestra niñez en el Guayama de esos tiempos que el reptil era parte integral de nuestras travesuras en la calle Meditación. Por las tardes, al salir de la escuela Corderito, nos íbamos a hurtadillas a ver al cocodrilo de Américo Valdés. Allí estaba siempre, en el patio de una casa pobre, en ese barrio negro de mentalidad de carnaval antillano que se llamaba Carioca. No nos comía porque no le daba la gana; pues verjas, lo que se dice verjas, no lo separaban de nosotros. Era toda una aventura verlo desplazarse pastosa y silenciosamente por las hierbas de aquel patio amplio. Mi primo Rubén, que nunca descartó la oportunidad de ser riesgosamente aventurero, me explicó más de una vez la ciencia de tocar el cocodrilo sin que respingara. “Nunca por delante ni cerca de la cabeza. Es cosa de tocarlo con delicadeza y salir a correr”. No sé si la niñez es una etapa de idiotez, pero escuchábamos sus razonamientos absurdos, como si fueran la disertación de alguien que sabía del asunto. En todo caso, para mí, que era un hiperactivo de primera, las explicaciones sobraban y eran, en realidad, un preludio innecesario. Hasta con las manos lo toqué.

Siempre se rumoraba entre los niños y niñas de la Escuela Elemental Corderito que allá en el otro extremo de la sociedad, entre los ricos, había otro cocodrilo. Si mal no recuerdo era en la casa del doctor Domínguez, posiblemente el único dentista del pueblo. La aventura no iba a ser fácil. Nos enfrentábamos a la tarea de ver a un cocodrilo privilegiado, que vivía entre la gente de alcurnia de Guayama. Y si algo tenían los ricos de Guayama, al menos desde nuestra perspectiva, era que rodeaban sus casas de verjas y portones sellados. Nada tan lúgubre como pasar una tarde de domingo por las calles de las familias adineradas de mi pueblo. Todo parecía muerto, dominado por lo que Palés llamaba una “fría y atrofiante modorra”.

Claro, las cosas son del cristal, nublado o limpio, con que uno tiene oportunidad de mirarlas. Ir de Carioca, subiendo por la cuesta del Colegio San Antonio hasta llegar a la calle Ashford de Guayama, era para nosotros siempre una experiencia cultural chocante. En Carioca, ni la gente ni los cocodrilos estaban rodeados de verjas. El barrio de mi niñez era uno de ventanas y puertas siempre abiertas. Lo mismo peleábamos a cuchilladas, que nos abrazábamos regocijadamente, pero siempre descartando las barreras físicas entre las personas de una misma clase. Las casas eran para dormir, no para encerrarse. De hecho, en Carioca teníamos hasta un filósofo de barrio, que odiaba la meditación a solas y, solo por eso, gastó toda su vida sentado en una esquina mirando al sol de día y a la luna, de noche, hasta quedarse ciego como un murciélago. Probó su punto: la pura luz y la pura oscuridad son la misma cosa, si miras al cielo fijamente, hasta perder el uso de las pupilas.

Sea como sea, a media humanidad de niños y niñas del tercer grado de Corderito nos dio con ver al cocodrilo de los “blanquitos” del pueblo. Rubén se autoproclamó el líder de la expedición. En realidad, su prestigio estaba en juego, pues fue él mismo quien regó en Carioca el chisme del cocodrilo de los Domínguez. Y fue así como esa tarde, procediendo a contrapelo del sentido común que nos habían inculcado las maestras de primer, segundo y tercer grado, nos fuimos para el centro del pueblo, a la esquina de la calle Ashford y la Bruno.

Malo, lo que se dice malo, el plan no lo era. Pero no estaba exento de riegos y dificultades, dos cosas que siempre han alimentado el espíritu creativo de los niños. El lugar que Rubén identificó como “la jaula” del cocodrilo de los Domínguez no era visible desde afuera y, siguiendo el patrón de todo en el centro del pueblo, estaba rodeado de verjas. Como maromeros de circo nos trepamos improvisadamente por la verja de la casa aledaña. En realidad, yo no puedo jurar que vi mucho. Rubén señaló hacia lo que parecía un cocodrilo reposando entre las verjas de las dos casas. Ciertamente era más mofletudo que el de Américo Valdés, al que alimentaban solamente con perros, gatos y, si tenía suerte, con una que otra gallina. Pero a todos nos dio pena verlo allí solito, sin la compañía de niños y niñas que lo incitaran a levantar la cabeza. La aventura nos rompió el alma: el cocodrilo de los Domínguez, tan anunciado por mi primo, era víctima del encerramiento y aislamiento social de los ricos de mi pueblo. Norma, una amiga de infancia en Carioca y que, como yo, no guardaba sus pensamientos por más de dos segundos, preguntó indignada: “¿Para qué tanta verja, si al cocodrilo de Américo Valdés lo sacan a pasear en Carioca los domingos con un lazo en la cabeza?” Pobrecito, eso fue los que nos pareció; un cocodrilo triste, desgajado de vínculos sociales con niñas y niños traviesos.

Si los cocodrilos de Guayama estuvieran vivos, las cosas que podrían contarnos serían materia prima para un cuento. Las verjas y portones de las casas de los ricos de mi pueblo, siempre poniendo barreras entre los grupos sociales. Yo, que no soy cuentero, concluyo esta narración nostálgicamente parafraseando a don Luis Palés Matos: ¡Piedad, Señor, piedad para mi pobre pueblo! / Sobre estas almas simples, desata algún canalla/ que contra el agua muerta de sus vidas arroje/ la piedra redentora de una insólita hazaña / o que, por lo menos, tumbe las verjas, para que se los coma un cocodrilo…