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Marchan por la independencia de Puerto Rico

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

 

“En el trayecto de construir esta expresión de conciencia y combatividad nos preguntaban amistades solidarias: ¿Por qué ahora una marcha por la independencia? La respuesta corta es simple: ¡Siempre es el tiempo correcto para clamar por la libertad de nuestro pueblo!”, declaración política de la Marcha por la Independencia de Puerto Rico

A son del toque de de las Barrileras del 8 de Marzo y encabezada por el contingente de Las Lolitas, (mujeres que honran la memoria de la líder nacionalista Lolita Lebrón), cerca de tres mil asistentes participaron de  la Marcha por la Independencia de Puerto Rico, este domingo 31 de agosto.

Convocada por 25 organizaciones independentistas, la marcha  salió alrededor de las 11:30 de la mañana del lado sur del Capitolio, y recorrió el casco del Viejo San Juan, hasta llegar al edificio de la llamada Corte Federal. No faltó organización que no acudiera con su pancarta que los identificara, como “Puerto Rico es Nuestro”, no faltaron las  consignas que iban desde… “Yo solo sé tres palabras en inglés: Yanqui go home. ¡Viva Puerto Rico!” La solidaridad para con el pueblo palestino igual dijo presente, con pancartas de Palestina libre, “Viva Palestina libre”. Ambas banderas no faltaron durante el recorrido. Un fuerte sol y una temperatura que llegaba a los 100 grados de sensación de calor nos acompañó en el trayecto.

El día anterior a la marcha, el 30 de agosto, se cumplieron 40 años del hecho conocido como los Arrestos del 30 de agosto de 1985, cuando el Buró Federal de Investigaciones (FBI, siglas en inglés) arrestó a 15 integrantes del Ejército Popular Boricua. Entre los asistentes a la marchase encontraba uno de sus exintegrantes, Orlando González Claudio, quien fue uno de los arrestados y cumplió años de cárcel por los delitos imputados. A pregunta de CLARIDAD tanto sobre la importancia de los hechos del 30 de agosto como de la presente marcha, González Claudio expresó que el 30 de agosto fue un momento muy importante para ellos y ellas porque  el pueblo de Puerto Rico se tiró a apoyarlos y también recibieron el apoyo de los países de América Latina, reclamando el derecho de Puerto Rico a la autodeterminación e independencia “que es el derecho internacional que aun no se nos ha concedido”.

Señaló que tanto la fecha del 30 de agosto como la marcha que se celebraba son pertinentes: “Definitivamente, a nosotros no  nos han podido colonizar, seguimos siendo patria, seguimos honrando a nuestros héroes y a esta patria no le ha dejado de ser un sueño la independencia nacional. No importa el día, todos los días hay que luchar”.

Entre los presentes estuvo el grupo que lidera la iniciativa, Plan B-Independencia, una de las organizaciones convocantes. A preguntas de este medio sobre la relevancia de la manifestación del independentismo en estos momentos, el licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez describió la existencia de una coyuntura dramática para el pueblo puertorriqueño ante la elección de Donald Trump, los cambios a nivel global, la destrucción del llamado Orden global y los intentos de Trump de establecer un control sobre el gobierno norteamericano, que plantean la  urgencia de que Puerto Rico resuelva su estatus colonial.

En esa dirección, indicó que la marcha es una de las primeras materializaciones de esas conversaciones, por  la preocupación que hay de la coyuntura que está viviendo Puerto Rico y el comienzo de una serie de actividades para fortalecer el movimiento independentista y poder empezar una discusión franca con EE. UU. para resolver el problema del estatus lo antes posible.

En tanto, la economista Martha Quiñones, también de Plan B, resaltó que la actividad es una unitaria, que deja a un lado las diferencias para unirse en un momento crítico, como lo es la propuesta de volver a abrir las bases militares como la alternativa económica para Puerto Rico,  cuando se ha desmostrado que eso no generado desarrollo, al contrario. Atribuyó la idea de que se vuelva al establecimiento de bases militares a que tienen miedo a que la independencia siga creciendo “y esta manifestación  es parte de este crecimiento, esta manifestación se está dando en Estados Unidos, eso es importante porque son los que se tuvieron que ir y quieren regresar y creen en el discursos de que es posible la independencia y ser un país prospero”.

Mientras, la marcha continúa, las consignas, la música que nunca faltan.  Antes de llegar a su destino, se hizo una parada frente a la Iglesia San Francisco en donde los trompetistas Orlando Marrero y Nicolás Santiago tocaron las piezas  Verde Luz,  el Himno Revolucionario y hasta la plena Qué bonita bandera,  en memoria del fenecido líder del Ejército Popular Boricua, los Macheteros, Filiberto Ojeda Ríos, quien fue trompetista de profesión.

Llegados frente al Tribunal Federal, los actos fueron conducidos por el actor Luis Enrique Romero. Antes de dar lectura a la declaración política, la actividad contó con la participación del cantautor Alí Tapia, la cantante Tere Alancastro y el intérprete de Hip Hop, Luis Díaz, quien se distingue por sus letras de denuncia. El veterano trovador y músico conocido  Antonio Rivera (Tony Mapeyé) interpretó unas décimas con el estribillo ‘Fortalezcamos la lucha digna de la independencia’.

La declaración política que fue suscrita por las 25 organizaciones convocantes fue leída por la portavoz de la Jornada se Acabaron las Promesa, Jocelyn Velázquez, el activista ambientalista Juan Camacho y el portavoz de Movimiento Socialista de Trabajadores (MST), Ricardo Santos Ortiz.

La declaración resaltó: “Una de las estrategias de los imperiosa lo largo de la historia de la humanidad ha sido la de promover la división entre los sectores oprimidos. Romper con el divisionismo, comprender la necesidad de la unidad en la acción entre las bases y reconocer las diferencias que podamos tener, como una realidad necesaria para construir un Puerto Rico plural y verdaderamente democrático, es fundamental para la creación de una nueva alianza independentista, leyó Velázquez.

La lectura describió un Puerto Rico que vive en un deterioro económico en caída libre desde hace más de una década, una economía basada en traer inversionistas extranjeras, industrias extractivistas y explotadoras, que se benefician de la precarización de nuestra clase trabajadora, a la vez que se llevan al extranjero los miles de millones de dólares de ganancias. “Los ladrones de la Ley 60 son apenas la punta del témpano de un modelo económico dirigido al fracaso, al empobrecimiento masivo y al enriquecimiento de unos pocos”, se denunció.

En otra de sus partes, en voz de Camacho se resaltó: “Desde los tiempos del gobierno militar hasta la nefasta Junta de Control Fiscal, pasando por el embeleco del Estado Libre Asociado, aquí SIEMPRE han gobernado los yanquis. Hoy más que nunca urge romper con estas cadenas. Esto ha implicado que el modelo de país que se ha forjado ha sido el que tanto a Washington como a Wall Street les ha convenido. La extracción intensa de riquezas ha sido constante. En estos momentos, con el apoyo de los partidos colonialistas, el imperio implanta la nefasta Ley PROMESA para obligarnos a pagar supuestas deudas a consorcios buitres que apostaron a comprar deuda barata para multiplicar dividendos a costa de la salud, la educación y el desarrollo económico de nuestro pueblo. Esto, sumado a que en las colonias no hay espacio para construir un proyecto de país, nos sería suficiente para convocar esta marcha”.

En una especie de compromiso, los convocantes proclamaron que quieren un Puerto Rico libre e independiente, sin subordinación a los Estados Unidos o a cualquier otro imperio; usar la soberanía  para participar equitativa y solidariamente con el resto de las naciones en encarar los retos de la humanidad y el fin de las  políticas de privatización.

“Reiteramos que nuestra independencia la construiremos los y las puertorriqueñas mediante nuestras luchas y las luchas que por tantos años ha realizado nuestro pueblo para su consecución. Aspiramos a una soberanía plena, sin injerencia externa, con instituciones transparentes; una ciudadanía crítica y con estructuras que atiendan las desigualdades y garanticen una verdadera justicia social a nuestro pueblo.

No seremos colonia ni neocolonia. Puerto Rico será libre más temprano que tarde y disfrutaremos del derecho natural e inalienable a la vida, a la dignidad humana y la libertad”.

Finalizada la lectura de la declaración política, la actividad cerró con la interpretación de la letra revolucionaria de nuestro himno, dirigidos por Tony Mapeyé.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un septiembre grande para el boxeo

 

Especial para CLARIDAD

El pasado fin de semana comenzó el mes de septiembre este es un mes que normalmente se caracteriza por ser uno donde se define la postemporada de las grandes ligas y a partir del próximo fin de semana comienza la NFL que ha ido ganando popularidad en Puerto Rico.

Sin embargo, este septiembre tiene unos elementos particulares en el mundo del boxeo que no deben pasar desapercibidos.

A partir del próximo sábado, tres boricuas intentarán ganar campeonatos mundiales o interinos, el único campeón unificado que tiene Puerto Rico en la actualidad Oscar Collazo defenderá ambos campeonatos, mientras otras dos figuras que están tocando las puertas de ser contendores mundiales terminaran el mes en peleas que lo pondrían más cerca de una pelea titular en una cartelera que también se espera la cuarta pelea de Juamita López.

Como si todo eso no fuera suficiente la pelea más esperada del año (aunque no cuenta con un boricua) se llevará a cabo con el enfrentamiento entre el estadounidense Terrence Crawford y el mexicano Saúl “El Canelo” Álvarez.

Pitufo a su última oportunidad

El primer gran enfrentamiento que tendrá implicaciones para los nuestros será el sábado 6 de septiembre cuando Christopher “Pitufo” Diaz se enfrente al Mexicano José Núñez quien estará defendiendo su correa de las 130 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) por primera vez desde que la ganó el pasado 28 de mayo en Japón.

La pelea será en su pueblo natal de los Monchis Sinaloa México y en el papel se espera sea una victoria fácil para el mexicano, sin embargo, cuando uno mira los resumes de ambos peleadores cuidadosamente se da cuenta que Núñez nunca se ha enfrentado a un veterano con la experiencia del boricua.

Habiendo dicho eso hay que ver si la cantidad de guerras que tuvo temprano en su carrera Pitufo no le pasan factura en lo que podría ser su última oportunidad titular (recordemos que tuvo dos oportunidades por los campeonatos de la OMB en las 126 libras, pero no pudo salir victorioso).

El boricua en mi opinión va a tener que resistir que Suárez salga como un huracán y le va a tener que conectar con algo significativo temprano para ganarse el respeto del azteca, si lo hace, mientras más dure el combate más favorece al nuestro quien tiene una reputación de empezar lento y apretar en la segunda parte de la pelea.

La pelea se podrá ver por la aplicación DAZN a partir de las  nueve de la noche el sábado 6 de septiembre.

La segunda semana esta bien cargada

A partir del jueves 11 de septiembre y por espacio de tres días consecutivos habrá tres carteleras de suma importancia.

La primera de ellas será el comienzo de una nueva serie llamada Underdog que es una colaboración entre la compañía DAZN y el Turki Alish que combinara peleas de prospectos como de campeones de poco reconocimiento.

En esa categoría cae pelea la que será la estelar de la noche cuando el estadounidense Antony Olascuaga defienda su título mundial OMB de las 108 libras (que le ganó el año pasado al boricua Bomba González) contra el boricua Juan Carlos Camacho. Camacho ha sido el clasificado del organismo ya por algún tiempo y llevaba meses esperando este combate.

El nuestro es mejor boxeador técnico, pero tiene que evitar los errores mentales que le han enviado a la lona en peleas recientes, aunque en su defensa siempre se ha repuesto para ganar.

Como parte de su entrenamiento este le ha pedido ayuda para prepararse al prospecto Malik Quiñones y al campeón de las 105 libras Oscar Collazo quien es un experto en golpes al cuerpo que es la principal arma de la Olascagua.

La pelea se podrá a ver por la aplicación DAZN el día 11 a partir de las 9pm

Finalmente llegó la oportunidad de Stephanie Piñeiro

La boricua Stephanie Piñeiro además de ser baloncelista fue medallista centroamericana de oro en boxeo femenino en los Juegos Centroamericanos de San Salvador 2023.

Ésta había empezado su carrera en el profesionalismo desde el 2019 y ha intentado en dos ocasiones clasificar para representar a PR en los juegos olímpicos de 2020 y 2024 pero sin éxito.

Sin embargo, en el profesionalismo Piñeiro a sido sumamente exitosa acumulando marca de 9-y 0 y durante junio del año pasado venció de manera convincente a la mexicana Diana Tapia Castro quién era una clasificada mundial. Tras esa victoria la compañía Matchroom Boxing que la había firmado junto a Javier Bustillo le habían prometido la oportunidad titular en las 147 libras. Por la razón que sea Matchroom tomo la decisión de dejar de trabajar con peleadores boricuas lo que atraso que esta pelea se hiciera realidad.

Pero finalmente Stephanie peleará por un campeonato interino (no es el título en propiedad) de las 147 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) el próximo viernes 12 de septiembre en una cartelera que se llevará   en el Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón.

El combate mundialista será ante la canadiense Marie Pier Houle

La ganadora estará en línea para enfrentar a la campeona en propiedad la británica Lauren Price quien posee 3 de los 4 campeonatos de esa división. Los boletos para la pelea se consiguen en ticketera

Canelo y Crawford por Netflix

La pelea más significativa para los fanáticos del boxeo y los apostadores es sin duda la pelea que se llevará a cabo el próximo 13 de septiembre cuando el estadounidense Terence Crawford con marca de 41-0 31 kos suba dos divisiones a enfrentar al campeón indiscutido de las 168 libras el Mexicano Saul Canelo Álvarez quien posee los cuatro campeonatos de esa división.

Esta pelea ha dividido opiniones pues hay quienes entienden que Crawford coge un Canelo desmejorado que, aunque ha ganado sus últimos 6 combates desde que fue sorprendido por Dmitri Bivol en el 2022 no ha logrado noquear a ninguno de sus oponentes desde noviembre de 2021.

Mientras que los que favorecen a Canelo insisten que este no necesariamente el azteca va en descenso, sino que no se le había presentado un rival que ameritara que este se prepara al 100 por ciento para ganar.

El grupo de Canelo está convencido que la diferencia en peso pues Canelo ya lleva muchísimo tiempo en las 168 será un factor determinante pues recordemos que Crawford comenzó su carrera en 135 libras.

La pelea se podrá ver el 13 de septiembre por Netflix a partir de las 9p.m.

De regreso Collazo

Aunque creo que la espera fue más larga de lo que debió haber sido el sábado 20 de septiembre el campeón boricua Oscar Collazo regresa al Cuadrilátero cuando defienda sus campeonatos de las 105 libras de la AMB y OMB contra el filipino Jayson Vayson.

Collazo viene de lucir de manera espectacular el pasado mes de marzo en Cancún por lo que se le hizo difícil conseguir a alguien que estuviera dispuesto a enfrentarlo. Collazo esta en busca de otros dos filipinos Pedro Tanduran Y Melvin Jerusalem quienes poseen los campeonatos de los otros dos organismos de ese peso, pero hasta ahora han reusado hacer la pelea unificatoria.

Se comenta que en el caso de Jerusalem se le hizo una sustancial oferta, pero este la descarto recordemos que este ya fue noqueado por Collazo en mayo del 2023 y decidió hacer una defensa por mucho menos dinero a mediados de octubre en su natal Filipinas.

Así las cosas, Collazo enfrenta en Vayson un rival aceptable cuya única derrota es ante un excampeón mundial y merece mucho respeto pues cancelo una pelea que tenía en Indonesia y era eliminatoria del FIB ese mismo día para darse la oportunidad de retar al boricua.

La pelea se podrá ver por DAZN el día 20 a partir de las 9pm

Juanmita, Najee y Flaz en Kissimmee el 27

Para cerrar el mes otros tres boricuas estarán peleando el sábado 27 de septiembre en Kissimmee Florida.

Uno de ellos será Juanmita López quien estará realizando su cuarta pelea profesional y viene de lucir inmenso en Nueva York en la cartelera que se coronó campeón el boricua Xander Zayas el rival de juamita todavía no ha sido anunciado.

Mientras que en los turnos estelares pelearan los boricuas Nayee López y Nicklaus Flaz

Nayee se enfrentará al veterano Kalvin Henderson quien apenas tiene 2 derrotas siendo una de ellas ante el talentoso cubano David Morell.

De ganar muchos ya creemos que el boricua ya está listo para subir de nivel de oposición y enfrentar retos más grandes al punto que hubo conversaciones para que este enfrentara al excampeón mundial Arthur Berterviev pero estas no progresaron.

Por su parte  Flaz quien tiene a cargo el turno estelar tendrá un duro reto en el estadounidense Peter Dobson que con marca de 16-2 ha peleado con figuras como el prospecto Jail Hackett y el británico Connor Benn.

Flaz quien ha ganado sus últimos 6 combates y actualmente este rankeado # 11 en ambos la FIB y la OMB en las 147 libras sabe que tiene que seguir ganando para que se le presente la oportunidad titular.

Incluso me parece que de la manera que ha venido peleando el boricua tendría una oportunidad real contra cualquiera de los dos irlandeses Paddy Donovan o Lewis Crocker que se enfrentaran el 13 de septiembre en Irlanda por el campeonato del FIB que dejo Vacante el estadounidense Jaron Ennis.

De ganar la oportunidad mundialista podría ser una realidad.

Las peleas se podrán ver por la página de Probox de Youtube el día 27 a partir de las 8:00p.m.

Sin duda será un mes grande para el boxeo boricua estaremos pendientes.

 

 

 

 

 

 

¿Nuevo militarismo? Los anexionistas no aprenden

 

Los anexionistas puertorriqueños se han inventado un nuevo juego, o más bien, están recalentando otro bastante viejo. Están azuzando a Donald Trump para que ante una supuesta amenaza a los intereses estadounidenses en el Caribe -léase Venezuela y Cuba- vuelvan a llenar a Puerto Rico de bases militares. La probabilidad de que eso ocurra es muy baja, pero si ocurriera –no porque los anexionistas lo gestionen, sino porque el nuevo imperialismo del sátrapa lo crea necesario- lejos de acercar la anexión la mantendría a distancia. Lo que sí se impulsaría sería nuestro movimiento de liberación nacional ante esa nueva versión de colonialismo brutal.

Pero antes de abundar sobre esto hagamos un poco de historia.

La guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que arrancó en 1945 tan pronto concluyó la II Guerra Mundial, catapultó la importancia estratégica de Puerto Rico para los estadounidenses. Entonces las fuerzas navales y terrestres necesitaban de bases de apoyo cercanas a potenciales áreas de conflicto y Puerto Rico, llave de entrada al mar Caribe, se volvió clave para la defensa de un sector geográfico donde, entre otras cosas, ubica el más importante canal interoceánico, el de Panamá.

Las bases militares que Estados Unidos había construido en su colonia caribeña durante la segunda gran guerra no vieron mermada su importancia tan pronto terminó aquel horrible conflicto, más bien lo contrario. La URSS había cargado con los peores daños de la guerra, con más de 20 millones de muertos y su infraestructura destrozada, pero emergió victoriosa. Además, al finalizar el conflicto sus fuerzas armadas eran las más grandes y mejor entrenadas del planeta y había extendido su dominio político y económico a la mitad de Europa. Frente a esa fuerza que el mundo capitalista consideraba como su principal enemigo, las bases militares caribeñas aumentaron su importancia. Poco más de una década después, cuando sobrevino la Revolución Cubana en 1959 y, tras ella, creció el movimiento de liberación nacional por toda América Latina, la colonia caribeña aumentó aún más su importancia para quienes nos habían invadido seis décadas antes.

La política interna de la colonia puertorriqueña a partir de 1945 estuvo determinada por esa nueva realidad. La principal fuerza política puertorriqueña de entonces, el Partido Popular Democrático, y su líder hegemónico, Luis Muñoz Marín, mantuvieron posiciones independentistas aún después del primer triunfo electoral de 1940 y hasta en los primeros años del periodo bélico, pero a partir de 1945 todo cambió. No solo desapareció la independencia de sus postulados, sino que se declaró incompatible apoyarla y ser miembro del PPD. Simultáneamente, desde sus nuevas instancias de poder colonial luego de las reformas que les concedieron, ayudaron al FBI a desatar la mayor persecución del independentismo de la que hay registro (Ley de Mordaza, encarcelamientos, 135 mil carpeteados, etc.).

Mientras tanto, la militarización de Puerto Rico continuó. A las bases que nacieron durante la guerra (Ramey, de la Fuerza Aérea, en el oeste; Roosevelt Roads, de la Marina, en el este.) se unió la utilización de Vieques y Culebra como centros de entrenamiento, junto a áreas de El Yunque y del sur del país, mientras en el área Metro siguieron operando la base de la Marina en Isla Grande y el Fuerte Buchanan en Guaynabo, así como los programas de formación de oficiales militares en las universidades (ROTC). A todo esto, se unió, a principios de la década del 60, el reclutamiento forzado de jóvenes puertorriqueños para utilizarlos en la nueva guerra que desataron en Indochina.

La intensa persecución desatada a partir de 1948 (año en que la legislatura del PPD aprobó la Ley de Mordaza, seguida del programa Cointelpro del FBI en 1956) no sirvió para garantizarles el ambiente de tranquilidad que necesitaba el colonialismo. Contrario a lo que esperaban, a partir de los años sesenta la lucha de independencia creció alimentada, entre muchas otras cosas, por el militarismo que enviaba nuestros jóvenes a Vietnam y convertía las universidades en centros de entrenamiento. Uno de los motores principales de aquel crecimiento fue la lucha estudiantil que, militante y masiva, creció en la UPR contra el programa militar. Comenzando la década del 70, Culebra primero y Vieques después, añadieron un nuevo motor de la lucha patriótica.

El resultado de aquel militarismo es muy conocido. Primero desapareció Ramey como resultado mayormente de los cambios habidos en el armamento militar y luego la lucha estudiantil redujo a la inoperancia los programas universitarios, mientras que la de todos los puertorriqueños obligó al cierre de los centros de entrenamiento de Vieques y Culebra y la eventual clausura de Roosevelt Roads. Aquella lucha victoriosa hizo a los puertorriqueños más conscientes de nuestra fuerza ayudando, de paso, a consolidarnos como nación.

Ahora, en la tercera década del nuevo siglo, cuando Puerto Rico exhibe muy exuberante su fortaleza nacional, el anexionismo, arrinconado por la historia, cree que rescatando su servidumbre militar pueden volverse útil para Estados Unidos y conseguir así algo de atención. En su desesperación no se percatan de que si lograran atraer de nuevo la bota militar tal vez nos estarían dando el empuje que se necesita para la victoria final de la patria puertorriqueña. Ojalá. Volver a las calles nos reconfortará.

No a la remilitarización de Puerto Rico

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

 

A la luz de lo confirmado por el propio por Cuerpo  Militar de Estados Unidos —según divulgó el periódico El Vocero— de que el  U.S. Marines y marineros de la 22.ª unidad expedicionaria de Infantería de Marina (22nd MEU) comenzaron «entrenamientos anfibios y operaciones de vuelo al sur de Puerto Rico», no es descabellado pensar que las declaraciones de hace unos días del secretario de Departamento de Seguridad Pública (DSP) de Puerto Rico, Arturo Garffer Croly, de que no descartaba la posibilidad de que se reactivaran las bases militares en Puerto Rico, hayan sido  para preparar el camino.

Hace apenas una semana que Garffer Croly, quien también fue  General en Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de la OTAN, declaró que ante la tensión entre Estados Unidos y Venezuela y la presencia de Rusia y China en la región del Caribe, no descartaba la  posibilidad y necesidad de reactivar las bases militares en Puerto Rico como  Roosevelt Roads, en Ceiba,  las islas municipios de Vieques y Culebra y el aeropuerto de  Aguadilla.

Por su parte, la nueva presidenta del partido Proyecto Dignidad (PD) Nilda Pérez Martínez, en entrevista en el noticiero del Canal 11 también se expresó a favor de una reactivación militar en el país, con los mismos argumentos.

Mientras, varias organizaciones políticas y de derechos humanos denunciaron esta posibilidad como un retroceso histórico de una mente colonial y un intento desesperado de parte de los anexionistas por detener el avance de la  soberanía de Puerto Rico.

Uno de los primeros en repudiar la propuesta de Garffer Croly fue el senador por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciado Adrián González Costa: “Solo en una mente colonial se le ocurre volver a ofrecer a Puerto Rico como un punto estratégico. El director de Seguridad Pública de Puerto Rico  promueve que Puerto Rico  se convierta  nuevamente en bastión militar de Estados Unidos.  Solamente en una mente colonial cabe la posibilidad de ofrecer a Puerto Rico  como punto estratégico para bases militares de otro país”, declaró en el hemiciclo del Senado.

El senador del PIP argumentó que Puerto Rico no tiene conflicto con ningún país en el mundo; sin embargo, el coronel Garffer  acaba de poner en sobre aviso a los enemigos de EE. UU. de que hay un nuevo blanco de ataque, es decir, Puerto Rico. Comparó que  los estados de la unión no promueven que sus territorios se conviertan en bastión militar y que el gobierno de EE. UU. no puede  intervenir en un estado de la unión como pudieran intervenir en Puerto Rico, por nosotros ser una colonia, y “promover que  se convierta en un punto estratégico  militar del país que sea. Es legitimar el colonialismo, sea con quien sea. Es Estados Unidos  someter a los y las puertorriqueños  a una nueva situación que no existía: ser blanco de un país extranjero enemigo de Estados Unidos”.

González Costa recalcó que la reactivación de bases militares en el país es aumentar la posibilidad de que nunca dejemos de ser colonia.  “Estamos ofreciéndonos como blanco de ataque en el centro del Caribe. Basta ya,  eso es una ofensa al pueblo de Puerto Rico, incluyendo a los estadistas. Solo unas  mentes colonizadas ofrecerían a Puerto Rico  como bastión militar y punto de ataque en el Caribe”.

Mientras, el Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico igual repudió la propuesta del secretario del Departamento de Seguridad Pública con eco en la presidenta del Proyecto Dignidad.

“El Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico se une al llamado urgente a derrotar la violencia, las violaciones a las soberanías de los pueblos hermanos y a llevar a nuestra juventud un futuro más prometedor que ser carne de cañón de los intereses financieros que defiende el ejército de los Estados Unidos en nuestra región”, expresó en comunicado de prensa.

“Le proponen al país remilitarizar los terrenos ya invadidos por las fuerzas del ejército para que seamos blanco fácil de los enemigos que constantemente se buscan los Estados Unidos por su ambición y glotonería de imperio en decadencia”, sostuvo el licenciado Kevin Miguel Rivera, portavoz del Comité.

El activista por los Derechos Humanos denunció que el ejército de EE. UU.  promueve el genocidio en Gaza, el golpe y la crisis de refugiados en Siria y Libia, invisibiliza el terrible conflicto de Sudán y amenaza con quedarse con las riquezas naturales de Ucrania y Venezuela: “Ese es el que quieren seguir sembrando en esta tierra caribeña. Basta ya.”

Reclamó que nuestra juventud y el país se merecen mucho más que la alternativa militar para salir de la pobreza y crecer. “Ya hemos entregado muchas vidas, la salud física y emocional de generaciones completas, ya han experimentado demasiado con nuestras tierras y nuestros cuerpos. Si eso es lo más que le pueden ofrecer estos funcionarios al país, que se quiten. Y si lo hacen como ofrenda a la metrópolis que nos coloniza, que se abochornen, al menos. Rechacemos la alternativa de seguir ofreciendo nuestra tierra y las vidas de nuestra ciudadanía al servicio de los intereses ajenos y objetarla, mucho más cuando se pretende usar para atacar a un pueblo hermano latinoamericano”.

Por su parte, el grupo Plan B- Independencia fue otro de los que censuró la propuesta. “La conversión nuevamente de Puerto Rico en fortaleza militar estratégica del imperialismo estadounidense surge ahora como la carta de los estadistas ante la crisis del régimen colonial y el colapso de la estadidad como opción descolonizadora, especialmente tras la negativa del presidente, Donald Trump, a respaldarla. Pretender resucitar la militarización, incluso con el apoyo de think tanks como la Heritage Foundation, es una maniobra para cerrar el paso a la independencia”, declaró el grupo en comunicado de prensa.

Plan B trajo a la atención que el éxito de la Marcha por la Independencia celebrada el  domingo, 31 de agosto de 2025, donde miles de independentistas se lanzaron a las calles, ratifica el repudio del pueblo tanto a la remilitarización como al coloniaje.

“Remilitarizar a Puerto Rico es insistir en atarnos a un modelo de subordinación colonial, cuando lo que necesitamos es pensar en una seguridad centrada en el bienestar humano. La seguridad de un pueblo no se mide en portaviones ni en bombarderos, sino en escuelas, hospitales y justicia social”, puntualizó el Dr. Carlos Rivera Lugo, filósofo y analista político de Plan B Independencia.

Además Plan B calificó de inaceptable el que un funcionario de gobierno civil como Garffer, con historial de mando militar en la OTAN y operaciones bélicas, hable como si Puerto Rico fuera una base avanzada del Pentágono. “Sus expresiones carecen de autoridad legal y moral y contradicen el espíritu democrático que debe prevalecer en la administración pública. Puerto Rico no puede ser reducido a una pieza en el tablero militar de Estados Unidos”. En esa línea, indicaron que la Gobernadora  tiene el deber de desautorizar de inmediato las declaraciones de Garffer, ya que  guardar silencio equivaldría a legitimar una agenda contraria a los intereses de nuestro pueblo y a la paz en la región.

Reacciona la Gobernadora

A horas de las declaraciones de Garffer y a preguntas de la Prensa, la gobernadora, Jenniffer González, rechazó que haya habido alguna conversación o solicitud para que Puerto Rico vuelva a abrir ninguna instalación militar y dijo no respaldar la actividad militar ni en Vieques ni en Culebra, de ninguna índole.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La violencia machista no es cuestión de temporada

 

 

Especial para CLARIDAD

 Las diferencias climáticas entre las estaciones del año en Puerto Rico son muy tenues por nuestro clima tropical, aunque los días se alargan a partir de abril y se hacen más cortos cuando se acerca noviembre. Sí estamos muy pendientes de la temporada de huracanes que nos pone en riesgo entre julio y noviembre por los fenómenos que pueden formarse en África y llegar a nuestro Caribe. El cambio climático y sus dramáticos efectos, como los que sufrimos con María, nos han hecho más conscientes.  Sin embargo, cuando de la violencia machista se trata, el periodo del verano de este año 2025 ha sido trágico por la cantidad de mujeres cuyas vidas han sido segadas por feminicidas que eran o fueron sus parejas. Los datos del Observatorio de Equidad de Género de Puerto Rico (OEG) señalan que junio fue el mes con más feminicidios. Doce mujeres fueron asesinadas, dos de ellos en la categoría de íntimos y la mala racha no se ha detenido hasta el sol de hoy.  Del 1 de enero al 31 de agosto de este año 15 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas

Además de los feminicidios perpetrados, las tentativas para cometerlos, pero ellas lograron sobrevivir, son numerosas. Por ejemplo, los datos del OEG, reflejan que julio de 2025 cerró con 36 feminicidios, 13 de ellos íntimos, pero hubo 76 intentos de cometerlos. Además, hubo 14 casos de mujeres que murieron en circunstancias violentas, pero todavía estaban siendo investigados. De esta categoría podrían surgir más asesinatos, una vez sean esclarecidos, si es que eventualmente las autoridades policiales logran hacerlo. Es sabido que el índice de esclarecimiento de casos sigue siendo bajo en Puerto Rico.

Desafortunadamente, son muchas las personas que piensan y sin remordimiento expresan, que hablar de la violencia de género es como ver llover sobre mojado, que no hay mucho más que hacer, que cada mujer debe hacerse responsable por la pareja que “escoge” y enviarlo a freír espárragos cuando la agrede física o emocionalmente. Sin embargo, las historias de las sobrevivientes que fortalecidas por el apoyo que reciben de las organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro que las apoyan logran salir del círculo de la violencia que les roba la paz, la libertad y la dignidad, nos dejan ver claramente los múltiples factores sociales que en una sociedad patriarcal nos pueden conducir a una relación de violencia, tanto por quien la sufre como por el que la ejecuta.

El pasado 15 de agosto se cumplieron 36 años de la aprobación de la Ley 54 para la Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica. Producto del activismo de las organizaciones de mujeres, sectores y personas defensoras de los derechos humanos, esta legislación de avanzada, novel en cuanto a la protección de los derechos de las mujeres, estableció en Puerto Rico la política pública del Estado de repudio a la violencia doméstica como un problema social y de salud pública que concierne al gobierno y a toda la sociedad, el cual trasciende las puertas de la intimidad del hogar. Ha requerido mucho activismo y militancia la defensa del estatuto para que se implante y sea interpretado de la manera en que fue concebido. La Ley reconoce en su Exposición de Motivos las causas de la violencia contra las mujeres, quienes son las más afectadas, como demuestran las estadísticas y que la solución al problema no es individual, sino de la colectividad social. Por tal razón, como reiteran las personas expertas en los temas de género, de las ciencias de la conducta, pero también las que parten de la sensibilidad y el sentido común, la prevención a través de la educación es la llave para abrir la puerta hacia la erradicación del discrimen por género y la desigualdad que nutre la violencia hacia las mujeres y hacia las personas de género fluido.

Desafortunadamente el Estado no encuentra el ojo de la cerradura y se niega a asumir un papel efectivo para la prevención de la violencia de género. Desde la Rama Ejecutiva, la gobernadora suelta una que otra frase trillada cuando es abordada por la prensa cuando se informa un nuevo feminicidio. No hay profundidad, creatividad, compromiso sobre el tema. Nada tengo que decir sobre la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM). Para desgracia y traición a la historia feminista que dio origen a su creación, es hoy una nave quemada, gracias a la mayoría de las “Procuradoras” que fueron nombradas por el Partido Nuevo Progresista (PNP), una de las cuales es hoy convicta por corrupción en el tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico. ¡Cuánto daño le hizo Wanda Vázquez a la OPM!  En los cuerpos legislativos, no cesan los proyectos de ley para enmendar la Ley 54. No necesariamente con el propósito de atender las necesidades de las víctimas sobrevivientes, sino para obtener titulares y promocionar su imagen. Muchas son propuestas redundantes e innecesarias y otras sumamente peligrosas pues menoscaban la política pública de la legislación y el enfoque inclusivo de las personas a las que protege. También se han presentado proyectos que intentan menoscabar la autonomía de las organizaciones sin fines de lucro que les ofrecen servicios a las sobrevivientes, mediante investigaciones y propuestas injustificadas de fiscalización. Esto es totalmente irónico, cuando son los albergues y otras entidades no residenciales las que salvan las vidas de las sobrevivientes y sus crías, mediante una dedicada labor que no lleva a cabo el gobierno por incapacidad y falta de voluntad.

En tiempos en los que el extremismo republicano en EEUU y su nefasto presidente han eliminado y disminuido fondos para las entidades que hacen trabajo para promover la diversidad, la equidad y la inclusión; para todo lo relacionado con los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTQ+, para cualquier gestión dirigida a la protección y defensa de la dignidad humana y ante las posturas de sumisión de quienes mal dirigen a Puerto Rico, nos toca a la sociedad civil continuar luchando contra la violación de los derechos humanos y particularmente contra el trágico problema de la violencia machista. Podemos hacerlo desde nuestros espacios comunitarios. La indiferencia es condenable. ¿Por qué Claribel Montes Alicea, no recibió ayuda mientras pedía auxilio cuando era apuñalada por su feminicida en una calle de Patillas? Además del tiempo que transcurrió sin que la ambulancia llegara. La colaboración económica y con servicios voluntarios a las organizaciones sin fines sin fines de lucro que les frecen servicios a las víctimas sobrevivientes también puede ser una contribución importante.

La temporada de huracanes nos mantiene alertas y nos preparamos para las eventualidades que pueda traer, pero la violencia de género nos afecta de enero a diciembre y también requiere de nuestra acción para prevenirla o para actuar cuando la presenciamos y combatir sus estragos.