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Crucigrama- Doris Torresola Roura

Por Vilma Soto Bermúdez

Horizontales

2. 1ro. de _____ de 1922; nacimiento de Torresola. Fue la tercera de los cuatro hermanos revolucionarios.

8. A nivel.

9. Emperatriz del Imperio bizantino, hija de Constantino VIII.

10. _____ Princesa; Torresola fue encarcelada en esa prisión y otras, acusada de violar la Ley de la Mordaza.

12. Río de Galicia.

13. _____ Torresola Roura; combatió a la policía junto a Albizu desde la Junta Nacional del PNPR en el Viejo San Juan durante la Revolución Nacionalista de 1950 y donde fue herida de bala.

15. _____ francotirador; novela de Pedro Juan Soto.

16. Natural de Irán.

17. Volverá a decir.

19. _____; ciudad natal de Torresola y donde reposan sus restos junto a sus hermanos Elio y Griselio.

22. _____ Baja; municipio de Puerto Rico.

23. Usted, abrev.

25. Nombre de la letra g.

26. Tipo de sangre.

27. Decimoséptima letra del alfabeto griego.

28. Símbolo del radio.

29. Afirmación.

31. Antes del mediodía.

32. Asistir.

33. Juana de _____; joven francesa que participó en la Guerra de los Cien Años.

36. Toro con giba adiposa.

37. Mueble con divisiones para clasificar papeles u otros objetos.

39. Manannan mac _____; dios del mar de la mitología irlandesa.

41. Átomo con carga eléctrica.

42. Me atreví.

44. Partido Nacionalista de Puerto _____; Torresola militó activamente en esa organización.

45. _____ Torresola Roura; hermano de Doris. Uno de los dirigentes de la revolución nacionalista en Jayuya en 1950. Estuvo encarcelado en Atlanta y Puerto Rico.

Verticales

1. Francisco Matos _____; escribió el poema «A Doris Torresola en su inmolación».

3. Ave rapaz diurna.

4. Cubierto de rocío.

5. _____ al-Sharaf Talal; fue reina consorte. Creó el primer sindicato femenino de Jordania en 1944.

6. _____; ciudad natal del pintor puertorriqueño Ramón Frade.

7. Doris _____ Roura; fue indultada en 1962 debido a problemas de salud física y mental causados por el maltrato sufrido en las cárceles.

8. John _____; escritor revolucionario autor de «Diez días que estremecieron el mundo».

11. A Doris Torresola en _____ inmolación; poema de Matos Paoli en honor a la inolvidable patriota.

13. Veinticuatro horas.

14. Seguidor del sijismo.

18. Doris Torresola _____; en 1972, a sus 52 años, se inmoló dando la vida por la Patria.

20. Fundir un metal con otro.

21. Pedro _____ Campos; en dos ocasiones, Torresola defendió la vida del líder nacionalista al enfrentarse junto a él a las fuerzas coloniales.

24. Amansas, domesticas.

25. _____ Torresola Roura; hermano de Doris. Participó con Oscar Collazo del ataque a la Casa Blair el 1ro. de noviembre de 1950. Murió baleado en la gesta heroica.

26. Carta de la baraja.

30. Antes de Cristo.

34. Juan Negrón _____; escritor puertorriqueño. Autor de «Déjame contarte un cuento y otros asuntos» (2015).

35. _____ Canales Torresola; revolucionaria jayuyana. Prima de Doris.

36. Del verbo cornear.

38. Andrés Castro _____; escritor puertorriqueño. Uno de los fundadores de la revista «Guajana». Autor de «Transeúnte de niebla» (1991); «La noche y la poesía tienen algo que decir» (1996), entre otros.

40. Tisana.

43. Divisé.

Humanista del año: Rosa Luisa Márquez

 

Especial para En Rojo

El 26 de febrero, la directora-maestra de teatro Rosa Luisa Márquez recibió el homenaje como Humanista del Año 2022 de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades. Enhorabuena y muy merecido. La ceremonia del homenaje se realizó en el teatro experimental Carlos Marichal del Centro de Bellas Artes de Santurce, y la conferencia magistral de Márquez –“De círculos, cuadrados y una caja de regalos” — se presentó como una lectura-obra teatral interactiva, actuada-performada, musicalizada, a veces cantada y otras veces bailada. Además, hubo cambio de luces y vestuarios y un texto escrito que recibe el público al final del performance, pero que también improvisa para crear en escena, como explica la conferenciante, el texto escénico teatral verdadero.

Escribo aquí para el lector que no estuvo presente en el evento en Bellas Artes el 26 de febrero, pero también para los que asistieron que ya conocen algunos de los detalles de los próximos párrafos. Los últimos párrafos son para todos, presentes y no presentes. He seguido la historia de esta artista durante más de 45 años, y ella cubre ese tiempo –“la Rayuela de su vida”– en once segmentos o actos, cada uno introducido por Rafael Martínez Ortiz, el director musical y músico en escena. Aquí los comprimo en cinco temas rizomáticos que para mí exponen el impacto de Rosa Luisa en el desarrollo del teatro puertorriqueño contemporáneo.

Teoría como experiencia vivida

Yo diría que la base teórica de su trabajo es más extensa que la de cualquier otra/o teatrero/a del teatro puertorriqueño. Desde el teatro del absurdo al nuevo teatro latinoamericano de protesta, del teatro épico de Bertolt Brecht al teatro de la crueldad de Antonín Artaud, del danza-teatro de movimiento a las textualidades del teatro literario, de grupos radicales como el Living Theater, el San Francisco Mime Troupe y el Bread and Puppet Theater de Estados Unidos al movimiento y grupos latinoamericanos como El Teatro del Oprimido, Yuyachkani de Perú y Malayerba de Ecuador.

Y su conocimiento no es solamente de una académica e intelectual sino de experiencias vividas: estudiando con maestras como Gilda Navarra, Victoria Espinosa y Myrna Casas en Puerto Rico; activa en el teatro experimental de protesta en Puerto Rico al principio de los 1970; montando obras de Brecht, terminando una maestría y entonces doctorándose en Teatro en Estados Unidos; trabajando directamente con Augusto Boal en Francia, Brasil y Puerto Rico, con Osvaldo Dragún en Puerto Rico y Cuba, con Peter Schumann en Estados Unidos, Europa y Puerto Rico, con directores y dramaturgos como Miguel Rubio y Arístides Vargas a través de Iberoamérica y en Puerto Rico; y su colaboración continua con el multifacético artista plástico puertorriqueño Antonio Martorell. Este historial de exploración e innovación provee una privilegiada estructura de creatividad, técnica y pensamiento teatral. Lo que se aprende rápidamente de Rosa Luisa es que usualmente es la voz más perspicaz de cualquier conversación teatral.

 Lo internacional como local y lo local como universal

Su trayectoria teórica propone el tema del enlazamiento del teatro puertorriqueño con el teatro latinoamericano, ibérico e internacional. Por su influencia, Augusto Boal llegó para dar un taller en Puerto Rico en 1981, regresa en 1989, y después de la muerte de Boal en 2009, con ayuda de Rosa Luisa, celebran los talleres de su hijo Julián Boal en la Universidad de Puerto Rico en 2010. Por lazos establecidos por Márquez, cientos de puertorriqueños han participado en el Domestic Resurrection Circus de Bread and Puppet Theater en Vermont, y Bread and Puppet y Peter Schuman han llegado a Puerto Rico para dar talleres y crear obras de participación popular desde los finales de los 1980.

En 1989, justamente después de que el huracán Hugo azotó la isla, el primer taller de la Escuela Internacional de América Latina y el Caribe, dirigida por Osvaldo Dragún, se celebró del 15 de octubre al 15 de noviembre en Machurrucutu, Cuba. Los representantes de Puerto Rico fueron Rosa Luisa Márquez y Antonio Martorell de los Teatreros Ambulantes de Cayey. Durante los próximos 15 años, otros puertorriqueños participaban de casi todos los talleres del EITALC.

En años más recientes, Rosa Luisa ha trabajado el intercambio de talleres y montajes con el teatro peruano Yuyachkani (también presente en ese primer taller EITALC) y el colectivo ecuatoriano Malayerba. Ya dos generaciones de nuevos teatrero/as puertorriqueña/os han podido disfrutar viajes de estudio y funciones y talleres locales de los actores, directores y dramaturgos de estos dos grupos.

Brincos y saltos

La noción del uso de “actividades dramáticas” –la educación participativa-expresiva o “creative dramatics”—para enseñar cursos de contenido como matemáticas, ciencias, idiomas, historia, etc. ha existido por décadas, primero en Europa y después en Estados Unidos. Este proceso de teatralizar el salón de clase y transformar estudiantes pasivos en actor-participantes no tenía auge en Puerto Rico hasta que la nueva y joven profesora Rosa Luisa Márquez comenzó a enseñar su clase de Actividades Dramáticas en el departamento de Drama de la UPR-Río Piedras en 1978-79. El entonces estudiante René Monclova bautizó el curso “brincos y saltos” y los estudiantes practicantes comenzaron a llevar sus prácticas a los salones de clase de las escuelas primarias de San Juan y la isla.

Lo interesante de este proceso surge no tanto de la introducción de un nuevo currículo sino de la hibridación del proceso: “creative dramatics” se une con la creación colectiva del teatro de protesta –como El Tajo del Alacrán, Anamú, Moriviví, etc.–, se mezcla con los objetos, la visualidad, la música rústica y las grandes acciones físicas de Bread and Puppet y hace coyuntura con las prácticas de “El Teatro del Oprimido”. Ya el estudiante es partícipe-gestor en los procesos y contenidos de su propia educación y su vida social.

El escenario multi-dimensional –la maestra de espacios y objetos

De los muchos montajes de Rosa Luisa, quiero destacar sus logros escénicos y educativos a través de tres de ellos. Durante los 1980 y 90, sus trabajos con estudiantes del departamento de Drama (UPR) y los Teatreros Ambulantes de Cayey contribuyeron al desarrollo de su “dramaturgia plástica”. Se nota este proceso en obras extraordinarias como “Cuentos, cuentos y más cuentos” (1979), “Otra maldad de Pateco” (1986-87), “. . . qué s©iento volando?” (1988), “El león y la joya” (1989), “. . . denuncaacabar” (1995), “Jardín de pulpos” (1996), “Procesión” (1998) e “Historias para ser contadas” (2001).

No obstante, quiero destacar su montaje en 1997 de “Esperando a Godot” de Samuel Beckett, ya en un ambiente “profesional” que añadió otra dimensión a su maestría de espacios, cuerpos, objetos y textos. Escribí en 2004 que el “proceso de localizar la acción . . . dentro de marcadores geográficos, sociales y lingüísticos boricua-caribeño-subterráneos no causó fricción alguna dentro de la cartografía de la obra”. De esta manera, el montaje pudo “evitar la estancada construcción crítica del ‘teatro del absurdo’ para representar actos concretos y abstractos que servían como metáforas del proceso global de imperios decadentes . . .” desde una visión gráfica y visceral de subversión local.

Antonio (Toño) Martorell y Rosa Luisa.
Foto cortesía Ricardo Alcaraz

Montado con el público sentado en el escenario del Teatro Universitario como el espacio escénico y con las 2,000 butacas vacías del auditorio como su trasfondo, este “Godot” contó con un reparto estelar de Antonio Pantojas, Teresa Hernández, Carola García, Javier Cardona, Yamil Collazo y Omar Silva (músico), diseño de Antonio Martorell y dirección técnica de Checo y Ariel Cuevas. Así mostró cuán bien logrado y profesional puede ser el teatro puertorriqueño a la vez que abarcaba una propuesta escénica innovadora y experimental. Terminé por decir, “. . . como directora-dramaturga, Márquez entiende la estructura sintáctica básica del espacio teatral y el arte del actor: sin cuerpo no hay voz, sin movimiento no hay palabras, sin formas para llenarlo no hay espacio, acción, significado . . .”

En 2003, escribí que su “’Romeos y Julietas’ es un montaje que refleja una interpretación nueva que conecta el romance con el ambiente belicista y de amenaza militar y civil que vivimos actualmente. Además, muestra logros e innovaciones significantes en términos de la manera de pensar teatralmente sobre las obras de Shakespeare en Puerto Rico. La riqueza multidimensional del movimiento en el espacio y los elementos visuales y musicales son sorprendentes aún dentro del historial de esta directora. La obra también incorpora la labor creativa de treinta y cinco estudiantes actores . . . y varios de ellos colaboraron activamente en aspectos creativos del bloqueo de escenas. En suma, es un proyecto de teatro laboratorio de una escala grande. Esto es uno de los elementos más esenciales –si no el esencial– del teatro universitario: experimentar y enseñar”.

Escribí los siguiente sobre su montaje de “Nuestra Señora de las Nubes” en el Café Abracadabra en 2014: “El uso de múltiples objetos grandes como la bicicleta y [otros] de manos –muñecas, calaveras, candungos, mantas y gorras– también distingue este montaje de los de Vargas. Es una técnica que Rosa Luisa Márquez ha desarrollado sobre varias décadas de ser la directora de escena más meticulosa e innovadora del teatro comprometido y estético en Puerto Rico. Como sus trabajos anteriores con obras de Vargas, ‘Nuestra Señora de las Nubes’ muestra que Puerto Rico luce igualmente latinoamericano como los países continentales donde habita la creación teatral de Vargas, Dragún, Miguel Rubio y otros dramaturgos y grupos que ella ha presentado a los públicos puertorriqueños”.

Tocando lo mejor: “Donde el viento hace buñuelos” e “Hij@s de la Bernarda”

Foto cortesía Ricardo Alcaraz

Directora, dramaturga escénica, maestra; pero también es actora: en mayo de 2004, “Donde el viento hace buñuelos” de Arístides Vargas (con Rosa Luisa Márquez –puertorriqueña y Charo Francés –española-ecuatoriana) se estrenó al aire libre en el Jardín Botánico de la Universidad de Puerto Rico dentro de un ambiente extraordinario de valores estético-escénicos e interpretaciones actorales multi-niveladas. Vargas escribió “Donde el viento hace buñuelos” con una base en los ejercicios, improvisaciones, e interacciones de las dos actoras-amigas (Márquez y Francés).  Es una noción de escribir no «para» sino «del» trabajo actoral, no «para» sino «del» espacio escénico, y desde allí sale la poesía polifónica y polisémica del montaje y texto. (Adaptado de mi reseña de 2004).

Esta mezcla produce la experiencia rara de ver a Rosa Luisa Márquez en escena como un personaje y la revelación de que la profundidad y vulnerabilidad emocional del personaje parece ser de la misma actora. El proceso despega la máscara para encontrar una sensibilidad visceral tan tierna como a veces aguda que es asombrosa y escalofriante simultáneamente. La payasa se rompe en pedazos para recomponerse y romperse una y otra vez –en risa, en llanto, en sabiduría tranquila– con una ineludible autenticidad.

En la conferencia magistral del 26 de febrero, Rafael Martínez Ortiz toca piano y anuncia los actos, Pilli Aponte González toca guitarra y canta y Jeanne d’Arc Casas baila. Todo esto encuaderna la memoria viva de “Hij@as de la Bernarda” (2016-18).

Los críticos usualmente exageran cuando intentan nombrar una obra u otra como “espectacular”, “la mejor” o “la mejor del año”, “fuera de serie y por encima de las demás”, etc.  “Hij@s de la Bernarda” –adaptación libre de “La casa de Bernarda Alba” de Federico García Lorca de Rosa Luisa Márquez (concepto y dirección) y Jeanne d’Arc Casas (coreografía y bailarina principal)—no necesita tal tipo de certificación. Brilla por sí misma como un bello acto estético-cultural de excelencia.

 Adapto aquí de mis reseñas: Cada puesta en escena –y he visto cuatro– ha revelado una magia diferente–casi como ver una obra nueva; cada puesta en escena ha mantenido la misma disciplina y filo duro de precisión corporal mientras muestra dimensiones plásticas, sensuales, sociales, trágicas, cómicas y musicales no tan evidentes en las anteriores. Desde la Sala Experimental de Bellas Artes en febrero 2016, al teatro de la UPR en octubre de 2016, a Cádiz (Festival de Teatro Iberoamericano) casi precisamente un año más tarde, “Hij@s de la Bernarda” ha crecido en vitalidad, extensión y tracción con múltiples y diversos públicos.

Foto cortesía: Ricardo Alcaraz

Mirándola de nuevo en el MAC (sin luz en octubre de 2017) y Cádiz pude reconfirmar que entre las obras de teatro, danza y performance que he visto durante los últimos cuarenta años, esta “Bernarda” se ubica en una zona de memoria teatral marcada por “Ocho mujeres” (1974) y montajes como “Abelardo y Eloisa” (1978) de Gilda Navarra y el Taller de Histriones; ahí en esa zona habitan “Quíntuples” (1984) de Luis Rafael Sánchez y trabajos como “Jardín de pulpos” (1996) de la misma Rosa Luisa Márquez, las narrativas actuadas y danzadas de Teresa Hernández y “Una de cal y una de arena” (1996) de Agua, Sol y Sereno de los años 1990; y también se encuentra al lado de montajes de la primera década de este siglo como “Prometeo Encadenado” (2001) de Aravind Adyanthaya y “El maestro” (2006) de Nelson Rivera que nos marcan ritual, política y estéticamente.

De hecho, decir “en una zona” o “al lado de” no describe bien el carácter excepcional de la acción central de la obra. Creo que no he visto antes en un acto local la sensualidad, la proyección de deseo, el detalle de gesto y la precisión del lenguaje expresivo que Jeanne d’Arc Casas muestra en el dueto/duelo entre Adela y Pepe el Romano (actuado-danzado de manera magistral por Jesús (Pito) Miranda) de “Hij@s de la Bernarda”.

El teatro se monta a través de momentos gráficos y detallados. Así la música, las luces, los vestuarios, la coreografía y la narración coinciden intercaladas en el mismo espacio. Cada momento, cada detalle se reverbera en los demás. En un momento dentro de la oscuridad del luto se abre una ventana a la luz.

Felicidades de nuevo a Rosa Luisa Márquez, Humanista del Año 2022, aunque diría que tal reconocimiento pudiera haber venido hace diez años, más cerca al momento que la doctora Márquez se jubiló del Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico. Además, Rosa Luisa, con la excepción parcial de Flavia Lugo de Marichal, es la primera mujer del teatro para ser galardonada así. Ya se posiciona al lado de Francisco Arriví, Enrique Laguerre, Manuel Méndez Ballester, Luis Rafael Sánchez, Antonio Martorell y Jacobo Morales, pero es la persona-teatrera más completa –actora, directora, dramaturga, maestra– para recibir este honor. Ciertamente figuras como Gilda Navarra, Victoria Espinosa y Myrna Casas –las grandes maestras de Márquez—también por sus méritos pudieran haberlo recibido, pero Rosa Luisa es la primera y otras seguirán sus pautas.

 

 

 

 

La pintura como delito

 

La pintura como delito es el reciente trabajo del artista, Tito Calavera; asimismo, su conexión entre los retratos revolucionarios preservados en la memoria colectiva nacional y su apuro de pintarle a la libertad, la música, la rebeldía, la frustración, la siembra, a la anarquía del Puerto Rico de ayer y hoy. A través de pinceladas empastadas, recrea las fotografías archivadas para que estas perduren. Refresca los rasgos del patriotismo, marcas denunciantes del colonialismo irreverente, preservando sobre madera los rostros y paisajes de un país en constante formación.

Actúa como testigo ante la historia a veces enjuiciada injustamente, dando tonos grisáceos, lilas y terracota para honorificar las hazañas que impulsan nuestra identidad.

La apertura de la exhibición será el  18 de marzo de 2023 a las 7:00pm en Ojo de Tigre en Santurce.

Deshilados de Ana Rosa Rivera: las muchas dimensiones de la conjetura

Tomado de la página de FB de la Casa de los Contrafuertes

En Rojo

Estuve durante el montaje de la exposición “Deshilados” de Ana Rosa Rivera. Estaba allí porque el espacio, La Casa de los Contrafuertes, es el lugar en el que convergen lecturas, presentaciones, exposiciones, música y performance. Lo mío era hablar sobre un congreso de ciencia ficción con Ana Rosa y Charles Juhasz Alvarado. En realidad, yo lo que hacía era escuchar lo que decía Ana Rosa Rivera sobre el montaje y dejé que Melanie Pérez, Pabsi Livmar y Alexandra Pagán, le pusieran orden a las ideas sobre “el Congreso”.

Grabé con mi teléfono las palabras de la artista. Cómo administraba el espacio en el que estaría su trabajo expuesto. Fui a la Casa de los Contrafuertes en el mes de febrero par de veces y me dejé llevar por “Deshilados” sin hacer preguntas, sin racionalizar demasiado. Y me fui en un viaje. Pero antes de relatarles mi viaje, ¿qué dice Ana Rosa Rivera sobre “Deshilados”?

Me interesa explorar cómo los elementos vernáculos pueden hablar del pasado mientras tejen un nuevo lenguaje dislocándolos de su propósito habitual. Esto lo logro trabajando con escalas irregulares e inusuales, ya sea sobredimensionando o miniaturizando materiales y métodos.

En la exposición Deshilados entrelacé los elementos del espacio de trabajo, las telas deshiladas, las cuerdas industriales y maderas nobles de Puerto Rico con documentación del proceso mismo de construcción. Los distintos pasos de este proyecto se me ocurrieron mientras trabajaba en el luminoso y silencioso estudio. Inicialmente grabé videoclips para mantener un registro de lo que estaba haciendo. Mientras las reproducía, noté los diversos sonidos producidos al deshilar la tela y el golpeteo de las agujas, así como sobre cómo la luz que se derramaba a través de las amplias ventanas del estudio generaba más imágenes de los hilos, las agujas e incluso mis manos visibles desde abajo –dependiendo del ángulo– en las paredes. Me di cuenta de que estos elementos eran un aspecto integral de mi trabajo. Decidí, por tanto, introducirlos en la instalación a través de una video proyección lumínica que se derrama sobre las esculturas y las paredes adyacentes, mostrando mis manos a través de varias fases de la obra de arte. La proyección va acompañada de una banda sonora de los sonidos que genera este proceso, particularmente el sonido de los hilos cruzando la tela mientras la deshilaba y la resonancia acústica de las bobinas de madera mientras tejía o enredaba varios filamentos. El sonido pretende llenar, inundar, el espacio pensando en las voces que nos preceden, así como cada puntada encarna la experiencia colectiva de innumerables generaciones.

El comienzo de este trabajo fue en octubre 2022, durante mi estancia en la Residencia de Artistas Assets 4 en MASSMoCA.

Mi viaje mental al ver la exposición fue, precisamente, sobre la sobredimensionalidad. Los tejidos me llevaron a pensar en la teoría de las cuerdas.

La teoría de las cuerdas es una teoría física y yo soy un escritor sin formación científica. He leído que allí se describe cómo las partículas subatómicas interactúan a través de cuerdas vibrantes en lugar de partículas puntuales. Esta teoría tiene implicaciones para la física, la cosmología y la filosofía. Y si tiene esas implicaciones, por supuesto que las tendrea para la literatura y los procesos creativos.

Tomado de la página de FB de la Casa de los Contrafuertes

Esos hilos -cuerdas- de Ana Rosa Rivera, se trocaron en cuerdas vibrantes como una metáfora para la conexión entre todas las cosas en el universo. Esa no era la intención de la artista. Pero esa es una lectura posible. En la teoría de las cuerdas existe la idea de dimensiones adicionales. Yo lo percibo en el tamaño de los objetos de la exposición. Además, la teoría de las cuerdas sugiere que el universo tiene múltiples dimensiones más allá de las tres dimensiones espaciales que podemos experimentar directamente. De manera similar, el acto de tejer puede crear estructuras tridimensionales, como tejidos que se levantan del plano en el que se están tejiendo.

Por supuesto, la teoría de las cuerdas es una teoría extremadamente compleja y matemáticamente rigurosa. He leido sobre ella como si estuviese leyendo literatura y sé que es una hipótesis sin confirmar empíricamente. Sin embargo, no necesito confirmación empírica para imaginar toda una teoría del universo en el primer salón a la izquierda en la entrada de La Casa de los Contrafuertes.

Es más, el sonido que podemos escuchar en el que la fricción de las agujas y el hilo se haya tambien sobredimensionado, me recordó de manera indirecta algunos pasajes de alguno de los textos sagrados del hinduismo -Upanishads- en los que existe la noción de que todas las partículas elementales se derivan de vibraciones en una entidad subyacente. Por supuesto es todo una especulación de mi parte.

Es en esa especulación, en esa observación y contemplación, donde radica la belleza de este trabajo de Ana Rosa Rivera. Es decir, “Deshilados” es para mí una máquina de producción de sentido como corresponde a una obra de arte trascendente. Etimológicamente hablando “speculatio”, palabra latina, se compone de «speculum», que significa «espejo» o «instrumento de observación», y el sufijo «-atio», que indica una acción o proceso.

La artista hace espejos con cuerdas. Ahí veo reflejado mi propio proceso de pensar a partir de los materiales que se exponen. Medito. Reflexiono. Realizo una conjetura sin conocimiento completo o certeza de la dirección a la que va mi pensamiento. Lo importante es el viaje. “Deshilados” es una invitación al viaje. Todo esto sin dejar de ser apenas posadura sobre la tierra y sin fumar para aprovechar las escaleras azules que regala el humo.

Esta semana en la historia

Domingo Vega Figueroa, 1er. administrador de Impresora Nacional

 

16 de marzo de 1244

Iglesia Católica quema a 200 cristianos cátaros

Los cátaros eran cristianos que no pertenecían ni obedecían a la Iglesia Católica. Entre sus creencias predominaba el reconocimiento de que Dios es tanto hombre como mujer y vivían bajo un voto de pobreza. En una oleada de limpieza a la disidencia del catolicismo oficial, más de 200 cátaros fueron arrojados a una enorme pira en Montsegur, al sur de Francia

16 de marzo de 1968

Yankis masacran a sobre 500 civiles

En lo que ha quedado como la Masacre de My Lai, tropas de EUA asesinaron a toda la población del pueblo, por “errores” de su inteligencia. Cuando pasó la primera ola del ataque y el jefe militar se da cuenta de que todos eran civiles, ordena a seguir ejecutando a todos los sobrevivientes, y los soldados cumplieron la orden. Solo el teniente William Calley fue hallado culpable de crimen alguno, por lo que pasó tres años en la cárcel.

16 de marzo 1974

Ataque derechista

Derechistas atacan la Impresora Nacional y tirotean las oficinas de Claridad, resultando gravemente heridos Domingo Vega Figueroa y Manuel De J. González.

17 de marzo de 1960

Eisenhower oficializa campaña contra Cuba

En Washington, el presidente yanki firma la directiva para el Consejo de Seguridad Nacional acerca de un programa de acciones encubiertas contra Cuba, que desencadenarán en el Bloqueo y en la invasión de Playa Girón, en la que Estados Unidos resultará derrotado.

17 de marzo 1970

Ataque derechista

Incendian local del Movimiento Pro Independencia en Ponce.

18 de marzo 1871

Asalto al cielo

Marx calificó la Comuna de París como la primera dictadura del proletariado, cuando los obreros “se atrevieron a violar el monopolio de gobierno de sus ‘superiores naturales’.” En una Francia agobiada por deudas de guerra y cedida por el gobierno a la invasión alemana, el pueblo trabajador junto a elementos militares de París, desobedeció al estado, se armó y organizó para defenderse y promulgó medidas desde abrir bajo control obrero fábricas cerradas por el patrono, la creación de guarderías para los hijos de las obreras y abrir escuelas públicas y laicas con servicio de comedor para estudiantes. A finales de mayo el gobierno logró aplastar sangrientamente la insurrección.

18 de marzo de 1871

Nace José Maldonado

José Maldonado –Águila Blanca–, fue héroe popular independentista, enemigo de los terratenientes españoles y puertorriqueños explotadores del XIX y es considerado como uno de los principales combatientes contra la invasión estadounidense a Puerto Rico. Ricardo Alegría, en La Revista del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y El Caribe, en una breve nota, lo califica como “ilustre patriota”.

Este notorio personaje era en cierta medida un icono de la rebeldía, un desacralizador de un sistema plagado de injusticias contra los humildes y desprotegidos y de una contaminación mediática y academicista de ver a los enemigos de las clases pudientes como meros delincuentes.  (Ver: margaritamaldonado.tripod.com)

21 de marzo de 1937

Masacre de Ponce

La saña del imperialismo yanki contra el pueblo puertorriqueño ocasionó 19 muertes y decenas (o cientos) de personas heridas en Ponce, en un Domingo de Ramos, contra un grupo del Partido Nacionalista que iba a desfilar en apoyo a su liderato encarcelado y por la independencia del país. En una encerrona organizada por el gobernador Winship, la policía los emboscó y les disparó como escarmiento por oponerse a los yankis. “¡Viva la república! ¡Abajo los asesinos!”, escribió con su sangre en una pared el Cadete de la República, Bolívar Márquez Telechea.

22 de marzo de 1873

Se logra un reclamo independentista

A menos de 5 años del Grito de Lares, las “Cortes españolas aprobaron el 22 de marzo de 1873 una ley que dejó en libertad a los 30,000 esclavos que vivían en [Puerto Rico]…” (www.sandiegouniontribune.com)

Fuentes utilizadas: https://www.hoyenlahistoria.com/, facebook.com/dariow.ortizseda, Calendario nuestros mártires, 2020; efemerides20.com; telesur.net; historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe; y otros. Masacre de Ponce, también ver: www.prtc.net/~jchevere.